lunes, 10 de marzo de 2025

Prada estudia la compra de Versace por 1.500 millones de euros: una operación clave en el sector del lujo



Donatella Versace, vicepresidenta y jefa de diseño del grupo Versace



  • Con la adquisición de Versace, Prada reforzaría su presencia en el mercado del lujo y diversificaría su oferta
  • Con la fusión se busca crear un conglomerado fuerte en el sector de la moda de lujo accesible


El grupo italiano de moda Prada está en negociaciones avanzadas para adquirir Versace, la firma de lujo actualmente en manos del conglomerado estadounidense Capri Holdings. Según fuentes consultadas por Bloomberg, la operación podría cerrarse este mismo mes por un valor cercano a los 1.500 millones de euros, siempre que no surjan obstáculos de última hora.

Si la compra se materializa, supondría un movimiento estratégico de gran relevancia en la industria del lujo, ya que se produciría la adquisición de una casa de moda italiana por otra transalpina, algo poco común en un sector dominado por los gigantes franceses LVMH y Kering, propietarios de marcas como Fendi y Gucci, respectivamente.


Un intento que se repite tras el fracaso de 2018

Esta no es la primera vez que Prada muestra interés en Versace. En 2018, cuando la firma italiana fue vendida a Capri Holdings por más de 1.800 millones de euros, Prada evaluó la posibilidad de presentar una oferta, pero finalmente decidió no avanzar con la operación. En aquella ocasión, fue el grupo estadounidense fundado por Michael Kors el que se hizo con el control de la compañía, en una transacción que marcó la salida de Versace del fondo de inversión Blackstone.

Ahora, seis años después, Prada vuelve a la carga en un contexto diferente, pero igualmente competitivo. En los últimos meses, se ha hablado de otros posibles interesados en la adquisición de Versace, entre ellos el holding Exor, controlado por la familia Agnelli-Elkann, y el grupo Kering, propietario de Gucci, Balenciaga y Saint Laurent.


Una compra estratégica para Prada

Para Prada, la compra de Versace supondría un salto cualitativo y cuantitativo en su estrategia de expansión. La marca, fundada por Miuccia Prada y Patrizio Bertelli, ha conseguido consolidarse como una de las casas de moda más influyentes a nivel mundial, pero siempre ha mantenido una estructura más independiente que sus rivales. Con la adquisición de Versace, Prada reforzaría su presencia en el mercado del lujo y diversificaría su oferta con una marca que posee un sello estético único, caracterizado por su extravagancia, colores vibrantes y fuerte identidad visual.

Versace, por su parte, ha experimentado un notable crecimiento desde su integración en Capri Holdings. Bajo la dirección de Donatella Versace, la firma ha logrado expandir su presencia en mercados clave como Asia y Norteamérica, aumentando su facturación y consolidando su posicionamiento como una de las marcas de lujo más deseadas. Sin embargo, la situación de Capri Holdings en su conjunto no es tan favorable, lo que podría haber llevado al grupo estadounidense a considerar la venta.

Capri Holdings, en busca de liquidez tras la compra de Tapestry

Capri Holdings, que también es propietaria de Michael Kors y Jimmy Choo, ha tenido un desempeño desigual en los últimos años. Aunque Versace ha mantenido una imagen de exclusividad y ha logrado atraer a nuevos clientes, el grupo ha enfrentado dificultades en un sector cada vez más dominado por los gigantes europeos del lujo.

En este contexto, la posible venta de Versace podría responder a la necesidad de reforzar la liquidez de Capri Holdings, especialmente después de que en 2023 acordara su fusión con Tapestry, la empresa estadounidense propietaria de Coach, Kate Spade y Stuart Weitzman. La fusión, valorada en 8.500 millones de dólares, busca crear un conglomerado fuerte en el sector de la moda de lujo accesible, capaz de competir con LVMH y Kering.

No obstante, la venta de Versace podría interpretarse como un cambio de estrategia, priorizando la consolidación de su negocio en el segmento de lujo asequible, mientras se desprende de una marca que opera en el sector del lujo exclusivo, donde las sinergias con Michael Kors y Jimmy Choo han sido limitadas.

El impacto en la industria del lujo

Si Prada logra cerrar la compra de Versace, se produciría uno de los movimientos más relevantes en la industria del lujo de los últimos años. La operación reconfiguraría el panorama del sector, dando lugar a un nuevo jugador con mayor peso dentro del mercado europeo, que hasta ahora ha estado dominado por los conglomerados franceses.

Además, supondría un retorno de Versace a manos italianas, después de haber estado bajo control estadounidense desde 2018. Esto podría ser visto con buenos ojos por los defensores del Made in Italy, que han criticado la creciente influencia de grupos extranjeros en las marcas italianas más emblemáticas.

Por otro lado, una fusión entre Prada y Versace abriría nuevas oportunidades de crecimiento para ambas firmas, permitiéndoles compartir recursos, fortalecer su cadena de suministro y expandir su alcance internacional. Sin embargo, también plantearía desafíos, especialmente en lo que respecta a la integración de dos marcas con identidades tan marcadas y diferenciadas.

Un desenlace inminente

Aunque las negociaciones parecen estar avanzadas, todavía existe la posibilidad de que la operación no llegue a concretarse. No se descarta que surjan otros compradores interesados o que Prada decida finalmente no presentar una oferta en firme.

En cualquier caso, el interés de Prada por Versace refleja la intensa competencia en el mundo del lujo y la importancia de la consolidación en un mercado cada vez más globalizado. De concretarse la venta, estaríamos ante uno de los movimientos empresariales más significativos del sector en los últimos años, con implicaciones que van más allá del ámbito de la moda.



Sara Tejada
4/03/2025 - 11:48
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