
- Venezuela producía más de 3 millones de barriles de crudo y tenía una industria moderna
- En dos décadas, la producción se ha hundido y la maquinaría ha quedado oxidada
- Los oleoductos y otras instalaciones tienen fugas, lo que dispara los niveles de contaminación
Venezuela llegó a producir más de 3 millones de barriles de crudo por día en sus mejores tiempos. La industria petrolera del país fue considera una de las más punteras. Todo era perfecto, el país con más petróleo del mundo (unas reservas de más de 300.000 millones de barriles) contaba con la inversión extranjera y la tecnología más avanzada para producir ese crudo. Venezuela y su industria petrolera llegaron a ser muy ricas. Hoy, sin embargo, tanto la economía como la industria del crudo destacan y son conocidos por la 'miseria'. La maquinaría y las instalaciones petrolíferas son extremadamente antiguas y están medio destartaladas. En los últimos años, se ha vivido una situación conocida como 'canibalismo industrial', en la que la maquinaría que iba fallando o las piezas que se corroían o estropeaban eran sustituidas por otras que aún funcionaban en otros lugares. La escasez de reservas (dólares) ha privado a PDVSA y Venezuela de los componentes necesarios para mantener una industria potente. El chavismo ha dilapidado el petróleo de Venezuela.
En el año 2000, Venezuela producía más de 3 millones de barriles de crudo al día. Estos eran los frutos, presumiblemente, del programa de los años 90 denominado entonces 'Apertura Petrolera', con el que se incentivó la participación a empresas internacionales en la explotación de campos marginales bajo el esquema de contratos de servicios operativos. En dichos proyectos se establecía la participación del Estado venezolano, siempre a través de PDVSA, como socio minoritario. Algo muy similar a lo que sucede hoy con otros ejemplos de éxito petrolero como Guyana (donde Exxon y el Gobierno colaboran) o Kazajistán, donde es Chevron el aliado del país. Entre las empresas más destacadas en dicha apertura venezolana aparecen precisamente ExxonMobil, Chevron, pero también Royal Dutch Shell, ConocoPhillips o Total.
26 años después, la industria petrolera venezolana lucha por alcanzar el millón de barriles diarios de producción (una cifra que alcanza gracias a Chevron y Repsol, dos de las pocas empresas privadas que tienen permiso para operar en zonas muy concretas), mientras que los tanques, terminales, refinerías, oleoductos, plataformas de perforación... quedan oxidadas y fuera de uso poco a poco. El estado de la industria petrolera venezolana es tal, que Donal Trump y las firmas americanas han valorado en 100.000 millones de dólares la inversión necesaria para reflotarla. Desde Rystad Energy creen que si se alinean los astros y se produce dicha inversión, quizá en 2040 Venezuela podría volver a producir 3 millones de barriles de crudo diario. Casi nadie quiere invertir ahora en el crudo de Venezuela.
Una industria petrolera destrozada
La sorpresa ha sido máxima cuando se ha empezado a estudiar el estado de la industria del país tras la caída de Nicolás Maduro. "En teoría, parece que todavía hay capacidad disponible para producir más en Venezuela", afirma Antoine Halff, analista jefe y cofundador de Kayrros. "En la práctica, probablemente no sea así".
El análisis de imágenes satelitales muestra que las unidades de almacenamiento que no están llenas están oxidadas, viejas y no se pueden utilizar. Como en la planta de almacenamiento de Puerto Miranda. Las tapas blancas en las imágenes satelitales de 2022 indican tanques en funcionamiento, con sus tapas subiendo y bajando según el volumen de petróleo. Para 2025, muchos menos serán blancos. Aparecerán negros (que indican suciedad) o naranjas (que indican óxido).
"Si no se usa un tanque y no se le realiza el mantenimiento adecuado, se oxida rápidamente. Y si se usa un tanque oxidado, se enfrentan problemas de fugas, pero también de contaminación del crudo, lo que genera todo tipo de problemas", afirma Halff en declaraciones a Sky News.
Otro indicador del declive de la industria venezolana es la contaminación. El petróleo espeso, rico en alquitrán y azufre, que se encuentra en Venezuela se considera "sucio" debido a sus altas concentraciones de carbono. Las fugas en los oleoductos y la infraestructura también son responsables del pésimo historial medioambiental del petróleo venezolano.
Venezuela y la dificultad para despertar
"Creo que podría ser un poco ingenuo pensar que podemos volver a la época de dos o tres millones de personas porque la infraestructura ya no existe", afirma Barney Gray, editor global de petróleo crudo de Independent Commodity Intelligence Services. "Reemplazarlo todo sería retroceder a esa época; posiblemente representaría un coste inimaginable que las grandes empresas privadas estadounidenses simplemente no están preparadas para asumir".
Hay claros indicios de deterioro en cada etapa de la cadena de suministro. Empecemos por las plataformas, que se utilizan para perforar nuevos pozos. Los datos del Informe de recuentos de Plataformas de Baker Hughes muestran que solo había dos viejas plataformas operativas en Venezuela en 2025. Esa cifra lleva siendo de un solo dígito desde 2019, cuando había 24. Hace diez años, eran 67. En EEUU hay 409 plataformas operativas en este momento, pero es que hace un año había 480 y hasta hace poco tiempo la cifra superaba las 500 plataformas.
Estas plataformas son equipos que se consideran que en ese momento de contabilización están perforando pozos de petróleo o gas, o están preparados para hacerlo de forma inmediata. Estos rigs incluyen tanto plataformas terrestres (onshore) como marinas (offshore) y su funcionamiento se basa en un sistema mecánico que perfora el subsuelo mediante una barrena rotatoria, atravesando distintas capas geológicas hasta alcanzar los yacimientos de hidrocarburos. El recuento semanal de plataformas de perforación que publica Baker Hughes es un indicador adelantado muy seguido por el mercado energético, puesto que refleja el nivel de actividad del sector, la salud del mismo y anticipa la futura producción de crudo y gas. Normalmente, cuantas más plataformas operativas, mayor inversión y potencial aumento de oferta, mientras que su caída apunta a un enfriamiento de la actividad extractiva. En el caso de Venezuela se cree que esas dos viejas y ajadas plataformas son las únicas operativas porque quizá no hay más disponibles para trabajar con garantías.
Una economía condenada
Con todo lo anterior, la situación económica de Venezuela, un monocultivo de petróleo, es muy compleja. La economía ha sufrido una caída estimada de su PIB del 75% entre 2013 y 2025, un deterioro que supera al que sufrió Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Cómo ha podido suceder esto en el país con las mayores reservas de petróleo del mundo? PDVSA apenas ha reinvertido los beneficios que obtenía del petróleo. En su lugar, la firma estatal de petróleo ha entregado estos ingresos al Gobierno para financiar sus políticas 'sociales' y el gasto público en general (además de los supuestos casos de corrupción). Ahora, Venezuela se encuentra en una situación prácticamente de 'default', con una prima de riesgo que supera los 8.000 puntos básicos (la de Argentina que ya es muy alta ronda los 550 puntos básicos).
"Estimamos la deuda externa de Venezuela en 193% del PIB y proyectamos que se mantendrá muy por encima de los niveles de sus pares, incluso si el crecimiento de la producción petrolera es impresionante. Creemos que los mercados subestiman el riesgo de fuertes recortes o incluso la falta de reestructuración si la política y las políticas públicas decepcionan", aseguran desde Oxford Economics en una nota publicada este marte.
La implosión económica es casi sin precedentes, pero los análisis de los colapsos y recuperaciones anteriores de la producción petrolera sugieren que es posible una fuerte recuperación del sector petrolero, según Oxford. Si Venezuela mantiene la recuperación típica, la producción alcanzará los 1,5 millones de bpd en aproximadamente cuatro años. Sin embargo, la mayoría de los analistas son más optimistas y creen que es posible alcanzar entre 1,5 y 2 millones de bpd en dos años.
"En nuestros dos escenarios, la producción petrolera a largo plazo alcanza los 2 y 3 millones de bpd, lo que estimamos que corresponde a un PIB de 185.000 millones de dólares y 255.000 millones de dólares, respectivamente. La deuda disminuye en ambos escenarios según nuestro modelo simplificado, suponiendo superávits fiscales primarios a largo plazo, pero se mantiene en niveles insostenibles y por encima de sus pares en dificultades", sentencia el informe. Venezuela parece condenada, casi pase lo que pase.