viernes, 14 de marzo de 2025

Las bacterias avanzan sin freno: la creciente amenaza de la resistencia a los antibióticos

 


La EFSA y el ECDC alertan sobre el aumento de bacterias resistentes a antibióticos en humanos y animales, amenazando la salud pública y alimentaria.


Un reciente informe publicado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) revela un panorama preocupante: las bacterias resistentes a los principales antibióticos siguen siendo comunes en humanos y animales, comprometiendo la efectividad de los tratamientos médicos.

La resistencia a antimicrobianos como la ciprofloxacina, utilizada para tratar infecciones por Salmonella y Campylobacter, ha aumentado en muchos países europeos, mientras que la resistencia a la ampicilina, las tetraciclinas y las sulfonamidas se mantiene alta en diversas bacterias zoonóticas.

El problema de la resistencia antimicrobiana

Para entender la magnitud de esta crisis, imaginemos un incendio que se propaga sin control. Los antibióticos son como los extintores que usamos para apagarlo, pero si las llamas se vuelven resistentes al agua, el fuego se expande sin contención. Algo similar ocurre con las bacterias resistentes: cuando los antibióticos dejan de ser efectivos, las infecciones se vuelven más difíciles de tratar, aumentando las hospitalizaciones y la mortalidad.

Este problema afecta directamente a la población. Enfermedades comunes como infecciones urinarias o neumonías pueden complicarse al no responder a los tratamientos habituales.

En el ámbito veterinario, la propagación de bacterias resistentes en animales destinados a la producción de alimentos supone un riesgo añadido para los consumidores, ya que estos microorganismos pueden llegar a los humanos a través de la cadena alimentaria.

Una amenaza creciente en Europa

El informe de la EFSA y el ECDC, basado en datos de 2022 y 2023, señala que la resistencia en bacterias como SalmonellaCampylobacter y Escherichia coli sigue siendo elevada. Especialmente preocupante es el aumento de la resistencia a la ciprofloxacina en Salmonella Enteritidis y Campylobacter jejuni en humanos, registrada en más de la mitad de los países europeos analizados.

Pero, ¿qué enfermedades provocan estas bacterias y por qué la resistencia es un problema tan serio?

  • Campylobacter: Principal causa de gastroenteritis bacteriana, transmitida por carne de ave contaminada, agua no tratada o contacto con animales infectados. Sus síntomas incluyen diarrea (a veces con sangre), fiebre y dolor abdominal. En casos graves, puede causar complicaciones neurológicas como el síndrome de Guillain-Barré. La resistencia a la ciprofloxacina dificulta su tratamiento.
  • Salmonella: Responsable de la salmonelosis, infección alimentaria frecuente por consumo de huevos, carne cruda o lácteos contaminados. Provoca fiebre, vómitos y diarrea, aunque puede derivar en infecciones graves en personas vulnerables. Su creciente resistencia a la ciprofloxacina complica los casos invasivos.
  • Escherichia coli (E. coli): Algunas cepas pueden causar infecciones graves, como colitis hemorrágica y síndrome urémico hemolítico, con riesgo de insuficiencia renal. Su resistencia en la cadena alimentaria es una amenaza creciente.

Además, aunque la resistencia a los carbapenémicos sigue siendo poco frecuente, la detección ocasional de E. coli resistente en alimentos y animales exige una vigilancia más estricta, ya que estas bacterias representan una amenaza crítica para la salud pública.

Luces y sombras: avances y desafíos

A pesar de la gravedad del problema, el informe también destaca algunos avances. En casi la mitad de los países europeos, la resistencia de Campylobacter a los antibióticos macrólidos ha disminuido. Además, la resistencia de Salmonella Typhimurium a penicilinas y tetraciclinas en humanos ha mostrado una tendencia a la baja.

Otra señal positiva es la reducción de la prevalencia de E. coli productora de betalactamasas de espectro extendido (BLEE/AmpC) en animales productores de alimentos. Estos avances demuestran que las medidas de control pueden ser efectivas, aunque aún queda un largo camino por recorrer.

Estrategias para frenar la resistencia

El informe enfatiza la necesidad de una acción coordinada para combatir la resistencia a los antibióticos. Entre las principales estrategias recomendadas se encuentran:

  1. Uso responsable de antibióticos: Evitar el uso excesivo o indebido en humanos y animales para reducir la presión selectiva que favorece la resistencia.
  2. Fortalecimiento de la vigilancia: Monitorizar la resistencia en humanos, animales y alimentos para identificar tendencias y tomar decisiones basadas en datos.
  3. Prevención y control de infecciones: Implementar medidas de higiene y bioseguridad en hospitales y explotaciones ganaderas para evitar la propagación de bacterias resistentes.
  4. Investigación y desarrollo de nuevos tratamientos: Invertir en nuevos antibióticos y alternativas terapéuticas para enfrentar la creciente resistencia.
  5. Cooperación internacional: Coordinar políticas entre países y organismos internacionales para garantizar una respuesta eficaz y global.

Una batalla en curso

Aunque el informe señala avances positivos en algunos frentes, la resistencia a los antibióticos sigue representando una amenaza significativa para la salud pública. La vigilancia y las acciones coordinadas serán clave para contener este problema.

La lucha contra la resistencia antimicrobiana no es solo un desafío para médicos y veterinarios; es una responsabilidad compartida que requiere el compromiso de gobiernos, industrias y ciudadanos. La pregunta es: ¿estamos preparados para actuar antes de que sea demasiado tarde?


Ana Hernández

06/3/2025 - 18:37

https://www.libertaddigital.com/ciencia-tecnologia/salud/2025-03-06/las-bacterias-avanzan-sin-freno-la-creciente-amenaza-de-la-resistencia-a-los-antibioticos-7227878/