En el último año, Google ha realizado un ajuste y seguramente ya lo has notado.
Lo primero que ves en los resultados de búsqueda suele ser una respuesta generada por inteligencia artificial (IA), en lugar de la lista de enlaces que aparecía anteriormente en Google.
La firma tecnológica llama a estas respuestas de chatbot "resúmenes de IA".
A veces son increíblemente útiles. Otras veces, en un momento de alucinación, literalmente le dicen a la gente que coma piedras. Al parecer, los resúmenes de IA también influyen en lo que haces a continuación.
Este año, 900 estadounidenses que navegan por internet dieron permiso al centro de estudios Pew Research Center para rastrear su navegación. "Estos usuarios eran menos propensos a hacer clic en algún enlace cuando realizaban una búsqueda que generaba un resumen de IA, y también eran más propensos a terminar por completo su sesión de navegación", afirma Aaron Smith, director de Data Labs del Pew.
Según un nuevo análisis, los usuarios de Google eran casi dos veces menos propensos a hacer clic en enlaces de sitios cuando veían resúmenes de IA. Y en el 26% de los casos, simplemente cerraban el navegador.
Esto es algo muy importante. La gente en general utiliza las búsquedas de Google cinco billones de veces al año. Es donde comienza la mayor parte de la actividad en línea.
Una gran parte de los sitios web obtienen sus ingresos a través de la publicidad, en particular las páginas que proporcionan información y contenido en lugar de vender productos.
Se trata de un ecosistema que vive y muere en función del tamaño de la audiencia, y los caprichos del algoritmo de Google pueden, básicamente, acabar con su empresa de la noche a la mañana.
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Muchos sitios que publican contenido dependen del ingreso de usuarios a través de links en Google.
"La mayoría de los sitios web necesitan el tráfico de Google para seguir funcionando", afirma Lily Ray, vicepresidenta de estrategia e investigación de optimización de motores de búsqueda de la agencia de marketing Amsive.
"Pero los resúmenes de IA están reduciendo el tráfico de forma tan drástica que muchos sitios están viendo descensos del 20%, el 30% e incluso del 40% en sus ingresos. Está teniendo un impacto devastador y eliminando el incentivo para que mucha gente cree contenido de alta calidad".
Esto podría ser un anticipo de lo que está por venir, ya que Google acaba de lanzar una función llamada Modo IA que elimina por completo los resultados de búsqueda tradicionales. Ray y una larga lista de expertos afirman que el resultado será catastrófico. Algunos temen que pueda destruir la web tal y como la conocemos.
¿La IA acabará con los sitios?
Para Google, tales temores son una tontería: "Dirigimos miles de millones de clics a sitios web cada día y no hemos observado descensos significativos en el tráfico web agregado, como se sugiere", asegura un portavoz de la empresa.
"Este estudio utiliza una metodología defectuosa y un conjunto de consultas sesgado que no es representativo del tráfico de búsqueda".
Pero Pew afirma que confía en su investigación. "Nuestros hallazgos coinciden en gran medida con estudios independientes realizados por empresas de análisis web", afirma Smith.
Decenas de informes muestran que los resúmenes de IA reducen el tráfico de búsqueda entre un 30% y un 70%, dependiendo de lo que busquen los usuarios en Google. Ray afirma que ella misma lo ha comprobado en los datos de cientos de sitios web.
Pero Google le dice a la BBC que no se debe tener en cuenta, porque se trata de una investigación deficiente, datos sesgados y anécdotas sin sentido. La empresa afirma que el tráfico web fluctúa por muchas razones, y que los resúmenes de IA enlazan con una mayor variedad de fuentes y crean nuevas formas de descubrir sitios web.
El portavoz de Google afirma que los clics de las respuestas de IA también son de mayor calidad porque los usuarios pasan más tiempo en los sitios que visitan.
Irónicamente, la propia IA de Google no está de acuerdo con su departamento de relaciones públicas.
Si le preguntas a Google Gemini, te dirá que los resúmenes de IA perjudican a los sitios web. Y según Ray, las pruebas son claras: "Google está tratando de manipular la información y ocultar la verdad porque la gente se asustaría", asegura.
La empresa dice que está comprometida con la transparencia.
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En el pasado, Google ofrecía principalmente enlaces como respuesta a las consultas.
Una IA que alucina
Sin embargo, hay otra pregunta. ¿Es esto lo que todos queremos?
Al menos, eso es lo que cree Google: "La gente se está decantando por las experiencias basadas en la IA, y las funciones de IA en las búsquedas permiten a los usuarios hacer aún más preguntas, lo que crea nuevas oportunidades para que las personas se conecten con los sitios web", afirma el portavoz de Google.
Pero Ray dice que eso no viene al caso.
"Google puede decir: "Bueno, ya nadie quiere hacer clic", pero se está beneficiando del arduo trabajo que hacen los demás. Les está quitando los clics a las personas que crearon el contenido del que se nutre la IA de Google", rebate.
Olvídate de los sitios web, dice Ray, la propensión de la IA a alucinar significa que también es peor para ti.
"Las descripciones generales de la IA a menudo se equivocan de manera flagrante", afirma. "No solo está robando tráfico a los sitios web, sino que es casi como robar al usuario su capacidad de analizar diferentes informaciones, elegir lo que quiere leer y llegar a sus propias conclusiones".
Google afirma que las respuestas de la búsqueda con IA son útiles y abrumadoramente objetivas, con una precisión equiparable a la de otras funciones de búsqueda.
Quizás ese sea el trato que todos estamos haciendo. Un poco más de comodidad, un poco menos de fricción y, tal vez, un poco menos de elección.
Pero si Google se equivoca y los sitios web empiezan a desaparecer, no será porque hayamos hecho clic en el enlace equivocado. Será porque hemos dejado de hacer clic por completo.
Google logra unos ingresos récord gracias a su negocio de publicidad y búsquedas y tiene señales de que su apuesta por la IA está funcionando
"Pero ahora en serio, ¿cuál es el buscador qué más has utilizado este año?"
"En el último año el que más he utilizado ha sido… el de Amazon."
Esta conversación de WhatsApp ocurrió hace unas pocas semanas pero refleja un mantra que se lleva repitiendo los dos últimos años y medio. Desde que ChatGPT entró en circulación, todas las miradas se dirigieron a Google, que pasó de la noche a la mañana a ser visto como un gigante con pies de barro porque su imperio de las búsquedas, la viga maestra de su negocio, podría verse seriamente comprometido. ¿Qué sentido iba a tener rebuscar en una lista de enlaces, muchas veces plagados de contenido publicitario, cuando podíamos arrojar nuestras preguntas en una caja en blanco y que nos elaborase la respuesta que esperábamos?
No fueron pocos los que corrieron a vaticinar que la inteligencia artificial generativa iba a suponer la puntilla al internet con el que varias generaciones han crecido y que su onda expansiva, por supuesto, se iba a llevar por delante también al principal responsable de organizar la información online en los últimos 20 años, Google.
Pero después de muchos meses de matraca, todavía no se han mostrado signos de debilidad. Es más, todo lo contrario. Alphabet, la empresa matriz de los de Mountain View, desfiló en la noche del pasado miércoles para presentar los resultados trimestrales. Unas cuentas que superaron las expectativas de los inversores y se podría decir que prácticamente las de todo el mundo.
El gigante californiano reportó un aumento del 14% en los ingresos interanuales hasta rozar los 96.500 millones de dólares, con un incremento del 19% en el beneficio neto hasta los 28.200 millones. Entre las buenas noticias, la división de servicios en la nube, Google Cloud, que duplicó su margen.
Pero si hay una cifra que haya causado cierta sorpresa ha sido la de los ingresos relacionados con las búsquedas y la publicidad. Esta partida creció un 12% frente al mismo periodo de 2024, llegando a un récord de facturación de 54.200 millones.
Los analistas esperaban una cifra algo menor, de 52.900 millones. Al cierre de la sesión, los mercados bendijeron los resultados de la compañía con un 3% de subida. El jueves, antes de la apertura del Nasdaq, sus títulos experimentaban un 7% de alza.
La fórmula empieza a dar frutos
La pregunta, al ver estos guarismos, es inevitable. Si tan roto y tan malas perspectivas tenía Google y su negocio de las búsquedas, ¿por qué está ganando más dinero que nunca gracias a él? Hay que partir del punto, tal y como reportan varios medios, de que el mercado publicitario en internet se está manteniendo estable y no se ha visto recortado como se temía cuando Donald Trump anunció los aranceles el pasado 2 de abril.
Pero más allá de eso, parece que la receta de Google para subirse al carro de la IA empieza a convencer tanto al público como, más importante, a los anunciantes.
"La IA está teniendo un impacto positivo en todos los aspectos del negocio", afirmó Sundar Pichai, CEO de Alphabet y de Google, durante la presentación. El directivo se detuvo en el rendimiento de algunas herramientas de inteligencia artificial de su buscador. AI Overviews, ese módulo que aparece en lo alto de los resultados de búsqueda con una respuesta elaborada por IA generativa, acumula ya más de dos mil millones de usuarios mensuales en más de 200 países y en más de 40 idiomas.
La siguiente evolución de esta herramienta es AI Mode. Lanzado el pasado mes de mayo, se trata de una interfaz más propia de un chatbot. De momento está solo disponible en EEUU y acaba de ser puesta a prueba en La India.
Tiempo más que suficiente para que haya 100 millones de usuarios utilizando esta opción. Por otra parte, ya hay 450 millones de usuarios que utilizan recurrentemente la app de Gemini y las peticiones diarias han crecido más del 50% desde el primer trimestre de 2025.
Estos datos suponen un avance y un recorte de distancias frente a OpenAI. Hace una semana, Bloomberg publicaba un informe de Sensor Tower en el que indicaba que la app de ChatGPT superaba las 980 millones de descargas. El documento recogía las últimas cifras públicas de Gemini, con 200 millones.
El top cinco se cerraba con DeepSeek (en tercera posición con 127 millones), Copilot (4.º, con 79 millones) y Perplexity (5.º, con 47 millones). Más allá de la diferencia que arrojaba con OpenAI, lo más preocupante de esta estadística era el poco tirón que tenía entre los usuarios de a pie Microsoft, a pesar de haberse gastado un dineral por fichar a Mustafá Suleyman, cofundador de DeepMind, para crear aplicaciones y funcionalidades para el mercado de gran consumo.
El reportaje de Bloomberg retrataba el gran problema que están atravesando los de Seattle: están pagando el éxito de su pareja de baile. Y como muestra, un botón. Hasta los propios empleados prefieren ChatGPT que su propio chatbot y han pedido insistentemente a sus superiores que les permitan utilizarlo.
Un pequeño paso para Google...
Volviendo a Google, las cifras presentadas en el informe confirman una de las tesis a las que se aferraban en Mountain View cuando el temporal parecía golpearles más fuerte. Ellos se postulan como la gran puerta de entrada y la toma de contacto con la inteligencia artificial para miles de millones de usuarios que usan a diario sus productos y han crecido con ellos.
El gran examen para la compañía está aún por llegar, pero toda esta tendencia y el crecimiento en masa de usuarios significan que la fórmula parece estar funcionando. En las primeras semanas que AI Overviews estuvo disponible en Estados Unidos en abierto, allá por primavera de 2024, muchos optaron por desactivar esta función por la calidad de los resúmenes. Sin embargo, parece que Google, al afinar sus modelos de lenguaje, también ha mejorado el funcionamiento de los resúmenes, con respuestas más ajustadas a lo que buscan los usuarios.
Esto, extrapolado a la publicidad, es una magnífica noticia para los intereses de la compañía. Si son capaces de mostrar productos que se ajusten realmente a lo que se está buscando, el valor del clic es mucho mayor y, por tanto, el precio del anuncio también. Sin embargo, la otra cara de la moneda es el tráfico que redirigen a otros rincones de internet.
Son muchos los informes que dicen que inevitablemente las visitas se reducirán. El último, del prestigioso Instituto Pew, también apuntaba en este sentido. El punto de fricción aquí va a ser que Google, en esta nueva época, va a necesitar que las webs de todo el mundo sigan creando contenido con el que alimentar sus modelos y sus inteligencias artificiales. Grupos como News Media Alliance, que cuentan entre sus miembros al New York Times, han definido como robo el nuevo sistema.
Red de seguridad y los retos
Google ha ido tejiendo una importante red de seguridad durante muchos años. Android es el sistema operativo más utilizado del mundo y le da un canal de distribución privilegiado para Gemini y otros productos.
La compañía ha reforzado sus lazos con Samsung hasta el punto de que ha utilizado el lanzamiento de teléfonos como el Galaxy S25 Ultra o los nuevos plegables para anunciar nuevas funcionalidades de inteligencia artificial. Tres cuartas partes de lo mismo ocurre con Chrome, el navegador más utilizado del mundo a día de hoy. Un buen ejemplo de cómo puede ajustarlo es la función Rodea para buscar, el gran referente de la búsqueda visual del mercado a día de hoy. Dentro de poco se espera que llegue a Chrome.
Los desafíos para Google son otros. Para empezar, el juicio por monopolio, un proceso donde queda por ver cuál es el castigo para la compañía. La venta de Chrome le dejaría a la compañía sin un importante activo en la carrera por la IA. Aunque no se vea obligado a desprenderse de esta plataforma, lo cierto es que OpenAI y Perplexity parecen estar trabajando en alternativas que también pueden arrebatarle una importante parte del negocio. Y luego está la vía Apple. La compañía, a día de hoy, paga miles de millones a la manzana para ser el motor de búsqueda predeterminado. Si ese acuerdo se acaba, por mandato judicial o por otra razón, Google perdería uno de sus escaparates más potentes: los millones de iPhones activos en todo el mundo.
La nueva herramienta de Google promete cambiar completamente internet.
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Google afirma que una nueva herramienta de inteligencia artificial (IA) que usará en su motor de búsqueda revitalizará internet. Otros predicen que será un apocalipsis para los sitios web. Una cosa parece clara: tres décadas de historia online llegarán a su fin. Bienvenidos a la "web de máquinas".
Internet se basa en un simple acuerdo: los sitios web permiten que motores de búsqueda como Google accedan a su contenido gratuitamente y, a cambio, Google Search (el buscador de Google) dirige a los usuarios a sitios donde compran y ven anuncios.
Así es como la mayoría de los sitios web generan ingresos.
Se estima que el 68% de la actividad en internet comienza en los motores de búsqueda y cerca del 90% de las búsquedas se realizan en Google.
Si internet es un jardín, Google es el sol que hace crecer las flores.
Este acuerdo se mantuvo firme durante décadas, pero un cambio aparentemente menor está llevando a algunos a afirmar que el sistema se está desmoronando.
Pronto aparecerá una nueva herramienta de IA en el buscador de Google. Puede que te resulte muy útil.
Pero, si las predicciones de los críticos se cumplen, también tendrá consecuencias devastadoras para internet, llevando a que un gran número de personas pierdan su trabajo.
Los optimistas afirman, en cambio, que podría mejorar el modelo de negocio de la web.
Pero, para bien o para mal, tus experiencias digitales podrían no volver a ser las mismas.
"Modo IA"
El 20 de mayo de 2025, el director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, subió al escenario de la conferencia anual para desarrolladores de la compañía.
Había pasado un año desde el lanzamiento de AI Overviews (Resúmenes IA), las respuestas generadas por IA que probablemente hayas visto en la parte superior de los resultados de búsqueda de Google.
Pichai anunció que Google iría más allá.
"Para quienes buscan una experiencia de búsqueda con IA integral, presentamos un nuevo Modo IA", afirmó. "Es una reinvención total de la búsqueda".
Es posible que sientas escepticismo después de años de escuchar propaganda sobre la IA, pero esto, por una vez, es real.
Las personas usan el buscador de Google cinco billones de veces al año. Este define la forma de internet. El Modo IA supone un cambio radical.
A diferencia de Resúmenes IA, el Modo IA reemplaza por completo los resultados de búsqueda tradicionales.
En su lugar, un chatbot crea un artículo en miniatura para responder a tu pregunta.
Mientras lees esto, el Modo IA se está implementando en EE.UU.
Es opcional por ahora, pero la directora de Google Search, Liz Reid, lo dijo claramente al lanzar la herramienta: "Este es el futuro del buscador de Google".
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Liz Reid, la directora de Google Search, dijo que Modo IA es el futuro del buscador.
Este es el problema que prevén los críticos: Resúmenes IA ya envía mucho menos tráfico al resto de internet, y muchos temen que el Modo IA pueda impulsar esta tendencia.
Si esto sucede, podría desmantelar el modelo de negocio que ha impulsado el contenido digital que has disfrutado durante casi 30 años.
"Si Google establece el Modo IA como predeterminado en su forma actual, tendrá un impacto devastador para internet", afirma Lily Ray, vicepresidenta de estrategia e investigación de optimización de motores de búsqueda (SEO) en la agencia de marketing Amsive .
"Reducirá drásticamente la principal fuente de ingresos de la mayoría de los creadores de contenido", señala.
Google afirma que estas preocupaciones son exageradas. De hecho, la compañía cree que el Modo IA hará que la web sea más saludable y útil.
"Diariamente, enviamos miles de millones de clics a sitios web, y conectar a las personas con la web sigue siendo una prioridad", afirma un portavoz de Google.
"Nuevas experiencias como Resúmenes IA y el Modo IA mejoran la búsqueda y amplían los tipos de preguntas que se pueden hacer, lo que crea nuevas oportunidades para descubrir contenido".
Pero Google y sus críticos coinciden en una cosa: internet está a punto de verse muy, muy diferente.
El próximo año o dos probablemente marcarán el fin de una era en línea.
La única pregunta es cómo será nuestro mundo cuando pase la tormenta.
El lamento de los creadores
Es importante destacar que internet no va a desaparecer.
Las plataformas de redes sociales están en mejor estado que nunca. Algunos sitios populares con suscripción de pago están prosperando.
Lo que está a punto de cambiar es la forma en que las personas encuentran y descubren información en línea.
Es la "web abierta" la que algunos temen que esté en peligro: el ecosistema de sitios web independientes de libre acceso, donde personas y empresas, conocidas como "creadores de contenido", comparten información, imágenes y videos.
Ya lo hemos oído antes. En 2010, una portada de la revista Wired decía: "La web está muerta", y aquí estamos.
Los smartphones, las aplicaciones y las redes sociales han generado predicciones catastróficas sobre la World Wide Web.
Pero, tras el anuncio de Google en mayo, la BBC entrevistó a más de una decena de expertos que afirman que el Modo IA representa una amenaza sin precedentes para la economía digital.
"Creo que 'extinción' es una palabra demasiado fuerte para describir lo que les va a pasar a los sitios web", afirma Barry Adams, fundador de la firma de SEO Polemic Digital.
"'Diezmación' es la palabra correcta".
Google no está de acuerdo. De hecho, la compañía declaró a la BBC que los Resúmenes IA han sido beneficiosos para la web, y que el Modo IA no será la excepción.
60% "sin clics"
Los críticos dicen que es simple: tanto Resúmenes IA como Modo IA incluyen enlaces a fuentes, pero si la IA te da la respuesta que estás buscando, ¿por qué molestarte en hacer clic?
Los datos parecen respaldar esta lógica. (¿No me crees? Pregúntale a Gemini, la propia IA de Google).
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El propio Modo IA, que da respuestas a tus preguntas en lugar de referirte a enlaces, reconoce que afectará el tráfico a sitios web.
Numerosos análisis han descubierto que los Resúmenes IA parecen reducir la cantidad de tráfico que Google envía a los sitios web (conocido como "tasa de clics") entre un 30% y un 70%, dependiendo de lo que busquen los usuarios.
Los análisis también han descubierto que alrededor del 60% de las búsquedas en Google son ahora "sin clics", es decir, terminan sin que el usuario visite un solo enlace.
Los expertos creen que alguna versión del Modo IA pronto se convertirá en la predeterminada, y eso potenciaría los efectos que la IA tiene sobre el tráfico, porque elimina por completo la lista tradicional de enlaces.
"Estimo que la cantidad de clics que irán del Modo IA de Google a la web será aproximadamente la mitad, y eso es en el escenario optimista", afirma Adams.
"Creo que muchos usuarios estarán satisfechos con la información que les ofrece la IA. Podría marcar la diferencia entre tener un negocio viable y la quiebra. Para muchos creadores de sitios será así de drástico".
Menos fuentes
No se trata solo de que un grupo de blogueros pierdan su trabajo. También cambiará la forma en que los propios usuarios interactúan con la web y cómo encuentran información.
Gisele Navarro, editora jefe de HouseFresh, un sitio web que analiza productos para la calidad del aire, defiende los sitios web que se sienten marginados por Google y argumenta que las fuentes de información disponibles podrían volverse mucho menos diversas.
"Es como pedirle un libro a un bibliotecario, pero que simplemente te hablen del libro", afirma.
"Creo que esa sensación de que la web es una gran biblioteca para todos ha desaparecido".
Un portavoz de Google afirma que predicciones y análisis como estos son erróneos.
"Desde nuestro punto de vista, la web está prosperando", declaró Nick Fox, vicepresidente senior de conocimiento e información de Google, en un podcast reciente.
"Probablemente ninguna empresa se preocupe más por la salud y el futuro de la web que Google".
De hecho, Fox señaló que la cantidad de contenido en la web ha crecido un 45% en los últimos dos años, sin contar el spam.
“Lo vemos en los datos", afirmó. "La gente sigue navegando activamente por la web".
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Google atravesará una gran transformación con el Modo IA.
A pesar de esas garantías, algunos sitios web están teniendo dificultades con la llegada de chatbots y búsquedas impulsadas por inteligencia artificial.
"Hace unas semanas, notamos un aumento de las impresiones", dice Navarro en referencia a la cantidad de veces que HouseFresh aparece en el buscador de Google.
“Pero, al mismo tiempo, los clics tienden a disminuir. Es decir que Google muestra nuestros enlaces con más frecuencia, pero nadie hace clic. Esto se correlaciona con los Resúmenes IA".
Según la firma de análisis de datos BrightEdge, los Resúmenes IA han provocado que las impresiones aumenten un 49% en la web, pero los clics han caído un 30% porque las personas solo obtienen sus respuestas de la IA.
"Creo que esto va a destruir la web abierta tal como la conocemos, sin duda. Probablemente ya lo ha hecho", apunta Navarro.
La "web de máquinas"
El mayor impacto del Modo IA se verá en la experiencia que tienes en línea a diario.
Algunos creen que podríamos estar en los albores de un nuevo paradigma, un futuro que podríamos llamar la "web de máquinas", donde los sitios web se crean para que los lea la IA, no para los humanos, y donde leer resúmenes de chatbots se convierta en la principal forma de consumir información.
Demis Hassabis, director de Google DeepMind, el laboratorio de investigación de IA de la compañía, declaró en una entrevista reciente que cree que los creadores querrán alimentar su contenido directamente a los modelos de IA para facilitar esto, y algunos podrían no molestarse en publicar esa información en sitios web para que la lean los usuarios.
"Creo que las cosas serán muy diferentes en unos años", afirmó.
Sería un mundo con las respuestas siempre a mano.
Pero también podría poner fin a algunas de las cosas que hicieron tan popular a la web abierta: la oportunidad de perderse en los laberintos de la red, de encontrar algo encantador o de descubrir algo nuevo.
En una entrevista con el podcast Decoder, Pichai afirmó que, al final, todo se reducirá a las preferencias de los usuarios.
Matthew Prince, director ejecutivo de Cloudflare, que proporciona servicios de red a casi una quinta parte de todos los sitios web, prevé un problema mayor: "Los robots no hacen clic en los anuncios", afirma.
Si la IA se convierte en la audiencia, ¿cómo se les paga a los creadores?
Una posibilidad es la compensación directa.
El diario The New York Times está licenciando contenido an Amazon para su IA. Google paga a Reddit US$60 millones al año para entrenar a su IA con datos de usuarios.
Decenas de grandes editoriales y conglomerados mediáticos han firmado acuerdos similares con OpenAI y otras empresas.
Pero hasta ahora, solo los sitios web masivos con una gran cantidad de datos están logrando estos acuerdos.
"No creo que pagar por contenido como este sea un modelo que funcione a la escala necesaria para sostener la web", afirma Tom Critchlow, vicepresidente ejecutivo de la empresa de tecnología publicitaria Raptive.
"Es difícil imaginar cómo esto podría compensar la disminución de clics".
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El 60% de las personas que googlean ya no hacen "clic" en ningún vínculo.
Redes sociales, en alza
Si ganar dinero en internet se vuelve más difícil, Adams y otros prevén que también habrá un éxodo masivo hacia las redes sociales. Para muchos, como Navarro, eso ya está sucediendo.
HouseFresh se ha volcado a YouTube. Pero Navarro afirma que los caprichos de los algoritmos de las redes sociales son aún más volubles, y las plataformas obligan a los creadores a sacrificar la profundidad y el detalle en favor del espectáculo.
"No hay incentivos para crear el mismo contenido de alta calidad", afirma Navarro. "Todo gira en torno a la monetización y la transición, lo que obliga a informar menos y vender más".
Por supuesto, existen otros motores de búsqueda que se podrían probar, aunque también están integrando IA en sus herramientas de búsqueda.
Microsoft, por ejemplo, ha estado incorporando IA a su motor de búsqueda Bing.
Sin embargo, los competidores más pequeños de Google tienen tan poca cuota de mercado que es difícil imaginar que tengan un impacto significativo en la economía, y muchos están incorporando sus propias herramientas de IA.
La "red de máquinas", si es que en esa dirección van las cosas, puede ser más cerrada, menos diversa y, en cierto sentido, más plana para las personas que pasan su tiempo en línea.
Pero algunos observadores no se dejan llevar por el pánico.
"No me preocupa porque todo esto es una evolución", afirma Dame Wendy Hall, profesora de informática en la Universidad de Southampton y una de las pioneras que diseñaron la arquitectura precursora de la World Wide Web en la década de 1980.
"La IA entra ahora en escena y va a cambiar toda la dinámica. No quiero decir exactamente qué va a pasar", afirma.
"La web sigue ahí y sigue abierta. Si Google sigue este camino, algún genio brillante encontrará una nueva forma de ganar dinero".
"Algo pasará", sostiene. "Pero supongo que, para mucha gente a lo largo del camino, será demasiado tarde".
¿Un robo?
Google afirma que el Modo IA permite recomendar fuentes más diversas, generar respuestas más detalladas a consultas más complejas, profundizar en el tema y permitir la posibilidad de hacer preguntas de seguimiento.
Y anticipa que será extremadamente popular.
"A medida que las personas usan Resúmenes IA, vemos que están más satisfechas con los resultados y buscan con más frecuencia", declaró Pichai en la conferencia para desarrolladores de Google.
"Es uno de los lanzamientos más exitosos en búsquedas de la última década", agregó.
En otras palabras, Google afirma que esto mejora la búsqueda y es lo que los usuarios desean.
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Los chatbots que usan IA "roban" el contenido de los sitios y medios, afirma el News/Media Alliance.
Pero eso no es justificación suficiente, afirma Danielle Coffey, presidenta de News/Media Alliance, una asociación que representa a más de 2.200 medios de comunicación y periodismo (entre ellos a la BBC).
"Esto es la definición de robo. Las respuestas de la IA son un sustituto del producto original. Están ganando dinero con nuestro contenido y nosotros no recibimos nada a cambio", indica Coffey.
"No le corresponde a Google tomar esta decisión comercial en nombre de quienes producen los contenidos que se venden".
El problema, según Coffey y otros, es que los editores no tienen otra opción.
Documentos internos publicados en un caso judicial muestran que Google optó por actualizar sus normas de forma discreta, por lo que participar en las búsquedas de Google implica que los sitios web autorizan automáticamente el uso de contenido para la IA.
Los editores pueden elegir no participar, pero solo si optan por no aparecer en los resultados de búsqueda por completo.
Durante el último año, los tribunales estadounidenses han determinado que Google opera no uno sino dos monopolios ilegales en los negocios de motores de búsqueda y publicidad digital.
Los tribunales aún están determinando las consecuencias y existe una posibilidad real de una desintegración que podría suponer un duro golpe para el control de Google de la web.
La empresa afirma estar en desacuerdo con las decisiones judiciales y planea apelar.
Argumenta que se enfrenta a una enorme competencia y las propuestas de desintegrarla perjudicarían a los consumidores y frenarían la innovación.
Nueva forma de buscar
Lo cierto es que el control de Google podría estar amainando.
Una encuesta reciente reveló que casi el 72% de los estadounidenses utiliza a veces apps o herramientas IA en lugar de motores de búsqueda para averiguar cosas.
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La mayoría de los estadounidenses usa chatbots como ChatGPT, Meta AI, Copilot o Grok para buscar información.
Esto, afirma Mike King, fundador de la agencia SEO iPullRank, está generando varios problemas, en particular la creación de más "burbujas de filtro" o "cámaras de eco": "La información que esperas se verá reforzada", afirma King.
Además, existen preocupaciones fundamentales sobre la calidad de las respuestas de la IA. Algunas investigaciones sugieren que las llamadas "alucinaciones" -o fabricaciones- causadas por la IA están empeorando a medida que mejoran sus capacidades técnicas.
Incluso Sundar Pichai afirmó en una entrevista de podcast que las alucinaciones son "una característica inherente" de la tecnología, aunque Google utiliza sus métodos de búsqueda tradicionales para fundamentar las respuestas de la IA, y la compañía afirma que la precisión está mejorando.
Aun así, los primeros errores, como cuando Resúmenes IA sugirió que la gente coma piedras o añada pegamento a las recetas de pizza, persisten en la conciencia pública.
Si bien el espectro de la web artificial inquieta a quienes construyen y dependen de internet, Google presenta un panorama diferente y vibrante.
"Dentro de cinco años, nos verán enviando mucho tráfico a la web. Creo que esa es la dirección de producto con la que estamos comprometidos", declaró Pichai a Decoder.
Google declaró a la BBC que su visión es una en la que la IA mejora la búsqueda y amplía las oportunidades para crear y descubrir contenido.
Sin embargo, muchos no lo ven así.
"No voy a predecir qué va a pasar, porque, por supuesto, el futuro es multifactorial", dice Cory Doctorow, veterano defensor de la tecnología y autor del próximo libro Enshittification sobre el declive de las plataformas en línea.
"Pero, si todavía valorara a Google como una forma de encontrar información, estaría muy preocupado por esto".
Algunos no quieren esperar a que la visión de Google se materialice para actuar.
Matthew Prince, de Cloudflare, aboga por la intervención directa.
Su plan es que Cloudflare y un consorcio de creadores de contenido de todos los tamaños bloqueen colectivamente a los rastreadores de IA a menos que las empresas tecnológicas paguen por el contenido.
"Mi versión más optimista", dice Prince, "es que los humanos obtienen contenido gratis y los bots tienen que pagar una fortuna por él".
Navarro expresa que es difícil no sentir nostalgia por lo que podría perderse, incluso si algo nuevo y grandioso pudiera ocupar su lugar.
"Esa web es lo que surge cuando un grupo de personas conecta por los temas que les interesan", dice. "Quiero creer que este no es el final."