miércoles, 29 de abril de 2020

El coronavirus arrasa el paraíso suizo de las criptomonedas: este es su plan de rescate

Foto: iStock.
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Ante el fin del secreto bancario, Zug se propuso ser la capital de la criptoindustria en Europa. Ahora, el 90% de estas empresas creen que irán a la bancarrota este año si no tienen un paquete de ayudas


En la última década hemos visto cómo países de todo el mundo han tratado de articular grandes polos tecnológicos que atrajesen millones de euros en materia de inversiones y empleos. La idea, crear un 'hub' que se pudiese bautizar como el 'Silicon Valley de no sé dónde' o el 'Silicon Valley de no sé qué', aunque distase mucho del considerado como gran capital de la innovación mundial. En el caso de Suiza, estos esfuerzos cristalizaron en lo que se vino a llamar Crypto Valley, una suerte de institución privada, a caballo entre el 'lobby' y el gremio profesional, que nació hace algunos años para convertir ese país en la 'meca del Blockchain' adonde peregrinasen firmas de todo el globo para establecerse allí y desarrollar negocios relacionados.
Algo que las administraciones locales impulsaron con un cebo habitual: una baja tasa impositiva así como una regulación favorable. El resultado se dejó notar rápidamente. A finales del pasado curso, ya eran 840 empresas dedicadas a estos menesteres y sumaban una fuerza laboral de 4.400 personas. Entre las compañías y asociaciones, están la Fundación Ethereum, responsable de la principal alternativa al bitcoin, o Shapeshift, una conocida casa de cambio de divisas digitales, que se instalaron en la ciudad de Zug (capital del cantón homónimo), epicentro de esta iniciativa.
Ese lugar, con una fuerte tradición pesquera y ganadera, se ha convertido en una suerte de paraíso de las criptomonedas. Tanto a nivel empresarial como institucional. No en vano, hace un par de años, la Administración creó un sistema de identificación para la población basada en Blockchain.

Foto: Reuters.
Sin embargo, y a pesar de que las criptomonedas han demostrado ser un valor refugio en épocas de crisis financieras, este proyecto no ha podido esquivar los efectos del coronavirus y la consiguiente incertidumbre que ha generado la pandemia. Algo que puede suponer un misil en la línea de flotación de esta 'criptoindustria'.
El 90% de las empresas creen que no sobrevivirán sin ayuda pública a la crisis del coronavirus

Un informe realizado por la Swiss Blockchain Federation recoge cómo nueve de cada 10 empresas de este sector no sobrevivirán si no es con ayuda pública a la crisis del coronavirus y el 79,8% piensa que si no llega este balón de oxígeno, en seis meses irán a la bancarrota. Prácticamente la totalidad de los encuestados (90%) planea hacer despidos en las próximas semanas y el 60% ya ha tenido que hacer algún recorte en la plantilla.

Un rescate para el Crypto Valley

Estos datos, publicado a principios de mes, empujaron al Consejo Federal Suizo, el máximo órgano ejecutivo del país, a trazar un plan de rescate para 'fintechs' y 'startups' de todo el territorio. El monto de ese fondo será de 154 millones de francos (casi 146 millones de euros) que habrá que repartir entre los diferentes cantones. Sin embargo, esto no LE parece suficiente al Gobierno de Zug, que quiere movilizar solo para su territorio un total de 100 millones de francos (95 millones de euros).
El encargado de las finanzas, Heinz Tännler, militante de la Unión de Centro Democrático, está diseñando otro paquete de ayudas para el Crypto Valley, como explicó a medios locales y recogió la agencia BloombergLa mitad de ese mecanismo correría a cuenta de las arcas públicas. Unos 30 millones serían a cargo de las finanzas municipales y cantonales, mientras que entre 10 y 15 millones vendrían de las ayudas estatales.

Entrada de un establecimiento en Zug. (Reuters)
"Queremos combinar la solución propuesta por el Gobierno federal con un nuevo vehículo en el que los inversores privados también puedan participar", explicó Tännler al periódico 'Sonntagszeitung'. El dinero particular se ocuparía de la mitad de ese salvavidas.
Como muchas son 'startups' tiernas, el plan propone que la ayuda recibida se convierta en capital social

El problema es que muchas de esas compañías están en una etapa todavía muy tierna, así que un préstamo podría acabar siendo, simplemente, un lastre en el medio plazo dependiendo de las condiciones. Lo que proponen, básicamente, es que esta ayuda se pueda convertir en capital social en el caso de empresas que aún no tengan ventas o estas hayan caído drásticamente por el covid-19.

El 'meta paraíso fiscal'

Tanto Zug como CVA siempre han estado envueltos en cierta polémica. No en vano, este cantón ha sido considerado una suerte de paraíso fiscal dentro de otro paraíso fiscal como tradicionalmente ha sido considerada Suiza. Un 'meta paraíso fiscal' considerado así por su bajísima tasa impositiva, establecida en la primera mitad del siglo XX para reducir la brecha con los cantones vecinos, que luego se ha mantenido en el tiempo. En el pasado, este cantón fue conocido por ser el refugio en los años ochenta de Marc Rich, el polémico 'rey del petróleo' condenado —e indultado años más tarde por Bill Clinton— por delitos fiscales en EEUU así como por sus relaciones con Irán. 


Zug. (Reuters)

La ciudad, a media hora de Zúrich, también fue conocida por los numerosos depósitos fiscales que atrajo en los noventa. Sin embargo, el fin del secreto bancario la obligó a reconvertirse y encontró en la idea de Crypto Valley una oportunidad para adaptarse a un nuevo escenario en el que progresivamente se daría un mayor control financiero mundial. La oposición emitió entonces las clásicas críticas que se hacen a estas iniciativas, afirmando que se trataba de un proyecto muy "especulativo" y criticando la volatilidad del sector así como el potencial riesgo de actividades ilícitas que rodea a las criptomonedas.


AUTOR
M. MCLOUGHLIN      28/04/2020

Anunciar para no vender: cómo la publicidad se ha adaptado a un mundo paralizado

Imagen del anuncio de Bankinter.
Imagen del anuncio de Bankinter.SIOUX CYRANOS

Las agencias buscan formas de reinventar las campañas de márketing destrozadas por la pandemia


La publicidad tiene la virtud de adelantarse a la vida cotidiana. Anuncia la Navidad y la primavera, la llegada de un revolucionario modelo de coche urbano o de un innovador artefacto tecnológico. Funciona también como un termómetro de la economía y es de una de las primeras partidas en ser sacrificadas en tiempos de crisis. La emergencia sanitaria ha provocado un desplome de la inversión, las campañas programadas se han frenado y las marcas han cambiado el paso a toda velocidad para adaptarse al nuevo escenario. Tras una etapa en la que los anuncios apelaban al “quédate en casa”, los creativos sostienen que ha llegado el momento de que los mensajes alberguen “propósito de marca” y lancen compromisos concretos.

El director general creativo y socio de la agencia Sra. Rushmore, César García, observa que la publicidad “surfea el estado de ánimo de la sociedad” y percibe que la narrativa de las campañas ha ido mutando desde el inicio de la emergencia sanitaria. “En una primera fase el mensaje era de sorpresa y horror ante la pandemia, en una segunda se pasó al “quédate en casa” y ahora, en el tercer escalón narrativo, el consumidor le pregunta a las marcas qué estás haciendo de forma real, en qué medida están arrimando el hombro?”

Imagen de la campaña #RacisimIsTheRealVirus

En esta etapa de confinamiento, Sra. Rushmore ha realizado piezas para Iberdrola, Vodafone, Línea Directa o ING. “La crisis sanitaria se ha llevado por delante los planes de marketing. Ha surgido un escenario de contingencia. De golpe, ha habido que rehacer la publicidad de casi todos los clientes”, sostiene el responsable creativo de la agencia, consciente de que todo ha cambiado y que la publicidad se ha visto obligada a adaptarse al contexto no sin dificultades. “No podemos salir a rodar. Muchos anuncios se están elaborando con imágenes de archivo o con planos que fueron descartados de otras campañas”, incide García.

Esta crisis obligará a la reinventar la comunicación, expone Álex Delgado Vidal, creativo de DDB España, que reivindica la necesidad de que las marcas tengan un propósito y lo cumplan. “Tienen que mirar al futuro y ser conscientes del mensaje que se transmite. Los bancos lanzan mensajes bonitos, pero lo importante es qué pasa después”, apunta. Delgado ha activado #RacisimIsTheRealVirus, un movimiento que invita a las personas a diseñar su propia máscara facial para combatir comportamientos xenófonos derivado de la pandemia. Las agencias DDB, Anomaly, Droga5 y TBWA se han unido se han unido en una misión que reza: "Estimado racismo, este proyecto ha sido lanzado por creativos que se asocian con YesOuhYeah Apparel para luchar contra usted. Decidimos tomar medidas porque no podemos creer que en el siglo XXI, mientras el mundo enfrenta un brote de coronavirus, un virus mucho peor esté aumentando rápidamente: usted”. El propósito era utilizar las mascarillas, un icono de la pandemia, para lanzar un mensaje directo a todos los que culpabilizaron a la comunidad china de la expansión del virus. “No éramos conscientes de que los asiáticos utilizan las mascarillas como símbolo de respeto a los demás”, expone.

Gila en el anuncio de Campofrío.

El fondo y la forma van unidos. Bankinter ha obtenido un gran éxito en las redes sociales con un anuncio que desgrana compromisos concretos para los clientes ante la nueva crisis económica. Creada por la agencia Sioux Cyranos, la pieza tiene una duración insólita (120 segundos frente los 20 de los anuncios convencionales de televisión) y la canción que acompaña las imágenes (un encadenado de billetes) se ha convertido en un éxito viral. Otras marcas han recurrido a sus iconos. Gila protagoniza Mensaje al enemigo, de Campofrío. “¿Es el enemigo? ¿Ustedes podrían parar la guerra un momento?”, pregunta al coronavirus. Creada por McCann y La Joya Productora (tándem que diseñó Cómicos, rodada por Álex de la Iglesia), la campaña lanza un mensaje de solidaridad y ánimo.

La agencia Shackleton abandera el proyecto #The200Challenge, a través del cual invita a empresas, organizaciones e instituciones a modificar temporalmente su logotipo, aumentando el espacio entre sus letras para recordar la importancia del espacio entre personas para evitar la propagación del coronavirus. A este proyecto se han adherido más de mil entidades, entre ellas Telefónica, El Corte Inglés, Air Europa o el Museo del Prado y, según sus datos, hasta el momento ha tenido un impacto potencial de 368 millones de personas en redes sociales y medios online.



ROSARIO G. GÓMEZ
Madrid - 28 ABR 2020 - 00:30 CEST
https://elpais.com/television/2020-04-27/anunciar-para-no-vender-como-la-publicidad-se-ha-adaptado-a-un-mundo-paralizado.html

Pedro Mujica: “No conozco ni una tecnológica que se haya preocupado por la ética”

Pero Mújica (Las Palmas de Gran Canaria, 1970)
Pero Mújica (Las Palmas de Gran Canaria, 1970)


El objetivo de Mujica, quien acaba de lanzar el proyecto IANetica del centro de innovación Las Naves del Ayuntamiento de Valencia, es simple y complicado: que la técnica deje de prevalecer sobre el ser humano


Dos palabras van, vienen y vuelven durante toda la entrevista; y eso que a Pedro Mujica (Las Palmas de Gran Canaria, 1970) carrete no le falta. Tecnología y humanismo son sus referencias constantes, lo que le lleva a presentarse como defensor de una corriente filosófica como el tecnohumanismo, que cada vez incorpora a un mayor número de adeptos. Toda una reconversión para un licenciado en ciencias de la computación.
Mujica ha impulsado el proyecto IANetica del centro de innovación Las Naves del Ayuntamiento de València. Esta unión de ambos campos es la que, en su opinión, le ha llevado a defender con vehemencia un movimiento aún minoritario dentro de esta era digital. “¿Qué es el tecnohumanismo? Tan sencillo como la unión entre pensamiento y tecnología para ponerla al servicio del ser humano”, responde.
Tan sencillo no resulta cuando las diferentes revoluciones industriales han arrinconado al pensamiento ético y filosófico. Una constante fruto, según sus propias palabras, de una supervivencia empresarial basada en maximizar los beneficios y la productividad ante un mercado voraz y muy competitivo. “No conozco ni una tecnológica que se haya preocupado o dedicado a este pensamiento. La mayoría no ha contemplado suficientemente este pensamiento. Hasta hace relativamente poco, los objetivos estaban centrados solo en la innovación y el progreso”, sostiene. Una tendencia que conviene revertir para minimizar el riesgo en cuatro áreas llamadas a dominar lo que resta de siglo: inteligencia artificial, biotecnología, armamento y guerras y medio ambiente.
Mujica conoce especialmente los peligros que se ciernen sobre la inteligencia artificial. Su discurso no engaña. En el seno de las organizaciones han de convivir éticos y filósofos con tecnólogos y científicos –“tienen que aprender unos de otros”, añade–. En su cabeza se agolpan demasiados casos en los que las humanidades han sido testimoniales. Comienza el recorrido con Google, un plato fuerte. “Abrió un comité de ética que duró poco, quizás por la dificultad que entrañaba integrar algo tan nuevo en su organigrama. Eso sí, ya tiene sus propios principios éticos internos sobre inteligencia artificial para no usarla en el desarrollo de armas”, zanja.
Facebook también aparece en esta lista de dudosa reputación, aunque con ciertos matices desde sus comienzos en 2004. Su fundador, Mark Zuckerberg, tenía estudios que aseguraban que poner un refuerzo en las publicaciones, como son los famosos likes, segregaba dopamina y lo convertían en adictivo. “Ha creado un comportamiento que psicólogos y psiquiatras tratan hoy en día. No obstante, ha entendido la importancia de integrar el pensamiento en sus equipos de trabajo, y está contratando filósofos para su área de inteligencia artificial”, razona.
Una posible solución discurre por lo que ha acuñado como IAnética. Es decir, incluir la ética en la era de la inteligencia artificial. Por el momento es un proyecto en el centro de innovación Las Naves de Valencia, pero anhela que su aproximación traspase fronteras. Llega en un buen momento. De acuerdo con la consultora Gartner, la década recién iniciada estará dominada por los algoritmos y el machine learningLa Unión Europea presentó en febrero un Libro Blanco, todavía abierto hasta el 19 de mayo, en el que descansar las normas que regirán esta materia, así como los usos permitidos para convertir al continente en referente mundial.
El tecnólogo especifica que la inteligencia artificial es buena para solventar problemas concretos, como replicar comportamientos cognitivos. Sin embargo, su desarrollo solo ha tenido en cuenta las capacidades técnicas. “Es necesario integrar la ética y la filosofía para el desarrollo tecnológico. Hasta ahora hemos estado más concentrados en la innovación. La tecnología ya no puede estar desligada del pensamiento.”, precisa. Un cambio cocinado a fuego lento. El contexto no invita a que cambie de la noche a la mañana. Este nuevo renacimiento innovador requiere de más tecnoeducación, antropocentrismo y puentes de unión entre pensadores y científicos.
Máquinas que aprenden de los humanos
Lo último que pretende Mujica es detener en seco el progreso, sino ralentizarlo para reflexionar sobre las consecuencias, anticipar escenarios indeseados. Las máquinas replican el comportamiento humano. La inteligencia artificial no es autoconsciente. Si repite patrones nocivos la razón no es otra que la mala programación desarrollada por sus creadores. Esas redes neuronales que construyen o el aprendizaje profundo al que llegan no nace del algoritmo. “No podemos avanzar al ritmo que lo hacíamos sin entrar en un debate ético. Hay que pensar qué mundo estamos creando y qué le depara al ser humano si seguimos por los mismos derroteros”, argumenta.
La crisis del coronavirus también se cuela en la conversación a raíz de la velocidad desbocada impuesta por la digitalización. Lamenta que el frenazo haya venido de la mano de una emergencia sanitaria global. Un impasse que ha de servir tanto para ser conscientes del cambio que se avecina, que de alguna forma ya hemos comenzado, como para comprender que la reflexión no era accesoria. “Tenemos que adaptarnos a la nueva sociedad digital y prepararnos mediante la educación y el conocimiento, fomentando la solidaridad a nivel mundial, para que este esfuerzo sea conjunto y alcance a toda la humanidad por igual”, advierte. 
Rehúye de cualquier tipo de pronóstico. Más aún en un contexto volátil, al que nadie se atreve a poner fecha de caducidad o delimitar sus consecuencias. Su única certeza es que lo digital y lo virtual dominan el siglo XXI. Las personas conviven en este entorno. Han adoptado con naturalidad sus características. Lo que ahora les toca es situarse en el centro y decidir qué camino recorrer. Dejar atrás la alabanza gratuita a la técnica. Pensar que es beneficiosa sin cuestionarla mínimamente. “La tecnología tiene que ayudarnos a crear el mejor mundo posible que podamos imaginar. Para ello, necesitamos impulsar debates, problemas éticos, acercar el conocimiento, mejorar la regulación y construir equipos de trabajo híbridos” concluye.


Por
Jorge G. García
Madrid 28 ABR 2020 - 07:48 CEST
https://retina.elpais.com/retina/2020/04/27/talento/1587989244_372482.html

martes, 28 de abril de 2020

Tratamientos para el coronavirus: cuánto falta para que tengamos una cura para la covid-19 y cuál es el fármaco más prometedor (y otras preguntas clave sobre la enfermedad)

Existe la preocupación de que la vacuna contra el covid-19 tarde mucho en llegar a los países más pobres.
GETTY


Existe la preocupación de que la vacuna contra el covid-19 tarde mucho en llegar a los países más pobres.
Más de 150.000 personas han muerto a causa de la pandemia del nuevo coronavirus en el mundo y sin embargo aún no se ha podido comprobar qué medicamentos son efectivos para tratar la enfermedad que provoca.
Entonces ¿cuánto queda para encontrar fármacos que ayuden a los médicos a salvar vidas?

¿Qué investigaciones se están llevando a cabo para encontrar tratamientos?

La ciencia y la medicina trabajan en más de 150 medicamentos diferentes en todo el mundo. La mayoría son fármacos ya existentes que se están probando contra el virus.
  • La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado un proyecto conocido como "Solidaridad"destinado a evaluar los tratamientos más prometedores.
  • Entre los países con buenas noticias, destaca Reino Unido, que afirmó que su ensayo, bautizado como "Recuperación" es el más grande del mundo: ya hay más de 5.000 pacientes participando en él.
  • Además, hay múltiples centros de investigación en todo el mundo que están intentando utilizar la sangre de los pacientes recuperados para encontrar un tratamiento.
Como con los test queremos detectar los anticuerpos que producimos, la muestra que se recoge es una gota de sangre.Derechos de autor de la imagenGETTY
Image captionComo con los test queremos detectar los anticuerpos que producimos, la muestra que se recoge es una gota de sangre.

¿Qué tipos de medicamentos podrían funcionar?

Principalmente, los centros exploran tres líneas de investigación:
  • Los medicamentos antivirales que afectan directamente a la capacidad del coronavirus para expandirse dentro del cuerpo.
  • Los medicamentos que pueden ayudar al sistema inmunitario: los pacientes se enferman gravemente cuando su sistema inmunitario reacciona de forma exagerada y esto causa daños colaterales en el cuerpo.
  • Anticuerpos, ya sea de sangre de sobrevivientes o fabricados en un laboratorio, que pueden atacar el virus.
La lucha contra el coronavirus consiste en retrasar su propagación y tratar de contenerlo.Derechos de autor de la imagenGETTY
Image captionLa lucha contra el coronavirus consiste en retrasar su propagación y tratar de contenerlo.
La lucha contra el coronavirus consiste en retrasar su propagación y tratar de contenerlo.

¿Cuál es el fármaco más prometedor contra el coronavirus?

Después de visitar China, el doctor Bruce Aylward, de la Organización Mundial de la Salud, dijo que el medicamento Remdesivir era el único que mostraba signos de efectividad.
Este medicamento antiviral fue originalmente diseñado para tratar el ébola, pero su aplicación en otras enfermedades resultaron más efectivas.
Desde entonces, en estudios con animales se había demostrado que es eficaz en el tratamiento de otros coronavirus mortales (como el síndrome respiratorio del Medio Oriente y síndrome respiratorio agudo severo), lo que daba esperanzas de que también sea efectivo contra el coronavirus covid-19.
Sin embargo, no superó un estudio llevado a cabo en China, según un informe preliminar publicado accidentalmente por la OMS este jueves.
De acuerdo al documento, el fármaco "no mejoró la condición de los pacientes (a los que se les aplicó) ni redujo la presencia del patógeno en el torrente sanguíneo".
Según la información que la OMS ya retiró de su página, el estudio se llevó a cabo en 237 individuos, de los cuales 158 recibieron el medicamento y el resto un placebo. Un mes después, el 13,9% de los pacientes que tomaron el fármaco murieron, frente a los 12,8% de fueron tratados con placebo.
Paciente con coronavirus.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEn estudios con animales se había demostrado que el Remdesivir es eficaz en el tratamiento de otros coronavirus mortales.
El ensayo se paró debido a los efectos secundarios.
Sin embargo, su fabricante, la farmacéutica Gilead, asegura que el estudio fue malinterpretado y que no es estadísticamente relevante.
"Como tal, los resultados del estudio no son concluyentes, aunque las tendencias en los datos sugieren un beneficio potencial del Remdesivir, particularmente entre los pacientes con tratamientos tempranos".

¿Sirven los medicamentos contra el VIH para tratar el coronavirus?

Se ha hablado mucho, pero hay poca evidencia, de que un par de medicamentos contra el VIH, lopinavir y ritonavir, sean efectivos para tratar el coronavirus.
Ha habido alguna evidencias de que funcionaban en los laboratorios, pero los estudios en personas han sido decepcionantes.
La combinación no mejoró la recuperación, ni redujo las muertes o disminuyó los niveles del virus en pacientes con covid-19 grave.
Sin embargo, dado que el ensayo se realizó con pacientes extremadamente enfermos (casi una cuarta parte falleció), podrían haberse aplicado en una fase demasiado tardía de la enfermedad como para que los medicamentos funcionen.

¿Pueden los medicamentos contra la malaria ayudar contra el coronavirus?

Los medicamentos contra la malaria son parte de los ensayos de “Solidaridad” y de “Recuperación”.
La cloroquina y uno de sus derivados, la hidroxicloroquina, pueden tener propiedades antivirales y de ayuda al sistema inmune.
Estos medicamentos han sido señalados como posibles terapias de coronavirus, en gran parte debido a las afirmaciones hechas por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, pero todavía hay poca evidencia sobre su efectividad.
La hidroxicloroquina también se usa como tratamiento para la artritis reumatoide, porque puede ayudar a regular el sistema inmunitario.
Las pruebas de laboratorio han demostrado que puede inhibir el coronavirus, y hay alguna evidencia anecdótica de médicos que dicen que parece ayudar a los pacientes.
Sin embargo, la OMS dice que no hay evidencia definitiva de su efectividad.
Un biólogo sosteniendo muestras para hacer pruebas de covid-19.Derechos de autor de la imagenSCIENCE PHOTO LIBRARY
Image captionUn biólogo sosteniendo muestras para hacer pruebas de covid-19.

¿Qué pasa con los medicamentos para enfermedades autoinmunes?

Si el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada al virus, puede causar inflamación en todo el cuerpo.
Estimular el sistema inmunitario para combatir la infección es útil, pero demasiado puede causar daños colaterales en todo el cuerpo y puede ser fatal.
El ensayo de la OMS, “Solidaridad” está investigando el interferón beta, que se usa para tratar la esclerosis múltiple y reduce la inflamación.
Los interferones son un grupo de químicos liberados por el cuerpo cuando son atacados por un virus.
El ensayo “Recuperación” de Reino Unido está investigando la dexametasona, un tipo de esteroide utilizado para reducir la inflamación.
Muestra de sangre.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionHasta la fecha, no existe un tratamiento o vacuna contra el covid-19.

¿Se puede tratar el coronavirus con a sangre de los sobrevivientes?

Las personas que sobreviven a una infección tienen anticuerpos en la sangre con los que atacaron al virus.
La idea es tomar el plasma sanguíneo (la parte que contiene los anticuerpos) y dárselo a un paciente enfermo como terapia.
Estados Unidos ya ha tratado a 500 pacientes con lo que se conoce como "plasma del convaleciente", y otros países también se están interesando en este método.
Biólogos en un laboratorio.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionExpertos aseguran que la vacuna no estará lista hasta dentro de varios meses.

¿Cuánto falta para que tengamos una cura?

Es demasiado pronto para saber cuándo podríamos tener un medicamento que pueda tratar el coronavirus.
Sin embargo, deberíamos comenzar a obtener los resultados de los ensayos en los próximos meses.
Esto sucederá mucho antes de que sepamos si una vacuna (que protege contra la infección en lugar de tratarla) es efectiva.
Esto se debe a que los médicos están probando medicamentos que ya se han desarrollado y se sabe que son lo suficientemente seguros para usar en personas, mientras que quienes investigan nuevas vacunas tienen que comenzar desde cero.
También se están probando en laboratorios algunos remedios experimentales contra el coronavirus, pero aún no están listos para pasar a una fase de prueba en humanos.
Medicamentos.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption¿Qué medicamento es más efectivo?

¿Por qué necesitamos un tratamiento?

La razón más obvia es que salvará vidas, pero también podría permitir que se levanten algunas medidas de confinamiento.
Tener un tratamiento efectivo, en esencia, haría que el coronavirus sea una enfermedad más leve.
Si impide que las personas ingresadas en el hospital necesiten respiradores, habría menos riesgo de que las unidades de cuidados intensivos se colapsaran, por lo que las medidas a adoptar para controlar la población no tendrían que ser tan estrictas.
Entonces ¿cómo tratan los médicos a los pacientes ahora?
Para la mayoría de las personas que se infectan con coronavirus, los síntomas son leves y pueden tratarse en casa con reposo en cama, paracetamol y muchos líquidos.
Pero algunas personas necesitan un tratamiento hospitalario más intensivo, que implica soporte de oxígeno a través de respiradores.