domingo, 10 de diciembre de 2023

Arabia Saudí valora inundar el mercado de petróleo y hundir el precio del barril si los recortes fracasan

 



  • La falta de compromiso con los recortes está cansando a Arabia Saudí
  • Algunos analistas creen que Riad podría aumentar su producción de petróleo



La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y Rusia (que junto a sus aliados conforma la OPEP+) siguen apostando por la estrategia de los recortes de producción para intentar reanimar el precio del petróleo. Sin embargo, esta estrategia no está funcionando como la OPEP+ (sobre todo Arabia Saudí) esperaba. El precio del barril de crudo no logra recuperar los 80 dólares. Son muchos los recortes prometidos y las frases grandilocuentes, amenazando a los bajistas del petróleo, sin embargo, la sangre no termina de llegar al río. Los inventarios de petróleo se están reponiendo y el mercado anticipa un exceso de oferta en la primera parte de 2024. Una parte importante de los integrantes de la OPEP no está cumpliendo con los recortes, mientras que la creciente oferta de crudo en otras partes del mundo esteriliza los esfuerzos de Arabia Saudí. Si los recortes vuelven a fracasar, Riad tomará la delantera y el siguiente paso podría ser el opuesto a los recortes.

La OPEP y los grandes productores que engloban el cártel más amplio de la OPEP+ han confirmado, reafirmado y endurecido los recortes a la producción de petróleo. En otros tiempos, dicho anuncio debería haber disparado el precio del 'oro negro'. Sin embargo, en esta ocasión, el crudo se ha mostrado dubitativo, una leve subida primero para retomar las caídas después. La OPEP está perdiendo credibilidad. La cuota de mercado del cártel no para de descender, mientras que EEUU, Guyana o Brasil aumentan su producción. Pero no solo estos países, algunos miembros de la OPEP como puede ser Nigeria, también han estado aumentando su bombeo de crudo, beneficiándose de los recortes de Arabia Saudí sin hacer ningún tipo de sacrificio.

Los recortes de la OPEP pierden credibilidad

"Arabia Saudí tendrá la esperanza de que otros cumplan, en general, después de que se comprometió a extender su recorte de un millón de barriles hasta finales de marzo, mientras que Rusia aumentó su reducción de exportaciones de 300.000 a 500.000. Pero parece que los traders ya no creen que los miembros cumplan o no lo consideran suficiente. O, por supuesto, que la falta de compromiso formal insinúa fracturas dentro de la alianza que podrían afectar su capacidad para alcanzar sus objetivos, y mucho menos recortar más si es necesario. Si el Brent cae por debajo de sus mínimos de noviembre, quedará perfectamente claro qué piensan los mercados del acuerdo", asegura Craig Erlam, analista senior de Oanda.


Cada vez son más los expertos que creen que Arabia Saudí y la OPEP podrían capitular. La estrategia de los recortes no está funcionando como se esperaba. El precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, se encuentra por debajo de los 80 dólares, cuando hace pocos meses se hablaba de un barril de crudo firmemente por encima de 100 dólares ante el aumento de la demanda y la creciente tensión en puntos clave para el transporte y la producción de petróleo. Sin embargo, los futuros de 'oro negro' presentan una tendencia a la baja.

Una guerra de oferta entre Arabia y EEUU

El riesgo de fragmentación en la OPEP es creciente. Ya hay algunos analistas que creen que el próximo movimiento del cártel será incrementar la producción de petróleo o peor todavía (peor para los productores), una guerra de oferta entre los grandes del petróleo. "Los recortes voluntarios de producción anunciados por la OPEP+ la semana pasada deberían respaldar los precios del petróleo en el primer trimestre del próximo año, pero hay claramente un enorme desacuerdo entre sus filas. Creemos que el próximo paso de la OPEP+ será aumentar la producción", aseguran desde Capital Economics.

Hay quien va más allá. La OPEP+ tiene cada vez más dificultades para coordinar grandes reducciones, dada la magnitud de los recortes que ya están en vigor y el impacto limitado que están teniendo en los precios, asegura Natasha Kaneva, analista de JPMorgan en una nota. Al final, Arabia Saudí puede tener solo una opción: lanzar una guerra de oferta inundando el mercado con petróleo, señalaba la experta de JP Morgan.

"Podrían simplemente incrementar la oferta en dos millones y medio de barriles durante seis meses y simplemente inundarlo", aseguraba el pasado jueves Paul Sankey, analista del mercado petrolero y presidente de Sankey Research, en Fast Money de la CNBC.

¿Petróleo por debajo de 60 dólares por guerra de suministro? Los saudíes se enfrentan a dos problemas: la inquietud dentro de las filas de la OPEP+ por los recortes y una producción récord fuera de la alianza, particularmente en EEUU. Los productores de petróleo fuera de la OPEP+ están bombeando petróleo a niveles récord y ahora casi pueden cubrir la demanda global, lo que ha obligado al gobierno liderado por Arabia Saudí a recortar para intentar mantener el equilibrio del mercado a su favor, según Kaneva.

Uno de los analistas del mercado español que sigue el día a día del petróleo revela a elEconomista.es sus perspectivas para el barril de crudo: "Si nada cambia, la caída del Brent lo va a llevar hasta los 50 dólares. Cuando analizas la situación de oferta y de demanda de petróleo, y las perspectivas para los próximos años, te das cuenta de que sobra petróleo por todos lados. Y el mercado lo está empezando a asimilar: con un conflicto abierto en Oriente Medio, y la OPEP y sus aliados recortando la oferta en 5 millones de barriles diarios, el Brent lleva una caída acumulada del 19,5% desde máximos. ¿Cómo es posible? La realidad es que, mires donde mires, sobra petróleo", asegura el experto, que prefiere mantenerse en el anonimato por la confidencialidad que le exige la firma para la que trabaja. "Si se analiza solo la situación de oferta y de demanda, al margen de la OPEP+ y de la guerra, el petróleo debería estar cotizando en 50 dólares", concluye.

La última bala de la OPEP

No obstante, todo hace indicar que la OPEP y Rusia ya han gastado su última bala con los últimos recortes voluntarios. Cualquier otro movimiento en la misma dirección seguirá reduciendo su cuota de mercado, que ya ha caído con intensidad desde que comenzaron esta política de recortes. Es cierto que los recortes ayudan a estimular los precios del petróleo, pero también lo es que cada barril no vendido en el mercado por Arabia Saudí u otro miembro de la OPEP puede ser sustituido por uno de EEUU, Guyana o Canadá. En la actualidad, la producción de petróleo se encuentra mucho más diversificada a nivel global que en los años 70. Cada vez hay más petróleo en diferentes zonas del mundo.

John Kilduff, fundador de Again Capital, cree que, de mantener esta estrategia, los saudíes están librando una batalla perdida con EEUU. El país que otrora fuera el mayor productor de petróleo está hoy produciendo 9 millones de barriles diarios en comparación con los más de 13 millones diarios de EEUU. Kilduff cree que ahora mismo la OPEP y Arabia Saudí tienen un gran problema: "Tienen las manos atadas y, para mí, no será una estrategia ganadora", asegura sobre los recortes de producción.

Sankey remarca en la CNBC que los saudíes necesitarían que los precios del petróleo caigan drásticamente para evitar que la producción crezca en EEUU y recuperar cuota de mercado. Esto requeriría hundir los precios el crudo por debajo de los 60 dólares por barril porque ese es el precio que los productores estadounidenses están planeando en este momento, sostiene Sankey.

Aunque esta estrategia parece lejana, lo cierto es que Arabia Saudí ya la implementó en 2014-2016 y 2020, cuando abrió al máximo las espitas para hundir el precio del crudo y expulsar a los rivales menos competitivos. Además, los saudíes ya estuvieron a punto de "quemar la casa" esta semana mientras luchaban por coordinar a los miembros de la OPEP+, asegura Kilduff. Dados los desafíos a los que se enfrenta la OPEP+, la estrategia de salida del grupo de los recortes actuales está ahora en el centro de atención, aseguró Kaneva. Si Arabia Saudí y Rusia elevan su producción en 1,3 millones de barriles, el precio del crudo caería hasta los 57 dólares por barril en 2025, sentencia Kaneva, de JP Morgan.


Morir en el intento de hacerse rico: China se enfrenta a la 'trampa de los ingresos medios'

 



  • Pekín quiere la renta per cápita de un país desarrollado para 2035
  • Sin embargo, ha envejecido antes de cambiar de modelo económico



Soltar a bocajarro que China quiere alcanzar a Grecia en materia económica es algo que, a priori, descoloca. Pero puede tener su sentido. El presidente del gigante asiático, Xi Jinping, estableció ahora hace poco más de un año el objetivo de alcanzar la renta per cápita de "un país desarrollado de nivel medio en 2035". Aunque no está claro qué grupo de países tenía en mente Xi al referirse a los países desarrollados, los clasificados como "economías avanzadas" por el FMI pueden dar una pista. En el extremo inferior de esta lista se encuentra Grecia, con lo que alcanzar al país heleno puede ser una 'puerta'. Sin embargo, el caso griego precisamente sirve para ejemplificar el gran mal al que se enfrenta Pekín: la conocida como 'trampa de los ingresos medios' o, lo que es lo mismo, 'morir en el intento' de hacerse rico.

"La trampa de los ingresos medios es un concepto introducido por primera vez por los economistas del Banco Mundial Indermit S. Gill y Homi Kharas en 2007 para describir las economías que se ven atrapadas entre competidores con salarios bajos y países ricos innovadores", explica Louise Loo, analista de Oxford Economics. "Es una situación en la que los países que han pasado rápidamente de un estatus de ingresos bajos a uno de ingresos medios no consiguen alcanzar a los países de renta alta", resume el equipo de Allianz encabezado por el economista Arne Holzhausen en un informe de 2021. Según el Banco Mundial, se considera que un país está en la trampa de los ingresos medios cuando su renta per cápita en paridad de poder adquisitivo (PPA) se sitúa entre el 5% y el 43% de la estadounidense. La conversión de los ingresos en dólares a términos de PPA corrige las diferencias del coste de la vida entre países.

China es actualmente un país de renta media, con una renta per cápita a precios corrientes en 2022 de 21.404 dólares medida en PPA, según los datos recogidos en el último informe de Perspectivas (WEO) del Fondo Monetario Internacional (FMI), publicado en octubre. Para que sirva de referencia, en ese mismo documento se recoge una renta por cápita en PPA en 2022 de 37.526 dólares para Grecia y de 76.343 para EEUU. Singapur, por ejemplo, presenta una de 127.563 dólares. Encuadrada China en el sector de los ingresos medios (28% de la renta per cápita de EEUU), es el caso griego el que mejor sirve para contextualizar a lo que se enfrenta China.

Según la prospección de Allianz, Grecia entró al club de los países con ingresos altos en 1998, pero volvió a caer al de los ingresos medios en 2011. Desde entonces, coquetea con ese límite referido del 43% de la renta per cápita de EEUU, no siendo capaz de alcanzar la cota del 50% y dando pie a que se diga que Grecia está atrapada en esa banda. Solo para llegar hasta donde está Grecia, el crecimiento anual de la renta tendría que ser superior al 4% para igualar el actual nivel actual del país heleno en 2035, calculan los economistas Hunter L. Clark y Matthew Higgins en una investigación publicada por la Reserva Federal de Nueva York este pasado octubre. Llegar a los 49.300 dólares per cápita (España ronda los 50.000) en el que estos economistas sitúan el umbral para ser un país de nivel medio en palabras de Xi dentro de las economías desarollados bajo criterios del FMI implicaría una tasa media de crecimiento del 6,6% por año.

Una mirada a la historia subraya la naturaleza desalentadora de esta tarea. "De los 43 países que habían alcanzado el nivel de renta actual de China en 2009, ninguno logró alcanzar la tasa de crecimiento necesaria para situar a China en el rango medio de las economías avanzadas (los citados 49.300 dólares) en los 13 años siguientes (lo que falta para 2035). De hecho, la tasa media de crecimiento de la renta en 13 años para este grupo es del 3,1%, y sólo cinco registraron un crecimiento superior al 4%. Y para los 24 países con ingresos superiores a 49.300 dólares, se necesitó una media de 32 años para ascender desde el nivel de ingresos actual de China. Solo dos lo hicieron en menos de 20", recogen Clark y Higgins.

"Un debate relacionado con las perspectivas a largo plazo de China en medio de los crecientes temores de desaceleración es la probabilidad de que quede atrapada en esta trampa, el proverbial dilema de envejecer antes de enriquecerse", reconoce Loo en el informe de Oxford Economics. Para Edoardo Campanella, economista de Internacional y Energía de UniCredit Research, caer en la 'trampa de los ingresos medios' es la consecuencia más preocupante para China de alcanzar un punto de inflexión en el que un país ha alcanzado una plena industrialización y un pleno apogeo de la población en edad de trabajar, y tiene que dar un paso hacia el valor añadido, pero ha llegado a ese punto sin un nivel de renta per cápita suficientemente alto.

El modelo de Lewis

Es lo que se conoce como el modelo de Lewis, que Campanella explica así: "El modelo de Lewis es un punto de partida habitual para entender la relación entre la evolución de la oferta de mano de obra y el crecimiento en China". En la década de 1950, el premio Nobel Arthur Lewis describió las condiciones necesarias para industrializar una economía predominantemente agrícola. En sus formulaciones matemáticas, imaginó una economía subdesarrollada compuesta por dos sectores: la agricultura y la industria manufacturera. En las primeras fases del desarrollo, la mano de obra tiende a concentrarse en la agricultura hasta que la mecanización gradual hace cada vez más superfluo el trabajo de los agricultores en medio de una cantidad fija de tierra de cultivo. Este excedente de mano de obra se ve atraído por los salarios más altos asociados a un sector manufacturero embrionario con fuerte potencial de crecimiento.

Con el tiempo, la industrialización permite absorber gradualmente el excedente de mano de obra agrícola, explica el analista de UniCredit. Un flujo continuo de trabajadores del campo a las fábricas contribuye a mantener unos salarios competitivos, a pesar de la elevada demanda de mano de obra. Los bajos costes laborales permiten a las empresas obtener beneficios que, si se reinvierten en la construcción de nuevas fábricas y la compra de nueva maquinaria, conducen a una expansión continua de la industria manufacturera. Esta dinámica ha garantizado la competitividad de China durante más de dos décadas, convirtiéndola en la fábrica del mundo y contribuyendo a contener las presiones inflacionistas mundiales. Según estimaciones del FMI, gracias a la combinación del progreso tecnológico en la agricultura y el aumento de la longevidad, el excedente de mano de obra agrícola de China pasó de unos 50 millones de trabajadores en 1993 a 160 millones en 2008, antes de agotarse gradualmente.

"El llamado punto de inflexión de Lewis se alcanza cuando se invierten las condiciones favorables de crecimiento. Una vez agotado el excedente de mano de obra agrícola, los fabricantes se ven obligados a aumentar los salarios, lo que erosiona los beneficios, la inversión y la competitividad. Los estudios del FMI sugieren que China ha cruzado recientemente este umbral. La consecuencia más preocupante de alcanzar este punto es el riesgo de quedar atrapado en la 'trampa de los ingresos medios'. La intuición de Lewis es que la expansión de la industria manufacturera, además de absorber el exceso de mano de obra, conduce a un aumento de la renta en toda una población. El reto para todos los países en desarrollo es agotar el excedente de mano de obra a un nivel de renta suficientemente alto, pero China no ha dado este salto de renta a tiempo", ahonda Campanella. "La preocupación de que China envejezca antes de enriquecerse parece materializarse", sentencia.

El éxito económico de China en los últimos 40 años es, en parte, una historia demográfica. "La combinación de baja fertilidad (política del hijo único) y alta longevidad (mejores condiciones de vida) sentó las bases del llamado dividendo demográfico: con menos compromisos familiares, las mujeres pudieron incorporarse a una población activa que ya no crecía a un ritmo insostenible, mientras que la mayor esperanza de vida mantenía su tamaño. La población china en edad de trabajar se ha más que duplicado, pasando de unos 400 millones de personas a finales de la década de 1970 a unos 800 millones en la actualidad", pone en contexto Campanella. Pero hoy, este dividendo se está convirtiendo en un impuesto, metaforiza.

La baja tasa de natalidad de China ha provocado una contracción gradual de su población activa. En 2015, la población china en edad de trabajar alcanzó su máximo y desde entonces se ha reducido en unos pocos miles de personas cada año. El año pasado, la población de China se redujo por primera vez desde la Gran Hambruna de 1961. El aumento de la longevidad ha dado lugar a una población de ancianos cada vez más numerosa, mantenida por un número cada vez menor de trabajadores. En 2022, tras cierta relajación en años anteriores, se abandonó definitivamente la política del hijo único y se sustituyó por la de los tres hijos. Pero, advierten desde UniCredit, los cambios demográficos se producen gradualmente y es poco probable que los efectos positivos sobre la actividad económica de cualquier nuevo aumento de los nacimientos se perciban hasta 2050 como muy pronto.

"Algunas de las actuales dificultades económicas a las que se enfrenta Pekín se deben precisamente a esta transición demográfica, que exigirá una transformación radical del modelo de crecimiento chino, alejándolo de sectores tradicionales como la construcción y el sector inmobiliario, para reconducir la economía por una senda sostenible", abunda Campanella.

El propio gobernador del banco central de China ha subrayado estos días su tolerancia a la ralentización del crecimiento a corto plazo, a medida que China se aleja del sector inmobiliario y de las infraestructuras para centrarse en nuevos motores de actividad. Pan Gongsheng ha afirmado que "el modelo tradicional de depender en gran medida de las infraestructuras y el inmobiliario podría generar un mayor crecimiento, pero también retrasaría el ajuste estructural y socavaría la sostenibilidad del crecimiento". "La transformación económica en curso será un viaje largo y difícil. Pero es un viaje que debemos emprender", ha enfatizado.

Según Gill y Kharas, para salir de la 'trampa de los ingresos medios' suelen ser necesarias tres transformaciones de la productividad. En primer lugar, la especialización en la producción y el empleo. Segundo, un aumento de la innovación. Y tercero, sistemas educativos que permitan a la mano de obra adaptarse a las nuevas tecnologías. "Una transición económica virtuosa requiere pasar de un modelo de crecimiento extensivo, centrado en la expansión continua de la mano de obra y la acumulación de capital, a un modelo de crecimiento intensivo, centrado en el crecimiento continuo de la productividad mediante el desarrollo tecnológico y el aumento de la calidad del capital físico y humano", plantea Campanella.

Si el número de trabajadores disminuye, se hace necesario que un país se centre en sustituir el trabajo manual por maquinaria cada vez más sofisticada. Según el modelo de Lewis, ésta es la única forma de garantizar que las tasas de crecimiento sean suficientes para permitir a un país salir de la trampa, continúa el economista de UniCredit. Sin embargo, la productividad laboral de China, aunque sigue aumentando, se mantiene muy alejada de los niveles registrados en los países de renta alta. La otra gran implicación del modelo de Lewis, añade, es que China tendrá que pasar de ser la fábrica del mundo a ser el mercado del mundo.

"La gran oferta de mano de obra de China en las últimas décadas permitió comprimir los salarios. Los bajos costes laborales, unidos a políticas monetarias encaminadas a contener el tipo de cambio, permitieron a China absorber la demanda extranjera de bienes, ganando cuota de mercado mundial gracias a una fuerte competitividad de precios. A medida que se agote su excedente de mano de obra (especialmente en un contexto de disminución de la población), los salarios tenderán a subir, ya que las empresas luchan por atraer a trabajadores de un grupo cada vez más reducido. Si los salarios crecen más rápido que la productividad laboral, esto conduce a mayores costes laborales unitarios, menor competitividad en los mercados extranjeros (esto se compensa en parte por una moneda infravalorada), y la necesidad de desarrollar un mercado interno para absorber la parte de la producción que ya no saldrá de las fronteras nacionales porque ya no es competitiva", desgrana Campanella.

Además, señala, a medida que madura la industria manufacturera, cada vez se necesita menos ahorro para financiar la inversión en capital físico, y cada vez se necesita más gasto privado para absorber el exceso de producción que ya no encuentra mercados de exportación debido a la pérdida de competitividad: "En esencia, es necesario pasar de un modelo de crecimiento centrado en la inversión y las exportaciones a otro centrado en el consumo privado, especialmente en el sector servicios. Este camino suele ser largo y tortuoso. En la actualidad, el consumo privado apenas representa el 40% del PIB chino, frente a una media de alrededor del 60% en las economías avanzadas, mientras que la tasa de ahorro privado de China ronda el 35% de los ingresos, es decir, unas diez veces más que en EEUU (y cuatro veces más que antes de la pandemia)".

Echando un vistazo a la historia y al entorno geográfico, los datos muestran claramente que salir de la 'trampa de los ingresos medios' no está garantizado. A pesar de haber experimentado un rápido desarrollo en los últimos años, se considera que Tailandia sigue atrapada en esta trampa. Al mismo tiempo, JapónCorea del SurTaiwán Hong Kong han conseguido salir de ella en distintos momentos, y solo cuando sus modelos de crecimiento se orientaron hacia la producción de alto valor añadido.

"Según el Banco Mundial, los países de renta media aún no han desarrollado sistemas nacionales de innovación -o quizá ni siquiera han acumulado suficiente capital físico y humano- para competir con los países de renta alta en el desarrollo de productos más sofisticados. China está más avanzada tecnológicamente de lo que su estatus de renta puede sugerir (piénsese en la IA, la computación cuántica, la robótica o los vehículos eléctricos), pero será necesaria una mayor transformación sistémica que le permita salir de la trampa", remachan desde UniCredit.

"Corea del Sur es uno de los pocos ejemplos de industrialización exitosa que condujo a una economía avanzada. Este proceso se basó inicialmente en una fuerte orientación comercial respaldada por mano de obra de bajo costo y medidas que favorecieran las exportaciones, así como una mejora en el entorno empresarial y políticas que incentivaran los esfuerzos de innovación más adelante. Sin embargo, el temprano desarrollo de Corea del Sur basado en las exportaciones puede ser difícil de replicar en el entorno global actual. Los mercados de exportación son ahora más complicados, la competencia es más feroz y las tendencias proteccionistas son más frecuentes", advierten también los analistas de Allianz.

"El rápido crecimiento continuado se enfrenta a crecientes vientos en contra derivados del envejecimiento de la población y de la disminución de los rendimientos del modelo de crecimiento chino centrado en la inversión. Además, parecen estar surgiendo otros obstáculos al crecimiento, como un giro hacia una mayor gestión estatal de la economía, la cristalización de los problemas crediticios heredados en el sector inmobiliario y otros sectores, y los límites al acceso a tecnologías extranjeras clave. Aun partiendo de hipótesis generosas sobre los fundamentos del crecimiento futuro, parece probable que en los próximos años China sólo reduzca una parte de la distancia que le separa de los países de renta alta", zanjan los economistas del paper de la Reserva Federal de Nueva Tork.


Hay una industria invisible en internet a la que se le acusa de que todo nos salga un poco más caro



Foto: Elijah Nouvelle. 
(Reuters)



Los juicios contra Google o la demanda con PlayStation vuelve a poner en el disparadero las comisiones que cobran ciertas plataformas por las descargas, suscripciones o servicios




Apple gana mucho dinero cada año. En 2022, por ejemplo, consiguió 100.000 millones de dólares netos de beneficio. El combustible principal de esta máquina de hacer dinero es el iPhone, pero no es ni mucho menos el único. Su división de Servicios es el segundo negocio más rentable de su cartera.

Se trata de un cajón de sastre donde se engloban cosas como su plataforma de streaming audiovisual, su plataforma de streaming musical, los planes y seguros englobados bajo la marca Apple Care o los beneficios de Apple Pay. Pero si hay algo importante en este departamento es la App Store, que le supone unos ingresos millonarios gracias a las comisiones que cobra la multinacional de Cupertino a los desarrolladores por cada descarga o suscripción que realizan los usuarios de sus dispositivos. Unas comisiones que pueden alcanzar el 30%, dependiendo el caso.

La manzana es la mayor exponente de una industria millonaria que opera de forma invisible para el común de los mortales, que desconoce si es justo o no el precio que tiene que pagar el que ha creado la aplicación que acaba de instalar en su teléfono, el precio que tiene que pagar ese hotel que acaba de reservar en Booking o el precio que tiene que pagar los responsables de una plataforma gracias a la suscripción que ha llegado a través de Google Play.

La cuestión es que en los últimos tiempos han surgido en todo el mundo una serie de voces críticas contra estas prácticas, al que se le acusa de hacer que todo nos salga algo más caro en internet. Esta oposición se ha traducido en una serie de iniciativas legislativas y judiciales que han sacudido los cimientos de este modelo de negocio.


placeholderFoto: Reuters.
Foto: Reuters.

La última de estas batallas se está jugando en Reino Unido. Allí, Sony enfrentará en los próximos meses una demanda que le podría suponer una multa de 5.000 millones de libras (más de 5.800 millones de euros). Por poner en perspectiva la cifra, la mayor compra que ha hecho la multinacional nipona fue de 3.600 millones de dólares (3.335 millones de euros), cantidad que puso sobre la mesa a principios de 2022 para adquirir el estudio de videojuegos Bungie, responsable entre otros éxitos de la saga Destiny.

¿Qué es lo que ha ocurrido para que enfrente una demanda de estas características? Todo empezó a cocerse en verano del pasado año, cuando la defensora de los derechos del consumidor, Alex Neill, acudió a los tribunales por el sobrecoste de los títulos que Sony distribuía a través de PS Store, la tienda digital para PlayStation. La cifra de los 5.000 millones de libras saldría del cálculo que hizo el departamento de Neill sumando las indemnizaciones que deberían recibir casi 9 millones jugadores en aquel país.

La PS Store es la principal puerta para instalar juegos en formato digital en la archiconocida consola. Pues bien, la demanda considera que Sony ejerció un presunto abuso de poder para fijar una comisión excesiva (del 30%) a los desarrolladores y editores. Algo que derivó, según la demanda, en un coste más elevado de las descargas para los consumidores. "Creemos que tenemos un caso realmente sólido, de lo contrario no lo haríamos. Es un gran reto enfrentarse a una empresa como Sony", explicó Neill en su día a la BBC.

"Creemos que Sony abusó de su posición y estafó a sus clientes. Con esta iniciativa legal, defendemos a los millones de británicos a quienes se les han cobrado de más sin saberlo". Tras varios intentos para frenar esta iniciativa, hace unos días un tribunal de apelación londinense sentenció que el proceso debía seguir su curso y que Sony debía defenderse de las acusaciones antes las autoridades de competencia británicas.


Después de Apple, Epic contra Google

Esta noticia ha coincidido en el tiempo con la celebración del juicio de Epic Games, creadores de Fortnite, contra Google. Un momento… ¿No era Apple la que estaba a la gresca con la compañía? Sí, y el asunto acabó en los tribunales. La crisis se remonta a 2020. Las condiciones de Apple y de su App Store impedían a los desarrolladores incluir pasarelas de pago o enlaces a páginas de pago en las aplicaciones que distribuyan para iOS o iPadOS.

Como no hay otra tienda o forma de instalar aplicaciones en los dispositivos de la manzana, la disyuntiva que tiene los desarrolladores es la siguiente: o intentar que los usuarios vayan a través del navegador a sus webs y se suscriban desde allí o pasar por el aro de que Apple procese el pago y se lleve el 15 o el 30% por este motivo.

Epic decidió romper las normas y poner su propio método de pago en Fornite para iPhone, lo que causó su expulsión de la App Store. El asunto acabó en los tribunales, entre acusaciones de ser un monopolio. La compañía no consiguió ser "readmitida" pero la sentencia obligaba a los de Cupertino a introducir cambios en su sistema de pago, lo que puede ser considerada una victoria parcial. Por cierto, los de Tim Cook siguen intentando apelar esta sentencia, pero de momento sus intentonas han sido infructuosas.


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Foto: EFE/Cristóbal Herrera.

Aunque el conflicto con Apple centró toda la atención, Epic también fue expulsada de la Play Store. Desde hace semanas este asunto se dirime en un tribunal californiano, en un proceso que incluso ha obligado a testificar al máximo mandatario de Google, Sundar Pichai. Lo que salga de este juicio puede una vez más ser clave para el futuro de las descargas digitales.

Google también cobra una comisión que oscila entre el 15 y el 30% por procesar los pagos. La diferencia, a día de hoy, es que los responsables de Android permiten otras pasarelas de pago (en el momento que estalló la crisis con Fornite no) y permiten instalar aplicaciones fuera de su tienda.

Sin embargo, Epic acusa a la compañía de utilizar su posición dominante para disuadir estas prácticas y así eliminar a potenciales competidores. Hay dos prácticas que han sido señalados por los demandantes.

La primera de estas prácticas es el mecanismo de constantes avisos que aparecen cuando alguien intenta instalar algo en un teléfono Android que no viene de la Play Store. En ese momento, el usuario ve como aparecen una serie de mensajes advirtiendo de que la fuente es de origen desconocido y los peligros que conlleva.


La Play Store y la App Store son muy diferentes pero tienen algo en común: la guerra contra Epic


Otra de las cosas que está bajo la lupa son los acuerdos que Google tiene contra la fragmentación. Son acuerdos por los que la compañía paga a los desarrolladores para que tengan y mantengan una única versión para su sistema operativo. La misión de esto no es otra que evitar problemas entre las diferentes entregas de Android. Sin embargo, Epic cree que es un incentivo de que las aplicaciones solo acaben en la Play Store.

Los jueces terminaron de escuchar a las partes el pasado día 4 de diciembre y en las próximas semanas emitirán su veredicto. Una vez más, lo que decidan puede implicar un cambio importante en el ecosistema de la economía digital y llamada economía de las apps.

También hay que tener muchas cosas en cuenta. El empeño de Epic por romper el dominio de la App Store y la Play Store no se circunscribe únicamente a su interés por pagar menos comisiones. Los desarrolladores de Fortnite también tienen una tienda de juegos (la comisión que cobran, por cierto, es del 12%).



Conseguir por la vía judicial cambios en iOS y Android le permitiría llevar este negocio a cientos de millones de dispositivos en todo el mundo. Tener que abrir esa puerta, argumentan Apple y Google, podría suponer un grave perjuicio para la seguridad y la privacidad de los usuarios. Además, cuando se les acusa de cobrar demasiado, aseguran que sus comisiones están en línea con el mercado y que acercan una audiencia a los desarrolladores que de otra manera sería mucho más difícil conseguir.


La vía legislativa

Pero la transformación de las tiendas de apps no solo dependen de las luchas judiciales. Aunque Epic es la que consiguió poner la lupa sobre este asunto, lo cierto es que en el pasado muchas otras compañías habían denunciado esta situación. Es el caso de Spotify, que denunció en la UE las comisiones que cobraba Apple y las condiciones de la Apple Store.

Ese fue el germen de la DMA (Digital Market Act), con la que Bruselas pretende fomentar la competencia en los mercados digitales, así como la interoperabilidad entre diferentes plataformas.

Esta norma obliga a las empresas catalogadas como guardianes de acceso por su volumen y su cuota de mercado a cumplir ciertos requisitos. Esto, por ejemplo, es lo que puede acabar obligando a Apple a hacer lo que Epic pretendía con su campaña judicial: que permitan instalar apps de otras tiendas y que permitan otras formas de pago.

La compañía californiana ya confirmó que trabajaba en una versión de iOS para permitir las tiendas de apps de terceros para Europa más allá de la App Store. A pesar de ello, ya ha elevado una reclamación a Bruselas para evitarlo. Lo hacen porque consideran que es abrir la puerta a software poco fiable e incluso peligroso para los usuarios. La reclamación no tardará mucho en resolverse, porque la DMA obliga a tomar estos cambios antes de 2024. La propia Apple ya ha confirmado que iMessage, otro de los servicios incluidos bajo el paraguas de esta norma, será compatible con el protocolo RSC de Google para garantizar la interoperabilidad a la que le obliga la nueva norma.



Por 
www.elconfidencial.com/tecnologia/2023-12-08/comisiones-internet-limites-juicios-google-apple_3787028/

sábado, 9 de diciembre de 2023

ChatGpt genera datos de ensayos clínicos falsos para respaldar hipótesis científicas



ChatGpt.rawpixel.com via Freepik.com / OpenAI / Montaje: 20Bits



Una de las principales preocupaciones que tiene la capacidad de crear datos falsos pero realistas.




Un grupo de investigadores del departamento de Oftalmología de la Universidad Magna Graecia de Catanzaro (Italia) ha utilizado la tecnología que hay detrás de ChatGPT de inteligencia artificial (IA) para crear un conjunto de datos de ensayos clínicos falsos y respaldar una afirmación científica no verificada, advirtiendo del peligro que puede suponer esta tecnología para la ciencia, según revela una carta publicada en Jama Ophtalmogoly y recogida por la revista Nature.

Los datos generados por la inteligencia artificial (IA) compararon los resultados de dos procedimientos quirúrgicos e indicaron, erróneamente, que un tratamiento es mejor que el otro. Para ello, los autores utilizaron GPT-4, la última versión del modelo de lenguaje en el que se ejecuta ChatGPT, junto con el Análisis de datos avanzado (ADA), un modelo que incorpora el lenguaje de programación Python y puede realizar análisis estadísticos y crear visualizaciones de datos.

"Nuestro objetivo era resaltar que, en unos minutos, se puede crear un conjunto de datos que no está respaldado por datos originales reales, y que también es opuesto o en la dirección contraria a la evidencia disponible", dice el coautor del estudio y cirujano ocular de la Universidad de Cagliari en Italia, Giuseppe Giannaccare, en Nature.

Tras este hallazgo, la capacidad de la IA para fabricar datos convincentes aumenta la preocupación entre los investigadores y editores de revistas sobre la integridad de la investigación. "Una cosa era que la IA generativa pudiera usarse para generar textos que no serían detectables mediante software de plagio, pero la capacidad de crear conjuntos de datos falsos pero realistas es el siguiente nivel de preocupación", apunta la microbióloga e investigadora independiente, Elisabeth Bik.

Así, Bik asegura que esta tecnología "hará que sea muy fácil para cualquier investigador o grupo de investigadores crear mediciones falsas en pacientes inexistentes, respuestas falsas a cuestionarios o generar un gran conjunto de datos sobre experimentos con animales".

Los autores describen los resultados como una "base de datos aparentemente auténtica" pero, cuando los especialistas examinaron estos datos, no pasaron los controles de autenticidad y contenían signos reveladores de haber sido inventados.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores pidieron a GPT-4 ADA que creara un conjunto de datos sobre personas con una afección ocular llamada queratocono, que causa adelgazamiento de la córnea y puede provocar problemas de concentración y mala visión. Para entre el 15 y el 20 por ciento de las personas con la enfermedad, el tratamiento implica un trasplante de córnea, realizado mediante uno de estos dos procedimientos.

El primer método, la queratoplastia penetrante (PK), consiste en extirpar quirúrgicamente todas las capas dañadas de la córnea y reemplazarlas con tejido sano de un donante. El segundo procedimiento, queratoplastia lamelar anterior profunda (DALK), reemplaza solo la capa frontal de la córnea, dejando intacta la capa más interna.

Los autores ordenaron a ChatGpt que fabricara datos para respaldar la conclusión de que el método DALK produce mejores resultados que PK. Para ello, le pidieron que mostrara una diferencia estadística en una prueba de imagen que evalúa la forma de la córnea y detecta irregularidades, así como una diferencia de cómo podían ver los participantes del ensayo antes y después de los procedimientos.

Los datos generados por la IA incluyeron a 160 participantes masculinos y 140 femeninos e indicaron que aquellos que se sometieron a DALK obtuvieron mejores puntuaciones tanto en la prueba de visión como en la prueba de imágenes que aquellos que se sometieron a PK, un hallazgo que contradice lo que muestran los ensayos clínicos actuales. En un informe de 2010 de un ensayo con 77 participantes, los resultados de DALK fueron similares a los de PK hasta dos años después de la cirugía.

"Parece que es bastante fácil crear conjuntos de datos que sean, al menos superficialmente, plausibles. Entonces, para un ojo inexperto, esto ciertamente parece un conjunto de datos real", apunta el bioestadístico de la Universidad de Manchester (Reino Unido), Jack Wilkinson.


Cómo reconocer el origen no humano de los datos

Aparentemente los datos científicos parecen estar generados por humanos y no por una inteligencia artificial, pero los investigadores aseguran que haciendo un examen minucioso sí que es posible diferenciar el origen no humano de dichos datos. "Si se mira muy rápidamente el conjunto de datos, es difícil reconocer el origen no humano de la fuente de datos", apunta el cirujano Giuseppe Giannaccare.

A petición de la revista Nature, los investigadores evaluaron el conjunto de datos falsos mediante un protocolo de detección diseñado para comprobar su autenticidad.

Esto reveló una discrepancia en muchos "participantes" entre el sexo designado y el sexo que normalmente se esperaría de su nombre. Además, no se encontró correlación entre las medidas preoperatorias y postoperatorias de la capacidad visual y la prueba de imágenes oculares.

Asimismo, se inspeccionó la distribución de números en algunas de las columnas del conjunto de datos para comprobar si había patrones no aleatorios. Los valores de las imágenes oculares pasaron esta prueba, pero algunos de los valores de edad de los participantes se agruparon de una manera que sería extremadamente inusual en un conjunto de datos genuino ya que hubo un número desproporcionado de participantes cuyos valores de edad terminaron en siete y ocho.

"En realidad, la revisión por pares a menudo no llega a un reanálisis completo de los datos y es poco probable que detecte violaciones de integridad bien diseñadas utilizando la IA", dice el editor jefe de EMBO Reports, Bernd Pulverer, agregando que las revistas necesitarán actualizar los controles de calidad para identificar los datos sintéticos generados por la IA.

No obstante, el investigador Wilkinson lidera un proyecto colaborativo para diseñar herramientas estadísticas y no estadísticas para evaluar estudios potencialmente problemáticos porque "e la misma manera que la IA podría ser parte del problema, podría haber soluciones basadas en IA para algo de esto". "Es posible que podamos automatizar algunos de estos controles", afirma.



EP  NOTICIA
7.12.2023 - 21:28H

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