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martes, 23 de enero de 2018

Por qué en español decimos buenoS díaS o buenaS nocheS en plural (y no en singular como las demás lenguas)


Buenos días

Utilizar saludos en plural es algo absolutamente específico de nuestro idioma.
Muy buenoS díaS a todos ustedes, lectores de BBC Mundo. O muy buenaS tardeS, si es que han almorzado ya. Y buenaS nocheS para todos aquellos que lean estas líneas cuando ya se haya puesto el sol.
¿Te has preguntado alguna vez por qué en español decimos buenos días, buenas tardes y buenas noches, así, en plural?
Es algo absolutamente específico de nuestro idioma, algo único.
En el resto de lenguas romances (aquellas que como el castellano derivan del latín) los saludos se realizan siempre en singular, nunca en plural: buen día, buena tarde, buena noche.
Los ingleses se saludan por la mañana con un good morning, los italianos se levantan con un buon giorno, los portugueses y brasileños con un bom dia, los franceses con un bonjour… Todos emplean el singular y equivalen en castellano a un único y lacónico "buen día". Hasta en alemán, un idioma de origen germánico, se escucha guten morgen, también en singular.
Guten tagDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos alemanes dicen "buena tarde" en singular.

Un misterio

Aunque ninguna está confirmada, circulan varias teorías para tratar de explicar esa particularidad del castellano.
Es muy posible que se dijera buenos días os dé Dios"
Salvador Gutiérrez Ordóñez, lingüista
"En mi opinión, lo más posible es que en sus orígenes no se dieran simplemente los 'buenos días' sino que fuera una frase más larga que luego se fue acortando". afirma Salvador Gutiérrez Ordóñez, catedrático de Lingüística y miembro de la Real Academia de la Lengua Española, el organismo encargado de velar por el correcto uso del idioma español.
"Es muy posible que se dijera 'buenos días os dé Dios', una expresión con la que no sólo se hacía referencia al día en curso sino también a los días sucesivos, a la existencia completa de la persona a la que iba dirigida", agrega.
"Esa frase probablemente se redujo y ha quedado simplemente como 'buenos días", Y lo mismo valdría para 'buenas tardes' y 'buenas noches'".

Expresividad

Otros, sin embargo, se apuntan a otra teoría, también ésta de cariz religioso.
CaféDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEn español saludamos en plural para denotar intensidad, no cantidad.
Aseguran que los saludos en castellano se construyen en plural por analogía con las horas canónicas (la división del tiempo en siete partes empleada durante la Edad Media en la mayoría de las zonas cristianas de Europa, y que seguía el ritmo de los rezos religiosos de los monasterios), que utilizan ese número gramatical.
Así, se habla de 'maitines' (antes del amanecer), de 'laudes' (al amanecer), de 'vísperas' (tras la puesta del sol), etc. Y por ese mismo motivo se darían los 'buenos días', las 'buenas tardes' y las 'buenas noches'.
También hay quien sostiene que los saludos en español se hacen en plural porque se emplea la fórmula del plural expresivo, que no denota cantidad sino intensidad y que se usa fundamentalmente en frases de respeto, como por ejemplo 'gracias', 'mis condolencias', 'saludos', 'felices fiestas', 'felicidades'…
"Podría ser, sería posible, pero yo personalmente no lo creo", asegura Salvador Gutiérrez Ordóñez.
DespertadorDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption¿Por qué sólo un buen día cuando se pueden desear muchos, muchos buenos días?
"La teoría que me parece más plausible es que originalmente fuera una frase más larga que luego se acortó y quedó en 'buenos días".

Contagio

Aunque la mayoría de los hispanoparlantes utilizan para saludarse por la mañana la forma plural, desearse un 'buen día', en singular, también es perfectamente correcto.
La Real Academia de la Lengua (RAE) considera que, siendo ambas fórmulas correctas, es mejor emplear los "buenos días" en plural ya que es más tradicional y la que prevalece.
Good morningDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionPor contagio fundamentalmente del inglés, cada vez se oye más "buen día".
Sin embargo, por contagio fundamentalmente del inglés, cada vez se oye más "buen día".
Pero, ¿por qué ser tacaño y desear sólo un buen día cuando se pueden desear muchos, muchos buenos días? ¿Y por qué renunciar a algo que además de ser generoso hace al español tan especial?


Que tengan muy buenoS díaS. O muy buenaS tardeS. O muy buenaS nocheS. A elegir.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Diccionario de palabras que no existen



Los japoneses llaman 'tsundoku' al comprar un libro y no leerlo y los ingleses no sabrían decir 'friolero'. Una autora inglesa ha reunido las mejores palabras intraducibles del mundo.



Que nos cueste encontrar una palabra adecuada no quiere decir que no exista sino que simplemente, no la hay en nuestro idioma. Si un castellanoparlante quiere expresar la frustración que le provoca alguien con el que ha quedado y que le está haciendo esperar, tendría que usar una frase entera (o, en ese complemento verbal tan ibérico, hacer un gesto exagerado); sin embargo, los inuit, indígenas de las zonas árticas de Groelandia, Canadá y Estados Unidos, resumen este sentimiento con una sola palabra:iktsuarpok. Asimismo, el valiente español que quiera admitir que el dolor de otros le produce algo de placer (algo que pasa frecuentemente, como cuando miramos desde casa cómo la lluvia empapa a la gente en la calle; aunque también hay quien celebra que un patinador artistico se caiga o que el empollón de la clase saque un suficiente) tendría que explicarse con cuidado, cuando un alemán solo tiene que alegar que siente schadenfreude. Si alguien nos sonríe sin simpatía, estamos obligados por el idioma a llamarlo sonrisa igual, cuando los ingleses pueden cambiar el smile(sonrisa, propiamente dicho) por smirk (sonrisa con la boca medio cerrada, como de listillo) o grin (más asociada a alguien que está pasmando y se le ha quedado la sonrisa en la boca como un rictus).
Las carencias no son, evidentemente, algo único del castellano. Es más, la diseñadora gráfica Anjana Iyer ha recogido, en una serie de ilustraciones llamada Found in Translation, una treintena de palabras casi imposibles de traducir al idioma de Shakespeare (ni en el de Cervantes, de paso). Curiosamente, muchas de ellas describen sentimientos. Mamihlapinatapei habla en yagán, idioma de una tribu indígena de Chile, de una mirada entre dos personas que desean iniciar algo pero no son capaces de juntar el valor necesario para dar el primer paso. En alemán,waldeinsamkeit describe la sensación de estar solo en un bosque y fernweh la de echar de menos un lugar en el que nunca se ha estado. Las hay más cursis como gokotta que en sueco quiere decir levantarse pronto por la mañana con el propósito de escuchar el canto de los primeros pájaros.
También hay bastantes japonesas. Por ejemplo, age-otori quiere decir que tras cortarte el pelo has quedado menos favorecido,tsundoku es comprar un libro y no leerlo, y komorebi es la luz del sol que se cuela entre las hojas de los árboles. También hay alguna palabra española que no encuentra su equivalente en inglés, como friolero. Aunque no es la única difícil de expresar en la lengua de Shakespeare.
En muchas ocasiones que una expresión exista en un idioma y en otro no se debe simplemente a una cuestión de necesidad. En finlandés existe la palabra tokka para referirse a una manada de renos y es bien sabido que los inuits tienen decenas de palabras para diferencias distintos tipos de nieve y tonalidades de blanco. Este fenómeno se conoce en antropología como vocabulario focal, es decir, el léxico de un grupo social se desarrolla en función de su cultura, su entorno… Así, los alemanes, conocidos consumidores de cerveza, tienen unas 70 palabras para describir esta bebida y los estadounidenses tienen decenas de sinónimos para hablar de coches y dinero (es llamativo que esta flexibilidad estadounidense haya llegado a España por la vía del doblaje, que traducía la expresión bucks por su significado literal, pavos: ahora en según qué círculos se llama como esa ave a los euros).

Gestos con diferentes significados

También los gestos se prestan a la confusión, más aún cuando se trata de expresión corporal. Los gestos, como todo lenguaje, se estructuran según códigos interpretables por el grueso de la población y así lo ha evidenciado Paul Ekman, catedrático de psicología de la Universidad de San Francisco y uno de los investigadores más reputados en el campo de la comunicación no verbal. Sin embargo, también a la hora de expresarnos con las manos existen diferencias culturales e incluso los gestos más comunes, los gestos simbólicos, pueden dar lugar a interpretaciones erróneas.
Para reducir al mínimo estas brechas comunicativas, sobre todo porque en los albores de la globalización económica necesitábamos aprender que hay países más cariñosos que otros, surgieron manuales de protocolo útiles hasta para el más común de los mortales: Kiss, Bow, or Shake Hands (The Bestselling Guide to Doing Business in More than 60 Countries), de Terri Morrison y Wayne A Conaway, es el la biblia de las guías sobre cómo superar las diferencias culturales; al que se suma Business Etiquette: A Guide to International Communication and Customs, de Lillian H. Chaney y Jeanette S. Martin; Going Dutch in Beijing: The International Guide to Doing the Right Thing, de Mark McCrum;Rude Hand Gestures of the World: A Guide to Offending without Words, de Romana Lefevre, para los que prefieren crear un conflicto diplomático cuando se viaja; y el más reciente Don't Get Me Wrong!: The Global Gestures Guide, de Julia Grosse. Este último, centrado únicamente en cómo un gesto tan común como por ejemplo los cuernos puede ser cool en Estados Unidos y ofensivo según el contexto en España, ha recopilado gestos de hasta 50 países, de Australia a Zimbabwe, para dar cuenta de las diferencias de nuestra comunicación no verbal. Porque pese a que un gracias en el idioma local y una sonrisa siempre funciona, nunca está de más saber a qué atenerse cuando te equivocas con los gestos en un país que no es el tuyo.

Alzar pulgares

Todo va bien cuando haces este gesto en países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Corea del Sur, Sudáfrica y, por supuesto, España. En Francia, Polonia y Suiza levantar el pulgar es un gesto matemático, ya que señala una unidad de cualquier cosa; pero ojo si se te ocurre elevar un centímetro ese dedo en Grecia, Afganistán, Irán o Iraq, ya que se considera un insulto. Peor aún si elevas ambos: el bilakh es de lo más grosero para un iraquí. Es como la peineta (¿para cuándo un nombre menos ridículo para un término tan ofensivo?) persa.

Cuestión de cuernos

En Italia, Brasil, Portugal, Colombia y por estas latitudes hay que vigilar a quien se le dedica este gesto y alza el índice y el meñique a la vez, ya que podrían correr peligro sus votos matrimoniales. El cornudo es un paria en el arco mediterráneo (y algo más al oeste), pero los cuernos en manos de roqueros y peludos lo único que pretenden es que se le dé más caña a la guitarra.

Pulgar e índice unidos a veces no es ok

El gesto perfecto para canadienses, mexicanos, suizos, estadounidenses y gran parte del área norte del globo terráqueo. Sin embargo, tanto en Brasil como en Turquía el círculo que forman ese pulgar e índice unidos por sus extremos se considera obsceno, ya que recuerda a uno de los orificios menos insignes de nuestro cuerpo.

Crucemos los dedos

El clásico gesto de buena suerte que hemos importado de la cultura anglosajona (lo nuestro contra el mal fario es más bien tocar madera) está muy mal visto en Vietnam y otros países surasiáticos ya que los dedos cruzados simbolizan las piernas cruzadas femeninas y, por extensión, su sexo. Muy vulgar por lascivo, claro.

Juntar todos los dedos a la vez

Es uno de los gestos más característicos de los italianos, que tanto viene a preguntarnos qué queremos de manera paciente como nos urge a desaparecer del mapa. La polisemia de este gesto se dispara cuando sale de las fronteras italianas: en Congo significa algo pequeño; en Turquía que una cosa es bonita o buena; mientras que en Egipto nos esgrime a que esperemos un momento a ser atendidos.

Besos y saludos

Mientras que en Reino Unido y Estados Unidos besar en la mejilla para saludar se le permite a familia y amigos cercanos, los franceses han hecho de su faire la bise una cuestión nacional. Más al norte, en Holanda, Bélgica y Suiza en vez de dos, se saludan con tres besos; y más al sur y al este, en Oriente Medio, el beso en la mejilla está reservado sólo al saludo entre hombres. Los zurdos han de saber que en Arabia Saudí y otros países islámicos la mano izquierda, utilizada habitualmente para la limpieza corporal, se considera sucia y es una falta de educación saludar o comer con ella.

V de ¿victoria?

Triunfalista o pacifista, los dedos índice y corazón han pasado a nuestro imaginario colectivo gracias a los medios como símbolo de cierto buenrollismo. Todo lo contrario que en Reino Unido, Irlanda y otros países de la Commonwealth como Australia y Nueva Zelanda, donde significa todo lo contrario: no sólo es un signo grosero, sino también un desafío a la autoridad. Piensen en Churchill y luego en Sid Vicious.

Barbillas afiladas

Los belgas, franceses, italianos transalpinos y tunecinos envían a tomar viento a la gente acariciando con gesto amenazante su barbilla. En Francia, no obstante, se trata de un gesto que enfatiza la caradura de ciertos sinvergüenzas, pero en la Italia meridional tocarse la barbilla de dentro hacia fuera es un simple y rotundo No.

Pulgar e índice como una pistolita

Para prácticos, los habitantes de los Países Bajos: en Bélgica, Liechtenstein y Holanda este gesto no significa nada más que una pareja, un dos. Y como curiosidad, en China la pistolita se multiplica por cuatro y es símbolo del número ocho. Por el contrario, en Italia es señal de que las cosas no funcionan. Por algo aquí también vemos en ese gesto la imagen de un gatillazo.

 /  19 AGO 2014 - 17:14 CESThttp://elpais.com/elpais/2014/08/19/icon/1408450379_278978.html#bloque_comentarios

domingo, 23 de marzo de 2014

OK es la palabra más utilizada del mundo en 600 idiomas

 
 
Hay múltiples teorías sobre la aparición del término, desde la esclavitud hasta el telégrafo y hay quien defiende que proviene del griego. En Whatsapp es el término más utilizado.
 
 
OK es la palabra más utilizada en el mundo: se calcula que una vez por segundo en un día y está presente en más de 600 idiomas y cantidad de dialectos. Es una abreviatura sin fronteras, que incluso ha sido utilizada en la luna. Con un OK, en 1969, Buzz Aldrin y Neil Armstrong confirmaron a Houston que el módulo Eagle del Apolo 11 había llegado a la Luna.
 
Es sin duda el americanismo más extendido y reconocido incluso por personas que no saben una palabra de inglés. Además de en el día a día y en múltiples conversaciones, también ha conquistado las aplicaciones de mensajería y es también el vocablo más utilizado en Whatsapp. Sin embargo, es una de las palabras con más controversia sobre su origen. Existen numerosas versiones sobre el origen de la palabra OK.
 
Una teoría afirma que en la época de la esclavitud en los Estados Unidos, cuando los esclavos se presentaban con su cargamento ante el capataz de los campos de algodón del sur, este les daba en francés el visto bueno con la palabra "Au quai" que significa "al muelle (de carga)".
 
También se sostiene que proviene de “okeh” que en la lengua nativa americana Choctaw significaba “todo bien”; Algunos opinan que son las iniciales de la expresión griega Όλα Καλά (Ola Kalá), que significa "todo está bien"; mientras que otra explicación señala que proviene del bajo alemán con la expresión “Oll Klor” que significa “todo bien”.
 
La teoría de los soldados también es de las más defendidas. Durante la guerra de Secesión de los Estados Unidos, los soldados eran responsables de hacer un informe al regreso de una batalla. Cuando no había bajas, escribían sobre una pizarra “0 Killed” (cero muertos). Con el tiempo, el cero fue leído como una O, que junto a la K de “killed”, darían origen al término. Hay teorías sobre que OK nacería de Otto Kaiser, jefe de control de calidad del fabricante de automóviles Henry Ford, donde todo vehículo que pasaba la inspección venía marcado con sus siglas.
 
Pero la que sin duda implantó el término fue la del telégrafo. Oscar Kevin, un telegrafista veloz en clave Morse, fue el primero que empezó a utilizar las siglas que hoy son indispensables.
 
Sin embargo, parece que el verdadero origen está en varios artículos aparecidos en 1839 (años antes de la guerra civil) en el periódico Boston Post en los que para llamar la atención se escribe con faltas ortográficas OK como abreviatura de "all correct".
 
 
lainformacion.com  sábado, 22/03/14 - 16:38

sábado, 27 de noviembre de 2010

Lo que hay que saber del español


Foto from es.globedia.com

Amistosa y receptiva. Esa es quizá la principal característica del ADN de la lengua castellana, ser muy amigable a otros sonidos y lenguas. Y eso es, precisamente, lo que le ha servido para crearse, evolucionar y expandirse. Un idioma de mil años, cuyo embrión procede del siglo III antes de Cristo con el latín vulgar del Imperio Romano, propagado y decantado por la península Ibérica durante 12 o 13 siglos, hasta que entre finales del siglo X y comienzos del XI se escriben las Glosas Emilianenses, textos bautismales, escritos en lengua romance guardados en el monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla, en La Rioja (España). Luego, Alfonso X el Sabio (1252-1284) lo afianzaría al aceptar la escritura de obras importantes en esa lengua. Hasta que llega el descubrimiento de América, en 1492, y con él una segunda vida donde la clave es el mestizaje interminable. Varios expertos trazan el mapa genético del idioma y su futuro.
Vicedirector de la RAE y catedrático de Lengua Española en la Universidad Carlos III de Madrid, además de director del Nuevo diccionario histórico de la lengua española.
P. ¿Cuántas palabras tiene el castellano? ¿Qué posición ocupa el español en número de palabras respecto a otros idiomas?
R. El diccionario de la RAE contiene 88.000 palabras. El de americanismos 70.000; pero en este último aparecen muchas variantes que en el diccionario académico ocuparían una sola entrada, como guaira, huaira, huayra, waira, wayra, guayra. Se suele estimar el léxico de una lengua añadiendo un 30% al de los diccionarios. En cuanto a la posición del español en número de palabras, solo puede responderse con respecto a las que aparecen en los diccionarios y para ello basta con comparar las 150.000 de nuestro Diccionario histórico con las 350.000 del Oxford.
P. ¿Se distorsiona el español con la influencia del inglés por temas como la informática?
R. No me parece que haya "distorsión" cuando se adopta intencionadamente un término técnico o científico, compartiéndolo con otras lenguas. Ciertamente, en la incorporación de palabras extranjeras pueden presentarse problemas, pero no es menos cierto que a las lenguas no les viene mal la convergencia entre ellas: sobre todo si es buscada. ¿Qué ganaríamos con rechazar un término científico que se emplee en inglés, francés, catalán e italiano aislándonos con una creación exclusiva nuestra?
P. ¿Cuáles son los principales vehículos dinamizadores de divulgación y potenciación de nuestra lengua?
R. Ante todo influye la idea que los hablantes de otras lenguas se hacen de la nuestra. Para ello sirven de muy poco las campañas de imagen y mucho la fuerza de nuestra cultura, a la que pertenece una literatura que cuenta con varios premios Nobel. Serviría aún más que en los distintos países de habla española tuviéramos varios premios Nobel de química, física o medicina, que nuestras economías fueran competitivas y que aumentara de año en año la calidad de nuestros sistemas políticos.
CARMEN CAFFAREL Directora del Instituto Cervantes.
P. ¿Cuál es la proyección del español en el mundo? ¿Número de hablantes y proyección para el año 2030? ¿Y cuál es su posición global?
R. Todas las fuentes demolingüísticas clasifican la lengua española como la segunda más hablada del mundo, con alrededor de 400 millones de hablantes nativos, detrás del chino mandarín y por delante del inglés y del hindi/urdu. El alemán y el francés se incluirían en el grupo de las que tienen entre 50 y 100 millones de hablantes. Y los estudios de prospectiva están de acuerdo en que el inglés, el español y el chino serán las tres lenguas de comunicación internacional durante el siglo XXI.
P. ¿Ha cambiado la imagen del español en los últimos años?
R. De manera profunda, y esa es una de las razones esenciales de su crecimiento como lengua de comunicación internacional. Ahora mismo se ve como un idioma práctico y útil, gracias a su poderío demográfico, a que es la lengua de más de 20 países y a su fuerte implantación en lugares clave como Estados Unidos. La gente lo aprende porque le resulta rentable y es una buena inversión para su futuro profesional, sobre todo en el caso de los jóvenes.
P. ¿Cuánto cuesta divulgar y enseñar el español en el mundo?
R. El Cervantes tendrá el próximo año 103 millones de euros, pero también desarrollan una gran labor los ministerios de Educación y de Exteriores, así como las universidades. A ellos hay que sumar los gobiernos de países como Brasil, Filipinas, Francia o Italia, que invierten para que sus ciudadanos más jóvenes tengan un aprendizaje de calidad de la lengua española.
P. ¿En qué países crece más?
R. El desarrollo del español en Estados Unidos es espectacular. Se trata del segundo país -será el primero en 2050- en número de hispanohablantes tras México, y donde el crecimiento como segunda lengua resulta más significativo: cada año se incorpora más de un millón y medio de nuevos hablantes. Ahora bien, si pensamos en el español como lengua extranjera, hay que dirigir la mirada a Brasil. Con la entrada en vigor de la ley del español se ha pasado de un millón a cinco millones de estudiantes en apenas un lustro.
EDUARDO LAGO Director del Cervantes de Nueva York.
P. ¿Cuál es la realidad del español en Estados Unidos y cuál su proyección?
R. La realidad es que no es una lengua extranjera en Estados Unidos, sino una lengua materna que llegó a este territorio antes que el inglés y que, históricamente, nunca ha estado fuera del mapa. En 1848, con la firma del tratado de Guadalupe-Hidalgo, en virtud del cual México cede la mitad de su territorio al vecino del norte, una inmensa masa de hispanohablantes queda circunscrita en Estados Unidos, y con ella toda la topografía que conocemos: San Francisco, Nevada, Colorado... Dando un salto en el tiempo, las últimas décadas del siglo XX se caracterizan por una expansión del español por todo el territorio hasta los enclaves más remotos. El país se hispaniza en una proporción que oscila entre un 10% y un 50% en Florida, por ejemplo. El fenómeno último del siglo es el inicio de una cualificación de los hispanohablantes. A mediados del siglo XXI Estados Unidos será el primer país del mundo en cuanto a número de hispanohablantes, lo cual lo convertirá en la última frontera del idioma: el país más potente del mundo será el más potente también entre los países hispánicos. Hablo de fuerza cultural además de económica.
P. ¿Cómo es la relación de fuerzas entre el español y el inglés?
R. Se trata de una coexistencia pacífica y fructífera. El panorama acabará siendo: Estados Unidos país bilingüe, con una proporción de 3 a 1 a favor del inglés. Lo que pasa es que el español, lengua americana por excelencia, primera lengua de América, está empujando por el Norte y por el Sur: por el Norte está abriéndose paso en Estados Unidos como lengua materna (y extranjera) y por el Sur como lengua extranjera, en Brasil, donde hay avidez (léase necesidad) por dominar el español. Resulta un poco absurdo hacer proyecciones, salvo una: la potencia del español está en sus primeros pasos en cuanto a lo que va a ocurrir en el futuro. El español hará realidad el sueño imposible de Bolívar de unir a toda América.
JOSÉ LUIS GARCÍA DELGADO Director de la investigación Valor económico del español (Fundación Telefónica)
P. ¿Cuál es el valor económico del castellano y cómo se obtiene ese valor?
R. El español, como cualquier otra lengua, es un activo inmaterial cuyo valor aumenta al crecer el número de quienes lo hablan y su capacidad para servir de medio de comunicación internacional. En esta última faceta se centra el estudio que está realizando Fundación Telefónica. Si se considera solo el "componente" de lengua de cada actividad económica, comenzando por las industrias culturales, el español supone cerca del 16% del PIB de España; pero su valor diferencial como gran lengua internacional exige el análisis de sus efectos multiplicadores sobre los flujos migratorios, comerciales y financieros.
P. ¿Cómo influye el idioma en las transacciones comerciales?
R. Una lengua común es como una moneda común: reduce los costes de casi cualquier tipo de intercambio económico; además, facilita una familiaridad cultural que acorta la distancia psicológica. Es, en suma, un factor de dinamización mercantil, cuya potencia crece -al ser la lengua un "bien de club"- con el tamaño del mercado común que vertebra la lengua compartida. Los profesores Jiménez y Narbona han calculado que la lengua supone un factor multiplicativo del comercio entre los países que la comparten en torno al 190%, porcentaje que alcanza casi el 290% en el caso del español.
P. ¿Y cómo influye en la determinación de la emigración?
R. Los profesores Alonso y Gutiérrez (Fundación Telefónica) han estudiado el efecto positivo de la lengua común en la determinación del país elegido como destino del emigrante. El flujo de inmigrantes iberoamericanos a España ha sido casi tres veces superior (2,7) al que sería si no compartiéramos la lengua. Y el dominio del español por parte de los inmigrantes, además de generar ahorro de costes en los servicios sanitarios y educativos prestados en España, facilita el acceso al empleo y mayor movilidad laboral ascendente, generando diferencias positivas de salarios de hasta el 30%.
P. ¿Cuál es la situación en Internet?
R. El español es la segunda de comunicación internacional en la Red, a distancia del inglés, pero por delante del francés, el alemán, el ruso, el árabe o el italiano, que son también lenguas de alcance multinacional. De los 1.750 millones de usuarios de Internet, en español lo hacen 136 millones, lejos de los 480 en inglés, pero muy por delante de los 80 en francés, 65 en alemán, 50 en árabe o 45 en ruso. En chino lo hacen 390 millones, pero es lengua solo nacional. Las páginas web guardan proporciones equivalentes.
ANTONIO MARÍA ÁVILA Director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España.
P. ¿Qué lugar ocupa la industria editorial española en el ámbito internacional?
R. España es la cuarta potencia editorial del mundo, solo superada por el Reino Unido, Alemania y Estados Unidos y es la más importante de las industrias culturales de nuestro país que en su conjunto suponen el 4% del PIB español y, de este porcentaje, el 42% corresponde a la industria editorial.
P. ¿Cuáles son las cifras del sector editorial español?
R. La industria editorial mueve anualmente algo más de 4.000 millones de euros, un 0,7% del PIB y da empleo, directo e indirecto, a más de 30.000 personas. Las 900 empresas editoriales que agrupa la FGEE representan cerca del 95% del sector y a lo largo de 2009 se editaron más de 330 millones de libros y 76.000 títulos, con una tirada media por título de 4.328 ejemplares. Los libros suponen el 1% de la exportación de mercancías españolas.
Por WINSTON MANRIQUE SABOGAL from elpais.com/portada 27/11/2010

martes, 9 de noviembre de 2010

¿Qué significa 'googlear'?

Foto from muyinteresante.es

En 2006, la actualización de uno de los diccionarios de inglés más vendidos en Estados Unidos, el Merrian-Webster Collegiate Dictionary, incluyó por primera vez el uso de la palabra google como verbo. Además, este término fue elegido como "la palabra de la década" a principios de 2010 por la American Dialect Society (ADS), asociación académica fundada en 1889 y dedicada al estudio del inglés en Estados Unidos.
El equivalente del verbo to google en castellano es "googlear", un neologismo, aún no aceptado por la RAE, que significa "buscar algo en Internet usando Google". Con frecuencia se utiliza cuando nos referimos a la búsqueda de información acerca de una persona ('googlear' a tu compañero de trabajo, 'googlear' a tu cita de esta noche…).
Por Elena Sanz from muyinteresante.es 08/11/2010

viernes, 5 de noviembre de 2010

La nueva edición de la Ortografía Española

Foto from iesplayadearinagalengua1e-lydia.blogspot.com

La nueva edición de la Ortografía recoge que la "y" se llamará "ye" y que "guión" pierde la tilde
La nueva edición de la Ortografía, elaborada por las veintidós Academias de la Lengua, no cambia las reglas sustanciales pero sí contiene novedades interesantes: la "y" se denominará "ye", en América deberán dejar de llamar "be alta" y "be baja" a la "b" y la "v", y "guión" y "truhán" pierden la tilde.
El texto básico de la nueva "Ortografía de la lengua española", una de las grandes obras de referencia de los hispanohablantes, ha sido aprobado esta semana por la Comisión Interacadémica de la Asociación de Academias de la Lengua Española, y su contenido no será definitivo hasta que lo ratifiquen los máximos responsables académicos el próximo día 28 en Guadalajara (México).
No se tildará el adverbio "solo"
Como afirmaba hoy en una entrevista Salvador Gutiérrez, director de esta gran obra, lo que han preparado las Academias es una edición "amplia, razonada y explícita" de la Ortografía (tendrá más de 800 páginas), y será una obra "sumamente clara, es decir, que pueda leerla una persona que tenga una formación de bachillerato".
En la nueva edición, que la editorial Espasa publicará antes de Navidades en todos los países de habla hispana, se da un paso más en la decisión, adoptada hace ya años, de no tildar el adverbio "solo" ni los pronombres demostrativos "incluso en casos de posible ambigüedad ("voy solo al cine"), "pero no condena su uso si alguien quiere utilizar la tilde".
Las Academias han acordado también que la escritura con "q" de algunas palabras (Iraq, Qatar, quásar, quórum) representaba "una incongruencia con las reglas". Para evitarla han decidido escribirlas con "c" o con "k", según los casos: Irak, Catar, cuásar cuórum. Quienes prefieran la grafía originaria, tendrán que hacerlo como si fueran extranjerismos crudos y escribirlas en cursiva y sin tilde.
El prefijo "ex" se escribirá unido a la base léxica si afecta a una sola palabra: "exmarido", "exministro", "exdirector" y continuará escribiéndose separado cuando preceda a palabras compuestas: "ex capitán general".
From ecodiario.elEconomista.es 05/11/2010

El articulo publicado no menciona que hay otro cambio importante:
La "ch" y la "ll" dejan definitivamente de ser letras del alfabeto y se quedan en dígrafos (en la edición de 2001 del Diccionario ya no figuraban como letras independientes).
From Roberto