martes, 21 de abril de 2026

La consciencia no está en el cerebro, sino que es universal y nació antes del Big Bang



(Inteligencia artificial - Gemini - Novaceno)



Un estudio propone una nueva y radical teoría que dice que la consciencia existe como un campo fundamental del universo. De confirmarse, explicaría científicamente fenómenos como la existencia de vida después de la muerte



Maria Strømme, investigadora de la Universidad de Upsala (Suecia), acaba de publicar un nuevo estudio que aporta una explicación sorprendente y radical a uno de los fenómenos más intrigantes y desconocidas de los seres vivos: el origen de la consciencia. Según la investigadora, la consciencia no emerge del cerebro, sino que se trata de un campo fundamental del universo. Su teoría sugiere que la consciencia se originó primero y tras ella surgieron el tiempo, el espacio y la materia. Si esta propuesta es correcta, fenómenos considerados actualmente como pseudocientíficos —como la telepatía, las experiencias cercanas a la muerte o incluso la existencia de la vida después de la muerte— podrían tener una explicación científica.

Si se confirmaran los resultados de esta investigación, publicada en la revista AIP Advances y seleccionada como mejor artículo del número, las consecuencias serían revolucionarias. Según las teorías tradicionales de la física cuántica, las partículas y la energía emergen de vibraciones en un campo fundamental, como las olas surgen de vibraciones en el agua. Strømme afirma que ese campo fundamental podría ser la conciencia misma, por lo que la experiencia subjetiva de la vida que percibimos no es más que una ilusión.

"En el modelo, la consciencia individual se entiende como una excitación localizada o configuración dentro de un campo de conciencia universal, muy parecido a una ola en la superficie del océano", explica Strømme en declaraciones para el Daily Mail. "Una ola tiene una forma que es temporal, pero el agua que la transporta no desaparece cuando la ola se disipa". La teoría va más allá y sugiere que la consciencia no termina cuando morimos: simplemente regresa al campo de fondo. "El sustrato fundamental de la conciencia no comienza ni termina con el cuerpo, al igual que el océano no comienza ni termina con la aparición de una sola ola", afirma.


Basada en la física cuántica

La teoría de Strømme está íntimamente ligada a los retorcidos principios de la física cuántica. La investigadora lleva años trabajando en un modelo cuántico-mecánico que une la física cuántica con la filosofía no dual, la que observa la realidad como una sola unidad y no como una diferenci entre el yo y el mundo. Su nueva teoría se basa en la idea de que la consciencia constituye el elemento fundamental de la realidad y que las consciencias individuales son partes de un campo más grande e interconectado.

Según este modelo, la realidad existía antes del Big Bang como una especie de potencial sin forma (una superposición universal) que contenía todas las configuraciones posibles de la realidad. En este estado primordial, nada estaba diferenciado, ni el espacio ni el tiempo ni la materia, pero tampoco la experiencia individual.

La diferenciación arranca cuando el campo colapsa en estados específicos, produciendo la estructura del universo que conocemos. Para la investigadora no hay un antes ni un después cronológico en esta fase. "El colapso iniciado por el pensamiento universal no es temporal (ya que el tiempo aún no existe), sino que es un acto creativo atemporal de la mente, similar a la emergencia de la forma desde la falta de forma o la realización del potencial en actualidad", escribe Strømme.

Aquí es donde la teoría se topa con el gran problema de la medición cuántica, la idea de que la realidad existe en superposición hasta que una observación la colapsa en un estado definido. Un concepto ejemplificado en el experimento del gato de Schrödinger.

"Debe enfatizarse que el pensamiento universal no es pensamiento intelectual personal, sino una fuerza creativa sin forma que refleja el proceso metafísico mediante el cual lo indiferenciado transita hacia la forma", explica la investigadora.


Ciencia para la pseudociencia

La teoría abre una puerta a que muchos fenómenos considerados como pseudociencia formaran parte del modelo científico y "merecen pruebas científicas renovadas y rigurosas" para confirmarlo, explica la investigadora. Por ejemplo, durante experiencias cercanas a la muerte, muchas personas hablan de visiones de figuras religiosas, seres queridos perdidos o incluso premoniciones de eventos que sucederán en el futuro.

"Si la consciencia individual no es generada solo por el cerebro, sino que es una expresión de un campo más profundo, como sugiere mi modelo, entonces los momentos en que el cerebro está deteriorado podrían permitir un acceso atípico a ese campo subyacente", afirma Strømme.

El modelo sugiere que habilidades psíquicas como la telepatía no solo podrían ser reales, sino que podrían verificarse científicamente. Dado que todas las consciencias individuales son parte del mismo campo, la información puede transmitirse entre puntos aparentemente separados por el espacio o incluso el tiempo. Esto significa que individuos particularmente dotados o en estados alterados de consciencia podrían ser capaces de leer mentes o ver visiones de eventos futuros.

"Esto explicaría por qué fenómenos similares a la telepatía aparecen en diferentes culturas y a lo largo de la historia, aunque la evidencia empírica hasta ahora sea controvertida y no concluyente", dice la profesora. Lo mismo sucedería con los estados cerebrales de quienes están en meditación profunda, que deberían mostrar una sincronización con la actividad cerebral de otras personas.


Un giro revolucionario

Strømme, que normalmente se dedica a la investigación en nanotecnología, ha dado un salto que tiene implicaciones en las estructuras más grandes. De hecho, su nuevo trabajo plantea en realidad una teoría completamente nueva sobre el origen del universo.

"Es un intento muy ambicioso de describir cómo funciona nuestra realidad experimentada. Físicos como Einstein, Schrödinger, Heisenberg y Planck exploraron ideas similares, y yo estoy construyendo sobre varias de las vías que ellos abrieron", dice Strømme. "Mi ambición ha sido describir esto usando el lenguaje de la física y herramientas matemáticas. ¿Son estos fenómenos realmente místicos? ¿O simplemente es que hay un descubrimiento que aún no hemos hecho y cuando lo hagamos, conducirá a un cambio de paradigma?".

Cambios radicales en nuestra comprensión de la realidad han ocurrido antes en la historia, como cuando la humanidad comprendió que nuestro planeta es redondo y no plano, o cuando entendimos que no es el Sol el que gira alrededor de la Tierra, sino al revés. Aun así, la investigadora reconoce la ironía de su propuesta. "Soy científica de materiales e ingeniera, así que estoy acostumbrada a ver la materia como algo fundamental. Pero según este modelo, la materia es secundaria. Gran parte de lo que experimentamos es representación o ilusión".

Aunque el artículo está escrito estrictamente en el lenguaje matemático de la física, el razonamiento contiene paralelismos con varias tradiciones religiosas y filosóficas del mundo. Strømme se basa en Advaita Vedanta, nociones budistas del vacío, el misticismo sufí, la teología cristiana y las reflexiones filosóficas de Schrödinger, Bohm y Heisenberg. En su estudio, invoca repetidamente el orden implicado del físico David Bohm, en el que todas las cosas se despliegan desde una realidad más profunda y no local. También hace referencia al universo participativo de Wheeler, donde la observación ayuda a hacer realidad.

"Los textos de las principales religiones —como la Biblia, el Corán y los Vedas— a menudo describen una consciencia interconectada. Quienes los escribieron usaron lenguaje metafórico para expresar percepciones sobre la naturaleza de la realidad. Los primeros físicos cuánticos, a su vez, llegaron a ideas similares usando métodos científicos", dice Strømme. "Ahora es el momento de que las ciencias exactas —es decir, la ciencia natural moderna— comience seriamente a explorar esto".


lunes, 20 de abril de 2026

Por qué Sigmund Freud recupera su popularidad en épocas de crisis y autoritarismo (como ahora)


Getty Images


El psicoanálisis está atravesando un momento especial. Las cuentas en Instagram dedicadas a la teoría freudiana han alcanzado 1,5 millones de seguidores.

Los programas de televisión como la Terapia de Pareja de Orna Guralnik se han convertido en algo que no se puede dejar de ver. Artículos de opinión en The New York Times, The London Review of Books, Harper's, New Stateman, The Guardian y Vulture están declarando la resurrección del psicoanálisis.

Como lo describió Joseph Bernstein de The New York Times: "Sigmund Freud está regresando a la popularidad".

Para muchos, este resurgimiento llega como una sorpresa.

Durante el último medio siglo, el psicoanálisis -el movimiento intelectual y práctica terapéutica fundada por Sigmund Freud en la Viena de 1900- ha sido rechazado y denigrado en muchos círculos científicos. Particularmente en el mundo angloparlante, el auge de la psicología conductista y la creciente industria farmacéutica marginó las terapias de charlas largas como el psicoanálisis.

Pero hay una historia más compleja que contar. Durante la vida de Freud (1856-1939), 15 institutos psicoanalíticos se establecieron en todo el mundo, incluyendo Noruega, Palestina, Sudáfrica y Japón. Y alrededor del mundo -de París a Buenos Aires, de Sao Paulo a Tel Aviv- el psicoanálisis floreció contundentemente a través del siglo XX.

Por toda Sudamérica, el psicoanálisis continúa ostentando una enorme influencia clínica y cultural. Sigue siendo tan popular en Argentina que la gente bromea que no puedes tomar un vuelo a Buenos Aires sin que haya por lo menos un analista a bordo.

Hay varias razones por las que el psicoanálisis se volvió popular en algunos países mas no en otros. Una se relaciona a la historia de la diáspora judía del siglo XX.

Con la expansión del Tercer Reich, muchos psicoanalistas e intelectuales judíos huyeron de Europa central antes del Holocausto. Ciudades como Londres, que recibieron a Freud y toda su familia, fueron reformadas culturalmente por esta crisis de refugiados.

Pero otra razón, tal vez menos obvia, está relacionada al auge del autoritarismo. El psicoanálisis pudo haber sido creado y difundido en el crisol de la Europa en guerra, pero su popularidad frecuentemente ha surgido a la par de la crisis política.

Respuesta a la opresión

Tomemos a Argentina. A medida que el autoritarismo de izquierda del peronismo dio paso a la "guerra sucia" auspiciada por Estados Unidos, los escuadrones paramilitares de la muerte secuestraron, asesinaron y "desaparecieron" a unos 30.000 activistas, periodistas, sindicalistas y disidentes políticos. La pérdida, silencio y miedo envolvieron los mundos emocionales de muchos.

Sin embargo, al mismo tiempo, el psicoanálisis -con su interés en el trauma, la represión, el duelo y la verdad inconsciente- se convirtió en una manera significativa de luchar contra esta opresión.

Los espacios terapéuticos para hablar sobre el trauma y la pérdida se convirtieron en una técnica para responder, y tal vez resistir, a ese desastre político. En una cultura de mentiras del Estado y la imposición del silencio, el solo hablar la verdad era un ejercicio radical.

Muchos de los seguidores originales de Freud usaron el psicoanálisis de manera similar.

Rodeados de los horrores inexplicables del fascismo europeo, figuras como Wilhelm Reich, Otto Fenichel, Theodor Adorno y Erich Fromm consideraron el psicoanálisis, típicamente combinado con el marxismo clásico, como una herramienta esencial para entender cómo desarrollamos y deseamos personalidades autoritarias.

A medio mundo de distancia, en Argelia, el psiquíatra y activista anticolonialista Frantz Fanon se basó extensamente en el psicoanálisis para protestar contra los opresivos regímenes racistas del colonialismo francés. Para todos estos doctores y filósofos, el psicoanálisis era esencial para la resistencia política.

Algo parecido está sucediendo hoy día. A medida que surgen nuevas formas de autocracia multinacional, inmigrantes son demonizados y detenidos, y el genocidio es transmitido en vivo, el psicoanálisis prospera de nuevo.

Una herramienta para darle sentido a lo insensato

Para algunos, los neuropsicoanalistas como Mark Solms han aportado los lazos necesarios para elevar otra vez el psicoanálisis. En su nuevo libro, The Only Cure: Freud and the Neuroscience of Mental Healing ("La única cura: Freud y la neurociencia de la curación mental"), Solms usa su experiencia neurocientífica -específicamente su trabajo sobre los sueños- para argüir que la teoría de Freud del inconsciente estuvo acertada todo el tiempo.

De acuerdo con Solms, aunque los fármacos pueden ser temporalmente efectivos, sólo ofrecen soluciones a corto plazo. Únicamente los tratamientos psicoanalíticos, sostiene, pueden ofrecer un efecto curativo a largo plazo.

Pero Solms es sólo una de muchas de esas figuras en augue, el trabajo un grupo creciente de intelectuales clínicos ha devuelto el aprecio cultural al psicoanálisis. Donde Solms gira hacia la neurología, otros -incluyendo Jamieson Webster, Patricia Gherovici, Avgi Saketopoulou y Lara Sheehi- nos devuelven a la urgencia política del psicoanálisis.

Su trabajo resalta cómo los conceptos centrales del psicoanálisis -el inconsciente, la "pulsión de muerte", la bisexualidad universal, el narcisismo, el ego y la represión- ayudan a darle sentido a nuestro momento contemporáneo donde otras teorías se quedan cortas.

En un mundo de creciente mercantilización, el psicoanálisis resiste las definiciones comercializadas del valor.

Hace énfasis sobre el tiempo profundo en un entorno de poca capacidad de atención e insiste en el valor de la creatividad y conexión humana frente a un panorama abrumador de inteligencia artificial.

Desafía los conceptos tradicionales de género e identidad sexual, y prioriza las experiencias individuales del sufrimiento y deseo.

La razón del resurgimiento contemporáneo del psicoanálisis refleja aquellas que impulsaron sus anteriores olas de popularidad.

En momentos de turbulencia política, violencia auspiciada por el Estado y trauma colectivo, el psicoanálisis ofrece las herramientas para darle sentido a lo aparentemente insensato.

Provee un marco para entender cómo los impulsos autoritarios echan raíces en las psiquis individuales y se propagan a través de las sociedades.

Más aún, en una época donde las soluciones temporales y las intervenciones farmacéuticas dominan el cuidado de la salud mental, el psicoanálisis insiste en el valor de la atención sostenida a la complejidad humana.

Rehúsa reducir la angustia psicológica a los desequilibrios químicos del cerebro o a síntomas que tienen que ser manejados. En cambio, trata el mundo interior de cada persona como algo digno de explorar profundamente.

La resurgencia colectiva de intereses en el psicoanálisis también está actuando sobre la disciplina misma para que se transforme.

Antiguas suposiciones -como la idea que los terapeutas deben ser neutrales o que la heterosexualidad es la norma- están siendo desafiadas. Y la práctica psicoanalítica está siendo reinventada a lado de muchos movimientos de justicia social y solidaridad.

Este es un momento en el que muchos se están uniendo para reformular lo que el psicoanálisis puede ser.

Queda por ver si este renacimiento perdurará. Pero, por ahora, a medida que las crisis políticas se acumulan y los métodos terapéuticos tradicionales parecen ser insuficientes, las reflexiones de Freud sobre la psiquis humana están encontrando nuevas audiencias ansiosas de entender la oscuridad de nuestros tiempos.


  • Carolyn Laubender
  • Título del autor,The Conversation*
    29/03/26
    https://www.bbc.com/mundo/articles/cz0gd9lv9lyo

domingo, 19 de abril de 2026

La historia de la Monobloc, la humilde silla de plástico blanca que ha conquistado el mundo


Ricky Martin apareció sentado en una de estas sillas en el espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny en el último Super Bowl.

Kevin Mazur/Getty Images for Roc Nation


Quizás no conozcas su nombre, pero puede que estés leyendo esto ahora mismo sentado en uno de estos iconos.

Es posible, también, que tengas algún recuerdo asociado a ella: esa barbacoa en el jardín de los amigos, donde siempre cabe uno más porque las sillas están apiladas en un rincón; o esa cerveza fría en el bar de la playa, con los pies enterrados en la arena y los muslos sudando por el calor y el contacto con el plástico.

La Monobloc, esa humilde silla de plástico blanca que sin duda conoces y en la que tantas veces has descansado, es el mueble más utilizado del mundo, un objeto tan popular que ha trascendido todas las fronteras.

Barata, versátil, resistente a la intemperie y ligera, la silla Monobloc o monobloque - que se fabrica en una sola pieza de plástico, generalmente polipropileno- es un icono del diseño industrial que despierta por igual amor y odio.

Sus detractores critican que su omnipresencia la convierte en un símbolo de vulgaridad, de chabacanería, en una asesina de la estética, además de un ejemplo de la cultura del usar y tirar, con sus graves consecuencias medioambientales.

En su versión más extrema, la silla de plástico fue prohibida durante diez años en los espacios públicos de la ciudad suiza de Basilea para "hacerla más bella".

Sus defensores destacan, sin embargo, su diseño democrático y todas las cualidades claves de su éxito: se puede apilar, pesa poco, es realmente barata y tiene -por lo general- una forma ergonómica que la hace muy cómoda.

Su lugar privilegiado en la portada del galardonado disco "Debí tirar más fotos", del artista puertorriqueño Bud Bunny, dice mucho de ese hilo sentimental que ata a tantas personas a la Monobloc y a las memorias que nos trae.

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Frank Bienewald/LightRocket via Getty Images

Pie de foto,
Está en todas partes.

La silla, que se fabrica inyectando una resina de plástico líquida en un molde a unos 220-230 grados hasta que se enfría y endurece, está en todas partes.

"La Monobloc es la combinación del deseo tan arraigado entre los diseñadores de crear la silla perfecta fabricada de forma industrial", describe Paola Antonelli, comisaria del MoMA, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en un video de la institución para acompañar la exposición de 2025 "Pirueta, puntos de inflexión en el diseño".

Una historia de innovación

Los diseñadores empezaron a experimentar con la idea de fabricar una silla a partir de una sola pieza de material ya en la década de 1920.

Las primeras pruebas utilizaron chapa metálica, que se prensaba, o curvaban madera laminada.

El desarrollo del plástico como material resistente y de enorme versatilidad llevó en 1946 al arquitecto canadiense Douglas Colborne Simpson a crear, en colaboración con el ingeniero James Donahue, un prototipo de silla apilable de una sola pieza de plástico.

Esta silla podría considerarse la primera Monobloc de la historia, pero no pasó del prototipo.

En los años siguientes, los avances en los conocidos como termoplásticos permitieron industrializar este proceso.

Para ello se utilizaron pellets o pequeñas bolitas de material plástico como el polipropileno que, al calentarlas, se vuelven líquidas y pueden ser inyectadas en un molde. La tecnología permitía, además, fabricar estos muebles en llamativos colores.

Producto de esta innovación son iconos del diseño industrial como la silla Panton, creada por el diseñador danés Verner Panton entre los años 1958 y 1967; la silla Bofinger (1964-1967), del arquitecto alemán Helmut Bätzner; la Selene (1961-1968), del diseñador italiano Vico Magistretti o la Universale (1965), del también italiano Joe Colombo.

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Jeffrey Greenberg/Universal Images Group via Getty Images

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Las Monobloc son un elemento común en el paisaje playero, como es esta de Cartagena de Indias, en Colombia.

Todas estas piezas son hoy objetos de deseo de coleccionistas, amantes del diseño y el interiorismo, sillas que pueden verse en museos y en hogares sofisticados.

¿Cómo se pasó entonces de la Panton o la Bofinger a la humilde silla de plástico de la sala de espera?

Fabricar esas piezas, aunque ya se hacía de manera industrial, seguía siendo caro. No fue hasta 1972 que el ingeniero francés Henry Massonet creó su Fauteuil 300 (sillón 300), que se considera, según el Vitra Design Museum, el arquetipo de la silla de plástico barata.

Al mejorar la eficiencia del proceso de fabricación, Massonet logró reducir la duración del ciclo de fabricación a solo 2 minutos y la comercializó a través de su compañía STAMP.

La Fauteuil 300 tenía brazos y se parecía mucho a las Monobloc de hoy, aunque no fue demasiado popular en un primer momento. La mala suerte hizo coincidir su aparición con la primera gran crisis del petróleo.

"Si bien los muebles de plástico habían sido un presagio de futuro, ahora se veían cada vez más negativamente, como resultado no solo del aumento del precio de la materia prima, sino también de una nueva conciencia medioambiental", explica su descripción en el Vitra Design Museum.

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Andrew Woodley/Education Images/Universal Images Group via Getty Images

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Su ligereza y apilabilidad hacen muy popular a la silla Monobloc.

Massonet, sin embargo, nunca patentó su invento, señala Paola Antonelli, que dirige el departamento de Arquitectura y Diseño del MoMA, y esto permitió que otras muchas empresas copiaran su proceso de fabricación y su modelo, que fue modificándose una y otra vez.

En la década de 1980, el grupo francés Grosfillex logró fabricar su silla de jardín de resina a tan bajo costo que pudo lanzarla al mercado a precios muy competitivos, multiplicando exponencialmente su popularidad y convirtiendo a la Monobloc en el producto de masas que es hoy.

Una silla para la vida

Haz un repaso a tus álbumes de fotos, como hizo Bad Bunny. Seguro que en más de una aparece esta icónica silla, ya sea en tu entorno doméstico como en las imágenes de tus viajes más exóticos.

Igual la encuentras en la medina de Rabat que en un mitin político en Marsella, en un restaurante callejero de Pekín, revestidas de tela en un banquete de boda en Buenos Aires o en la calle de un pueblo mediterráneo, donde las vecinas las sacan por la tarde a la acera para charlar a la fresca y ver pasar las horas y la vida.

Y no solo las hay blancas. Se fabrican en muchos colores, con diseños diferentes, con brazos y sin brazos, y en calidades distintas.

Más de una pata se ha quebrado en los modelos más económicos al ser desafiada por un usuario robusto o al que le gusta balancearse. Otras, sin embargo, duran décadas: las de la casa de mis padres siguen, desde hace más de 40 años, juntándonos a la mesa a toda la familia cada verano.

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Stuart Freedman/In Pictures Ltd./Corbis via Getty Images

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Busca entre tus fotos a ver si encuentras una de estas sillas, en tu entorno o en tus viajes, como en este café de El Cairo, Egipto.

Se calcula que cuesta unos US$ 3 fabricarla, y en muchos sitios se vende por apenas US$10, lo que hace que esta silla sea ubicua.

Pero diez dólares no valen lo mismo en Accra que en Berlín y, por esto, mientras en algunas sociedades ricas es un objeto que en cuanto se estropea se tira, en muchos otros sitios se repara y adapta a las necesidades de sus usuarios.

Sillas blancas de plástico recosidas con alambre o entablilladas son moneda común en los barrios más humildes y en zonas rurales de muchos países.

Según Paola Antonelli, la silla Monobloc encarna una paradoja:

"En algunos países, se produce en masa y se deshecha rápidamente, mientras que en otros se valora y repara, reflejando diferentes percepciones de su valor. Su naturaleza multifacética simboliza la compleja cultura de consumo en el mundo de hoy".

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En muchos sitios, el hecho de que a la silla se le haya roto una pata no significa que haya que tirarla...

Para el teórico social Ethan Zuckerman, algunos objetos "han alcanzado tal nivel de perfección en su diseño que no necesitan adaptarse para tener éxito, tanto en África como en los barrios residenciales de Estados Unidos"

En su ensayo "Esas sillas blancas de plástico – El Monobloc y el objeto sin contexto", Zuckerman, quien dirigió el Centro para los Medios Cívicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), lanza una advertencia para los críticos de los objetos como esta popular silla.

"Despreciarlos es un riesgo: los objetos independientes del contexto como la Monobloc han alcanzado una fama mundial que pocos seres humanos podrían siquiera soñar".


  • Paula Rosas
  • Título del autor,BBC News
    29/03/2026
    https://www.bbc.com/mundo/articles/c2lr059pxz4o

sábado, 18 de abril de 2026

El mayor refugio ante la crisis en Europa se hunde: la guerra en Oriente Medio tumba al lujo europeo

 

Perfumes de Guerlain diseñados por Begüm Khan / LVMH.


  • Kering y Hermès se desploman casi un 10% y el sector acumula una caída del 18% en el año
  • El sector, que representa el 5% del PIB de la eurozona, ve amenazada su tradicional resiliencia
  • El desplome del turismo y el consumo árabe golpea las cuentas de firmas como LVMH


El lujo europeo, tradicional refugio ante las crisis en bolsa, se ha desplomado este miércoles tras la presentación de resultados de Kering, LVMH y Hermès. Las tres compañías anticipan un futuro inquietante para las casas de alta gama del Viejo Continente debido a la guerra en Oriente Medio. Los ataques a los hogares de las ricas familias del Golfo, ávidas consumidoras de lujo, junto al deterioro del turismo en mercados estratégicos como China, amenazan a las grandes compañías de moda, que se ha despertado con una caída histórica.

Las dos protagonistas de la jornada son Kering y Hermès. Ambas caen más de un 10% tras unos resultados que no han convencido a los analistas. En el caso de Kering, el pobre desempeño de Gucci, su buque insignia entre la moda italiana, ha arrastrado la cotización tras apuntar el undécimo trimestre consecutivo de caída de ventas. Hermès, aunque ha mantenido robustez en las cuentas del primer trimestre, es una de las casas más afectadas por la guerra en Oriente Medio y la caída del consumo árabe.

El resto de las firmas del lujo han corrido una suerte parecida. LVMH, la tercera protagonista tras presentar cuentas ayer tras el cierre del mercado, ha llegado a retroceder más de un 2%. Al final del día termina la acción plana. Caídas similares se han visto en las cotizaciones de Christian Dior, Richemont, Swatch y Burberry. La española Puig soporta mejor el impacto y solo ha cedido un 0,1%.

La guerra cambia el rumbo

El sector del lujo es uno de los que más está sufriendo la guerra. Desde el estallido del conflicto el 28 de febrero, estas empresas, combinadas en el Europe Luxury Index, marcan caídas del 11,26%. Se trata de uno de los sectores más afectados por el choque entre EEUU e Irán. En cualquier caso, llevan un 2026 realmente complicado y en lo que va de año experimentan caídas del 18,43%. Hasta el comienzo de la contienda, su principal problema era la subida de precio de los metales preciosos y algunos síntomas de desaceleración en la demanda de su principal mercado, China; ahora la situación ha cambiado por completo. A peor.

Esto es preocupante para Europa debido al gran peso que tiene el lujo y sus empresas en el PIB europeo, siendo una de las grandes referencias. Según la Comisión Europea gracias a que empresas como Louis Vuitton, Hermes o Moncler venden en todo el mundo y son líderes del sector, este segmento alcanza el 5% del PIB de la zona euro con unas ventas totales de 985.000 millones de euros.

Es, sin duda, uno de los pilares que sostiene la economía del Viejo Continente y, además, tiene una gran característica como es su resiliencia a las crisis económicas. Cuando hay apuros en la actividad de la región, los más ricos siguen comprando y la demanda se mantiene inalterada… No pasa así con una guerra que cambia por completo su mapa internacional.

Oriente Medio es el mercado de más rápido crecimiento del lujo mientras China y Europa se contraen

En la presentación de este martes, LVMH (Louis Vuitton) advirtió de los problemas que ahora se han visto también en las firmas como Kering o Hermes. En resumen, Oriente Medio representa un 6% de toda la facturación y las ventas se desplomaron un 50%. Sin embargo, en el imperio de los Arnault consiguió aumentar las ventas en otras regiones del mundo y evadir el golpe. La facturación en EEUU creció un 3% y en Asia, un 7%.

Sin embargo, ni siquiera con estas cifras LVMH ha podido evitar perder más de un cuarta parte de su valor en lo que va de año y, principalmente, se debe a la guerra. El turismo es una de las fuentes clave que alimenta al sector del lujo, pues es en estos viajes donde más compras se producen. Además, el sector se está concentrando en Oriente Medio porque la población ultrarrica está migrando en masa a países como Emiratos Árabes Unidos o Catar por las grandes rebajas de impuestos que habían puesto en marcha los últimos años.

Por partes, el ya mencionado Louis Vuitton ha visto como la asistencia a los 'malls', las grandes tiendas físicas que sostienen su imperio, se desplomaron entre un 30% y 50%. En el caso de Hermes estamos hablando de que las ventas en Dubái han colapsado un 40%. Para un negocio tan inelástico como es el lujo, estos movimientos, aunque sean regionales, suponen una amenaza de primer orden.

Más allá del peso específico, Oriente Medio es el mercado de más rápido crecimiento para el sector del lujo y así lo reflejaron las cifras de Bernstein (utilizando datos de 2025). Según esta firma, Oriente Medio marcó un crecimiento del mercado en un rango del 6% al 8%, seguido de Asia, con un 3%-5%. Mientras esto pasa China, su gran mercado cede entre un 8% y 6% al igual que Japón, pues parece que ya ha alcanzado su plenitud y está en un punto de madurez. En Europa las cifras también son declinantes (-3%-1%). Es por ello que la preocupación es máxima ante un conflicto que ha detenido los viajes en el mercado con mayor potencial. Además, potencialmente puede lastrar el turismo a nivel global.

La guerra, además, rompe por completo con las buenas previsiones que auguraban los expertos para el sector del lujo cuando empezaba el año. Tras mucho tiempo de zozobra y dudas (principalmente por China y la economía mundial) parecía que los riesgos macroeconómicos estaban contendidos. Desde BNP Paribas esperaban un crecimiento del 6% del sector que ahora está totalmente en riesgo.


Álvaro Moreno
Julio De Manuel Écija
10:37 - 15/04/2026 Actualizado: 18:37 - 15/04/26
https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/13871510/04/26/el-mayor-refugio-ante-la-crisis-en-europa-se-hunde-la-guerra-en-oriente-medio-tumba-al-lujo-europeo.html