
- BYD se hunde un 36% desde sus máximos históricos ante el peligro del estrechamiento de márgenes
- La escalada de los precios de las materias primas amenaza los costes de fabricación en China
- La fiebre por la IA también amenaza el desarrollo tecnológico de los vehículos eléctricos
Las automovilísticas chinas han crecido hasta hacerse con grandes segmentos del mercado por todo el mundo. Como dato, BYD superó el año pasado a Ford en ventas globales. La competencia por precio de las escuderías asiáticas arrasa en particular en el segmento de vehículos eléctricos. Sin embargo, aparecen las primeras grietas en sus estrategias. Varias compañías chinas del motor acumulan varios meses de ventas a la baja en el mercado nacional, así como márgenes de beneficio cada vez más insostenibles. En los últimos doce meses, las 8 compañías chinas del motor más capitalizadas ceden casi un 15% de media. Y tres de las más representativas de la industria, BYC, SAIC y Li Auto, retroceden más de un 20% en este periodo.
El recorte del precio de las acciones en estas compañías viene por una pérdida de confianza por parte de los inversores. Y es que el consenso de mercado que recoge Factset espera hoy un beneficio bruto de explotación en 2026 un 6,7% por debajo del previsto para las automovilísticas chinas el 1 de enero. Además, el aumento del precio de las materias primas eleva la presión sobre los costes con estrechas rentabilidades sobre sus beneficios.
La práctica totalidad del sector marcó un antes y un después a partir de marzo del año pasado. El temor a una guerra arancelaria frenó las expectativas de estas compañías que irrumpen en mercados a bajos precios. La penetración de marcas como MG (SAIC Motor), Chery, Geely, BYD o Xpeng se ha visto tanto en el mercado asiático como en el europeo o americano. Sin embargo, la caída de las ventas del sector llega por el propio mercado nacional.
La apuesta de vehículos eléctricos, mucha tecnología y bajo coste permitió a las automovilísticas nacidas en el gigante asiático arrebatar gran parte de la cuota de mercado en China a escuderías europeas y estadounidenses. Pero en 2026 se enfrentan a un desafío en su propia casa, ahora que los subsidios gubernamentales para comprar coches se reducen o desaparecen y ahora que la administración de Pekín prepara sanciones para acabar con los descuentos agresivos que amenazan la rentabilidad del sector.
Una de las compañías que más apostó por la guerra de precios fue BYD. La mayor capitalizada automovilística china con más de 809.000 millones de yuanes (98.607 millones de euros al cambio), retrocede en doce meses un 22,3%. Desde su máximo histórico, anotado el pasado abril, cede un 36%. Zhejiang Leapmotor o NIO son de las pocas que escapan a las caídas en bolsa en los últimos meses. No obstante, NIO cotiza en los 39,5 yuanes por acción que se sitúa un 80% por debajo de sus máximos históricos en los 193 yuanes (23,2 euros).
Según Bloomberg, el descuento promedio de los vehículos de pasajeros se redujo en casi un 7% entre mediados del 2025 y los últimos meses del año pasado, hasta rondar los 4.100 dólares (diferencia entre el precio de venta sugerido por el fabricante y el precio final de tasación). La reducción del descuento en vehículos eléctricos en China superaría los 1.500 dólares por vehículo.
En paralelo a la desaparición de los subsidios, China se ha propuesto prohibir la venta de coches por debajo de costo para regular el mercado y eliminar la guerra de precios de automóviles en el país, con el objetivo de eliminar la creciente preocupación de los inversores de que esta competencia agresiva está erosionando la rentabilidad de estas compañías. Esto también se tradujo en un deterioro de las valoraciones, que se llevaron la recomendación de compra de Nio, según el consenso de mercado de FactSet que ahora aconseja mantener.
El conjunto de firmas de análisis considera que BYD, SAIC Motor y Xpeng son las acciones en las que hay que tomar posiciones actualmente. Por las caídas acumuladas en bolsa en los últimos meses, las cuatro tienen recorrido por delante en bolsa. Así, hasta el precio objetivo de 13,4 euros por acción, BYD ostenta un potencial del 27%. Hasta los 12,1 euros por acción de Xpeng, su acción tiene un margen de subida del 60%.
Los chips y las materias primas amenazan al sector
A la caída de las ventas en enero, que en BYD supuso un deterioro interanual del 33%, se suma la preocupación del mercado en el alza del precio de los metales necesarios para la fabricación de vehículos. El litio, cobre o aluminio son metales utilizados también para el desarrollo de la IA. Y el litio cotizado en el mercado asiático sube un 88% solo en 2026. Esto genera una carrera por acaparar estos metales y una mayor demanda que eleva los costes de producir vehículos eléctricos, principalmente.
Así, la fiebre por la IA reduce los márgenes de los fabricantes de vehículos chinos que cerraron el 2025 con un margen de beneficio neto del 4,1% de media, según Bloomberg. Según el analista Michelle Leung, los coches eléctricos enfrentan el mayor aumento de costes en este contexto en el que el aumento del precio del litio, cobre y aluminio incrementa la factura de un coche entre los 2.000 y los 4.000 yuanes (244 a 490 euros) desde finales de octubre. Dicho de otra forma, este aumento de costes podría reducir los márgenes por vehículo entre los 70 y 140 puntos básicos para un vehículo medio de 20.000 euros.