jueves, 21 de mayo de 2026

El curioso problema de la economía más rica de Europa: todo el mundo quiere su moneda y ya no 'caben' más reservas en el banco central

 

Banco Nacional de Suiza. Foto de Dreamtime.


  • Cada apreciación del 1% del franco genera pérdidas contables 7.000 millones
  • El balance del banco suizo es tan grande que se ha vuelto peligroso
  • El banco central limitará sus intervenciones reales y aumentará las verbales


El sueño de decenas de países del mundo (tener una divisa fuerte, fiable y demandada) se ha convertido en la gran pesadilla de Suiza. El franco suizo es uno de los activos más demandados en el mundo, un logro obtenido por méritos propios. Los suizos poseen una economía muy desarrollada (la más rica de Europa en PIB per cápita), competitiva y poco endeudada (esto es clave), un sistema político estable, transparente y sólido, junto a un banco central muy respetado y en el que confían sobremanera los suizos... y el resto del mundo. El problema es que cuando un activo es relativamente escaso (su oferta escasa respecto a la demanda), su precio tiende a subir. Cuando se habla de divisas, una moneda muy fuerte puede ser un problema, sobre todo si esta fortaleza relativa es respecto a la divisa de todos los que te rodean, es decir, tus parejas comerciales. Esto es lo que le está pasando al franco con el euro y las opciones del banco central suizo son pocas y, como casi todo en esta vida, no saldrán 'gratis'.

Suiza es la economía más rica del Viejo Continente con una renta per cápita que supera los 80.000 euros, según los últimos datos publicados por Eurostat correspondientes a 2025. Bueno, es cierto que Liechtenstein y Luxemburgo superan esa cifra... pero son dos países extremadamente pequeños y que no cuentan con divisa propia (usan el euro). Además, Suiza tiene las cuentas públicas en equilibrio o, incluso, registrando un pequeño superávit fiscal, mientras que la deuda pública no llega al 15% del PIB. El desempleo es de los más bajos de Europa, la economía es una de las más competitivas y sus instituciones son sólidas y respetadas como pocas. Todo eso y alguna cosa que seguro que se escapa hacen del franco suizo una de las divisas más atractivas del mundo. Cuando algo es muy atractivo y existe en escasa cantidad... su precio tiende a subir. Esto es lo que está generando un importante quebradero de cabeza al banco central suizo, que no quiere acumular más dólares, sólo quiere que los inversores dejen de 'apreciar' (en todos los sentidos) tanto su moneda.

Michael Pfister, economista de Commerzbank, explicaba en una nota publicada hace una semana que a principios de marzo, ya todo hacía indicar que el Banco Nacional Suizo (SNB) había perdido la paciencia con la fortaleza del franco suizo. Varios miembros del banco central dejaron entrever que están 'cansados' de la apreciación de la divisa helvética. Pfister cree que "a largo plazo, todo apunta a un franco suizo más fuerte, algo que el SNB probablemente ya no podrá evitar"... su balance es demasiado grande. El franco suizo ya se cambia por 1,09 euros.


Muchos se preguntarán por qué el SNB no va a intervenir como ha hecho tantas veces para detener la apreciación del franco suizo. En política monetaria la dificultad de mantener la estabilidad de tu moneda surge cuando tienes una cantidad limitada de reservas para intervenir (lo contrario que le sucede a Suiza). Por ejemplo, Argentina o Turquía han tenido históricamente problemas para evitar la deprecación de sus monedas, porque intervenir en el mercado para mantenerlas a flota supone vender dólares (los escasos dólares que mantienen en reserva sus bancos centrale). A medida que se agotan los dólares, el mercado sube las apuestas contra la depreciación del peso y la lira. Por el contrario, Suiza lo único que tiene que hacer para evitar que el franco suizo se aprecia es imprimir francos (lo puede hacer de forma ilmitada) y comprar activos en otras divisas en el mercado (bonos del Tesoro de EEUU, acciones europeas...). Sin embargo, el banco central suizo parece estar cambiando su postura poco a poco.

"Desde que Martin Schlegel asumió la presidencia del Banco Nacional Suizo (SNB), se ha hecho evidente que el SNB está menos dispuesto a intervenir en el mercado de divisas que en años anteriores. Por supuesto, Schlegel ha recalcado repetidamente que el SNB sigue dispuesto a intervenir. Sin embargo, el volumen de intervenciones reales se ha reducido prácticamente a cero, y el banco central también ha insistido en que centrarse excesivamente en la apreciación del franco suizo es inapropiado", explica el experto de Commerzbank.

Para influir realmente en la evolución del franco a largo plazo, el SNB tendría que realizar intervenciones de una magnitud similar a la observada hace años, que implicaban cantidades de unos 50.000 millones de francos suizos al año. El banco central 'imprime' esas cantidades para ponerlas en el mercado a cambio de adquirir dólares y euros (activos denominados en esas divisas). Aumenta la oferta de francos y si todo lo demás se mantiene constante, la moneda suiza debería depreciarse en los mercados. Si un franco suizo más débil es positivo para los exportadores del país, por qué el SNB tiene miedo ahora de repetir operaciones que en el pasado fueron frecuentes.

El riesgo de acumular tantas divisas

"El SNB evita tales cantidades por buenas razones. Por un lado, unas mayores reservas de divisas también conllevan riesgos cambiarios. En el contexto actual, es cuestionable que el SNB desee aumentar su exposición al dólar estadounidense en su balance", explica el analista de Commerzbank. Dada la política fiscal expansiva de EEUU y una deuda pública creciente, el dólar está dejando de ser esa divisa en la que todo el mundo confía. Una caída o depreciación del dólar podría generar un agujero en el balance del banco central suizo con difícil solución.

Como se señalaba anteriormente, para debilitar el franco, el BNS compra activos en euros, dólares u otras divisas, lo que implica acumular enormes reservas exteriores. Esto expone al país a riesgo de tipo de cambio y de mercado. Si el franco termina apreciándose igualmente o caen los precios de los activos comprados, el banco central puede registrar pérdidas significativas. En un país como Suiza, donde el BNS reparte beneficios a cantones y al Estado, esto tiene implicaciones fiscales y políticas.

Un círculo vicioso peligroso

Cada intervención para frenar la apreciación del franco agranda todavía más el balance y aumenta la exposición futura, según el experto en banca central y economista Gianluca Benigno (también es profesor de Economía en la Universidad de Lausana). Este experto explica que la lógica es perversa, cuanto más interviene el SNB hoy para contener al franco, mayor es el tamaño de la cartera de activos extranjeros y mayor será el golpe contable la próxima vez que el franco vuelva a apreciarse. "El acto de combatir la apreciación hoy incrementa el coste de la apreciación mañana", asegura Benigno.

El problema es puramente mecánico, pero gigantesco. Cuando el franco se fortalece, el valor en francos suizos de los activos en euros o dólares cae automáticamente. Sin embargo, los pasivos del SNB (depósitos bancarios, letras del banco central o repos) siguen denominados en francos y no se reducen. "La apreciación reduce el valor de los activos sin comprimir el lado de los pasivos; el capital absorbe la diferencia", explica Benigno. Es decir, las pérdidas se trasladan directamente al patrimonio neto del banco central, que a la postre está respaldado por el Gobierno de Suiza y su economía.

Las cifras ilustran hasta qué punto el riesgo se ha disparado. Según el análisis de Benigno, con unos 760.000 millones de francos invertidos en divisas, "cada apreciación del 1% del franco genera pérdidas contables de entre 6.000 y 7.000 millones de francos". El propio historial del SNB demuestra la magnitud del problema. En 2023, los activos extranjeros obtuvieron una rentabilidad del 9,4% en moneda local, pero la apreciación del franco restó ocho puntos porcentuales. El resultado final en francos apenas fue del 0,7%. En otras palabras, incluso cuando las inversiones funcionan bien, el fortalecimiento del franco puede borrar casi todas las ganancias.

El peor escenario aparece cuando coinciden varios shocks al mismo tiempo. Benigno explica que el balance del SNB puede recibir golpes "desde ambos lados" simultáneamente. Si la inflación es importada (energía, materias primas o aranceles) el SNB necesita un franco fuerte para abaratar importaciones. Pero si además la inflación doméstica también repunta, el banco central debe subir tipos de interés. Ahí llegan dos impactos simultáneos, puesto que el franco fuerte reduce el valor de los activos extranjeros y los tipos altos encarecen el coste de los pasivos y hunden el precio de los bonos que posee el banco central.

Eso fue exactamente lo ocurrido en 2022. El SNB sufrió unas pérdidas históricas de 132.500 millones de francos. "El balance fue golpeado desde ambas direcciones", resume Benigno. La subida de tipos deterioró el valor de la cartera de bonos y elevó los costes financieros, mientras la apreciación del franco redujo el valor de las reservas en moneda extranjera. Todo ello sobre un balance gigantesco heredado de años de intervenciones para combatir la deflación.

El impacto no es solo monetario o contable, puesto que afecta directamente a las finanzas públicas suizas. Los beneficios del SNB se distribuyen entre la Confederación y los cantones, por lo que las pérdidas pueden evaporar ingresos fiscales esperados. En 2022 y 2023 no hubo distribuciones, dejando a muchos cantones sin ingresos habituales de entre 2.000 y 6.000 millones de francos. Benigno advierte que lo ocurrido "no es simplemente la historia de un mal año de inversión", sino "la expresión fiscal de un balance construido sobre activos en divisas extranjeras que se enfrenta simultáneamente a una apreciación del franco y a subidas globales de tipos".

La gran paradoja es que el estatus del franco como activo refugio, que ha beneficiado históricamente a Suiza, también es la raíz de esta vulnerabilidad. En épocas normales, el SNB obtiene rentabilidades positivas gracias a una enorme cartera de activos extranjeros financiada con pasivos baratos en francos. Pero en tiempos de estrés, esa misma estructura puede volverse extremadamente peligrosa. Benigno concluye que el verdadero riesgo no está únicamente en el tamaño del balance, sino en la combinación explosiva entre un franco refugio, una enorme exposición en divisas y un entorno global que obligue al mismo tiempo a endurecer la política monetaria y soportar nuevas apreciaciones del franco.

"Además, el acuerdo comercial con EEUU es frágil, y unas intervenciones significativas para debilitar el franco probablemente enfurecerían al presidente estadounidense. Huelga decir que el SNB jamás admitiría reconsiderar su estrategia de intervención por culpa del presidente de Estados Unidos", añade Pfister, de Commerzbank.

Lo cierto es que "las expectativas del mercado sobre subidas de tipos se han adelantado significativamente desde el estallido de la guerra con Irán; actualmente se prevé aproximadamente una subida de tipos para finales de año (véase la figura en la esquina inferior derecha). En nuestra opinión, sin embargo, una subida de tipos este año es muy improbable. A diferencia de la zona euro, la inflación suiza se mantiene más cerca del extremo inferior del rango objetivo del 0-2%, por lo que probablemente tardará mucho más en superar dicho objetivo. En medio de la subida de tipos del BCE que prevemos para junio, anticipamos que los tipos de interés se mantendrán sin cambios, lo que probablemente ampliará el diferencial de tipos con el euro y hará que el franco sea menos atractivo", asegura el analista de Commerzbank.

"Prevemos que la estrategia del Banco Nacional Suizo (SNB) en los próximos meses consistirá en una combinación de intervenciones verbales (pero solo mínimas en la práctica) y tipos de interés sin cambios. Esto podría ser suficiente para impulsar el par EUR/CHF dos céntimos más una vez que la reciente debilidad del euro se haya disipado del mercado. Sin embargo, a largo plazo, es improbable que el SNB logre debilitar el franco lo suficiente solo mediante intervenciones o cambios en el tipo de interés de referencia", sentencia Pfister.


https://www.eleconomista.es/economia/noticias/13926169/05/26/el-curioso-problema-de-la-economia-mas-rica-de-europa-todo-el-mundo-quiere-su-moneda-y-ya-no-caben-mas-reservas-en-el-banco-central.html

miércoles, 20 de mayo de 2026

Rusia se enfrenta a una crisis económica inédita en Europa: "Nos hemos quedado sin gente"

 

Trabajador en Rusia sentado delante de una ilustración de la ciudad de Moscú. Imagen: iStock


  • La brutal escasez de mano de obra lastrará la economía durante años
  • Detrás de la tasa de paro del 2% se esconde el gran problema del país
  • La guerra en Ucrania influye, pero el factor demográfico es determinante


"La escasez de mano de obra en Rusia por la guerra lastrará la economía durante años", asegura la agencia financiera Bloomberg. Moscú se enfrenta a una curiosa crisis, inédita en la Europa moderna, que está generada en buena parte porque no hay gente para trabajar. La economía no puede seguir avanzando sin mano de obra, salvo que se produzca un milagro en la productividad, y Rusia está siendo buena prueba de ello. El problema es que esta crisis se puede prolongar durante años, puesto que la fuerza laboral que está hoy en el frente está adquiriendo unas habilidades que pueden ser muy útiles para la guerra, pero que de poco sirven para mejorar el tejido productivo de la economía. Aunque acabe la guerra pronto, Rusia se topará con cientos de miles de personas que habrán visto cómo sus habilidades laborales se quedan desfasadas tras meses o años entrenándose para destruir y matar. La crisis rusa ha comenzado ahora, pero lo peor está por llegar.

El presidente Vladímir Putin se ha jactado en repetidas ocasiones de que la tasa de desempleo de Rusia se encuentra en un 2,2%, una de las más bajas del mundo. Sin embargo, cualquier entendido del mercado laboral sabrá que la tasa de paro puede bajar por muchos motivos y no todos son positivos. Por ejemplo, es habitual que los países en desarrollo registren bajas tasas de paro por la emigración y la economía informal (todo el mundo vende algo y aparece registrado como empleado). En el caso de Rusia, la baja tasa de paro se debe a que buena parte de la fuerza laboral está luchando en el frente, ha muerto en él, está trabajando para abastecerlo o se ha marchado del país, una tendencia que ya era visible antes de la guerra (los jóvenes rusos ya emigraban). La combinación es explosiva. En el PIB y en las estadísticas esto queda contabilizado, pero lo cierto es que nada de esto mejora la vida de los rusos en términos económicos y de prosperidad.

El 2,2% de paro en Rusia subraya que el mercado laboral tiene poco margen de expansión, lo que limita la capacidad de crecimiento de la economía. Rusia se enfrenta a una grave escasez de mano de obra que probablemente lastrará la economía durante años, debido al envejecimiento de la población y a la guerra en Ucrania, que reducen la fuerza laboral disponible.

Rusia se ha quedado sin gente para trabajar. "El empleo ha alcanzado niveles máximos, prácticamente sin recursos laborales ociosos", asegura el viceprimer ministro Alexander Novak en una entrevista con Vedomosti. La gobernadora del Banco de Rusia, Elvira Nabiullina, aseguró en abril que la Rusia moderna nunca se había enfrentado a un déficit de trabajadores tan agudo. En su intervención en el Foro de la Bolsa de Moscú, Nabiullina confirmó que la tasa de desempleo en Rusia se mantiene en un mínimo histórico del 2%. La falta de trabajadores disponibles ha obligado a los empresarios a aumentar los salarios para competir por el personal, lo que a su vez ha incrementado los costes de producción y ha afectado al poder adquisitivo de los consumidores.

"Esta es una nueva realidad tanto para el gobierno como para las empresas", advertía Nabiullina. "En el pasado, los ciclos de tipos de interés altos estaban ligados a perturbaciones externas temporales, y una vez que la situación se estabilizaba, reducíamos los tipos con bastante rapidez... Ahora, sin embargo, nos enfrentamos a un deterioro persistente de las condiciones externas que afecta tanto a las exportaciones como a las importaciones", añadió.

'Hambruna' de personal

Bloomberg Economics estima que el país necesita actualmente 1,5 millones de trabajadores adicionales para restablecer el equilibrio en el mercado laboral. Los grupos empresariales prevén que la escasez persista, mientras que la Unión Rusa de Industriales y Empresarios proyecta un déficit de 3 millones de trabajadores hasta 2030. Las autoridades rusas estiman que la economía necesitará 2,4 millones de personas más solo en los sectores de la industria manufacturera, el transporte, la sanidad, los servicios sociales, la investigación científica y las tecnologías de la información para el final de la década. Otras previsiones de Moscú recogen que la economía necesitará 11 millones de trabajadores más para 2030.

La invasión a gran escala de Ucrania, que ya lleva cinco años, ha agravado la escasez. Rusia ha sufrido aproximadamente 1,2 millones de bajas, incluyendo hasta 325.000 muertos hasta enero, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, con sede en Washington. Pero incluso si cesaran las hostilidades, seguiría existiendo una crisis, ya que la demografía sigue siendo el principal factor determinante. Incluso antes de la guerra, la población rusa en edad de trabajar se había reducido en unos 4,9 millones de personas entre 2015 y 2022, según estimaciones de Bloomberg Economics. Esto contribuyó a que el desempleo se acercara al 4%. Desde entonces, la tasa de desempleo se ha reducido aproximadamente a la mitad.

Más allá de los reclutados para el combate propiamente dicho, la economía de guerra ha desviado a trabajadores de los sectores civiles hacia las industrias militares, mientras que se estima que entre 500.000 y 800.000 rusos en edad de trabajar han abandonado el país en oposición a la guerra, para evitar la movilización o por otras razones.

"La 'hambruna de personal' se ha convertido en un fenómeno universal, que afecta prácticamente a todos los sectores del sistema económico", pone el acento en un informe Rostislav Kapelyushnikov, subdirector del centro de investigación laboral de la Escuela Superior de Economía (HSE) de Moscú ya a finales de 2024. Sin embargo, esta grave escasez de personal se intensifica en sectores especializados, algunos de ellos de vital importancia y que requieren una mayor cualificación. La falta de médicos podría aumentar del 25,7% actual al 40-45% en los próximos cinco a siete años, alerta Mark Denisov, comisionado de DDHH de la región de Krasnoyarsk.

La proporción de rusos en edad de trabajar ha ido disminuyendo desde 2010 y actualmente se sitúa en torno a los 74 millones de personas, según el Ministerio de Trabajo, con datos recopilados por Bloomberg. El número de jóvenes que se incorporan al mercado laboral es menor que el de los que se jubilan. El aumento de la edad de jubilación en 2019 contribuyó a mitigar el impacto al prolongar la vida laboral de los rusos, pero también provocó un envejecimiento de la población activa. La proporción de empleados mayores de 55 años ha aumentado, mientras que el número de trabajadores de entre 25 y 39 años ha disminuido hasta en 4 millones, según el demógrafo independiente Igor Efremov, afincado en Rusia. Esto significa que Rusia sigue enfrentándose a una oleada de jubilaciones, lo que reducirá el número de trabajadores en el mercado laboral.

El parche de la inmigración

"La población de Rusia seguirá envejeciendo y la proporción de jóvenes y niños seguirá disminuyendo en general", certifica Efremov. "No se trata de una crisis temporal del mercado laboral, sino de una norma a largo plazo que persistirá durante décadas y a la que la economía tendrá que adaptarse", sentencia. La crisis demográfica es marcada en Rusia -aproximadamente una cuarta parte de la población está en edad de jubilarse- desde el colapso de la tasa de natalidad en la década de 1990. La tasa de natalidad es considerada "catastrófica" por el propio Kremlin y críticamente baja, con aproximadamente 8,6 a 8,9 nacimientos por cada 1.000 habitantes en 2022-2023, situándose entre los niveles más bajos de su historia. Con una tasa de desempleo de alrededor del 2%, la economía necesita nuevos trabajadores extranjeros o corre el riesgo de alcanzar límites reales en su ya lento crecimiento.

Tan preocupante es la situación, que Rusia parece haber dado un giro inédito aceptando más mano de obra extranjera tras una serie de restricciones internas por la amenaza terrorista esgrimida por el Kremlin. Aunque se antoja una gota en el mar en medio del desafío que enfrenta el país, los datos de 2025 arrojan un cambio de tendencia. Si durante años Moscú ha dependido de los migrantes procedentes de Asia Central (países como Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán) para cubrir las carencias de su mano de obra, en fechas más recientes la tendencia se ha exacerbado mientras Rusia ha puesto más lejos el radar.

El número total de permisos de trabajo concedidos a extranjeros aumentó a más de 240.000 en 2025, la cifra más alta desde al menos 2017, según las estadísticas del Ministerio del Interior. Si bien las autorizaciones han aumentado para la antigua república soviética de Turkmenistán, gran parte del crecimiento de la mano de obra extranjera proviene de países más lejanos, como India, Bangladesh, Sri Lanka y China. El caso de la India es especialmente relevante en este auge. Antes incluso de que las autoridades de ambos países firmaran un acuerdo para simplificar los trámites, el número de permisos de trabajo que Rusia expidió a ciudadanos indios aumentó de unos 5.000 en 2021 a más de 56.000 el año pasado.

Los trabajadores de la India y de otros países del sur de Asia ya ocupan puestos municipales, como la limpieza de nieve en las principales ciudades rusas, pero los trabajadores extranjeros también están recalando en la construcción, la hostelería y otros servicios urbanos. En esa línea, Rusia está tratando de aprovechar la profundización de sus lazos con Corea del Norte para ayudar a cubrir el déficit. "Estamos asistiendo a un auténtico cambio tectónico en el mercado laboral ruso", certificaba hace unos meses Elena Velyaeva, directora de operaciones de la agencia de contratación Intrud, con sede en Moscú. Sin embargo, parece que Rusia necesita bastante más.


https://www.eleconomista.es/economia/noticias/13926559/05/26/rusia-se-enfrenta-a-una-crisis-economica-inedita-en-europa-nos-hemos-quedado-sin-gente.html

martes, 19 de mayo de 2026

Cierra la mayor red de cajeros de bitcoin en EEUU tras quebrar y un desplome del 98% en bolsa

 

Un cajero de bitcoin. Foto: Bloomberg.


  • Bitcoin Depot dice que su negocio es "insostenible" debido al escrutinio regulatorio
  • Deja inoperativos más de 9.000 cajeros en EEUU, con el 23% de cuota de mercado
  • En meses ha pasado de 488 millones de dólares en bolsa a solo 9 millones 


Bitcoin Depot llega a hundirse en bolsa más de un 70% solo en esta sesión. La explicación tras esta cifra es que la compañía se acaba de declarar en quiebra, lo que ha provocado el cierre de más de 9.000 cajeros de bitcoin en Estados Unidos. Hasta hoy, tenía el 23% de la cuota de mercado en ese país y era la mayor red de máquinas de cambio de cripto por efectivo. La empresa dice en un comunicado que su negocio es "insostenible" después de que se haya endurecido la regulación.

Aunque la compañía acumula pérdidas en los últimos años, este verano lograba máximos de capitalización en bolsa, con 488,8 millones de dólares de valor. Ahora, en la sesión de este lunes, esta cifra ronda los 9 millones, lo que supone un desplome del 98% en nueves meses. Su estreno en bolsa fue hace cuatro años.

Con más de 9.200 cajeros en Estados Unidos y Canadá y otras 500 máquinas más en Australia y Hong Kong, Bitcoin Depot cierra. "El contexto regulatorio para los operadores BTM (Bitcoin Teller Machine, cajeros de bitcoin) ha cambiado de forma significativa. Los estados han impuesto obligaciones cada vez más estrictas, como limitaciones a las transacciones e, incluso, en algunas jurisdicciones, prohibiciones, directamente. Los operadores se enfrentan a cada vez más litigios y a un mayor escrutinio regulatorio. Esto ha perjudicado al negocio de Bitcoin Depot y a su posición financiera. En estas circunstancias, el modelo de negocio es insostenible", explica la empresa en un comunicado.

Ya se han desconectado sus miles de cajeros, se irá desmantelando el resto de la operativa y se venderán los activos de la empresa conforme al proceso de liquidación. La compañía se fundó en 2016 y tenía BTMs por casi todo EEUU. También tenía un servicio, BDCheckout, para pagar con bitcoin en los establecimientos físicos, cambiándolo por dinero fiat.

El negocio de cajeros de bitcoin se basa en cobrar comisiones más altas a los usuarios que quieren comprar o vender criptos físicamente o hacer el cambio de divisa, en vez de acudir a aplicaciones. En sus diez años operando, Bitcoin Depot ha procesado unos 3.400 millones de dólares, según sus cuentas. Sin embargo, la empresa arrastraba pérdidas en los últimos años.


https://www.eleconomista.es/cripto/noticias/13925663/05/26/cierra-la-mayor-red-de-cajeros-de-bitcoin-en-eeuu-tras-quebrar-y-un-desplome-del-98-en-bolsa.html

lunes, 18 de mayo de 2026

Un paquete de cigarrillos ya es un artículo de lujo en Europa: 23 euros en el Reino Unido, 19 en Irlanda y 13,5 en Francia

Cajetillas de tabaco en un estanco / EFE 


  • En España, su precio es de 6,15 euros, de momento, ya que la tendencia es situarlo en al menos 7 euros
  • Los países con las cajetillas de cigarrillos más baratas de Europa son Bulgaria (3,30 euros), Chipre (4,50), Grecia (5,10) y Croacia (5 euros)
  • Solo Nueva Zelanda y Australia superan los precios más altos de Europa, con 25 y 30 euros por paquete, respectivamente


Fumar cigarrillos en Europa ya es una práctica de lujo en distintos países y los precios, además, prometen ir a más. En la Unión Europea fuma aproximadamente el 24% de la población -aunque el consumo de tabaco ha bajado dos puntos porcentuales desde 2012- y los países que más cigarrillos consumen son los que tienen los precios más bajos, con Bulgaria (37%), Grecia (36%) y Croacia (35%) a la cabeza.

Es un hecho que se consume más tabaco donde más barato es, o mejor dicho, donde es menos caro, aunque las tasas de menor consumo de dan en Suecia, Países Bajos y Dinamarca. Donde los precios son altos pero no los más elevados. De hecho, Suecia ha logrado un hito al lograr que solo fume un 3,7% de la población.

La incidencia del tabaco, según la información recogida por la Comisión Europea en su Base de datos sobre impuestos en Europa, sigue pesando más entre hombre que en mujeres, siendo el grupo de 25 a 39 años el más fumador. El 77% de los fumadores opta por cigarrillos manufacturados, mientras que el 23% prefiere los de liar.

Lo evidente es que los ciudadanos europeos, tanto de la UE como del Reino Unido y Suiza, son los que más pagan del mundo, con excepción de Australia y Nueva Zelanda, donde los precios son ya directamente para público adinerado. La razón de esos precios desorbitados, en todos los casos, son los impuestos, y varían enormemente.

La directiva europea exige a todos los Estados miembros que apliquen un impuesto especial mínimo sobre el tabaco y otros derivados. Los países de la UE aplican un impuesto específico ad quantum sobre los cigarrillos (una cantidad fija por cada cigarrillo) y un impuesto especial ad valorem (un porcentaje adicional del precio de venta al público).

Así, los tipos mínimos en 2026 del impuesto especial sobre el tabaco en la UE son de 1,80 euros por paquete de 20 cigarrillos, y el impuesto especial total mínimo es de al menos el 60% del precio medio ponderado de venta al público.

Reparto impositivo

Estos mínimos se han mantenido sin cambios desde 2014, pero se prevé que la Directiva sobre el Impuesto al Tabaco se actualice este mismo año. Los Estados miembros que aplican un tipo específico superior, de al menos 2,30 euros por paquete, no necesitan cumplir con el requisito del 60%. Los dos impuestos especiales se aplican antes de sumar el impuesto sobre el valor añadido (IVA), que se aplica de forma generalizada.

La Directiva de la Unión Europea solo establece tipos mínimos, pero todos los países aplican tipos más altos. El impuesto más alto de la UE se aplica en Irlanda, con 10,71 euros por paquete de 20 cigarrillos, seguido por Francia, con 8,09 euros, y los Países Bajos, con 7,77 euros. El impuesto especial más bajo por paquete de 20 cigarrillos se da en Bulgaria, con 2,03 euros, seguido por Chipre, con 2,64 euros, y Croacia con 2,73 euros.

Desde enero de este año, considerando el total de impuestos, la proporción media de impuestos sobre los precios minoristas promedio ponderados en los países de la UE oscila entre el 69,31% en Alemania y el 95,52% en Estonia. Los datos son calculados y publicados por la Comisión Europea utilizando precios promedio ponderados de años anteriores, de conformidad con el artículo 8 (apartado 2) de la Directiva sobre impuestos al tabaco.

La Co,isión Europea cita que los impuestos al tabaco son regresivos porque fumar es más frecuente entre las personas de bajos ingresos. "La base impositiva reducida y la tendencia decreciente del consumo hacen que los impuestos especiales al tabaco sean una fuente de ingresos volátil" y además, "los aumentos de impuestos al tabaco tienden a incentivar el contrabando y a empujar a los consumidores a los mercados ilícitos", reconoce la entidad.

El contrabando aumenta

En 2024 se consumieron en la Unión Europea más de 38.000 millones de cigarrillos falsificados y de contrabando, un 10% más que en 2023, según estimaciones de KPMG. Esta cifra representa el 9,2% del consumo total de cigarrillos y una pérdida estimada de 14.900 millones de euros en ingresos fiscales. Los principales mercados de la UE para los cigarrillos ilícitos, en proporción al consumo total, fueron Francia (38%), Irlanda (32%) y Lituania y Finlandia (ambos con un 20%). Francia, por sí sola, concentra casi la mitad del consumo ilícito en la UE.

Se están considerando importantes actualizaciones de la Directiva de la UE sobre el Impuesto al Tabaco. Se ha propuesto la revisión de la directiva , pero aún no se ha tomado ninguna decisión definitiva más allá de las subidas ya prefijadas. La propuesta, en su forma actual, amenaza con gravar excesivamente los productos de tabaco alternativos.

Los productos de tabaco alternativos deberían tributar según su grado de daño para incentivar a los consumidores a reducir su exposición a riesgos, y "la carga impositiva general debería ser lo suficientemente baja como para mantener a los consumidores alejados de los mercados ilícitos más peligrosos", mantiene la Comisión.

Dado que el consumo de cigarrillos persiste y el de cigarrillos falsificados y de contrabando sigue en aumento, la Comisión Europea podría reconsiderar las actualizaciones de la política fiscal de la UE sobre el tabaco, afirma la propia entidad. Los productos alternativos como el snus, los productos de calentamiento de tabaco, los vaporizadores y las bolsitas orales pueden ayudar a los fumadores a optar por productos menos dañinos, y la política fiscal debería priorizar la reducción de daños para optimizar los resultados en materia de salud y los ingresos fiscales.

Precios muy distintos por países

Esta realidad impositiva, en todo caso, va a ir más lejos este mismo año. En 2026, la mayoría de los países europeos van a aumentar los impuestos sobre el tabaco –muchos ya lo han hecho- y de una gama cada vez mayor de productos de nicotina como parte de estrategias de salud pública destinadas a reducir el consumo, prevenir el inicio del tabaquismo en jóvenes y abordar las desigualdades en salud.

Países como el Reino Unido, Alemania, Austria, Francia, Italia e Irlanda están implementando aumentos progresivos de los impuestos especiales sobre los cigarrillos, los cigarrillos electrónicos, los líquidos para vapear y las bolsitas de nicotina, a menudo mediante planes plurianuales que elevan los precios minoristas en comparación con los niveles de 2025.

A nivel de la UE, una propuesta de revisión de la Directiva de 2011 sobre la fiscalidad del tabaco busca armonizar los tipos impositivos mínimos en todos los Estados miembros, extender su alcance a nuevos productos de nicotina y reforzar los esfuerzos para reducir la prevalencia del tabaquismo, aunque esto ya ha generado oposición en algunos Estados miembros preocupados por las repercusiones económicas.

Estas diferencias de precios por países han provocado también que los fumadores busquen países donde el tabaco es más barato para comprarlo legalmente. Los fumadores franceses, por ejemplo, acuden en masa a Andorra e incluso a España para comprarlo. También en España quienes viajan habitualmente a Marruecos a provechan para comprar tabaco allí, ya que un paquete de Marlboro cuesta casi la mitad que en nuestro país: 3,60 euros.

España, hacia los 7 euros

El porcentaje de fumadores en España se sitúa entre el 20% y el 22%, según el Ministerio de Sanidad. Se trata de una tasa que ha ido disminuyendo poco a poco con el tiempo, aunque sigue siendo superior a la de algunos otros países del entorno.

Los precios del tabaco en nuestro país se fijan para todo el Estado -salvo Canarias por su régimen fiscal especial- y se publican en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Además, el tabaco se vende en los estancos, que están autorizados para ello, y en máquinas expendedoras autorizadas, donde se permite la venta de paquetes de cgarrillos 15 céntimos más cara.

Pese a que los precios han aumentado notablemente en los últimos años, España mantiene unas tarifas muy atractivas para los fumadores de buena parte de Europa, que no dudan en aprovisionarse de tabaco cuando visitan nuestro país. Los precios del tabaco rubio van en España de 5 euros o incluso algo menos a los 6,50 euros.

Eso sí, se prevé que el tabaco suba más. La reforma fiscal de la Comisión Europea a través de la Directiva sobre los Impuestos Especiales del Tabaco (TED) incluye una subida histórica de los impuestos especiales que se aplican y que podría encarecer el paquete hasta 1,40 euros de media en España. O sea, una subida media del 30% en el impuesto que se aplica a los cigarrillos y que podría encarecer la cajetilla de algunas marcas hasta alcanzar los 7 euros.

En Australia fumar es para ricos

Aunque en Europa los precios del tabaco están más que por las nubes en varios países, las tarifas más altas se dan en la otra punta del globo. Dadas las tasas impositivas, el precio de un paquete de Marlboro de 20 cigarrillos en Nueva Zelanda se sitúa entre 40 y 45 dólares neozelendeses, que equivalen a una cifra entre 20 y 22,50 euros. El país, además, sube los impuestos del tabaco todos los años.

Más caros son aún los precios en la vecina Australia, donde una caetilla de Marlboro ronda los 50 dólares australianos (30,45 euros). Los impuestos especiales se llevan la mayor parte de ese montante.

Australia, además, complica notablemente todo lo que tenga que ver con el tabaco. Cuando en la mayoría de países del mundo se permite ingresar en el país con un cartón de cigarrillos (10 paquetes), a Australia solo se permite acceder con un paquete de hasta 25 cigarrillos y siempre que esté abierto.

No fumes

La tendencia de elevar los precios para reducir el consumo, la más habitual, no convence a todo el mundo. De hecho hay quienes tachan esta medida como una imposición que sigue permitiendo a los Estados hacer caja con la venta del tabaco y cada día en mayor porcentaje. En todo caso, el tabaquismo sigue siendo una de las principales causas de muerte en el mundo. Solo en España, el tabaquismo es responsable de entre 50.000 y 55.000 fallecimientos cada año, según los datos del Ministerio de Sanidad.

España exige a los fabricantes de cigarrillos que incluyan advertencias gráficas que cubran al menos el 65% de los paquetes para disuadir a los fumadores que, por el contrario, suelen acostumbrase a ver esas imágenes y apenas le prestan atención.

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ofrece apoyo, recursos y orientación en todo el país para dejar de fumar y el Sistema Público de Salud también puede prestar asistencia a través de médicos de cabecera y centros de salud. Fumar es perjudicial para la salud en todos los casos, también para quienes rodean a los fumadores. Salvaguardar la salud es una razón poderosa para dejar de fumar, pero también lo es que el tabaco es carísimo, y es evidente que eso a muchos les preocupa más que su propia salud.


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