
- Dos tercios del patrimonio están en Suiza y el resto, en territorios británicos
España ya tiene 195.000 millones de euros ubicados en paraísos fiscales o de menor tributación y transparencia financiera, lo que supone el 13% de la riqueza del país.
El Observatorio fiscal de la Unión Europea (UE) ha publicado este mes de diciembre su último informe sobre el patrimonio mundial situado en territorios con una tributación más laxa. El documento refleja que España se sitúa en la media mundial de riqueza en estos países, que está en el 12% del PIB global, aunque matiza que si no se tuvieran en cuenta los patrimonios que hay en las empresas fantasma o sin actividad, la riqueza española en estos paraísos fiscales bajaría drásticamente hasta el 5% del PIB nacional, lo que supondría 75.000 millones de euros.
En el conjunto del mundo hay 11 trillones de euros situados en territorios de menor tributación y transparencia financiera.
Sin embargo, el documento explica que el hecho de tener situado todo este patrimonio en estos territorios no implica necesariamente que esté oculto a la Agencia Tributaria. Son muchos los países que, desde 2017, se han adherido al acuerdo de la OCDE conocido como CRS (Common Reporting Standerd, por sus siglas en inglés, o Estándar Común de Reporte, en castellano). Los bancos, gestoras y aseguradoras de los países adheridos a este sistema tienen la obligación de reportar a las Haciendas de terceros países la información sobre las cuentas abiertas por sus residentes. Asimismo, EEUU, que no está adherido al CRS, aprobó en 2013 la FACTA, su propia ley para luchar contra la evasión fiscal, que aunque no reporta información de las cuentas de extranjeros en el país, sí vigila las cuentas de ciudadanos estadounidenses en terceros territorios.
Esto, señala el documento, ha reducido de forma drástica las fortunas ocultas al fisco. Mientras que antes del CRS y la FACTA entre el 90% y el 95% de esta riqueza estaba oculta al fisco, ahora ha bajado. Como ejemplo, indica que los datos de Dinamarca tras aplicar el reporte automático de información revelan que se ha aflorado el 83% de la riqueza en zonas de baja tributación, mientras el 17% sigue escondida.
Suiza, destino de los españoles
El lugar por excelencia elegido por los españoles para situar su fortuna fuera del país es Suiza que, aunque oficialmente no está considerado por la UE como un paraíso fiscal y se adhirió al Estándar Común de Reporte en 2017, es una no de los países europeos con menor tributación. De hecho, según revela el documento, hasta dos tercios del patrimonio que los españoles tienen en territorios opacos está en Suiza. Sin embargo, el papel del país alpino como principal destino de esta riqueza ha caído en picado en los últimos años.
El país llegó a tener en 2006 hasta el 50% del patrimonio oculto mundial, mientras que a cierre de 2023 esta cuota ha bajado hasta el 22%. "El cambio en la ubicación de la riqueza puede reflejar los cambios institucionales hacia una mayor transparencia financiera, pero también tendencias económicas generales. Es plausible que el aumento de la transparencia financiera haya encarecido el acceso al secreto bancario suizo para los clientes potenciales, de modo que otros centros financieros puedan haber ganado atractivo", indica el documento.
Los centros financieros asiáticos y otros centros europeos han tomado el relevo a Suiza en ocultación de fortunas. Concretamente, territorios de Asia como Hong Kong, Singapur o Macao ya aúnan hasta el 36% de estos patrimonios; mientras que los centros financieros de Reino Unido, que tiene entre sus territorios a Guernsey, Jersey o las Islas Vírgenes británicas, suman el 27% de las fortunas opacas.
Les sigue EEUU, que cuenta con las Islas Vírgenes estadounidenses o Panamá, y ya recibe el 13% de estas fortunas, mientras que crece Emiratos Árabes, con un 2% de las mismas.
"Investigaciones recientes sugieren que los depósitos extraterritoriales se trasladaron desde los paraísos fiscales participantes en el CRS hacia Estados Unidos porque, en virtud de la FATCA, EEUU no conceden a otros países el mismo nivel de transparencia que exige el CRS", indica el informe.
Sin embargo, en el caso de España, casi el otro tercio de la fortuna opaca está en centros financieros británicos, con una presencia más residual en los asiáticos y los estadounidenses.
El documento revela que el porcentaje de riqueza en el extranjero no ha crecido notablemente en las últimas dos décadas, sino que se incrementa o reduce acorde con el PIB de los países. De hecho apunta que si los mercados van bien y suben, este porcentaje también crece, mientras que si hay una caída, se reduce. Los datos reflejan que, mientras en la actualidad el 12% de la fortuna mundial estaba en estos territorios, la cifra era similar en 2007, cuando era del 11%.
Motivos para sacar el dinero
El informe del Observatorio fiscal de la UE asevera que, tras el incremento de países que se han adherido al reporte de información de las cuentas que tienen los extranjeros, se ha evidenciado que la elusión fiscal no es el único motivo para mantener el dinero fuera del país.
Señala que los bancos extranjeros dan una variedad de servicios a los clientes, más allá de la evasión fiscal. Entre ellos, destacan que ofrecen servicios de inversión que no tienen en sus países de origen o que, aún teniéndolos, los dan a un precio más bajo. También permiten ocultar bienes a los cónyuges, por ejemplo en caso de divorcio, o a socios empresariales, en caso de quiebra. Asimismo, también pueden utilizarse para que los clientes eviten sanciones internacionales, para ocultar financiación ilegal a partidos políticos o para blanquear dinero de actividades ilícitas.
"Cuando las cuentas opacas se utilizan para estos fines más cuestionables, suelen combinarse con estructuras de propiedad ocultas que involucran empresas fantasma, fundaciones, fideicomisos y testaferros ubicados en diferentes países, incluidos territorios con un historial deficiente de cooperación con autoridades extranjeras", añaden al respecto.
Habitualmente, el patrimonio que los ciudadanos tienen en territorios opacos suelen ser depósitos bancarios y carteras de valores, que incluyen acciones, bonos o participaciones en fondos de inversión.
Aunque se puedan utilizar las cuentas en el extranjero para eludir responsabilidades en los países de origen, el informe recuerda que el hecho de tener patrimonio en territorios fiscalmente opacos no es ilegal. Simplemente, añade, los ciudadanos están obligados a reportar a los países en los que residen las ganancias o remuneraciones que obtienen de esta fortuna, como intereses o dividendos, para tributar por ellas.
Además, recuerda que en los países en los que existe el impuesto sobre el patrimonio, como es el caso de España, también se debe informar al fisco de la riqueza global que se tiene.

