miércoles, 26 de marzo de 2025

'Vena amoris' o por qué los anillos de boda se colocan siempre en la mano izquierda



Foto: iStock.



Una tradición que ha perdurado durante siglos tiene sus raíces en antiguas creencias egipcias y romanas. Religión, historia y supersticiones han influido en un gesto que simboliza el amor y el compromiso eterno



Las alianzas de boda han sido un símbolo universal de compromiso, pero su ubicación en la mano izquierda no es una coincidencia. Esta tradición, que se ha mantenido durante siglos, tiene raíces en antiguas creencias egipcias y romanas, aunque también ha sido influenciada por factores religiosos y culturales.

Según el historiador griego Appian, los egipcios del siglo II creían que una delicada conexión nerviosa unía el cuarto dedo de la mano izquierda con el corazón. Esta idea evolucionó con los romanos, quienes en lugar de un nervio, pensaban que existía una "vena amoris", o "vena del amor", que iba directamente al órgano encargado de los sentimientos, como recoge un artículo reciente de Mental Floss. Esta teoría fue clave para que los anillos se usaran en el dedo anular izquierdo, una práctica que se ha mantenido con el tiempo.

El cristianismo también tuvo un papel relevante en esta costumbre. En los rituales ortodoxos, los fieles realizaban la señal de la cruz juntando el pulgar con los tres primeros dedos de la mano, representando a la Santísima Trinidad. En este contexto, el cuarto dedo simbolizaba el amor terrenal, lo que lo convirtió en el lugar ideal para la alianza matrimonial.


Durante la Edad Media, el uso de la mano izquierda podía ser considerado un signo de posesión demoníaca


Hasta el siglo XVII, los anillos de boda se llevaban en la mano derecha en la mayoría de Europa y en la Iglesia Ortodoxa. Sin embargo, durante la Reforma Protestante en 1549, el arzobispo inglés Thomas Cranmer introdujo un cambio significativo en The Book of Common Prayer, una obra clave en la liturgia anglicana. Este texto indicaba que los anillos debían colocarse en el cuarto dedo de la mano izquierda, rompiendo con la tradición anterior y estableciendo una nueva costumbre que se expandió rápidamente.


Todos contra los zurdos

Curiosamente, a lo largo de la historia, la mano izquierda ha sido vista con cierto recelo en muchas culturas. Durante la Edad Media, el uso de la mano izquierda podía ser considerado un signo de posesión demoníaca. En la Inquisición española, los zurdos eran más propensos a ser perseguidos, y en Japón, una esposa que escribiera con la mano izquierda podía ser repudiada sin justificación. Paradójicamente, este mismo lado "maldito" es el que acabó convirtiéndose en el símbolo del amor eterno a través del anillo de matrimonio.

Las razones de esta tradición combinan creencias antiguas, rituales religiosos y decisiones históricas. Aunque la ciencia ha descartado la existencia de la "vena amoris", la costumbre de colocar el anillo en la mano izquierda sigue vigente en muchas culturas, consolidando su lugar como un gesto romántico con siglos de historia.



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