martes, 3 de febrero de 2026

Musk pierde la guerra de los coches con China. Es probable que también pierda la de los robots



El robot de Tesla, Optimus, tendrá un cerebro que será la base del piloto automático de sus coches. (Tesla)



Tesla está perdiendo la guerra de los eléctricos contra los chinos y el resto de la industria del automóvil. Cree que el Optimus y el Cybercab salvará su compañía, pero China tiene las de ganar, algo que él mismo admite



"Con diferencia, la mayor competencia para los robots humanoides vendrá de China", confesó Elon Musk el pasado miércoles, admitiendo una realidad geométrica que sus inversores intentan digerir: el gigante asiático es "increíblemente bueno escalando la fabricación" y "bastante bueno en inteligencia artificial". Lo último no captura la realidad del mercado chino de la robótica, que ahora mismo está años por delante de Optimus y el resto de fabricantes norteamericanos.

La admisión de Musk llega en el momento más crítico de la historia de Tesla, justo cuando la compañía confirma el cese definitivo de la producción de sus modelos insignia, el Model S y el Model X. La fábrica de Fremont, California, donde nacieron estos vehículos pioneros, desmantelará sus líneas de montaje la próxima primavera para convertirse en una factoría dedicada exclusivamente al Optimus, el robot humanoide con el que Musk pretende redefinir su imperio. Un robot que todavía es experimental y falla, cayendo a menudo en ridículo mientras los chinos demuestran cosas que, hasta hace semanas, se consideraban imposibles.

La maniobra es un intento desesperado de rediseñar la identidad corporativa de Tesla, pasando de ser un fabricante de hardware automotriz a una "empresa de inteligencia artificial física". Los números dictan esta metamorfosis forzada: el beneficio neto de la compañía se desplomó un 46 por ciento el año pasado, acompañado de una caída del 8,6 por ciento en las entregas globales, que se quedaron en 1,64 millones de unidades. Mientras Tesla retrocede, su rival BYD ha conquistado el trono mundial de los vehículos eléctricos puros, vendiendo 2,26 millones de coches propulsados por batería en 2025, un aumento del 28 por ciento que confirma el cambio de hegemonía en la industria. Y eso que BYD está sufriendo una crisis de ventas.


La caída de los coches Tesla se acelera

La erosión de la marca en China, el mercado más voraz del mundo, ilustra la magnitud de la derrota automotriz. En 2020, cuando la gigafactoría de Shanghái comenzó a producir el Model 3, Tesla dominaba con una cuota de mercado superior al 16 por ciento. Cinco años después, esa cifra se ha evaporado hasta un escuálido 4,8 por ciento en 2025, según datos de la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China. La compañía de Musk ha caído al quinto puesto en el ranking de ensambladores de vehículos eléctricos en el continente, superada no solo por BYD, sino por conglomerados locales como Geely, Changan y SAIC-GM-Wuling, que han inundado el mercado con docenas de modelos premium cargados de tecnología inteligente.

Ante este panorama, Musk apuesta todo a los robots, pero los datos sugieren que llega tarde a una fiesta que China ya domina. Un informe reciente de Morgan Stanley revisa drásticamente al alza las previsiones para el sector chino: las ventas de robots humanoides en el país crecerán un 133 por ciento este año, alcanzando las 28.000 unidades en 2026. Esta cifra duplica las estimaciones anteriores de 14.000 unidades, impulsada por un ecosistema industrial que avanza a una velocidad que Fremont difícilmente podrá igualar. China ya acaparó más del 80 por ciento de las instalaciones mundiales de robots humanoides en 2025.


China tiene la ventaja clara

La clave de esta ventaja no es solo la velocidad, sino una implacable reducción de costes que roza la abstracción económica. El coste de los materiales para producir robots en China caerá un 16 por ciento solo este año, aprovechando que el país alberga la mayor parte de la cadena de suministro de la industria. Morgan Stanley proyecta que, para 2050, esta eficiencia permitirá que el precio de un robot humanoide en países de ingresos medios como China descienda hasta los 21.000 dólares, frente a los 50.000 actuales. En contraste, en naciones ricas como Estados Unidos, el precio medio se situará en torno a los 75.000 dólares, creando una brecha de accesibilidad insalvable.

Mientras Tesla apenas comienza a vaciar su fábrica de coches para hacer sitio a los robots, sus rivales chinos ya están enviando unidades a los clientes. Unitree Robotics, uno de los líderes del sector, superó las 5.500 unidades enviadas en 2025, mientras que su competidor AgiBot espera que sus envíos alcancen las "decenas de miles" en 2026. La ironía es palpable: el propio Musk admitió recientemente en redes sociales al 'Iron', el robot de próxima generación de Xpeng, prediciendo que las empresas chinas dominarán el mercado global de la robótica "junto a Tesla". La realidad es que Tesla ha tenido que detener la fabricación de Optimus en 2025, ha tenido que rediseñar el robot, y Musk ha tenido que admitir que tardarán años en llegar al nivel de los chinos.

La influencia de Musk sobre sus competidores chinos persiste, pero ahora funciona en su contra. Rivales históricos en el asfalto como Xpeng, Li Auto y Nio están imitando la transición de Tesla hacia la inteligencia artificial, desarrollando sus propios chips, coches voladores y ecosistemas robóticos. Phate Zhang, fundador del proveedor de datos CnEVPost, asegura que el pivote de Tesla "ha inspirado a algunos rivales chinos a reforzar su peso tecnológico". William Li, cofundador de Nio, lo resume como un imperativo de supervivencia: "Hoy en día, cualquier fabricante de automóviles con espíritu emprendedor debe tener la ambición de convertirse en una empresa de IA".

La escala de la ambición china empequeñece los planes actuales de Tesla. He Xiaopeng, consejero delegado de Xpeng, visualiza ventas de un millón de robots para 2030, prometiendo reducir los costes de producción hasta que estas máquinas sean asequibles para los hogares chinos. Su empresa planea iniciar la producción en masa este mismo año, integrando la inteligencia artificial para impulsar lo que él denomina "cambios sociales significativos". Para 2036, se prevé que haya 25,4 millones de máquinas humanoides en uso, y China liderará esa adopción masiva.



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01/02/2026 - 05:00
https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2026-02-01/musk-se-rinde-coches-chinos-guerra-humanoides_4294456/