lunes, 19 de enero de 2026

Por qué aunque estemos llenos siempre nos queda espacio para el postre, según un anatomista


Siempre habrá espacio para el postre.

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La cena de Navidad, como es tradicional, puede ser muy abundante y dejarnos con el estómago totalmente lleno. Pero a pesar de eso, de que sentimos que no nos cabe un solo bocado más, no nos negamos a probar cómo ha quedado el postre.

De alguna manera, no importa lo mucho que hayamos comido, siempre hay espacio para la parte dulce, ¿por qué? ¿Qué tienen los postres que nos permite decir sí, aunque estemos llenos?

Los japoneses tienen una palabra perfecta para esto: betsubara, que significa "otro estómago" o "estómago aparte".

Anatómicamente hablando no hay un espacio extra en nuestro estómago, pero la sensación de tener espacio para el postre está tan ampliamente difundida, que merece una explicación científica.

Lejos de ser algo imaginario, esta sensación refleja una serie de procesos fisiológicos y psicológicos que juntos hacen que le den al postre una apariencia única, incluso cuando el plato principal parece que colmó todos los límites.

Un buen lugar para comenzar este análisis es el estómago.

Muchas personas piensan que es una bolsa que permanece del mismo tamaño hasta que se llena y que si se le pone otro bocado, se puede derramar.

Realmente, el estómago está diseñado para ensancharse y adaptarse.

Con los primeros bocados comienza un proceso llamado "acomodación gástrica": los músculos se extienden creando una capacidad mayor a medida que se hace más presión.

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La textura distinta de los postres es un factor que hace que, a pesar de sentirnos llenos, lleguemos a pensar que tenemos "un espacio extra" para los dulces.

Otra cosa importante: los alimentos dulces y suaves requieren menos proceso digestivo.

Un plato fuerte puede hacer que el estómago se sienta distendido, pero un postre ligero, como una mousse o un helado, es muy difícil que aumente el trabajo digestivo, por lo que el estómago puede ampliarse un poco más para hacer espacio.

Hambre hedónica

Muchas de las ganas de comer postre viene del cerebro, específicamente de los círculos neuronales que involucran la recompensa y el placer.

El apetito no está gobernado únicamente por el hambre físico. También hay un "hambre hedónica", el deseo de comer algo solo porque se puede disfrutar.

Los dulces son parte importante de este deseo.

Estos activan el sistema mesolímbico de dopamina, aumentando la motivación para comer y debilitando temporalmente las señales de saciedad.

Después de quedar satisfecho con el plato principal, el hambre físico tal vez se habrá ido, pero saber que hay un postre esperando crea un un deseo separado, que tiene que ver con la recompensa, para continuar comiendo.

Otro mecanismo es la llamada saciedad sensorial específica.

Mientras comemos, la respuesta de nuestro cerebro a los sabores y texturas que hay en el plato va disminuyendo de forma gradual, haciendo la comida menos interesante.

Ahora, si se instroduce otro sabor -como un dulce, una tarta o un helado- esa respuesta se refresca.

Muchas personas que realmente sienten que no pueden terminar su plato principal descubren de repente que "podrían comerse un postre" porque la novedad del postre reaviva su motivación para comer.

Los postres también se comportan de manera diferente una vez que llegan al intestino.

En comparación con los alimentos ricos en proteínas o grasas, los alimentos azucarados y ricos en carbohidratos salen del estómago rápidamente y requieren relativamente poca descomposición inicial, lo que contribuye a la percepción de que son más fáciles de digerir incluso cuando se está lleno.

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Los platos principales pueden satisfacer nuestra "hambre física", pero no siempre nuestra "hambre hedónica".

El tiempo también influye. La señalización intestino-cerebro que crea la sensación de saciedad no responde instantáneamente.

Hormonas como la colecistoquinina, el GLP-1 y el péptido YY aumentan gradualmente y suelen tardar entre 20 y 40 minutos en producir una sensación sostenida de saciedad. Muchas personas toman decisiones sobre el postre antes de que este cambio hormonal haya surtido efecto por completo, lo que da espacio al sistema de recompensa para influir en el comportamiento.

Los restaurantes, conscientemente o no, suelen programar la oferta de postres dentro de este periodo.

A estos procesos biológicos se suma la influencia del condicionamiento social. Para muchas personas, el postre se asocia con la celebración, la generosidad o la comodidad.

Desde la infancia, aprendemos a considerar los postres como golosinas o como componentes naturales de las comidas festivas.

Las señales culturales y emocionales pueden generar placer incluso antes de que llegue la comida.

Los estudios demuestran sistemáticamente que las personas comen más en entornos sociales, cuando se ofrece comida libremente o en ocasiones especiales; todas ellas situaciones en las que el dulce suele ser una buena opción.

Así que la próxima vez que alguien insista en que está demasiado lleno para otro bocado de cena, pero de alguna manera encuentra espacio para un trozo de pastel, quédese tranquilo: no está siendo inconsistente. Simplemente está experimentando una característica perfectamente normal y bastante elegante del cuerpo humano.


Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.

    • Michelle Spear
    • Título del autor,The Conversation*

domingo, 18 de enero de 2026

El diamante entra en la era cuántica: de símbolo de lujo a tecnología clave del futuro

 

Dreamstime


  • Permitirá crear navegadores sin GPS, diagnosticar virus precozmente y nuevas interfaces cerebro-máquina
  • Empresas como De Beers ya los fabrican en laboratorio. Su ventaja: funcionan a temperatura ambiente
  • Imperfecciones controladas en su estructura lo convierten en un sensor cuántico de altísima precisión


Durante casi un siglo, la frase "un diamante es para siempre", popularizada por la compañía minera De Beers en 1947, definió el valor cultural y económico de esta piedra preciosa como sinónimo de amor, exclusividad y permanencia. Hoy, ese lema adquiere un nuevo significado. Lejos de limitarse a la joyería, el diamante se perfila como uno de los materiales más prometedores para la llamada "segunda revolución cuántica", una nueva etapa tecnológica que podría transformar la medicina, la navegación, la informática y la seguridad.

El cambio se basa en una paradoja científica. Las cualidades que durante milenios hicieron al diamante tan apreciado —su dureza, su estabilidad y la perfección de su estructura cristalina— se están utilizando ahora de una forma radicalmente distinta. Mediante la introducción controlada de diminutas imperfecciones en su red de átomos de carbono, los científicos convierten al diamante en un sensor extremadamente sensible capaz de detectar fenómenos cuánticos subatómicos.

Este avance se inscribe en un contexto histórico más amplio. Hace exactamente cien años, el físico alemán Werner Heisenberg sentó las bases matemáticas de la mecánica cuántica, una teoría que explica el comportamiento de la materia y la energía a escalas diminutas. Aquella primera revolución cuántica dio lugar a tecnologías que hoy resultan cotidianas, como los semiconductores, los láseres y los superconductores, pilares de la electrónica moderna. La segunda revolución, en cambio, no se centra solo en comprender la física cuántica, sino en controlarla con precisión para desarrollar aplicaciones completamente nuevas.

Uno de los ámbitos donde estos avances están más cerca de tener un impacto comercial es el de los sensores cuánticos. A diferencia de los ordenadores cuánticos, que aún requieren importantes desarrollos para ser útiles de forma generalizada, los sensores ya están demostrando su utilidad en áreas como la imagen médica, los relojes ultraprecisos y los sistemas avanzados de navegación.

El físico británico Sir Peter Knight, una de las figuras más influyentes en este campo, explica que la clave de esta segunda revolución es "extraer información a nivel cuántico de la materia atómica". Knight preside el consejo asesor estratégico del Programa Nacional de Tecnologías Cuánticas del Reino Unido y dirige el Instituto de Metrología Cuántica del Laboratorio Nacional de Física británico. Según él, estas tecnologías permitirán "nuevos sensores, nuevos sistemas de sincronización y nuevas formas de comunicar datos".

La mecánica cuántica es conocida por su carácter contraintuitivo. Un ejemplo reciente lo ilustra el Premio Nobel de Física concedido este año por investigaciones relacionadas con el llamado "efecto túnel", un fenómeno por el cual las partículas cuánticas pueden atravesar barreras físicas que, según la lógica clásica, deberían detenerlas. El físico francés Michel Devoret, uno de los galardonados, resumió esta extrañeza al afirmar que "la lógica cuántica es muy distinta de la que experimentamos en la vida cotidiana".

Estos efectos, sin embargo, son extremadamente frágiles. Vibraciones, campos magnéticos externos o cambios de temperatura pueden destruirlos con facilidad. Por eso, necesitan un "anfitrión" material que los proteja. El diamante resulta ideal: es el material natural más duro que existe, posee una estructura cristalina rígida y ofrece un entorno magnéticamente estable, con un nivel de ruido muy bajo.

El potencial cuántico del diamante se descubrió en parte por casualidad hace unos 20 años, cuando un diamante rosa natural extraído en Siberia —apodado por los investigadores el "diamante ruso mágico"— mostró la capacidad de mantener un estado cuántico a temperatura ambiente. Aunque no se encontraron más ejemplares similares en minas naturales, ese hallazgo impulsó el desarrollo de diamantes cuánticos fabricados en laboratorio.

Una de las empresas líderes en este ámbito es Element Six, con sede en el Reino Unido. Se trata de un fabricante de diamantes sintéticos de uso industrial, mayoritariamente propiedad de De Beers, que a su vez forma parte del grupo minero Anglo American. Element Six produce diamantes para aplicaciones como herramientas de corte, pulido y perforación, pero ahora apuesta decididamente por los llamados "diamantes tecnológicos".

En su laboratorio del campus científico de Harwell, cerca de Oxford, la empresa desarrolla diamantes cuánticos que incorporan centros de "vacancia de nitrógeno". Estos defectos microscópicos se crean al sustituir un átomo de carbono por uno de nitrógeno y dejar un espacio vacío en la red cristalina. En ese punto se producen los efectos cuánticos asociados al "espín" de los electrones, una propiedad que varía en función de campos magnéticos o electromagnéticos externos.

Daniel Twitchen, director tecnológico de Element Six, explica que estos centros actúan como una brújula extremadamente precisa. "Es como un sensor de fuerza magnética", señala. La sensibilidad es tal que el diamante puede detectar el paso de un automóvil a cientos de metros de distancia. Para lograrlo, durante el proceso de crecimiento del diamante se introduce aproximadamente una molécula de nitrógeno por cada millón de átomos de carbono, un nivel de control extremadamente sofisticado.

Aunque Element Six produjo su primer diamante cuántico hace más de 15 años, solo recientemente la tecnología ha alcanzado la madurez necesaria para fabricarlos de forma fiable y a un coste asumible. Hoy, un diamante cuántico puede adquirirse por unos pocos miles de libras. La empresa genera alrededor de 300 millones de dólares anuales en ingresos y confía en que los diamantes para aplicaciones en sensores, láseres y semiconductores sean el motor de su crecimiento futuro. Su consejera delegada, Siobhán Duffy, resume esta visión afirmando que "estamos entrando en una nueva era del diamante sintético".

Las aplicaciones potenciales son numerosas. En aviación, los sensores cuánticos podrían permitir sistemas de navegación basados en el campo magnético terrestre, reduciendo la dependencia del GPS, vulnerable a interferencias y sabotajes. En geología, facilitarían la exploración del subsuelo para localizar yacimientos minerales. En medicina, prometen dispositivos capaces de medir la actividad cardíaca sin contacto directo o de detectar virus como el VIH o el SARS-CoV-2 en fases mucho más tempranas.

Investigaciones recientes publicadas en Nature Communications indican que los nanodiamantes cuánticos pueden ser hasta mil veces más sensibles que los test rápidos actuales, lo que permitiría diagnósticos precoces cruciales para el tratamiento y el control de enfermedades. A más largo plazo, también se exploran aplicaciones en interfaces cerebro-máquina, capaces de traducir señales neuronales en acciones.

Aunque persisten dudas sobre la rapidez con la que estas tecnologías se comercializarán a gran escala y sobre la competencia de otros materiales como el grafeno o el silicio, muchos expertos coinciden en que el diamante ofrece una ventaja clave: funciona a temperatura ambiente, es robusto y no tiene partes móviles.

Así, el diamante, símbolo eterno de lujo y belleza, se reinventa como componente esencial de la tecnología del futuro. Si durante décadas sirvió para cortar y perforar, en los próximos 70 años podría convertirse en uno de los pilares de la revolución cuántica.


https://www.eleconomista.es/actualidad/noticias/13708139/12/25/el-diamante-entra-en-la-era-cuantica-de-simbolo-de-lujo-a-tecnologia-clave-del-futuro.html

sábado, 17 de enero de 2026

Irán encierra una sorpresa que puede 'reventar' un petróleo ya tocado: remolinos de buques listos para inundar el mercado de crudo

 


  • El régimen de Teherán acumula 166 millones de barriles de petróleo sobre el mar
  • Una parte importante está en Singapur para evitar ataques sobre el crudo
  • La liberación de ese petróleo podría desequilibrar un mercado ya en superávit


Dejen de mirar a Venezuela, el 'elefante en la habitación' está en Oriente. Produce mucho más petróleo, a menor coste, exporta cuatro veces más que Venezuela y tiene lo que podría considerarse como una 'bomba' para el crudo. Irán tiene una sorpresa sobre el mar que puede dinamitar el mercado de petróleo. El país persa, ahogado por las sanciones a su industria petrolera, ha acumulado una cantidad récord de petróleo en el mar, equivalente a unos 50 días de producción del país o a casi cuatro meses de consumo de España, por ejemplo. Este crudo se ha quedado flotando en el agua y sin comprador (no hay refinería dispuesta a tratarlo por ahora) ante las reticencias que ha venido mostrando China en los últimos meses en pleno endurecimiento de las sanciones sobre el petróleo 'prohibido'. Irán es uno de los mayores productores del mundo de petróleo, siendo el tercer país con mayores reservas probadas de crudo. La cantidad de crudo acumulada tiene el potencial de mover los precios de los mercados globales. En el hipotético caso de que EEUU retirase las sanciones a Irán (por la caída del actual régimen, por ejemplo), este crudo almacenado podría entrar al mercado, generando un superávit mayor al que ya existe.

La cantidad de crudo y condensado iraní, ya sea en petroleros en tránsito o en buques de almacenamiento flotante, alcanzó un récord de 166 millones de barriles en la semana finalizada el 11 de enero, según Kpler, que tiene datos que se remontan a 2016. Esta cantidad equivale a un día y medio de producción mundial de petróleo, que a primera vista parece poco. Pero lo cierto es que, si esta cantidad de crudo empezase a entrar en el mercado poco a poco, pongamos que unos 500.000 barriles por día, Irán tendría la capacidad de generar un superávit aún mayor en los mercados globales durante casi un año entero antes de que se agotase. Si el superávit (la cantidad extra de crudo que se producirá sobre el consumo mundial) medio para 2026 será de alrededor de 1,9 millones de barriles diarios, según UBS, estos 500.000 barriles adicionales supondrían que el superávit aumentaría en casi un 30%, lo que podría tener efectos sobre el precio global del petróleo.

Todo lo anterior es un escenario ficticio e hipotético que cobra fuerza mientras que Irán, uno de los grandes productores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), se enfrenta a las mayores manifestaciones antigubernamentales en años con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiendo sobre una posible acción militar.

El mejor ejemplo de que Irán es una pieza clave para el mercado de crudo se está viendo este mismo jueves. El alivio de la tensión entre EEUU y Teherán está llevándose por delante al crudo, que cae más de un 3%. Ya en 2015, las especulaciones sobre un posible fin de las sanciones sobre la economía persa llevaron a este tipo de especulaciones (Irán tenía también mucho crudo acumulado en buques). Los niveles de petróleo sobre el mar de Irán suelen ser elevados, pero según Kpler nunca habían alcanzado la cifra actual.

El mercado cree que un ataque sobre Irán tendría implicaciones alcistas en el corto plazo (por posibles interrupciones de su producción), aunque bajistas en el medio y largo, dado que un cambio de régimen supondría, presumiblemente, el fin de las sanciones, la liberación del petróleo acumulado en alta mar y la posibilidad de que empresas internacionales inviertan en el crudo iraní.

¿Por qué acumula petróleo Irán?

Irán ha aumentado la cantidad de petróleo almacenado en el mar en un intento por mantener activa su industria y su producción, pese a que las importaciones chinas se ralentizaron a finales de 2025, porque las refinerías chinas habían agotado sus cuotas de importación de crudo y los inventarios en China son muy altos, según ha revelado a Reuters Homayoun Falakshahi, analista de Kpler.

Irán también está tratando, al mismo tiempo, de proteger su petróleo flotante (evitar que sea confiscado o puesto en peligro en caso de conflicto bélico) y enviando tantos barriles como pueda lejos del Golfo, para reducir los riesgos geopolíticos de estos volúmenes, asegura Falakshahi. ¿Dónde está enviando el petróleo? Alrededor de la mitad del petróleo iraní en el mar se encuentra cerca de Singapur, el gran hub de materias primas de Asia.

"Los datos muestran que las exportaciones marítimas de crudo y condensado de Irán han alcanzado aproximadamente 1,6 millones de barriles diarios en 2024 y 2025, frente a los 434.000 barriles diarios de 2020. Esos barriles suelen ser transportados por petroleros de la flota paralela. China es, con diferencia, el mayor comprador de petróleo iraní, y a menudo recibe sus barriles a través de transbordos en aguas del sudeste asiático", explican en un completo informe sobre la operativa petrolera de Rusia, Irán y Venezuela los analistas de S&P Global.

Hay quien aporta todavía datos más espectaculares, puesto que nadie conoce con exactitud el petróleo que realmente mueve Irán. "Irán es el tercer mayor productor de la OPEP. Su producción cubre aproximadamente el 4% de la demanda mundial. Venezuela solo produce alrededor del 1%", afirma Andreas Goldthau, director de la Escuela Willy Brandt de Políticas Públicas de la Universidad de Erfurt (Alemania). "Se estima que Irán exporta unos 2 millones de barriles diarios, mientras que Venezuela solo exporta 350.000", continúa el experto en energía. Este experto asegura al medio DW alemán que Irán tiene mucha más capacidad que Venezuela para generar el caso en los mercados.

La flota paralela de Irán

La citada flota paralela del país, menos mediática que la rusa en los últimos años, pero con mayor solera en el trasiego clandestino de petróleo, está compuesta por 170 buques con 34,2 millones de toneladas de peso muerto, incluidos 86 petroleros gigantes (VLCC) que suelen operar en el golfo Pérsico, las aguas del sudeste asiático e incluso, ocasionalmente, en el golfo de Guinea, completa el informe de S&P. Dado que la empresa estatal National Iranian Tanker está siendo objeto de un intenso escrutinio por parte de las autoridades sancionadoras occidentales, la mayoría de los petroleros de la flota paralela son operados por empresas opacas y poco conocidas que se cree que tienen vínculos con Teherán. Estos buques son célebres por apagar (a veces también encender) sus sistemas de navegación para esquivar el 'ojo' de Washington.

"El llamado mercado petrolero paria oculta de manera bastante eficaz el comercio petrolero de Irán, manteniéndolo fuera del alcance de los gobiernos occidentales", constata Norbert Rücker, estratega de Julius Baer. Esta circunstancia 'esconde' parcialmente el potencial del país como productor y supone una tecla más que interesante para una Administración Trump que se puede ver envalentonada con este tipo de incursiones tras el éxito en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro.

Los analistas se debaten entre aquellos que ven muy factible una intervención de Trump en Irán y los que no lo tienen tan claro. Como destacan los estrategas de BCA Research en informes de estos días, el régimen de Teherán rezuma debilidad y la oportunidad de derribarlo del todo puede ser "demasiado buena para que EEUU la deje pasar". El paso puede ser a través de Israel, con escaramuzas como las del verano pasado, o con EEUU actuando directamente. Pero, por otro lado, señalan desde Julius Baer, un paso en falso en Irán podría comprometer de algún modo, aunque sea temporalmente, el suministro global y perjudicar la estrategia de Trump de contentar a un consumidor estadounidense harto de inflación de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, en la que los republicanos se juegan la mayoría en las dos cámaras legislativas.

En BCA son escépticos ante una intervención directa de Trump en Irán, pero abren la puerta a que ocurra si el presidente de EEUU concluye, por alguna razón, que perderá el Senado en las elecciones intermedias y, por lo tanto, ya es un 'pato cojo' (está de salida al no poder optar a un tercer mandato). "Entonces podría seguir los pasos del primer ministro israelí Netanyahu en la búsqueda de intereses de seguridad nacional a largo plazo, independientemente de su popularidad política interna. Esto podría significar ataques dirigidos a derrocar al régimen, no solo a desalentar la represión social", explican estos expertos.

En el difícil e hipotético caso de que Washington consiguiera en Irán un éxito similar al de Venezuela, con la caída del régimen (se antoja difícil un 'apaño' intermedio con en Caracas), los analistas ya han hecho las primeras cábalas sobre el potencial productor del país ya libre de sanciones y con inversión extranjera. "De cara al futuro, Irán tiene el potencial de convertirse en un actor aún más importante en los mercados energéticos globales, dada su gran dotación de petróleo y gas natural. Posee la tercera mayor reserva de petróleo del mundo (dependiendo de si se toman las afirmaciones de Venezuela al pie de la letra) y la segunda mayor reserva de gas natural", presentan desde Capital Economics.

En el caso del petróleo, no obstante, señala un informe de la firma británica de análisis, el sector ha carecido de inversión extranjera y de la tecnología más avanzada debido a las sanciones internacionales, como ocurría en Venezuela. Esto sugiere que el sector requeriría una inversión a gran escala para aumentar significativamente la producción de petróleo. Dicho esto, completa el informe, "los costos de extracción física son probablemente bastante bajos. Las curvas de costo de suministro, cuando están disponibles, suelen mostrar que la producción terrestre en Oriente Medio tiene los costos de producción más bajos del mundo".


https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/13728210/01/26/iran-encierra-una-sorpresa-que-puede-reventar-un-petroleo-ya-tocado-remolinos-de-buques-listos-para-inundar-el-mercado-de-crudo.html

viernes, 16 de enero de 2026

Multimillonarios chinos tienen docenas de bebés por gestación subrogada en Estados Unidos

 

Un parque en Pekín en uina imagen de archivo.
EFE EXPANSIÓN


El ejecutivo de videojuegos Xu Bo, a quien se le atribuye la paternidad de más de cien niños, y otras élitecas, crean megafamilias recurriendo agencias de vientres de alquiler, fecundación in vitro y bufetes de abogados especializados para el proceso.

Un extenso reportaje en The Wall Street Journal (WSJ) ahonda en el fenómeno de los niños nacidos por gestación subrogada en Estados Unidos, una boyante industria en pleno auge e impulsada por las élites chinas que con cada vez más frecuencia recurren a "madres de alquiler", especialmente entre multimillonarios que quieren tener muchos hijos pero que se topan con la prohibición de la gestación subrogada en China.

El rotativo parte del representativo caso de Xu Bo, un empresario chino de la industria de los videojuegos y que se ha autodenominado "primer padre de China", al que se le atribuyen más de 100 hijos mediante gestación subrogada en EE. UU. en litigio con un tribunal de Los Ángeles que le ha negado la solicitud de paternidad de varios niños, dejándoles en un limbo legal.

El reportaje describe una industria estadounidense apenas regulada -desde entramados económicos en clínicas de fertilidad a la proliferación de agencias de madres de alquiler y niñeras, despachos de abogados especializados y agencias de viaje— que permite a padres extranjeros tener hijos sin ni siquiera tener que viajar al país. Aprovechan, además, que los bebés nacidos en EE. UU. obtienen automáticamente la ciudadanía estadounidense. Algunos clientes chinos encargan decenas o incluso cientos de niños con fines ideológicos, empresariales o dinásticos.

El fenómeno ha adquirido una magnitud tal que ha generado preocupación ética, investigaciones policiales y propuestas legislativas en Estados Unidos para regular las lagunas jurídicas existentes que dan pie a este tipo de prácticas y que han ocasionado en China numerosos escándalos públicos y sanciones ejemplares.

El reportaje, fimado por Katherine Long, Ben Foldy y Lingling Wei, pone de manifiesto que la gestación subrogada transnacional se ha convertido en una forma de "arbitraje regulatorio" con profundas implicaciones legales, sociales y morales.

Los reporteros se remontan al momento ene que una jueza de familia Amy Pelman citó a Xu Bo a comparecer puesto que su nombre aparecía una y otra vez en numerosas solicitudes rutinarias de gestación subrogada. El multimillonario, que nunca fue al juzgado estadounidense en persona, admitió por videoconferencia a través de un intérprete que esperaba la paternidad de 20 niños a los iba a criar para ponerles algún día al frente de su negocio. A algunos de ellos, criados por niñeras en la ciudad estadounidense de Irvine a la espera del veredicto sobre su paternidad, ni siquiera les conocía porque "había estado muy ocupado con el trabajo", admitió.

La jueza denegó la solicitud de paternidad, que normalmente se hace de forma automática, y los niños desde entonces están a la espera de una resolución judicial. Xu, pese a su popularidad en China, apenas aparece en los medios de comunicación y no ha concedido declaraciones a WSJ salvo para decir, a través de un representante, que gran parte de las afirmaciones del periódico son falsas -sin decir cuáles-, y tampoco se ha pronunciado al respecto el juzgado que actuó en contra de sus peticiones de paternidad.

Este caso, asegura WSJ, es la punta de lanza del negocio de los vientres de alquiler, prohibido en China y apenas regulado y supervisado en EEUU. En redes sociales circula que Xu ha tenido más de cien hijos por esta vía. "Algunos padres chinos, inspirados por los 14 hijos conocidos de Elon Musk, pagan millones de dólares en honorarios de subrogación para contratar a mujeres en Estados Unidos que les ayuden a formar familias cada vez más extensas. WSJ cuenta el caso de otro ejecutivo chino, Wang Huiwu, que contrató a modelos estadounidenses y otras mujeres como donantes de óvulos para tener 10 niñas para casarlas algún día con hombres poderosos.

Y existen otros perfiles de clientes chinos: ejecutivos de alto nivel sin tiempo ni disposición para tener sus propios hijos, padres mayores o parejas del mismo sexo, todos con el dinero suficiente que les permite salir de China y gestionar posibles problemas logísticos, publicitarios y legales en su país sin que sus negocios se vena perjudicados. Algunos tienen la influencia política necesaria para evitar la censura.

"Ha surgido una próspera miniindustria (...) para satisfacer la demanda, lo que permite a los padres enviar su material genético al extranjero y recibir un bebé a cambio, con un coste de hasta 200.000 dólares por niño".

El creciente mercado asiático de servicios internacionales de fertilidad ha llamado la atención de inversores estadounidenses, entre ellos Peter Thiel, que respalda económicamente una cadena de clínicas de fecundación in vitro en el sudeste asiático y una sucursal recientemente inaugurada en Los Ángeles.

China prohíbe la gestación subrogada, pero no impide salir al extranjero para recurrir a ella pese a la opinión pública mayoritariamente en contra. Los bebés nacidos en Estados Unidos son ciudadanos estadounidenses en virtud de la 14.ª Enmienda. Desde 2020 ha habido varios intentos en EEUU para poner freno a este "turismo de maternidad", mientras que las clínicas de fertilidad defienden que la gestación subrogada en China fue consecuencia de la política del hijo único, abolida en 2015.

Más recientemente, ha surgido una nueva clientela. Elon Musk se está convirtiendo en un modelo a seguir, con el objetivo de forjar una dinastía familiar indestructible y hay personas que encargan más de cien hijos a través de distintas agencias. La supervisión legal del sector es tan exigua que no permite rastrear con cuántas agencias o abogados puede contar un mismo demandante, ni para cuántos niños, simutáneamente, pero la mercantilización del embarazo es una práctica habitual.

La sanción más severa a la que se enfrentan las clínicas estadounidenses por malas prácticas es la expulsión como miembro del lobby, pero siguen operando. Y las agencias suelen recibir entre 40.000 y 50.000 dólares por cada gestación subrogada, sin contar los pagos que se realizan a las madres subrogadas.

Mientras, el Gobierno chino suele hacer la vista gorda ante los ciudadanos que recurren a la gestación subrogada en el extranjero, e incluso permite que agencias extranjeras comercialicen discretamente sus servicios. Incluso algunos altos funcionarios del Gobierno chino han recurrido a Estados Unidos para la subrogación, según afirman abogados y agencias del sector. Fue algo en el escándalo que rodeó la desaparición en 2023 del ministro de Asuntos Exteriores chino, Qin Gang, en su día asistente clave del líder chino Xi Jinping, y que cayó en desgracia después de que una investigación del Partido Comunista revelara que tenía una amante con al que se cree que tuvo un hijo de vientre de alquiler.

Investigadores de la Universidad de Emoru aseguran que que el uso de la subrogación en Estados Unidos por parte de padres internacionales se cuadruplicó entre 2014 y 2019, cuando las clínicas de fecundación in vitro iniciaron 3.240 ciclos para madres subrogadas que trabajaban con padres internacionales, lo que supuso casi el 40% del total de Estados Unidos. La cifra descendió durante la pandemia debido a las restricciones de viaje a nivel mundial.

Entre 2014 y 2020, el 41% de los padres internacionales procedían de China. Algunos inversores apuestan por que estas cifras seguirán aumentando. En 2018, Jinxin Fertility Group, con sede en Sichuan y que cotiza en la bolsa de Hong Kong, compró HRC Fertility, una cadena de clínicas de fertilidad del sur de California cuyos médicos ya contaban con una importante base de clientes chinos.

Jinxin se asoció con un consultor de gestación subrogada estadounidense en 2020, según un documento corporativo. Wang Bin, presidente de Jinxin entre 2018 y 2021, había sido anteriormente un alto funcionario de empresas estatales chinas, y entre los inversores de la empresa se encuentran bancos estatales. EEUU sigue siendo el destino favorito de las personas con recursos económicos que deciden tomar este camino y que buscan hijos "de alta calidad".