domingo, 31 de mayo de 2026

China se apodera poco a poco de la economía mundial: supera a Japón como acreedor global y ahora va a por Alemania

 

Billetes y monedas de yuan. Foto de Dreamstime.


  • hina está cada vez más cerca de alcanzar a Alemania como mayor acreedor
  • La fuerte propensión al ahorro de los chinos genera grandes superávits...
  • ... que se reinvierten en el resto del mundo a través de la compra de activos


Los medios de comunicación suelen prestar mucha atención a indicadores como el PIB, el desempleo, la inflación... sin duda todos estos datos afectan de forma directa al bolsillo y merecen la pena ser analizados y expuestos en los medios. Sin embargo, hay otros indicadores más abstractos, menos conocidos y, sobre todo, mucho más complejos de los que pocos hablan aunque en realidad muevan el mundo. La economía global, como la nacional o la local, se divide entre acreedores y deudores. Lo que unos piden prestado es el ahorro de otros, mientras que los intereses que uno paga son los intereses que otro recibe. Cuanto más grande es tu posición acreedora, más 'dueño' eres de la economía global (al menos de los activos que la conforman). Este martes se ha conocido que China ha logrado superar a Japón por primera vez en la historia (desde que hay datos) como acreedor global. La cosa no termina ahí. China ahora va a por una Alemania que sigue manteniendo el primer puesto a nivel mundial.

Para ser acreedor global, los agentes de un país (familias, empresas y sector público) deben atesorar más activos extranjeros en su poder que al revés (los activos nacionales que poseen los extranjeros). Normalmente, las economías que presentan una propensión intensa al ahorro en detrimento del consumo y la inversión doméstica suelen ser acreedores netos. Los sospechosos habituales están siempre ahí: alemanes, japoneses, chinos, noruegos, suizos, coreanos... Por el contrario, los países que consumen e invierten más son deudores netos y para ser deudores netos deben vender parte de sus activos internos. Por ejemplo, EEUU tiene buena parte de su deuda pública y acciones en manos de extranjeros, lo que le permite ser un deudor neto con el resto del mundo. España, también deudora neta, tiene buena parte de su parque inmobiliario en manos de alemanes, británicos, polacos... lo que también permite a España financiar esa posición deudora (que por cierto ha mejorado muchísimo en los últimos años).

Ser acreedor neto da cierto poder y beneficio económico. Primero porque los acreedores disfrutan de rentas. Los dividendos que pagan las acciones, los intereses de los bonos o los alquileres de los inmuebles van directos a los acreedores incrementando su renta disponible. Por otro lado, como se está pudiendo ver en la 'guerra fría' entre China y EEUU también dan cierto poder. China ha acumulado tanta deuda de EEUU que puede presionar de forma indirecta o amenazar con deshacerse de ella si EEUU supera ciertos límites.

Otra forma de adquirir activos en el exterior es a través de la inversión extranjera directa que permite que inversores extranjeros controles o participen en empresas de otros países, lo que es otra forma de generar rentas e influencia a través de la economía. La creciente posición acreedora de China sirve por ejemplo para que Pekín pueda abrir fábricas de coches en España y Europa. Esto sin duda es positivo para la economía europea (genera puestos de trabajo e inversión), pero al mismo tiempo se genera una dependencia mayor de China.

El sorpasso de China a Japón revela como el mundo está cambiando y el peso que está ganando el 'gigante asiático' como potencia global. China ha superado a Japón en el ranking de acreedores globales y se ha situado como el segundo mayor acreedor neto del mundo en 2025, lo que supone un histórico sorpasso que muestra al auge de China, al mismo tiempo que supone un nuevo descenso en la clasificación mundial para Japón, a pesar de que sus activos externos netos siguen avanzando, según informado el Ministerio de Finanzas nipón es martes en una información recogida por Reuters.

Los activos externos netos de Japón alcanzaron un máximo histórico de 561,8 billones de yenes (3,5 billones de dólares) a finales de 2025, según estos datos. A pesar del aumento, el total fue superado por China, cuyos activos externos netos subieron a un ritmo más rápido hasta alcanzar los 636,3 billones de yenes. El cambio se produjo un año después de que Japón perdiera su posición como la mayor nación acreedora del mundo a favor de Alemania por primera vez en 34 años. Alemania se mantiene en el primer puesto en 2025 con 675,5 billones de yenes.


La posición de liderazgo de Japón como nación acreedora durante décadas se ha citado como uno de los factores que explican el estatus de refugio del yen en el pasado. Ese estatus parece menos claro ahora que la moneda se hunde cerca de sus niveles más bajos en décadas. "Independientemente de la clasificación, la posición neta de activos extranjeros de Japón sigue siendo enorme", reconoce a Bloomberg Daisuke Karakama, economista jefe de mercados del Mizuho Bank. "La cuestión es si mantener una cantidad tan grande de activos en el extranjero sigue considerándose algo positivo en el mundo actual, mucho menos pacífico", pone el dedo en la llaga enseguida.

El informe del ministerio señala que el fortalecimiento de las posiciones de Alemania y China se debe a unos superávits por cuenta corriente más elevados, respaldados principalmente por el comercio, espectro en el que China sigue alcanzando cotas imbatibles pese a la tensión geopolítica y la proliferación de conflictos. Al mismo tiempo, se recalca, el menor crecimiento de la posición de activos netos de Japón también refleja un aumento del valor de los activos nacionales en manos de inversores extranjeros, sobre todo debido a que la subida de las cotizaciones bursátiles japonesas impulsó el pasivo.

China va a por Alemania

Las enormes reservas de activos en el extranjero de Japón se consideraban en su día una razón clave para que el yen funcionara como moneda refugio en períodos de tensión en los mercados, explica Karakama. Pero ahora, el mero hecho de tener activos en el extranjero puede suscitar dudas sobre la seguridad y la protección, pone de manifiesto. De cara al futuro, Karakama avisa de que China podría acabar situándose muy por delante en activos extranjeros netos a nivel mundial tras competir con Alemania durante un tiempo, dada la sólida capacidad de generación de beneficios de la nación asiática.

"En el centro de la economía global se encuentra un sistema asimétrico e inestable en el que EEUU actúa como el consumidor de último recurso del mundo, mientras que países con superávit como China y Alemania (núcleo de la eurozona) reprimen el consumo interno en favor de un crecimiento impulsado por las exportaciones. Este desequilibrio se mantiene gracias al papel del dólar como moneda de reserva mundial, lo que permite a los países con superávit acumular activos estadounidenses en lugar de reequilibrar sus economías internamente", explican los analistas del blog de mercados Capital Flows en una entrada, situando a EEUU en el otro lado de la ecuación respecto a estos acreedores.

Este sistema, continúan estos estrategas, crea "un círculo vicioso de distorsiones en el capital y el comercio": EEUU debe incurrir en déficits comerciales y fiscales persistentes para absorber los superávits globales, mientras que las naciones con superávit dependen de esos mismos déficits para sostener su crecimiento. "En lugar de un círculo virtuoso de ajuste mutuo, obtenemos un sistema donde una parte sobreproduce y ahorra, y la otra 'sobreconsume' y se endeuda, impulsado por los mercados financieros y enmascarado por burbujas de activos", profundizan en su análisis.

Centrándose en el caso de China, el llamado a ser gran acreedor global, desde Capital Flows subrayan lo evidente a través de una suerte de esquema: "Las exportaciones superan a las importaciones, impulsadas por la contención de los salarios y el consumo. Las elevadas tasas de ahorro interno no se reinvierten en el país, sino que se destinan a activos externos, especialmente a aquellos denominados en dólares estadounidenses. Los controles de capital restringen nominalmente las salidas de capital, pero los flujos ilícitos (a través de criptomonedas, facturación fraudulenta y paraísos fiscales) eluden dichos controles. El exceso de capacidad productiva interna empuja las presiones deflacionarias hacia el exterior a través de los mercados mundiales de bienes. El modelo político depende del empleo generado por la industria, no del bienestar de los hogares, lo que provoca un exceso de oferta a nivel mundial".



Diseccionando a la hasta ahora 'campeona' de la clasificación, estos analistas elaboran un esquema similar para Alemania: "Presenta grandes superávits por cuenta corriente, impulsados por un crecimiento salarial contenido y una demanda interna limitada. El euro consolida la infravaloración de Alemania, lo que la hace extremadamente competitiva frente al sur de Europa y sus pares globales. Los mecanismos de ajuste interno están bloqueados: los países deficitarios de la zona euro no pueden devaluar ni estimular su economía libremente. El superávit de Alemania se exporta estructuralmente a EEUU a través de flujos de capital. La ortodoxia fiscal y la rigidez política impiden que la región genere una demanda interna adecuada".

El juego de tronos entre las economías globales no solo se juega con el PIB o con el poderío militar. La capacidad para acumular activos genera influencia (como se observa en la relación entre China y EEUU) y también unos ingresos que mejoran la renta disponible de los ciudadanos que poseen esos activos.


https://www.eleconomista.es/economia/noticias/13938094/05/26/china-se-apodera-poco-a-poco-de-la-economia-mundial-supera-a-japon-como-acreedor-global-y-ahora-va-a-por-alemania.html

sábado, 30 de mayo de 2026

Nueva alerta mundial: el calor extremo está llevando a la agricultura al límite



Un agricultor se seca el sudor en un trigal cordobés. 
(EFE/Salas)


La FAO y la OMM emiten un comunicado conjunto alertando sobre la imposibilidad de atender la creciente demanda de alimentos en un escenario climático tan adverso como el actual



La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) han lanzado un comunicado conjunto para alertar sobre el aumento de la frecuencia, la intensidad y la duración de los episodios de calor extremo en todo el planeta. Según los científicos, la productividad, la salud y la subsistencia de millones de personas están en juego.

En el informe se describen los principios físicos del calor extremo y sus impactos en la seguridad alimentaria, se ponen de relieve las vulnerabilidades y las consecuencias observadas y previstas en la agricultura, la ganadería y la pesca y se detallan los riesgos para la salud a los que se enfrentan los trabajadores.

Para el Dr. QU Dongyu, director general de la FAO y ex ministro de Agricultura y Asuntos Rurales de China, “el calor extremo amenaza la seguridad alimentaria y los medios de vida de más de mil doscientos millones de personas que dependen de la agricultura. En este trabajo destacamos su importante efecto multiplicador de riesgos sobre los cultivos, la ganadería, la pesca y los bosques, así como sobre las comunidades y las economías que dependen de estos recursos”.

El estudio revela que en la mayoría de los principales cultivos agrícolas, las pérdidas de rendimiento empiezan a producirse a partir de temperaturas superiores a los 30°C, si bien para algunos cultivos como la patata y la cebada ese umbral es inferior. En el caso de la ganadería, el estrés térmico de los animales empieza a manifestarse a partir de los 25°C, aunque ese umbral es un poco más bajo en el caso de pollos y conejos al carecer de menos mecanismos para regular la temperatura corporal. Durante los episodios de calor extremo, la temperatura en el interior de una granja puede superar los 40°C.

Respecto a la pesca, los peces pueden sufrir una frecuencia respiratoria elevada durante las olas de calor marinas, pues se reducen las concentraciones de oxígeno disuelto en el agua. Debido a ello algunas de las principales especies que nos sirven de alimento se desplazan a zonas más profundas o incluso a otras latitudes. La OMM recuerda que el pasado año más del 90% de la superficie oceánica del planeta experimentó al menos una ola de calor marina, lo que acabó modificando la distribución y el acceso a los recursos pesqueros.


placeholderUn campo de cultivo reseco y cuarteado en Orihuela, Alicante (EFE Morell)
Un campo de cultivo reseco y cuarteado en Orihuela, Alicante (EFE Morell)

Pero el calor extremo no solo afecta a la agricultura, la ganadería o la pesca, sino a los trabajadores. Según el informe los días al año en los que hará demasiado calor para trabajar en el mar o en el campo sin asumir un alto riesgo para la salud podrían aumentar hasta los 250 en gran parte de Asia meridional y África subsahariana y amplias regiones de América Central y del Sur. Algunos expertos incluyen en este escenario a los países del sur de Europa, cada vez más afectados por los temibles golpes de calor entre los trabajadores del campo.

Un callejón sin salida

Según los expertos, para alimentar a los 10.000 millones de personas que habitarán el mundo antes de final de siglo deberemos pasar de los 8.500 millones de toneladas de alimentos que producimos actualmente a más de 15.000. Para ello deberíamos multiplicar el rendimiento de los cultivos a casi el doble. Y lo que está ocurriendo es exactamente lo contrario: en muchas regiones las cosechas se están reduciendo a la mitad.

Sin embargo, y según la propia FAO, un tercio de los campos de cultivo del planeta se encuentran actualmente en proceso de degradación debido a la intensificación de los cultivos, el agotamiento de los recursos naturales o el avance de la desertificación como consecuencia del calentamiento global. Un proceso que también está provocando la salinización de los acuíferos por el aumento del nivel del mar, la compactación de los terrenos ante la persistencia y recurrencia de las sequías, las grandes inundaciones de explotaciones agropecuarias o la contaminación de los suelos debido al abuso de agroquímicos, entre otros efectos negativos.


placeholderMaizal afectado por el calor extremo (EFE Irene Escudero)
Maizal afectado por el calor extremo (EFE Irene Escudero)

Además, sería necesario ampliar la superficie de los cultivos y los pastos para el ganado. Sin embargo el coste ecológico, social y económico de hacerlo sería demasiado alto. Más allá del aumento de la conciencia ambiental de la sociedad, y además de los altos servicios ecosistémicos que nos prestan para mitigar el cambio climático, sabemos que conservar los ecosistemas naturales y proteger la biodiversidad que acogen es la mejor estrategia para garantizarnos el acceso a los recursos naturales de los que depende la agricultura. Por todo ello muchos países, con la Unión Europea al frente, están desarrollando iniciativas para, no solo conservar la naturaleza, sino restaurarla.


Invertir en adaptación

En el caso de la agricultura, el informe manifiesta la necesidad de acelerar las medidas de adaptación, empezando por algo tan básico y elemental como adaptar los cultivos a la nueva realidad climática de cada región. Los costes de cultivar determinados alimentos en condiciones de calor extremo van a ser cada vez más elevados e insostenibles.

No solo estamos hablando de reajustar los períodos de siembra, cambiar la selección de variedades o instalar sistemas de riego mucho más eficientes, sino de hacer frente a los episodios meteorológicos extremos, cada vez más intensos y frecuentes. En ese sentido resalta la importancia de los sistemas de alerta temprana para ayudar a los agricultores y ganaderos, y al conjunto de la sociedad, a hacer frente a los episodios de calor extremo.

Un fenómeno que actúa como multiplicador de riesgos, en especial del estrés hídrico, las sequías repentinas y los incendios forestales, sin olvidar que además es un factor que favorece la propagación de plagas y enfermedades, tanto en los cultivos como entre el ganado. En el informe se brinda un análisis exhaustivo de las consecuencias de todos esos efectos combinados y se apela a reaccionar antes de que sea tarde.

Entre otras recomendaciones, la FAO y la OMM destacan la necesidad de avanzar hacia una agricultura más sostenible, mejor integrada en el entorno y en equilibrio con la biodiversidad que rodea los campos. Una agricultura más eficiente y mejor adaptada a una climatología cambiante. Y una agricultura que contribuya de manera real a preservar la salud y mejorar la economía de las comunidades locales. Un cambio de modelo que no va a ser fácil ni rápido.

Los efectos del calor extremo en la agricultura, la ganadería y la pesca ponen en juego la seguridad alimentaria de la población mundial

Por eso va a ser importante habilitar las reformas institucionales y políticas necesarias para ayudar al mundo rural a emprender esta transición, así como lograr la implicación de las grandes compañías agroalimentarias para impulsar este nuevo desarrollo agrícola. Una transformación que, como concluye el informe, va a requerir la participación de todos. "Para proteger el futuro de la agricultura y garantizar la seguridad alimentaria mundial no solo se tendrá que aumentar la resiliencia de las explotaciones agrícolas, también va a ser necesaria la solidaridad internacional y una voluntad política que nos aleje de un futuro con altas emisiones”.


viernes, 29 de mayo de 2026

Cómo es el mejor aeropuerto del mundo (y cuál es el secreto para que sea un paraíso para los viajeros)


Una vez dentro es fácil olvidarse de que uno está dentro de un aeropuerto.

Getty Images


Acabas de aterrizar después de un vuelo de 18 horas, con los ojos rojos y bostezando, y te preparas para el tedioso momento de transitar por el aeropuerto: la larga caminata hasta inmigración, las colas interminables y la espera angustiosa por tu equipaje.

En cambio, cuando llegas, ves limpiadores autónomos con inteligencia artificial siempre sonrientes que dejan los suelos impecables y el control de inmigración avanza con una rapidez que te genera cierta desconfianza. En menos de 15 minutos, estás en la calle, bajo el calor tropical, preguntándote por qué el resto del mundo sigue complicando tanto las cosas.

Días después, tras un proceso de facturación impecable para tu viaje de regreso a casa, esperas tu vuelo en las salas de tránsito del aeropuerto, donde hay un cine gratuito abierto las 24 horas, un jardín de mariposas y la cascada interior más alta del mundo. Incluso hay un estanque de cristal interior por el que puedes caminar, con una pantalla digital en el techo que refleja el clima exterior.

A veces olvidas que estás en un aeropuerto y no en una pequeña ciudad futurista perfectamente organizada.

Esto puede sonar como el sueño febril de un viajero frecuente. De hecho, se trata del Aeropuerto Changi de Singapur, que acaba de ganar el Premio Skytrax al Mejor Aeropuerto del Mundo por segundo año consecutivo, y 14 veces en total.

Mientras que otras terminales de aeropuertos importantes lidian con plagas de roedores, huelgas de personal y techos que se derrumban, la tranquilidad futurista de Changi parece un mundo aparte.

La brecha entre un aeropuerto promedio y uno de clase mundial nunca se había sentido tan grande.

Entonces, ¿qué se necesita para que los viajes aéreos modernos funcionen con tanta fluidez? ¿Y cómo logra Singapur seguir teniendo éxito mientras sus rivales se enfrentan a dificultades?

La eficiencia es lo primero

Para Max Hirsh, director general de Airport City Academy, un centro de investigación especializado en la planificación y el desarrollo de aeropuertos, el éxito de Changi no se basa únicamente en la calidad, sino en dominar los aspectos fundamentales del día a día, desde la velocidad y la seguridad, hasta la conectividad.

También se trata de tener la flexibilidad necesaria para adaptarse cuando las cosas no salen según lo previsto.

"En el mundo de la aviación, eso ocurre con frecuencia", afirma Hirsh. "El reto no consiste en lograr ese equilibrio una sola vez, sino en mantenerlo durante décadas ante las cambiantes demandas, tecnologías e interrupciones. Changi triunfa porque considera ese equilibrio un proyecto continuo, no una hazaña de diseño puntual".


Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Las terminales del aeropuerto de Changi fueron diseñadas teniendo en cuenta formas de reducir el estrés.

Si alguna vez has pasado por Singapur, probablemente habrás notado la sensación de calma que impregna el aeropuerto. Pero de lo que seguramente no te habrás dado cuenta es del esfuerzo que se ha dedicado a construir esa tranquilidad.

Detrás de escena se desarrolla una operación enorme y meticulosamente coordinada en la que se utilizan la automatización, la biometría y el análisis predictivo para eliminar los cuellos de botella antes de que se hagan evidentes, mientras que 60.000 empleados mantienen la gestión del equipaje, la limpieza, el consumo de energía y el flujo de pasajeros en perfecta sincronía.

Como dice Hirsh, Changi da a menudo la sensación de ir siempre un paso por delante.

La misma lógica se aplica a los detalles menos llamativos.

La infraestructura, como la orientación intuitiva, la señalización clara y la gestión de multitudes, evita que los pasajeros con jet lag se agoten mentalmente intentando llegar a su puerta de embarque.

Los quinientos baños distribuidos por las terminales también son una gran ventaja. Cada uno cuenta con una pantalla táctil digital para que los pasajeros valoren su experiencia; si las valoraciones bajan, un equipo de limpieza acude enseguida.

"La jerarquía es sencilla", afirma Hirsh. "Primero la eficiencia, segundo el ambiente, tercero el espectáculo".

Múltiples atracciones

Changi ofrece tantas opciones que se necesitan varias visitas para apreciar su amplitud. El ejemplo más conocido es el Jewel Rain Vortex, la cascada interior del complejo comercial contiguo a Changi, que se ha convertido en una de las imágenes turísticas más reconocibles de Singapur.

En otras zonas, los viajeros pueden ver a Toni, el robot camarero del aeropuerto Changi, preparar una variedad de cócteles en las terminales 2 y 3.

El mariposario importa crisálidas cada dos o tres semanas, por lo que siempre hay una gran variedad de mariposas. Si los insectos voladores no son lo tuyo, también hay un jardín de cactus y un jardín de girasoles en la azotea.

La nueva zona de ejercicio y diversión, inaugurada a principios de 2025, ofrece actividades para todos los gustos, desde sacos de boxeo hasta minitrampolines.


Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Estos robots limpiadores dejan los pisos brillantes.

Y para quienes tengan una escala lo suficientemente larga (y no necesiten visado), el aeropuerto incluso ofrece visitas guiadas gratuitas por la ciudad.

Pero estas atracciones, que se actualizan constantemente, hacen mucho más que amenizar un viaje largo. También cumplen una función práctica: al animar a la gente a explorar, atraen visitantes a diferentes rincones de la terminal y ayudan a evitar la sensación de aglomeración que afecta a otros aeropuertos.

Innovación

Parte de esta eficiencia nace tanto del pragmatismo como de la ambición. Son las limitaciones laborales de Singapur las que han impulsado al aeropuerto hacia la automatización, desde el control de inmigración hasta la limpieza y otros servicios para pasajeros.

"Los servicios de inmigración requieren mucha mano de obra, y no todos los singapurenses están dispuestos a realizar ese trabajo", explicó Ivan Tan, vicepresidente sénior de comunicaciones corporativas y de marketing del Grupo Aeroportuario de Changi. "Así que, en parte, nos impulsa la necesidad".

En 2024, Changi se convirtió en el primer aeropuerto en implementar completamente el control de inmigración sin pasaporte, utilizando el reconocimiento biométrico facial y de iris para reducir el tiempo de uno de los aspectos más frustrantes de cualquier viaje internacional.

Los residentes de Singapur pueden usarlo a la llegada y a la salida, mientras que los viajeros extranjeros pueden usar el control sin pasaporte al salir de Singapur.


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Pie de foto,La cascada es una de las grandes atracciones del aeropuerto.

Esa mentalidad práctica también ayuda a explicar por qué Changi nunca se ha quedado estancado.

Los aeropuertos son ciudades en miniatura que se rigen por horarios ajustados y una logística compleja, y son altamente vulnerables a la volatilidad. Esta es una de las razones por las que Changi creó recientemente la Terminal X, un laboratorio de innovación encargado de abordar la volatilidad climática, los problemas de personal, la presión sobre la capacidad y las expectativas de los clientes, que están en constante evolución.

"Para nosotros, el centro de innovación es fundamental", afirma Kris Mok, gerente de comunicaciones del laboratorio, y añade que la matriz de desafíos en constante cambio significa que "en unos años tendremos que trabajar el doble". Se anima al equipo a probar ideas poco convencionales, incluso si fracasan, un enfoque inusual en la cultura laboral, a menudo cautelosa, de Singapur.

Entre los proyectos del laboratorio se encuentra una flota de drones que sobrevuelan las tormentas para evitar que los rayos impacten en tierra, lo que podría provocar el cierre de pistas en uno de los países con mayor riesgo de tormentas eléctricas del mundo.

Apuesta de riesgo

La obsesión de Changi por la eficiencia no es nueva. Se remonta a la década de 1970, cuando el padre fundador y primer ministro de Singapur, Lee Kuan Yew, decidió que, para crecer, esta pequeña nación dependiente del comercio necesitaba un símbolo acogedor de eficiencia. Fue una apuesta arriesgada, pero funcionó. Lee llegó a decir que Changi era "la mejor inversión de 1.500 millones de dólares singapurenses (aproximadamente US$1.200 millones) que jamás habíamos hecho".


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Pie de foto,Todos los elementos del aeropuerto están diseñados para que los pasajeros se desplacen sin problemas por la terminal.

Medio siglo después, la inversión sigue dando frutos. "[Changi] es como Singapur en miniatura: eficiente, limpio, organizado y puedes confiar en que todo funciona como se espera", dice Alisha Rodrigo, residente de Singapur y viajera frecuente desde este aeropuerto.

Tras el cierre de los aeropuertos estadounidenses, que provocó esperas de hasta cuatro horas en seguridad y facturación, añade que "a veces, la previsibilidad es algo bueno".

Y esa es, en definitiva, la razón por la que Changi sigue triunfando. Si bien la cascada es lo que los viajeros recuerdan, el verdadero logro es que llegan a ella sin perderse ni perder el ritmo.

*Este artículo fue publicado en BBC Travel. Haz clic aquí para leer la versión original (en inglés).

    • Daniel Seifert
    • Título del autor,BBC Travel*

jueves, 28 de mayo de 2026

Las rutas árticas podrían reducir hasta en un 40% las distancias comerciales

 


  • Alternativas comerciales mientras el bloqueo del estrecho de Ormuz perturba el comercio mundial
  • Más allá de los productores, algunos países que dependen en gran medida de las rutas tradicionales


Las rutas árticas se han posicionado como una de las principales alternativas a los corredores tradicionales por su capacidad de reducir entre un 20 y un 40% las distancias comerciales, aunque su potencial será limitado durante los próximos cinco años.

Según un estudio de la aseguradora de créditos para empresas Coface, el potencial comercial de estas rutas seguirá siendo limitado durante los próximos cinco años, a pesar de los cambios en las condiciones de navegación debido al cambio climático.

Estas alternativas comerciales surgen mientras el conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz perturban el comercio mundial, lo que ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los principales corredores marítimos.

El transporte marítimo representa el 80% del comercio mundial y depende de un número limitado de corredores estratégicos, lo que lo hace especialmente vulnerable a crisis geopolíticas como la actual.

Las principales limitaciones que Coface encuentra a las rutas árticas son las operativas, el menor tamaño de buques y los costes árticos que impiden competir con las economías de escala tradicionales.

De este modo, a cinco años vista, las rutas árticas solo captarían alrededor del 3,5%del comercio entre Asia, Europa y América del Norte.

Aunque no constituyen una alternativa creíble para el transporte de contenedores, pueden, no obstante, ofrecer importantes ventajas para determinados flujos de materias primas (incluidos el petróleo crudo y el gas), en particular las exportaciones de EE. UU. y del norte de Europa hacia Asia.

Este estudio refleja que la mayor viabilidad económica de estas rutas está en el transporte de graneles -especialmente petróleo crudo, gasóleo, metanol o GNL-, con ahorros de costes de hasta el 45 o 50%, mientras que los contenedores siguen sin ser competitivos.

Los graneles sólidos -cereales, minerales o materiales de construcción- también podrían llegar a ser competitivos, pero principalmente cuando los buques puedan operar sin escolta de rompehielos.

Por el contrario, algunos competidores de Sudamérica como Brasil con el mineral del hierro o Chile con el cobre podrían ver cómo disminuye su competitividad relativa en materia de transporte, al igual que algunos países africanos como la República Democrática del Congo con ciertos minerales.

Más allá de los productores, algunos países que dependen en gran medida de las rutas tradicionales también podrían verse en una situación vulnerable, ha asegurado Coface.

Si bien las rutas árticas ofrecen una ventaja en cuanto a distancia, su desarrollo se enfrenta, no obstante, a importantes limitaciones. Las ventanas de navegación siguen siendo estacionales, las condiciones del hielo siguen siendo variables e impredecibles, y el uso de rompehielos suele ser esencial.

Importancia estratégica y política

El Ártico se ha convertido, por tanto, principalmente en un escenario de creciente rivalidad estratégica.

La Ruta del mar del Norte sigue estando controlada en gran medida por Rusia, mientras que China está reforzando gradualmente su presencia y sus capacidades polares. También Estados Unidos busca aumentar su influencia en la región.

En este contexto, el desarrollo de las rutas árticas no es meramente una cuestión de sopesar los costes logísticos, sino que también implica cuestiones de soberanía, control de infraestructuras críticas, acceso a los recursos y la reconfiguración del equilibrio de poder.

A corto plazo, indica Coface, el valor de estas rutas parece, por tanto, ser menos comercial que político.


https://www.eleconomista.es/transportes-turismo/noticias/13889387/04/26/las-rutas-articas-podrian-reducir-hasta-en-un-40-las-distancias-comerciales.html