lunes, 1 de octubre de 2018

10.000 personas confesaron sus secretos en pos de la ciencia. Resultado: amargan a quien los guarda

secretos

Eso sí, contárselos a la persona inaudecuada nos genera más ansiedad y que enfermemos más. Estos nuestros secretos más preciados


A pesar de que hoy en día millones de personas compartimos nuestra vida en las distintas redes sociales, todos nos guardamos una parte de intimidad. Son nuestros secretos y, según un estudio publicado en 2012 del que se hace eco la Asociación Americana de Psicología, de media tenemos 13 secretos personales y cinco de ellos no se los hemos contado absolutamente a nadie.
Según esta misma investigación, en la que se contó con más de mil participantes, los expertos del departamento de Psicología de la Tufts University (Boston, EE UU) descubrieron que solemos guardar secretos para nosotros mismos porque su contenido nos genera vergüenza. Esta costumbre tiene sus beneficios y sus perjuicios.


Es fundamental saber elegir a quién se los contamos

Así lo indican distintos estudios llevados a cabo por la psicóloga Anita Kelly, de la Universidad de Notre Dame (Indiana, EE UU) y autora del libro La psicología de los secretos. En su trabajo Las consecuencias de revelar secretos personales, la experta explica que tomar la decisión de contar este tipo de intimidades es compleja porque puede tener consecuencias negativas, como el hecho de que la persona que recibe el mensaje nos rechace tras conocer la información. En otra de sus investigaciones apunta que mantener el secreto puede evitar que los demás se generen una mala impresión sobre nosotros.
Sin embargo, todo es cuestión de encontrar a la persona indicada con las que poder hablar, revelan desde KeepingSecrets.org, una organización de la Universidad de Columbia (EE UU) que ha recopilado datos de más de 10.000 personas mayores de 18 años. Con "persona indicada" se refieren a aquella que "no nos juzgará, será capaz de darnos un buen consejo y será discreta". Además, se trata de alguien que "no usará nuestro secreto en nuestra contra". Una vez tengamos identificada a esta persona, podremos desahogarnos a gusto.
En caso de no conseguir contarle el secreto a nadie, desde la organización de Columbia recomiendan otros métodos que pueden ayudar a liberar la carga que suponen, como escribirlo en un diario privado, algo que puede "ayudarnos a ver las cosas desde otra perspectiva", o contarlo online de forma anónima. Porque no hacerlo puede hacernos más daño.

Mantener un secreto puede afectarnos mental y físicamente

La literatura científica sobre la carga que produce guardar un secreto personal es amplia. Los estudios de Kelly, por ejemplo, hablan de cómo, con el paso del tiempo, podemos empezar a tener síntomas psicológicos negativos como ansiedad, culpa o vergüenza. Esto se debe a que la mayor parte de los secretos que mantenemos suelen ser sobre cosas negativas.
Y no solo lo nota nuestra mente. Otra investigación llevada a cabo por Kelly descubrió, tras dividir a los participantes en dos grupos —unos que debían imaginarse contando sus secretos a personas que les criticaban y otros a personas que los aceptaban— que los del segundo grupo se enfermaron menos en las siguientes semanas que los del primero.

Los secretos que mejor guardamos

Las encuestas llevadas a cabo por la Universidad de Columbia a más de 10.000 personas de distintos géneros y etnias desvelan cuáles son los temas de los que somos más reticentes a hablar. Un total de 38 componen una lista en la que también aparecen los porcentajes de participantes que no le han contado el secreto a nadie y de aquellos que se lo han dicho al menos a una persona.
Mentiras que hemos contado, traumas, robos que hemos cometido, problemas laborales —entre los que están la satisfacción o el hacer algo impropio en el trabajo—, embarazos, abortos, adicciones y consumo de drogas, ideología y religión, problemas con nuestro aspecto físico o enfermedades mentales son algunos de los ejemplos de las cosas que mantenemos en la intimidad.
Los más comunes son aquellos que tienen que ver con nuestras relaciones amorosas. Los deseos, la falta de sexo en la pareja, el descontento con la relación y, el que se lleva la palma, pensar en terceras personas, que es el secreto mejor guardado de los participantes: "Es el que más nos guardamos para nosotros mismos", dicen desde la organización, mientras que las mentiras que hemos dicho alguna vez solemos contárselas a al menos una persona.
Igual que ocurre con otros secretos, aquellos que tienen que ver con nuestras relaciones y que mantenemos ocultos a nuestras parejas pueden afectarnos tanto psicológica como físicamente, pero también pueden terminar dañando la pareja, concluye el trabajo de la Universidad de Columbia.
https://elpais.com/elpais/2018/09/28/buenavida/1538134454_980282.html

7 motivos por los que viajar a Biarritz también en otoño



7 motivos por los que viajar a Biarritz también en otoño



La localidad ha sido durante décadas el de veraneo de la alta aristocracia y la burguesía europeas

Estrenamos otoño y la nueva estación nos regala un sinfín de posibilidades para viajar y descubrir rincones de forma sosegada. Superadas las altas temperatura del verano y las aglomeraciones que en muchas ocasiones impiden saborear la esencia real de pueblos y ciudades, es el momento de aprovechar unos precios mucho más atractivos.
Aunque las localidades costeras suelen ser especialmente codiciadas durante los meses más cálidos, no podemos desestimarlas como destino otoñal. Es el caso de Biarritz, una ciudad bañada por el Cantábrico, repleta de glamur, situada a escasamente media hora de la frontera española. Y es que el buen gusto y la elegancia han sido tradicionalmente las cartas de presentación de esta villa del País Vasco francés que durante décadas fue lugar de veraneo de familias reales.
Parasoles en la playa de Biarritz, en el País Vasco francés
Parasoles en la playa de Biarritz, en el País Vasco francés (scampgallery / Getty Images/iStockphoto)
Además de descubrir mil y un rincones, quines visiten Biarritz podrán disfrutar de uno de los mejores destinos gastronómicos del continente. La combinación de exquisitos establecimientos tradicionales y de restaurantes innovadores son una auténtica tentación para los foodies . Carnes guisadas y pescados de excelente calidad, pimientos del piquillo rellenos o los famosos pinchos son solo algunas de las tentaciones de una cocina que recoge elementos de la tradición culinaria vasca y francesa.
A continuación te detallamos otras siete razones que te convencerán de que Biarritz es un excelente destino para viajar también en otoño.

Sus playas



Surfistas en la playa de Biarritz, en el País Vasco francés
Surfistas en la playa de Biarritz, en el País Vasco francés (peeterv / Getty Images)
Ni más ni menos que seis son los kilómetros de playas que posee la ciudad, entre las que destacan las de Miramar, la playa Grande, Marbella, Côte des Basques o Milady. Se impone tomar baños de sol,pasear mientras la arena fina nos acaricia los pies o sentarse en alguna de las numerosas terrazas que miran al mar. Los aficionados al surf o los que quieran hacer sus pinitos en este deporte pueden hacerlo en estas dos últimas playas. Disfrutarán de lo lindo.

El Hotel du Palais



Hotel du Palais (Biarritz)
Hotel du Palais (Biarritz) (Tree4Two / Getty Images/iStockphoto)
Convertido en todo un símbolo, fue en su día la residencia de verano de la esposa de Napoleón III, Eugenia de Montijo, y desde finales del siglo XIX es un hotel de auténtico lujo. Situado en un enclave privilegiado frente al mar, el Hotel du Palais cuenta con 150 habitaciones, diversos restaurantes, e incluso un campo de golf. Frecuentado por la flor y nata de la realeza y la burguesía europeas, todavía hoy es un claro exponente del lujo y el glamur que envuelven la ciudad.

La Roca de la Virgen



Roca de la Virgen, Biarritz
Roca de la Virgen, Biarritz (Leadinglights / Getty Images)
Los locales la denominan la Rocher de la Vierge (la “Roca de la Virgen”), un peñasco en el mar salpicado por las leyendas, al que se accede a través de un puente metálico construido por Napoleón III. Se encuentra entre el puerto viejo y el de pescadores y desde ella se obtienen hermosas vistas no solo de Biarritz sino también de las montañas del País Vasco español.

El casino municipal



Casino municipal de Biarritz al atardecer
Casino municipal de Biarritz al atardecer (OnickzArtworks / Getty Images)
El casino municipal de Biarritz, de estilo art déco, es otro de los grandes emblemas de esta ciudad francesa. Construido a finales de los años 20 del siglo pasado por el arquitecto Alfred Laulhé, es el más grande de la costa vasca. Se encuentra a los pies de la playa Grande, en pleno centro de la localidad, y alberga, además del casino, unapiscina -sus aguas se consideraba que tenían propiedades curativos-, un restaurante y un teatro.

El faro de Pointe Saint Martin



Playa de Biarritz con el faro de la Pointe Saint-Martin al fondo
Playa de Biarritz con el faro de la Pointe Saint-Martin al fondo (peeterv / Getty Images/iStockphoto)
Levantado en el punto más septentrional de la localidad, en la cima de una colina, el faro de Pointe Saint Martin fue construido en 1834. Si no te imponen las alturas, te recomendamos que subas sus 248 escalones y contemples las hermosas vistas de los Pirineos y de la costa que se disfrutan desde lo más alto. Te recomendamos visitarlo al atardecer, cuando el paisaje adopta una belleza si cabe todavía mayor.

El puerto de pescadores



Puerto de los pescadores de Biarritz
Puerto de los pescadores de Biarritz (philipimage / Getty Images/iStockphoto)
No esperes encontrar un puerto atestado de barcos de pesca, porque no los hallarás. El puerto de los pescadores -Port des Pecheurs, en francés- es en la actualidad un bonito rincón frecuentado sobre todo por turistas, que conserva algunas antiguas viviendas de pescadores. Si quieres comer un buen pescado este es el lugar ideal, ya que aquí se concentrar un buen puñado de restaurantes que hacen las delicias de los paladares más exigentes.

La iglesia ortodoxa



Iglesia ortodoxa de Biarritz
Iglesia ortodoxa de Biarritz (221A / Getty Images/iStockphoto)

Seguramente a más de uno le sorprenderá encontrar una iglesia ortodoxa de estilo bizantino en esta ciudad, pero lo cierto es que se trata de un ejemplo más del desembarco de la nobleza continental en Biarritz. Fue construida a finales del siglo XIX por los aristócratas rusos que pasaban temporadas en la localidad. Aunque su estado actual no es excelente, destaca su cúpula azul y los iconos religiosos traídos especialmente de San Petersburgo.

Los Campos Elíseos, la avenida más cara de Europa

Los Campos Elíseos, la avenida más cara de Europa
Avenida de los Campos Elíseos de París (ripmp4 / Getty Images/iStockphoto)


La calle más popular de París y la más costosa de Europa vuelve a cambiar de aspecto con macroproyectos comerciales


Los franceses, que como es sabido carecen de abuela, la llaman “la avenida más hermosa del mundo”. De aquí a finales del 2019 novedades espectaculares justificarán ese adjetivo. Pero desde ya hay otro, indiscutible: el suelo de la avenida de los Campos Elíseos es el más caro de Europa. Cien mil euros el m2, en venta. Y hasta 23.000 euros el m2, en alquiler. Normal: un local alquilado allí reditúa 100.000 euros por m2al año. Siempre que le dé el sol, que sólo acaricia el lado de los números pares. El de los impares se ve obligado a reducir alquileres un 25% porque un 70% de los peatones opta por la solana.
En total, 300.000 personas patean diariamente la avenida: 100 millones de posibles compradores al año. Y la cuarta parte, turistas extranjeros, que en promedio gastan allí 1.391 euros. A principios del siglo XX la avenida conservaba suntuosos palacetes. Después, la clase media impuso salas de cine y showrooms de marcas de automóviles. Un paseo familiar incluía novedades motorizadas, una película y un helado en el Drugstore.
El deterioro progresivo se tradujo en cierta inseguridad, clubs de juego propiciaron duelos a tiros y una prostitución soft popularizó a jóvenes como Zahia, regalo de cumpleaños hace diez años a dos futbolistas conocidos. A propósito: la llegada de Neymar disparó el número de visitantes/compradores –un millón: un 60% más que la temporada pasada– de la tienda del PSG (Paris Saint Germain), en el número 27. ¿Los restaurantes de comida rápida invadieron la avenida con su olor graso? El dinero no tiene olor: el McDonald’s de la avenida es el más rentable del mundo: 13 millones de euros al año.

Por las nubes

El metro cuadrado se paga ya a 100.000 euros en venta y 23.000 en alquiler


Pero “la revolución está en marcha”, promete Jean-Noël Reinhardt, presidente del Comité des Champs Elysées: “Vuelven las grandes marcas, consultorías y gabinetes de abogados”. Nuevos vecinos pagan alquileres de 650/950€ el m2. El 1 de junio el norteamericano WeWork instaló en el número 92, sobre 4.500 m2, en cuatro pisos renovados con vistas al Arco de Triunfo, un lujoso espacio de cotrabajo. Y en la planta baja, Zara, siempre en los mejores emplazamientos del mundo.
La tradicional brasserie Fouquet’s, desde 1899 en el número 99, esquina con George V, y monumento nacional desde 1990, es cuartel general de la gente de cine y acoge la cena de los César, los Goya franceses. En 1998 Diane Barrière adquirió el fondo de comercio (el suelo pertenece a otro fondo, kuwaití). En el 2006 su viudo le anexó el hotel Barrière Fouquet’s. Un año más tarde, Sarkozy celebró allí su presidencia. Decisión nefasta para su imagen y la de la brasserie, que nada tenía que ver pero a la que hoy se confunde con el hotel.

Depende del lado

La zona de números pares es un 25% más cara porque le da el sol y pasa más gente


Largas colas –abundan en ella velos y burkas de turistas del Golfo– distinguen, desde el 2005, el número 101: la fachada de 1930 fue restaurada para instalar un Louis Vuitton. El interior, un atrio de 20 metros de altura y cuatro niveles, creación de Eric Carlson y Peter Morino. El ascensor es de Olafur Eliasson. Y las esculturas luminosas tubulares, de James Turrell.
Guiño a la historia: Louis Vuitton fue fundado, en 1914, del otro lado de la avenida, en el número 70. Y ya que estamos en los pares, vamos al número 114: por esos 5.500 m2, un fondo de pensiones alemán pagó 600 millones de euros. El interior, orquestado por Norman Foster, acogerá tienda y oficinas de un locatario con célebre manzana: Apple.
Su rival coreano, Samsung cuenta desde julio con un showroom –lo denomina “espacio experimental”– de 100 m2, en el número 100. Y porque a nadie le amarga un dulce y menos a un pastelero, Pierre Hermé, el Picasso de la pastelería según los japoneses, instaló café restaurante en la tienda inaugurada el otoño pasado por L’Occitane, con sus cosméticos de inspiración provenzal. Tienda y café están en el número 86, en una galería rediseñada por Jean Nouvel.
Hasta la regla de acera soleada o no tiene su excepción: el número 79 es mítico por su inmueble art déco de 1928. El nuevo propietario, el asegurador Groupama, lo alquilará por unos 14 milloncejos al año a Nike, que tendrá su bastión europeo con 3.000 m2de oficinas y otros 1.300 m2para cancha de baloncesto y de voley, además de un espacio running y otro de recepciones en terraza. Se habrá gastado 30 millones en interiorismo. Pero duplica el espacio de su rival, el Adidas Store del número 22.

Localización bien invertida

El McDonald’s de los Campos es el más rentable del mundo: 13 millones de euros al año


Más espectacular: la más ancha fachada de la avenida –del 144 al 150– alojará en el 2019 un So, hotel de lujo: 83 habitaciones –la más barata, 900€ la noche– y 17 suites, con piscina desbordante (25 m de longitud por 7 de ancho) en la terraza de 2.000 m2. Es otra novedad con futuro en una avenida que sólo se podía ver desde arriba en la visita al Arco de Triunfo o en la Terrasse Martini. Por ejemplo, cócteles y cenas ofrecerán vistas en los 700 m2que coronarán la primera incursión de las Galeries Lafayette fuera del bulevar Haussmann.
La irrupción desmesurada corre a cargo del arquitecto danés Bjarke Ingels. Nada menos que 10.000 m2en el número 52. Serán las nuevas galerías Lafayette en la estructura de un edificio art déco de 1932. La apertura está prevista en marzo próximo.
Entre el restaurante de Lafayette y sus plantas comerciales, las oficinas de Chanel tampoco soportarán estrecheces: ocuparán otros 10.000 m2. Y en la planta baja seguirá el supermercado más urbano, Monoprix, sustentado por su volumen de negocio de 45 millones de euros al año.
Si desde 1995, con el cierre de siete salas de espectáculos, la avenida perdió el equivalente a 3,5 millones de entradas, actualmente MK2 construye un nuevo centro, de cinco plantas y 1.066 plazas, divisible en treinta minisalas. Además del inamovible cine Balzac, a veinte metros de la avenida, en la calle dedicada al autor de La Comedia Humana –último templo del cine de arte y ensayo de la zona y quizá también último ejemplo de una sala de propietario–, se perfila un nuevo triángulo de oro del ­espectáculo.
El Théâtre de la Ville recuperó para la danza el Espace Cardin, en lo que es algo así como el kilómetro cero de los Campos Elíseos. El Théâtre du Rond Point emergerá en octubre de un buen lavado de cara. Y, sobre todo, en noviembre reabre el Marigny, propiedad de François Pinault. Su nuevo director es Jean-Luc Choplin, el hombre que hizo del Châtelet el primer centro creativo europeo de comedias musicales, importadas incluso por Broadway. Sin olvidar el histórico Théâtre des Champs Elysées. Ni su pequeña sala en subsuelo, dedicada a comedias ­populares.
En fin, y mientras los ecologistas reclaman que se transforme en permanente el efímero estado peatonal de la avenida Winston Churchill, que separa el Grand Palais del Petit Palais, hoy reducido a la semana de la FIAC (la feria de arte contemporáneo), ya es inamovible el domingo mensual sin automóviles de la avenida de los Campos Elíseos. Protestado como lo quiere la tradición parisina en el 2016, cuando lo impuso el Ayuntamiento, hoy es aplaudido. Tampoco hay quejas por otro regalo de la alcaldesa socialista Anne Hidalgo a los ediles opositores al frente del distrito de los Campos Elíseos: ­wifi gratuito en todo su espacio desde el 2015.
Municipal, también, la decisión de instaurar desde diciembre del 2019 dos carriles para ciclistas, uno que remontará la avenida hacia el Arco del Triunfo y otro que la descenderá.
También se trataría de multiplicar acontecimientos culturales e incluso de convencer a propietarios de locales de dar facilidades a jóvenes chefs para que abran restaurantes tendencia. El mismo estudio urbanístico que lo preconiza pide plantas en edificios icónicos para proyectos culturales. Y más terrazas de bares, “para que a pie de avenida no haya solamente locales comerciales”.
Última renovación: con la teatral iluminación de las fiestas volverán a echar agua las seis fuentes del Rond-Point, secas desde hace dos décadas. Objeto de una puesta al día que ha costado 4,2 millones de euros –3,9 a cargo de mecenas– y que lleva la firma de dos célebres diseñadores: Ronan y Erwan Bourroullec.

El día que el mundo se rió de Trump

El día que el mundo se rió de Trump
El presidente estadounidense, Donald Trump, a su salida del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el miércoles pasado (EFE)


La Asamblea General de la ONU no ha hecho más que profundizar la imagen de friki occidental del presidente de Estados Unidos


Malas lenguas sostienen que le apagaron la traducción para evitar un incidente internacional. Otro más. Eso se decía en los pasillos de la Organización de Naciones Unidas. Ya se sabe que el presidente Donald Trump tiene la piel muy fina. Así que mejor que no escuchara según que cosas, encima dichas en español, no fuera a salirle la bestia que lleva dentro.
“A Estados Unidos no podrían importarle menos los derechos humanos o la justicia”, subrayó Evo Morales, presidente de Bolivia, en la misma mesa del Consejo de Seguridad que Trump presidía este pasado miércoles. “Me gustaría afirmar aquí franca y abiertamente que en ningún sentido Estados Unidos está interesado en la defensa de la democracia”, apostilló Morales.
Pim, pam, pum. Que el mandatario local se mantuviera impasible, que no se removiera en el asiento y le replicara con alguna frase improcedente –que a su vez lo retratara a él mismo como un intolerante–, propició que algunos observadores pensaran que le habían cerrado el canal de sonido de los auriculares. Fuentes diplomáticas, citadas por el The Guardian, lo negaron y recalcaron su disciplinada conducta.

Al mandatario le disgustó que se rieran de él cuando dijo que había logrado más que ningún otro presidente


La participación de Donald Trump en esta Asamblea General de la ONU, personaje de referencia inevitable a lo largo de esta semana, no ha servido para realzar su figura. Al contrario: el gran escaparate global ha reforzado al mandatario en su posición de friki occidental, todavía más alejado de sus aliados.
A la misión estadounidense le correspondió este mes la presidencia del Consejo, compuesto por los cinco miembros permanentes (EE.UU., Francia, Reino Unido, Rusia y China) y diez rotatorios. Puesto que coincidía con el debate, la delegación preparó una reunión sobre armas de destrucción masiva que debía comandar el vicepresidente Mike Pence. Pero Trump insistió en su participación y en hablar de Irán, sin cambiar el título para evitar la invitación a su homólogo Hassan Rohani y que le dijera de todo menos bonito. Y sí, habló de Irán y se puso en contra a Francia y Reino Unido, que defendieron el pacto nuclear con Teherán.

Trump esperaba un aplauso adulador y escuchó una sonora carcajada


Un caos de reunión. Además, Trump se quedó aislado al denunciar a China, sin ninguna prueba, de interferir en las próximas elecciones legislativas. Aseguró que Pekín le quería perjudicar a él por su nueva política comercial de aranceles. Salvo el representante chino, por alusiones, nadie entró al trapo. Si Trump esperaba un apoyo unánime, los otro trece hicieron como si escucharan llover.
Al menos se evitó el ridículo de la jornada anterior en la Asamblea General. Durante su intervención señaló que en menos de dos años había logrado más que “ninguna otra Administración en la historia de Estados Unidos”.
Esperaba un aplauso adulador y escuchó una sonora carcajada. “Cada uno tiene sus propias pesadillas... Para Donald Trump, esa pesadilla es que el mundo se ría de Estados Unidos y, en la Asamblea General, la pesadilla se hizo realidad”, escribió David A. Graham en The Atlantic.
Son numerosas las ocasiones en que el presidente se ha quejado de que “se ríen de nosotros” para culpar a su antecesor de cualquier cosa. Que el mundo se burlara de él no le hizo gracia. Su embajadora, Nikki Haley, acudió a la Fox para, en su realidad alternativa, asegurar que las delegaciones rieron de gozo: “Les encanta lo honesto que es”. El propio Trump contestó que “no se reían de mí, sino conmigo”. Al final del discurso, calificado de “narcisismo nacionalista”, muchos pensaron en llorar.

EE.UU. cierra una legación en Irak y amenaza a Irán



EE.UU. ordenó este viernes evacuar al personal diplomático y cerrar la misión en la ciudad de Basora, al sur de Irak. Esta decisión se tomó a partir de una serie de amenazas y “fuego indirecto” del que hacen responsable al país vecino, a Irán, o la nación más malévola en la clasificación de la Administración Trump. “Estados Unidos hará totalmente responsable a Irán de cualquier daño a los ciudadanos americanos o a nuestras instalaciones diplomáticas en Irak, o en cualquier otro lugar, tanto si los ataques los perpetran las fuerzas iraníes de manera directa o asociados próximos a sus milicias”, señaló el secretario de Estado, Mike Pompeo en un comunicado. “Responderemos a cualquier agresión”, añadió.

domingo, 30 de septiembre de 2018

La superpoblada China quiere más niños




El envejecimiento de la población en el país asiático empuja a Pekín a estimular la procreación entre sus ciudadanos y a avanzar hacia la completa liberalización de la natalidad


Durante casi cuatro décadas, las autoridades chinas se esforzaron al máximo por restringir el número de hijos que las mujeres podían tener, echando mano de medidas draconianas para cumplir su voluntad si era menester. Ya no más. Ahora, en todo un ejercicio de rectificación política al más puro estilo "donde dije digo, digo Diego", Pekín alienta a las féminas patrias a tener cuantos más vástagos, mejor. Porque, aunque parezca difícil de concebir en un país con 1.370 millones de habitantes, faltan chinos en China.

Son varios los factores que han llevado a esta situación. Por un lado está el crecimiento de la esperanza de vida del chino medio, que en el último medio siglo ha pasado de los 57,6 años a los 76,7, según datos del Banco Mundial. A esta buena noticia se le añade el envejecimiento de la población. Según la firma Statista, si en el año 2020 habrá unos 250 millones de mayores de 60 años, esa cifra se disparará en dos décadas hasta los 426 (un 30% del total de la población).

Pero mientras que estas dos variables crecen, la población en edad de trabajar no deja de reducirse desde 2010, una tendencia que se prevé que continúe en el futuro (hasta 100 millones de trabajadores menos de aquí a 2035, según un reciente estudio del Gobierno chino). Un peligroso cóctel que, sumado a la falta de un programa de seguridad social adecuado y a una baja tasa de natalidad de 1,6 niños por mujer, amenaza con convertir la pirámide de la población en un rombo que socave los recursos económicos del Estado y las familias.

Este escenario comenzó a fraguarse con la imposicíón de la política del hijo únicoallá por 1979. Los mandatarios comunistas defienden que este gigantesco experimento social les ayudó a controlar el crecimiento de su población y a luchar contra la pobreza. Sin embargo, en el año 2013, el propio Gobierno reconoció las implicaciones que había tenido la ley en el envejecimiento de su población y en el desequilibrio actual en la proporción entre varones y hembras (se estima que hay más de 33 millones más de hombres que de mujeres en el país), por lo que permitió a aquellas parejas en las que ambos eran hijos únicos tener dos vástagos si así lo deseaban. Dos años después, la opción de tener la parejita se extendió a todo el mundo.

Aún así, el 'baby boom' que esperaban como agua de mayo no se ha materializado. En 2016, primer año sin política del hijo único, nacieron 17,9 millones de niños, tan solo 1,3 millones más que el año anterior. El año pasado fue aún peor, y la Oficina Nacional de Estadísticas registró 17,2 millones de alumbramientos, muy lejos de los 20 pronosticados por los mandatarios.

Como en muchas otras sociedades modernas, el imparable aumento del coste de la vivienda y de la educación o la incorporación de la mujer al mercado laboral explican por qué los jóvenes cada vez tienen menos prisa para buscar descendencia. Parejas que, por otra parte, están formadas mayormente por hijos únicos a los que se les ha machacado con que el modelo familiar ideal era el de unos padres con un solo hijo.

Conscientes de que una crisis demográfica puede poner en peligro el desarrollo económico y socavar la estabilidad y autoridad del Partido Comunista, los oficiales se han puesto manos a la obra para estimular la procreación entre sus ciudadanos. "Tener hijos no es sólo un asunto familiar, sino también un asunto de Estado", proclamaba en un reciente editorial el Diario del Pueblo, órgano de comunicación oficial del PCCh.

El artículo desató miles de comentarios, muchos de ellos criticando que las mismas autoridades que hasta hace poco practicaban abortos y esterilizaciones forzosas ahora presionen a las mujeres para que se queden embarazadas. "Puede que ahora los funcionarios intervengan en las políticas pro natalistas de manera igual de agresiva a como lo hicieron en las antinatalistas", dijo Mary Gallagher, experta de la Universidad de Michigan, al diario 'The Guardian'. "Esto podría tener efectos muy negativos en la posición de las mujeres en el mercado laboral, en la sociedad y en la familia", apostilló.

Si provincias como Liaoning ya ofrecen incentivos fiscales para que las parejas se animen a tener niños, otras han apostado por alargar el permiso de maternidad o se plantean bonificaciones en educación o vivienda por cada nuevo hijo que se tenga.

El nuevo Código Civil, que entrará en vigor en 2020, también apuesta por tomar medidas favorables a la natalidad. Según recogía recientemente el Diario de la Procudaría, el código plantea establecer un "periodo de calma" de hasta un mes para que aquellas parejas que se quieran divorciar se lo replanteen antes de iniciar los trámites. Además, del borrador del texto también habría desaparecido cualquier referencia a la "planificación familiar", lo que equivaldría a la eliminación definitiva de los sistemas de control de la natalidad que han llevado a esta situación.

El último paso hacia el desmantelamiento de estas políticas se registró hace unos días. Entonces, la Comisión Nacional de Sanidad china anunció que tres departamentos responsables de la ejecución de las políticas de planificación familiar fueron eliminados y que en su lugar se ha creado un departamento nuevo que concentrará "el monitoreo de la población y el desarrollo familiar". "Entre la gente de a pie y los académicos ya existe suficiente consenso sobre el fin de estas políticas. Es solo cuestión de tiempo antes de que la eliminen", aseguró Wang Huiyao, presidente del Centro para China y la Globalización, a 'The New York Times'.

Sin embargo, muchos opinan que el fin de las restricciones llega demasiado tarde y que no ayudará a enderezar la situación si no es acompañado de un mayor gasto social. "Educación, servicios de salud materna e infantil, ayudas a la vivienda... Las autoridades deben invertir más en los que quieran tener un segundo o tercer hijo", señaló el académico Shang Xiaoyuan, de la Universidad de Nueva Gales del Sur. Si no lo hacen, apunta, a la larga puede ser peor.




ISMAEL ARANA
Hong Kong
29 SEP. 2018 02:31
http://www.elmundo.es/internacional/2018/09/29/5bae492f46163f6d688b45e8.html