miércoles, 4 de mayo de 2011

La cultura no nos cura de la superstición

Foto from radio.studio92.com

Uno de cada cinco españoles cree en videntes o astrólogos sin importar el sexo, la religión o el nivel sociocultural - En un mundo tecnificado, la magia aún es negocio.
La consulta está en un piso del elegante barrio de Salamanca de Madrid. Es un despacho discreto que comparte oficina con una inmobiliaria y un abogado. En la escueta decoración, apenas un par de detalles orientalistas y un póster con las constelaciones. Sobre la mesa, ni velas negras ni bola de cristal: hay un ordenador portátil y dos teléfonos móviles a los que los clientes mandan mensajes para concertar sesiones de 65 euros para que les echen las cartas. "Odio la palabra vidente, yo soy una orientadora, no tengo poderes, sino una sensibilidad especial, una empatía que lleva en mi familia desde mi tatarabuela", dice la echadora, una joven holandesa. Prefiere no dar su nombre. No quiere publicidad. Desde hace 15 años atiende solo gracias al boca a boca. La discreción es fundamental porque por sus manos pasan políticos, famosos, médicos, abogados e "incluso religiosos". "Aquí viene gente de todos los estratos sociales y culturales", dice.
A su consulta se acerca un posible cliente. No cree en "estas cosas", pero le parece "divertido", tiene amigos que lo han hecho y cuentan cosas increíbles sobre la intuición de esta mujer "que no va de bruja". También le da respeto, porque le han dicho que es "adictivo". Es un treintañero sofisticado, ateo y economista. Según las encuestas, tiene todas las papeletas para ser un escéptico, pero aquí está. No es un bicho raro: uno de cada cinco españoles dan crédito a "estas cosas".
En última encuesta de Metroscopia para medir el Pulso Social de España se incluyó la siguiente pregunta: "En la actualidad, hay mucha gente que se interesa por el curanderismo, la astrología, el tarot o la videncia. Para unos, estas actividades son simples charlatanerías, supercherías sin fundamento que no merecen ningún crédito. Otros, en cambio, consideran que pueden ser formas alternativas de explorar y explicar el mundo y que, a su manera, son tan válidas y respetables como la ciencia. ¿Con cuál de estas dos opiniones tiende usted a estar más de acuerdo?". El 76% de los encuestados dijeron que eran inventos, pero "con todo, lo cierto es que un 20% les guarda consideración". Aún mayor es la fe en amuletos y talismanes: un 48% de los españoles cree que tienen "alguna influencia sobre los acontecimientos que les afectan".
A Manuel Toharia, director científico de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia y escéptico combativo, los datos no le impresionan. "Me esperaba que los crédulos fueran muchos más del 20%", dice, "aunque claro, la gente miente ante una pregunta así, contesta lo políticamente correcto". ¿Y por qué son tantos? "En el ser humano hay una parte de racionalidad, esa que nos obliga a ir por la derecha en la carretera, que nos hace leer la letra pequeña de la hipoteca, pero también hay una parte, aún poderosa, de aquel mono listo que se escondía de las tormentas y que tenía miedo de todo a lo que no encontraba explicación. Nos gusta más pensar una solución probable pero fantasiosa, que buscar una racional, incluso muchos escépticos al final caen en el 'las meigas no existen, pero haberlas haylas", contesta el físico.
Aparte del porcentaje, la encuesta pone otro dato de relieve: "El mayor nivel educativo solo modula, pero en modo alguno anula, la propensión a atribuirles credibilidad: ese tipo de prácticas constituyen ciencias alternativas para el 24% de los españoles con nivel de estudios más bajo pero también para el 16% de los que tienen el nivel de estudios más elevado". "La necesidad de buscar seguridades mágicas es tan vieja como el hombre y estudiar Derecho no te explica cómo funciona la materia", opina el filósofo laicista Fernando Savater. "Las creencias esotéricas no dependen de tener o no carrera porque la información reglada te informa, pero no te enseña a pensar. ¡Si hasta la ministra de Sanidad llevaba la pulsera del holograma!", dice Toharia refiriéndose a la Power Balance que lució Leire Pajín y que fue denunciada por timo por la asociación de consumidores Facua.
La credulidad varía según el perfil de los encuestados, pero no mucho. Las mujeres creen algo más que los hombres, y los jóvenes más que los mayores. Los votantes de Izquierda Unida son más escépticos que el resto (solo en tres puntos). Los católicos practicantes y los no creyentes son algo más escépticos (solo el 17% da crédito a videntes y astrólogos) que los católicos poco practicantes (el 23% cree en ellos). "Para un católico convencido estas cosas son pecado y para un ateo que no cree en nada, tonterías", resume Toharia, "y los católicos tibios, pues son tibios para todo".
Creso fue a ver al oráculo antes de entrar en guerra con los persas. Este le dijo: "Un gran reino será destruido si lo haces". Creso pensó que ese reino sería el de los persas y fue a la guerra. "Pero el imperio destruido fue el suyo y el oráculo se curó en salud gracias a la misma ambigüedad que usan hoy en día los horóscopos", explica el profesor de Filosofía de la Universidad de Navarra Jaime Nubiola para apuntar que creemos, en parte, porque siempre lo hemos hecho. "El ser humano siempre ha querido saber lo que va a pasar para tomar decisiones; porque no sabemos tomarlas, por miedo, por frivolidad, por ignorancia, por infantilismo, por falta de asertividad y porque el futuro es esencialmente impredecible".
Sin embargo, Creso no vivía en una sociedad altamente tecnológica, racional y científica en la que existen más herramientas para comprender el mundo y tomar decisiones. Para contextualizar sus resultados, Metroscopia recurre al filósofo y sociólogo alemán de principios del siglo XX Max Weber, quien señaló que el proceso de racionalización característico de las sociedades desarrolladas supondría un proceso paralelo de "desencantamiento" del mundo. La ciencia se entronaría como "supremo e indisputable argumento final de autoridad". Sin embargo, habría "un efecto colateral no desdeñable": la sensación, para muchos individuos, de vivir en una "jaula de hierro", un lugar árido y falto de respuestas para "las dimensiones no estrictamente racionales de la vida". "El resultado es que, incluso en sociedades muy avanzadas, caracterizadas por un indisputado predominio de los criterios racionales y científicos, sigue existiendo la necesidad de explicaciones no racionales (o arracionales) del mundo", concluye la encuesta.
La tecnología no borra la magia. "Claro que no, nuestra sociedad es muy técnica, pero nosotros no sabemos por qué funcionan los sofisticados instrumentos que manejamos, lo hacemos como lo harían los salvajes y eso no proporciona verdadero conocimiento", reflexiona Savater. "Seguimos sin saber, por eso creemos; en el amuleto y en el iPhone por igual, no tenemos ni idea de cómo funcionan ninguno de los dos". De hecho, el pensamiento mágico fagocita en su beneficio la tecnologización y el desarrollo científico: "Ahora la superstición se disfraza, los homeópatas fingen ser científicos, las pulseras del holograma no se presentan como escapularios milagrosos, sino como tecnología", dice Savater.
"Los charlatanes saben que mienten y por ello usan el lenguaje y los conceptos de la ciencia; hacen que investigan, llevan bata y en cuanto pueden meten palabras como 'cuántica', igual que el curandero te habla de anatomía", opina el periodista Mauricio Schwartz, miembro del Círculo Escéptico, asociación para la difusión del pensamiento crítico, y autor del blog El retorno de los charlatanes, dedicado al desenmascaramiento de fraudes paranormales. La "tecnología-magia", la de los parapsícologos con medidores electrónicos del aura, la que juega a la duda, la comprobación y el escepticismo le molesta más que la persigue a ciegas el milagro. Schwartz también cree que los crédulos superan al 20%: "Si no, no habría tanta gente haciendo negocio con ello". Del fast food para el alma de los astrólogos telefónicos de la TDT, al glamour de Anne Germaine, la medium que contacta (en inglés) con los muertos de los famosos en Telecinco. De los bestsellers sobre el poder del pensamiento positivo a los talleres new age sobre ciencias alternativas ancestrales. Creemos porque siempre lo hemos hecho, porque tenemos miedo y por ignorancia. Pero también porque nos lo venden.
Es de esperar que haya todo un abanico de suspersticiosos: desde el que va a echarse las cartas por entretenimiento, al que toma decisiones importantes según le salga tal o cual arcano, también quienes abandonan un tratamiento médico porque lo dice el curandero. "Puede ser más o menos grave", dice Toharia, "hay gente que pondrá su vida en peligro y otra a la que le servirá como muleta psicológica, pero en cualquier caso, abdican de su criterio propio, se convierten en juguetes".
Al margen de las consecuencias personales, "la superstición de una sociedad va en contra de su progreso", coinciden los escépticos. ¿Cómo evitarla? "El único antídoto es la cultura científica", continúa Toharia. "No es lo mismo que ciencia; sino un conocimiento al alcance de cualquiera y solo mientras le interese, no impuesto por lo que tú, 'el científico' diga". "Cada cual debe ejercer su propia curiosidad", cree Toharia.
"Hay que fomentar el pensamiento crítico, enseñar a pensar y hacer que se cumplan las leyes contra la publicidad engañosa", añade Schwartz. "Los políticos son indolentes, les parece el tema que da un poco igual". También, dice, es necesario acabar con esa idea falsa de que el conocimiento mata la fantasía o la imaginación y lleva a la frialdad: "El conocimiento no es enemigo de la pasión, sino de la ignorancia". La jaula de hierro no tiene por qué ser tal, se puede escapar sin creer lo increíble. "Claro que necesitamos una dimensión no meramente calculable, para eso está el arte y la ficción", dice Savater. "Buscar símbolos no te exime de saber cómo funciona el mundo, cuando regalas una rosa a tu esposa no dejas de saber que son una planta y una mujer; la poesía no está reñida con la botánica y la obstetricia".
La echadora de cartas también cree en la ciencia. Dice que ella no tiene un "don": "¡Eso, los cirujanos!". Lo que sí tiene son normas: no atiende a menores, no permite que sus clientes hagan más de una consulta al año -"porque esto engancha"- y se niega a atender por teléfono o a quienes "se lo creen demasiado". "Es un peligro que alguien se agarre a ti como a un clavo ardiendo", dice. A quien ve "mal", lo manda al psicólogo. Ella misma va, "para gestionar los terribles problemas" que oye cada día en su consulta.
Por PATRICIA GOSÁLVEZ  from elpais.com 03/05/2011

Un icono del siglo XXI

Foto por THE INDIPENDENT from elPais.com

El terrorista Osama bin Laden, muerto a los 54 años, tenía las cualidades que definen a la gente más peligrosa: fe en el propio destino, incapacidad para la duda y una considerable dosis de suerte.
Algunos grandes personajes, pocos, hacen historia. Con más frecuencia es la historia, es decir, el azar y la lucha de la humanidad, quien hace grandes a ciertos personajes. Osama bin Laden formó parte de los gigantes accidentales. No fue un gran guerrero, ni un gran pensador, ni un gran estratega. Fue un hombre elocuente y minucioso que supo cabalgar sobre las circunstancias, sin que le faltaran las cualidades que suelen caracterizar a la gente más peligrosa: fe en el propio destino, incapacidad para la duda y una considerable dosis de suerte.
Aunque causó terribles matanzas, su muerte habría merecido menos interés informativo sin ese icono fascinante que se confunde con su propio rostro y se repite una y otra vez, como si fuera la etiqueta del siglo XXI: la imagen de las Torres Gemelas devoradas por las llamas. Consiguió que los atentados del 11 de septiembre de 2001 se reprodujeran de forma continua gracias a la industria mediática y que, gracias a ello, el terror permaneciera fresco. Ese es el sueño de cualquier terrorista. En el ámbito del terror no importan tanto los números como el impacto. Y Osama bin Laden lo obtuvo.
Nació en Riad (Arabia Saudí) en 1957, dentro de una familia de humilde origen yemení que había acumulado inmensas cantidades de dinero gracias a la construcción. Dicen que su padre, analfabeto, fue un genio del cálculo y la ingeniería. De su padre recibió la herencia genética, el apellido y poco más, porque se divorció de su madre al poco de nacer él. Circula el rumor de que fue hijo ilegítimo. En cualquier caso, además de ser solo uno entre más de 50 hermanos y hermanastros, Bin Laden fue educado en Jedah por su madre, de origen sirio, y su padrastro, ejecutivo del grupo Bin Laden.
Se han elaborado diversas teorías sobre presuntos sentimientos de marginación y frustración que habrían derivado posteriormente en pulsiones destructivas. No encajan, sin embargo, con el recuerdo de quienes crecieron y jugaron con él. Esos testimonios hablan de un chico muy religioso, callado, tolerante, tímido, de carácter equilibrado, propenso a asumir el papel de organizador, pero no el de líder.
Siguió la tradición de los musulmanes píos y se casó muy joven, a los 17 años, con una mujer de 14: era la forma de evitar pecados carnales. Estudió gestión empresarial, sin llegar a licenciarse, en la Universidad Rey Abdelaziz, que eligió frente a otras más prestigiosas del extranjero para poder permanecer en Arabia Saudí y cerca de su madre.
Comienzos como 'guerrero santo'
El punto de inflexión en su vida llegó en 1979, con la invasión de Afganistán por la Unión Soviética. El palestino Abdulá Azzam (1941-1989), un teórico de la yihad (guerra santa) que había sido su profesor, le convenció para que se uniera a un grupo de muyahidin, o guerreros santos, y luchara contra los infieles comunistas en territorio afgano. Con el tiempo, Osama bin Laden se aficionó a relatar sus grandes hazañas bélicas y su calma sobrenatural ante el peligro. Pero en Afganistán no destacó como combatiente, sino como financiador y administrador.
Afganistán fue su escuela. Gracias a aquella guerra conoció al egipcio Ayman al Zawahiri, un cirujano políglota que pertenecía a la Yihad Islámica egipcia. Al Zawahiri transmitió a Bin Laden las ideas de Sayyid Qutb (1906- 1966), el gran ideólogo del islamismo integrista, y le ayudó a concebir una nueva forma de "guerra santa".
Para llegar a esa concepción, Bin Laden partió de premisas falsas y alcanzó conclusiones erróneas. Creyó que la derrota soviética en Afganistán se debía al heroísmo de un puñado de guerrilleros, olvidando el apoyo de Estados Unidos y de las potencias árabes y, sobre todo, el colapso interno de la URSS. Y dedujo que los muyahidin que regresaban a sus países de origen se constituirían en algo parecido a un ejército de reservistas que participaría en sucesivas guerras similares a la de Afganistán, hasta la caída de los regímenes infieles y la victoria final del islam. A eso se refería cuando empezó a utilizar la expresión Al Qaeda, "la red".
La siguiente experiencia de Bin Laden fue la guerra del Golfo en 1991. Tras la invasión de Kuwait por Sadam Husein ofreció al Gobierno de su país, Arabia Saudí, el hipotético "ejército de liberación" formado en Afganistán. El príncipe Sultán, que no tenía interés en ver su país anegado de guerrilleros extremistas y confiaba mucho más en la solvencia militar de sus aliados estadounidenses, le despachó con cierta displicencia. La llegada masiva de soldados occidentales a su país, ultrajando el país de Mahoma y La Meca, y el desprecio con que le había tratado su Gobierno, a él, un Bin Laden al fin y al cabo, le convencieron de que su misión en la vida consistía en derribar la dinastía corrupta de los Saud e implantar un nuevo régimen, auténticamente islámico, en Arabia Saudí. Con el tiempo, Al Zawahiri le inculcó que para acabar con los Saud y propiciar el triunfo islámico convenía "aplastar la cabeza de la serpiente", es decir, Estados Unidos.
Bin Laden ya era un hombre conocido. Las grabaciones de sus discursos se vendían en numerosos mercadillos musulmanes. Su voz pausada y suave y su árabe clásico, anticuado, que los oyentes solían definir como "reconfortante" porque les recordaba al de sus abuelos, tenía tanto impacto como el propio mensaje, un batiburrillo de teología, teorías conspirativas y odio hacia Occidente e Israel. Las palabras de Bin Laden caían sobre terreno abonado: la frustración de los árabes era la misma que ahora, en otro contexto, ha estallado en revueltas internas.
Primer atentado
Organizó su primer atentado en el hotel Gold Mihor de Adén (Yemen), en 1992, con el resultado de dos muertos. Como algunos de sus seguidores no se mostraban convencidos de que matar a inocentes fuera realmente piadoso, desarrolló junto a Al Zawahiri una innovación teológica según la cual las víctimas realmente inocentes iban directamente al paraíso, por lo que se les hacía un favor.
Osama bin Laden, privado de la ciudadanía saudí en 1994, se vio obligado a exiliarse en Sudán; en 1998, la presión estadounidense indujo al Gobierno de Jartum a expulsarle y Bin Laden volvió a Afganistán, donde cortejó a un jefe talibán, el mulá Omar, hasta obtener su protección.
Como el "ejército de reservistas" y las guerras de liberación que había ideado Bin Laden no llegaron a existir, se impuso la concepción puramente terrorista, inspirada en las tácticas libanesas, de Al Zawahiri, al que todos los testimonios señalan como auténtico jefe operativo de Al Qaeda. Bin Laden, sin embargo, fue el hombre al que la CIA designó, ya en tiempos de Bill Clinton, como enemigo número uno y cerebro del terrorismo mundial. Eso le ayudó a convertirse en una celebridad y a hacer de la Al Qaeda original, un grupo escaso que intentaba, sin éxito, conseguir armas de destrucción masiva, una "denominación de origen" a la que podían acogerse islamistas violentos de cualquier país, desde escindidos del FIS argelino a guerrilleros indonesios.
Osama bin Laden no fue quien eligió las Torres Gemelas de Manhattan como objetivo emblemático; eso se le ocurrió a Ramzi Yusef, un kuwaití, veterano de Afganistán, que organizó el primer atentado, el de 1993. Tampoco ideó el uso de aviones comerciales como misiles, una opción que ya circulaba por los mentideros cibernéticos del islamismo radical. Lo que aportó Bin Laden fue una planificación minuciosa, de casi dos años, y lo que, de forma perversa, podría llamarse suerte: ni él mismo esperaba que las torres colapsaran por los impactos.
El 11 de septiembre de 2001, Osama bin Laden se convirtió en el hombre que había humillado a la hiperpotencia estadounidense. Eso le proporcionó una estatura mítica entre millones de musulmanes descontentos. Pero fue la reacción del Gobierno de Washington y de la propia sociedad estadounidense, que volcó sobre él todos sus miedos, la que hizo de Osama lo más parecido a un genio supremo del mal. Bastaba invocar su nombre y el de Al Qaeda para infundir terror. ¿Qué mejor paraguas para cualquier terrorista?
Los principales atentados de Al Qaeda
- 26 de febrero de 1993. Seis personas mueren al estallar una furgoneta bomba en un aparcamiento subterráneo del World Trade Center, en Nueva York. Según los servicios secretos de EE UU, este fue el primer gran atentado de la red de Osama bin Laden.
- 25 de junio de 1996. Una bomba en un camión de combustible mata a 19 soldados norteamericanos y hiere a casi 400 personas en una academia militar de EE UU en Khobar (Arabia Saudí). Tras este atentado, Bin Laden lanza desde Afganistán una declaración de guerra contra los americanos que ocupaban el territorio sagrado de los musulmanes.
- 7 de agosto de 1998. Un doble atentado con camiones bomba en las Embajadas de EE UU en Nairobi (Kenia) y Dar es Salaam (Tanzania) mata a 224 personas, entre ellas 12 norteamericanos. Dos semanas después, el presidente de EE UU, Bill Clinton, ordena el lanzamiento de misiles de crucero contra campos de entrenamiento de Al Qaeda en Afganistán y contra una planta industrial en Sudán.
- 12 de octubre de 2000. Un ataque con bombas contra el buque de guerra Cole de la Marina de EE UU en el puerto de Adén (Yemen) mata a 17 soldados norteamericanos.
- 11 de septiembre de 2001. Al Qaeda perpetra en EE UU el mayor atentado terrorista de la historia, causando 2.976 muertos. Dos aviones secuestrados por terroristas impactan contra las Torres Gemelas en Nueva York, otro avión se estrella en Pensilvania y se produce un ataque contra el Pentágono. El 7 de octubre, EE UU inicia la Operación Libertad Duradera contra Al Qaeda y el régimen talibán en Afganistán.
- 11 de abril de 2002. Explota una camioneta bomba cerca de la sinagoga Ghriba en la isla de Yerba (Túnez), que mata a 21 personas, la mayoría extranjeros, y hiere a otras 30. Al Qaeda se atribuye la responsabilidad.
- 12 de octubre de 2002. Un atentado contra una discoteca en Bali (Indonesia) mata a 202 personas, la mayoría turistas. El grupo Jemaah Islamiyah, vinculado a Al Qaeda, reivindica el ataque.
- 11 de marzo de 2004. Diez explosiones en cuatro trenes de Madrid causan 192 muertos y 1.800 heridos en un atentado atribuido al Grupo Islámico Combatiente Marroquí, vinculado a la red de Bin Laden.
- 9 de noviembre de 2005. Un múltiple atentado contra tres hoteles en Ammán (Jordania) causa 57 muertos.
- 7 de julio de 2005. Cuatro terroristas suicidas en el metro y en un autobús en Londres causan 52 muertos y 700 heridos.
- 11 de diciembre de 2007. Un atentado mata a 41 personas en las oficinas de la ONU en Argel.
Por ENRIC GONZÁLEZ - Jerusalén – from elpais.com   03/05/2011

martes, 3 de mayo de 2011

La imagen olvidada de ayer LUNES 02/05/2011

INDIA

Foto pr REUTERS from elconfidencial.com

Vuelta a la cañada tras el deshielo

Los nómadas de Cachemira caminan con sus rebaños de cabras y ovejas después de que la carretera Srinagar-Leh se haya abierto al tráfico en Sonamarg, 89 kilómetros al este de Singapur. La vía, de 443 kilómetros de largo, fue reabierta ayer por las autoridades del ejército de la India después de haber permanecido aislada por la nieve en Zojila Pass, a 3.530 metros sobre el nivel del mar, durante los últimos seis meses. El pase se conecta con la región de Cachemira, un destino turístico muy famoso entre los turistas extranjeros por sus monasterios, sus paisajes y las montañas.


Al Zawahiri, probable sucesor de Bin Laden al frente de Al Qaida

Foto from primicias24.com

La muerte de Osama bin Laden en un operativo desarrollado por EEUU en Pakistán coloca a su lugarteniente, Ayman al Zawahiri, en la posición de colocarse al frente de la organización terrorista Al Qaida. El egipcio Al Zawahiri, de 60 años y cirujano de profesión, está considerado desde hace años la mano derecha de Bin Laden, y responsable de algunas de las masacres que ha realizado la organización terrorista en los últimos años.
No en vano, el Gobierno de EEUU ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por su captura, cifra que ascenderá si finalmente, como creen los expertos, asume el liderazgo de la organización terrorista. Al Zawahiri conoció a Bin Laden en 1985, en la ciudad de Pesháwar, en la frontera afgano paquistaní, donde coincidieron en la organización del traslado de 20.000 combatientes voluntarios árabes contra la ocupación soviética del país.
De esa época data la fundación de Al Qaeda, creada para combatir el régimen pro soviético de Kabul, y origen del "Frente Islámico Mundial" para combatir a los "cruzados" y a los "judíos", cuya carta fundadora fue firmada en 1998 conjuntamente por Bin Laden y Zawahiri. Procedente de una familia egipcia de clase media, Al Zawahiri se casó en 1979 con Azza Nawira, miembro de una acaudalada familia del sur de Egipto, país en el que vivieron hasta 1984, y en el que nació su primera hija Fátima.
Ya adolescente, su nombre estuvo asociado con los militantes mahometanos, y fue arrestado por pertenecer a los "Hermanos Musulmanes", el partido islámico más antiguo del mundo árabe, fundado en Egipto en 1927. La primera acción terrorista que se le imputa es haber organizado en 1981 el asesinato del presidente egipcio Anuar el Sadat durante un desfile militar en El Cairo.
Tras el magnicidio, pasó tres años en prisión por posesión ilegal de armas y posteriormente viajó por Arabia Saudí y Pakistán. En Pesháwar prestó ayuda a los 'muyahidines' que luchaban en Afganistán y se unió a Osama bin Laden, fundador de Al Qaeda. A comienzos de los noventa, siguió a Bin Laden a Sudán cuando éste se estableció en Jartún tras ser expulsado de Arabia Saudí. A mediados de los noventa, Al Zawahiri habría viajado a Estados Unidos y Reino Unido, utilizando siempre pasaportes falsos y en busca de donaciones para su grupo.
Ideólogo
En 1995 reapareció junto a Bin Laden en un vídeo en el que ambos amenazaban con represalias contra Estados Unidos por la detención del jeque egipcio Omar Abdel Rahman, en conexión con el atentado de 1993 contra el World Trade Center de Nueva York. Tras la muerte en 1997 en un atentado de Abdulah Azzam, mentor religioso de Bin Laden, Al Zawahiri se convirtió en ideólogo del grupo y se trasladó a los campamentos de adiestramiento de Al Qaeda en Afganistán.
Un año después, fue uno de los firmantes de la fatua (edicto) de Bin Laden, en la que se ordenaba atacar los intereses de Estados Unidos en todo el mundo. En 1999 fue inculpado por EEUU, junto con Bin Laden, y catorce presuntos miembros de su red, de los atentados perpetrados en 1998 contra las embajadas de EEUU en Tanzania y Kenia, que causaron unos 240 muertos.
Tras los atentados del 11-S, la Interpol ordenó su busca y captura, bajo la acusación de ser "una de las cabezas de Al Qaeda". El 7 de octubre de 2001, coincidiendo con el primer ataque estadounidense sobre Afganistán, compareció junto a Bin Laden en un vídeo en el que advertía al pueblo estadounidense de que "tu gobierno te está llevando a una guerra que seguro perderá". El 10 de noviembre siguiente, afirmó, en una cinta difundida por "Al Yazira", que los ataques de EEUU contra Afganistán no acabarían con Al Qaeda.
EEUU no ha conseguido acabar con él 
Un mes después, los medios de comunicación árabes informaron de que su esposa y cuatro hijos habían muerto en un bombardeo estadounidense sobre la ciudad de Kandahar, en el que él mismo había resultado herido. En los últimos años, especialmente desde 2004, ha aparecido con frecuencia en vídeos y grabaciones sonoras, lo que ha servido para despejar los rumores sobre su muerte o su precario estado de salud.
EEUU ha tratado sin éxito de acabar con su vida. En enero de 2006, de hecho, lanzó un bombardeo en una zona tribal de Bajaur bajo la sospecha de que estaba allí. Entre las 18 personas que perdieron la vida en el ataque no se encontraba Zawahiri, quien había visitado la zona días antes. De momento sigue en busca y captura. 
Por Paco G. Paz (EFE).- from elconfidencial.com  02/05/2011

Osama bin Laden: el hombre que atemorizó a EE.UU.

Foto from hoysecumplen.com

La vida de Osama bin Laden: de joven saudita de clase alta a líder de la organización extremista que cambió la historia.
Osama bin Laden acaparó la atención mundial el 11 de septiembre de 2001, cuando los atentados en Estados Unidos dejaron más de 3.000 muertos y cientos de heridos.
En tan sólo tres años, el disidente de origen saudita emergió de las sombras para convertirse en uno de los hombres más odiados y temidos en gran parte del mundo.
Llegó a ser acusado de todo tipo de atrocidades, pero quienes conocieron al hombre más buscado del planeta lo describían como una persona respetable, educada y hospitalaria con los extraños.
Sus partidarios no lo veían como un terrorista sino como un luchador por la libertad, que se enfrentaba a Estados Unidos e Israel.
Bin Laden nació en 1957 y aparentemente era el décimo séptimo de 52 hijos del yemení Mohamed bin Laden, constructor multimillionario y responsable de la construcción de cerca del 80% de las carreteras en Arabia Saudita. Su madre era siria.
Creció en una familia privilegiada y rica. Fotografías de antiguas vacaciones lo muestran vestido con ropas a la moda en Europa.
Muyahidín
Mientras estudiaba ingeniería civil en la Universidad Rey Abdul Aziz, en la ciudad saudita de Yeddah, Bin Laden entró en contacto con profesores y estudiantes de la rama más conservadora del Islam y formó parte de los Hermanos Musulmanes.
A través del estudio y del debate teológico, abrazó el fundamentalismo como un baluarte contra lo que consideraba la decadencia de Occidente.
Pero fue la invasión de la Unión Soviética a Afganistán, en 1979, lo que cambió su vida para siempre.
Bin Laden abandonó su vida cómoda, tomó las armas y se unió a los muyahidines en su resistencia contra el comunismo, en una campaña que terminaría siendo exitosa. También apoyó esta causa -durante diez años- recaudando dinero y consiguiendo suministros.
En esa época, abrió una especie de casa de huéspedes en Pakistán, cerca de la frontera afgana, para acoger a quienes viajaban para unirse a la resistencia contra los soviéticos. Así surgió al-Qaeda, en árabe "la base".
Expertos en inteligencia creen que la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés), tuvo un papel activo proveyendo armas y entrenamiento a los muyahidines, incluyendo al propio Bin Laden.
Radicalización
Sin embargo, cuando terminó la guerra en Afganistán, la postura del guerrero saudita cambió radicalmente.
Después de la derrota soviética ante los "árabes afganos", como llamaban a la facción de Bin Laden, éstos esperaban un caluroso recibimiento al regresar a casa.
Sin embargo, Bin Laden pronto quedó desilusionado por la falta de reconocimiento de sus logros. Hasta el punto de que llegó a enfrentarse a los sauditas, que le retiraron su oferta de proveer armas para defender Kuwait tras la invasión iraquí.
Por el contrario, medio millón de soldados estadounidenses fueron invitados a suelo árabe, una traición histórica a los ojos del líder de al-Qaeda.
Bin Laden se convirtió en un opositor del gobierno de Arabia Saudita y comenzó a dirigir sus esfuerzos contra Estados Unidos y sus aislados en Medio Oriente.
En 1991 fue expulsado de su propio país, por presión de Washington.
Tras dejar Arabia Saudita, pasó los siguientes cinco años en Sudán, donde empleó su dinero para apoyar varios proyectos que tenían por objetivo imponer un gobierno islámico en ese país.
El gobierno saudita buscó una reconciliación y, cuando no la logró, congeló todas sus cuentas bancarias y le retiró la ciudadanía.
EE.UU. presionó a Sudán para que lo echara, lo que precipitó su retorno a Afganistán, donde sus posturas se radicalizaron.
A mediados de la década de los añps 90, llamó a luchar contra los estadounidenses y los judíos. En 1998 hizo pública su famosa fatwa o edicto islámico en que le declaró la guerra a Estados Unidos.
Atentados
En 1998 se produjeron los ataques a las embajadas estadounidenses de Kenia y Tanzania, donde murieron más de 200 personas y miles resultaron heridas.
Bin Laden nunca se declaró responsable, pero muchos de los arrestados dieron su nombre como alguien que los había apoyado.
Pronto fue incluido en la lista de los "más buscados" de la Oficina Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés) y se ofreció una recompensa de US$25 millones por su cabeza.
Washington llegó a lanzar 75 misiles contra seis campos de entrenamiento de Al-Qaeda en Afganistán en un intento de asesinarlo. Luego se supo que Bin Laden había abandonado el lugar una hora antes.
Al líder de al-Qaeda también se le declaró responsable del atentado contra el buque estadounidense "Cole" en Yemen y de ataques en Bali y Yakarta (Indonesia), Casablanca (Marruecos), Riad (Arabia Saudita) y Estambul (Turquía), además de los del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses nunca dejaron de buscarlo. Capturarlo o acabar con su vida en ningún momento dejó de ser una prioridad del presidente George W. Bush y tampoco de su sucesor, Barack Obama.
En ocasiones, el asunto llegó a ser objeto de innumerables especulaciones, teorías de la conspiración y hasta bromas.
Ahora el presidente de EE.UU., Barack Obama, confirma su muerte pero no, como se podría haber pensado, en las intrincadas cuevas de una remota región montañosa de Afganistán o Pakistán, sino en un complejo residencial en Abbottabad, cerca de Islamabad, la capital paquistaní.
Incluso antes de que Obama hiciera sus declaraciones, muchos estadounidenses salieron a la calle para celebrar el fin de quien consideraban responsable de la muerte de miles de inocentes.
La red al-Qaeda sigue operativa, pese a la muerte de su máximo líder, aunque diversos expertos creen que este hecho marca un cambio cualitativo que la hará más débil.
From Redacción BBC Mundo 02/05/2011

Ferrari, cada vez menos exclusiva

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La exclusividad ha sido durante años la filosofía básica de la marca italiana, pero ahora parece que todo ha cambiado bastante. La forma de entender el negocio del automóvil por parte de la marca de Maranello ha sido durante años que si había mercado para vender mil coches de un modelo, lo que había que hacer era fabricar solo 800 y crear esa tensión para conseguir uno de los coches con el Cavallino rampante en su frontal. Y con ello el precio subía.
Eso ha sido así durante años, hasta el punto de que a la hora de adquirir un coche nuevo un poco especial, como el Enzo, había que mandar una petición a la fábrica, con el historial del propietario, con los vehículos de la marca que tenía y los que había tenido con anterioridad, los que había conducido y demás. Y solo a los que pasaban este difícil examen se les concedía un coche, por supuesto previo pago de una cantidad que en el caso del Enzo estaba en torno al millón de euros.   
Hace siete años, con motivo de la presentación del entonces flamante F430 en las instalaciones de Maranello tuve la oportunidad de conversar con Jean Todt, entonces director general de la marca. Y me dejó claro que la política comercial de Ferrari seguía siendo la de la exclusividad y que jamás venderían más de 4.000 unidades al año para preservar precisamente eso, la exclusividad.
Con el paso de estos años las cosas han cambiado mucho para Ferrari. Ahora ya no está Todt en el equipo de Fórmula 1, por suerte para Fernando Alonso, pero tampoco está Todt al frente de la marca, comercialmente hablando. Y parece que las ideas del francés se han ido con él.
La legendaria marca italiana prevé alcanzar en los próximos años 10.000 unidades anuales, lo que permitirá mejorar los resultados, ya de por si buenos, logrados en años anteriores. Pero al mismo tiempo deja su exclusividad en un segundo plano.
Sin duda este cambio de actitud se debe a las economías de los países emergentes en los que Ferrari vende casi todo lo que fabrica. Tal es el caso de China o de la India donde cada día llegan más vehículos fabricados en Maranello. 
Y para demostrar este importante cambio de tendencia, Ferrari ha anunciado que pondrá en marcha un plan de mantenimiento gratuito para sus nuevos modelos, entre los que se incluyen dos ya conocidos como el California y el 458 Italia, a los que se incorporará desde ahora también el nuevo FF. Todos los coches de estas gamas vendidos con posterioridad al día 1 de mayo, día del trabajo aunque a sus propietarios no creo que eso les importe mucho,  tendrán todo el mantenimiento gratuito durante siete años.
En este mantenimiento se incluyen cambios de aceite y filtros y las revisiones ordinarias incluyendo la mano de obra, aunque lógicamente quedan excluidos los cambios de neumáticos, de pastillas y de discos de freno.
Además, si el propietario vende su Ferrari, el nuevo comprador mantiene la garantía y el derecho al servicio de mantenimiento gratuito. Estos modelos deben pasar una revisión anual o cada 20.000 kilómetros para comprobar que todo funciona de forma óptima.
Por Carlos Cancela.- from elconfidencial.com 02/05/2011

Los médicos, sus recetas y las artimañas de la industria farmacéutica

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¿Podemos confiar en los médicos? ¿Podemos confiar en que los medicamentos que nos recetan son seguros? Hemos oído a los doctores quejarse del deterioro que está viviendo su profesión en los últimos años, de las masificaciones de las consultas públicas y privadas (donde cada vez cuesta más encontrar un especialista que reciba en un plazo prudencial), del descenso de las remuneraciones que están recibiendo de las entidades aseguradoras y de la implantación de métodos de gestión que poco tienen que ver con la medicina. Pero hablan menos de las relaciones que les unen a los laboratorios, y ello a pesar de su perniciosa frecuencia. Así lo pone de manifiesto el periodista especializado en temas de salud Miguel Jara en Laboratorio de médicos (ed. Península) donde narra, a través de las pruebas aportadas por diferentes visitadores médicos, cómo algunos laboratorios tratan de sobornar frecuentemente a los facultativos a través de regalos o dinero (algunos llegan a cobrar el 14% del valor de la receta) consiguiendo así que se receten sus medicamentos.
Según Jara, la industria farmacéutica suele poner de relieve lo mucho que cuesta colocar en el mercado un nuevo producto, pero lo que no dice es que “los mayores gastos de un laboratorio, alrededor de un 35%, se marchan en promoción, apartado en el que se incluyen estas prácticas. La investigación y el desarrollo van detrás de esa partida. Y no hablamos de prácticas minoritarias, sino de actos cotidianos, planificados por las empresas para conseguir una mayor penetración de su producto. Por eso los laboratorios que gastan más en este apartado son los primeros en el mercado”.
Y ello con consecuencias graves para la salud, afirma Jara, y más aún en la medida en que apenas se presta atención institucional al asunto. “Tenemos normas que prohíben el cohecho y las dádivas a funcionarios públicos, y la ley del medicamento fue reformada con especial dureza en este punto. El problema es que las fiscalías no toman en consideración las denuncias  y la policía no da importancia a este asunto. En Italia, hace pocos años, la policía judicial entró en la sede la multinacional Glaxo y recogió documentos que sirvieron para denunciar a más de 4.000 visitadores y médicos por estas prácticas. Sería conveniente que en España se investigaran tan a fondo las relaciones entre laboratorios y médicos”.
Los graves daños que provocan ciertos medicamentos
Fruto de esta pasividad “vivimos un boom de daños provocados por los medicamentos”, asegura Jara, “ya sea por la sobremedicación o por la utilización de productos que causan graves efectos secundarios”. El oncólogo José Ramón Germá Lluch, jefe del Servicio de Oncología Médica en el Instituto Catalán de Oncología y director del Departamento de Oncología del Hospital General de Cataluña, avisa de este peligro en su novela Dioses de bata blanca (ed. Planeta), una obra en la que denuncia los problemas que están surgiendo en la comercialización de nuevos medicamentos. Germá dice haber sido testigo de grandes avances en el cáncer, (“he visto cómo se ha rescatado de la muerte mediante la quimioterapia a más de un 95% de jóvenes con cáncer de testículo, cómo volvían a la vida a enfermas con kilos de cáncer de ovario en su abdomen o cómo un número significativo de enfermos con cáncer de colon con metástasis en su hígado han logrado ver amanecer durante muchos años”), pero es también consciente de que la siguiente meta debe consistir en evitar las secuelas inducidas por los tratamientos. Así,la talidomida a principios de los años sesenta, las hormonas femeninas para mitigar los síntomas asociados a la menopausia hace un par de décadas o el antidiabético Mediator francés hace apenas unos meses, son ejemplos parecidos al Nepraxa® de El Jardinero Fiel de John Le Carre, pero acontecidos en el primer mundo”. Por eso, entendió necesario advertir a la sociedad, a través de esta novela, “que la demanda indiscriminada de nuevos tratamientos en el contexto actual de reclamar resultados cada vez más inmediatos, está poniendo en peligro la vida de algunos pacientes”.

Con el Pancurator®, el medicamento imaginario que aparece en la novela, Germà intenta reflejar los peligros subyacentes de algunos fármacos actuales dirigidos contra mecanismos básicos de la vida. “Hasta ahora, los ejemplos de medicamentos que han presentado en su fase de post-comercialización efectos graves o incluso letales pertenecen a familias con efectos terapéuticos moderados pero que se han administrado de forma crónica. Es por eso que porcentajes pequeños de toxicidad pueden alcanzar a centenares sino miles de los millones de enfermos que reciben diariamente estos fármacos”.
Como poner un medicamento en el mercado tiene un gran coste (sólo el 20% de los fármacos cardiológicos que se ensayan en humanos llegan a comercializarse, no llegando en el terreno del cáncer ni siquiera a un 5%), acortar el tiempo de prueba puede significar un ahorro importante. Pero esa tendencia “incrementa el riesgo de que pequeños porcentajes de toxicidades tardías no sean correctamente registradas o malinterpretadas, como sucedió en la vida real con el fármaco que inspira mi novela”.  
Sin embargo, según Germà, la presión para obtener resultados más rápidamente no es exclusiva de los laboratorios: “los pacientes demandan nuevos fármacos que solucionen sus problemas (lobbies de pacientes con SIDA, asociaciones de pacientes con diferentes cánceres, etc), los médicos quieren manejar medicamentos mejores olvidando en ocasiones el espíritu crítico que debe prevalecer a toda costa, las compañías de investigación por encargo (CROs) quieren mantener viva la llama de la constante realización de ensayos gracias a los cuales perviven y la industria precisa mantener su negocio, por otro lado fundamental para la financiación de la investigación clínica, introduciendo nuevas moléculas antes de la finalización de sus patentes”.
¿Dónde están los reguladores?
En esas tensiones entre el coste, el tiempo y la seguridad no estamos siguiendo los pasos correctos, afirma Miguel Jara, toda vez que las instancias encargadas de regular los procesos no están funcionando correctamente. Si bien es cierto que algunas de ellas tienen comportamientos ejemplares, en otros casos “las relaciones entre la industria y las agencias del medicamento que han de autorizar los medicamentos es demasiado próxima”. Para Germà, quien considera que “el ciudadano se encuentra razonablemente protegido por la seriedad de las agencias reguladoras”, habrían de reformarse un par de aspectos bastante perjudiciales. En primera instancia, “habría de separarse el organismo encargado de aprobar un determinado medicamento del que evalúa su comportamiento una vez comercializado, ya que resulta engorroso que el mismo comité que ha convenido que un medicamento salga al mercado sea el responsable de retirarlo si no cumple la expectativas generadas o presenta demasiados efectos secundarios”.
De hecho, afirma Germà, la primera vez que una agencia reguladora ha retirado la indicación de un fármaco que había aprobado previamente ha tenido lugar hace muy poco tiempo.  Además, “debería prohibirse todo tipo de emolumento con el propósito de acelerar los trámites de evaluación de cualquier medicamento por parte de la agencia reguladora”. Según Jara, sería conveniente que, además, se previniera el frecuente salto de personal de unas a otras: “hay altos cargos de la industria farmacéutica que acaban ocupando puestos de responsabilidad en los reguladores y a la inversa, personas con responsabilidad pública que terminan siendo contratadas por la industria. El último ejemplo, el del ex ministro Bernat Soria, que está al frente del estudio que realiza Abbott sobre la sostenibilidad del sistema sanitario. Esta interrelación tan frecuente entre instituciones públicas y laboratorios es muy peligrosa”.
Los problemas del sector también provienen de un cambio de enfoque en las empresas, que buscan acelerar sus tiempos y aumentar sus ingresos aun cuando ello pueda llevar a poner menor énfasis en la seguridad. Según Germà, “detrás de la industria farmacéutica existen grupos de capital riesgo cuyo objetivo fundamental es la rentabilidad de sus inversiones. Los responsables de la industria farmacéutica deben rendir resultados fehacientes a sus consejos de administración y a dichos grupos cuyo dinero es fundamental para desarrollar nuevas moléculas e intentar comercializarlas”. Como cada vez es más difícil encontrar medicamentos con mecanismos de acción novedosos que conduzcan a lo que la industria denomina "blockbusters", es decir, medicamentos que produzcan ventas anuales por encima de los 1000 millones de dólares. “Y esto conlleva que muchas de las moléculas que se introducen en el mercado sean menos competitivas frente a las ya existentes y por tanto menores son sus ganancias. Esto explica el porqué un medicamento con acción modesta es mantenido en el mercado el tiempo suficiente para recuperar la inversión inicial que ha significado su comercialización”.
A pesar de estas denuncias, tampoco podemos caer, asegura Germà, en una visión reduccionista de la medicina según la cual todo el mundo busca su propio interés. “Hay muchos médicos y farmacéuticas que hacen de la honestidad su bandera. De hecho, la novela es un instrumento del que me sirvo para hacer reflexionar a la sociedad de que médicos como Irene Frachon, la doctora de Bretaña que hizo público que el antidiabético Mediator® podía ser letal, existen y luchan a veces contra estructuras que mantienen un fármaco más de 10 años después que ya ha sido retirado en otros países”. Igualmente Miguel Jara constata cómo, además de médicos y científicos, “también hay instituciones, como es la oficina de evaluación de medicamentos de Extremadura, donde se hace un grandísimo trabajo a la hora de analizar uno por uno los nuevos medicamentos que salen al mercado para garantizar su eficacia y su seguridad”. Sin embargo, advierte, “esta no es la norma. El mundo médico tiene muchas cosas que cambiar”.
Por Esteban Hernández.- from elconfidencial.com 02/05/2011

Huele a manipulación. La Comisión Europea investiga los CDS

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El viernes la Comisión Europea anunció que se han iniciado dos causas para esclarecer algunas de las más que justificadas dudas que existen sobre el mercado de Credit Default Swaps, o por su acrónimo CDS, que en Europa mueven unos 28 billones de dólares. ¿Qué son estos instrumentos? Como la mayoría de ustedes sabrá, debido a que en esta crisis el término ha sido usado y “reusado”, son una especie de seguros sobre algún activo, por ejemplo países o empresas, de forma que si éste incumple sus obligaciones de pago quien haya adquirido el CDS recibe una compensación. Se diferencian de un seguro al uso fundamentalmente en dos cuestiones, por una parte no existe la obligación de poseer el activo subyacente para “asegurarse” y por la otra que la prima a pagar cotiza, pudiendo comprarse y venderse como si de una acción de bolsa se tratase (salvo por el hecho de que no son fácilmente accesibles para el gran público, a pesar de su popularización mayoritariamente se operan en mercados OTC) ganando o perdiendo con ello sin llegar al impago.
Las causas abiertas son dos y se fundamentan en los artículos 101 y 102 del Tratado Europeo de Funcionamiento de la Unión Europea, TFEU por sus siglas en inglés. Dichos artículos tratan de penalizar las prácticas anticompetitivas y los actos monopolísticos, que como podrán imaginar es lo que trata de esclarecer la Comisión Europea en el caso que nos ocupa. 
La primera investigación estudia si 16 bancos de inversión (JP Morgan, Bank of America Merrill Lynch, Barclays, BNP Paribas, Citigroup, Commerzbank, Crédit Suisse First Boston, Deutsche Bank, Goldman Sachs, HSBC, Morgan Stanley, Royal Bank of Scotland, UBS, Wells Fargo Bank/Wachovia, Crédit Agricole y Société Générale) y Markit, líder en información del mercado de CDS, han realizado alguna acción penalizable por falta de trasparencia. Al parecer las entidades financieras solo facilitarían datos de sus operaciones con CDS a Markit, teniendo en cuenta que estamos ante un mercado OTC podría impedir que otras empresas consiguiesen la información en igualdad de condiciones. Hay preocupación además sobre si los acuerdos entre la sociedad británica y los bancos de inversión son abusivos, lo que limitaría la competencia. 
La segunda investigación se centra en 9 de los anteriores bancos de inversión (Bank of America Corporation, Barclays Bank plc, Citigroup Inc, Crédit Suisse Group AG, Deutsche Bank AG, Goldman Sachs Group, Inc., JP Morgan Chase & Co, Morgan Stanley y UBS AG) e ICE Clear Europe, casa de compensación o clearing house. Se sospecha que podrían existir acuerdos entre los bancos e ICE CE por el cual se cobrarían tasas preferentes a los primeros y se repartirían beneficios, de forma que otras casas de clearing no pudiesen competir y otros bancos “no pertenecientes al pacto” tuviesen dificultades para acceder al mercado de CDS ante la falta de opciones y que de hacerlo fuese en condiciones menos ventajosas. 
El primero en contestar a tales acusaciones ha sido Markit, que en su página web ha colgado el siguiente comunicado. Según su versión da amplia difusión a los datos sin ningún tipo de acuerdos exclusivos, no perjudicando la competencia sino todo lo contrario, a su juicio dan trasparencia al mercado de CDS. Ciertamente hay que decir que la información que se conoce hoy en día al respecto y la que se conocía hace pocos años no tiene comparación, aunque habrá que esperar a ver si lo que dice la empresa es totalmente cierto y no usan algún tipo de técnica anticompetitiva como podría ser limitar los datos según de quien se trate. 
El segundo caso por la contra tendría difícil justificación y sería un primer paso para entender por qué razón “Mr. Market”, ese eufemismo que uso para referirme a quienes controlan los derivados, son estos y no otros. Llámenme desconfiado, pero a mí eso de que Goldman Sachs en sus correos internos hable de “matar” la posición de los inversores para comprar CDS artificialmente bajos no me da buen “feeling”. Tampoco que publiquen sus estrategias de inversión de 2010 y animen a vender España y comprar Irlanda con CDS sin decir que estaban recibiendo contraprestaciones de la segunda por ser sus asesores. Manías que tiene uno… pero que unido a que las grandes firmas, imputadas ahora por la Comisión, manejen la práctica totalidad de este mercado creo que hace, no necesario, sino imprescindible un profundo análisis de las autoridades. 
¿Deberíamos incluso prohibir los CDS? Muerto el perro se acabó la rabia que suele decirse, y de hecho para mucha gente sería la solución idónea a tomar. No obstante personalmente no comparto esa visión. Estos productos no dejan de ser seguros “especiales” y que por tanto ayudan a gestionar mejor el riesgo, probablemente nadie pone pegas en que utilicemos seguros para el automóvil o el hogar, pues el caso que nos ocupa es parecido. El problema surge cuando a una buena idea se le añade o cambia algún matiz para obtener un producto con riesgo sistémico, que no es ni más ni menos que lo que ocurre cuando se permite que cualquiera pueda comprar un producto así (si te llevas bien con los del club claro, sino te arriesgas a perder dinero) sin poseer el activo subyacente. Imaginemos que un coche es asegurado por millones de personas, mientras no haya accidentes todo va muy bien, pero si hay un choque… ¿quién paga? Pues es probable que la cantidad sea tan elevada que la contraparte sea incapaz de hacer frente a sus obligaciones. Añadamos el "inconveniente" de que aquí además estamos hablando en muchos casos de Estados, ¿quién haría frente a algo de dicha magnitud? 
Así, estamos ante un producto fantástico para especular y solo para especular, especialmente para "el club" si hay condiciones favorables para algunos como parece intuir la Comisión, pero que en última instancia no consigue su objetivo puesto que ante una gran quiebra ese aparente seguro no sería tal y se convertiría en una insolvencia de la contraparte. Todo motivado por su matiz “sistémico” por no exigir contar con el activo subyacente para operar, que convierte a este mercado en un “too big to fail”. Los chinos lo han aprendido muy bien, y a pesar de que permiten desde hace poco negociar con CDS, de esto último mencionado no quieren saber nada de nada. Las autoridades occidentales deberían tomar nota.
Por Kike Vázquez from Cotizalia.com 02/05/2011

Nueva técnica contra el cáncer: entrenar a las células

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Científicos están probando una nueva técnica para combatir el cáncer: "entrenar" a las células de la sangre para que aprendan a atacar a los tumores.
El procedimiento está siendo estudiado por investigadores del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en Boston, Estados Unidos.
Consiste en tomar una muestra de sangre del paciente, extraer los linfocitos (un tipo de glóbulos blancos) y "convencerlos" en el laboratorio para que memoricen y aprendan cómo combatir a las células cancerosas.
Posteriormente, estos linfocitos "educados", llamados T antitumorales, se le vuelven a inyectar al paciente y comienzan a cazar y destruir a las células cancerosas.
Tal como expresan los investigadores en la revista Science Translational Medicine (Medicina Traslacional), las pruebas preliminares mostraron que las células T lograron permanecer en el torrente sanguíneo durante más de un año.
Y en algunos casos -afirman- no hubo necesidad de someter a los pacientes a otros tratamientos contra el cáncer, que son altamente tóxicos.
Efectos de largo plazo
Esta técnica experimental está siendo probada en varios pacientes de distintos países. Y los científicos esperan que, si se comprueban los resultados, podría estar disponible como tratamiento en la clínica en unos cinco años.
En la investigación del Instituto Dana-Farber, dependiente de la Universidad de Harvard, participaron nueve personas con melanoma, la forma más letal de cáncer de piel.
Todos estaban en las etapas avanzadas de la enfermedad, y el tumor se habían propagado desde la piel a otros órganos.
Si se detecta a tiempo, el melanoma por lo general puede curarse. Pero cuando ya se propagó a otras partes del organismo, el paciente no suele sobrevivir más de un año.
La terapia experimental no detuvo la diseminación del cáncer en la mayoría de los pacientes estudiados. Pero en uno sí logró encoger el tumor y, tal como informan los investigadores, dos años después ya no aparecía en los escáneres.
Estos son sólo los estudios preliminares de la terapia y todavía hace falta probarla en un número más elevado de personas.
Pero tal como explicó a la BBC el doctor Marcus Butler, quien dirigió el trabajo, el hallazgo presenta la posibilidad de que este tipo de tratamiento pueda algún día ofrecerse a los enfermos de cáncer.
"Las células T antitumorales entrenadas en el laboratorio pueden inducir efectos anticancerígenos de largo plazo", expresa el experto.
"El sueño es que podamos crear una reserva de células T antitumorales que pueda ser generada rápidamente para el paciente".
Inmunoterapia
El enfoque -conocido como terapia adoptiva de células T- sólo ha sido probado con algunos cientos de individuos en el mundo.
Uno de los obstáculos que presenta es que las células tienden a desaparecer rápidamente cuando se inyectan al paciente.
Pero la investigación del Instituto Dana-Farber mostró que la vida de estas células puede ser extendida al prepararlas en el laboratorio con una versión artificial de células que se encuentran de forma natural en el sistema inmunológico.
Estas células le "informan" al sistema que el cáncer está presente y necesita ser destruido.
Según el doctor Naoto Hirano, otro de los autores del estudio, el siguiente paso será estudiar el tratamiento junto con otras terapias que puedan aumentar el número y la efectividad de las células T.
"Comenzaremos una serie de ensayos clínicos para investigar cuáles son las combinaciones que funcionan mejor para los pacientes", explica.
Se trata de sólo una de varias investigaciones que se están llevando a cabo en varios países sobre estos tratamientos de inmunoterapia, que -según los expertos- son muy prometedores en la lucha contra el cáncer.
Según la doctora Laura Bell, de la organización británica Cancer Research UK, "la inmunoterapia es un área muy interesante de investigación de cáncer, diseñada a explotar el poder del propio sistema inmunológico del organismo para combatir el cáncer".
"Los resultados de estudios en el laboratorio en este campo están ahora comenzando a reflejarse en la clínica, y estaremos siguiendo con mucho interés su progreso", añade la experta.
Por BBC Salud from BBC.co.uk 01/05/2011

EEUU lanza el cadáver de Osama Bin Laden al mar

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Un oficial del Ejército asegura que se han respetados los ritos islámicos y alega que ningún país estaba disponible para aceptar el cuerpo.
EEUU se ha deshecho del cadáver de Osama Bin Laden arrojándolo al mar. Según un oficial de Defensa, el cuerpo del líder de Al Qaeda fue lanzado desde un portaaviones estadounidense en el norte del Mar Arábigo.
Según ha añadido la fuente, tras el asalto del Ejército estadounisense al refugio de Bin Laden, sus restos fueron lavados y recibieron un funeral acorde a los ritos islámicos. "Los preparativos para el entierro en el mar comenzaron a las 01:10 (05:10 GMT) y concluyeron a las 02:00. Cumplimos con la tradición islámica".
La decisión de lanzar el cuerpo de Bin Laden al mar se tomó debido a que encontrar un país dispuesto a sepultar al terrorista más buscado del mundo parecía una misión demasiado complicada y, según ha asegurado el oficial estadounidense, no han encontrado un Estado que estuviera disponible.
En la operación, que apenas duró 40 minutos, murieron cinco personas, incluido Bin Laden: cuatro hombres y una mujer, según fuentes de la Administración de EEUU. Fuentes del Congreso informadas por la Casa Blanca y citadas por los medios estadounidenses indicaron que Bin Laden murió de un disparo en la cabeza mientras se resistía con armas a su captura.
EEUU no divulgará imágenes
EEUU no ha desvelado el lugar exacto donde han arrojado el cuerpo para evitar que se convirtiera en centro de peregrinación. Según un experto en estudios islámicos consultado por Efe, arrojar un cadáver al mar contradice la 'sharia' (ley islámica). Abdel Moti Bayumi, de la institución Al Azhar, una de las más prestigiosas del mundo suní, sólo se permite en algunas excepciones enterrar a los muertos lanzándolos al mar, como por ejemplo si el fallecimiento se produce en un barco y el cadáver puede pudrirse.  
"Parece que ellos (los estadounidenses) tienen otros pretextos u otros motivos, que les han hecho temer que se convierta la tumba en un lugar de peregrinaje, pero este pretexto no es suficiente", subrayó Bayumi, quien alertó que este acto es una nueva burla de EEUU a la 'sharia', que no afecta al juicio divino o castigo del muerto, pero sí afectar a sus seguidores, que tendrán otra motivación para vengarse de EEUU y sus aliados.
"Nos habría gustado que se respetara la sharia al enterrar al muerto, a pesar de que no estamos de acuerdo con lo que ha hecho y pensamos que ha deformado el islam", añadió.
Según la fuente del Ejército de EEUU, el cuerpo de Bin Laden "se lavó y se colocó en una sábana blanca. Un oficial dirigió la ceremonia relgiosa que fue traducida al árabe. Después, el cadáver fue colocado en una bolsa y lanzado al mar con un tablón para que se hundiera", explicó.
El Gobierno de EEUU ya ha anunciado que no tiene previsto divulgar imágenes del cuerpo de Bin Laden. Asimismo, Washington asegura que han confirmado la identidad del líder de Al Qaeda mediante el análisis de ADN y pruebas de reconocimiento facial. De hecho, un alto funcionario estadounidense ha dicho que uno de los cadáveres localizados en la mansión de Abbottabad corresponde al "al 99,9%" al enemigo público número uno de EEUU.
From PÚBLICO.ES / AGENCIAS Washington 02/05/2011