sábado, 1 de agosto de 2026

Búnkeres para el lujo: así funcionan las fortalezas urbanas que custodian arte y vino

 

Cajas de seguridad de Centro de Valores. | Imagen cedida


  • El auge de la vivienda de lujo y el adiós de los bancos a las cajas fuertes impulsan estos negocios
  • Cámaras acorazadas, control de oxígeno y tres empresas de seguridad distintas blindan los bienes más valiosos
  • No solo guardan arte y vino, también las escrituras de casas de lujo o datos sensibles de empresas


En una de las callejuelas que se arremolinan alrededor de la bulliciosa calle comercial de Bravo Murillo de Madrid, una fachada de color negro con letras plateadas resalta sobre el resto de locales. A pesar de situarse en un lugar anodino, este espacio guarda en sus entrañas bienes singulares: desde colecciones de vino a piezas de arte. Se trata de la sede de Centro de Valores, un trastero especializado en custodiar objetos de alto valor con capacidad para albergar más de 10.000 cajas de seguridad, más de 100.000 botellas de vino y hasta 1.200 obras de arte. En sus instalaciones hay cámaras especializadas que mantienen la temperatura y luz ideal para velar por valiosos caldos, por ejemplo. La empresa también presta servicio de cajas fuertes. Este tipo de negocios se ha abierto un hueco en la capital ante el progresivo abandono de estas prestaciones por parte de las entidades bancarias y el boom de la vivienda de lujo, que impulsa la tenencia de bienes valiosos.

Las instalaciones están operativas durante las 24 horas del día durante siete días a la semana y se puede acceder a través de un parking con una barrera que simplemente lee la matrícula. Los clientes pueden acudir siempre al centro, aunque por protocolos de seguridad quizá deban esperar para acceder a ciertas cámaras. "Por la mañana la apertura de algunos espacios que se han cerrado por la noche puede demorarse un rato por seguridad", aclara Brian Lavino, presidente de Centro de Valores. En la planta baja de las instalaciones se encuentra la sala principal destinada a espacios de custodia. Esta zona tiene 1.000 metros cuadrados y se encuentra encapsulada en una cámara acorazada, separada de los pasillos del propio edificio para hacer más difícil la realización de un butrón para acceder a su contenido.

Ningún cliente puede acceder solo a esta sala, siempre va acompañado de un vigilante que, a su vez, ha tenido que pedir permiso a otro guardia que, además, pertenece a una empresa de seguridad diferente. Hasta tres compañías gestionan las visitas y la vigilancia del Centro de Valores. Esta es una forma de dificultar un acuerdo entre dos personas que trabajan juntas para hurtar algún bien, según apunta Lavino. Además, las cajas de custodia solo pueden abrirse con dos llaves: la maestra custodiada por Centro de Valores y otra que conserva el cliente.

Lo que se encuentra dentro de cada una de estas cajas solo lo conoce el cliente, aunque muchas están pensadas para guardar documentos. Su precio es muy ajustado y va desde los 21 euros de las más pequeñas hasta los 240 euros de las más grandes y todos los bienes quedan asegurados hasta 25.000 euros. "Muchos de nuestros clientes, sobre todo aquellos procedentes de América Latina, guardan las escrituras de las casas que han comprado. También algunas empresas depositan documentación sensible almacenada en dispositivos electrónicos", expone Brian Lavino durante una visita guiada por los recovecos de las instalaciones.

Custodia de obras de arte

Uno de los servicios más curiosos que ofrece el centro es el de la custodia de obras de arte. Este tipo de prestaciones están pensadas para mudanzas o para fundaciones de arte que necesitan depositar obras de arte. "Cuando recibimos los cuadros, hacemos una inspección de los mismos y les ponemos un precinto que indica la forma en la que han sido entregados. Normalmente trabajamos para instituciones o para particulares que van a mudarse y necesitan guardar el arte", explica Lavino. Una de las particularidades de esta sala es que está dotada de un sistema de seguridad que corta el oxígeno en pocos segundos en caso de incendio para evitar que las llamas devoren el arte. Las condiciones de temperatura y humedad también están medidas al milímetro para conservar las obras.

Igual que el arte, el vino requiere condiciones especiales para su conservación. En una sala con luces muy reducidas, se conservan caldos exclusivos a una temperatura de unos 15 ºC y con un 70% de humedad y el espacio puede alquilarse por un precio desde 24 euros por mes. Muchos clientes buscan proteger sus colecciones de vino mediante este servicio cuando están de vacaciones o van a trasladarse fuera de su domicilio por un tiempo prolongado.


Madrid 7:05 - 4/07/2026
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