martes, 14 de abril de 2026

¿China o EE.UU.? Quién está ganando la carrera por dominar la tecnología de la IA


En la segunda mitad del siglo XX, la carrera por desarrollar armas nucleares ocupó a algunas de las mentes más brillantes de Estados Unidos y la Unión Soviética.

Ahora, Estados Unidos se encuentra inmerso en una carrera de otro tipo con un adversario diferente: China. El objetivo es dominar la tecnología, específicamente la inteligencia artificial (IA).

Es una batalla que se libra en laboratorios de investigación, campus universitarios y oficinas de empresas emergentes de vanguardia, bajo la atenta mirada de los líderes de algunas de las compañías más ricas del mundo y de las más altas esferas del gobierno.

El costo asciende a billones de dólares estadounidenses.

Cada bando tiene sus puntos fuertes, algo que Nick Wright, investigador de neurociencia cognitiva en la Universidad de Londres (UCL), resume acertadamente como la batalla entre "cerebros" y "cuerpos".

Tradicionalmente, Estados Unidos ha liderado el campo de la IA: el mundo de los chatbots, los microchips y los Grandes Modelos de Lenguaje (LLM).

China ha sido superior en el desarrollo de "cuerpos" de IA: robots (y, en particular, robots "humanoides" que se parecen asombrosamente a las personas).

Pero ahora, con ambas partes ansiosas por evitar que su rival domine, esas ventajas podrían no durar para siempre, y la carrera podría transformarse aún más en los próximos años.

La batalla por el dominio de los Grandes Modelos de Lenguaje (LLM)

El 30 de noviembre de 2022, la empresa tecnológica californiana OpenAI lanzó su nuevo chatbot. En un comunicado de seis frases, la compañía anunció que había entrenado un nuevo modelo "que interactúa de forma conversacional".

Se llamaba ChatGPT. Inmediatamente, el mundo tecnológico quedó deslumbrado.

"Podías entrar en cualquier red social y encontrar una avalancha de publicaciones de personas hablando de las diferentes maneras en que usaban este nuevo cuadro de texto que había aparecido en internet", afirma Parmy Olson, columnista de Bloomberg y autora de Supremacy: AI, ChatGPT, and the race that will change the world.

Fue el nacimiento del primer Gran Modelo de Lenguaje (LLM) de uso generalizado.

Un LLM analiza grandes cantidades de texto y datos que ya existen en internet y los utiliza para aprender patrones en la forma en que se expresan las ideas.

Ahora, los expertos coinciden en que, en lo que respecta a los llamados "cerebros" de IA, Estados Unidos lleva la delantera.

OpenAI afirma que más de 900 millones de personas usan ChatGPT semanalmente, casi una de cada ocho personas en el planeta.

Otras empresas tecnológicas estadounidenses, como Anthropic, Google y Perplexity, se apresuraron a seguirles el ritmo, invirtiendo miles de millones de dólares en la creación de sistemas LLM rivales.

Estas empresas de IA saben que, si lo hacen bien, los sistemas LLM pueden empezar a asumir muchas de las funciones que actualmente desempeñan los humanos en las profesiones de cuello blanco, y que ese éxito comercial se traduce en grandes beneficios.

¿Cómo jugaron sus cartas los estadounidenses?

Pero en Washington también se plantean otra cuestión: ¿cómo afectará todo esto a la carrera de Estados Unidos con China por la supremacía global?

Según un alto funcionario estadounidense que habló con la BBC, la clave de la ventaja estratégica de Estados Unidos reside menos en la extraordinaria programación algorítmica y más en el hardware que impulsa la inmensa capacidad de procesamiento: en particular, los microchips.

En pocas palabras, la mayoría de los chips informáticos de alta gama y gran potencia del mundo —los que utilizan las empresas de Silicon Valley para impulsar la creación de máquinas de aprendizaje automático— están controlados por Estados Unidos.

De hecho, la mayoría de ellos son diseñados por una empresa con sede en California: Nvidia.

En octubre, Nvidia se convirtió en la primera empresa del mundo en alcanzar una valoración de US$5 billones. Podría ser la empresa más valiosa de todos los tiempos, según Stephen Witt, autor de The Thinking Machine.

Y Washington utiliza una estricta red de controles de exportación para impedir que China se apropie de esos potentes chips.

Esta política se remonta a la década de 1950, cuando Estados Unidos bloqueó las exportaciones de electrónica avanzada a los países aliados de la Unión Soviética.

Y se reforzó notablemente en 2022, bajo la presidencia de Joe Biden, a medida que se intensificaba la carrera por la inteligencia artificial.

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Estados Unidos se asegura de que las máquinas útiles fabricadas por la empresa holandesa ASML no lleguen a China.

Estados Unidos puede ejercer su influencia en los controles de exportación, aunque la mayoría de esos potentes chips ni siquiera se fabriquen en EE.UU.

De hecho, muchos se fabrican en Taiwán (un aliado de EE.UU.), por la Taiwan Semiconductor Manufacturing Corporation.

Estados Unidos se asegura de que muy pocos de esos chips de alta gama fabricados en Taiwán terminen en China.

Lo hace mediante su "regla de productos extranjeros directos", que obliga a las empresas extranjeras a cumplir con las normas estadounidenses si los productos que exportan contienen componentes estadounidenses o derivan de tecnología estadounidense.

La fábrica de microchips taiwanesa es casi visible desde China continental. Es fácil entender por qué la isla podría ser un objetivo tentador para Pekín.

Entonces, ¿por qué las fábricas chinas no empiezan a producir esos potentes chips por sí mismas? No es tan sencillo.

Para fabricar chips de alta gama, se necesita una máquina de impresión ultravioleta. Solo una empresa en el mundo fabrica esas máquinas: ASML, con sede en una pequeña ciudad de los Países Bajos.

Estados Unidos utiliza la misma táctica (su "regla de productos extranjeros directos") para impedir que esa empresa neerlandesa envíe esas valiosas máquinas a China.

Esta política proteccionista parecía haber tenido bastante éxito al ayudar a Estados Unidos a mantener su ventaja en el ámbito de la inteligencia artificial.

Pero ahora, China contraatacó.

El contraataque de DeepSeek

En enero de 2025, la misma semana en que Donald Trump asumió la presidencia por segunda vez, rodeado de magnates tecnológicos multimillonarios, China lanzó su propio chatbot con IA: DeepSeek.

Para el usuario, la experiencia es muy similar a la de ChatGPT. Puede responder preguntas, escribir código y su uso es gratuito.

Curiosamente, se estima que DeepSeek costó una fracción de lo que supuso crear sistemas de inteligencia artificial estadounidenses como ChatGPT y Claude.

Causó un gran revuelo. El 27 de enero de 2025, Nvidia sufrió la mayor pérdida de valor de mercado en un solo día en la historia de la bolsa estadounidense: alrededor de US$600.000 millones.

"Fue tremendamente desconcertante para Washington", afirma Karen Hao, periodista especializada en IA.

Ella cree que la política estadounidense de control de exportaciones pudo haber sido contraproducente: los desarrolladores chinos tuvieron que prescindir de los potentes chips, lo que los obligó a ser creativos.

"Al final, esto aceleró la autosuficiencia de China", afirma.

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Reuters

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DeepSeek demostró que China también puede crear "cerebros" de IA.

La característica distintiva de DeepSeek es que, en aquel entonces, tenía capacidades similares a las de modelos estadounidenses como OpenAI y Anthropic, pero utilizando una cantidad mucho menor de chips para su entrenamiento.

En Pekín, mientras tanto, reinaba un optimismo palpable, afirma Selina Xu, investigadora que trabaja en políticas de IA en China en la oficina del exdirector de Google Eric Schmidt.

"Todos intentaban descifrar cómo lo había logrado DeepSeek. Y realmente eso ha sido un catalizador muy positivo para el ecosistema de IA chino".

También puso de manifiesto una marcada diferencia en la forma como operan ambos países.

En Estados Unidos, las empresas de IA protegen celosamente su propiedad intelectual, mientras que en China se ha adoptado un enfoque más abierto.

Para acelerar la adopción y la innovación, las empresas chinas suelen publicar su código en línea, permitiendo que desarrolladores de otras compañías lo consulten.

"Esto significa que las empresas tecnológicas chinas, al crear un nuevo modelo de IA, no tienen que empezar desde cero", explica Olson. "Pueden simplemente tomar ese modelo, desarrollarlo y mejorarlo".

Como resultado, la carrera por los "cerebros" de IA ya no es tan clara.

Estados Unidos creía que los LLM eran una herramienta poderosa en su arsenal; ahora, China también puede fabricarlos.

"Los modelos estadounidenses de código cerrado probablemente sean mejores, pero quizás no por mucho", dice Selina Xu. "El modelo chino, tal vez sea solo un 90% tan bueno, pero es un 10% más caro".

La ventaja de China en la guerra de la robótica

Y en lo que respecta a los "cuerpos" de IA —el mundo de los drones y la robótica— China históricamente ha tenido ventaja.

Desde la década de 2010, el gobierno chino aumentó drásticamente su apoyo al desarrollo de la robótica. Financió la investigación y proporcionó a los fabricantes de robots miles de millones de dólares en subsidios.

Se estima que ahora hay alrededor de dos millones de robots en funcionamiento en China, más que en el resto del mundo juntos.

Olson afirma que gran parte de este éxito se debe a que China es una economía manufacturera. "Tienen toda esa experiencia en la fabricación de productos electrónicos, la aprovechan y así surgen increíbles empresas emergentes de robótica".

Los visitantes internacionales a Shenzhen o Shanghái suelen sorprenderse por la profunda integración de los robots en la vida cotidiana, comenta Xu; por ejemplo, las entregas de comida a domicilio con drones.

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Los repartos de comestibles mediante robots han avanzado rápidamente en China.

China ha destacado especialmente en los llamados robots "humanoides": máquinas diseñadas para parecerse y comportarse como personas.

El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CEI), un centro de investigación estadounidense bipartidista, ha informado sobre una "fábrica oscura" de autos en Chongqing, en el sur del país.

La planta cuenta con 2.000 robots y vehículos autónomos que, según afirman, pueden entregar un auto nuevo cada minuto. Se la denomina fábrica oscura porque está totalmente automatizada y, en teoría, puede operar en la oscuridad sin presencia humana.

Pekín es consciente del rápido envejecimiento de la población del país, afirma Xu. El gobierno cree que los humanoides pueden cubrir el vacío que deja la jubilación de los trabajadores humanos, especialmente en el sector de los cuidados.

"Se espera que para 2035, el número de personas [en China] mayores de 60 años supere la población total de Estados Unidos", añade.

China no solo está construyendo robots para su enorme población, sino que también representa actualmente el 90% de todas las exportaciones de robots humanoides.

El fantasma en la máquina

Pero hay un inconveniente.

China lidera el mundo en la construcción de cuerpos robóticos. Sin embargo, cada uno de esos cuerpos aún necesita un cerebro: un sistema operativo, o software, que les indique a las distintas partes metálicas qué hacer.

Si el robot solo tiene que hacer una tarea repetitiva, como la que podría realizar en la fábrica de automóviles de Chongqing, solo necesita un cerebro robótico relativamente simple. China puede fabricarlo por sí misma.

Pero para que un robot realice muchas tareas variadas y complejas, necesita un cerebro inteligente impulsado por una forma diferente de IA, llamada IA agéntica.

Este es un programa de IA que se comporta más como un agente independiente, ejecutando tareas que constan de múltiples pasos.

Así que, en lo que respecta a esos cerebros de alto rendimiento, Estados Unidos sigue teniendo ventaja.

"Estados Unidos... definitivamente sigue a la cabeza en lo que respecta a cerebros robóticos", señala Wright, el investigador de la UCL.

"Esos son los chips y el software de IA que ayudan al robot a realizar tareas concretas. Y lo que hay que tener en cuenta es que aproximadamente el 80% del valor de un robot reside en su cerebro".

Sobre perros robot y drones

Tanto Estados Unidos como China compiten por combinar robots con IA agéntica, y una empresa estadounidense ha demostrado que ya no son solo las empresas chinas las que pueden crear robots exitosos.

Y quién gane importa: es una tecnología que podría resultar emocionante y aterradora a la vez.

Boston Dynamics, una empresa de ingeniería estadounidense, ya la utiliza. Su robot con forma de perro, Spot, se ha convertido en un ícono en línea entre los aficionados a la tecnología, con millones de visitas en YouTube.

El perro robot cuenta con potentes "ojos" (una cámara de alta tecnología con imágenes térmicas) y "oídos" (monitoreo acústico).

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Spot utiliza IA agéntica para realizar inspecciones.

Spot ahora puede realizar inspecciones en los almacenes de la empresa, detectando problemas como el sobrecalentamiento de equipos, fugas o derrames de gas, antes de enviar esa información al proveedor de software de IA industrial, IFS.

La IA analiza los resultados y toma decisiones —posiblemente sin intervención humana— para resolver el problema.

Por otro lado, Wright afirma que ya podemos observar la combinación de robótica e IA en el campo de batalla.

El pasado verano boreal, Ucrania comenzó a desplegar el Gogol-M, un dron nodriza capaz de volar cientos de kilómetros dentro de Rusia antes de lanzar dos drones de ataque más pequeños.

Sin control humano, estos drones utilizaron su IA para escanear el terreno, determinar objetivos, dirigirse hacia ellos y detonar explosivos.

¿Quién ganará?

Es difícil predecir quién se alzará con la victoria cuando desconocemos el resultado final, afirma Greg Slabaugh, profesor de visión artificial e IA en la Universidad Queen Mary de Londres.

"Es improbable que la 'victoria' sea un momento puntual, como el alunizaje", añade.

"En cambio, lo que importa es la ventaja sostenida: quién lidera en capacidad, quién integra la IA de forma más eficaz en su economía y quién establece los estándares globales".

Con tecnologías como la electricidad y la informática, el profesor Slabaugh explica que importaba menos quién construyó primero los sistemas y más quién los implementó de forma más eficaz en toda la economía: "Lo mismo podría ocurrir con la IA".

Desconocemos adónde nos llevará la IA. Las grandes empresas tecnológicas estadounidenses quieren lanzarse a ese futuro incierto sin restricciones; el Partido Comunista Chino, en cambio, quiere que el Estado supervise la investigación.

Una visión promete una versión hiperactiva del capitalismo de consumo; la otra, un mundo donde el Estado determina qué se puede o no se puede hacer con esta tecnología.

"Cada bando tiene más posibilidades de ganar en su propio terreno", indica Mari Sako, de la Escuela de Negocios Said de la Universidad de Oxford.

"Cuando dos jugadores compiten con reglas diferentes, sospecho que el que busca atraer a un público más amplio —usuarios, adoptadores, etc.— tiene más probabilidades de imponerse".

Y hay mucho en juego. Todavía no está claro si Estados Unidos o China saldrán fortalecidos del siglo XXI. La carrera por la IA bien podría ser decisiva.

Información adicional: Ben Carter

  • Misha Glenny
  • Título del autor,BBC 
  • Autor,Luke Mintz
  • Título del autor,BBC InDepth
    12/04/2026
    https://www.bbc.com/mundo/articles/cn9q737xpeyo

lunes, 13 de abril de 2026

La lista de los 5 países más felices del mundo en la que por primera vez hay uno de América Latina


No importan las condiciones climatológicas, en los pueblos nórdicos saben disfrutar de la naturaleza y el aire libre, que hacen parte de su felicidad.

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Mientras que los países nórdicos han dominado durante mucho tiempo el Índice Global de Felicidad publicado por la ONU, 2026 trae una sorpresa. Por primera vez en los 14 años de historia del índice, un país de América Latina entró en los cinco primeros, gracias al ascenso de Costa Rica en los últimos años desde el puesto 23 en 2023 hasta el cuarto actualmente.

Los rankings, producidos anualmente por Gallup, el Centro de Investigación de Bienestar de Oxford, y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, están basados en el promedio de cómo los residentes de 140 países califican sus propias vidas junto a factores como el PIB, apoyo social, expectativa de vida, percepción de libertad, generosidad y corrupción.

Por segundo año consecutivo, no hubo un solo país angloparlante dentro de los primeros 10, con Australia alcanzando el puesto 15, Estados Unidos el 23, Canadá el 25 y Reino Unido el 29.

Este año, los países en los primeros cinco puestos tienen aspectos singulares que contribuyen a su felicidad, aunque la libertad de tomar decisiones de vida recibió un puntaje alto entre todos ellos.

La BBC habló con los residentes de cada uno de estos países para conocer qué contribuye a su sentido de felicidad diario y a largo plazo, y cómo los viajeros pueden saborear la experiencia de la "vida feliz" local cuando los visitan.

1. Finlandia

Durante nueve de los últimos 10 años, Finlandia ha estado clasificada en el primer puesto. El país recibe un puntaje alto por el apoyo social y baja percepción de corrupción, y los residentes suelen señalar la red de protección social -incluyendo la educación y cuidado de la salud- que crea una sensación de seguridad y bienestar.

"Me encanta el hecho que Finlandia es segura y puedo confiar en la persona promedio aquí", expresó Olli Salo, cofundador de la empresa Skimle en Helsinki. "Los niños caminan a la escuela desde los 7 años, no te sientes amenazado caminando a casa, y puedes confiar en que si alguien hace una promesa la cumplirá".

Mientras que el país tiene impuestos altos, los residentes ven una clara compensación. Salo lo compara con pagar por una subscripción de software prémium; podrá costar más, pero la calidad es mejor.

"La mayoría de las cosas realmente importantes en la vida como la salud, educación y transporte son servicios públicos, así que ¿por qué no gastar un poco y luego gozarlos con buena calidad?" comentó.

También encuentra que los lugares de trabajo finlandeses son más colaborativos que en otras partes del mundo, con menos jerarquía y menos "drama corporativo".

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La Biblioteca Central Oodi en Helsinski es uno de los espacios públicos más destacados de la ciudad.

Para Daniel Sazonov, el actual alcalde de Helsinki, la felicidad también viene de la proximidad a la naturaleza. "Poder salir y, en unos pocos minutos, llegar al mar, a un parque o un bosque para una caminata vespertina es algo especial", afirmó.

Para los visitantes, una experiencia con la cultura finlandesa del sauna debe ser la primera parada. Con unos tres millones de saunas para una población de apenas 5,5 millones, la nación no está corta de opciones.

"Sugiero que prueben los diferentes saunas de Helsinki y tal vez zambullirse en el frío mar Báltico", recomendó Sazonov.

La Biblioteca Central Oodi de Helsinki, inaugurada en 2018, es un llamativo monumento moderno y un lugar popular de reunión para lugareños y viajeros.

Más allá de la capital, Salo recomienda ir al norte durante el invierno, arrendar una cabaña y observar la aurora boreal. Pero advierte contra un itinerario atestado.

"Nunca he entendido los que reservan cuatro actividades al día y pasan a las carreras de un paseo en trineo de perros a un tour de la aurora boreal", comentó Salo. "Ese no es el estilo finlandés".

2. Islandia

Desplazando a Dinamarca del segundo puesto por primera vez desde 2014, esta nación isla de sólo 400.000 habitantes clasificó primera en apoyo social, que mide el nivel en el cual los residentes sienten que tienen a alguien con quien contar en tiempos de dificultades.

También está en el top 10 de PIB per cápita, expectativa de vida saludable y generosidad, dándole el rendimiento más integral en el ránking.

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La colorida calle Skólavörðustígur en Reikiavik refleja la atmósfera alegre diaria en la capital de Islandia.

"Históricamente, nuestro aislamiento significaba que la supervivencia era un esfuerzo comunal. Durante siglos, no hubo ayuda exterior. Éramos nosotros solos, y tuvimos que mantenernos unidos", resaltó Ingibjörg Friðriksdóttir, una residente de Reikiavik y gerente de comercio digital del Hotel Rangá. "Ese legado ha moldeado una cultura donde ayudarse mutuamente es simplemente algo natural".

Los islandeses también gozan de una fuerte adaptabilidad forjada de sobrevivir inviernos intensos y oscuros.

"Aprendemos a apreciar los momentos pequeños: un buen café, piscinas calientes y pasar el tiempo con amigos", expresó Bryndís Björnsdóttir, directora ejecutiva de la laguna geotérmica de Laugara en Reikiavik. "Cuando llega el verano, de repente tenemos luz diurna casi toda la noche y todo el mundo se vuelve más energético y alegre".

No importa la temporada, los residentes sugieren salir a pesar de las condiciones climatológicas. "El aire fresco, los paisajes abiertos y la sensación de libertad son una gran parte de lo que hace este un gran país", aseguró Björnsdóttir. También vale la pena tomarse el tiempo con la comida, especialmente el pescado fresco.

En el Hotel Rangá, los huéspedes se pueden apuntar al programa "Vive como un islandés", donde aprenderán a pronunciar la frase "Þetta reddast", cuya traducción refleja el pensamiento central islandés que contribuye a la felicidad del país: no importa la situación, todo saldrá bien.

3. Dinamarca

Un país perenne en los primeros puestos, Dinamarca nunca ha caído del cuarto en la historia del índice y frecuentemente ha ocupado el primer lugar. Clasificado tercero este año, el país también está de tercero en apoyo social y baja corrupción, y séptimo en PIB per cápita. Pero el sentido de felicidad no siempre es obviamente visible.

"No se trata de tener una gran sonrisa y reír", indicó Laura Hall, periodista en Copenhague y autora de The Year I Lay My Head in the Water ("El año en que puse mi cabeza en el agua"), un libro sobre nadar en Escandinavia.

"Es realmente sobre la fe en la sociedad, la confianza mutua y la creencia que todos trabajan conjuntamente para el bien común".

Hall está criando dos hijas aquí y dice que el sentido de seguridad es constante.

También adora el puerto limpio de Copenhague, que la ciudad transformó de un canal industrial en la década de los 1990 a un lugar donde los residentes nadan ahora durante todo el año.

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Los canales de Copenhague son fundamentales en la vida diaria, donde los residentes frecuentemente nadan y reman por a ciudad.

En Ribe, el pueblo más antiguo del país, la residente Lise Frederiksen ve la felicidad arraigada en la participación cívica. "Todos los días que camino por las calles adoquinadas, me siento agradecida por la vida que tengo aquí", manifestó.

Ella valora el sistema educacional danés, donde los niños de todos los estratos económicos asisten a la misma escuela pública durante 10 años y de los padres se espera que coordinen grupos de juego en todos los hogares. "Es importante que los chicos visiten los hogares de los otros para que vean que las personas pueden vivir de muchas formas diferentes", señaló.

Para los viajeros, Frederiksen aconseja venir durante uno de los muchos festivales en Ribe, que abarcan desde las celebraciones de ostras y tulipanes hasta la música metal. Los visitantes que vienen en el otoño pueden apreciar el período del "sol negro", cuando millones de estorninos migran por la región en bandadas tan densas que momentáneamente bloquean la luz del día.

En Copenhague, los visitantes no necesitan planear un itinerario perfecto para sentir la vibra de felicidad.

"La mayoría del tiempo, los visitantes se llevan una sensación de calma y paz, y un poco de envidia al ver a la gente en bicicleta siguiendo sus vidas de manera relajada", agregó Hall. "Realmente aquí no hay una cultura de prisa".

4. Costa Rica

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En Costa Rica la naturaleza es una fuente de felicidad diaria.

Subiendo hasta el cuarto puesto en la clasificación de este año, Costa Rica es el primer país de América Latina en estar dentro de los primeros cinco, con sus puntajes de libertad y medidas en apoyo social casi duplicándose desde 2021.

En realidad, la calificación de Costa Rica en PIB o apoyo gubernamental no es tan alta como la de las naciones nórdicas, sin embargo, los residentes reportan una amplia libertad para hacer sus propias decisiones de vida.

También tienen una apreciación de sus vidas significativamente más alta de lo que los factores medidos podrían pronosticar por sí solos, según el índice.

Cuando se le preguntó al residente Adrian Hunt qué hace a Costa Rica un lugar tan feliz, no titubeó. "Comunidad, comunidad, comunidad", repitió el nómada digital que vive en Las Catalinas, un pueblo sin automóviles en la costa de Guanacaste.

"Tener a gente que comparte la misma pasión que tú de llevar una vida saludable, estar al aire libre y ser vecinos", resumió.

La naturaleza también es una fuente de felicidad diaria.

Hunt describe el despertar en la mañana, caminar por la playa y ver a los monos aulladores pasar de árbol en árbol mientras los peces se persiguen los unos a los otros en la bahía.

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El pueblo costero de Las Catalinas no tiene automóviles y está diseñado para caminar, explorar la naturaleza y disfrutar al aire libre.

"Creo que Costa Rica tiene la mejor calidad de vida de cualquier país en Centro América", destacó Hunt. "Hay algo en la energía de la población, tanto lugareña como expatriada, que hace a este país algo especial".

Para formarse una idea de la felicidad de Costa Rica, él recomienda sentarse en un café y empezar una conversación o caminar por la cantidad de kilómetros de senderos en el país.

"Queremos que la gente se lleve de este lugar lo realmente pacífico y tranquilo que es", concluyó.

5. Suecia

Entrando de quinto este año, Suecia ha fluctuado entre el cuarto y décimo puesto a lo largo de la última década. Ocupa el séptimo lugar en el mundo en expectativa de vida saludable y el quinto en baja percepción de corrupción.

Su presencia en los primeros puestos es un reflejo de lo que los residentes describen como un equilibrio entre una vida urbana progresiva y un fácil acceso a la naturaleza.

"Una de las razones principales para que Suecia clasifique consistentemente tan alto en felicidad es que somos un país pequeño", explicó Micael Dahlen, profesor de Bienestar, Asistencia Social y Felicidad del la Escuela de Economía de Estocolmo.

"Las distancias son cortas, entre las personas, entre las ciudades y la naturaleza. Hemos aprendido a confiar y depender los unos de los otros, de compartir y apreciar lo que tenemos, vivir con la naturaleza y dar la bienvenida a nuevas ideas y personas".

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Estocolmo se encuentra a poca distancia de un archipiélago, donde el agua, los parques y la vida de vecindario siempre están a la mano.

Un detalle cultural encapsula esa tendencia igualitaria: el uso universal de dirigirse a alguien con el informal "du" (tú) independientemente del estatus.

"No importa quien seas, una estrella del pop, un galardonado del Nobel, primer ministro o un profesor de Felicidad como yo, por encima de todo tú eres du", resaltó Dahlen.

Su centro recientemente se asoció con la capital para lanzar el Índice de Bienestar de Estocolmo, para garantizar que el bienestar se mida y se desarrolle al tiempo que el crecimiento económico.

"Adoro la gente y su amabilidad, el ritmo de vida más lento, la hermosa naturaleza y paisajes, y la sensación de que tomé una buena decisión para mi futuro y el futuro de mis hijos", comentó Karolina Pikus, que se mudó aquí de Polonia y escribe un blog LikeSweden.com.

En Gotemburgo, donde vive ahora, le gusta especialmente poder nadar en el mar, visitar un lago y caminar en el bosque, todo el mismo día gracias al buen transporte público.

Los residentes recomiendan visitar durante el verano, especialmente si es la primera vez. En la mitad del verano, los visitantes pueden bailar al ritmo de canciones tradicionales, comer jordgubbstårta (torta de fresas) y disfrutar de las largas tardes escandinavas.

En Estocolmo, Dahlen sugiere simplemente caminar. "A todo en Estocolmo y nuestras ciudades se puede llegar caminando y te puedes cruzar con cualquiera", dijo. El archipiélago a un viaje corto en bote y "realmente vale la pena".

Pero el punto de entrada más sencillo es fika, sentarse a tomar un café y un rollo de canela y observar el ritmo de la calle. "Eso, para mí, es una de las mejores maneras de entender a Suecia", aseguró Pikus. "Hacer una pausa, respirar profundamente y permitirte gozar del momento".


    • Lindsey Galloway
    • Título del autor,BBC Travel