miércoles, 20 de mayo de 2026

Rusia se enfrenta a una crisis económica inédita en Europa: "Nos hemos quedado sin gente"

 

Trabajador en Rusia sentado delante de una ilustración de la ciudad de Moscú. Imagen: iStock


  • La brutal escasez de mano de obra lastrará la economía durante años
  • Detrás de la tasa de paro del 2% se esconde el gran problema del país
  • La guerra en Ucrania influye, pero el factor demográfico es determinante


"La escasez de mano de obra en Rusia por la guerra lastrará la economía durante años", asegura la agencia financiera Bloomberg. Moscú se enfrenta a una curiosa crisis, inédita en la Europa moderna, que está generada en buena parte porque no hay gente para trabajar. La economía no puede seguir avanzando sin mano de obra, salvo que se produzca un milagro en la productividad, y Rusia está siendo buena prueba de ello. El problema es que esta crisis se puede prolongar durante años, puesto que la fuerza laboral que está hoy en el frente está adquiriendo unas habilidades que pueden ser muy útiles para la guerra, pero que de poco sirven para mejorar el tejido productivo de la economía. Aunque acabe la guerra pronto, Rusia se topará con cientos de miles de personas que habrán visto cómo sus habilidades laborales se quedan desfasadas tras meses o años entrenándose para destruir y matar. La crisis rusa ha comenzado ahora, pero lo peor está por llegar.

El presidente Vladímir Putin se ha jactado en repetidas ocasiones de que la tasa de desempleo de Rusia se encuentra en un 2,2%, una de las más bajas del mundo. Sin embargo, cualquier entendido del mercado laboral sabrá que la tasa de paro puede bajar por muchos motivos y no todos son positivos. Por ejemplo, es habitual que los países en desarrollo registren bajas tasas de paro por la emigración y la economía informal (todo el mundo vende algo y aparece registrado como empleado). En el caso de Rusia, la baja tasa de paro se debe a que buena parte de la fuerza laboral está luchando en el frente, ha muerto en él, está trabajando para abastecerlo o se ha marchado del país, una tendencia que ya era visible antes de la guerra (los jóvenes rusos ya emigraban). La combinación es explosiva. En el PIB y en las estadísticas esto queda contabilizado, pero lo cierto es que nada de esto mejora la vida de los rusos en términos económicos y de prosperidad.

El 2,2% de paro en Rusia subraya que el mercado laboral tiene poco margen de expansión, lo que limita la capacidad de crecimiento de la economía. Rusia se enfrenta a una grave escasez de mano de obra que probablemente lastrará la economía durante años, debido al envejecimiento de la población y a la guerra en Ucrania, que reducen la fuerza laboral disponible.

Rusia se ha quedado sin gente para trabajar. "El empleo ha alcanzado niveles máximos, prácticamente sin recursos laborales ociosos", asegura el viceprimer ministro Alexander Novak en una entrevista con Vedomosti. La gobernadora del Banco de Rusia, Elvira Nabiullina, aseguró en abril que la Rusia moderna nunca se había enfrentado a un déficit de trabajadores tan agudo. En su intervención en el Foro de la Bolsa de Moscú, Nabiullina confirmó que la tasa de desempleo en Rusia se mantiene en un mínimo histórico del 2%. La falta de trabajadores disponibles ha obligado a los empresarios a aumentar los salarios para competir por el personal, lo que a su vez ha incrementado los costes de producción y ha afectado al poder adquisitivo de los consumidores.

"Esta es una nueva realidad tanto para el gobierno como para las empresas", advertía Nabiullina. "En el pasado, los ciclos de tipos de interés altos estaban ligados a perturbaciones externas temporales, y una vez que la situación se estabilizaba, reducíamos los tipos con bastante rapidez... Ahora, sin embargo, nos enfrentamos a un deterioro persistente de las condiciones externas que afecta tanto a las exportaciones como a las importaciones", añadió.

'Hambruna' de personal

Bloomberg Economics estima que el país necesita actualmente 1,5 millones de trabajadores adicionales para restablecer el equilibrio en el mercado laboral. Los grupos empresariales prevén que la escasez persista, mientras que la Unión Rusa de Industriales y Empresarios proyecta un déficit de 3 millones de trabajadores hasta 2030. Las autoridades rusas estiman que la economía necesitará 2,4 millones de personas más solo en los sectores de la industria manufacturera, el transporte, la sanidad, los servicios sociales, la investigación científica y las tecnologías de la información para el final de la década. Otras previsiones de Moscú recogen que la economía necesitará 11 millones de trabajadores más para 2030.

La invasión a gran escala de Ucrania, que ya lleva cinco años, ha agravado la escasez. Rusia ha sufrido aproximadamente 1,2 millones de bajas, incluyendo hasta 325.000 muertos hasta enero, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, con sede en Washington. Pero incluso si cesaran las hostilidades, seguiría existiendo una crisis, ya que la demografía sigue siendo el principal factor determinante. Incluso antes de la guerra, la población rusa en edad de trabajar se había reducido en unos 4,9 millones de personas entre 2015 y 2022, según estimaciones de Bloomberg Economics. Esto contribuyó a que el desempleo se acercara al 4%. Desde entonces, la tasa de desempleo se ha reducido aproximadamente a la mitad.

Más allá de los reclutados para el combate propiamente dicho, la economía de guerra ha desviado a trabajadores de los sectores civiles hacia las industrias militares, mientras que se estima que entre 500.000 y 800.000 rusos en edad de trabajar han abandonado el país en oposición a la guerra, para evitar la movilización o por otras razones.

"La 'hambruna de personal' se ha convertido en un fenómeno universal, que afecta prácticamente a todos los sectores del sistema económico", pone el acento en un informe Rostislav Kapelyushnikov, subdirector del centro de investigación laboral de la Escuela Superior de Economía (HSE) de Moscú ya a finales de 2024. Sin embargo, esta grave escasez de personal se intensifica en sectores especializados, algunos de ellos de vital importancia y que requieren una mayor cualificación. La falta de médicos podría aumentar del 25,7% actual al 40-45% en los próximos cinco a siete años, alerta Mark Denisov, comisionado de DDHH de la región de Krasnoyarsk.

La proporción de rusos en edad de trabajar ha ido disminuyendo desde 2010 y actualmente se sitúa en torno a los 74 millones de personas, según el Ministerio de Trabajo, con datos recopilados por Bloomberg. El número de jóvenes que se incorporan al mercado laboral es menor que el de los que se jubilan. El aumento de la edad de jubilación en 2019 contribuyó a mitigar el impacto al prolongar la vida laboral de los rusos, pero también provocó un envejecimiento de la población activa. La proporción de empleados mayores de 55 años ha aumentado, mientras que el número de trabajadores de entre 25 y 39 años ha disminuido hasta en 4 millones, según el demógrafo independiente Igor Efremov, afincado en Rusia. Esto significa que Rusia sigue enfrentándose a una oleada de jubilaciones, lo que reducirá el número de trabajadores en el mercado laboral.

El parche de la inmigración

"La población de Rusia seguirá envejeciendo y la proporción de jóvenes y niños seguirá disminuyendo en general", certifica Efremov. "No se trata de una crisis temporal del mercado laboral, sino de una norma a largo plazo que persistirá durante décadas y a la que la economía tendrá que adaptarse", sentencia. La crisis demográfica es marcada en Rusia -aproximadamente una cuarta parte de la población está en edad de jubilarse- desde el colapso de la tasa de natalidad en la década de 1990. La tasa de natalidad es considerada "catastrófica" por el propio Kremlin y críticamente baja, con aproximadamente 8,6 a 8,9 nacimientos por cada 1.000 habitantes en 2022-2023, situándose entre los niveles más bajos de su historia. Con una tasa de desempleo de alrededor del 2%, la economía necesita nuevos trabajadores extranjeros o corre el riesgo de alcanzar límites reales en su ya lento crecimiento.

Tan preocupante es la situación, que Rusia parece haber dado un giro inédito aceptando más mano de obra extranjera tras una serie de restricciones internas por la amenaza terrorista esgrimida por el Kremlin. Aunque se antoja una gota en el mar en medio del desafío que enfrenta el país, los datos de 2025 arrojan un cambio de tendencia. Si durante años Moscú ha dependido de los migrantes procedentes de Asia Central (países como Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán) para cubrir las carencias de su mano de obra, en fechas más recientes la tendencia se ha exacerbado mientras Rusia ha puesto más lejos el radar.

El número total de permisos de trabajo concedidos a extranjeros aumentó a más de 240.000 en 2025, la cifra más alta desde al menos 2017, según las estadísticas del Ministerio del Interior. Si bien las autorizaciones han aumentado para la antigua república soviética de Turkmenistán, gran parte del crecimiento de la mano de obra extranjera proviene de países más lejanos, como India, Bangladesh, Sri Lanka y China. El caso de la India es especialmente relevante en este auge. Antes incluso de que las autoridades de ambos países firmaran un acuerdo para simplificar los trámites, el número de permisos de trabajo que Rusia expidió a ciudadanos indios aumentó de unos 5.000 en 2021 a más de 56.000 el año pasado.

Los trabajadores de la India y de otros países del sur de Asia ya ocupan puestos municipales, como la limpieza de nieve en las principales ciudades rusas, pero los trabajadores extranjeros también están recalando en la construcción, la hostelería y otros servicios urbanos. En esa línea, Rusia está tratando de aprovechar la profundización de sus lazos con Corea del Norte para ayudar a cubrir el déficit. "Estamos asistiendo a un auténtico cambio tectónico en el mercado laboral ruso", certificaba hace unos meses Elena Velyaeva, directora de operaciones de la agencia de contratación Intrud, con sede en Moscú. Sin embargo, parece que Rusia necesita bastante más.


https://www.eleconomista.es/economia/noticias/13926559/05/26/rusia-se-enfrenta-a-una-crisis-economica-inedita-en-europa-nos-hemos-quedado-sin-gente.html

martes, 19 de mayo de 2026

Cierra la mayor red de cajeros de bitcoin en EEUU tras quebrar y un desplome del 98% en bolsa

 

Un cajero de bitcoin. Foto: Bloomberg.


  • Bitcoin Depot dice que su negocio es "insostenible" debido al escrutinio regulatorio
  • Deja inoperativos más de 9.000 cajeros en EEUU, con el 23% de cuota de mercado
  • En meses ha pasado de 488 millones de dólares en bolsa a solo 9 millones 


Bitcoin Depot llega a hundirse en bolsa más de un 70% solo en esta sesión. La explicación tras esta cifra es que la compañía se acaba de declarar en quiebra, lo que ha provocado el cierre de más de 9.000 cajeros de bitcoin en Estados Unidos. Hasta hoy, tenía el 23% de la cuota de mercado en ese país y era la mayor red de máquinas de cambio de cripto por efectivo. La empresa dice en un comunicado que su negocio es "insostenible" después de que se haya endurecido la regulación.

Aunque la compañía acumula pérdidas en los últimos años, este verano lograba máximos de capitalización en bolsa, con 488,8 millones de dólares de valor. Ahora, en la sesión de este lunes, esta cifra ronda los 9 millones, lo que supone un desplome del 98% en nueves meses. Su estreno en bolsa fue hace cuatro años.

Con más de 9.200 cajeros en Estados Unidos y Canadá y otras 500 máquinas más en Australia y Hong Kong, Bitcoin Depot cierra. "El contexto regulatorio para los operadores BTM (Bitcoin Teller Machine, cajeros de bitcoin) ha cambiado de forma significativa. Los estados han impuesto obligaciones cada vez más estrictas, como limitaciones a las transacciones e, incluso, en algunas jurisdicciones, prohibiciones, directamente. Los operadores se enfrentan a cada vez más litigios y a un mayor escrutinio regulatorio. Esto ha perjudicado al negocio de Bitcoin Depot y a su posición financiera. En estas circunstancias, el modelo de negocio es insostenible", explica la empresa en un comunicado.

Ya se han desconectado sus miles de cajeros, se irá desmantelando el resto de la operativa y se venderán los activos de la empresa conforme al proceso de liquidación. La compañía se fundó en 2016 y tenía BTMs por casi todo EEUU. También tenía un servicio, BDCheckout, para pagar con bitcoin en los establecimientos físicos, cambiándolo por dinero fiat.

El negocio de cajeros de bitcoin se basa en cobrar comisiones más altas a los usuarios que quieren comprar o vender criptos físicamente o hacer el cambio de divisa, en vez de acudir a aplicaciones. En sus diez años operando, Bitcoin Depot ha procesado unos 3.400 millones de dólares, según sus cuentas. Sin embargo, la empresa arrastraba pérdidas en los últimos años.


https://www.eleconomista.es/cripto/noticias/13925663/05/26/cierra-la-mayor-red-de-cajeros-de-bitcoin-en-eeuu-tras-quebrar-y-un-desplome-del-98-en-bolsa.html

lunes, 18 de mayo de 2026

Un paquete de cigarrillos ya es un artículo de lujo en Europa: 23 euros en el Reino Unido, 19 en Irlanda y 13,5 en Francia

Cajetillas de tabaco en un estanco / EFE 


  • En España, su precio es de 6,15 euros, de momento, ya que la tendencia es situarlo en al menos 7 euros
  • Los países con las cajetillas de cigarrillos más baratas de Europa son Bulgaria (3,30 euros), Chipre (4,50), Grecia (5,10) y Croacia (5 euros)
  • Solo Nueva Zelanda y Australia superan los precios más altos de Europa, con 25 y 30 euros por paquete, respectivamente


Fumar cigarrillos en Europa ya es una práctica de lujo en distintos países y los precios, además, prometen ir a más. En la Unión Europea fuma aproximadamente el 24% de la población -aunque el consumo de tabaco ha bajado dos puntos porcentuales desde 2012- y los países que más cigarrillos consumen son los que tienen los precios más bajos, con Bulgaria (37%), Grecia (36%) y Croacia (35%) a la cabeza.

Es un hecho que se consume más tabaco donde más barato es, o mejor dicho, donde es menos caro, aunque las tasas de menor consumo de dan en Suecia, Países Bajos y Dinamarca. Donde los precios son altos pero no los más elevados. De hecho, Suecia ha logrado un hito al lograr que solo fume un 3,7% de la población.

La incidencia del tabaco, según la información recogida por la Comisión Europea en su Base de datos sobre impuestos en Europa, sigue pesando más entre hombre que en mujeres, siendo el grupo de 25 a 39 años el más fumador. El 77% de los fumadores opta por cigarrillos manufacturados, mientras que el 23% prefiere los de liar.

Lo evidente es que los ciudadanos europeos, tanto de la UE como del Reino Unido y Suiza, son los que más pagan del mundo, con excepción de Australia y Nueva Zelanda, donde los precios son ya directamente para público adinerado. La razón de esos precios desorbitados, en todos los casos, son los impuestos, y varían enormemente.

La directiva europea exige a todos los Estados miembros que apliquen un impuesto especial mínimo sobre el tabaco y otros derivados. Los países de la UE aplican un impuesto específico ad quantum sobre los cigarrillos (una cantidad fija por cada cigarrillo) y un impuesto especial ad valorem (un porcentaje adicional del precio de venta al público).

Así, los tipos mínimos en 2026 del impuesto especial sobre el tabaco en la UE son de 1,80 euros por paquete de 20 cigarrillos, y el impuesto especial total mínimo es de al menos el 60% del precio medio ponderado de venta al público.

Reparto impositivo

Estos mínimos se han mantenido sin cambios desde 2014, pero se prevé que la Directiva sobre el Impuesto al Tabaco se actualice este mismo año. Los Estados miembros que aplican un tipo específico superior, de al menos 2,30 euros por paquete, no necesitan cumplir con el requisito del 60%. Los dos impuestos especiales se aplican antes de sumar el impuesto sobre el valor añadido (IVA), que se aplica de forma generalizada.

La Directiva de la Unión Europea solo establece tipos mínimos, pero todos los países aplican tipos más altos. El impuesto más alto de la UE se aplica en Irlanda, con 10,71 euros por paquete de 20 cigarrillos, seguido por Francia, con 8,09 euros, y los Países Bajos, con 7,77 euros. El impuesto especial más bajo por paquete de 20 cigarrillos se da en Bulgaria, con 2,03 euros, seguido por Chipre, con 2,64 euros, y Croacia con 2,73 euros.

Desde enero de este año, considerando el total de impuestos, la proporción media de impuestos sobre los precios minoristas promedio ponderados en los países de la UE oscila entre el 69,31% en Alemania y el 95,52% en Estonia. Los datos son calculados y publicados por la Comisión Europea utilizando precios promedio ponderados de años anteriores, de conformidad con el artículo 8 (apartado 2) de la Directiva sobre impuestos al tabaco.

La Co,isión Europea cita que los impuestos al tabaco son regresivos porque fumar es más frecuente entre las personas de bajos ingresos. "La base impositiva reducida y la tendencia decreciente del consumo hacen que los impuestos especiales al tabaco sean una fuente de ingresos volátil" y además, "los aumentos de impuestos al tabaco tienden a incentivar el contrabando y a empujar a los consumidores a los mercados ilícitos", reconoce la entidad.

El contrabando aumenta

En 2024 se consumieron en la Unión Europea más de 38.000 millones de cigarrillos falsificados y de contrabando, un 10% más que en 2023, según estimaciones de KPMG. Esta cifra representa el 9,2% del consumo total de cigarrillos y una pérdida estimada de 14.900 millones de euros en ingresos fiscales. Los principales mercados de la UE para los cigarrillos ilícitos, en proporción al consumo total, fueron Francia (38%), Irlanda (32%) y Lituania y Finlandia (ambos con un 20%). Francia, por sí sola, concentra casi la mitad del consumo ilícito en la UE.

Se están considerando importantes actualizaciones de la Directiva de la UE sobre el Impuesto al Tabaco. Se ha propuesto la revisión de la directiva , pero aún no se ha tomado ninguna decisión definitiva más allá de las subidas ya prefijadas. La propuesta, en su forma actual, amenaza con gravar excesivamente los productos de tabaco alternativos.

Los productos de tabaco alternativos deberían tributar según su grado de daño para incentivar a los consumidores a reducir su exposición a riesgos, y "la carga impositiva general debería ser lo suficientemente baja como para mantener a los consumidores alejados de los mercados ilícitos más peligrosos", mantiene la Comisión.

Dado que el consumo de cigarrillos persiste y el de cigarrillos falsificados y de contrabando sigue en aumento, la Comisión Europea podría reconsiderar las actualizaciones de la política fiscal de la UE sobre el tabaco, afirma la propia entidad. Los productos alternativos como el snus, los productos de calentamiento de tabaco, los vaporizadores y las bolsitas orales pueden ayudar a los fumadores a optar por productos menos dañinos, y la política fiscal debería priorizar la reducción de daños para optimizar los resultados en materia de salud y los ingresos fiscales.

Precios muy distintos por países

Esta realidad impositiva, en todo caso, va a ir más lejos este mismo año. En 2026, la mayoría de los países europeos van a aumentar los impuestos sobre el tabaco –muchos ya lo han hecho- y de una gama cada vez mayor de productos de nicotina como parte de estrategias de salud pública destinadas a reducir el consumo, prevenir el inicio del tabaquismo en jóvenes y abordar las desigualdades en salud.

Países como el Reino Unido, Alemania, Austria, Francia, Italia e Irlanda están implementando aumentos progresivos de los impuestos especiales sobre los cigarrillos, los cigarrillos electrónicos, los líquidos para vapear y las bolsitas de nicotina, a menudo mediante planes plurianuales que elevan los precios minoristas en comparación con los niveles de 2025.

A nivel de la UE, una propuesta de revisión de la Directiva de 2011 sobre la fiscalidad del tabaco busca armonizar los tipos impositivos mínimos en todos los Estados miembros, extender su alcance a nuevos productos de nicotina y reforzar los esfuerzos para reducir la prevalencia del tabaquismo, aunque esto ya ha generado oposición en algunos Estados miembros preocupados por las repercusiones económicas.

Estas diferencias de precios por países han provocado también que los fumadores busquen países donde el tabaco es más barato para comprarlo legalmente. Los fumadores franceses, por ejemplo, acuden en masa a Andorra e incluso a España para comprarlo. También en España quienes viajan habitualmente a Marruecos a provechan para comprar tabaco allí, ya que un paquete de Marlboro cuesta casi la mitad que en nuestro país: 3,60 euros.

España, hacia los 7 euros

El porcentaje de fumadores en España se sitúa entre el 20% y el 22%, según el Ministerio de Sanidad. Se trata de una tasa que ha ido disminuyendo poco a poco con el tiempo, aunque sigue siendo superior a la de algunos otros países del entorno.

Los precios del tabaco en nuestro país se fijan para todo el Estado -salvo Canarias por su régimen fiscal especial- y se publican en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Además, el tabaco se vende en los estancos, que están autorizados para ello, y en máquinas expendedoras autorizadas, donde se permite la venta de paquetes de cgarrillos 15 céntimos más cara.

Pese a que los precios han aumentado notablemente en los últimos años, España mantiene unas tarifas muy atractivas para los fumadores de buena parte de Europa, que no dudan en aprovisionarse de tabaco cuando visitan nuestro país. Los precios del tabaco rubio van en España de 5 euros o incluso algo menos a los 6,50 euros.

Eso sí, se prevé que el tabaco suba más. La reforma fiscal de la Comisión Europea a través de la Directiva sobre los Impuestos Especiales del Tabaco (TED) incluye una subida histórica de los impuestos especiales que se aplican y que podría encarecer el paquete hasta 1,40 euros de media en España. O sea, una subida media del 30% en el impuesto que se aplica a los cigarrillos y que podría encarecer la cajetilla de algunas marcas hasta alcanzar los 7 euros.

En Australia fumar es para ricos

Aunque en Europa los precios del tabaco están más que por las nubes en varios países, las tarifas más altas se dan en la otra punta del globo. Dadas las tasas impositivas, el precio de un paquete de Marlboro de 20 cigarrillos en Nueva Zelanda se sitúa entre 40 y 45 dólares neozelendeses, que equivalen a una cifra entre 20 y 22,50 euros. El país, además, sube los impuestos del tabaco todos los años.

Más caros son aún los precios en la vecina Australia, donde una caetilla de Marlboro ronda los 50 dólares australianos (30,45 euros). Los impuestos especiales se llevan la mayor parte de ese montante.

Australia, además, complica notablemente todo lo que tenga que ver con el tabaco. Cuando en la mayoría de países del mundo se permite ingresar en el país con un cartón de cigarrillos (10 paquetes), a Australia solo se permite acceder con un paquete de hasta 25 cigarrillos y siempre que esté abierto.

No fumes

La tendencia de elevar los precios para reducir el consumo, la más habitual, no convence a todo el mundo. De hecho hay quienes tachan esta medida como una imposición que sigue permitiendo a los Estados hacer caja con la venta del tabaco y cada día en mayor porcentaje. En todo caso, el tabaquismo sigue siendo una de las principales causas de muerte en el mundo. Solo en España, el tabaquismo es responsable de entre 50.000 y 55.000 fallecimientos cada año, según los datos del Ministerio de Sanidad.

España exige a los fabricantes de cigarrillos que incluyan advertencias gráficas que cubran al menos el 65% de los paquetes para disuadir a los fumadores que, por el contrario, suelen acostumbrase a ver esas imágenes y apenas le prestan atención.

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ofrece apoyo, recursos y orientación en todo el país para dejar de fumar y el Sistema Público de Salud también puede prestar asistencia a través de médicos de cabecera y centros de salud. Fumar es perjudicial para la salud en todos los casos, también para quienes rodean a los fumadores. Salvaguardar la salud es una razón poderosa para dejar de fumar, pero también lo es que el tabaco es carísimo, y es evidente que eso a muchos les preocupa más que su propia salud.


https://www.eleconomista.es/retail-consumo/noticias/13874212/04/26/un-paquete-de-cigarrillos-ya-es-un-articulo-de-lujo-en-europa-23-euros-en-el-reino-unido-19-en-irlanda-y-135-en-francia.html

domingo, 17 de mayo de 2026

Zara supera a Nike como la marca de moda más valiosa del mundo con 44.000 millones de dólares

 



  • El buque insignia de Amancio Ortega se consolida como la única enseña española en el top 100 mundial
  • La firma gallega avanza en un contexto de caída para gigantes del lujo europeo como Louis Vuitton y Chanel



Un año después de celebrar su 50 aniversario, Zara, el buque insignia del grupo textil gallego Inditex, se ha convertido oficialmente en la marca de moda más valiosa a nivel mundial, según el ranking Kantar BrandZ Top 100 Most Valuable Global Brands.

En este primer puesto del podio mundial de la moda, la marca fundada por Amancio Ortega ha conseguido adelantar a un icono de la ropa deportiva como Nike, que en la edición de este año del ranking ocupa el puesto 69. Zara, por su parte, ha logrado avanzar hasta la posición 66 tras crecer un 18% y superar una valoración de 44.000 millones de dólares.

En 2026, el valor conjunto de las 100 marcas más valiosas del mundo alcanzó la cifra récord de 13,1 billones de dólares, un 22% más que el año pasado, según la 21ª edición del análisis de Kantar, que cuantifica cómo la marca contribuye al valor del negocio. Según explican los autores del estudio, la aceleración de las tecnologías basadas en inteligencia artificial ha contribuido a elevar a su nivel más alto el umbral de entrada en la clasificación.

De esta manera, cuatro marcas superan el billón de dólares en valor con Google a la cabeza y una valoración de 1.484.895 millones de dólares; seguida de Apple, con 1.380.294 millones de dólares; Microsoft, con 1.111.788 millones de dólares; y Amazon, que alcanza los 1.022.820 millones de dólares.

En una edición en la que las marcas europeas aumentaron su valor en torno al 14%, un crecimiento menor que el registrado por las norteamericanas, y que ha estado marcada por un contexto de mercado complejo, las únicas enseñas europeas que han registrado caídas en la clasificación han sido Louis Vuitton y Chanel, provocando que Hermès se sitúe como primera de la categoría lujo con un crecimiento del 3%.

En cambio, Zara, la única compañía española incluida entre las 100 más valiosas del mundo, logra avanzar varios puestos en pleno proceso de reposicionamiento de la marca hacia un segmento de mayor valor añadido que ha coincidido con decisiones estratégicas del grupo presidido por Marta Ortega.

Proyección mundial

Además de un plan de remodelación de sus tiendas y de redimensionamiento del parque de establecimientos de la marca que han llevado a cerrar su emblemático primer local de A Coruña, la enseña textil ha dado pasos para un reconocimiento global de la mano de colaboraciones con personalidades tan relevantes como el cantante puertorriqueño Bad Bunny.

Con motivo del espectáculo musical que protagonizó durante el medio tiempo de la Super Bowl LX el pasado 8 de febrero, casi todas las prendas que lució el artista y buena parte de su cuerpo de baile y músicos corrieron a cargo de Zara. De esta manera, la firma española logró colarse en todos los televisores que sintonizaron la cadena estadounidense NBC para asistir a una retransmisión seguida por un público global de alrededor de 135 millones de personas.

Apenas un mes después de marcarse ese touchdown en el mayor espectáculo televisivo de Estados Unidos, Inditex supo que por octavo año consecutivo, Zara volvía a situarse al frente de las 30 enseñas españolas más valiosas, según la misma empresa de análisis de datos que ha certificado su sorpasso a Nike.

El análisis del ranking nacional de Kantar BrandZ, además, aportaba datos tan relevantes sobre la marca de moda como el hecho de que el valor de Zara, con 38.029 millones de dólares tras crecer un 12%, superara el conjunto de las cuatro principales energéticas del país (Iberdrola, Endesa, Naturgy y Repsol) que juntas alcanzaban los 26.399 millones de dólares.

El dominio total de Inditex en la clasificación española de la consultora, además, se plasmaba en la presencia de cinco de sus ocho marcas de moda, no ya entre las 30 más importantes, sino entre las 15 primeras. De esta manera, la suma de Zara, Bershka, Pull&Bear, Massimo Dutti y Stradivarius aportaba un valor conjunto de 48.298 millones de dólares, superando de largo a los principales bancos del país (BBVA, Santander, CaixaBank) que juntos sumaban unos 41.536 millones de dólares.

Asimismo, la enseña de moda juvenil de Inditex, Bershka, cerraba la lista de diez principales marcas españolas, con un valor de 3.042 millones, solo superada por el líder de la distribución alimentaria española, Mercadona, con unos 3.909 millones de euros.

Los logros de la multinacional de la moda gallega se vieron asimismo refrendados en marzo por unos resultados anuales que certificaron un incremento del 6% de su beneficio neto en 2025 hasta alcanzar unos 6.220 millones de euros, por encima de sus propias previsiones y las de los analistas.

Asimismo, las ventas a tipo de cambio constante del grupo textil crecieron un 7,0% en el pasado ejercicio, con un incremento de los ingresos del 9% en España. Por su parte, sus ventas online registraron un crecimiento del 4,8%, hasta sumar 10.656 millones de euros, lo que equivale a más del 25% del total del negocio de la compañía.

De esta manera, los resultados parecían refrendar el respaldo de los consumidores a la estrategia de Inditex en un año en el que abrió tiendas en 41 mercados y avanzó en la optimización de su red comercial, con la apertura de 190 tiendas y la reforma de 217 establecimientos que incluyeron 96 ampliaciones y 293 absorciones. Al cierre del ejercicio operaba así 5.460 tiendas en todo el mundo.


https://www.eleconomista.es/retail-consumo/noticias/13918651/05/26/zara-supera-a-nike-como-la-marca-de-moda-mas-valiosa-del-mundo-con-44000-millones-de-dolares.html