:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F6b2%2Fe6d%2F1b6%2F6b2e6d1b67d8d05f5773122ae897895c.jpg)
La foto olvidada de ayer ...
No eres de donde vienes .... eres adonde vas...
miércoles, 8 de abril de 2026
Por qué China, y no Rusia, podría ser la verdadera ganadora de la guerra en Irán
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F6b2%2Fe6d%2F1b6%2F6b2e6d1b67d8d05f5773122ae897895c.jpg)
martes, 7 de abril de 2026
JP Morgan advierte que Tesla podría caer un 60% en bolsa, pero ¿por qué?
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fdf1%2F73c%2F124%2Fdf173c12410961e9e88907b7f1612521.jpg)
lunes, 6 de abril de 2026
Las inversiones 'soberanas' en IA de 92.000 millones, en el foco del conflicto

- Los fondos árabes mantienen, por ahora, su apuesta por los chips y los 'data centers'
- Mubadala se juega 48.500 millones, QIA casi 34.600 millones y PIF más de 8.600 millones
Si presionas un globo por un lado, se deforma por el opuesto. La metáfora adquiere especial vigencia estos días al comparar el impacto de la guerra de Irán con las inversiones de los fondos soberanos implicados en la región. Y entre las apuestas de estos gigantes financieros destacan las partidas destinadas al desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA). La exposición de los brazos inversores de Arabia Saudí, Catar, Abu Dabi o Emiratos Árabes en el conflicto no parece amenazar los más de 105.000 millones de dólares (92.000 millones de euros) comprometidos en la financiación de chips, computación en la nube, servicios asociados con la analítica y los centros de datos. Todas estas actividades resultan críticas para el futuro de algunas de las empresas más poderosas del planeta, desde Nvidia a Google, pasando por Meta, Microsoft y Amazon.
Entre otros efectos colaterales, los Estados del Golfo no parecen dispuestos a revisar sus inversiones en el extranjero", pese a que siempre queda abierta la puerta a reconsiderar "sus compromisos futuros mientras barajan opciones para aliviar la presión sobre sus presupuestos tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán", según informó la agencia Reuters la semana pasada. Es decir, los gobiernos de estos estados podrían cambiar sus prioridades y derivar parte de las inversiones comprometidas en la IA en gastos y efectos militares. Sin embargo, hasta el momento no ha trascendido dicho traspaso de fondos, quizá porque la IA también puede considerarse un arma estratégica.
Dos bloques de IA en potencial conflicto
Asimismo, la guerra podría obligar a los fondos soberanos a posicionarse en alguno de los bloques tecnológicos que dividen el mundo, con EEUU y Occidente en un lado y China-Rusia-Irán en el contrario, para así apostar por un "ecosistema de IA" ante las dificultades de mantenerse en una posición neutral.
En la hipótesis de que el conflicto en Oriente Medio se dilate en el tiempo, este elemento encarecería el precio del petróleo y las materias primas, además de salpicar a la inflación y los tipos de interés. En un escenario optimista, con un ajuste adicional de las inversiones en las tecnológicas de solo el 10%, los protagonistas de la IA verían cómo el grifo inversor recortaría 250.000 millones de dólares en esas carteras. Sin embargo, el impacto sería muy superior al 10% en el caso de otros fondos soberanos afectados geográficamente en el conflicto.
La guerra pone en tela de juicio los planes de inversión de Public Investment Fund (PIF) en Google Cloud, estimados en 10.000 millones de dólares (8.600 millones de euros) para la construcción de un hub global de IA en Arabia Saudí. El fondo soberano, que gestiona 900.000 millones de euros y que se distingue globalmente por su actividad en los sectores tecnológicos, participa en negocios relacionados con los coches eléctricos (Lucid) y la salud digital (Babylon). También participa en Vision Fund, el fondo de capital riesgo enfocado en tecnología más grande del mundo, controlado por el grupo SoftBank, con más de 45.000 millones de dólares (39.000 millones de euros) comprometidos en la entidad nipona.

En el caso de las siete grandes tecnológicas, PIF practica una estrategia inversora de rotación para entrar o salir de Nvidia, Amazon, Tesla o Meta según su conveniencia. En el caso de la IA, el fondo confía en la empresa británica Arm Holdings, filial de SoftBank, especializada en diseño de arquitectura de microprocesadores y semiconductores. También invierte en proyectos de data centers con chips Nvidia Blackwell, mientras que sus preferencias en IA aplicada se inclinan hacia el ámbito de la salud y el gaming.
Mubadala (Abu Dabi) es otro de los grandes pilares de empresas tecnológicas en Oriente Medio, con más de 300.000 millones de dólares comprometidos en la IA y sus satélites. Así, en el negocio de los microchips de alto rendimiento participa en GlobalFoundries, firma valorada en 26.000 millones de dólares (22.500 millones de euros) y especializada en la fundición de semiconductores. Este grupo estadounidense es uno de los proveedores capitales de AMD, Qualcomm y Broadcom.
El mismo fondo soberano de Abu Dabi también participa en rondas multimillonarias en empresas de movilidad autónoma, junto con otras actividades de IA aplicada. Entre otros detalles, el fondo es cofundador de MGX, vehículo tecnológico con inversiones en infraestructuras de IA de unos 30.000 millones de dólares (26.000 millones de euros), asociado con Microsoft, BlackRock, GIP, Nvidia y xAI, con tickets en compañías como OpenAI, Anthropic y Databricks. Al margen de MGX, Mubadala no se distingue por las inversiones en los siete magníficos, ya que se inclina por el negocio de los semiconductores e infraestructuras de última generación alternativas a Nvidia.
QIA (Catar Investment Authority) tiene claro que el futuro pasa por la IA y, por lo tanto, sus inversiones deben acompañar esa visión. Así lo demuestra con inversiones en data centers y microprocesadores, pero también en modelos grandes de lenguaje (LLM) y robótica. De esa forma, el fondo catarí forma parte del capital de xAI, propiedad de Elon Musk, y participa en una joint venture con Brookfield, con inversiones de 20.000 millones de dólares destinadas a infraestructuras de IA tanto en Catar como en otros mercados. Este fondo forma parte de Qai, compañía de IA con un plan de inversión de 20.000 millones de dólares (17.300 millones de euros) en infraestructuras de IA junto a Brookfield (data centers, capacidad de cómputo). Y también participa como inversor clave en la ronda de 20.000 millones de dólares (17.300 millones de euros) de xAI, de la mano de Nvidia y otros fondos.
Inversiones en la 'nube'
ADIA (Abu Dhabi Investment Authority) se ha especializado en inversiones de software analítico y datos. Su semilla ya está presente en Qlik, plataforma de Business Intelligence y analítica visual basada en la nube, así como en diversas plataformas tecnológicas ligadas a viajes y servicios digitales.
Según se desprende de los documentos presentados ante la SEC por parte de los fondos soberanos mundiales, este colectivo podría sumar hasta 2,5 billones de dólares (2,17 billones de euros) en este tipo de participaciones empresariales, lo que representa el 12% de la capitalización bursátil de 21,1 billones de dólares (18,3 billones de euros) de este grupo. Por lo tanto, los grandes fondos públicos muestran una presencia muy alta hacia las grandes tecnológicas que lideran la carrera de la IA, lo que añade una capa de riesgo financiero por cuestiones bélicas, capaz de ralentizar el ritmo inversor en la materia.
Entre los 20 mayores inversores soberanos y públicos que reportan a la SEC, alrededor de 535.000 millones de dólares (464.500 millones de euros), es decir, cerca del 6% de sus activos combinados, están comprometidos en los siete magníficos (Apple, Nvidia, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Tesla). No todos los fondos soberanos presentan niveles de concentración en las tecnológicas tan elevados como los del noruego NBIM y el neozelandés NZ Super, ambos con porcentajes del 11%, lo que reduce tibiamente la presión sobre las Big Tech.
https://www.eleconomista.es/tecnologia/noticias/13853895/04/26/las-inversiones-soberanas-en-ia-de-92000-millones-en-el-foco-del-conflicto.html
domingo, 5 de abril de 2026
El veredicto de Goldman Sachs: la IA pone fecha de caducidad a 300 millones de puestos de trabajo

- Finanzas y administración, los sectores más expuestos: la IA podría automatizar hasta un 25% de sus tareas
- Gigantes como Meta, Amazon o Microsoft ya han despedido a miles de empleados por la automatización de puestos
- Pero la IA también crea empleo: la construcción de centros de datos ha generado decenas de miles de trabajos
La IA ha dejado de ser un concepto futurista para convertirse en una realidad en el mundo laboral que amenaza con cambiar todo lo establecido. Y es que, de acuerdo con un reciente estudio presentado por Goldman Sachs, la IA podría llegar a sustituir a casi 300 millones de empleos a nivel global en la próxima década, lo que representaría casi el 7% de toda la fuerza de trabajo mundial.
El grupo de inversión publicó el pasado 18 de marzo el informe titulado "How Will AI Affect the US Labor Market?", llegando a unas conclusiones verdaderamente llamativas para el futuro del mercado laboral en el mundo entero.
Las pérdidas laborales
La conclusión más interesante del estudio, como ya hemos remarcado, es la posible desaparición de más de 300 millones de empleos en menos de una década. Esta información continúa la publicada hace unas semanas por la multinacional Anthropic, en su informe "Labor market impacts of AI: A new measure and early evidence", en el que se afirmaba que determinadas profesiones, sobre todo aquellas relacionadas con las tecnologías o las finanzas, podrían ver automatizadas hasta el 75% de sus labores en pocos años a través de IAs específicas y entrenadas para ello.
Goldman Sachs continúa con esta idea, y si bien sus conclusiones no son tan directas, mantiene la idea de que la mayoría de trabajos dentro de estos sectores parecen enfocados en ser sustituidos. Esto es llamado en el informe como "exposición" a la IA, es decir, que si bien no significa que vayan a desaparecer, si se encuentra en el horizonte de posibilidades que esos trabajos puedan ser sustituidos o, en el mejor de los casos, optimizados. Así, empleos enfocados en la administración, la consultoría o las finanzas, sobre todo en su vertiente puramente analítica, podrían ser fácilmente automatizados. De hecho, según el informe, la IA puede automatizar tareas que representan el 25% de todas las horas de trabajo en estos sectores. No obstante, aquellas labores más enfocadas en la creatividad o la gestión de equipos estarían, en principio, más protegidas, ya que la faceta humana sería necesaria para continuar realizando esa labor de forma adecuada.
El informe remarca también que las diferencias específicas en cuanto a los puestos de trabajo no serán tanto de nivel salarial o educacional, sino en cuanto a las funciones. Las tareas que requieran, sí o sí, una interacción física o componentes de creatividad no es probable que sufran este proceso, mientras que aquellos en los que la principal labor sea un aspecto repetitivo y dependiente de la tecnología se encuentran mucho más expuestos.
Despidos masivos
Este informe, sumado a varios anteriores de diferentes empresas y consultoras, deja clara una tendencia que ya se puede comprobar a nivel fáctico, con grandes compañías realizando gigantescas reducciones de plantilla alrededor del mundo.
La semana pasada, la agencia Reuters filtró que Meta, el gigante tecnológico dirigido por Mark Zuckerberg, se estaría planteando despedir al 20% de su plantilla al considerar que la IA podría realizar esas labores de forma más sencilla. De la misma manera, Amazon o Microsoft, durante 2023, han despedido a decenas de miles de personas. La primera despidió a la friolera cantidad de 30.000 personas el pasado año, sobre todo en áreas de logística, atención al cliente y gestión de inventarios.
Microsoft, prácticamente en los mismos campos, procedió a dos rondas de despidos masivos durante el año que se saldaron con 15.000 puestos menos en total. La lógica de este proceso, como en el caso de Meta, fue la automatización de puestos considerados como fácilmente automatizables.
Ahora bien, no han sido únicamente las empresas tecnológicas las que han llevado a cabo este proceso de despidos. Compañías financieras como HSBC están valorando recortar hasta 20.000 puestos globales, apoyándose en herramientas automatizadas para tareas internas de contabilidad y análisis de riesgos.
Empleos nativos de la IA
Ahora bien, no todas las informaciones de este informe son negativas, ya que el empleo no tiene que desaparecer necesariamente, sino sufrir una paulatina evolución.
Un punto clave del análisis es que la IA redefine tareas más que empleos completos. Según estimaciones de la OCDE, menos del 7% de los empleos están en riesgo de automatización total, mientras que la mayoría verá solo parte de sus tareas automatizadas.
Goldman Sachs afirma que la IA conlleva también la creación de enormes cantidades de trabajo. En particular, la contratación de contratistas de HVAC, electricistas y otros profesionales para la construcción de centros de datos ha registrado un notable aumento. Desde 2022, los empleos en construcción vinculados a la expansión de centros de datos se han incrementado en 216.000 puestos en EE.UU.
Más allá del sector de infraestructuras, Goldman Sachs destaca que la revolución de la IA podría dar lugar a tres nuevos tipos de empleo. Por un lado, se incrementará la demanda de trabajadores con conocimientos en IA y habilidades técnicas asociadas. Además, la IA impulsará la aparición de nuevas ocupaciones especializadas, siguiendo un patrón similar al de otros sectores, como la sanidad, donde los avances tecnológicos anteriores han facilitado la creación de roles altamente especializados.
sábado, 4 de abril de 2026
El experimento de 36 preguntas "para enamorarte de cualquiera" creado hace 30 años

"Para enamorarte de cualquiera, haz esto".
El título era en extremo provocador. E irresistible.
Se trataba de un ensayo publicado en la sección Modern Love ("Amor moderno") del diario The New York Times por la escritora Mandy Len Catron y fue un éxito viral.
De hecho, fue una de las historias más leídas del periódico en aquel 2015.
En el ensayo, Catron contaba que, junto con un conocido de la universidad, habían decidido poner a prueba un experimento diseñado por psicólogos que intentaron "hacer que dos personas se enamoren", decía.
Se trataba de un estudio de 1997 liderado por el psicólogo Arthur Aron de la Universidad de Stony Brook en Nueva York, cuya metodología era simple pero potente.
Consistía en poner a dos extraños solos en una habitación, sentados cara a cara, respondiendo 36 preguntas que cada vez se volvían más (y más) personales.
Para finalizar, explicaba Catron, ambos debían mirarse a los ojos durante 4 minutos en silencio.
"Seis meses después, dos participantes se casaron. Invitaron a todo el laboratorio a la ceremonia", decía.
Lo más mágico del artículo quizás era que a ella y su compañero de cuestionario también les funcionó.
Sí, se enamoraron.
Es cierto que no eran desconocidos y que no lo habían llevado a cabo en un laboratorio sino en un bar, pero las preguntas generaron un "espacio íntimo" que en otras circunstancias "podría tomar semanas o meses".
"Aunque es difícil atribuirle todo el mérito al estudio (quizás hubiese sucedido de todos modos), sí fue una forma de iniciar una relación que se siente deliberada", escribió.
Y hay más todavía porque el año pasado, 10 años después de aquel experimento, se casaron.
Entonces, ¿eso quiere decir que funciona?
Las 36 preguntas
Antes de explicar las fortalezas y limitaciones del estudio, vayamos a lo que genera más curiosidad: las 36 preguntas.
El cuestionario "para el procedimiento de generación de cercanía" elaborado por Aron y su equipo está dividido en tres grupos.
Grupo 1:
1. Si pudieras elegir a cualquier persona del mundo, ¿a quién te gustaría como invitado en una cena?
2. ¿Te gustaría ser famoso? ¿De qué manera?
3. Antes de hacer una llamada telefónica, ¿ensayas a veces lo que vas a decir? ¿Por qué?
4. ¿Qué sería un día "perfecto" para ti?
5. ¿Cuándo fue la última vez que cantaste para ti mismo? ¿Y para alguien más?
6. Si pudieras vivir hasta los 90 años y conservar la mente o el cuerpo de una persona de 30 años durante los últimos 60 años de tu vida, ¿cuál elegirías?
7. ¿Tienes alguna corazonada secreta sobre cómo vas a morir?
8. Nombra tres cosas que tú y tu compañero parecen tener en común.
9. ¿De qué te sientes más agradecido en tu vida?
10. Si pudieras cambiar cualquier cosa de tu crianza, ¿qué sería?
11. Tómate 4 minutos y cuéntale a tu compañero la historia de tu vida con el mayor detalle posible.
12. Si pudieras despertar mañana habiendo adquirido cualquier cualidad o habilidad, ¿cuál sería?

Fuente de la imagen,
Grupo 2:
13. Si una bola de cristal pudiera decirte la verdad sobre ti, tu vida, el futuro o cualquier otra cosa, ¿qué te gustaría saber?
14. ¿Hay algo que hayas soñado hacer durante mucho tiempo? ¿Por qué no lo has hecho?
15. ¿Cuál es el mayor logro de tu vida?
16. ¿Qué es lo que más valoras de una amistad?
17. ¿Cuál es tu recuerdo más preciado?
18. ¿Cuál es tu recuerdo más terrible?
19. Si supieras que en un año vas a morir repentinamente, ¿cambiarías algo de tu forma de vivir actual? ¿Por qué?
20. ¿Qué significa la amistad para ti?
21. ¿Qué papel juegan el amor y el afecto en tu vida?
22. Túrnense para compartir cinco aspectos que cada uno considere una característica positiva del otro.
23. ¿Qué tan unida y cariñosa es tu familia? ¿Sientes que tu infancia fue más feliz que la de la mayoría de las personas?
24. ¿Cómo te sientes respecto a tu relación con tu madre?

Fuente de la imagen,
Grupo 3:
25. Túrnense para hacer tres afirmaciones verdaderas cada uno que abarquen a los dos. Por ejemplo: "Los dos estamos en esta habitación sintiéndonos...".
26. Completa la siguiente frase: "Ojalá tuviera a alguien con quien compartir...".
27. Si fueras a hacerte amigo cercano de tu compañero, ¿qué sería importante que supiera?
28. Dile a tu compañero lo que te gusta de él; sé muy honesto esta vez, diciendo cosas que no le dirías a alguien que acabas de conocer.
29. Comparte con tu compañero un momento embarazoso de tu vida.
30. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste delante de otra persona? ¿Y solo?
31. Dile a tu compañero algo que te guste de él.
32. ¿Hay algo que sea demasiado serio para bromear sobre ello? ¿Qué?
33. Si murieras esta noche sin la oportunidad de comunicarte con nadie, ¿qué lamentarías más no haberle dicho a alguien? ¿Por qué no lo has hecho aún?
34. Tu casa, con todas tus pertenencias, se incendia. Después de salvar a tus seres queridos y mascotas, tienes tiempo para entrar una última vez para salvar cualquier ítem. ¿Cuál sería? ¿Por qué?
35. De todas las personas de tu familia, ¿la muerte de quién te resultaría más perturbadora? ¿Por qué?
36. Comparte un problema personal y pídele consejo a tu compañero sobre cómo podrías afrontarlo. Además, pídele que te cuente cómo cree que te sientes respecto al problema que has elegido.

Fuente de la imagen,
Cercanía sin hechizo mágico
Si bien la historia de amor de Catron es real, el ensayo tenía datos incorrectos o imprecisos sobre el estudio original.
Algunos son detalles, como el ejercicio final de mirarse a los ojos durante 4 minutos, que no estaba incluido en el experimento.
Pero otros son más profundos.
Por ejemplo, en el propio paper se aclaraba que el objetivo del cuestionario era "desarrollar un sentimiento temporal de cercanía, no una relación real y duradera".
Lo que el equipo de investigadores hizo fue tomar lo que entonces se sabía sobre cómo se construye una relación cercana (que puede ser de amor romántico, pero también de amistad) y aplicarlo para generar un procedimiento que permitiese lograr la mayor intimidad posible en el menor tiempo disponible (concretamente, 45 minutos).
Según el estudio, "un patrón clave asociado con el desarrollo de una relación cercana entre iguales es la autorrevelación sostenida, creciente, recíproca y personalista".
De ahí que el cuestionario sea cada vez más personal.
Lo mismo sucede con las preguntas que apuntan a señalar factores en común entre los participantes y a decir elogios mutuos.
Con este procedimiento, se explicaba, los investigadores pueden decidir qué participantes eligen para forjar en el laboratorio una relación y así medir variables antes, durante y después, que pueden ser desde cambios hormonales hasta prejuicios sociales.
Distintos estudios recientes lo han utilizado, por ejemplo, para generar un vínculo cercano entre alumnos remotos, ya que la educación a distancia suele tener altas tasas de abandono.
"Creemos que la cercanía producida en estos estudios se experimenta como similar en muchos aspectos importantes a la cercanía sentida en las relaciones naturales que se desarrollan con el tiempo", afirmaban Aron y sus colegas.

Fuente de la imagen,
Catron, claro, explicaba "el procedimiento" de una manera mucho más romántica y emotiva.
"Las preguntas me recordaron el infame experimento de la rana hervida, en el que la rana no siente que el agua se calienta hasta que es demasiado tarde", decía.
"En nuestro caso, como el nivel de vulnerabilidad aumentaba gradualmente, no me di cuenta de que habíamos entrado en territorio íntimo hasta que ya estábamos allí, un proceso que suele durar semanas o meses", agregaba.
Luego reflexionaba: "La mayoría de nosotros pensamos en el amor como algo que nos sucede (...). Pero lo que me gusta de este estudio es que asume que el amor es una acción".
Es "hacer el esfuerzo de conocer a alguien, que en realidad es una historia sobre lo que significa que te conozcan".
La vigencia 30 años después
Mucho ha pasado en la vida de Catron desde su texto viral.
Publicó el libro How to Fall in Love with Anyone ("Cómo enamorarse de cualquiera"), dio una charla TEDx y lanzó un newsletter sobre amor, entre otros proyectos profesionales.
En lo personal, además de casarse con aquel "conocido" llamado Mark Janusz Bondyra, tuvieron mellizos.
Hasta hoy, su ensayo "sigue siendo muy leído", informó el año pasado The New York Times en un artículo sobre su boda.
En la ceremonia, contaron, en cada mesa y en el bar colocaron tarjetas con las 36 preguntas como un guiño al inicio de su historia de amor.
Si bien a lo largo de estos 11 años Catron ha intentado moverse del lugar de "caso de estudio", entiende por qué su ensayo en general y su historia de amor en particular todavía despiertan interés.

Fuente de la imagen,
"Creo que la mayoría de la gente quiere sentirse vista y comprendida por otra persona", le dice a BBC Mundo.
Y agrega: "Creo que este deseo se ha vuelto especialmente fuerte en los últimos 10 a 15 años, con tanta de nuestra vida social mediada por las pantallas".
Para ella, "las 36 preguntas proporcionan una estructura que hace que ese tipo de vulnerabilidad y conexión se sienta accesible".
Catron está convencida de que esta herramienta "es valiosa para cualquiera", incluso familiares y amigos: "Es una forma maravillosa de aprender más sobre uno mismo y sobre otra persona".
Ahora, cuando se trata del amor de pareja, Catron en su ensayo escribía: "El estudio de Arthur Aron me enseñó que es posible (incluso sencillo) generar confianza e intimidad, los sentimientos que el amor necesita para prosperar".
Pero como ha dicho en numerosas oportunidades desde entonces, enamorarse es fácil; seguir enamorados es lo difícil. Implica elegirse una y otra (y otra) vez.
Por eso, contó en su charla TEDx, aunque le gustaría tener la certeza del final feliz que sugiere el título de su famoso ensayo, la realidad es otra.
"Lo que tengo, en cambio, es la oportunidad de elegir amar a alguien y la esperanza de que él también me ame. Es aterrador, pero así es el amor".
- Ana Pais
- Título del autor,BBC News Mundo
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F9d2%2F116%2F803%2F9d2116803b875c838a381adb4e3ff1a1.jpg)
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F9d2%2F116%2F803%2F9d2116803b875c838a381adb4e3ff1a1.jpg)