domingo, 20 de septiembre de 2026

"Cambiará el mundo": la revolución de las máquinas que se gesta en China y va mucho más allá de los robots humanoides

 

Más de dos millones de robots trabajan junto a las personas en las fábricas de China.



"Me echo una siesta y el mundo cambia", dice Chen Tianyu.

Sin duda, su mundo sí cambia. Este joven de 28 años se mantiene al día con las últimas tecnologías dedicando su tiempo libre a visitar fábricas que están adoptando la automatización. De esa manera sabe qué aspectos debe priorizar cuando imparte sus clases sobre Inteligencia Artificial (IA) y robótica.

Frente a él, unos 30 estudiantes universitarios estudian programación. Uno de ellos teclea frenéticamente mientras alterna la mirada entre la pantalla y el robot:

"La idea es que tome esa pieza cilíndrica y la traslade hasta allí", señala.

Una fila de robots industriales espera ser programada y, en otra parte del aula, los estudiantes intentan desarrollar instrumentos médicos robóticos. Mientras los guía, Chen declara:

"Si el mundo de la IA y la robótica no los necesita, entonces definitivamente estarán entre los que serán reemplazados".

Para las personas que están en esta sala, esto representa un paso, o más bien un salto, hacia un futuro que China está construyendo meticulosamente: el plan de US$20.000 millones de Xi Jinping para situar a su país a la vanguardia de la innovación y en competencia directa con EE.UU.

Las pruebas están por todas partes.

Se encuentran en el Instituto Técnico de Hangzhou, una de varias enormes escuelas de formación profesional construidas específicamente para formar a la próxima generación de ingenieros expertos en tecnología.

El campus está ubicado en las afueras de Hangzhou, una antigua capital imperial cuyo horizonte futurista es apenas la primera pista de su papel como centro tecnológico global.

En todo el país, más de dos millones de robots trabajan en las fábricas, más que en cualquier otro lugar del mundo, y su número sigue creciendo a una velocidad extraordinaria.

Pie de foto,
Estudiantes que aprenden robótica en el Instituto Técnico de Hangzhou, una de las muchas nuevas escuelas de formación profesional.

La evidencia

Se trata de una apuesta que seguramente cambiará el mundo, de forma muy similar a la última vez que la economía china experimentó una transformación masiva.

China ya está exportando sus robots por todo el planeta: más de la mitad de los robots industriales del mundo se fabrican actualmente en el país.

Lo que resulta menos claro es el impacto de una automatización tan amplia en un país que ocupa un lugar central en la manufactura, el comercio y la innovación globales.

¿Qué significa esto, por ejemplo, para la fuerza laboral china? ¿Y cómo podríamos medir realmente el coste de esta transformación en un régimen que controla la información de manera tan estricta?

El futuro de los trabajadores chinos es incierto en medio de la revolución industrial que el mundo observa: impresionantes redes solares, horas punta silenciosas gracias a los vehículos eléctricos y máquinas que funcionan más rápido que Usain Bolt.

Durante el fin de semana, China organizó la segunda edición de los Juegos Mundiales de Humanoides, en la que robots boxearon, corrieron y desfilaron.

Lo que alimenta este espectáculo es otra revolución menos visible que está ocurriendo dentro de fábricas y aulas.

La BBC ha visitado instalaciones industriales donde se le mostraron robots que no tienen apariencia humana, ni bailan ni saltan sobre escenarios, sino que sueldan, pintan, levantan cargas, ensamblan piezas y trabajan las veinticuatro horas del día sin descansos ni prestaciones laborales.

Algunos incluso están diseñados para construir más robots. También hemos recorrido academias en las que China forma a las personas que trabajarán junto a esta fuerza laboral robótica.

Fuente de la imagen,

AFP via Getty Images

Pie de foto,
Un robot escribe en un papel. La industria de la robótica en China alcance niveles globales.

Se trata de una visión privilegiada de lo que Xi llama las "nuevas fuerzas productivas" de China y de cómo podrían cambiar el país.

En una fábrica de la ciudad sureña de Chengdu, lo viejo y lo nuevo trabajan codo con codo.

Una línea de ensamblaje compuesta por unos 30 hombres y mujeres de mediana edad atornilla, perfora y pule el producto estrella de CRP Technology: un brazo robótico capaz de realizar diversas tareas industriales.

En la misma sala, cuatro jóvenes ingenieros se agrupan alrededor de una consola intentando resolver los desafíos de un prototipo, un nuevo robot que esperan que ayude a construir otros robots.

Uno de ellos es Pang Kai, de 31 años, integrante del equipo de investigación y desarrollo. Empuja la estructura robótica por la sala. El motivo es que la futura fuerza laboral de China todavía no está lista para trabajar por sí sola. Por ahora, únicamente puede realizar movimientos repetitivos sencillos, cómo escanear un código QR.

"Quizás dentro de otros seis meses pueda realizar otra tarea", dice Pang con una sonrisa.

El camino es largo y el equipo celebra cada pequeño avance.

CRP Technology, que emplea a unas 300 personas, lleva nueve años fabricando brazos robóticos.

Cada uno puede adaptarse a las necesidades específicas de una fábrica para ayudar en la producción de automóviles, componentes electrónicos o turbinas eólicas. La empresa asegura que un solo brazo puede programarse para realizar más del 90% de las tareas repetitivas.

Las preguntas habituales

Los ingenieros también se preguntan si algún día podrán sustituir a la propia plantilla de la empresa.

"Queremos que nuestro nuevo robot sea como un ser humano. Esperamos que pueda pensar por sí mismo", afirma Pang.

Y añade: "Necesitamos este tipo de robots porque quizá dentro de diez años no tendremos suficientes trabajadores en China".

Pie de foto,
Pang Kai forma parte del equipo de investigación y desarrollo.

La disminución de la población y el envejecimiento de la fuerza laboral son otras de las razones por las que Pekín tiene prisa por revolucionar sus fábricas. Según estimaciones oficiales, para 2035 más de un tercio de la población china tendrá más de 60 años.

Además, algunos cálculos indican que el país perderá cerca de 60 millones de habitantes durante la próxima década, una cifra casi equivalente a la población de Francia.

La esperanza es que el aumento de la automatización cubra este déficit laboral antes de que afecte gravemente a una economía que ya muestra signos de desaceleración. Sin embargo, la velocidad de la transición es crucial.

Aproximadamente 120 millones de personas siguen trabajando en el sector manufacturero. Si China avanza demasiado rápido, la pérdida de empleos podría asestar un golpe catastrófico a millones de personas que dependen de los salarios de las fábricas.

"En teoría, las máquinas pueden trabajar las 24 horas del día, lo que sin duda supone una ventaja frente a los trabajadores humanos. Pero también requieren mantenimiento. Todos los días debemos dedicar tiempo a eso y, cada mes, la línea de producción necesita inspecciones y reparaciones", explica Cao Li, vicepresidente del fabricante de vehículos eléctricos Leapmotor.

Cada vez más populares en Europa, los automóviles asequibles y altamente tecnológicos de la compañía se ensamblan en la fábrica de Hangzhou con la ayuda de robots en cada etapa del proceso. Al final de la línea de producción, vuelven a aparecer más trabajadores humanos.

La empresa cuenta con más de 25.000 empleados y cientos de ellos realizan las comprobaciones finales mientras los vehículos recién fabricados avanzan por la línea. ¿Llegará el día en que ya no sean necesarios?

"Es totalmente posible", responde Cao.

"Y puede ocurrir relativamente pronto. En los talleres de estampación, soldadura y pintura, básicamente hemos alcanzado una automatización del 100%". añade.

La ventaja china

China tiene ventaja sobre EE.UU. gracias a su enorme base manufacturera. Motores, baterías, componentes electrónicos, engranajes y sensores: todo lo necesario para construir el cuerpo de un robot está al alcance de la mano.

Pie de foto,
Las máquinas intervienen en cada etapa de la fabricación de los vehículos eléctricos de Leapmotor.

"China también tiene una idea. Tiene un plan. Sabe dónde quiere estar dentro de cinco años. Planifican a nivel central, pero desglosan los objetivos hasta las regiones y municipios", le explica a la BBC la doctora Susanne Bieller, secretaria general de la Federación Internacional de Robótica.

"Si quieres construir un robot en Shenzhen, existe todo un ecosistema. Se tarda menos de una hora en conseguir los componentes necesarios para fabricarlo. En Europa puede llevar hasta una semana", agrega.

Sin embargo, reconoce que, aunque China es muy buena construyendo el "cuerpo" de los robots, EE.UU. sigue liderando la creación del "cerebro", lo que incluye el desarrollo de la inteligencia artificial que los programa.

Aún así, empresas chinas como DeepSeek y Moonshot han presentado nuevos modelos de IA que, según afirman, pueden competir con los mejores desarrollados en EE.UU.

Impulsada por un enfoque de "código abierto", en el que las nuevas empresas de IA comparten su programación, la innovación china ha logrado avanzar más rápido de lo esperado, pese a los controles estadounidenses sobre la exportación de chips avanzados críticos.

Los analistas creen ahora que la siguiente fase de esta carrera no dependerá de quién tenga el mejor modelo de lenguaje, sino de quién consiga integrar esa inteligencia en millones de máquinas.

Y por eso China también está invirtiendo en formar a una generación de estudiantes capaces de imaginar qué vendrá después.

En el Instituto Técnico de Hangzhou, por ejemplo, los jóvenes pueden comenzar su formación desde los 15 años.

Y la magnitud de lo que allí se enseña puede resultar asombrosa. Hay un edificio entero dedicado a motores y aeronáutica, así como una planta restringida para estudiantes que trabajarán en mantener a China a la cabeza del procesamiento de tierras raras, otro recurso estratégico clave en la competencia con Washington.

Algunos consideran que esta es una solución para la persistentemente elevada tasa de desempleo juvenil de China, donde uno de cada cinco jóvenes tiene dificultades para encontrar trabajo.

"Nuestros estudiantes tienen una gran demanda y las empresas incluso los reservan antes de que terminen sus estudios. No necesitan preocuparse en absoluto por encontrar empleo, y organizamos competiciones como parte de su formación", afirma Chen.

Pie de foto,
La innovación china está impulsando las fábricas del país más rápido de lo previsto.

"Es mejor encontrar tu lugar dentro de la ola tecnológica. En todo proceso de progreso se producen inevitablemente cambios estructurales, y precisamente en esos cambios se encuentran las futuras oportunidades laborales de los estudiantes".

Sin embargo, China sigue enfrentándose a serios desafíos económicos, desde una crisis inmobiliaria que continúa prolongándose hasta la enorme deuda de los gobiernos locales y un consumo persistentemente débil.

No está claro si, ni de qué manera, la revolución que Pekín promueve resolverá estos problemas, y también resulta difícil medir cómo se sienten aquellos cuyos empleos podrían verse amenazados por los cambios venideros. ¿Crearán los robots prosperidad para ellos o simplemente sustituirán muchos de sus puestos de trabajo?

"Mis estudiantes me preguntan qué ocurrirá en el futuro", dice Chen.

"Y yo les respondo que no lo sé. La tecnología está cambiando demasiado rápido. Pero no podemos quedarnos quietos ni dormirnos aquí. Tenemos que seguir avanzando para descubrir de qué somos capaces", concluye.


    • Laura Bicker
    • Título del autor,BBC News Mundo
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 8 min
  • https://www.bbc.com/mundo/articles/c4g7enmvjrdo

sábado, 19 de septiembre de 2026

El boom del "only adults": así ha descubierto la hostelería un nuevo filón de negocio


Vistas del hotel 'only adults' Secrets Moxché Playa del Carmen. (F.M.)



La proliferación de espacios exclusivos para mayores de edad refleja un cambio en la demanda turística y abre un debate sobre la convivencia: ¿ha cambiado nuestra tolerancia a la infancia?



Paredes beige. Jarrones de diseño. Piscinas alargadas con una barra de cócteles cerca. Una luz tenue. Tapices blancos. No hay animación, ni bufés masificados. Cada vez son más los hoteles, spas, complejos turísticos y hasta restaurantes que han hecho del silencio y la calma su principal reclamo. Todo acuñado bajo el concepto: "only-adults" —o "solo adultos"—.

Este término engloba a todos aquellos servicios que limitan su acceso a menores de edad. Generalmente entienden por adulto a una persona mayor de 16 o 18 años, dependiendo de la política del local o alojamiento. Este modelo se caracteriza por diseñar una experiencia orientada a la tranquilidad, el bienestar y la oferta de actividades específicamente diseñadas para un perfil de cliente adulto.

Lo que empezó como un nicho ligado al turismo de lujo de los complejos caribeños en los años setenta, ahora se ha extendido a otros segmentos del mercado. Según Hosteltur, después del COVID-19, las reservas para parejas se incrementaron un 14%, pasando de un 51% en 2020 a un 65% en 2021.





Una tendencia que confirma la Federación Italiana de Asociaciones Empresariales de Viajes y Turismo (FIAVET), quien apunta que este tipo de alojamientos, en el caso de Italia, se concentran en la región montañosa de Trentino. En los últimos años, se han registrado cerca de 200 establecimientos de esta naturaleza en el país. Pero no es un fenómeno exclusivo del sur. En países del norte como Lituania, la Asociación de Hoteles y Restaurantes ha detectado cómo el perfil de turista ahora sí busca más ambientes de tranquilidad que pasan mayoritariamente por la elección de estos servicios.


"No lo monto para excluir"

Para el sector, la proliferación de alojamientos solo para adultos responde a una estrategia de especialización más que a una voluntad de vetar a las familias. La diversificación de la oferta turística permite a cada establecimiento dirigirse a un perfil concreto de cliente en función de sus instalaciones y del tipo de experiencia que quiere ofrecer.

"Ni siquiera nos planteamos incluirlo como una etiqueta. Simplemente el espacio que teníamos nos dio la pista de que la capacidad iba a ser limitada y que la infraestructura no estaba hecha para niños", explica Eva, que junto a su marido, Pepe, gestiona la Posada del Limonero, en la provincia de Sevilla.

Su alojamiento cuenta con pocas habitaciones y una piscina de menos de tres metros de ancho. "No lo monto para excluir. Creo que tampoco es un espacio donde ellos puedan disfrutar tanto como si van a otros hoteles más enfocados en su perfil", argumenta.

Si bien existen plataformas específicas "Only adults", la mayoría simplemente acaban pasando por un filtro genérico en la búsqueda. "En el momento en el que un huesped filtra por habitación para tres personas o con una cama supletoria no aparecemos como disponible", ilustra Eva, explicando que no siempre hay que etiquetarse como "solo para adultos".

Otros negocios del sector, sin embargo, sí hacen de la exclusividad para adultos uno de sus principales argumentos de venta. Especialmente aquellos portales donde se ofertan viajes en pareja. Plataformas como "Adults Only Holidays" o "No me molesten" solo ofrecen alojamientos con dicha restricción.

Por su parte, otras grandes cadenas como Meliá o H10 hoteles cuentan con un apartado específico donde encontrar dentro de su oferta aquellas que promocionan el silencio, la tranquilidad o la ausencia de menores como un valor añadido de la experiencia.

El perfil de cliente que busca estos hoteles suele tener más de 35 años, sin niños o con hijos ya mayores. Se trata de turistas que priorizan el descanso, experiencias gastronómicas refinadas, spas o actividades exclusivas. La tranquilidad forma parte de la oferta. Los hoteles la incluyen como un servicio adicional y la presentan como un elemento de lujo por el que los clientes están dispuestos a pagar.

Según el último Barómetro Hotelero elaborado por STR y Cushman & Wakefield, el precio medio en 2025 de una noche de hotel ascendía a 166,1€. Ahora bien, al buscar entre las plataformas de "only adults", la mayoría de la oferta supera dicha cifra.


La polémica de vender tranquilidad

Eso sí, esta tranquilidad no está exenta de controversia. Pese a ser una opción cada vez más elegida, en la práctica, esa promesa de descanso pasa por limitar la presencia de menores y responde a una demanda condicionada por diversos factores sociales.

"Son factores asociados al descenso de la natalidad y el auge del individualismo", confirma Maribel Illescas, socióloga de GSIA, trabajadora social, directora del CAI 1 del Ayuntamiento de Madrid y miembro de la Comisión de Infancia del Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid (COTSM). Explica que todos estos movimientos forman parte de una idea colectiva que pasa por una menor tolerancia hacia la presencia de niños en determinados espacios públicos.

Dicha mirada hace que algunos establecimientos se diseñen desde el principio pensando en un público adulto. Mientras unos hoteles apuestan por servicios de animación infantil o piscinas adaptadas para niños, otros priorizan la tranquilidad, el descanso o unas instalaciones que no están concebidas para familias.

La experta asume que "se debe a las leyes del mercado", pero recalca la importancia de seguir manteniendo un espacio abierto. "No es tanto por el rechazo al niño per se, sino por la asunción de una mala educación que lleve a un mal comportamiento", explica.

Apunta que de la misma forma que se ha perdido el compartir espacios con niños, con las nuevas formas de crianza, también el educar desde la interacción. "Antes educar era algo que se hacía en sociedad", insiste.

Aunque resulte comprensible que determinadas conductas propias de la infancia puedan incomodar a algunos adultos y que estos espacios ofrezcan la tranquilidad que muchos buscan, hacer de la exclusión la solución por defecto no contribuye a integrar a niños y adultos ni facilita el aprendizaje de normas de convivencia.

Con este dilema las críticas son más que frecuentes. En otros países europeos la discusión también reaparece periódicamente. En 2025, un hostelero de Viena provocó una fuerte polémica al declarar al diario austríaco Der Standard: "Prefiero tener un cliente con un perro que uno con un niño". Años antes, en 2019, un restaurante de Poznań (Polonia) anunció en Facebook que no admitiría a menores de seis años, una decisión que dividió a la opinión pública entre quienes la defendían y quienes la consideraban discriminatoria.

En Francia, los espacios exclusivos para adultos siguen siendo una oferta minoritaria, pero el debate sobre la exclusión de menores ha escalado hasta la esfera política. En 2025 representaban alrededor del 3% del mercado turístico, según la patronal Entreprises du Voyage, y ese mismo año el Gobierno puso en marcha el sello Le Choix des Familles para distinguir a los establecimientos que apuestan por acoger a familias.

La controversia también ha llegado al ámbito institucional. En 2026, el Comité Nacional Consultivo de Derechos Humanos (CNCDH) alertó de que la proliferación de espacios que excluyen a los menores puede tener consecuencias sobre sus derechos fundamentales. Aunque la legislación francesa prohíbe la discriminación por edad y situación familiar.


¿Hay respaldo legal?

En España no existe una norma que permita a los establecimientos abiertos al público excluir de forma generalizada a los menores de edad. El marco legal viene determinado por el artículo 14 de la Constitución, que prohíbe la discriminación, y por la normativa autonómica que regula el derecho de admisión, la cual establece que las condiciones de acceso deben ser "objetivas, públicas y no discriminatorias".

Esto no impide que determinados establecimientos puedan fijar limitaciones cuando exista una justificación vinculada a la naturaleza del servicio o a razones de seguridad. Es el caso, por ejemplo, de locales de ocio nocturno, establecimientos donde se sirve alcohol o determinados espacios de bienestar, como algunas saunas o spas, cuyo acceso a menores está restringido por la legislación específica.

"Se trata de un ciudadano con derecho a habitar el espacio público", afirma Illescas. En este sentido, argumenta que la proliferación de espacios only adults no solo supone una restricción para la infancia, sino que también tiene un impacto directo sobre las madres, quienes a menudo ven limitada su participación en determinados espacios de ocio y socialización por acudir con sus hijos.

Por su parte, el sector rechaza que se trate de una práctica discriminatoria. Alegan que la normativa permite este modelo de negocio y que responde a una estrategia comercial basada en la segmentación del mercado. "Estoy creando una experiencia en función de un target para acondicionar ese espacio a un perfil concreto de clientes", sentencia Eva.



Por
18/07/2026 - 05:00
https://www.elconfidencial.com/espana/2026-07-18/hoteles-solo-adultos-tranquilidad-exclusividad-1hms_4390398/

viernes, 18 de septiembre de 2026

Los ricos no son siempre los mismos: del top 10 de Forbes 2008 no queda ni uno en 2026

Algunos miembros del top 10 de 2008 han perdido más del 50% de su patrimonio y alguno incluso más del 99% de su riqueza.

Existe una idea muy  generalizada entre la opinión pública sobre los multimillonarios que aparecen en la lista Forbes. Para mucha gente, ya sea de izquierdas o de derechas, la afirmación que dice que "los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres" tiene todo el sentido, además de que también se suele decir que los ricos son siempre los mismos, como si hubiera una especie de imposibilidad de que un rico se arruinara o perdiera patrimonio.

Para comprobar la inexactitud de estas afirmaciones no hay más que comparar la evolución de la llamada lista Forbes con el paso de los años, así se verá cómo ni los más ricos son siempre los mismos, ya que la riqueza de una persona puede aumentar o disminuir, ni tampoco que los que hoy son millonarios mañana tienen asegurado que lo seguirán siendo. A continuación, compararemos el top 10 de la lista Forbes del año 2008 con la del año 2026.

Top 10 de la lista Forbes en 2008:

  1. Warren Buffett con 62.000 millones de dólares.
  2. Carlos Slim con 60.000 millones de dólares.
  3. Bill Gates con 58.000 millones de dólares.
  4. Lakshmi Mittal con 45.000 millones de dólares.
  5. Mukesh Ambani con 43.000 millones de dólares.
  6. Anil Ambani con 42.000 millones de dólares.
  7. Ingvar Kamprad con 31.000 millones de dólares.
  8. Kushal Pal Singh con 30.000 millones de dólares.
  9. Oleg Deripaska con 28.000 millones de dólares.
  10. Karl Albrecht con 18.300 millones de dólares.

A continuación, mostramos el Top 10 de la lista Forbes en lo que va de 2026 (actualizado en tiempo real).

Top 10 de la lista Forbes en 2026:

  1. Elon Musk con 853.300 millones de dólares.
  2. Larry Page con 280.300 millones de dólares.
  3. Jeff Bezos con 268.700 millones de dólares.
  4. Sergey Brin con 258.600 millones de dólares.
  5. Michael Dell con 240.200 millones de dólares.
  6. Mark Zuckerberg con 196.400 millones de dólares.
  7. Larry Ellison con 191.500 millones de dólares.
  8. Jensen Huang con 182.900 millones de dólares.
  9. Steve Ballmer con 152.300 millones de dólares.
  10. Amancio Ortega con 149.900 millones de dólares.

Como podemos ver, actualmente ninguno de los que aparecía en el año 2008 aparece en el top 10 de 2026.

Pero ¿qué ocurrido con el top 10 de 2008?

En el caso de Warren Buffett, este ha pasado de tener un patrimonio de 62.000 millones de dólares a uno de 143.500 millones de dólares, un incremento del 131%. El mexicano Carlos Slim ha pasado de tener un patrimonio de 60.000 millones de dólares a uno de 125.900 millones de dólares, habiendo aumentado un 109,8% su patrimonio. Bill Gates también ha visto crecer su patrimonio un 89,9%, pasando de 58.000 millones de dólares a 110.100 millones de dólares. Por último, entre los que han visto incrementado su patrimonio, tenemos a Mukesh Ambani que ha pasado de tener una riqueza de 43.000 millones de dólares a una de 89.000 millones de dólares, un aumento del 107%.

Ahora bien, los seis miembros restantes han visto como su patrimonio ha caido en todo este tiempo. Lakshmi Mittal ha visto reducir su patrimonio de 45.000 millones de dólares a 34.500 millones de dólares, una reducción del 23,56%. Por su parte, Anil Ambani ha sido el peor parado de todos, pasando de tener un patrimonio de 42.000 millones de dólares a ser de sólo 360 millones de dólares en la actualidad, un desplome del 99,14%.

Pérdidas de hasta el 99% del patrimonio

También la fortuna de Ingvar Kamprad ha variado. Mientras que el magnate sueco tenía en 2008 un patrimonio de 31.000 millones de dólares, sus hijos tienen 3.600 millones de dólares de patrimonio entre los tres. El indio Kushal Pal Singh también ha visto caer su patrimonio de 30.000 millones de dólares a 13.600 millones de dólares, una caída del 55%. El ruso Oleg Deripaska ha perdido un 74% de su patrimonio entre 2008 y 2026, pasando de 28.000 millones a 7.300 millones de dólares. En cuanto a Karl Albrecht, ha pasado de tener un patrimonio de 18.300 millones de dólares a los 17.500 millones de dólares que poseen sus herederos.

Con lo cual, vemos que, mientras unos han visto crecer su patrimonio en más del 100%, otros han perdido más del 50% de su patrimonio o, directamente, casi el 100% de dicha riqueza. Esto demuestra que no es verdad que quien es rico hoy vaya a seguir siéndolo mañana si no es capaz de satisfacer correctamente las necesidades y deseos de los consumidores, gracias a los cuales se han hecho millonarios.





Miguel Puga
29/8/2026 - 05:40
https://www.libertaddigital.com/libremercado/2026-08-29/los-ricos-no-son-siempre-los-mismos-del-top-10-de-forbes-2008-no-queda-ni-uno-en-2026-7451832/#google_vignette