lunes, 31 de marzo de 2025

El mercado del gas no se cree la paz en Ucrania y ya nunca será el mismo: los tres escenarios que se abren tras la guerra

 

Recreación del NordStream 2 (Dreamstime)

  • Los más optimistas hablan de un precio cayendo hasta los 8 euros MW/h
  • Putin ha dicho abiertamente que abriría el grifo del gas hacia Europa
  • Zelensky habla tras la charla con Trump de que ve una "paz duradera"



Pese a los obstáculos, la paz en Ucrania ya no parece una quimera y los mismos protagonistas del conflicto hablan abiertamente de la posibilidad. El presidente de Ucrania, Vlodomi Zelensky, tras la llamada con Donald Trump el miércoles, habla de que cree que logrará una paz duradera. Por su parte, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha dicho este fin de semana que está dispuesto a" traer de vuelta el gas barato para Europa" y reactivar los flujos cerrados por el conflicto. Cualquiera podría pensar que todo este nuevo clima, con una tregua de un mes sobre infraestructura energética, estaría trayendo volatilidad y desplomes al mercado del gas. Sin embargo, esto no es ni de cerca lo que está sucediendo.

El precio del gas por megavatio hora cotizado en Holanda (TTF), que actúa como referencia para todo el Viejo Continente, ha ignorado por completo esta tendencia. De hecho actualmente cotiza en los 43 euros frente al mínimo de 38 euros al que llegó a estar en el arranque de este mes de marzo, antes de que se produjese esta distensión. El motivo para los analistas es claro, incluso si la guerra acaba ven complicado que el gas vuelva a fluir de forma acelerada de Moscú hacia las capitales de la UE. Al menos antes de un año y medio o incluso dos años si hubiese voluntad total… o directamente ven una Europa queriendo evitar la dependencia rusa.

En cualquier caso, ante la situación, diversos analistas ya están dibujando escenarios sobre cómo el mercado de gas natural puede afrontar una eventual paz en Kiev y la normalización de Rusia en el panorama internacional. En todos los casos, se trata de un movimiento gradual donde la resistencia política en Europa seguirá en todo lo alto. En 2021 el gas ruso cubría el 40% de la demanda europea y el caos que vino posteriormente con la guerra y la desconexión a marchas forzadas ha sentado un precedente difícil de borrar.

El Gobierno decantará la opa

Paz forzada y retorno limitado

Desde Wood Mackenzie eran una de las primeras firmas que, tras la voluntad de Putin, abrían la puerta a dos escenarios muy diferentes. El primero y que parecía más probable tras la 'bronca' de Trump con Zelensky en la Casa Blanca es una paz forzada. En resumen, todas las partes aceptan obligados por las circunstancias y la presión de Donald Trump. Simon Flowers, analista de la firma define este escenario como "el más probable".

Según Flowers una paz si no es estable derivaría en "un retorno muy limitado del gas ruso y una extensión de las sanciones de Bruselas". Incluso siendo optimistas los analistas ven solo una reapertura parcial del gasoducto Soyouz para que Rusia pueda llevar energía a los países más cercanos como Eslovaquia y Hungría. Sin embargo, al tiempo que esto ocurre EEUU sí que tomaría una decisión clave, retirar sanciones a sus terminales de GNL, algo que "impulsa el crecimiento de las exportaciones rusas a nivel global con 6 millones de toneladas anuales". Esto favorece un equilibrio limitado en el mercado "que llegaría a partir de 2026".

También ven este como el escenario central los expertos de Capital Economics que hablan de una "disminución pero que no sería un cambio radical". Según los expertos "los operadores no deben presumir que Europa volvería a comprar y si bien es posible un aumento sustancial de los flujos por Ucrania y Polonia, sospechamos que las limitaciones logísticas y políticas impedirán más avances. En definitiva, ven el suelo del gas incluso con la paz en los 40 euros megavatio hora, sus niveles actuales.

Desde ING ven este como otro escenario y son más optimistas con su impacto general en los precios. Resumiendo, la vuelta a la situación de 2024, cuando había al menos un gasoducto operativo. "Esto traería cerca de 15 bcm (miles de millones de metros cúbicos) de suministro, algo que aliviaría el mercado europeo y provocaría que los precios cayesen hasta un suelo de 30 euros el megavatio hora".

Sin gasoductos… pero sin sanciones

En cualquier caso, el banco neerlandés ve como escenario más probable unas sanciones de EEUU que se vayan retirando mientras Europa se mantiene en ristre. "Existe la posibilidad de que Europa no esté dispuesta a aumentar su dependencia del gasoducto ruso, con el objetivo de seguir intentando reducir su dependencia de los combustibles fósiles rusos para 2027".

Incluso aquí habría un impacto bajista en los precios dado que el fin de las sanciones de EEUU "elevaría el suministro de GNL ruso cerca de 9.000 millones de metros cúbicos, dejando el mercado mundial mejor abastecido". Sin embargo consideran que sería "un impacto mínimo para Europa "con una influencia insignificante en el TTF".

Una Europa sin oposición a Rusia

Pero ¿existe la posibilidad de que con la paz la oposición europea quede laminada y el gas ruso vuelva a fluir? Desde ING consideran que es un escenario que puede ocurrir pero que es muy improbable. En caso de suceder estaríamos hablando de un desplome total en los precios del gas, cayendo hasta los 18 euros por megavatio hora. En cualquier caso, señalan que incluso logísticamente esto no sería algo inmediato y que para volver a poner en marcha los gasoductos habría que esperar hasta 2026. Este sería uno de los motivos por los que el precio actual no se estaría viendo afectado, dado que ahora todas las miradas están puestas en un invierno para el que hay que cumplir los objetivos de llenado del 90%.

"Si los flujos rusos a través de Ucrania se reanudan y estos volúmenes podrían alcanzar los 40.000 millones de metros cúbicos, lo que coincide con los volúmenes del contrato de Gazprom con Ucrania para el período 2021-24. Sin embargo, es cierto que estos volúmenes fueron significativamente menores tras la guerra. Si sumamos esto con el retorno del gasoducto Yamal-Europa, detenido desde 2022, estamos hablando de "un suministro adicional de 73 bcm, es decir, cerca del 22% de todo el consumo de la UE".

"La paz traería 50 bcm al año para 2027. Significaría un desplome generalizado de los precios hasta los 8-9 dólares"

Wood Mckenzie es incluso más optimista con los precios pero también coinciden con ING en la idea de que tardaría un tiempo en volver a importar, incluso con una voluntad plena. "Una Europa dispuesta a aceptar, o incapaz de rechazar, cierto grado de acercamiento económico con Rusia podría llevar a un aumento de las importaciones por gasoducto de hasta 50 bcm al año para 2027". Esto supondría "un desplome generalizado de los precios hasta los 8-9 dólares".

En cualquier caso, en lo que coinciden todos es que estos escenarios en los que el gas vuelve a fluir son altamente improbables y forman parte de una UE que es incompatible con los grandes planes de rearme que dominan el espíritu del continente por el temor a la expansión de Rusia. Desde BNP explican que "incluso en caso de alto el fuego, consideramos improbable una reducción significativa de las sanciones europeas". Además, Ucrania tiene pocos motivos para permitir el tránsito de gas ruso por su infraestructura. Por lo tanto, los flujos de gas hacia Europa se mantendrían bajos, lo que reduciría el riesgo de una caída de los precios del gas".

Tan solo una "paz duradera" cambiaría ese escenario y permitiría "un cierto regreso de los flujos perdidos". En cualquier caso, Europa buscaría un suministro más diversificado y no lo apostaría todo a Moscú temiendo que en el futuro pueda volver a vivir la montaña rusa en los precios del gas que se desató los meses posteriores con subidas que llegaron hasta los 300 euros el megavatio hora. "No hay cambios en la política de la UE hacia Rusia en materia de energía" declaró el lunes el responsable de energía de la UE, Dan Jørgensen. "Queremos ser independientes de Rusia".