lunes, 4 de noviembre de 2013

Prohibir un libro es invitar a leerlo

 

 

Amazon y otras grandes librerías retiran de su catálogo libros pornográficos autoeditados

La decisión despierta recelos

La historia está plagada de textos que fueron acusados de obscenos

 
 
 Estupor en la Red y en las librerías masivas del mundo anglosajón. Escritores de ficción se han quitado de encima los intermediarios tradicionales del libro y editan por su cuenta obras entre las cuales ahora se cuelan textos considerados obscenos o pornográficos. ¿Es obscenidad? ¿Resulta eficaz prohibir su circulación? La historia está llena de libros que en su momento fueron acusados de obscenos, para convertirse en obras de arte ensalzadas.
 
Tanto en Estados Unidos como en Inglaterra, donde tradicionalmente se han producido los mayores ataques de pánico popular ante los avances de la pornografía, las compuertas han empezado a cerrarse.
 
Grandes librerías como Amazon o la cadena WH Smith han decidido prohibir muchos de esos títulos, acusados de estimular el incesto, la pedofilia, la violencia sexual o el bestialismo. Algunas cadenas tardaron en reaccionar ante el clamor de las organizaciones que persiguen la pornografía. Pero finalmente Amazon, Barnes & Noble, Waterstones…, todas han puesto en marcha mecanismos para llevar a efecto una policía general contra la pornografía.
 
El temor en la sociedad anglosajona, expresado desde distintos medios, es que pueda producirse una ola de puritanismo que evite, también, la publicación de obras que no contengan las gruesas ofensas que se han puesto de manifiesto en los libros denunciados ahora. Porque lo que más ha alarmado a las asociaciones de consumidores y a esos libreros es la sustancia de los títulos, que apelan a violentos y, quizá, a pedófilos. Libreros de larga historia, como Waterstones, han señalado que ellos nunca vendieron títulos así en el pasado, y que seguirán cerrándose a su almacenaje y a su venta. Y estarán atentos.
 
La historia está llena de libros que fueron prohibidos y que resultaron materia de la mejor historia de la literatura. He aquí un ejemplo, Lolita. Es imposible saber si Vladimir Nabokov utilizaría hoy las facilidades de la Red para escapar, con sus editores, de la vigilancia con que la sociedad anglosajona de posguerra convirtió Lolita en un peligro público.
 
Ahora —y entonces— Lolita es una obra de arte, pero en aquel momento, cuando el editor Lord Weidenfeld la quiso publicar en Inglaterra, las voces más conservadoras lucharon para impedir que circulara la historia de aquella muchacha que tenía amores con un hombre que simulaba ser su padre. Era, decían, pornografía.
 
Weidenfeld, un hombre conservador conectado con lo más importante de la sociedad mundial, desde De Gaulle a Juan Pablo II, se tomó muchísimo trabajo para arrancar ese libro mítico de las garras de los censores. Lord Weidenfeld me explicó en Londres su estrategia para conseguir que aquella maravilla literaria llegara sin más contratiempos al gran público.
 
Él se arriesgaba, publicando Lolita en Inglaterra, a ir a la cárcel, porque a la novela ya se la había calificado de pornografía peligrosa; ya había aparecido en París, “como un sofisticado libro erótico”. Había sido considerado para publicación en EE UU, “pero nadie se atrevía a hacerlo”.
 
“Pero el libro era tan apasionante y me parecía tan bueno...”. Weidenfeld estaba empeñado en publicarlo en Inglaterra, con el propio aval de su gusto y también con el apoyo de otras opiniones. Weidenfeld se reunió con Nabokov, desarrollaron una buena amistad y el novelista estuvo de acuerdo en una estrategia para convencer a la sociedad británica de que aquello no era pornografía sino literatura. Noel Annan, que era rector del King’s College de Cambridge, “dio una lujosa cena en su residencia en honor de Nabokov, con una lista de invitados trufada de estrellas”. El novelista dio una conferencia cuyo título era Los grandes novelistas rusos del XIX y la Policía. Acabó así: “¿Quién en esta sala no ha oído hablar de Pushkin, Lermontov y Chéjov? ¿Quién sabe el nombre de alguien en la prefectura de policía de Petersburgo?”.
 
La policía era el Gobierno británico. La decisión que debía tomar el Gobierno de Su Majestad, según Weidenfeld, era “si procesarme o permitir que publicase Lolita”. Ganó Weidenfeld, es decir, Nabokov, es decir Lolita, por tres votos a dos y todos brindaron con champán. No hubo proceso y la novela se abrió paso, por la mínima, como una obra de arte. Pero por un pelo no fue sepultada bajo la etiqueta de pornografía.
 
Hubo otro suceso famoso en el siglo XX, la oposición a considerar el Ulises de James Joyce una obra de arte y no un libro obsceno. EE UU, en este caso, se cerró ante una de las novelas más famosas de la historia; sus autoridades se escudaron en la obscenidad como el factor que le impediría su acceso a las librerías y solo la destreza de un editor tan voluntarioso y tan arriesgado como Weidenfeld, Bennett Cerf, fue capaz de vencer la censura. Cerf lo cuenta en sus memorias (Llamémosla Random, Trama).
 
Y es que la historia de la literatura ha distinguido, a la postre, la pornografía del erotismo, la literatura de la basura. Y el público ha ido eligiendo. ¿Se ha de prohibir lo que se produce? ¿La moralidad es un freno, y siempre ha de serlo? Depende de los cauces que alcance el libro. El cineasta y escritor José Luis Cuerda es escueto: “El que tenga reparos morales para leer un libro lo mejor que puede hacer es no leerlo. Ni siquiera para prohibirlo. A la libertad de publicación puede oponerse siempre la libertad de no verlo…”. Él disfrutó lo prohibido (en España) “viendo películas en Biarritz” y recuerda esta escena en Madrid, durante el franquismo: “En la piscina de la obra sindical de Educación y Descanso las mujeres y los hombres tomaban el sol en solariums distintos y un cartel con el dibujo de una pareja de espaldas, paseando enlazados por la cintura anunciaba: ‘Prohibido sentirse eufóricos”.
 
Sergio Ramírez, el autor nicaragüense, recuerda casos célebres: Madame Bovary, de Flaubert, Las flores del mal, de Baudelaire, el citado Ulises, “los tres acusados de inmoralidad y disolución de costumbres... Hay una tensión constante entre el poder y la libertad, y el poder extremo busca pretextos para imponerse, alegando valores tradicionales que se basan en la defensa de la moral, las buenas costumbres, la patria, la religión. Antes fue el espacio de la letra impresa, hoy es el espacio de la Red, que llena de susto al poder porque es el espacio más libérrimo que ha existido nunca. Entonces comienza a ser restringido bajo los mismos alegatos con criterios de abuelitas asustadas o de tías solteronas púdicas, calzadas con botas militares”.
 
“Apagar un libro en la Red”, añade Ramírez, “es lo mismo que mandar a quemarlo. Uno de los monumentos más impresionantes que he visto nunca, erigido en contra de la intolerancia, está en la plaza de Ópera, en Berlín, allí mismo donde los nazis quemaron miles de libros. Uno se asoma a una ventana que se abre en el pavimento, y lo que mira en el fondo son estantes vacíos. El vacío es lo único que satisface a la represión contra la libertad. Y está allí inscrita una frase de Heinrich Heine que nunca debemos olvidar: ‘Donde se queman libros se acaba quemando personas”.
 
Beatriz de Moura, directora de Tusquets, puso en marcha en 1977 la más importante colección de literatura erótica de la lengua española, La sonrisa vertical. ¿Qué límite se impuso? “El único límite que Luis García Berlanga y nosotros nos impusimos desde el inicio de esta colección fue el de la pederastia”. Fue una decisión editorial, el control tradicional que durante años ha sido la guía de los autores, los distribuidores y los lectores. ¿Tendría sentido establecer límites a la publicación de libros en virtud de razones morales o de otro tipo? “A mi juicio, no, siempre y cuando no invada el terreno de la infancia, y esto por razones tan evidentes como que los niños aún están indefensos ante las inquietudes, cualesquiera que sean, de los adultos”.
 
Ramón Buenaventura acaba de publicar en Alianza Editorial su novela Nwty, en la que las mentes más precavidas podrían ver elementos que en el pasado desataron las ansias censoras. Recuerda: “La historia es interminable. Por razones que nadie ha acabado nunca de explicar, pero que hallan expresión fulminante en Freud y su demostración de que el ser humano solo puede alcanzar sus máximos de civilización si reprime o sublima los impulsos sexuales, las autoridades siempre han mirado de soslayo la actividad venérea, incurriendo incluso en normativas dañinas para la especie: el cristianismo primitivo, casto y misógino, aún vigente en muchas cuevas mentales eclesiásticas, parecía preconizar la rápida extinción de la especie, para que llegasen cuanto antes la parusía y el juicio final”.
 
Pero, ¿y cómo llegó el auge de la censura del sexo en los libros? “La censura de los libros con contenido sexual no alcanzó su pleno funcionamiento hasta que los escritores optaron por la libertad y, en lugar de escribir cochinadas a escondidas y repartírselas solo a los amigos (como nuestro buen fabulista Samaniego, por poner un ejemplo entre miles), decidieron publicarlas por medios profesionales y ofrecerlas al público en general. Tras las primeras escaramuzas del siglo XIX, las grandes batallas se plantean en el XX y aún no han terminado”. Ya Ulises “no es un libro prohibido en el mundo occidental, ciertamente; pero Ulysses Seen (Ulises visto), una estupenda versión para iPad en formato cómic, con desnudos, acaba de tener gruesos problemas con Apple (enemigo máximo de la carne expuesta, junto a Facebook)”.
 
Por la vía de las prohibiciones y de la censura de los libros entra una mayor obstrucción de la cultura. Por decirlo así, se sabe cómo empieza la censura, y por qué, pero no se sabe dónde se detiene. El historiador venezolano Fernando Báez, autor de Historia universal de la destrucción de los libros (Siruela), que ahora acaba de publicar en Fórcola Los primeros libros de la humanidad, explica que “la bibliocastia es la fase más radical de la cultura”, cuando se le pregunta si hay alguna razón extrema que permita la censura de libros. “Quienes censuran”, dice, “saben lo que hacen, y hacen lo que saben. Su objetivo ha sido intimidar, desmotivar, desmoralizar, propiciar el olvido histórico, disminuir la resistencia, estigmatizar el pensamiento irreverente, proclamar la ortodoxia del sectarismo político, religioso y moral”. Y la historia es larga, añade. Comienza en los romanos, que la llamaban damnatio memoriae, y desemboca en la Inquisición, que no nace “porque no bastaba con prohibir la lectura de ciertos libros sino investigar cuáles habían sido escritos o leídos por herejes… La obra de cualquier autor o pensador interesante que recordemos en general ha sido prohibida: Servet, Voltaire, Rousseau, Darwin, Wilde, Steinbeck, Russell, Salman Rushdie…”.
 
“Lo peor”, explica Báez haciendo historia actual de la censura en el mundo, desde Eritrea a Estados Unidos pasando por China y Rusia, es que los poderes “no vacilan en aplicar la prohibición ante códigos morales, comerciales o ideológicos. Por eso decía Orwell en 1984 que lo peor es la Policía del Pensamiento; y vivimos en un mundo pre-orwelliano”.
 
El editor Jordi Herralde lo tiene claro: se prohíbe “por las razones de siempre: un intento de blindar el poder”. Su editorial, Anagrama, conoció en el franquismo la exigencia censora. “Durante tres años (1968-1969-1971) presentamos los manuscritos o libros extranjeros sin traducir, como era habitual, a la llamada ‘consulta voluntaria’ que podía aprobar la publicación, hacer una lista de supresiones en el texto o bien desaconsejar la publicación. La palabra ‘desaconsejar’ equivalía a ‘prohibir’. Nos desconsejaron 43 títulos, la mayoría de carácter político, aunque también hubo algunos literarios que consideraron subversivos, como Cantos de Maldoror de Isidore Ducasse, Diario del ladrón, de Jean Genet, El bravo soldado Schweik, de Jaroslav Hasek, La revolución del Edicto de Nantes, de Pierre Klossowski... Ante tanta prohibición decidí optar por otra vía posible, pero muy poco transitada y más peligrosa. Enviar los libros ya editados y esperar un día por cada cincuenta páginas y luego proceder a su distribución a menos que fuera secuestrado en la editorial, cosa que nos sucedió en nueve ocasiones... Logramos colar libros impensables, algunos de los cuales nos constaban que habían sido ‘desaconsejados’ a otros editores de la consulta voluntaria”.
 
Una sombra de censura alienta ahora en el mundo; asoma sobre los libros que escandalizan, pero se manifiesta en otros terrenos. Román Gubern, historiador del cine, comenta la actualidad: “En el Festival de Cannes ha escandalizado la historia de amor lesbiano de dos muchachas de 17 y 19 años en La Vie d‘Adèle… Mientras en Barcelona y Madrid se ha prohibido la publicidad en espacios abiertos de Yo soy ninfómana, basada en la novela de Valèrie Tasso”. Aún más cerca: “El nuevo Código Penal de Gallardón ha subido la edad para el primer coito a los 16 años (en el del Vaticano el límite es doce años: la edad de la primera menstruación y, en El mono desnudo, Desmond Morris afirma que la edad de máxima potencia sexual de los chicos es a los trece años. Nuestro modelo moral lo exhibe TVE en Isabel, apodada la Católica. Vamos a contracorriente de la naturaleza”. El también crítico Diego Galán recuerda la censura más paradójica de la reciente historia del cine: “Fue la de El crimen de Cuenca en 1980 sobre hechos reales de 70 años atrás”.
 
Cuenta De Moura que el libro prohibido con el que disfrutó más fue La vida secreta de las hormigas, de Maeterlink. “Según mi padre, estaba en el Index de Libros Prohibidos de la Iglesia Católica. Nunca entendí —ni mi padre me supo explicar— exactamente el porqué de esa prohibición, pero fue uno de los libros prohibidos con los que más he disfrutado intentando saber exactamente en qué y por qué estaba prohibido”.
 
En los libros y en la vida lo prohibido desata la pulsión del conocimiento. El remedio no es, dice Cuerda, cerrarle las puertas al campo: “El que tenga reparos para leer un libro lo mejor que puede hacer es no leerlo. Ni siquiera para prohibirlo”. Prohibirlo es una manera de darlo a leer. Aunque lo quemen en la Red.
 
 

Las mentiras del porno pasan factura: la vida sexual después de ver muchas 'pelis'

 
 
 
 
 
Los hombres educados en el porno tienen dificultades para hacer el amor.


Los datos son confusos, debido en gran parte a la dificultad para recopilar cifras al respecto, pero no cabe duda de que el acceso libre y gratuito al porno en internet está cambiando enormemente la forma en que disfrutamos de la sexualidad. Casi todos los hombres ven porno, pero hay quien lo lleva mejor, peor y rematadamente mal, hasta el punto en que la adicción a la pornografía ha destrozado su vida sexual.
 
Isaac Abel era uno de esos jóvenes que, siendo adolescente, se enganchó al porno de forma preocupante. Fue consciente de su adicción, dejó de consumir porno y lo habló con sus amigos, pero nunca pensó que sería tan difícil hacer el amor con su pareja dejando a un lado las costumbres heredadas de la pornografía.
 
“No quiero desprogramar mi mente para que sea estéril”, confiesa Abel en Salon. “Quiero sexo que sea bueno y saludable. Estoy tratando de curar, o reprogramar, mi sexualidad después del porno. Pero no es sólo una cuestión de restricción o la superación de la vergüenza. La clave reside en responder la confusa pregunta: ¿Qué debería atraerme?”. Por mucho que lo ha intentado, confiesa Abel, es incapaz de disociar el sexo en pareja de sus fantasías. Es consciente de que sus fantasías son sólo fantasías, pero cuando hace el amor con su pareja siente que la está utilizando, que está, sencillamente, masturbándose con su vagina.
 
El testimonio de Abel bien podía encajar en la mente de muchos adultos de hoy en día que, tras vivir una adolescencia plagada de porno, tienen ahora dificultades para entablar relaciones sexuales con normalidad. El fenómeno de la pornografía no es novedoso, pero sí lo es su acceso universal, gratuito y fácil de ocultar. Antes se guardaban las revistas debajo del colchón y se grababan cintas VHS que pasaban de mano en mano en el Instituto, pero de un tiempo a esta parte, asegura Alexandra Katehakis, terapeuta y directora del Center for Healthy Sex de Los Ángeles en Psychology Today, el porno se ha convertido en la fuente primaria de educación sexual de la mayoría de adolescentes, lo que puede llegar a dañar su desarrollo sexual a nivel cerebral.
 
“Entre los 12 y 20 años el cerebro humano atraviesa un período de gran plasticidad neuronal”, explica Katehakis. “El cerebro se encuentra en una fase maleable durante la cual se realizan miles de millones de nuevas conexiones sinápticas”. Esto, asegura la psicóloga, nos hace más vulnerables a la influencia de nuestro entorno: “Cuando un adolescente consume pornografía compulsivamente, su química cerebral puede amoldarse a las actitudes y situaciones que está observando.
 
Lamentablemente, la pornografía pinta un cuadro poco realista de la sexualidad y de las relaciones que puede crear una serie de expectativas que nunca se cumplirán en la vida real”.
 
 
Un problema para los jóvenes (que luego serán adultos)
 
El porno no es malo para la sociedad; desde su universalización han disminuido enormemente los crímenes sexuales, incluidos el exhibicionismo, las violaciones y el abuso infantil. En la mayoría de los casos ni siquiera podemos hablar de que los jóvenes tienen una adicción al porno, pero no cabe duda que el consumo masivo de porno por parte de los adolescentes puede constituir una rémora a su desarrollo sexual posterior: un número creciente de jóvenes sanos, usuarios de pornografía, experimentan problemas de eyaculación precoz, disfunción eréctil y erecciones lentas.
 
No es que los jóvenes no sepan que el sexo en la vida real es muy distinto al de las películas porno, pero su cerebro se acostumbra a ello y, cuando se enfrentan a la cruda realidad, son incapaces de satisfacer a sus parejas y a ellos mismos. En el porno todos los penes y las tetas son más grandes (mucho más grandes), las erecciones son instantáneas y duran hasta el infinito, todas las mujeres tienen tendencias exhibicionistas y nadie eyacula antes de tiempo, pese a que en la realidad un tercio de los hombres de todas las edades sufren eyaculaciones precoces con frecuencia.
 
A los jóvenes criados en el porno los preliminares, sencillamente, les aburrenPero esto no es lo peor del porno, lo peor es que no enseña cómo debe hacerse el amor en pareja para que resulte satisfactorio para ambas partes. “Después de algunas palmaditas en los pechos y tal vez un poco de cunnilingus, el resto es felación y coito”, explica Michael Castleman, uno de los más reconocidos periodistas de sexo de Estados Unidos, en su blog. “Por supuesto, los genitales son importantes para hacer el amor y el sexo oral puede ser maravilloso. Pero normalmente los genitales no funcionan bien si antes no se trata con delicadeza y amor el resto del cuerpo. El sexo pornográfico se centra en exclusiva en los genitales”.
 
Comparado con los hombres, las mujeres necesitan mucho más tiempo para calentarse y sentirse a gusto con el intercurso sexual. La mayoría necesitan entre 30 y 45 minutos de besos, abrazos, masaje mutuo de todo el cuerpo y sensualidad creativa y juguetona antes de entrar en harina. Y la cruda realidad es que la mayoría de los jóvenes que hoy tienen menos de 30 años no tienen ni idea de todo esto: han aprendido, erróneamente, que el sexo es otra cosa, y los preliminares, sencillamente, les aburren.
 
 
Aprendiendo a disfrutar del sexo real
 
Para redescubrir el sexo no hay que demonizar el porno, ni condenar las fantasías asociadas a éste: hay que reinterpretarlo como lo que es, una fantasía. “Es muy importante que, al igual que los adolescentes reciben educación sexual en la escuela, y saben, o deberían saber, qué es la pubertad, qué son las hormonas o qué es el sexo seguro, sepan que el porno está ahí y que es una fantasía, que no es real y que no es algo que deban hacer con su novia”, explicaba la exactriz porno Sasha Grey en El Confidencial. “Si no se habla de ello los chicos asumen que es lo normal”.
 
Abel empezó a disfrutar del sexo no pornográfico cuando descubrió que sus fantasías no eran “malas” por sí mismas, eran “malas” en la medida en que reforzaban actitudes y dinámicas perniciosas. “Necesito enfocarme menos en evitar los sujetos de mis fantasías pornográficas –incesto, violaciones, sadomasoquismo…– y más en deshacerme de las dinámicas que conllevan –adicción, soledad, voyerismo…–. De esta forma puedo conocer mis deseos pervertidos sintiéndome cómodo compartiéndolos con mi compañera. De esta forma puedo incorporar otras dimensiones de la sexualidad que hasta ahora había excluido del sexo: sensualidad, emoción y concentración”. 


Los gustos televisivos europeos

 
 
 
En Italia la audiencia se decanta por los debates políticos y en Portugal, por las telenovelas
 
 
Programas culinarios como MasterChef o Top Chef, series de producción nacional como Isabel, Águila Roja y la recién estrenada El tiempo entre costuras, o variopintos concursos musicales (La voz o Tu cara me suena) copan día a día, con permiso del intocable fútbol, la parte alta de los índices de audiencia en España. El panorama televisivo es parecido (series y grandes espectáculos) en los países europeos, pero con algunos matices, como el aluvión de telenovelas en Portugal, los acalorados talk shows políticos de Italia o la apuesta por las producciones norteamericanas en Francia.
 
 
PORTUGAL
 
Fuera del fútbol, las preferencias de los portugueses a la hora de ver televisión están claras. En los días de diario, mandan las telenovelas. Por eso, tanto la TVI (del grupo Media Digital, participado por PRISA) como la SIC, las dos cadenas privadas portuguesas, programan, en prime time y desde hace años, diversas telenovelas, que se convierten automáticamente en los programas más vistos. Mientras TVI, la cadena más seguida del país, elige producciones propias, SIC opta por producciones brasileñas. Los fines de semana la cosa cambia y el espectador se inclina por los realities. La TVI programa A casa dos segredos, una suerte de Gran Hermano, mientras que su competidor SIC apela a Factor X.
 
 
REINO UNIDO
 
“Somos amantes de los grandes shows y las series”, comenta el periodista Stephen Armstrong. En 2013 la mayor batalla por la audiencia en la televisión británica se ha librado entre Factor X y Strictly come dancing, la versión británica de Mira quién baila. Factor X lleva ya 10 temporadas reuniendo a entre 7 y 10 millones de británicos los sábados y los domingos, pero ha perdido espectadores en sus dos últimas temporadas. El pasado sábado 19 de octubre Stricty come dancing obtuvo el 43,9% de la audiencia, mientras que Factor X fue visto por 7,8 millones de personas (33,7% de la audiencia), según datos del organismo oficial que mide las audiencias en el país (BARB). En cuanto a series, la otra gran pasión de los británicos, rompe Downton Abbey (ITV), actualmente en su cuarta temporada. El pasado domingo tuvo 9,6 millones de espectadores, seguida de Coronation Street (ITV), con 9,4. En el apartado de informativos, los más vistos son los de BBC y sus audiencias fluctúan entre tres y cinco millones.
 
 
ALEMANIA
 
La televisión alemana emite varios contenidos de éxito asegurado. Los domingos, la veterana serie Tatort arrasa casi sin falta. Los episodios de esta serie de detectives están ambientados en diferentes lugares de Alemania y protagonizados por diferentes equipos policiales. Los escenarios más comunes son Berlín, Múnich y Hamburgo, pero también aparecen Colonia, Leipzig, Bremen, la cuenca del Ruhr… Las localidades se enorgullecen de tener su propio episodio de Tatort, que empezó a filmarse en 1970. El pasado marzo, uno de sus episodios logró una cuota de pantalla del 34,1% (13 millones de espectadores). En 2012, la segunda cadena pública ZDF superó en audiencia a la privada RTL, víctima del ligero declive de los programas de casting y de su sempiterna telenovela de la tarde Gute Zeiten, schlechte Zeiten. Los debates políticos de Günther Jauch triunfan cada domingo en la primera cadena ARD. Los sábados son del programa de entretenimiento Qué apostamos, cuya primera emisión con el presentador Markus Lanz siguieron 13,6 millones de personas hace un año.
 
 
ITALIA
 
La audiencia italiana está cada vez más fragmentada. “Es muy raro que un programa sea visto por 10 millones de personas, como ocurría en el pasado”, dice Massimo Bernardini. Él conduce en la Rai3 TV Talk, que cada fin de semana traza un balance de los ganadores y vencidos de la pequeña pantalla. “Ahora solo pasa con la final de Sanremo o con el fútbol”. Todo lo demás es una guerrilla a la conquista del espectador voraz y distraído que no se encariña con nada. En este río caudaloso, existen algunas rocas. “Una anomalía muy nuestra es el talk show político”, sigue Bernardini. Cada cadena tiene una o dos citas semanales, en el prime time, con las arenas donde unos cuantos políticos se sientan en el centro, el público en unas gradas alrededor y el presentador-periodista, de pie, intenta domar gritos y propagandas. Las dos joyas de la corona son Ballarò, en la pública Rai3, que reúne a cinco millones, y Servizio pubblico, en la comercial La7, que roza los tres. Todo esto va acompañado de una crisis de los talk shows de entretenimiento puro y duro. Son pocos los programas que funcionan, entre ellos, Italia’s got talents (Canale5, Mediaset) y Ballando con le stelle (Rai1). A los italianos les gustan más las series de ficción producidas en Italia: Le avventure di Montalbano (Rai1), inspirada en las novelas negras de Andrea Camilleri, y Don Matteo (Canale5), las aventuras de un cura de provincia. “Aunque ya estén cerradas, cada vez que se vuelven a emitir cosechan cifras estelares”, dice Bernardini.
 
 
FRANCIA
 
Con una industria audiovisual fuertemente subvencionada y amparada por el Estado, Francia es también tierra fértil para las series televisivas producidas en EE UU, que representan el 55% del consumo. Entre ellas, El mentalista acapara los picos de audiencia. A escasa distancia se sitúan la serie cómica Pep’s (padres, alumnos, profesores, por sus siglas en francés), de producción nacional, y la estadounidense Mentes criminales. Las tres son emitidas en la cadena privada TF1, la más vista en el país, junto con los canales públicos France 2 y France 3, según Médiametrie. En la abundante producción nacional hay programas de telerrealidad (L’amour est dans le pré), familiares (Fais pas ci, fais pas ça) y seriales (Plus belle la vie), pero también hay espacio para la experimentación con los formatos (como la microserie Bref, finalizada) y una inveterada devoción por los programas de debate y por el cine. Los adultos franceses pasaron, en 2012, una media de tres horas y 50 minutos por día viendo la televisión. En 2013, además, 13,3 millones de personas, más de un cuarto de la población mayor de 15 años, ven la tele en soportes alternativos (en ordenadores, móviles y tabletas), en directo y en diferido, según el estudio Global TV / Médiametrie.

 
Con información de Antonio Jiménez Barca (Lisboa), Maruxa Ruiz del Árbol (Londres), Lucía Matji (Roma), Juan Gómez (Berlín) y Juan Peces (París).

domingo, 3 de noviembre de 2013

Esta crisis ha beneficiado al 1% más rico y ha hundido a la clase media

 
 
 
En el juego de póker en que se ha convertido la economía actual, las apuestas siguen subiendo. Pero no precisamente para la prosperidad del mundo, sino para su hundimiento. Hoy se apuesta a la quiebra de los países y se espera obtener con ello jugosos dividendos.
 
Como certifica el último informe del Boston Consulting Group, el 40% del ingreso mundial, queda en manos del 1% más rico del planeta, algo que he advertido varias veces pero ahora lo dice una voz oficial. El clip de arriba muestra el incremento de la desigualdad para Estados Unidos en los ùltimos 30 años. Esto da cuenta de los enormes beneficios que el modelo económico y la actual la crisis ha generado para los más ricos, mientras el fuerte golpe para los más pobres y para el extermino de la clase media corre a raudales. Se dice que en el juego de póker, Usted debe detectar a los 5 minutos quien es el tonto. Y si no lo detecta, quiere decir que el tonto es Usted.
 
Europa ha sido el tonto de esta crisis al dejarse contagiar de toda la corrupción de los bancos estadounidenses. Bancos que creían realizar el “trabajo de Dios”, como afirmó Lloyd Blankfein, el CEO de Goldman Sachs. Los principales bancos estadounidenses, que no sólo son los dueños de la Fed, sino que de gran parte del mundo, son los grandes inventores de esta crisis y apropiaron los estigmas más perversos de la doctrina de Ronald Reagan, para hundir a la economía mundial. Como señala Paul Farrell, uno de los más lúcidos comentaristas de The Wall Street Journal, la ideología autodestructiva de Reagan amenaza con derribar varios siglos de capitalismo. Esto es lo que tiene al mundo viviendo el fuerte proceso de bifurcación social en el cual la clase media corre el peligro de ser exterminada.

Balas con GPS para perseguir delincuentes como en película

 
 
 
 
 
Puede que parezca sacado de una producción cinematográfica de James Bond: una bala que se dispara desde un auto, y que tiene en su interior un sistema de posicionamiento global (GPS, por sus siglas en inglés) para localizar con exactitud el auto de un sospechoso.
 
Pero no se trata de un arma de ciencia ficción, sino de un dispositivo diseñado para que las persecuciones que la policía realiza a alta velocidad sean más seguras y no pongan en riesgo la vida de quienes están conduciendo en la zona.
 
Se llama StarChase y funciona -como se ha visto tantas veces en las películas- apretando un botón dentro del vehículo policial. Al hacerlo, se abre una especie de tapa que libera un proyectil que se adhiere al automóvil que se encuentra en frente.
El sistema se utiliza en cuatro estados de EE.UU.: Iowa, Florida, Arizona y Colorado.
La instalación cuesta US$5.000 y cada bala tiene un valor de US$500.
 

Usos prácticos

Una vez que el proyectil alcanza el auto, la policía puede suspender la persecución porque el dispositivo permite rastrear la ubicación del vehículo con precisión y determinar su velocidad, casi en tiempo real.
"Esta táctica es muy útil para la policía y ya ha dado resultados. Ha sido posible rescatar a niñas víctimas de tráfico de personas y detener a conductores bajo la influencia del alcohol", afirma Trevor Fischbach, presidente de StarChase.
Dave Allen, profesor de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, realizó recientemente un estudio acerca del uso de la tecnología por parte de los cuerpos policiales del Reino Unido y coincide con Fischbach.
"Se trata de una aplicación de la tecnología muy interesante, que tiene un uso práctico concreto. Creo que los costos disminuirán significativamente y que pronto será utilizada de forma rutinaria", dice Allen.
El docente añade, sin embargo, que también es importante garantizar que la tecnología no se use sólo por usarse. Explica que existen otras maneras de perseguir a un vehículo y que este mecanismo podría atentar contra ciertos derechos ciudadanos.
 
Redacción   BBC Mundo   Última actualización: Viernes, 1 de noviembre de 2013

México inicia su batalla oficial contra la cultura del sobrepeso

  

El Gobierno grava el consumo de refrescos y ‘comida chatarra’ en un primer paso para combatir unos hábitos perjudiciales muy enraizados.

 "En este país están gordos hasta los profes de gimnasia", dice un médico
 


Este viernes por la mañana, en una obra de construcción de un edificio en México DF, un capataz respondía a la pregunta de cuál es la bebida que más consumen los albañiles que están a su cargo: “La coca es la que reina”. A su lado, otro responsable de obra hacía un cálculo de la cantidad que se toman cada día: “Yo creo que un promedio de dos litros por cada cabrón, ¿no?”.
 
México es el mayor consumidor de bebidas azucaradas del mundo. Una media de 163 litros por persona cada año. Los refrescos y la comida chatarra, los alimentos procesados, son elementos clave en una cadena de problemas de salud vinculados a dietas hipercalóricas que se traducen en cifras de epidemia. Un 71,3% de los adultos tiene sobrepeso o está obeso, porcentaje que entre las niñas y los niños entre cinco y 11 años es del 32 y el 37% respectivamente. Unos 80.000 mexicanos murieron en 2012 por culpa de la diabetes. Tres de cada cuatro camas de hospitales públicos está ocupadas por pacientes con enfermedades relacionadas con estos problemas. Cada año el sistema de sanidad se gasta 60.000 millones de dólares en este campo de patologías.
 
La mala alimentación se ha convertido en un hábito incrustado en la cotidianeidad de los mexicanos. En la misma obra donde hablaban los capataces, un albañil explicaba su relación con el refresco azucarado más famoso del mundo: “Antes tomaba más. Ahora bebo como medio litro al día. Intenté dejarlo, pero no puedo, se me da por tomar. Es como una ansiedad”.
 
En este complejo contexto, el Gobierno de México lanzó este jueves un plan nacional contra la obesidad y la diabetes. Contempla medidas como gravar con un peso cada litro de bebida azucarada, imponer un impuesto extra del 8% a la comida chatarra, limitar los horarios permitidos para publicitar esos productos en la televisión y prohibir que se vendan en las escuelas. Fundamentalmente, se trata de elevar el precio de bebidas y comidas que se consideran perniciosas para desalentar su consumo y, si la regla de tres funciona, atenuar la crisis de salud.
 
El Gobierno ha puntualizado que su plan no espera resolver el problema a corto plazo, sino contenerlo. Otros piensan que el único afán de la Administración es recaudar más dinero. De fondo, está el principal nudo que México deberá desatar con los años: el enganche a los malos alimentos de una sociedad sedentaria y con amplias capas de pobreza.
 
El epidemiólogo Enrique Goldberg considera que la batalla contra la obesidad y la diabetes es una “emergencia nacional”, pero no confía en el rumbo que acaba de poner el gobierno de Enrique Peña Nieto. Para él estos planes son “un disfraz de medidas impositivas a las que quieren darle un cariz moral”. Goldberg echa en falta un proyecto educativo ambicioso a largo plazo que haga de las escuelas, las familias y los medios de comunicación una red de promoción de los buenos hábitos. Critica, por ejemplo, el olvido de la gimnasia en las escuelas –“En este país hasta los profesores de educación física están gordos”– y el confinamiento de los niños al interior del hogar por razón del miedo a la inseguridad en las calles. Y recuerda que el problema de la alimentación en México es una cuerda con dos cabos: “Obesidad y desnutrición”.
 
Las predicciones oficiales, sin embargo, parecen alentadoras. Según estudios del Instituto Nacional de Salud Pública, solo con la medida de gravar con un peso cada litro de refresco se reducirá su consumo en unos 20 litros anuales por habitante –con respecto a los 163 actuales– y de cara a 2030 se darían medio millón menos de casos de diabetes. El Instituto ambicionaba más, pues propuso al Ejecutivo que el gravamen a las bebidas azucaradas fuese el doble, dos pesos por litro, pero el Gobierno lo dejó en uno. Aún así, la industria de los refrescos ha puesto el grito en el cielo por esta innovación impositiva.
 
El presidente de la Asociación Nacional de Refrescos y Aguas Carbonatadas, Emilio Herrera, afirma que los estudios prospectivos de salud no tienen “un sustento sólido”. Si bien no niega el hecho de que los refrescos tengas muchas calorías, considera que el tiro del Gobierno está desviado: “No hay elementos que justifiquen que el refresco cause diabetes u obesidad. Lo que ocasiona la obesidad es la diferencia entre la ingesta calórica y el gasto de energía de actividad física”. Además, alerta de que aún en caso de que los consumidores abandonen ciertos refrescos por ser más caros, eso no garantiza que no se pasen a consumir, por ejemplo, bebidas azucaradas más baratas que se elaboren en el sinfín de puestos callejeros que ocupan las calles mexicanas. Por último, señala otro nubarrón que podría venir con el castigo a los refrescos: “Si se producen menos cantidades de bebida, habrá menos empleos”. 
A priori, la baza del Gobierno, aparte de desalentar el consumo de alimentos poco nutritivos, es invertir la mayoría de los impuestos recaudados en políticas saludables. Según la senadora Marcela Torres Peimbert, que ha trabajado a favor de este proyecto, quitando un 20% de ingresos que deben ser derivados a los Estados un 80% de lo recaudado (se estiman en más de 700 millones de dólares anuales) se dedicará a mejorar el acceso al agua potable en las comunidades rurales (donde la pobreza se combina con un consumo desaforado de refrescos), a programas de prevención y a instalar bebederos de agua en las escuelas, un detalle que parece anecdótico pero que indica la falta de cultura de la salud que aqueja a México.
 
Alejandro Calvillo, de la asociación Poder del Consumidor, recalca que en las escuelas ha existido hasta el momento una falta de regulación total en lo que toca al cuidado de la buena alimentación. Él celebra que ahora se prohíban en los colegios las máquinas expendedoras de refrescos y de comida chatarra, y todavía más que se vaya a poner fuentes para que los alumnos puedan beber agua gratis. “Los niños están horas y horas cada día cautivos en un espacio en el que no tienen acceso a agua para hidratarse”. Calvillo cree que la lucha contra los refrescos es crucial. Se pregunta cómo es posible que en el mercado nacional haya bebidas azucaradas más baratas que el agua embotellada, y afirma que ningún otro producto de la dieta de los mexicanos representa “la ingesta de calorías vacías” que representan los refrescos.
 
México inicia un combate largo contra sus propios hábitos, contra una adaptación abrupta a la sociedad de consumo moderna, incluso contra un criterio ancestral sobre lo relleno y lo flaco. Hace años, el poeta mexicano Salvador Novo, en su texto Los mexicanos las prefieren gordas, escribía estas líneas entre el humor y la crítica cultural. “Campesinos, obreros y soldados –como quien dice, el nervio de nuestra nacionalidad– son los abanderados de una tradición impoluta que los impulsa, con decidida predilección, a enamorarse de las camaradas más rollizas y muelles”.

 

sábado, 2 de noviembre de 2013

Diez herramientas para evitar que espíen tu datos (o al menos intentarlo)

 
 
 
Como cuentan en privado los funcionarios del CNI, el único método infalible para evitar el espionaje de cualquier agente externo de los ficheros personales de un usuario es guardarlos en un ordenador sin conexión a internet. Resulta lamentable, pero en la actualidad el rastro de las personas en la red es monitorizado continuamente en ejercicio de un poder absoluto y oscuro de cuyas garras no es posible escapar.
 
El Gran Hermano no es un mito, y si leyésemos de una sentada todas las noticias referentes al espionaje de las agencias de inteligencia que se han publicado desde el estallido del escándalo Prism en Estados Unidos, nos escandalizaríamos. Sin embargo, la inmensa mayoría de los usuarios lo han asumido -incluso antes de las últimas filtraciones- con estoicismo, aprendiendo a vivir con ello como quien acepta que su hogar es también la morada de un fantasma.
 
No es necesario llegar al extremo de los miembros de la red terrorista Al Qaeda, que para evitar la interceptación de sus comunicaciones nunca envían correos electrónicos, sino que los guardan como borrador en cuentas a las que tienen acceso los terroristas con una contraseña común, pero cada vez existen más herramientas para evitar que espíen nuestros datos, o al menos para minimizar nuestra exposición al espionaje.
 
La mayoría son programas de software libre, muchos de los cuales pueden reeemplazar con eficacia las herramientas mainstream, por ejemplo en el caso de las aplicaciones de mensajería o el email. En otros campos, como en el de los buscadores o navegadores, la sustitución resulta más compleja: su calidad no alcanza la de Google o Chrome. No obstante, puede que a más de uno le resulten útiles.
A continuación, presentamos algunas de estas herramientas, además de una serie de consejos para evitar que nuestros datos digitales lleguen a manos indeseadas. Lamentablemente, en muchas ocasiones no lo podremos evitar. Por ejemplo, nadie puede vivir eternamente sin usar la tarjeta de crédito.
 
 
1. Comunicaciones cifradas 
 
Utilizar programas de cifrado de datos puede ser una solución efectiva para evitar que nuestros mensajes sean interceptados. Al menos, obligaría a cualquier a agente externo interesado en la información a descifrarla. Dentro de las aplicaciones gratuitas para móviles están Red Phone y Seecrypt, aunque esta última sólo durante los primeros meses. Una de las más populares es Silent Circle, pero en este caso cuesta diez euros al mes. 
 
 
2. Correo electrónico alternativo
 
Es difícil encontrar un proveedor de correo electrónico, al menos entre los grandes, sobre el que no se haya cernido la sombra de la sospecha. En ese sentido, Lavabit -el proveedor que utilizaba Snowden- y la propia Silent Circle acaban de lanzar Dark Mail Alliance, un servicio de correo electrónico basado en software libre. En la misma línea, el proveedor ruso Yandex Mail también está limpio.
 
 
3. Programas minoritarios
 
Cuanto más mainstream es un programa informático, más posibilidades existen de que las agencias de inteligencia se interesen por registrar su actividad. Aunque usar un software minoritario puede resultar ineficiente por la ausencia de una masa suficiente de usuarios, es posible crear círculos de relaciones -tendrás que convencer a unos cuantos amigos, o utilizar estas herramientas para conversaciones muy concretas- basados en alternativas.
Por ejemplo, Vine, el sistema de mensajería cuyos vídeos apenas duran seis segundos. O Kakao Talk, un nuevo messenger para smartphones. Incluso existen sustitutos de Facebook como Diáspora, también libre; o a Google Maps: Open Street Maps; o a Flickr: Piwigo.
 
 
4. ¿No buscar en Google?
 
A priori, parece una misión imposible dejar de urilizar el mejor buscador del mundo, aunque en los últimos tiempos se ha posicionado como una alternativa viable DuckDuckGo, un buscador basado en una API inspirada en los prinicpales motores de búsqueda que utiliza la información de sitios públicos con el objetivo de mejorar los resultados. Además, no registra la información del usuario.
 
 
5. Almacenamiento en la nube.
 
Millones de usuarios utilizan cada día distintos servicios de almacenamiento en la nube, uno de los negocios en alza de internet. Mientras las malas lenguas afirman que DropBox ya está siendo monitorizado por las agencias de inteligencia, todo un ecosistema de servicios alternativos están naciendo en la red.
El más famoso es Mega, la plataforma de Kim Dotcom que utiliza un complejo sistema de encriptación, pero existen otros servicios, mucho más underground, capaces de ofrecer prestaciones solventes. Entre ellos, Sparkleshare o Ubuntu One.
 
 
6. Navegación anónima
 
En internet, las direcciones IP de los usuarios son su carnet de identidad. Aunque en algunos sitios bloquean la entrada al internauta cuando se utilizan este tipo de trucos, hay muchas herramientas disponibles en la red para cambiar de forma aleatoria la IP de un equipo. También existe la posibilidad de usar Tor, el navegador de la deep web que a través de su red de servidores en todo el mundo camufla las IP originales. Sin embargo, a nivel de usabilidad para la inmensa mayoría de usuarios resultará demasiado complejo.
 
 
7. Mejor escribir que hablar
 
En un tiempo en que existen programas de identificación y análisis de llamadas como Batvox, de la firma Agnitio, la única empresa española que aparece en los archivos de Wikileaks, es más fácil pasar inadvertido haciendo uso de mensajes de texto en lugar de llamadas. En esa línea, los SMS son más seguros que sistemas como Whatsapp o Line, ninguno de los cuales ha implementado un servicio de cifrado. Todo lo contrario que iMessage, que sí cifra las comunicaciones de sus usuarios.
 
 
8. Las tarjetas de crédito
 
A estas alturas, parece imposible dejar de utilizar tarjetas de crédito y pagar siempre en metálico, pero los usuarios deben saber que los registros de sus operaciones representan uno de los bancos de información sobre personas más importantes que tienen a su disposición las agencias de inteligencia. Según la información que ha trascendido, de momento VISA mantiene a salvo la información de sus clientes de las injerencias de la NSA.
 
 
9. La batería del móvil
 
De este asunto, Snowden, que en sus reuniones secretas guarda el móvil dentro de la nevera para evitar que emita señales, sabe latín. Desde hace tiempo se especula en la red con la teoría de que a un iPhone no se le puede quitar la batería para que la localización de su propietario siempre sea accesible. Se piensa esto, precisamente ,porque un teléfono sólo deja de emitir señales (pings) cuando no tiene la batería puesta. Si quieres perderte, no basta con apagar el móvil.
 
 
10. Expansión del Bitcoin
 
Hasta la fecha, la moneda virtual, descentralizada y anónima es más popular entre los especuladores que para el ciudadano medio. No obstante, cada vez son más los negocios tradicionales que aceptan la criptomoneda para pagar determinados bienes y servicios. La detención del fundador de Silk Road, el mercado negro de internet, hace apenas un mes, no se produjo porque el FBI hubiese seguido el rastro de su cartera virtual, sino más bien porque había cometido la ingenuidad de escribir en un foro, utilizando su nombre real, cuando ya era un delincuente en potencia.


Mensajes post mórtem desde el cielo

 
 
 
Un empresario italiano idea una web gratuita para poder despedirte de tus familiares y amigos una vez hayas muerto.
 
 
El proyecto de Vincenzo Rusciano nació hace tres años en una autopista cualquiera. Acostumbrado a desplazarse cada día en moto para ir a trabajar coincidió varias veces en la carretera con personas que acababan de sufrir un accidente de tráfico. En ese momento, su mente se activaba y le mandaba mensajes de este estilo: “Un día podría ser yo el que sufra este accidente y, si eso pasara, me enfadaría mucho no haberme podido despedir de los míos”.
 
Este miedo racional que podemos tener todos en algún momento de nuestra vida le empujó a crear una plataforma donde la gente pudiera despedirse de los suyos desde el cielo. El proyecto lleva el nombre de Heavenote y es una web gratuita que permite registrar unos mensajes que sólo son enviados a las personas que elijamos una vez hemos fallecido. “En la fase inicial de la idea tuvimos algunos problemas porque sabemos que la muerte es un tema todavía muy tabú en la sociedad occidental, por lo que decidimos darle una estética que se alejara del mal rollo y utilizar lo menos posible la palabra ‘muerte’ en toda la página web”, explica Vincenzo.

El proyecto tiene algunos competidores ya que existen páginas americanas que permiten hacer lo mismo, aunque ninguna de ellas es gratuita. Incluso hay una aplicación, LivesOn, que permite al usuario seguir tuiteando después de la muerte. Otra de las diferencias que señala el emprendedor italiano es que en su proyecto se pueden añadir archivos adjuntos y fotografías, y avisa que muy pronto también será posible subir videos. “La diferencia que existe entre este proyecto y un testamento, es que este último es un documento cerrado en el que no se puede añadir nada, mientras que con Heavenote se pueden hacer cambios siempre que se considere oportuno”, cuenta Rusciano.


Cómo funciona

La plataforma web está operativa desde el pasado mes de marzo, y aunque sea gratuita muy pronto añadirá también una versión Premium de pago. La diferencia entre ambas estará en el chequeo de nuestro estado vital. Una vez que el usuario está inscrito recibe correos electrónicos en los que tiene que verificar si todavía sigue vivo: “El cliente selecciona la periodicidad con la que quiere recibir estos mensajes, con un máximo de tres meses, y el tiempo que necesita para responder, ya que puede ser que en ese momento se encuentre fuera de viaje. En caso de que no se haya producido una respuesta, se vuelve a enviar un aviso, y es entonces cuando se transmiten los mensajes escritos a las personas seleccionadas”, explica el empresario.
 
En la versión Premium el usuario tiene que dar un código a una persona de confianza, que será la encargada de introducirlo en la página una vez se produzca la pérdida. El sistema también intenta contactar con el cliente en cuestión antes de enviar el mensaje definitivo.

Vincenzo cree que el proyecto puede ser utilizado por cualquier persona, aunque admite que hay un público potencial que son esas personas que trabajan en una profesión de riesgo o están luchando contra alguna enfermedad complicada. “Creo que todos tenemos la necesidad humana de despedirnos o de decirles a las personas que queremos cosas que, es posible, que no nos atrevamos a decirles en persona”, señala el italiano. Así, los mensajes pueden ser de un estilo más afectivo, aunque el empresario no descarta que se utilice el sistema para transmitir informaciones de tipo más práctico del estilo “te he dejado 10.000 euros en una cuenta determinada”.
 
Un año después, Vincenzo se muestra satisfecho con un proyecto que le obliga a morirse cada semana de manera virtual para comprobar que todos los cambios funcionan. “Me suelo morir por la tarde, y la verdad es que por las mañanas me levanto con una fuerza tremenda”, bromea el empresario. Ya más serio, Vincenzo termina con una reflexión: “La vida pasa muy rápido y, a veces, nos creemos que somos inmortales. Aunque sólo sea para recordarlo, este proyecto ya vale la pena”. Lo dice en vida y no sabemos si es uno de los mensajes que ha dejado preparados para mandar algún día a la humanidad desde el cielo.


Albert Domènech   Barcelona  Última actualización: 07/10/2013 - 09:45h

¿Impulso sexual sin control? Por qué los hombres son más infieles

 
 
EL ELEMENTO CENTRAL DE LA PROMISCUIDAD
 

Que los hombres son más infieles que las mujeres es una creencia popular ampliamente extendida, pero sin apenas una base científica que la sostenga. Las estadísticas tampoco son fiables porque al preguntar por una cuestión propia de la esfera privada y asociada a connotaciones negativas se produce un alto porcentaje de respuestas falsas.
 
El argumento más recurrente para explicar la supuesta tendencia de los hombres a sucumbir más al deseo sexual se basa en las teorías evolutivas: en los albores de la humanidad los machos tenían múltiples relaciones para asegurar la fecundación y, con ello, la supervivencia de la especie. Nada más alejado de la realidad. Según los resultados de un reciente estudio publicado en el último número de la revista científica Personality and Social Psychology, la capacidad mental para ejercer el autocontrol es el elemento central de la promiscuidad y, efectivamente, es más débil en los hombres.
 
 En otras palabras, los hombres presentan mayores dificultades para resistir a la tentación porque tienen menos recursos para controlar los impulsos, según las conclusiones del experimento Sex Differences in Succumbing to Sexual Temptations A Function of Impulse or Control? Conducido por los psicólogos de la Universidad de Texas Natasha Tidwell y Paul Eastwick. “Las mujeres reaccionaron de forma más cabal, meditada y estable a los estímulos sexuales, sin apenas presentar dificultades para hacer elecciones rápidas sobre parejas potenciales, mientras que los hombres fueron más impulsivos”, según reflejan los investigadores en las conclusiones.
 
 
Una amenaza para ellas, pero no para ellos
 
La principal hipótesis del estudio para explicar las diferencias de sexo respecto a la capacidad de autocontrol es que los impulsos sexuales masculinos son más intensos. A pesar de ello, se trata de un comportamiento adquirible que “funciona (eficazmente) de manera similar en ambos sexos”, matizan los autores. Una cuestión de género asimilada en el diseño de las terapias para tratar la adicción al sexo, que ha crecido porcentualmente en los últimos años por diferentes factores.
 
Las mujeres reaccionaron de forma más cabal, meditada y estable a los estímulos sexualesOtros estudios previos, llevados a cabo por investigadores de la Universidad McGill, confirmaron esta diferencia conductual entre hombres y mujeres a la hora de reaccionar frente al deseo sexual. En uno de los más evidentes, actores y actrices trataron de ligar con los participantes del estudio, todos ellos casados, en una sala de espera. Posteriormente, se les preguntó sobre su reacción típica a un comportamiento molesto de sus parejas, como por ejemplo, llegar tarde. Los hombres que habían estado flirteando fueron menos condescendientes, pero las mujeres tendieron a perdonarlos más, lo que sugiere que su flirteo previo había generado una respuesta protectora sobre su relación. Es decir, que las mujeres consideran la atracción de otra persona como una amenaza y ante ella activan una serie de alarmas, algo que no sucede en el caso de los hombres.
 
 
La influencia educativa y cultural sobre el autocontrol
 
Para medir la intensidad de los impulsos sexuales en comparación con la capacidad de autocontrol, los psicólogos de la Universidad de Texas mostraron a más de 600 participantes de ambos sexos una serie de imágenes de otras personas, que debían calificar según fuesen deseables o indeseables. El resultado fue que los hombres experimentaron un impulso mucho más fuerte hacia las personas que eligieron como deseables.
 
Los resultados de la investigación no son concluyentes en el sentido de que las respuestas de cada individuo están influenciadas por la personalidad de cada uno, el contexto sentimental por el que esté pasando la pareja y, sobre todo, por las causas que motiven la infidelidad. Asimismo, la vertiente cultural y educativa también juega un papel fundamental porque, según los sexólogos, las personas educadas en el derecho a disfrutar, el hedonismo y el egocentrismo serán probablemente infieles durante toda su vida y con todas sus parejas.
 
De lo que no hay duda es de lo extendidos que están este tipo de comportamientos, pues según la última encuesta del CIS sobre hábitos sexuales, el 20% de los españoles, hombres y mujeres, habían tenido alguna relación sexual con alguien que no era su pareja en ese momento. Un porcentaje que un sondeo internacional publicado recientemente por la empresa demoscópica británica YouGov eleva hasta el 23%.

viernes, 1 de noviembre de 2013

La caída libre del hombre que fue el empresario más rico de Brasil

 
 
Hasta no hace mucho, Batista era la imagen del éxito.
 
 
 
Eike Batista, el empresario brasileño que soñaba con ser el hombre más rico del mundo, sumó un nuevo capítulo al asombroso derrumbe de su imperio con un pedido de protección de bancarrota para la petrolera OGX, buque insignia de su grupo.
 
La solicitud de la empresa a la justicia brasileña fue realizada este miércoles, un día después que anunciara el fracaso de las negociaciones con tenedores de bonos para reestructurar una deuda de US$3.600 millones.
 
Especialistas sostienen que esta podría ser una de las mayores quiebras corporativas en la historia de América Latina, si no la mayor.
Y algunos advierten que tal vez sea un golpe demasiado duro para el grupo empresarial de energía y minería con el que Batista se convirtió en el hombre más rico de Brasil y octavo del mundo, antes de perder más de US$30.000 millones de su fortuna personal en año y medio.
"El problema de Eike Batista, que alguna vez era visto como una solución, era que sus empresas tienen una interconexión muy grande", dijo Luciano Losekann, jefe del Departamento de Economía de la Universidad Federal Fluminense (UFF).
"Un fracaso de OGX puede contaminar todas esas inversiones y tener una multiplicación devastadora en el grupo", agregó el experto, en diálogo con BBC Mundo.
 

Cambio de vientos

OGX fue creada en 2007 y llegó a ser vista como una especie de versión privada de la estatal Petrobras y más pequeña, favoreciéndose del entusiasmo que causaron los hallazgos de enormes yacimientos de petróleo en la costa atlántica de Brasil.
Su valor de mercado superaba los US$40.000 millones a fines de 2010. Y Batista, amante de las lanchas deportivas que estuvo casado con una mujer que modeló para Playboy, pasó a ser sinónimo de éxito.
 
Pero en una señal de cómo cambió aquel panorama, OGX falló en pagar en fecha el 1º de octubre US$45 millones en intereses de deuda y comenzaron a correr 30 días para que lograra un acuerdo con sus acreedores. El plazo vence este jueves.
Si es admitido el pedido de protección judicial que presentó ante la justicia de Río de Janeiro, donde OGX tiene su sede, la empresa tendrá 60 días para presentar un plan de reestructuración que los acreedores luego pueden aceptar o rechazar.
Si fuera rechazado, la empresa entraría en quiebra.
Un acuerdo entre empresa y acreedores se ha logrado en menos de un cuarto de los casos de protección presentados ante la justicia brasileña desde 2005, informó el diario O Estado de Sao Paulo.
En su pedido de protección judicial, la empresa declaró que su deuda consolidada asciende a 11.200 millones de reales (cerca de US$5.100 millones) que incluyen los bonos en el mercado internacional.
Las acciones de OGX se desmoronaron este miércoles un 26% en la bolsa de Sao Paulo, que cerró en rojo por segundo día consecutivo.
 

"Bendecido"

Los problemas de OGX y del imperio Batista asomaron el año pasado con el anuncio de que su producción sería bastante menor a lo esperado.
Los inversores comenzaron a sospechar que podría haber problemas para que la empresa cumpliera con sus compromisos financieros y OGX perdió rápidamente valor de mercado.
La situación se agravó este año cuando la firma admitió que podía interrumpir en 2014 la producción de petróleo en el campo de Tubarão Azul, ante dificultades que habían surgido.
La caída de cerca de 90% del valor de las acciones de OGX afectó la confianza en otras empresas del grupo de Batista, que abarca rubros diversos como puertos, minería y energía.
Sergio Lazzarini, profesor de estrategia en la escuela de negocios Insper de Sao Paulo, sostuvo que Batista fue "exagerado en todos los sentidos" y se sobreestimaron los resultados sin bases sólidas.
"El mayor atributo de los emprendedores es ser optimista por definición, pero aquí hubo demasiado", indicó Lazzarini recientemente a BBC Mundo.
Sin embargo, Batista dijo que creyó en su proyecto, durante una entrevista publicada en septiembre en el diario The Wall Street Journal.
"Viviendo en un país que tiene aquellos descubrimientos de petróleo gigantescos, ¿por qué yo no podía haber sido bendecido con uno de ellos?", interrogó el empresario, que en noviembre cumplirá 57 años.
Ahora muchos se preguntan hasta qué punto sus problemas afectarán a más firmas en la mayor economía latinoamericana."El fracaso de OGX crea una duda sobre la viabilidad de otras empresas nacionales en el área de petróleo", sostuvo Losekann.

Gerardo Lissardy  BBC Mundo, Brasil   Última actualización: Jueves, 31 de octubre de 2013

¿Cuán probable es que nos caiga un trozo de basura espacial?

 
 
 
Al principio el anuncio pasó casi inadvertido: un satélite europeo que durante cuatro años estudió en detalle la fuerza de gravedad de la Tierra se quedó sin energía y se desplomará sobre el planeta a principios de noviembre.
 
Hasta que un detalle puso en alerta a los científicos de la misión: si bien la mayoría de los 1.100 kg de la sonda GOCE (Gravity Field and Steady-state Ocean Circulation Explorer) se incinerarán al atravesar la atmósfera, hasta 50 fragmentos podrían caer en tierra firme o en el mar.
 
GOCE ha operado a unos 220 kilómetros de la superficie de la Tierra -más bajo que cualquier otro satélite-, lo que le ha permitido elaborar el mapa de la gravedad terrestre más preciso hasta la fecha.
Pero por el momento la hazaña científica del "Ferrari del espacio" -como fue bautizado el satélite por su diseño elegante- parece estar en segundo plano.
 
"Por ahora no podemos predecir cuándo y dónde esas partes pueden caer, pero determinaremos con más precisión el área afectada en el momento del reingreso", advirtió la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), la responsable del satélite.
Según explicó, esta incertidumbre se debe a los constantes cambios en la atmósfera, fuertemente influida por la actividad solar.
La ESA adelantó que actualizará constantemente sus predicciones y emitirá un alerta a la población si es necesario.
Sin embargo, aclaró que los riesgos para la vida humana y la infraestructura son mínimos, ya que dos tercios de la Tierra están cubiertos por agua y vastas áreas del planeta se encuentran despobladas.
Aun así, la pregunta que muchos siguen haciéndose es: ¿qué pasa si, a pesar de los "peros", alguno de esos fragmentos termina apuntando hacia nosotros?. ¿Hay algo que podamos hacer?
 
Para saberlo, BBC Mundo consultó a la mejor persona para responder este tipo de dudas: el Dr. Nicholas Johnson, jefe científico del Programa de Desechos Orbitales de la NASA, un centro pionero en el monitoreo de "basura espacial".


Dr. Johnson, ¿existe la posibilidad de que partes del satélite GOCE caigan en áreas pobladas?

Sí. GOCE está sobrevolando la Tierra en una órbita que va desde la latitud de 83 grados norte hasta los 83 grados sur. Es decir, sobre una ancha franja horizontal que rodea el planeta entre el Ártico y la Antártica. De modo que los fragmentos que sobrevivan a la atmósfera pueden caer en cualquier parte dentro de esos límites.

Aparte de GOCE, ¿cuán común es la caída de fragmentos de aparatos que orbitan la Tierra?


En los últimos 50 años un promedio de un desecho orbital ha caído a la Tierra cada día. Hablo sólo de objetos que fueron rastreados. La información sobre estos elementos es compilada por la Red de Vigilancia del Espacio de EE.UU. y está disponible para todo el mundo.

Entonces, con tantos restos de aparatos que entran a la atmósfera, ¿siempre hay algún riesgo para los seres humanos o la infraestructura?


El riesgo es pequeño pero no equivalente a cero. Muchos de los desechos que reingresan son muy pequeños y no sobreviven a la fricción de la atmósfera para alcanzar la superficie de la Tierra.
Una vez a la semana un aparato espacial o un fragmento de un cohete cae al planeta. Estos objetos a menudo contienen elementos que sí logran atravesar la atmósfera. Sin embargo, la mayoría de estas partes terminan en el agua o en una región escasamente poblada.

¿Ha habido algún reporte de heridos, muertes o destrucción de infraestructura desde que el ser humanos comenzó a enviar aparatos a la órbita terrestre?


Desde el Sputnik 1 [el primer satélite artificial de la historia, que fue lanzado en 1957 y cayó a Tierra un año después] no se ha reportado un solo herido debido al reingreso de desechos orbitales al planeta.

En caso de que haya riesgo para una zona poblada, ¿qué medidas se pueden tomar para proteger a las personas y qué debe hacer la gente por su cuenta?


Como es imposible predecir la trayectoria exacta de los desechos que reingresan a la atmósfera, no puede tomarse ninguna medida preventiva. Sin embargo, insisto en que el riesgo de lesiones y daños es extremadamente pequeño.

¿Cuántos desechos orbitan la Tierra en este momento?

Más de 16.000 objetos están siendo rastreados actualmente. Muchos más, millones, se encuentran también en órbita pero son muy pequeños para que podamos monitorearlos.

Con tantos objetos girando a nuestro alrededor y muchos más que vendrán, ¿se puede esperar que aumente el peligro de que nos caiga encima basura espacial?


Con una tasa de reingreso constante (1 por día), el riesgo existente -aunque muy pequeño- de lesiones aumentará a medida que se incremente la población mundial.

La mejor manera de evitar que esto suceda es controlar la entrada de los objetos para que caigan en áreas oceánicas amplias.

Esta técnica ya se utiliza para los vehículos logísticos que completan sus misiones a la Estación Espacial Internacional, pero sólo puede aplicarse en casos en que los aparatos cuentan con cohetes que pueden activarse para dirigirlos.

Cuando no existe esta posibilidad, no hay nada que hacer más que monitorear los desechos que logran cruzar la atmósfera, tratar de precisar dónde pueden caer y alertar sobre ello.


Las caídas más recientes


  • Enero de 2012: reingresó a la atmósfera la fallida sonda rusa Phobos-Grunt (en la foto), de unas 12 toneladas, que había sido lanzada para estudiar el Sol.
  • Noviembre de 2011: se desplomó sobre la Tierra el telescopio espacial alemán de rayos X ROSAT.
  • Septiembre de 2011: cayó el Satélite de Investigación de la Atmósfera Superior (UARS, por sus siglas en inglés), de casi seis toneladas.
En ninguno de los casos hubo víctimas ni daños.


Qué son los desechos orbitales


  • Son satélites y sondas científicas fuera de servicio, restos de cohetes y pequeñas partículas de "basura" que se producen por colisiones o la erosión de un aparato en órbita.
  • Algunos pueden ingresar de forma controlada a la atmósfera -usando sus motores-, mientras que otros lo hacen sin control alguno.
  • Para monitorearlos, tanto para evitar daños a otros aparatos en órbita como para prevenir accidentes en Tierra, la NASA creó en 1979 el Programa de Desechos Orbitales en el Centro Espacial Johnson en Houston, Texas.
  • Esta iniciativa se vale de información de radares, satélites y telescopios para rastrear los objetos orbitales.
  • Muchos de los desechos ya han caído en el planeta sin producir víctimas ni daños.
  • Predecir con exactitud dónde van a desplomarse es una tarea difícil, si no imposible.
Max Seitz   BBC Mundo  Última actualización: Miércoles, 30 de octubre de 2013

EE UU permite usar aparatos electrónicos todo el vuelo

 
 
Las llamadas telefónicas seguirán estando prohibidas


La Agencia de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) anunció este jueves que los pasajeros podrán usar dispositivos portátiles electrónicos también durante el despegue y el aterrizaje, hasta ahora prohibido. El requisito para que los viajeros puedan utilizar tabletas, móviles y libros electrónicos es que estos permanezcan en modo avión, cuando tienen inhabilitadas funciones telefónicas, pero que permite leer o escuchar música, por ejemplo. El organismo considera que la mayoría de las aeronaves usadas por las aerolíneas comerciales pueden tolerar la interferencia de las señales de radio que generan estos artefactos. Las llamadas telefónicas, sin embargo, seguirán estando prohibidas.
 
La FAA, que regula el tráfico aéreo en el país norteamericano, ha entregado una guía de instrucciones a las aerolíneas. Las compañías deberán decidir individualmente cómo aplicar esta normativa y también deberán revisar sus manuales de seguridad. Por ello, el cambio planteado por el organismo no se producirá de forma inmediata. No obstante, la FAA aseguró este jueves en un comunicado que espera que estas modificaciones se introduzcan totalmente “antes de que acabe 2013”.
 
El organismo califica como dispositivo portátil electrónico a “todo aquel que necesite de la electricidad para funcionar y que esté dirigido a las comunicaciones, a procesar datos y otras utilidades”. Por ejemplo, son dispositivos los libros electrónicos, tabletas, teléfonos inteligentes, MP3/MP4 o juguetes electrónicos, entre otros. La FAA establece que en algunos casos excepcionales los miembros de la tripulación del avión “podrán solicitar el apagado” de estos aparatos.
 
“Seguirá siendo necesario ir en modo avión durante todo el trayecto, tanto para la radio como para los dispositivos móviles, ya que estos siguen siendo un motivo de preocupación. En cambio, quien quiera leer su libro electrónico, modificar algo en Power Point, escribir en Word o jugar, podrá ahora hacerlo también durante el despegue y el aterrizaje, en todas las fases del vuelo, siempre que no necesite Internet”, explican desde el Departamento de Transporte. Navegar por la Red seguirá siendo posible para las compañías aéreas que ofrecen wifi en vuelo. La FAA también permite la tecnología Bluetooth para comunicación inalámbrica entre aparatos, como por ejemplo un teclado o unos auriculares.
 
“Creemos que las nuevas normas cumplirán tanto con los requisitos de seguridad como con el deseo creciente por parte de los pasajeros de usar estos dispositivos durante todo el vuelo”, ha explicado Anthony Foxx, Secretario de Transporte.
 
El Departamento de Transporte y Aviación se puso manos a la obra el pasado mes de enero, cuando un alto funcionario de la FAA, Michael Huerta, quiso averiguar si estos dispositivos eran seguros en todas las fases del vuelo. La FAA ha decidido ahora suavizar las reglas tras un extenso análisis elaborado por expertos en aviación, representantes de las aerolíneas, pasajeros y pilotos, entre otros. La modificación en la seguridad se debe a dos factores: en primer lugar, a la mejora del conocimiento científico y tecnológico y, en segundo, a que las leyes que regían la seguridad estaban obsoletas. La última revisión se hizo en la década de los sesenta. El comité de expertos asegura ahora que la mayoría de los aviones soporta las interferencias de las ondas de radio que producen estos dispositivos.
 
El organismo establece también que los dispositivos electrónicos más pesados, como los ordenadores portátiles, deberán guardarse durante el despegue y el aterrizaje debajo de los asientos o en los compartimentos superiores de la cabina. Las tabletas podrán ponerse en los bolsillos traseros de los asientos. Además, los expertos también han tenido en cuenta las opiniones de los ciudadanos recogidas tras un estudio sobre seguridad elaborado en agosto de 2012.
 
En las preguntas y respuestas de la página de la FAA, las autoridades reconocen que los pilotos estaban utilizando hasta ahora sus tabletas y ordenadores, pero para asuntos de seguridad de vuelo y no para temas personales.