jueves, 2 de julio de 2015

Por qué no existe la belleza universal

Una persona midiendo sus rasgos
No hay tal cosa como el rostro perfecto.

Orgullosa de mostrar sus kilos de más, la comediante inglesa Dawn French lo puso una vez en términos irrefutables: "Si hubiera existido cuando Rubens pintaba, me hubieran reverenciado como una modelo fabulosa. ¿Kate Moss? Bueno, ella hubiera sido el pincel".
Puede que French estuviera bromeado, pero su argumento de fondo es serio. ¿Cambian los estándares de belleza con el tiempo? ¿O hay rasgos aceptados universalmente a través de los siglos y las culturas, que son atractivos universalmente?

¿Siempre hemos creído lo que creemos hoy sobre la belleza?
Hay algunas razones desde el punto de vista evolutivo para pensar que la belleza trasciende el tiempo y el espacio.
Ciertos rasgos biológicos pueden indicar buena salud, buena condición física y fertilidad –las características de una buena pareja reproductiva-, por lo cualdebemos encontrarlos sexualmente atractivos.
Sin embargo, mientras más investigan los psicólogos y los biólogos, más difícil es encontrar una base puramente biológica para la belleza.


¿Rasgos simétricos?

Pongamos por cuestión un momento la idea de que preferimos rasgos simétricos, incluso balanceados.
La explicación científica parece tener sentido: las enfermedades y el estrés sufrido durante la infancia pueden marcar sutilmente el desarrollo del cuerpo, creando una "inestabilidad" que lleve a que un lado crezca ligeramente diferente al otro.
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¿Son los rostros más simétricos también los más bellos?
En consecuencia, un rostro ligeramente desbalanceado debería ser un signo de debilidad física, haciendo de la persona un prospecto menos apetecible de padre para tus hijos.
El problema es que muchos de los experimentos previos le han pedido a un número pequeño de personas que califiquen diferentes rostros, lo que ha facilitado que se saquen conclusiones prematuras.
Cuando Stefan Van Dongen, de la Universidad de Antwerp, comparó los resultados en un análisis de metadata de gran escala, encontró que el efecto casi desaparece cuando se toma en cuenta un número mayor de personas.
De hecho, la simetría del rostro puede no decir mucho de tu salud.
Aunque investigaciones previas han encontrado alguna evidencia para respaldar esta idea, un estudio de 2014 tomó imágenes de escáner de casi 5.000 adolescentes y les preguntó por su historial médico. ¿El resultado?: quienes tenían rasgos más simétricos no estaban en mejores condiciones físicas que los demás.

Masculinos y femeninos

Los biólogos también han apuntado a que preferimos rostros que epitomicen la "masculinidad" o "feminidad", según el género.
De nuevo, el razonamiento detrás de estas hipótesis es sólido: la estructura ósea refleja las hormonas sexuales que circulan en la sangre, de modo que pueda publicitar cosas como la fertilidad de la mujer y cuán dominante es el hombre, algunas de las consideraciones que son importantes al momento de elegir pareja.
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Mientras más se investiga, más difícil es encontrar una definición de belleza universal.
Pero la mayoría de los estudios sólo han trabajado con sociedades occidentales.
Cuando Isabel Scott, de la Universidad de Brunel, y sus colegas decidieron ampliar el espectro hacia comunidades de África, Asia, Sudamérica y Rusia, encontraron una variedad de preferencias.
De hecho, sólo en las regiones más urbanizadas encontraron una fuerte atracción a hombres más masculinos y mujeres más femeninas; aún más, en comunidades más pequeñas y más remotas muchas mujeres preferían hombres que se veían más "femeninos".
Lo mismo aplica a la forma del cuerpo. En Occidente, es posible que se prefieran las mujeres de piernas largas y no tanto los "hombres larguiruchos", pero en la sociedad nómada Himba de Namibia ocurre exactamente lo contrario.


Cuestión de circunstancias

Incluso los gustos en las sociedades occidentales cambian con el tiempo. La Venus de Botticelli –una vez considerada el ideal de belleza- tiene piernas cortas en relación con su cuerpo, comparado con las proporciones ideales que se esperan en las modelos de hoy.
Y aunque la figura de "reloj de arena" en las mujeres y el torso en forma de "V" en los hombres son admirados en la mayoría de los lugares, los extremos ideales dependen de la sociedad en particular.
Tal vez nuestra elección de pareja reproductiva necesite ser flexible, de modo que podamos seleccionarla de acuerdo con nuestras circunstancias.
"Por ejemplo, en culturas donde hay un riesgo de hambruna real, se espera que haya una preferencia por personas de más peso, porque esos individuos son más resistentes a la escasez de alimentos", dice Anthony Little, de la Universidad de Stirling.
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No todas las culturas prefieren a los hombres musculosos de anchos hombros.
Y ése parece ser, de hecho, el caso. Del mismo modo, una persona que enfrenta un mayor riesgo de enfermedad se sentirá más inclinada a valorar los signos de buena salud, como la simetría facial, en comparación con otra que se encuentre relativamente a salvo de infecciones.
Entretanto, cuando la capacidad para dominar es importante, las mujeres prefieren hombres con mandíbulas más cuadradas y más testosterona.
"Hemos encontrado, por ejemplo, que estar expuestas a situaciones de competición entre machos, tales como hombres que pelean entre sí, incrementa la preferencia de las mujeres por los rostros más masculinos", dice.
Así que aunque nuestro concepto de belleza puede parecer etéreo y atemporal, en realidad pueden ser el resultado directo de nuestras circunstancias inmediatas.

Gustos contagiosos

También es importante notar el efecto de la conformidad: un estudio tras otro han encontrado que si escuchas o ves que alguien se siente atraído por otra persona, tienes una mayor probabilidad de encontrarla atractiva tú también.
De esta manera, los gustos por cierto tipo de persona pueden propagarse por una población, dando forma a las "normas" que determinan qué consideramos bello.
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La cirugía plástica permite a muchos acercarse a un ideal de belleza. ¿Pero según quién?
"La ventaja de esto es que no tienes que aprender todo por ti mismo y te puedes beneficiar de la experiencia de otros", dice Little.
"Lo que resulta interesante en la sociedad moderna es que la existencia de las redes sociales puede significar que este aprendizaje se produzca a escala global".
Tómese por ejemplo este experimento reciente de la John Hopkins Carey Business School en Baltimore. Los investigadores usaron un sitio de citas por internet que permitía que los usuarios asignaran puntos a personas en forma aleatoria.
Después de decidirse, a algunos usuarios se les mostró el puntaje promedio otorgado por otros visitantes. Aunque no había respuestas "correctas" o "incorrectas", los usuarios se dieron cuenta muy pronto de cuáles tipologías estaban siendo más populares y comenzaron a darles puntos a otros rostros en la misma línea.
En breve, el gusto de todos había convergido: su concepto de belleza había cambiado simplemente por usar el sitio web. Esto ocurrió aunque se trataba de un experimento completamente anónimo, que no otorgaba ningún beneficio a la persona por conformarse al status quo.

Dejarse ver

Es fácil entender cómo este tipo de "comportamiento de manada" ha beneficiado a ciertas celebridades.
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El efecto "contagio" hace que nos parezcan bellas las personas a quienes otros consideran bellas.
En una escala menor, tú puedes lograr el mismo efecto simplemente por dejarte ver con personas con las que potencialmente podrías hacer pareja, como miembros del sexo opuesto. El resto asumirá que ya eres un éxito y actuará en consecuencia.
Nuestra atracción también viene moldeada por la familiaridad: mientras más te vean con una cierta apariencia, más atractiva parecerás.
En una época en que la cirugía plástica se está convirtiendo en la norma, esto ofrece una importante lección.
En vez de cambiar tu aspecto inusual para seguir la moda del momento, podrías más bien utilizar cómo te ves para cambiar la moda.


LA CRISIS GRIEGA: la camisa de fuerza dorada

Resultado de imagen de crisis griega


El debate abierto en Grecia es si el euro es compatible con el modelo social europeo



Cómo se gestiona la tensión entre una democracia nacional y la pertenencia a un club supranacional como es la eurozona. Esta es la cuestión que, en última instancia, se dirime estos días en Grecia. En su acrítica oda a la globalización, publicada a principios de siglo, el analista norteamericano Thomas Friedman afirmaba que aquélla obliga a todos los países a ponerse una “camisa de fuerza dorada”. Si a tu país aún no le han tomado las medidas para hacerle una, lo harán pronto, y cuando te la pones suceden dos cosas, “tu economía mejora y tu política se encoge”. Puesto que la globalización no permite que los países se desvíen de sus reglas, la política nacional se reduciría a elegir entre Cola-Cola y Pepsi-Cola. Da igual Samaras que Tsipras.
El problema surge cuando la política se encoge y la economía empeora: Grecia. La mayoría, que había mirado hacia otro lado mientras las cosas fueron bien, exige y se pregunta. ¿Es el euro la camisa de fuerza dorada europea?, ¿es compatible con el modelo social europeo?
El euro ha sido el proyecto político más importante de la historia de la UE por cuanto ha supuesto una enorme cesión de soberanía nacional, en el bien entendido de que traería bienestar para los ciudadanos. Cuando ello no ocurre —o porque ha estado mal diseñado y es incompleto, o porque se cede soberanía a personas o entes que tienen menor legitimidad democrática que los nacionales— se reabren las cuestiones de fondo.
Estos días se ha citado una conferencia que pronunció en Fráncfort el primer economista jefe del Banco Central Europeo, el halcón Omar Issing. En ella se preguntaba si era posible una unión monetaria a largo plazo sin una unión política: “Los peligros son fáciles de identificar. El más evidente, la actual falta de flexibilidad del mercado de trabajo” —una de las condiciones exigidas a Grecia para concederle capital a corto plazo—. Esa rigidez laboral, unida a los incentivos “mal orientados” que proporciona la Seguridad Social —otra de las condiciones— y el Estado de Bienestar, sería incompatible con la moneda única. La política monetaria de la UE no podrá luchar contra el paro. Por eso, dijo Issing, “los llamamientos a una Europa social van en una mala dirección”.
Otro economista, Dani Rodrik —éste más compasivo—, puso en circulación hace un lustro su famoso trilema: un país no puede tener al mismo tiempo democracia, globalización y soberanía nacional. De las tres opciones hay que escoger dos. Reino Unido parece tenerlo claro y se ha decidido por el binomio democracia y soberanía nacional. ¿Y Grecia? ¿Qué va a escoger el domingo el país que inventó la democracia? Para empezar, una toma de posición de su Gobierno: los griegos deben tener la última palabra.

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/06/30/actualidad/1435685812_590007.html

miércoles, 1 de julio de 2015

26 millones de personas cambiaron su foto de Facebook para apoyar a los gais



Los usuarios de la red social aplicaron un filtro arcoíris sobre su fotografía de perfil para celebrar el mes del orgullo LGTB y la aprobación de matrimonio igualitario en EE UU


Facebook se autoproclama "orgulloso" de apoyar a la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales. Para demostrarlo, ha puesto en marcha una iniciativa relativamente local y otra a escala mundial con motivo de la legalización en el Tribunal Supremo de EE UU del matrimonio igualitario la pasada semana y la celebración, esta, del Orgullo Gay.
La red social ha apoyado a uno de sus usuarios en su campaña en favor de los derechos LGBT en la región agrícola del Valle Central de California, "conservadora" según la red social. Justin Kamimoto, un joven homosexual, creó un grupo en la red que —señalan desde Facebook— ha ayudado a "innumerables adolescentes y jóvenes adultos" a encontrar apoyo. Cuenta su historia en un vídeo difundido en inglés por la red social. 
Facebook asegura que "no usará [el filtro] para personalizar anuncios y que su objetivo no es obtener información sobre las personas" que lo han utilizado
Pensando en sus usuarios en todo el mundo, Facebook lanzó hace unos días un filtro reivindicativo que cualquiera puede incorporar a su perfil en la red. La utilidad permite que sobre la foto del usuario se sobreimpresionen los colores de la bandera del movimiento LGBT. 26 millones de usuarios en todo el mundo lo han utilizado, según ha hecho pública la red social. También ha difundido los datos del número interacciones —hacer clic en "me gusta" o añadir un comentario— que han suscitado esas fotografías: más de 565 millones hasta el momento del anuncio, la pasada noche.

6 millones de usuarios LGBT

Facebook cuenta con más de seis millones de usuarios solo en EE UU que se identifican a sí mismos como gais, lesbianas, bisexuales, transexuales o disconformes con su género. 
Casi un millón de personas en el país norteamericano forman parte de un grupo de apoyo al colectivo LGBT.
La campaña ha logrado especial éxito en Estados Unidos. Figuras públicas como el actor y exgobernador de California Arnold Schwarzenegger, antes contrario al matrimonio igualitario y ahora firme defensor, modificaron sus fotos para añadir la insignia del arcoíris. 
Schwarzenegger contestó con un "hasta la vista" a un seguidor que no daba crédito a su apoyo a la causa gay. Sus colegas Leonardo di Caprio y Anne Hathaway hicieron lo propio, junto a la editora Arianna Huffington. También ha mostrado su apoyo a la iniciativa la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. 
Las fotografías con el filtro multicolor han suscitado más de 565 millones interacciones en la red, entre clics a "me gusta" y comentarios
El filtro es obra de dos becarios de Facebook; lo pergeñaron durante una hackaton (una maratón de edición de la web) la pasada semana. La compañía asegura que la idea se hizo muy popular dentro de la empresa y decidió abrirla a todos usuarios dos días después, el pasado 26 de junio.
Revistas del prestigio de la norteamericana The Atlantic han publicado un artículo en el que se especula que el filtro pueda formar parte de un experimento de la red social para conocer a sus usuarios. Consultadas por EL PAÍS, fuentes de la red social en España han asegurado que el recurso "no es ni un experimento ni un test, sino más bien un instrumento para permitir que la gente muestra su apoyo a la comunidad LGBT en Facebook". La compañía ha declarado también que "no usará [el filtro] para personalizar anuncios y que su objetivo no es obtener información sobre las personas" que lo han utilizado.  

http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2015/06/30/actualidad/1435666552_856487.html

¿Debería decidir un coche sin conductor quién vive y quién muere?



Los fabricantes reclutan a filósofos para el desarrollo del futuro automóvil autónomo


Los cerebros de la automovilística de Detroit, Tokio y Stuttgart ya saben prácticamente cómo fabricar vehículos sin conductor. Hasta los chicos de Google parecen haber resuelto el misterio. Ahora viene lo difícil: decidir si las máquinas deberían tener poder sobre quién sobrevive y quién muere en un accidente.
El sector promete un futuro brillante con vehículos autónomos que se moverán armónicamente como bancos de peces. No obstante, esto no se hará realidad hasta que los fabricantes de coches respondan a la clase de preguntas espinosas que ha explorado la ciencia ficción desde que Isaac Asimov escribiese su serie sobre robots el siglo pasado. Por ejemplo, ¿debería un vehículo autónomo sacrificar a su ocupante con un giro brusco que lo haga caer por un precipicio para evitar matar a los niños que llenan un autobús escolar?
Aquí los ejecutivos de la industria automovilística se encuentran en terreno desconocido, por lo cual han reclutado a especialistas en ética y a filósofos para que les ayuden a navegar por los matices que van del blanco al negro. Ford, General Motors, Audi, Renault y Toyota se han dirigido al Centro de Investigación en Automoción de la Universidad de Stanford, donde se están programando coches con el fin de que tomen decisiones éticas, y luego observar qué ocurre.
“Indudablemente, el tema está en el punto de mira”, afirma Chris Gerdes, director del laboratorio, que recientemente se reunió con los directores ejecutivos de Ford y General Motors para debatir la cuestión. “Son conscientes de los problemas y los retos porque en la actualidad sus programadores tratan activamente de tomar esas decisiones”.
Los fabricantes de automóviles, además de Google, están gastando miles de millones en desarrollar coches sin conductor. Esta semana, Ford ha declarado que está llevando el desarrollo de coches autónomos del laboratorio de investigación a sus operaciones avanzadas de ingeniería. Este verano, Google proyecta poner en las carreteras de California “unos cuantos” coches autónomos que hayan pasado el examen de la pista de pruebas.

Robots sociales

Los coches ya pueden pararse y cambiar de dirección sin la ayuda de un conductor humano. Según Boston Consulting Group, es posible que, dentro de una década, haya vehículos totalmente automatizados circulando por las carreteras públicas. Los coches serán una de las primeras máquinas autónomas que pondrán a prueba los límites del sentido común y la reacción en tiempo real.
“Será lo que marque la pauta para todos los robots sociales”, pronostica el filósofo Patrick Lin, director del Grupo de Ética y Ciencias Emergentes de la Universidad Politécnica de California y consejero de fabricantes de automóviles. “Son los primeros robots verdaderamente sociales que transitarán entre la gente”.
Los coches que conducen solos prometen anticipar y evitar los choques, lo que reducirá espectacularmente las 33.000 muertes anuales en las carreteras de Estados Unidos. Pero seguirá habiendo accidentes. Y en esos momentos cabe la posibilidad de que el coche robot tenga que elegir el mal menor, como por ejemplo girar e invadir una acera llena de gente para evitar ser alcanzado por detrás por un camión a toda velocidad, o quedarse en el sitio y poner en peligro mortal al conductor.
“Hay que responder a esta clase de preguntas antes de que la conducción automatizada se haga realidad”, señalaba esta semana Jeff Greenberg, director técnico de la interfaz hombre-máquina de Ford, durante un recorrido por el nuevo laboratorio de investigación del fabricante en Silicon Valley.

Las leyes de Asimov

En estos momentos, los especialistas en ética tienen más preguntas que respuestas. ¿Las normas que gobiernan a los vehículos autónomos deberían dar prioridad al bien mayor –el número de vidas salvadas– y no dar valor a los individuos involucrados? ¿Deberían inspirarse en Asimov, cuya primera ley de la robótica dice que una máquina autónoma no puede causar daño a un ser humano, o debido a su inacción, permitir que le sea causado?
“Yo no querría que mi coche robot vendiese mi vida solo para salvar otra u otras dos”, admite Lin. “Pero esto no quiere decir que el vehículo deba preservar nuestra vida por encima de todo, sin que importe de cuántas víctimas estemos hablando. Eso me parecería muy mal”.
Por esta razón no deberíamos dejar esas decisiones en manos de robots, opina Wendell Wallach, autor de A Dangerous Master: How to Keep Technology from Slipping Beyond Our Control [Un amo peligroso. Cómo impedir que la tecnología se nos vaya de las manos].
“El camino a seguir es crear un principio absoluto según el cual las máquinas no tomarán decisiones sobre la vida y la muerte”, afirma Wallach, investigador del Centro Interdisciplinar de Bioética de la Univeridad de Yale. “Debe haber un ser humano involucrado. Si la gente piensa que no se la considerará responsable de las acciones que emprende, acabaremos teniendo una sociedad sin ley”.

Desobedecer las leyes

Mientras que Wallach, Lin y otros especialistas en ética lidian con las complejidades filosóficas, Gerdes lleva a cabo experimentos en la realidad. Este verano, en un circuito de carreras del norte de California, probará vehículos automatizados programados para seguir normas éticas a la hora de tomar decisiones instantáneas, como por ejemplo, cuándo es adecuado desobedecer las reglas del tráfico y cruzar una doble línea continua para dejar sito a ciclistas o a coches aparcados en doble fila.
Gerdes también está colaborando con Toyota para encontrar maneras de que un coche autónomo devuelva rápidamente el control a un conductor humano. Incluso esta clase de transferencia está llena de peligros, afirma, sobre todo a medida que los automóviles hacen más cosas y las habilidades de conducción disminuyen.
En último término, el problema de otorgar a un vehículo autónomo el poder de tomar decisiones importantes es que, al igual que los robots de ciencia ficción, un coche sin conductor carece de empatía y de la capacidad de captar el matiz. “Por ahora no se ha diseñado ningún sensor tan bueno como el ojo y el cerebro humanos”, concluye Gerdes.

http://economia.elpais.com/economia/2015/06/30/actualidad/1435654653_146424.html

Cinco alimentos que no son lo que crees: el jamón york no es jamón ni los calamares son calamares

JAMON YORK

No, no todo es lo que parece. Ni siquiera en cuestión de alimentación. He ahí el ejemplo de la pizza de carbonara de DIA (con champiñones solo en la parte visible) o los helados de chocolate que tienen forma de hamburguesa pero su sabor es dulce y frío (aquí encontrarás más ejemplos). Pero lejos de estos casos, más anecdóticos que otra cosa, hay otros alimentos que compramos con mucha frecuencia y que no tienen nada que ver con lo que imaginamos.
La Organización de Consumidores y Usuario (OCU) lo ha querido demostrar en su campaña ¿Sabemos lo que comemos? y ha sacado a la luz cinco productos que adquirimos pensando que son una cosa y luego resulta que esconden gato encerrado:

NÉCTAR DE FRUTAS
¿A que suena bien y hasta parece incluso más exótico que un zumo? Pues la realidad es que el néctar tiene mucha menos fruta. "Solo la mitad de un néctar es fruta. La otra mitad es azúcar con agua", explica el texto de la OCU, y recomienda que para evitar engaños se lea la letra pequeña.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA) define el néctar como un producto "obtenido por adición de agua y de azúcares y/o miel a los productos anteriores [zumos de fruta, zumo de fruta concentrado o zumo de fruta deshidratado], al puré de frutas o a una mezcla de estos productos".
JAMÓN DE YORK
Seguramente llevas toda la vida pensando que detrás del jamón de york hay jamón (el producto alimenticio obtenido de la pata trasera del cerdo), pero la realidad es otra muy distinta. Este producto debería quitarse ese primer nombre porque no está hecha con esa parte del animal, sino con otras piezas "menos nobles... y más baratas", explica la OCU.
Y si el apellido de producto es "extra jugoso" tampoco es buena señal. Al contrario de lo que podamos pensar, estos solo quiere decir que tiene más agua y menos jamón que el resto de alimentos.
RALLADO PARA GRATINAR
La palabra queso suele omitirse en estos envases porque, a pesar de lo que piensa el consumidor, estos productos no están hechos con queso. "Es un producto lácteo con grasas vegetales más baratas que la grasa láctea", se lee en el informe de la OCU.
Que no sea queso como tal ayuda a entender por qué no se funde con tanta facilidad y por qué se quema y adquiere un aspecto dorado al gratinarse.
CARNE PICADA
¿Cuántas veces has oído a tu madre decirle que compres la pieza entera de carne y que luego la pique el carnicero? ¿Y cuántas veces le has hecho caso? Quizás después de leer esto cambies de actitud: los preparados de carne picada del supermercado no son todo carne. De hecho, según el informe de la OCU, además de carne —entre el 65% y 90%— contienen espesantes, almidones, proteína de soja, conservantes y colorantes.
ANILLAS DE CALAMAR
Tan cortaditas, tan preparaditas y tan listas para cocinar... que nunca dirías que esconden un secreto. Las anillas de calamar son en realidad anillas de pota, un molusco de aspecto parecido al calamar pero de tamaño mayor, de textura mucho más dura y de precio mucho más bajo.
El producto suele venderse descongelado (debe estar indicado claramente), aunque pensemos que es fresco. ¡Y no solo eso! Para adquirir ese aspecto de calamar, las potas suelen someterse a un procesado con agua y fosfatos para hacerlas más tiernas y blanquearlas.

Publicado: Actualizado: http://www.huffingtonpost.es/2015/06/29/alimentos-no-son-lo-que-parece_n_7686118.html