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Exceso de vitamina D: síntomas, riesgos y cuánta es demasiada
(Pexels).
La vitamina del Sol es esencial, sí, pero en dosis altas puede volverse tóxica: qué significa la hipercalcemia y cuánta vitamina D es demasiada, según la ciencia
Durante años, la vitamina D ha disfrutado de un aura casi milagrosa. Se la ha relacionado con un abanico de beneficios que va desde el sistema inmunitario hasta el estado de ánimo. Por eso, no es extraño que los suplementos se hayan convertido en un hábito más de nuestro día a día.
El problema es que la vitamina D no es inocua por defecto. Y, en cantidades elevadas, puede pasar a convertirse en una amenaza. No es ningún mito. La toxicidad por vitamina D existe y puede desencadenar problemas serios, sobre todo por su efecto sobre el calcio en sangre.La toxicidad por vitamina D (también llamada hipervitaminosis D) es una condición que ocurre cuando se acumula demasiada vitamina D en el organismo, generalmente por suplementación en dosis altas. No suele ocurrir por la dieta (ni por comer pescado o huevos) y tampoco se considera probable que se produzca por exposición solar, porque el cuerpo regula la producción cutánea de vitamina D. El foco del riesgo está, casi siempre, en los suplementos de pastillas.
La vitamina D ayuda a absorber calcio y fósforo, algo esencial para el hueso. Pero cuando hay un exceso, el cuerpo puede entrar en un estado peligroso: hipercalcemia, es decir, demasiado calcio en la sangre. Esa hipercalcemia puede favorecer depósitos de calcio en tejidos blandos y vasos, y está relacionada con complicaciones serias como los cálculos renales.
Síntomas: señales que no conviene ignorar
Los síntomas pueden ser variados y, a veces, engañosos porque se parecen a un malestar general como dolor de estómago y vómitos, debilidad y micción frecuente... pero también estreñimiento, fatiga, debilidad muscular o dolor óseo. ¿Lo más inquietante? Que en los escenarios raros, pero posibles, si no se trata, la toxicidad puede acabar en insuficiencia renal que requiera hemodiálisis, e incluso se han descrito desenlaces extremos como hemorragia intestinal fatal.
¿Quién tiene más riesgo?
El riesgo puede ser mayor en ciertos grupos. Hay que tener especial precaución en niños y adultos mayores, ya que los casos pueden aumentar por errores de dosificación o por el uso de altas dosis. En invierno muchas personas toman vitamina D como seguro por una menor exposición solar, pero advierte contra el salto a dosis desproporcionadas. Además, hay que tener en cuenta que la vitamina D no es hidrosoluble, por lo que el exceso no se elimina fácilmente por la orina como ocurre con otras vitaminas; puede acumularse en tejidos y en el torrente sanguíneo.
¿Cuánta vitamina D necesitas realmente?
La cantidad diaria recomendada en promedio es de:
15 microgramos para personas de 1 a 70 años
20 mcg para mayores de 70
Y, para prevenir toxicidad, no se debería tomar más 100 mcg diarios salvo indicación médica. Y no todo el mundo necesita vitamina D en pastilla, y desde luego no en megadosis.
Aunque la toxicidad sea rara, existe. En un estudio en personas mayores con riesgo de caídas, quienes tomaban dosis más altas (hasta 100 microgramos) tuvieron más riesgo de caídas que quienes tomaban dosis más bajas (de 5 a 25 mcg, por ejemplo). Y un análisis posterior sugirió que niveles sanguíneos más altos podrían asociarse con mayor riesgo de caídas.
Tratamiento: qué se hace si hay toxicidad
El abordaje es claro. Hay que dejar inmediatamente de tomar el suplemento y corregir la hipercalcemia. El tratamiento incluye suspender la vitamina D, y que puede requerirse hidratación con líquidos intravenosos; también se pueden usar fármacos como corticosteroides o bisfosfonatos para bajar el calcio en sangre, además de seguir recomendaciones para limitar la ingesta de calcio. La realidad es que la mayoría se recupera tras discontinuar el suplemento y recibir fluidos intravenosos o medicación para reducir el calcio.
Así que para evitar males mayores, no hay que automedicarse las dosis. La toxicidad suele venir de suplementos en dosis altas o errores de pauta; hay que respetar el límite superior antes mencionado y, como siempre, consultar con el médico antes de suplementarnos, especialmente si ya tomas otros suplementos, si tienes enfermedades que afecten absorción o si vas a usar dosis por encima de las habituales.