lunes, 27 de diciembre de 2010

La imagen olvidada de ayer DOMINGO 26/12/2010

INDONESIA
Foto from elperiodico.com

Indonesia conmemora el sexto aniversario del tsunami
La ONU destaca los avances conseguidos en la reconstrucción de los países afectados por el seísmo, que acabó con la vida de 230.000 personas.

Santa Sofía recupera el esplendor


Foto por AGATA SKOWONEK from elpais.com

Tras 17 años de obras, finaliza la restauración de la mayor joya del arte bizantino.
"¡Salomón, te he vencido!", cuenta el historiador Procopio de Cesárea que exclamó el emperador Justiniano cuando vio Santa Sofía terminada. Corría el año 537 y Justiniano se había impuesto la misión de cristianizar la parte oriental del antiguo Imperio Romano y crear en Constantinopla la basílica que sería el centro de este nuevo mundo. Para ello mandó traer los más ricos materiales del Imperio Bizantino: mármol verde de Tesalia, pórfido de Egipto, roca negra del Bósforo, columnas del templo de Artemisa, y oro y piedras preciosas para los mosaicos. Ante tanta belleza, el día de su inauguración, la gente aseguraba que un ángel había mostrado los planos a Justiniano.
Ese ángel ha vuelto a sobrevolar Estambul. Convertida en museo desde 1935, Santa Sofía muestra desde apenas unos días otra vez toda su magnificencia después de 17 años enredada en obras y andamios. La restauración empezó en 1993, un año después de ser declarada por la Unesco Patrimonio Histórico de la Humanidad junto con el resto del barrio histórico de Estambul.
El principal trabajo ha consistido en limpiar 600 metros cuadrados de mosaicos y la cúpula. Durante estos 17 años, obreros y artesanos repararon el domo de 31,3 metros de diámetro y las caligrafías doradas que lo recubren. También se ha descubierto la cara de uno de los ángeles situado en las enormes pechinas sobre las que descansa.
Melike Oscam, secretaria de la dirección del museo, explica que las caras de los mosaicos se ocultaron bajo un caparazón metálico cuando la basílica se convirtió en mezquita tras la caída de Constantinopla. "Mehmet el Conquistador mandó hacer de Santa Sofía el centro del Califato. Años más tarde, se cubrió la cara de los ángeles, pues en el islam está prohibido rezar delante de representaciones humanas". De la época otomana, también se han limpiado las enormes caligrafías que decoran la pared con el nombre de Allah y de los ocho profetas. "Tuvimos que restaurarlas in situ porque eran demasiado grandes para pasar por la puerta. Por eso descubrimos que fueron hechas dentro del templo", comenta Oscam.
En el exterior, la restauración se ha centrado en limpiar las fachadas y en reforzar los techos con 50 toneladas de plomo para minimizar los daños del futuro gran terremoto que, según los expertos, azotará la metrópolis en algún momento de los próximos 30 años. No será el primer desastre al que sobrevive Santa Sofía, que se ha enfrentado a varios temblores, asedios y a los caballeros de la Cuarta Cruzada, que en el siglo XIII saquearon la catedral llevándose el oro de los mosaicos y la corona de espinas de Cristo que hoy se encuentra en la Sainte Chapelle de París.
Además, el próximo año se podrá visitar el baptisterio, situado en el atrio de Santa Sofía, así como la enorme pila bautismal del siglo VI tallada en un solo bloque de mármol y usada por los cristianos para bautizos colectivos. "Aquellos cristianos se ungían con aceite para que su piel quedara resbaladiza. Tras el bautizo, el demonio no podía tocarles" explica el director del museo Santa Sofía, Haluk Dursun. El edificio,que tiene la misma planta que su hermana mayor, se transformó en el siglo XVI en almacén y posteriormente en mausoleo para los sultanes Mustafa I e Ibraim, que fueron destronados y por tanto indignos de un nuevo panteón como sus antecesores.
Dursun, que ha dirigido los dos últimos años las obras, anuncia nuevos proyectos para 2011: la apertura de la biblioteca del sultán Mahmud I y los trabajos en los techos de la galería superior, recubiertos por una espesa capa de pintura durante el XIX con el fin de proteger sus mosaicos. "Nuestra intención es mostrar todas las etapas por las que ha pasado Santa Sofía, por eso el trabajo nunca se puede dar por acabado".
Por BLANCA LÓPEZ ARANGÜENA from elpais.com 17/12/2010

domingo, 26 de diciembre de 2010

La imagen que NO olvidamos de AYER SABADO 25/12/2010 NAVIDAD !!!!

¿QUE OS HA TRAIDO PAPA NOEL?
Foto from cnn.com

Día de regalos .....


La imagen olvidada de ayer NAVIDAD 25/12/2010

SANTIAGO DE COMPOSTELA
Foto from elconfidencial.com

6 DÍAS Y SE ACABA EL XACOBEO 2010

2010, año Santo y, por tanto, año en el que se registra una alta peregrinación a la catedral de Santiago de Compostela, uno de los templos de culto católico más importantes del mundo. Cientos de miles de peregrinos han abarrotado los senderos del Camino de Santiago. Albergues con carteles de “completo”, calzados destrozados, senderos dibujados con huellas, tantas y tantas historias que han hecho que este año se batieran récords de forasteros en los pequeños pueblos del norte español.

Otra pequeña leyenda que desaparece en Barcelona - El final del sexo a (y con) discreción

Foto from graciahoy.es

LA CASITA BLANCA  -  El mítico 'meublé', expropiado por el Ayuntamiento.
Este es el último invierno en el que los clientes de La Casita Blanca se perderán entre sus cálidas sábanas. Desaparece la que para muchos amigos ha sido casi una segunda residencia. Porque, a pesar de su concurrencia, pocos se atreverían a manifestarse para que se mantuviera en pie este abrevadero, emblema de la discreción, del que hablaba Serrat en una canción homenaje.
Sea como fuere, a La Casita Blanca del barrio de Gràcia no le queda ni una sola primavera. En marzo de 2011 se prevé que sus puertas se cierren para siempre tras un siglo de vida y se vengan abajo las miles de historias que entrañan en silencio sus 43 habitaciones. Adiós, pues, a los secretos, a las excusas, a las tapaderas, al amor furtivo y al sexo a y con discreción.
Porque si de algo pueden estar convencidos los barceloneses es de que no existe otro lugar igual donde dar rienda suelta a sus deseos con la seguridad de no ser descubiertos y, además, hacerlo en un ambiente tan encantadoramente 'kitsch'.
Ceniceros a espuertas para el cigarrillo de después
Demodé, pero siempre íntimo, en subidos tonos rojos combinados con madera. Un aire rococó que completan traviesos espejos a lado y lado, arriba y abajo, corazones incluso en la entrada de alguna habitación, lámparas modernistas bañadas en oro y un sinfín de ceniceros que confirman uno de los tópicos más extendidos en materia de sexo: el cigarrillo de después.
Sin embargo, quien camina por la zona -junto a Plaza Lesseps- y no conoce el edificio, no se fijaría en él por su barroquismo, precisamente. La fachada de La Casita Blanca responde a los dictados del silencio y se mueve en una sobriedad de principios de siglo -XX, claro- que también ha quedado obsoleta en un barrio siempre en reformas.
Entrar al 'meublé' es toda una aventura que antes satisfacía los anhelos de confidencialidad de los infieles o los conocidos visitantes. Sin embargo, ahora también llena de morbo a los más jóvenes, sorprendidos primero por las cortinas naranjas que resguardan los coches en el aparcamiento y después por las misteriosas indicaciones que se les dan a la entrada.
En La Casita Blanca es imposible encontrarse con otros huéspedes por los pasillos ya que antes de desalojar la habitación se debe avisar a recepción. De hecho, cuando alguien recorre sus pasillos, que parecen sacados de Hogwarts, una luz roja indica que nadie más debería pasar por allí.
Otra de las medidas de seguridad que pueden chocar en los tiempos que corren -aunque resulta totalmente coherente con la máxima de la casa- es que no se acepta el pago con tarjeta de crédito, algo que agradecen fervientemente los que no quieren dejar rastro de su apasionada estancia.
Así, más allá de la inscripción 'CB' que decora jabones, geles e incluso ejerce de cabecera en una fuente multicolor, la discreción es casi más marca de la casa que su propio nombre, incluso hoy en día en que los besos no tienen que ser necesariamente escondidos.
La Casita Blanca, que ha sido y es el oasis de los sedientos, pero sobre todo el paraíso de sutiles luces carmesí de los que no quieren ser juzgados, se convertirá en breve en una historia más que contar sobre Barcelona. Sobre la ciudad en su versión erótica que parecía resurgir con la reapertura del Molino y que se queda coja sin la presencia de su clásico 'meublé'.
En su lugar, un espacio verde
En su lugar, una vez derruidas las paredes vestidas de anécdotas y de terciopelo, se creará un espacio verde que forma parte de la reconversión de la zona, afectada por la modificación de un plan municipal que amenazaba con cerrar el 'meublé' desde 2002.
La Casita Blanca lleva desde entonces alargando su despedida sin perder clientela. Ahora que se atenuan las luces hasta apagarse definitivamente, los clientes juegan una vez más entre sus espejos a ver quién es el último en salir de ese acogedor hogar de muchos. Se aviene sin remedio el final del sexo desapercibido de la Barcelona más caliente.
Por Andrea Pelayo from elmundo.es 25/12/2010

Gangas de lujo en los bazares de Oriente

Foto from vanitatis.com
 
Mercado de Panjayuan (Pekín)

El jade encarna los valores de Confucio y desde antiguo ejerce una extraña fascinación sobre los chinos. A los orientales les gusta llevar consigo pequeños objetos tallados en esta piedra, colgantes, perlas o frasquitos de tabaco rapé, y acariciarlos de vez en cuando, como ocurría con las filacterias en las regiones del este del Mediterráneo. Sería casi imposible hablar de China y de su riqueza cultural sin mencionar el culto al jade y su importancia en el desarrollo artístico del país.
Por eso, cuando el viajero curioso desembarca en Pekín no sólo está obligado a visitar el Templo del Cielo, la Plaza Tian An Men, el Lamasterio Yonghe o el Palacio Imperial; es una atracción colarse en alguna de las oscuras tiendas de antigüedades de la ciudad y dejarse seducir por las piezas antiguas de jade. Es como abrir boca: se empieza comprando pequeñas figuritas talladas y se termina rebuscando entre los centenares de objetos amontonados viejas porcelanas de Jingdezhen, bronces decorados con ornamentación en filigrana y esculturas labradas en piedra. Hay verdaderas oportunidades. También en muebles, herencia de la pujante burguesía china que prosperó antes de la revolución maoista. Por precios absolutamente razonables se puede adquirir mobiliario de hace 200 años que el mercado occidental, ya sea en Inglaterra, Italia o Estados Unidos, revaloriza constantemente.
La calle más famosa de Pekín se llama Wangfunjing. En ese lugar, los ancestrales comercios chinos de sombreros, seda y té conviven con las modernas tiendas de ropa, relojes y zapatos, y los más atrevidos pueden degustar las especialidades de la gastronomía china. Pero los mejores anticuarios no están allí, sino en Chaoyang, el distrito de las embajadas y el hogar de la calle de la seda. Es el punto de partida para adentrarse en el mercado de Panjiayuan, para muchos un museo, donde es posible adquirir originales y copias de esculturas en piedra, libros antiguos, jade, cerámica, marionetas para sombras chinescas y un amplio abanico de máscaras de ópera china. 
India  
La India es otro país con maravillosos objetos del pasado a buen precio. Las mayoría de los occidentales suelen visitar el Taj Majal, Delhi , Jaipur o Benarés. Pero la India es mucho más. Sólo hay que recalar en la ciudad de Jaisalmer o en Bundi, famosa por sus palacios y sus baoris; acercarse a Udaipur, la que llaman la ciudad del amanecer, o hacer un alto en el camino y descansar en Jodpur. En la ciudad azul se pueden encontrar bellísimas puertas labradas en filigrana que aún conservan sus colores originales. Pertenecen a los famosos jabelis, las residencias de las castas más altas, y son piezas únicas por la calidad de sus trabajos.
Para comprar plata y seda no queda más remedio que acercarse al circuito oficial. Las sedas, algodones y lanas de la India están entre las mejores del mundo. Y la calidad y belleza de las sedas de Varanasi, o Benarés, como la conocemos los turistas, y de los saris que con ellas se confeccionan, es indiscutible. Su tacto, sus llamativos colores y sus elaborados dibujos. No extraña, pues, que las niñas ricas de la India viajen hasta allí para elegir su traje de novia. Pero no son menos hermosas, las espléndidas sedas bordadas en oro de Mysore. En esta ciudad se encuentran excelentes trabajos artesanales, colchas y manteles, con bordados y brocado. Entre los algodones se distinguen los de Rajasthán y Chennai, también conocida como Madrás, mientras que Cachemira es famosa por su variedad y calidad en lanas y en especial por sus maravillosos chales de pashmina.
Legendario Jaipur
Este país tiene una de las mayores industrias de alfombras de todo el mundo. Cada región tiene su propia especialidad; en Darjeeling se pueden encontrar alfombras tibetanas y en Cachemira, finas alfombrillas de seda. Otro centro importante es Bhadohi, cerca de Varanasi. Las mejores piezas de plata se encuentran en Jaipur y en el mercado de Chadni Chowk, en el viejo Delhi. Los diamantes, lapislázuli, rubíes, zafiros, piedras de luna y aguamarinas se compran en Hyderabad y las piedras semipreciosas en Jaipur. El oro indio también es muy apreciado aunque su precio no resulta tan ventajoso como el de la plata. En el barrio de joyerías de Madurai se encuentran excelentes trabajos
Marrakech 
Viajar a la ciudad de Marrakech y no visitar el Zoco es como marcharse de Estambul sin haber puesto un pie en el Gran Bazar. De hecho, muchos buscadores de piezas antiguas viajan a esta hermosa ciudad marroquí con el ánimo de adentrarse en este mercado, husmear por sus laberínticas callejuelas y, por supuesto, regatear, uno de los placeres que depara el comercio musulmán. Pero en Marrakech, al contrario de lo que ocurre en Estambul, aún es posible adquirir plata y coral mediterráneo. También, hermosas turquesas, fibulas bereberes, bellamente labradas, collares llegados de Afganistán, originalísimos, de plata, piedra y bronce, grabados o trabajados en filigrana, y de la India, espadas de plata y cerámica antigua. Obras de arte para exponer o adornar nuestra indumentaria. 
Hong Kong
Dicen que es el paraíso de las tentaciones. Pero hay que tener cuidado con las reproducciones, son habituales y muchas veces difíciles de distinguir. River City (23 Yotha Road) posee la colección más grande de antigüedades de Asia, pero hay más direcciones de interés: Golden Tortoise (en 49/2 Soi 49 Sukhumvit) para muebles raros y antigüedades de Tailandia, Corea y Japón (http://www.antikasia.com http://www.antikasia.com); Oriental Plaza (30/1 Charoen Krung Soi 38) cerca del Hotel Oriental, vende arte, artesanía y antigüedades de alta calidad, pero muy caras; y en Woeng Nakhon Kasem, en la zona comprendida entre Charoen Krung y Yaowarat, es posiblr adquirir porcelanas, muebles y objetos con incrustaciones de madreperla.
Tailandia
Bangkok es una de las mejores ciudades asiáticas para ir de compras. Allí se puede disfrutar visitando el Chatujak Weekend, uno de los mercados más grandes del mundo, donde venden delicadas figuras de artesanía tailandesa y donde aún es posible adquirir porcelanas y collares antiguos y hermosas  piezas de seda. En Siam Square, con un sinfín de diseñadores locales, y el mall más legendario de la ciudad, MBK Shopping Complex, están reservados a los amantes de las nuevas tecnologías y de las gangas.
Por Marta Matute - 24/12/2010 from vanitatis.com

Cosas que habrá oído (y leído) sobre China y que son absolutamente falsas

Foto from mediaisla.net

La semana pasada volvió a hacer furor en la Red un artículo que hablaba de Chongqing, “esa megalópolis de 33 millones de habitantes de la que nunca has oído hablar”... quizá porque es mentira. Se trata de uno de los tantos errores provocados por la mezcla de desconocimiento y predisposición al asombro con la que los periodistas nos acercamos a un país que ha pasado del olvido absoluto al estrellato mediático en menos de diez años.
El 'bulo de Chongqing' se lo han tragado todos, desde Guardian a Times, pasando por Newsweek, e incluido el que arriba firma, cuando todavía no vivía en China, si se me acepta como atenuante. Para purgar pecados, aquí recopilo e intento aclarar algunos de los falsos mitos más repetidos sobre China.
Chongqing, ya serán menos
La 'Manhattan del Yangtzé' es una ciudad impactante y polo del desarrollo del interior de China, pero no tiene 33 millones de habitantes sino poco más de seis, menos de la mitad que Pekín. La equivocación, que al parecer difundió por primera vez Newsweek, se debe a que asumen que todos los habitantes de la “municipalidad” de Chongqing viven en la ciudad de Chongqing.
En realidad, hay miles de localidades, separadas unas de otras por kilómetros y kilómetros de campo, en un área similar a Irlanda. La raíz del problema es la traducción del término utilizado por la burocracia china (municipalidad) para definir lo que es más bien una provincia. Para entendernos, es como si decimos que todos los habitantes de la Comunidad de Madrid viven en la ciudad de Madrid, olvidando que hay gente en Alcalá de Henares, otros en El Escorial, en Chinchón e incluso en Pozuelo de Alarcón.
Y Deng Xiaoping nunca dijo…
Las frases atribuidas a líderes políticos de la revolución china tienen también bastante peligro. Aquí creo que buena parte de la culpa la tiene la distorsión provocada por la propaganda oficial y la falta de transparencia informativa del régimen, por decirlo de alguna manera. Una de las frases más citadas últimamente es la proclama pro-capitalista de Deng Xiaoping (“enriquecerse es glorioso”), que sin embargo él nunca dijo en público, ni tampoco escribió. Al parecer la idea fue del historiador Orville Schell, que tituló así un capítulo de su libro sobre las aperturas económicas de China en los años 80, pero sin atribuirle la cita a Deng en ningún momento. Alguien lo puso después en boca de Deng y la atribución corrió como la pólvora.
Concretamente, en las páginas de opinión resulta difícil últimamente encontrar un artículo sobre China que no introduzca la famosa frase. Sí que se sabe cómo se difundió, por el contrario, la frase más famosa de Mao Zedong, teóricamente pronunciada en 1949, cuando fundó la República Popular: “El pueblo chino se ha levantado”. Nunca lo dijo allí, al menos aquella mañana en la plaza de Tiananmen. El propio Partido, o él mismo, se la atribuyó después para que quedase más bonito.
¿Pekín o Beijing?
En España solemos pensar que Pekín es el nombre castellano y Beijing el nombre inglés. Una vez más, nos estamos equivocando. En todo Occidente se utilizó el primer vocablo durante décadas para referirse a la capital china. En España ha sido “Pekín”, en Italia “Pechino”, en Francia “Pékin” y en Inglaterra “Peking”, por ejemplo. Nombres que derivan de la transliteración al alfabeto latino que utilizaba hace años el sistema postal chino. El sonido en mandarín, sin embargo, se parece mucho más a la palabra “Beijing” y muchos chinos llevan años escribiéndolo así en “pinyin” (mandarín escrito con alfabeto latino) porque resulta más práctico.
La cosa no revestía mayor importancia hasta hace años, ya que eran realmente muy pocos quienes utilizaban el alfabeto latino en China. Ahora bien, cuando el país se abrió, desembarcaron millones de extranjeros y los chinos empezaron a aprender inglés, el Gobierno decidió acabar con la ambigüedad y estandarizar el nombre de su capital en alfabeto latino. Se optó por Beijing, porque suena mucho más parecido al original. El nombre se impuso incluso, o sobre todo, en la denominación del sistema postal que había creado el dilema.
Beijing significa, por cierto, “capital del norte”. En nuestro país, la Real Academia Española sigue aconsejando el uso de “Pekín” y, salvo algunos conatos de revuelta en ciertos diarios, es el nombre más utilizado. Pero nos estamos quedando solos. No sólo en Estados Unidos, sino también en otros países que carecen de instituciones lingüísticas que velen por la pureza de su idioma, se ha ido adoptando con naturalidad lo de “Beijing”. En México, por ejemplo, ya casi nadie dice Pekín.
La matanza no fue en Tiananmen
La noche del 3 de junio de 1989, el Ejército chino reprimió a tiros una manifestación pacífica en Pekín. Aunque el centro de la protesta se encontraba en la Plaza de Tiananmen, la masacre no sucedió allí, sino a la entrada de los soldados a la ciudad y su avance hasta las zonas aledañas a la plaza. Cuando los tanques llegaron al corazón de la capital, Tiananmen, donde más de 2.000 manifestantes seguían atrincherados, se produjo una breve negociación para evitar una carnicería y la gente acabó marchándose pacíficamente de la plaza.
Hubo matanza, cierto es, pero no en Tiananmen.
Los chinos nunca protestan... excepto unos 12 millones al año
Uno de los tópicos más extendidos sobre los chinos es que nunca protestan, que no se quejan de sus condiciones de vida, ni se organizan para mostrar su descontento. Esta percepción contrasta con las cerca de 127.000 protestas populares que se produjeron en 2008 y en las que participaron unos 12 millones de ciudadanos. Aunque normalmente se trata de demostraciones de fuerza pacíficas, algunos de estos motines acaban con desenlaces violentos, como el registrado en julio de 2009 en Jilin cuando los trabajadores de la industria estatal Tonghua lincharon al nuevo gerente, que les estaba anunciando la privatización de la empresa y despidos masivos para fusionarse con una poderosa industria metalúrgica de capital privado. Tras la revuelta, el Gobierno abrió una investigación, pero suspendió la venta. La noticia fue anunciada por los altavoces de la fábrica y los obreros lo celebraron con fuegos artificiales.
Según las estadísticas de 2008 que citábamos antes, durante ese año se produjeron 467 asaltos a sedes del Gobierno, 615 ataques a la policía por parte de los manifestantes y 110 episodios de vandalismo urbano. No hay datos unificados todavía, pero las huelgas y protestas se han disparado en 2010, sobre todo en la llamada “fábrica del mundo”, el área industrial más grande del mundo, en el delta de Río Perla, en la sureña región de Cantón. Cierto es que las protestas no son casi nunca políticas, sino reclamaciones sobre derechos laborales, abusos concretos de la autoridad y cosas por el estilo. El Partido Comunista Chino (PCCh) permite algunas protestas laborales, pero no tolera que se cuestione su legitimidad.
El capitalismo rampante chino
Se lee cada vez más a menudo eso de que China es ya “el país más capitalista del mundo”. Imagino que a algunos les confuden detalles como el hecho de que no haya una red de asistencia sanitaria universal, algo que en realidad nunca hubo: los campesinos no tuvieron acceso a servicios médicos ni siquiera durante el maoísmo, tenían que conformarse con la visita de los llamados “médicos descalzos”, técnicos en primeros auxilios con una bolsa de medicinas tradicionales que pasaban del ciento al viento por las aldeas. En realidad, la economía china sigue estando fuertemente intervenida por el Gobierno.
Oficialmente, las empresas estatales generan un tercio del Producto Interior Bruto (PIB) y la mayoría de las grandes empresas privadas también están monitoreadas, de una manera u otra, por el Partido. Todos los sectores estratégicos (transportes, telecomunicaciones, energía, etcétera) siguen en manos del Estado. Aunque en teoría compiten entre sí y están sometidas a la ley del mercado, las corporaciones públicas son gigantes instalados en monstruosos rascacielos que obedecen a las directrices del Partido Comunista, gozan de todo tipo de facilidades para financiar proyectos, de una legislación favorable y cuantiosas ayudas.
Supuestamente su territorio natural son los sectores estratégicos, mientras que el resto de la economía debería quedar en manos privadas. En los últimos tiempos, sin embargo, las empresas públicas están traspasando esta barrera, invirtiendo, abriendo y comprando de todo, desde fábricas de galletas hasta restaurantes. Es más, según un reciente informe del Banco Mundial, las empresas públicas no sólo no han disminuido en los últimos tiempos, sino que están ganando terreno, incluso en sectores donde nadie las esperaba, como el alimentario.
Me dejo unos cuantos “mitos” en el tintero, pero acabo de medir la extensión de este artículo y hace rato que sobrepasé la barrera psicológica de las mil palabras. Si les interesa particularmente el tema, o simplemente quieren saber más cosas sobre China, les recomiendo un par de enlaces. En mi opinión, se trata de las mejores bitácoras sobre China escritas en castellano.
Por Ángel Villarino. Pekín - 04/10/2010 from cotizalia.com

Cómo el inglés se convirtió en lenguaje global

Foto from ciudadmalaga.olx.es

La necesidad de un lenguaje internacional siempre ha existido. El pasado, para difundir la religión y posibilitar el debate intelectual. Con las tecnologías de hoy en día, se trata de comunicarse con los demás en cualquier lugar del mundo en cuestión de segundos.
Dos eventos, separados por casi 400 años, muestran cómo esta necesidad siempre ha estado presente.
Primero, frente a mí tengo una copia delcélebre libro Utopía, por Tomás Moro. Esta edición en particular fue publicada en Ámsterdam en 1629, no en inglés ni holandés, sino en latín.
El segundo evento fue una plática que tuve recientemente con un científico alemán. Me comentó que estaba al tanto de conferencias científicas llevándose a cabo en Alemania, en la que a pesar de que todas las personas eran de dicho país, la conferencia se desarrolló en inglés.
Orgullo
El latín en esta edición de Utopía era un código escrito y los parlantes más exitosos podían adoptarlo para conducir debates intelectuales y religiosos.
Durante los 1.300 años anteriores, el latín fue el lenguaje principal de la tradición cristiana occidental: el lenguaje de la oración, himno, textos sagrados y debate religioso. Era también el idioma con el cual los científicos del Renacimiento se comunicaban.
No obstante, los nacionalismos culturales rompieron con las mentes religiosas e intelectuales. La gente en los países donde se utilizaba el latín hablaban sus propios lenguajes y dialectos.
Una vez que estos se escribieron, más y más gente comenzó a pedirle a sus iglesias y autoridades religiosas respectivas que hablaran, escribieran y enseñaran, toda, o la mayoría de la religión en los lenguajes locales.
Dos de los textos más famosos que surgieron de esta manera fueron la Biblia del rey Jaime o Jacobo (pronta a celebrar su 400 aniversario) y la Biblia alemana de Martín Lutero, que había aparecido menos de 100 años antes.
Pare del proceso para establecer el poder e influencia de esos lenguajes locales era el esfuerzo de producir formas estandarizadas, para que tanto maestros, mercaderes, abogados, ministros religiosos y políticos pudieran escribirse entre ellos en formas que fueran comprensibles instantáneamente.
Esto parecía requerir, antes y ahora, maneras consistentes de presentar el lenguaje en una hoja -ortografía y puntuación- y formas constantes de presentar la gramática de palabras y frases.
Como resultado, la escritura estandarizada del inglés se convirtió en una herramienta poderosa en las manos del gobierno, la iglesia y la escuela a la hora de pedirle a la gente de las islas británicas que se miraran a sí mismos con un sólo ente.
Esperanto
Pero las naciones se continuaron hablando en términos de paz, guerra, comercio, migración, religión y el mundo de las ideas. Se puso un gran esfuerzo en la producción de diccionarios de lenguajes extranjeros y traducciones de los libros más importantes o interesantes.
Durante todo este tiempo, uno de los eventos más significantes de la historia de los lenguajes globales estaba sucediendo: soldados de habla inglesa, marineros y colonizadores estaban viajando y estableciéndose en países al otro lado del mundo.
Sólo en los lugares en donde se mantuvo la independencia o en donde los españoles, portugueses, franceses y holandeses habían conquistado, el inglés no se hablaba.
Si el siglo XX puede ser descrito como un florecimiento salvaje de las demandas del nacionalismo -incluyendo el orgullo de lenguajes y literatura nacionales- también vio aumentar los sueños utópicos sobre cooperación internacional como fue pensada inicialmente por la Liga de las Naciones y luego Naciones Unidas.
Sin embargo, en estos lugares la situación no era que una nación hablaba con la otra sino más bien que un intérprete le hablaba a otro. En respuesta, los inventores de lenguajes internacionales intentaron traer la paz mundial a través de sus ocurrencias, la más famosa de ellas: el esperanto. No tuvo demasiado impacto como para que los políticos del mundo lo necesitaran o quisieran siquiera aprenderlo.
Un idioma influyente
Lentamente, emergió otro lenguaje internacional, hablado por diplomáticos, científicos, artistas, gente de negocios y muchos más. Beneficiándose del legado del Imperio Británico y el aumento de la influencia del miembro más poderoso de dicho imperio -EE.UU.- el inglés (o formas del inglés) está siendo hablando en todo el mundo.
En realidad, hablan lo que el lingüista David Crystal llama "ingleses", aunque algunas maneras de hablarlo han recibido los nombres "criollo", "lengua franca" y "dialecto". Recientemente miraba un canal de música pop austriaco en donde los comentarios publicitarios estaban en un criollo anglo-alemán en donde el núcleo era alemán, pero estaba lleno palabras en inglés como "go to it", "cool", "be there" y similares.
En gran parte, los gobiernos han dejado que esto ocurra sin dirección alguna. Las tecnologías de telefonía, radio, televisión, música, cds, teléfonos celulares e internet le han permitido a la mayoría de la gente en la Tierra obtener acceso al lenguaje de los otros en cuestión de segundos.
A través de estos canales, millones de jóvenes alrededor del mundo han crecido con gustos musicales de bandas angloparlantes. Las películas subtituladas de Hollywood le han dado a millones de personas que no hablan inglés la posibilidad de imitar a James Cagney, Marilyn Monroe, Robert De Niro y Harrison Ford.
¿Pero durará? Quizás en 100 años, la población mundial se habrá enamorado de la sutileza y belleza de uno o ambos lenguajes estándares chinos: el mandarín y el cantonés. Sencillamente, no sabemos.
Por Michael Rosen from  25/12/2010

Los creadores de virus cambian sus tácticas en busca de ingresos

Foto from elgeeky.com

Más que dañar la máquina, el objetivo principal es el robo de información.
La detección de un virus para el sabotaje industrial y la guerra cibernética, el Stuxnet, ha confirmado a los expertos en seguridad que el panorama de los patógenos digitales está cambiando. En 2000 alcanzó una gran notoriedad el virus I love you por su millonaria capacidad de contagio. Se instaló en unos 50 millones de ordenadores. Estos contagios masivos para dañar la máquina no son la prioridad de los creadores de virus. No buscan que su criatura salga en las noticias. Prefieren que pase inadvertida y la dedican al daño selectivo. Son los nuevos cibermisiles.
Para Manuel Medina, director del exCert de la Politécnica de Cataluña, "los creadores de virus buscan como objetivo prioritario el robo de información, no la destrucción de la máquina", y ello conduce a que eviten para sus creaciones la notoriedad que parecían buscar en otras épocas.
Ha cambiado la arquitectura de los virus y su autoría. Los más dañinos no son obra de un informático malicioso. "Son tan complejos que piden mucha inversión. Se necesita un fuerte patrocinio", comenta Luis Corrons, del laboratorio de Panda, "y eso conduce a servicios secretos, grupos terroristas, mafias... Antes, el virus aprovechaba una vulnerabilidad. Stuxnet recurre a varias para un mismo ataque y eso dispara el coste".
Este espécimen, además, busca ser invisible a la máquina infectada. "El bicho está diseñado con un especial poder de propagación". En este caso singular, el objetivo era lesionar gravemente una instalación industrial. Las centrales nucleares iraníes lo han padecido.
Panda ha hecho un estudio sobre el panorama de las intrusiones y contagios. De momento, 2010 se cierra con una producción de malware (programas maliciosos) superior a 2009. Su base de datos almacena 60 millones de amenazas.
Por otra parte, no siempre el éxito se basa en un código intruso. La llamada ingeniería social -engaño a una persona para que suministre datos y contraseñas personales- sigue siendo una táctica muy usada.
Durante 2010 ha habido ataques que han usado Twitter y Facebook como "cuartel general". Para 2011 el uso de redes sociales como método de distribución crecerá.
"En 2011 veremos no solo cómo se consolidan las redes sociales como herramienta para los hackers, sino que seguirán creciendo en cuanto a ataques distribuidos. Las tabletas no serán, por el momento, un objetivo prioritario y crecerá el malware en los móviles, pero no en una cantidad llamativa".
Por su parte, Fortinet, proveedor de dispositivos de seguridad de red, en sus predicciones para 2011 destaca una batalla entre los propietarios de botnets (red de ordenadores infectados al servicio de quien los controla). La empresa destaca la "preocupación entre los cibercriminales por crear su propio imperio del malware, en el que el control sobre las infecciones realizadas puede convertirse en dinero. Se han implementado asesinos de bots dentro de los nuevos bots para eliminar otras amenazas que puedan encontrarse en el mismo sistema".
Al igual que una guerra territorial, los clanes de cibercriminales persiguen la destrucción de la competencia y su propio crecimiento. "A medida que los atacantes infecten más máquinas en 2011, el valor de estas se irá incrementando. La consecuencia fundamental es que se producirá un incremento en el precio de los servicios criminales, como es el alquiler de bots que permiten cargar software malicioso en máquinas".
Fortinet está convencido de que se crearán nuevos programas de afiliación dirigidos a contratar gente que se comprometa a distribuir código malicioso. Los operadores de las redes zombis, que hasta ahora eran los encargados de aumentar los miembros de sus propias botnets, comenzarán a delegar este trabajo a sus afiliados en 2011. "Botnets como Alureon e Hiloti son dos claros ejemplos de este nuevo estilo de trabajo, pagando a cualquiera que les ayude a infectar más sistemas. A través de este ejército de distribuidores, las botnets continuarán creciendo".
Por TOMÀS DELCLÓS from elpais.com 26/12/2010

365 días de tensión que llevaron al oro a batir récord tras récord

Foto from oroyfinanzas.com

Otro año de máximos para el oro. El metal precioso por excelencia se ha vuelto a convertir en 2010 en el gran protagonista de las carteras de inversión. Su precio ha bailado al ritmo de las tensiones de la deuda soberana en Europa y a medida que crecía la presión sobre los países en apuros, ha ido batiendo récord tras récord.
Su nivel más alto a falta de cuatro sesiones para que acabe el año, lo alcanzó a primeros de mes después de que dos semanas antes, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional aprobaran el rescate del sistema financiero irlandés.
El pasado 6 de diciembre cerró en los 1.423 dólares y en el año se ha revalorizado más de un 25%.
Sólo entre finales de julio y principios de noviembre el oro ha ganado, al menos, 270 dólares y ha acumulado una sucesión de récords desde septiembre.
En los últimos doces meses el oro se ha alimentado de la desconfianza en los mercados, la debilidad del dólar, las presiones inflacionistas y la especulación sobre la demanda, principalmente por el uso para joyería.
Además, hay que añadir la presión que algunos países emergentes han hecho sobre el precio, especialmente China. Y es que, siendo el mayor productor mundial de oro, este año ha quintuplicado sus exportaciones, En los 10 primeros meses del año, los datos del Shanghai Gold Exchange, que recoge Bloomberg.com, muestran que la compra de oro ha pasado de 45 toneladas métricas en todo 2009, a 209 toneladas sólo en los tres primeros trimestres del año.
From cotizalia.com 24/12/2010

Los del 68 empiezan a jubilarse

Foto from listas.20minutos.es

Nadie ha pautado mejor los relevos generacionales que la sociología norteamericana. Según una de las más destacadas instituciones de investigación social estadounidense, el Pew Research Center (PRC), el primer día de 2011 se producirá un acontecimiento generacional de resonancias históricas: el más viejo de los miembros de la Generación del Baby Boom cumplirá 65 años, todavía edad de jubilación en muchos países. Con tal motivo, la institución ha publicado un retrato sociológico de esta cohorte de edad en Estados Unidos que no tiene desperdicio. Los babyboomers de la otra orilla del Atlántico son los sesentayochistas europeos, la última generación que tuvo pretensiones de transformar el mundo y a la que desde hace un tiempo se quiere endosar buena parte de las culpas por los desastres de nuestra época, desde el individualismo y la crisis de valores hasta el multiculturalismo y el declive occidental.
Los babyboomers sesentones creen que son exactamente nueve años más jóvenes y hasta los 72 no consideran que empiece la vejez. Tanto optimismo cronológico no se corresponde con su sentimiento vital: son los más pesimistas e insatisfechos de todos los grupos de edad respecto a sus vidas y a la marcha de su país. Probablemente así eran cuando tenían 18 años. Pero ahora se sienten más afectados por la actual crisis —la Gran Recesión le llama el Pew— que sus padres, pertenecientes a la Generación Silenciosa y nacidos durante la Gran Depresión.
Como siempre ha sucedido, los del 68 se han hecho muy conservadores. Votaron más a Obama que McCain, aunque por poco, pero en las últimas elecciones legislativas sus sufragios fueron mucho más republicanos que demócratas. Pero todavía son más progres, menos religiosos y más tolerantes que sus padres y no ven sus relaciones con los más jóvenes en términos de conflictos generacionales. De hecho, con quienes sintonizan mejor es con la generación del Milenio, los que llegaron a la mayoría de edad a partir del 2000. Los babyboomers, hijos de la abundancia, se encuentran ahora con la Gran Recesión que les despide de su vida laboral. También en esto sintonizan con quienes encuentran el paso cerrado a su incorporación al mundo del trabajo, como les sucede a los milenios.
La llegada de la entera generación de los babyboomers a la edad provecta cambiará la sociedad estadounidense, que se hará más gris: en 2030 un 18 por ciento tendrá más de 65 años, en vez del 13 por ciento actual. Todo el mundo desarrollado experimentará el mismo cambio. También China, recién incorporada como emergente, sufrirá este fenómeno. “Redefinirán la vejez en EE UU, al igual que han marcado la cultura adolescente, la juvenil y la de la edad madura”, dicen los investigadores del PRC. Es decir, los del 68 todavía van a seguir dando guerra. Como toda su vida.
25 diciembre, 2010 – por  Lluís Bassets from blogs.elpais.com

Al petrodólar le gusta el cine

Foto from foros.vogue.es

Los Emiratos Árabes Unidos invierten en Hollywood y organizan tres festivales que buscan competir con Cannes, Venecia y Berlín.
Basta con asomar la cabeza por la portezuela del avión para darse cuenta de que en Dubái tienen de todo. De todo, excepto crisis. Cada vez que uno menciona la palabra a sus compañeros de mesa, al camarero, al taxista o al vigilante de la piscina se encuentra con la inevitable, inmutable respuesta, en infinitas variantes: "¿Crisis? Esa palabra la utilizamos para que los europeos y los americanos vendan a la baja y nosotros compremos muy por debajo de su precio normal. Lo que pasa es que si aquí dices a alguien que le vas a pagar en 30 días se da por sobrentendido que estás arruinado. ¿En Europa no es lo más normal del mundo pagar a 30 días? Al final, digan lo que digan en vuestros medios de comunicación, aquí no pasa nada de nada, todo está como siempre".
La cantinela financiera, digna de Gordon Gekko, sale de las cuerdas vocales de Rashid, un jovencísimo chofer del Jumeirah Beach, hotel de bandera y uno de los patrocinadores del evento cinematográfico más importante de Oriente Medio, el festival de cine de Dubái. La región sin crisis ?el periódico Gulf News revelaba recientemente que las previsiones de crecimiento para 2011 superan el 4%? ha sido capaz de crear, en poco más de un lustro, un creciente mercado de negocios vinculado al séptimo arte. Y de paso, ha arrastrado en su esfuerzo a las otras dos puntas del triángulo que actualmente conforman el eje estratégico del mundo del espectáculo en Oriente Medio, la nueva niña de los ojos de Hollywood: Abu Dabi y Doha. Y sus respectivos certámenes.
El primero es la gran fuente de financiación del negocio estadounidense en estos momentos ?se calcula que el montante invertido en Hollywood por los Emiratos Árabes supera el billón de dólares (0,7 billones de euros)?, en paridad con la pujante influencia asiática, tanto de China como de Japón. El segundo representa el intento de monopolizar la tendencia más comercial de la zona, atrayendo estrellas a través de una franquicia ?la del festival de Tribeca, creado por Robert DeNiro? impulsada exclusivamente para competir con sus vecinos.
En cambio Dubái, un festival que a pesar de tener siete años de vida ya cuenta con galones, sigue fiel a sus principios y ha servido para crear el primer núcleo de negocio íntegramente destinado a la industria local. Clausurado el domingo pasado e inaugurado siete días antes con la magnífica El discurso del rey, el certamen es capaz de jugar como agente doble: invitando a la clase media de las grandes ligas estadounidenses (de Colin Farrell a Carey Mulligan, pasando por Sean Penn, Ed Harris o Colin Firth) sin olvidarse del poderío local, que es mucho y variado. Por las pantallas locales pasaron filmes como las esperadísimas 127 horas, del realizador británico Danny Boyle, o The way back, del veterano Peter Weir. Por su parte, la egipcia 678 y Letters to Palestine, donde ciudadanos de los Emiratos envían sus cartas (orales) a Palestina eran lo más solicitado por la prensa árabe.
Dubái canaliza también la estrategia financiera de la región por lo que respecta a su propio cine ?aún en pañales: solo 12 producciones propias han salido del país en el último año? y las inversiones de cara a 2012. Si hacemos caso de las perspectivas del propio mercado que organiza el certamen, el año que viene Latinoamérica y Filipinas serán el destino de unos cuantos millones de petrodólares mientras que Estados Unidos tratará de mantener su cuota con una política neutra, esto es, ofreciendo porcentajes en superproducciones en las que el riesgo es mínimo.
El crecimiento festivalero del área parece ilimitadao y así se explica que en un territorio tan reducido hayan nacido tres eventos de primer orden que en un futuro podrían competir ?aunque solo sea por su descomunal músculo financiero? con los históricos de Europa, llámense Cannes, Berlin, Venecia o San Sebastián.
Como muestra, un botón: aunque el presupuesto del festival de Dubái no es público, se ha sabido que muchos de los 3.000 invitados del festival se marcharon del mismo con más de 5.000 euros por cabeza en regalos. Tampoco la ceremonia de inauguración tuvo nada que envidiar a cualquier gala de lujo estadounidense o europea, con un auténtico quién es quién de todas las esferas de poder de Dubái. Un inacabable desfile de modelos, cantantes, actores y hombres de negocios que llenaron hasta los topes la playa de Mina A' Salam. Y es que, efectivamente, la crisis parece que no se ha acreditado para el certamen, al menos de momento.
Por TONI GARCÍA from elpais.com 24/12/2010

sábado, 25 de diciembre de 2010

Un cuento de Navidad - La tumba del judío Adolf Hitler

Foto from lavanguardia.es

La lápida reconstruida en 1987 del sombrerero Adolf Hittler en el cementerio judío Filantropía de Bucarest

Murió en 1892 y su estela fue troceada en la Segunda Guerra Mundial por temor a la reacción nazi. El extraño caso del hebreo de Bucarest que tenía el mismo nombre que el 'Führer' y cuya lápida fue eliminada por puro miedo.  Zara y Bershka marcan hoy el espacio de la sinagoga y calle española, arrasadas por Ceausescu.

Llegó el día en que Berlín se fascinó por un hombre con bigotito.
Ese día, toda la metrópoli se encaminó “hacia un punto único” para ver al que “como nadie en nuestra época representa la eternidad”.
Así lo describía el corresponsal de La Vanguardia, Augusto Assía, el 17 de marzo de 1931. Miles y miles de berlineses “asaltando autobuses, metros y tranvías” hacia ese pequeño bigote.
“La estación de Friedrichstrasse está tomada militarmente (...) El Unter den Linden, los 'quais' que afluyen a la estación viven instantes de congestión que repercute kilómetros más allá (...) Un cordón de policías forma un hemiciclo que encierra a cientos de fotógrafos, de operadores de cine, de reporteros, cercados por una muchedumbre inmensa que aprieta impaciente”.
Hoy, ochenta años después y a mil trescientos kilómetros del Unter den Linden, el invierno cubre el cementerio Filantropía de Bucarest. Marin Stefanescu, el encargado, camina sobre la nieve entre tumbas de hermosa cacofonía yiddish... 'Toni Krakauer, nascuta Carniul' y muerta a los 22 años, dice una lápida... El viejo Stefanescu, callado, se adentra por el corredor central del cementerio judío hacia otro “punto único”. Tuerce a la derecha, otra vez a la derecha y luego a la izquierda. Se detiene frente a una lápida y suelta una carcajada que rompe el silencio sepulcral...
–¡¡¡Hitler... Adolf Hitler!!! –exclama sin dejar de reír y señalando la lápida...
“Aquí descansan los restos mortales de Adolf Hittler. Dejó de vivir el 26 de octubre de 1892 a la edad de 60 años. Rezad por su alma”, se lee en hebreo y en rumano, con el símbolo de una sociedad israelita de 1875 –dos manos unidas– también esculpido en la lápida.
Adolf Hittler. Con dos tes. Judío. Murió cuando el otro Adolf era un crío de tres años y –que sepamos– no eran parientes. El señor Hittler tenía un taller y tienda de sombreros en la calle Real de Bucarest. Y poca cosa más se sabe de él, salvo que venía de Bucovina, se anunciaba en un periódico yiddish y que su tumba está hoy cubierta de nieve.
Si tuvo descendientes, nadie sabe dónde están. Quizá murieron en la Rumanía pronazi del mariscal Antonescu: no enviaron a ningún judío a las cámaras de gas, pero mataron a cientos por asfixia en trenes de transportes, colgaron cadáveres en ganchos de matadero y fusilaron en masa... Más de 280.000 judíos y más de 10.000 gitanos exterminados.
En esa Rumanía, un trabajador del cementerio se fijó un día por casualidad en la tumba de Adolf Hittler. No importaba que se escribiera con dos tes: el efecto de la lápida daba escalofríos. Antonescu o los nazis podrían tomarlo como una provocación, y los empleados la destruyeron bien rápido. El cementerio Filantropía ha visto resquebrajar sus tumbas por bombardeos aéreos, terremotos y el olvido, pero nunca antes –ni después– por el miedo.
Pasó el tiempo y, en 1987, alguien en la comunidad judía recordó el caso y propuso reconstruir la estela del sombrerero. ¿Acaso no merecía su nombre?
–La lápida actual es diferente que la original, pero la inscripción es idéntica: teníamos una fotografía de la destruida. Y la colocamos en el mismo lugar –explica el ingeniero judío Iosif Cotnareanu, que sufrió los tiempos de Antonescu y ayudó a tallar la nueva lápida.
–¿Qué sintió al grabar el nombre de Adolf Hittler?
–Lo pusimos y ya está.
A Cotnareanu le incomoda hablar del asunto.
–Hay cosas más interesantes que esa lápida –dice. Y explica la historia de la pequeña sinagoga sefardí y su calle, conocidas como 'españolas'. Todo arrasado por los delirios urbanísticos de Ceausescu en los años ochenta.
–Ceausescu se comprometió a respetar la sinagoga española. Y un día, sin más, llegaron los bulldozers. Dicen que al rabino Moses Rozen, al saberlo, le dio un ataque al corazón.
–¿Dónde estaba esa calle?
–En el triángulo entre la plaza Unirii y el bulevar Corneliu Coposu –explica el ingeniero.
Voy hacia ese triángulo y, de camino, me detengo en la Sinagoga Grande. Las paredes de su sala central están forradas con envejecidos paneles que detallan el holocausto en Rumanía, el país que tuvo el primer teatro profesional judío del mundo.
La 'trista istorie' me la cuenta el arquitecto Aristide Streja, que también sufrió ese tiempo. Recuerda con emoción a Iancu Guttman. Lo fusilaron en un bosque junto a dos de sus hijos, pero sobrevivió y escapó. Lo descubrieron poco después con los cadáveres de sus hijos en los brazos y lo apalearon. Terminada la guerra 'subió' a Israel.
–¿Qué le trae por Bucarest? –me pregunta Streja.
–La tumba de Adolf Hittler.
–¿¿¿...???
Aristide Streja nunca había escuchado la historia del sombrerero y sus lápidas.
–Le contaré otra historia de ese nombre –explica–. Un judío llamado Adolf Hirsch le arregló un día el reloj a Adolf Hitler. Éste, en agradecimiento, le dijo que pidiera un deseo. El relojero le contestó que quería cambiarse el nombre. ‘¿No te gusta Hirsch?’, le preguntó Hitler. ‘No me gusta Adolf’, le respondió el relojero.
Streja se detiene ante el panel que detalla los niños asesinados en el último pogromo de Antonescu... “Dina, cinco años. Rozalia, tres años. Lana, un año”...
Es como la cuenta atrás de un estallido, como esa crónica de Augusto Assía en 1931: Berlín esperando extasiado a un hombre con bigotito... “Falta una hora. Falta media. Falta un cuarto –escribía–. La muchedumbre va incendiándose de pasión y creciendo como lava. Faltan cinco minutos, dos minutos (...) Se encienden los focos de los operadores de cine (...) Cuando se asoma al balcón, apretándose sus dos manos en un saludo a todo el pueblo alemán, el bulevar es una mancha negra y un grito rojo de entusiasmo que se pierde a lo lejos (...) La muchedumbre prorrumpe en un aullido frenético de júbilo (...) ¿Qué rey, qué emperador va a aparecer desfilando entre las armas del doble cordón militar?”...
“¡Charles Chaplin!”.
Era Charlot, el cómico medio gitano, que visitaba Berlín. “Tal vez jamás nadie haya sido recibido en Alemania con un fervor tan espontáneo y emocionado”, afirmaba nuestro corresponsal.
Nada es lo que parece. Dos años después, Berlín entregaría su alma a otro bigotito y Assía lo contaría en La Vanguardia (la editorial Acontravent acaba de publicar una selección de esas crónicas magistrales, 'Salt a la foscor').
Nada es lo que parece. “No soy judío, pero estaría feliz de serlo”, declaró Chaplin en 1940, durante el estreno de 'El gran dictador': Hitler bordado en celuloide.
Nada es lo que parece porque las cosas aparecen sin más. Como el nombre de un sombrerero judío. Como el bigote de un cómico gitano. Como los bulldozers de Ceausescu en la arrasada calle española: su lugar –'voilà!'– lo ocupan hoy un Zara y un Bershka.
Nada es lo que parece, aparece o desaparece. Ni siquiera para la imaginación de 1933.
“Tal vez nunca estuvo Hitler más lejos del poder que ahora. Me refiero al Hitler nacionalsocialista, al estupendo demagogo electrizador de muchedumbres”, escribía Assía el 2 de febrero de ese año, dos días después de que Hitler fuera nombrado canciller.
“Las grandes masas obreras y campesinas que le siguieron un momento le vuelven ahora la espalda en bandadas”, aseguraba siete días después.
“A Hitler, su enorme movimiento le puede servir para muchas cosas, pero no para instaurar una dictadura”, escribía veintiún días después.
Parecía una cosa y fue otra. Porque alguien acabó sacando el lado oscuro de la chistera... “Dina, cinco años. Rozalia, tres años. Lana, un año”...
Hoy, unas cortinas cubren los paneles del holocausto cada vez que hay plegarias en la sala principal de la Sinagoga Grande.
Hoy, en la calle Lipscani, frente al Banco Nacional, un hombre intenta sacarse unos leis vestido de Charles Chaplin.
Camina sobre la nieve como el sepulturero Stefanescu: helado de melancolía. Arrastra su ternura dándole a 'El Danubio azul' en un organillo y tiene un periquito verde que elige al azar papelitos doblados que adivinan el porvenir. “Parece usted una persona sensible y desilusionada. Tendrá que luchar por tu felicidad”, dice el papel que me saca el pájaro con Charlot estirando 'El Danubio azul' hasta la saciedad.
“Muchos periodistas y corresponsales –escribía Augusto Assía, rendido, el 20 de mayo de 1933– empiezan a concentrarse en las fronteras para presenciar los trabajos de atrincheramiento y defensa con que los pueblos empiezan a ‘cavar el porvenir’”.
La chistera es infinita...
Adolf Hittler era judío. El Danubio nunca ha sido azul. El corresponsal de La Vanguardia acabó encarándose a Joseph Goebbels en una rueda de prensa.
Y cuando el Charlot de la calle Lipscani se levanta el sombrero para saludar, aparece dentro –'voilà'!– un ratoncito blanco.
Por Plàcid Garcia-Planas from lavanguardia.es 25/12/2010