- No hay cifras oficiales, pero estimaciones permiten deducir el importe
- En el caso de las armas estadounidenses, rondan los 15 millones de dólares
- El gasto mundial anual asciende a 90.000 millones de euros
Friedrich Merz, futuro canciller de Alemania, ha planteado por primera vez que el país teutón acoja armas atómicas procedentes de Francia y Reino Unido. En paralelo, Emmanuel Macron, presidente de Francia, bosquejó en un discurso a la nación gala que París debería ampliar su paraguas nuclear al resto de la Unión Europea. La propuesta ha sido aplaudida por Polonia y las repúblicas bálticas, situados en primera línea frente a una hipotética agresión de Moscú.
En la actualidad, en el continente hay tres potencias nucleares: Francia, Reino Unido y Rusia. Además, Estados Unidos cuenta con parte de su arsenal nuclear desplegado en varios países miembros de la OTAN como Alemania, Italia y Turquía. Aunque ninguno de los países 'no atómicos' ha proyectado la idea de iniciar un programa nuclear, el plan de rearmar Europa conllevará un mayor presupuesto en las partidas atómicas. Pero ¿cuánto cuesta un arma nuclear?
Ojivas nucleares por 20 millones de euros
El coste del armamento atómico ha ido descendiendo conforme han avanzado las décadas. El proyecto Manhattan que desarrolló la bomba atómica durante la Segunda Guerra Mundial tuvo un coste de 2.000 millones de dólares. Ajustado a la actualidad equivale a 25.000 millones de dólares (22.000 millones de euros). Hoy construir cada cabeza nuclear es mucho más económico.
En el caso estadounidense, teniendo en cuenta los presupuestos federales y diferentes estudios de centros de investigación como Brookings, fabricar en la actualidad una ojiva nuclear cuesta entre 10 y 20 millones de euros, equivalentes al presupuesto de un pueblo de menos de 10.000 habitantes en España. En el caso francés, las estimaciones rondan los 20-25 millones de euros teniendo en cuenta el presupuesto atómico que recogen algunos medios galos. Las proyecciones para el resto de las naciones atómicas contemplan costes similares.
El coste de lanzar el 'destructor de mundos'
Si bien fabricar el arma más mortífera es relativamente 'barato', no lo es tanto el conjunto de sistemas y personal necesario para operar con ella. El grueso del presupuesto atómico se destina a los sistemas de despliegue: misiles, silos, submarinos y bombarderos. Según el ICAN, el presupuesto anual atómico supera los 90.000 millones de euros entre los nueve países con armas atómicas: China, Corea del Norte, Estados Unidos, Francia, India, Israel, Pakistán, Reino Unido y Rusia.
En el caso de Estados Unidos, construir un submarino nuclear de la nueva clase Columbia tendrá un coste de 8.700 millones de euros, mientras que desarrollar los nuevos bombarderos estratégicos B-21, pensados para sustituir a los B-1 Lancer y los B-2 Spirit, tiene un presupuesto estimado de 830 millones de euros por aeronave, según el Centro para el Control de Armas y la No Proliferación.
Inversión atómica a la baja
El conjunto de armas atómicas en el mundo ha ido disminuyendo conforme se han ido aprobando diferentes tratados contra los ensayos nucleares, la no proliferación nuclear o el último de 2021 a favor de la prohibición de las armas nucleares. Según la Asociación de Control de Armas (ACA), en los últimos años de la Guerra Fría había unas 70.000 cabezas atómicas, mientras que en la actualidad existen 12.400 armas atómicas.
El riesgo nuclear sigue presente, aunque haya disminuido el número de cabezas atómicas. Según una investigación de la Unión Geofísica Americana, un lanzamiento atómico a pequeña escala podría desencadenar un invierno nuclear que durara al menos una década y produjera miles de millones de muertos debido a la inanición por la caída de la producción de comida. Sin embargo, la amenaza de un conflicto nuclear persiste en los últimos enfrentamientos.
Desde que empezara la guerra de Ucrania, Vladímir Putin lanzó reiteradas amenazas sobre que la guerra escalase a un conflicto atómico. A los pocos meses de empezar la invasión, Moscú anunció que había puesto a sus fuerzas atómicas en alerta y que había cambiado la doctrina para usar armas de destrucción masiva. Aunque hasta el momento no ha ocurrido ningún ataque nuclear, la mera amenaza ha supuesto una tensión añadida.
El Gobierno de Israel lanzó amenazas abiertas de que era posible usar un arma nuclear contra la franja de Gaza después de que Hamás atacara al Estado Hebreo. El exministro de Patrimonio israelí, Amichay Eliyahu, declaró en una entrevista concedida un mes después del ataque palestino que era "una posibilidad" en una entrevista. El Ejecutivo liderado por Benjamín Nentayahu apartó a Eliyahu tras las declaraciones, aunque otros miembros del Gabinete han emitido mensajes similares.