martes, 31 de marzo de 2026

Stockholm Wood City, así es la ciudad de madera que Suecia construye en una antigua área industrial

 

Ideación de la Ciudad de Madera de Estocolmo / Atrium Ljungberg


  • Suecia levanta esta ciudad de 250.000 metros cuadrados con madera estructural industrializada CLT, un sistema cuyo objetivo es reducir emisiones
  • Suecia prevé invertir más de 500 millones de dólares en esta ciudad que se construye desde 2004 y que albergará a solo 2.000 residentes
  • La ejecución del proyecto corresponde a Atrium Ljungberg, firma sueca que gestiona propiedades inmobiliarias en distintas ciudades


La relación de Suecia con la madera se aprecia claramente con el mero hecho de entrar a un comercio Ikea, donde el componente principal de la mayoría de sus muebles procede de los árboles. A los suecos les gusta la madera y no parece sorprendente, ya que los bosques cubren cerca del 70% del territorio sueco. Son cerca de 28 millones de hectáreas que convierten a Suecia en uno de los países con más árboles del mundo, especialmente abetos y pinos que, además, son replantados regularmente para garantizar la vida de los bosques.

Así, un país tan maderero como Suecia, se ha propuesto desafiar al hormigón y al ladrillo y levantar la primera ciudad del mundo construida con madera, cuyo nombre es precisamente Stockholm Wood City (Ciudad de Madera de Estocolmo). Desde 2004, Suecia levanta esta ciudad de madera en un desarrollo de usos mixtos de 250.000 metros cuadrados y lo hace con madera estructural industrializada, un sistema CLT que rompe con el modelo tradicional con el objetivo de reducir las emisiones.

La Ciudad de Madera de Estocolmo se contruye en el distrito de Sickla, al sur de la capital sueca y promete convertirse en el mayor desarrollo urbano del mundo realizado íntegramente con madera estructural industrializada. Será una zona elitista que tendrá nuevas viviendas, oficinas y áreas comerciales dentro de una ciudad que pretende presumir de modernidad y de sostenibilidad.

El Stockholm Wood City está ubicado en una antigua área industrial que ha ido reconvirtiéndose en los ultimos años para priorizar las zonas peatonales y los espacios públicos. Suecia prevé invertir más de 500 millones de dólares en el proyecto de esta ciudad, que incluye una treintena de edificios con capacidad para albergar solo a unos 2.000 residentes y a cerca de 7.000 trabajadores.

La idea es que el barrio sea un buen lugar donde residir y trabajar, pero que también incluya una buena oferta de ocio a ras de calle, mientras que las viviendas y las oficinas se ubican en altura.

Después de casi dos años de obras ya existen edificios a punto de ser terminados por completo. De hecho, las primeras viviendas se entregarán a finales de este año 2026 y durante 2027, mientras que la finalización total del proyecto está prevista para el año 2029.

Madera contralaminada

La ejecución de la nueva ciudad de madera junto a Estocolmo corresponde a la firma Atrium Ljungberg, una empresa sueca que gestiona propiedades inmobiliarias, especialmente en las ciudades de Estocolmo, Malmo y Uppsala.

El proyecto se vale de un sistema de construcción con madera contralaminada (CLT), una tecnología que permite levantar edificios en altura mediante piezas industrializadas que se ensamblan en seco. Se gtrata de una técnica que acorta los plazos de construcción, mejora la precisión, reduce los residuos y disminuye el impacto sobre el entorno.

Esta madera contralaminada CLT (Cross Laminated Timber), se está consolidando como uno de los materiales estructurales más destacados para responder a los desafíos de la arquitectura sostenible. El material está compuesto por entre tres y siete capas cruzadas de paneles de madera maciza que se encolan entre sí y posteriormente se prensan en frío, con lo cual el producto final goza de una gran estabilidad dimensional y resistencia mecánica, lo que minimiza los movimientos por humedad o cambios térmicos.

Este material no es nuevo. Se origió en Austria y Alemania en los años 90 como respuesta a la necesidad de emplear madera en estructuras de mayor escala con un comportamiento estructural más predecible. Desde entonces, su evolución ha sido sobresaliente, consolidándose como una alternativa viable frente a sistemas tradicionales de hormigón y acero en múltiples contextos constructivos, como esta Ciudad de la Madera de Estocolmo, que ha apostado de lleno por este tipo de madera procesada.

A diferencia del hormigón, la madera no solo genera menos emisiones en su proceso productivo, sino que además almacena carbono. El CO2 capturado por los árboles durante su crecimiento queda retenido en la estructura de los edificios durante toda su vida útil y transforma los inmuebles en reservas de carbono.

Sistema energético integrado

El Stockholm Wood City estará dotado, en todo caso, con un sistema energético integrado, que permitirá al barrio hacer uso de energía autogenerada, almacenada y compartida entre los edificios. La gestión del calor y el frío está prevista mediante una red geotérmica conectada a un gran reservorio subterráneo, y además se instalarán paneles solares para reforzar el abastecimiento energético.

Dentro de esa concepción de la ciudad como zona sostenible, se priorizan las calles pensadas para los peatones y las bicicletas, además de incentivarse una firme apuesta por el transporte público. Es más, los coches deberán tener una presencia residual para mejorar la calidad ambiental de la zona.

Para Atrium Ljungberg es importante también la presencia empresarial en el Stockholm Wood City. Actualmente hay unas 400 empresas de todos los tamaños operando en la zona de Sickla, y las que tienen previsto quedarse en el nuevo desarrollo urbanístico han sido invitadas a "ser parte del diseño de su propia oficina".


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