lunes, 2 de noviembre de 2026

Qué es la "depresión sonriente" y cómo puedes identificarla


La "depresión sonriente" no es un diagnóstico reconocido oficialmente, pero las búsquedas del término en internet han aumentado un 50% en los últimos cinco años.

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Cuando piensas en alguien con depresión, probablemente te lo imagines luchando por levantarse de la cama.

Tal vez llora mucho, se aísla de sus amigos o apenas tiene energía para afrontar el día.

Probablemente no te imaginas a esa misma persona contando chistes en la cena, llevando una ajetreada vida social y destacando en el trabajo.

Pero para las personas que padecen la llamada "depresión sonriente", puede que sea exactamente así.

Y a veces la persona engañada no es un amigo, tu pareja o tu compañero de trabajo, sino tú mismo.

¿Qué es la "depresión sonriente"?

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Según la OMS, unos 322 millones de personas en todo el mundo padecen depresión.

La "depresión sonriente" no es un diagnóstico reconocido oficialmente, pero las búsquedas del término en internet han aumentado un 50% en los últimos cinco años.

"[Significa] aparentar felicidad por fuera, mientras que por dentro te sientes deprimido y desanimado", afirma la doctora Olivia Remes, investigadora en salud mental de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.

Todos nos sentimos decaídos de vez en cuando. Pero para 322 millones de personas en todo el mundo, esos sentimientos se convierten en depresión, según la Organización Mundial de la Salud.

Esto ocurre cuando síntomas como la tristeza persistente o la pérdida de interés y disfrute duran semanas o meses, y afectan el trabajo, las relaciones, el sueño y la vida cotidiana.

Pero la depresión no siempre se manifiesta como cabría esperar. De hecho, algunos estudios sugieren que hasta el 40% de las personas con depresión experimentan una forma "atípica" en la que los síntomas se desvían de los estereotipos.

Por ejemplo, una persona podría dormir o comer más de lo habitual, en lugar de menos, y puede que su estado de ánimo mejore temporalmente cuando sucede algo bueno o emocionante.

También, hay evidencia de que las personas con depresión pueden tratar de ocultar camuflando o enmascarando ciertos rasgos o emociones para pasar desapercibidas.

¿Por qué la gente oculta su depresión?

Algunas personas con "depresión sonriente" ni siquiera se dan cuenta de que están deprimidas, así que tampoco saben que lo están ocultando.

"Podrían pensar que sus síntomas son simplemente un efecto secundario de llevar una vida ajetreada y estresante", dice Remes.

Es particularmente común en personas perfeccionistas y meticulosas querer evitar que los demás se den cuenta.

"Tienen altas expectativas de sí mismos y puede que no quieran admitir, ni a sí mismos ni a los demás, que están pasando por dificultades", afirma.

Algunas personas temen el estigma y ser una carga para los demás. Algunos estudios demuestran que otras pueden preocuparse por ser juzgadas o por tener consecuencias en el trabajo o en sus relaciones personales.

Las expectativas culturales o familiares también pueden hacer más difícil hablar abiertamente.

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Sentirse más sensible al rechazo o a las críticas de lo normal puede ser un signo de depresión.

¿Cuáles son los riesgos de ocultar la depresión?

Los expertos afirman que guardar las apariencias puede ser peligroso.

"La depresión nos aísla y nos hace sentir solos, y a menudo uno de los mejores antídotos contra el bajo estado de ánimo es conectar con los demás", afirma el profesor Barney Dunn, psicólogo clínico de la Universidad de Exeter.

Ocultar la depresión también puede implicar que las personas no reciban la ayuda que necesitan.

"Los primeros síntomas, si no se tratan, pueden convertirse en algo crónico y grave, y aumentar el riesgo de suicidio", afirma Remes.

Siete señales de depresión que pasan inadvertidas fácilmente

Algunos cambios pueden pasar inadvertidos fácilmente, pero ser señales de que las cosas no están bien.

1. Dejar de disfrutar de las cosas

Si las cosas que normalmente esperas con ilusión, como ver a tus amigos, ir al gimnasio o incluso tu programa de televisión favorito, empiezan a parecerte una obligación, quizás valga la pena indagar un poco más a fondo.

"Es fácil atribuir la falta de placer o interés en los pasatiempos habituales al ajetreo y al ritmo de vida acelerado", dice Remes.

2. Sentir los brazos o las piernas inusualmente pesados

Conocida como "parálisis plumbea", esta sensación de pesadez en las extremidades que hace que los movimientos cotidianos resulten más difíciles puede ser un signo de depresión atípica.

3. Cancelar planes una y otra vez

A veces puedes aparentar estar bien cuando estás con otras personas, pero cancelas tus planes cuando tu estado de ánimo decae y ya no puedes disimular cómo te sientes.

4. Dormir más, pero aún sentirse agotado

Es posible que sigas realizando todas tus actividades normales, pero te sientas cada vez más agotado.

"Las tardes pueden ser especialmente difíciles", dice Remes, "ya que las personas con esta afección pueden sentirse peor al final del día y necesitar dormir más de lo habitual".

5. Ser más sensible a las críticas o al rechazo

Un comentario casual de tu jefe o la cancelación de planes por parte de un amigo pueden dolerte mucho más de lo habitual.

Según Remes, una mayor sensibilidad a las críticas o al rechazo, que también es algo que pueden experimentar las personas con TDAH, es una característica de la depresión atípica.

6. Ser siempre el gracioso o el servicial

Una persona que lucha contra la depresión no siempre se aísla. A menudo, puede acabar haciendo lo contrario, como convertirse en el alma de la fiesta, volcarse en el trabajo o desvivirse por ayudar a los demás.

7. Tu monólogo interior es constantemente negativo

Puede que aparentes seguridad en ti mismo, aunque internamente seas mucho más crítico contigo mismo.

La inseguridad, los sentimientos de inutilidad y los pensamientos de vacío son posibles señales de alerta.

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Los expertos señalan que la depresión no siempre cumple con la imagen estereotípica de una persona que no se para de la cama.

¿Qué puede ayudar?

El término "depresión sonriente" no está exento de críticas.

Si bien puede ayudar a las personas a reconocer y nombrar lo que están experimentando, también puede "simplificar demasiado" una experiencia compleja, afirma Remes.

"La palabra 'sonreír' te hace pensar en alegría y felicidad", dice, "pero la característica principal de esta condición es en realidad la desesperanza, el vacío y la falta de valía".

El profesor Dunn sugiere empezar poco a poco, compartiendo brevemente cómo te sientes con alguien de confianza.

"A menudo, las personas se sorprenden de que esto pueda fortalecer sus relaciones con los demás, ayudarlas a sentirse conectadas y darse cuenta de que no están solas", afirma.

Y si estás sufriendo, recomienda que hables con tu médico.

"Existen pruebas sólidas de que hablar, los fármacos [antidepresivos] y las terapias sociales pueden ser eficaces", afirma.


Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

    • Isabel Shaw
    • Título del autor,Equipo de salud global, Servicio Mundial de la BBC
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 6 min
  • https://www.bbc.com/mundo/articles/cmwyvd29kgkyo

domingo, 1 de noviembre de 2026

Sobrevivir al cáncer entre bombardeos: la guerra también se libra en los hospitales de Ucrania


Un mural en una pared del hospital Okhmadyt de Kiev. 
(EFE/Sergey Dolzhenko)


Las revisiones aplazadas y las dificultades para acceder a pruebas retrasan la detección. Cada vez llegan más pacientes con tumores avanzados al Instituto Nacional del Cáncer, mientras otros afrontan largas esperas para recibir atención oncológica



"A veces sonaba la sirena de ataque aéreo mientras me estaban administrando la quimioterapia. Si ya me costaba salir al pasillo, no digamos llegar hasta el refugio", cuenta Olena Chumliar, paciente de cáncer de mama desde hace dos años. El tratamiento de su enfermedad ya es duro de por sí, por las pruebas, tratamientos, efectos secundarios y el impacto del diagnóstico. A todo ello, en la Ucrania en guerra, se le suman otros peligros a los que se exponen los pacientes: alertas de ataques aéreos, bombardeos y cortes de electricidad que pueden interrumpir el tratamiento en cualquier momento.

Cada año se diagnostica cáncer a más de 100.000 personas en Ucrania. Sin embargo, las cifras pueden dar la impresión de que los casos están disminuyendo. Según los datos del Registro Nacional del Cáncer, se registraron 138.509 en 2019, frente a 122.842 en 2023 y 124.801 en 2024, mientras que las cifras de 2025 aún se están verificando. Entre los cánceres más frecuentes se encuentran el de mama (22,2%) y el de útero (10,1%) en las mujeres, y el cáncer de próstata (14,9%) y los cánceres de tráquea, bronquios y pulmones (13,3%) en los hombres.

"Son cifras difíciles de interpretar. La guerra impide que dispongamos de datos fiables de las tasas de cáncer", afirma Arman Kacharian, director médico del Instituto Nacional del Cáncer. "Hay que tener en cuenta que las personas de los territorios ocupados temporalmente y de las regiones cercanas al frente tienen un acceso limitado al diagnóstico. Además, no olvidar al gran número de desplazados dentro de Ucrania y a los millones que han abandonado el país, han recibido protección temporal en el extranjero y, en muchos casos, tratamiento oncológico gratuito. Por lo tanto, en este momento no se puede confirmar que las tasas de cáncer en Ucrania estén disminuyendo o aumentando".

Kacharian añade que la guerra también afecta a la detección precoz del cáncer. Cada vez llegan más pacientes al instituto con la enfermedad en fase avanzada. Existen varias razones, como que la guerra dificulta el acceso a los centros médicos, incluidos los centros oncológicos y los hospitales regionales de referencia.

Las fuerzas rusas atacan cada vez con más frecuencia los trenes de pasajeros, y las ofensivas siguen causando daños en la infraestructura médica. Como reflejan los del Ministerio de Sanidad, a 1 de septiembre de 2026, había 2687 instalaciones de 854 centros sanitarios dañadas o destruidas, siendo las regiones de Járkov, Donetsk, Dnipropetrovsk, Jersón, Mykolaiv y Kiev las más afectadas.

Los ataques también causan perjuicios en los almacenes de suministros médicos. El 3 de septiembre, un ataque ruso dañó el complejo logístico Biocon, situado en el distrito de Boryspil de la región de Kiev, uno de los almacenes farmacéuticos más grandes del país. Los distribuidores de medicamentos, como Optima-Pharm, Universal Logistic y BaDM, también han sido objeto de ataques.

"Si los almacenes de los proveedores sufren daños, los hospitales pueden quedarse sin artículos que parecen básicos, pero que son esenciales, como guantes o jeringuillas. Por eso, deben contar con varias vías de suministro, existencias de reserva y planes de contingencia para hacer frente a posibles interrupciones", comenta Kacharian.
La guerra cambia la forma de sentir

Cuando las personas se centran en la supervivencia y se encuentran bajo un estrés constante, es fácil que las revisiones médicas pasen a un segundo plano, señala Kacharian. La gente pospone las citas con el médico, con lo que aumentan las posibilidades de que el cáncer se diagnostique en una fase avanzada.

Rina Zaichenko se enteró de que tenía cáncer en verano de 2023, a los pocos días de casarse. Todo comenzó con un dolor renal. Durante un mes, los médicos no supieron determinar qué le pasaba. Tenía los niveles de creatinina, que sirven para evaluar la función renal, demasiado altos, por lo que no se le podía realizar de inmediato un TAC con contraste.

Cuando finalmente los médicos le hallaron una masa en el riñón, uno de ellos pensó que se trataba de un quiste y le indicó a Zaichenko que volviera a los dos meses para realizarle una ecografía de seguimiento. Entonces, por casualidad, le atendió otro médico que también estaba siguiendo su caso. Este temió que la masa pudiera ser cancerosa y la derivó al oncólogo, quien confirmó el diagnóstico e indicó que había que extirpar la lesión. Finalmente, derivaron a Zaichenko al Instituto Nacional del Cáncer para intentar salvarle el riñón.

"En aquel momento, sabía muy poco sobre la patología. Me daba miedo ir a un centro oncológico. Al principio, el médico me tranquilizó, diciéndome que solo era un estadio II. Era un tumor pequeño y me lo podían extirpar. Pero al hacerme un TAC de los pulmones antes de la cirugía, vieron que ya había metástasis. Mi cáncer de estadio II había pasado a ser un estadio IV", recuerda la mujer.

Se sometió a varias intervenciones quirúrgicas. Primero le extirparon el tumor renal, aunque conservando el riñón. Seis meses después, le extirparon las metástasis de ambos pulmones en dos operaciones distintas. Casi todo el tratamiento fue gratuito; solo tuvo que pagar algunos medicamentos. Pero el proceso en Kiev planteaba una dificultad añadida: las alertas de ataques aéreos y los bombardeos podían interrumpirlo en cualquier momento.

"En ese momento los ataques no eran tan intensos como ahora, pero a mí me producían mucho estrés. Tras las operaciones, me costaba mucho caminar; llevaba una sonda y un drenaje. Así que, cuando sonaba la sirena, me resultaba físicamente imposible levantarme e ir al refugio", explica Zaichenko. Además, su marido es militar, por lo que no siempre podía estar a su lado cuando lo necesitaba durante el tratamiento.

"Cuando tienes cáncer, hace falta más que atención médica. A veces necesitas que alguien te ayude a llegar a la consulta, te apoye durante un procedimiento o se siente a tu lado cuando tienes miedo", cuenta Zaichenko. "Por suerte, mi madre siempre estuvo a mi lado. Pero muchas veces los pacientes con cáncer no cuentan con ese apoyo. Sobre todo después de una operación, cuando tienes que ir de un lado a otro, firmar documentos o encontrar al médico correspondiente. Es posible que te encuentres agotada y sin fuerzas para saber adónde tienes que ir o qué tienes que hacer".

El cáncer no consiste solo en el tratamiento. El paciente tiene que tomar decenas de decisiones estando asustado, agotado y sin saber qué le deparará el futuro. Por eso, Zaichenko sostiene que los centros oncológicos deberían contar con especialistas o voluntarios que ayuden a los pacientes a desenvolverse durante todo el proceso, para que sepan qué pruebas tienen que hacerse, qué documentos deben reunir y adónde han de acudir, además de proporcionarles apoyo emocional.

Esta mujer lleva ya dos años en remisión, aunque al principio tenía que someterse a pruebas de seguimiento cada seis meses. Ahora, acude una vez al año, aunque esto también plantea sus dificultades. Los médicos recomiendan realizar un PET-TAC, ya que puede revelar más información que un TAC convencional con contraste. El problema es conseguir una cita. En Ucrania, solo hay tres hospitales donde se realizan PET-TAC —dos para adultos y uno para niños— y se encuentran en Kiev. Eso se traduce en largas listas de espera. Si hay derivación médica, el PET-TAC debería ser gratuito, ya que está incluido en la lista de pruebas diagnósticas que cubre el sistema público.

Sin embargo, hay tanta lista de espera que mucha gente acaba pagando la prueba de su propio bolsillo. Esta puede costar entre 25.000 y 30.000 hryvnias (unos 500 o 600 euros). Pero incluso pagando, es posible que haya que esperar.

"Este verano, empecé a llamar con antelación para reservar la próxima prueba. En junio, me dijeron que volviera a llamar en julio, cuando se abrieran las citas. En julio, me enteré de que la máquina estaba en reparación o mantenimiento. Me explicaron que las citas se abrirían a mediados de septiembre, y que las primeras pruebas ya estaban programadas para noviembre. Por suerte, yo puedo esperar porque estoy en remisión, pero hay personas que no pueden", relata Zaichenko.

La escasez de equipos de PET-TAC se debe a su alto coste, al mantenimiento y a la falta de radiofármacos especializados. Estas sustancias, además, caducan en cuestión de horas, por lo que no pueden transportarse a largas distancias, por ejemplo, desde Kiev a otras regiones.

En 2025, el Ministerio de Sanidad anunció planes para construir otros dos centros de medicina nuclear. Uno estará en Lviv, en la Universidad Nacional de Medicina de Lviv Danylo Halytskyi, en colaboración con el Centro Oncológico de Lviv; el otro, en Kiev, en el Instituto Nacional del Cáncer. Ya se han adquirido dos equipos por un importe de 445,05 millones de hryvnias (unos 8,7 millones de euros). El ciclotrón, el componente principal, tarda mucho tiempo en fabricarse, por lo que no se espera que se pueda entregar hasta julio de 2027.

"Había cola para quimioterapia desde las seis de la mañana": la historia de Olena Chumliar, de Odesa

En junio de 2024, Olena Chumiliar, natural de Odesa, se vio por casualidad un pequeño bulto cerca de la clavícula. Era tan discreto que, al principio, apenas le dio importancia. Al cabo de un mes, empezó a tener dolor y acudió al médico. El especialista en mama que lo atendió sospechaba que se tratase de un fibroadenoma, un tumor mamario benigno, pero le recomendó hacerse una biopsia en un centro oncológico. "Cuando me dieron los resultados, resultó ser una de las formas más agresivas de cáncer de mama. Como puede progresar rápidamente, el tratamiento comenzó de inmediato", recuerda.

Comenzó con quimioterapia para detener la progresión del tumor y, a continuación, se sometió a una intervención quirúrgica. El centro oncológico disponía de todos los medicamentos que necesitaba, por lo que su tratamiento fue gratuito. A veces oía que ciertos fármacos no estaban disponibles y, cuando escaseaban, los pacientes tenían que buscarlos en otras ciudades o regiones. "Yo tuve suerte: pude recibir las seis sesiones de quimioterapia sin ninguna interrupción. Lo único que podía obligar a suspender una sesión era una alerta antiaérea", asegura.

Según cuenta, el gran número de pacientes dificultaba mucho conseguir consulta con un médico especialista en quimioterapia sin cita previa. Llegaba al centro oncológico a las seis de la mañana, con la esperanza de que la atendieran a tiempo para recibir la sesión. Pero, si sonaba una alerta antiaérea, todo se detenía. Se dejaba de atender a los pacientes y el tratamiento podía retrasarse aún más. "Una vez, la alerta antiaérea comenzó mientras me estaban administrando la quimioterapia. A los pacientes nos trasladaron al pasillo, donde esperé, conectada al gotero, hasta que cesó la alerta. Físicamente me resultaba demasiado difícil bajar al refugio", cuenta Chumliar.

"Logré superar el tratamiento sin que faltaran los medicamentos, aún recuerdo las colas interminables"

La zona donde se encuentra el centro oncológico solía ser blanco de misiles y drones Shahed, por lo que Chumliar temía aún más por su vida. Aun así, completó el tratamiento y recibió la última infusión de terapia dirigida en enero de 2026. Ahora sigue un tratamiento hormonal y se somete a revisiones periódicas.

"Aunque logré superar el tratamiento sin que faltaran los medicamentos, aún recuerdo aquellas colas interminables y los estrechos pasillos abarrotados de gente", explica. "Necesitamos un sistema más claro. Los pacientes no deberían tener que hacer cola desde las seis de la mañana para recibir quimioterapia. Además, se debería mejorar la comunicación en el hospital. Es evidente que todo el mundo está sometido a mucha presión, pero al personal sanitario no se le puede olvidar a lo que se enfrentan los pacientes con cáncer. Luchan contra una enfermedad grave al tiempo que se enfrentan a lo que les impone la guerra".


Los centros oncológicos durante la guerra

Las dificultades a las que se enfrentan los centros sanitarios han ido variando a lo largo de la invasión a gran escala, reconoce Kacharian. En 2022, uno de los mayores problemas era conseguir medicamentos y material sanitario. Con el espacio aéreo de Ucrania cerrado, el transporte se volvió mucho más difícil.

Al mismo tiempo, millones de personas se desplazaron. Los residentes de las regiones del norte, este y sur afectadas por la guerra se trasladaron a ciudades más seguras del centro y el oeste. El personal sanitario también se desplazó, con lo cual, algunos hospitales quedaron prácticamente vacíos y sin pacientes, mientras que otros se vieron desbordados.

"Al principio, la gente ni siquiera sabía si podría continuar con el tratamiento, dónde podría conseguir los medicamentos o qué pasaría", narra Viktoriia Romaniuk, presidenta de Athena. Women Against Cancer, una organización sin ánimo de lucro que representa a más de 50.000 pacientes con cáncer. "Recuerdo un centro oncológico de Kiev en el que se dio de alta a los pacientes que podían desplazarse por sí mismos, mientras que a los que estaban en cuidados intensivos o se recuperaban de una intervención quirúrgica se los trasladó a un refugio, donde los médicos continuaron tratándolos. Fue increíblemente estresante tanto para los pacientes como para el personal sanitario".

La situación mejoró gradualmente, pero la guerra trajo consigo otros retos: cortes de electricidad y ataques contra infraestructuras críticas. Para que los hospitales fueran más autosuficientes, el Gobierno y los donantes internacionales financiaron generadores, pozos y bombas y, cuando fue posible, sistemas de calefacción independientes.

"Las alertas de ataques aéreos siguen siendo un problema complejo para los hospitales. Cuando se está realizando una intervención quirúrgica, no se puede parar. El personal conoce los riesgos, existen planes de evacuación y los refugios están equipados. Pero es difícil establecer un único procedimiento de respuesta claro para todas las alertas de ataque aéreo. Cada situación es diferente, por lo que los hospitales deben evaluarla caso por caso y tomar decisiones flexibles", sostiene Kacharian.

La experta sostiene que muchos de los problemas en los centros sanitarios se deben a la mala comunicación. El estrés constante pone a todo el mundo al límite, por lo que es especialmente importante preservar el respeto mutuo entre administradores, personal sanitario y pacientes.

"Los administradores deben seguir comunicándose y estar dispuestos a escuchar las quejas tanto del personal como de los pacientes. El personal sanitario debe comprender que la gente no acude al hospital porque le apetezca. Tienen una necesidad, a menudo grave. Además del estrés de la guerra, se enfrentan a una enfermedad grave. Los pacientes, por su parte, deben recordar que los médicos trabajan bajo una presión enorme", afirma el director del instituto oncológico.

"El Instituto Nacional del Cáncer no sufre en estos momentos gran escasez de personal", añade Kacharian. Algunos empleados que se habían marchado han regresado, y los empleados varones han quedado exentos de la movilización. El agotamiento sigue siendo un problema grave. Los equipos médicos llevan años trabajando bajo alertas de ataques aéreos y bombardeos. Incluso llegar al trabajo resulta más difícil ahora, ya que los atascos y los retrasos en el transporte público se suman a la tensión.

"La guerra y todo el estrés acumulado afectan a la forma en que interactúan los pacientes y los profesionales sanitarios y pueden alimentar los conflictos. Pero es importante no culpar a ninguna de las partes. En estos momentos, tanto los pacientes como los médicos necesitan respeto mutuo, comprensión y apoyo", concluye Romaniuk.


sábado, 31 de octubre de 2026

Un hackeo a la empresa Binance afecta a US$6.300 millones en activos digitales, el mayor robo de criptomonedas conocido


Reuters


El gigante de las criptomonedas Binance anunció el jueves que US$6.300 millones en activos digitales se vieron afectados por lo que se considera el mayor hackeo en la historia de esta industria.

La mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo dijo que aproximadamente la mitad de esos activos fueron congelados, pero que muchos seguían en manos de los piratas informáticos, e indicó que "cubrirá todas las pérdidas".

La empresa explicó que, si bien las comprobaciones iniciales sugerían que la computadora portátil de un ingeniero fue comprometida -lo que permitió a un hacker realizar retiros no autorizados-, "nuestra investigación posterior descubrió otros puntos vulnerables adicionales".

Dos empresas de análisis han atribuido el incidente, que supera el récord de US$1.500 millones robado a la plataforma de intercambio Bybit en 2025, a una unidad de piratería informática norcoreana llamada TraderTraitor.

La empresa de ciberseguridad Check Point indicó que esta unidad también es conocida en el sector como Lazarus Group, a la que se atribuye el ciberataque de 2025.

Jayant Dave, director de seguridad informática de Check Point, sostuvo que las pérdidas estimadas por Binance lo convierten en "el mayor robo de criptomonedas registrado hasta la fecha".

La empresa de investigaciones impulsadas por inteligencia artificial TRM Labs afirmó en un informe que varios elementos del ataque a Binance se asemejan a incidentes anteriores vinculados a Corea del Norte, incluido el hackeo de Bybit.

Ari Redbord, director global de políticas del laboratorio, le dijo a la BBC que el hackeo de Binance es un "momento decisivo" sin precedentes en la historia de la industria

El atacante aún posee una enorme cantidad de activos robados, lo que significa que los esfuerzos para rastrear y recuperar los fondos están lejos de haber terminado, agregó Redbord.

La noticia de lo ocurrido con Binance tiene eco en América Latina, particularmente en países con una gran cantidad de usuarios de la plataforma como Argentina y Venezuela, donde las criptomonedas se convirtieron en un instrumento clave para enfrentar las crisis financieras a nivel local.

Fundada en China en 2017, Binance permite a los usuarios comerciar con activos digitales. Se estima que cuenta con más de 300 millones de usuarios registrados en todo el mundo.

La compañía declaró en 2024 que tenía más de US$160.000 millones en activos bajo su custodia.

El intercambio de activos digitales ha sido objeto de escrutinio regulatorio en todo el mundo.

Billeteras calientes y frías

Binance afirmó en las últimas horas que ha "comenzado a recuperar los activos afectados".

Richard Teng, codirector ejecutivo de Binance, explicó en la red social X que la parte afectada fue una de las "billeteras calientes" (herramienta digital para almacenar, enviar y recibir criptomonedas que está permanentemente conectada a internet) de la propia plataforma.

Teng se preguntó cómo puede Binance demostrar que los activos de los usuarios no fueron perjudicados y se respondió: "Nunca utilizamos los fondos de nuestros clientes, por lo que estos no se han visto afectados".

En su post, Teng explicó que los activos de los usuarios se gestionan bajo la arquitectura de seguridad establecida por Binance; la gran mayoría se almacena en "billeteras frías" (no conectadas a la red) y solo se transfieren a una "billetera caliente" cuando el usuario realiza un retiro.

Binance está reconstruyendo el servicio de retiros y no lo reactivará hasta que "supere pruebas rigurosas", señaló Teng, y añadió que la empresa "va por buen camino" para reanudar los servicios en un plazo de 40 horas.

La empresa también está realizando una revisión de seguridad integral en todos sus sistemas y compartirá un informe completo de prueba de reservas para el lunes.

Teng agregó que tienen previsto ofrecer una visión preliminar antes de ese día.

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Teng ha estado muy activo en su perfil de X desde que ocurrió el incidente.

El rol de Corea del Norte

Chainalysis, una empresa de análisis de criptomonedas, también afirmó tener un alto nivel de certidumbre de que el grupo norcoreano está vinculado al ciberataque.

En los últimos años, agentes vinculados a Corea del Norte se han centrado en atacar a empresas de criptomonedas para robar grandes cantidades de tokens digitales.

Las agencias de seguridad occidentales señalaron anteriormente que los fondos robados se utilizan para financiar los programas de desarrollo de armas nucleares y misiles de Corea del Norte.

El régimen norcoreano ha negado cualquier implicación en ciberataques en el pasado.

Eric Jardine, jefe de investigación de Chainalysis, instó a todas las plataformas de intercambio a mantenerse alerta, ya que son objetivos atractivos para los piratas informáticos debido al elevado valor de los activos.

Binance no respondió directamente a las preguntas de la BBC sobre los posibles vínculos del incidente con Corea del Norte, pero declaró: "Estamos colaborando estrechamente con nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley para confirmar la identidad de estos delincuentes y llevarlos ante la justicia".

El incidente afecta a Binance.com, mientras que la plataforma de criptomonedas mucho más pequeña, Binance.US, que ofrece servicios de negociación específicamente para residentes estadounidenses, dijo que su plataforma no se vio comprometida por el problema.

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La empresa cuenta con más de 300 millones de usuarios registrados en todo el mundo, según estimaciones.

En una de sus primeras apariciones, Teng afirmó que la investigación inicial de la compañía sugería que el ataque comenzó con la computadora portátil de un ingeniero que fue comprometida.

"Eso le dio al intruso acceso a un contenedor de servicios, desde donde realizó transacciones de retiro no autorizadas", reveló en un comunicado.

"Para que quede claro: el atacante no se limitó a usar los permisos de un solo ingeniero, y no se trató de una acción de un solo clic. El proceso de ataque fue más complejo. Nuestra investigación no ha atribuido la responsabilidad a ninguna persona en particular. Hasta el momento, no hemos encontrado evidencia de ninguna filtración de la clave privada de la billetera", precisó.

Teng comentó que se compartiría un análisis detallado de la investigación una vez que concluyan las pesquisas.

En una actualización de lo ocurrido, la empresa informó en X que otra investigación reveló la existencia de otros puntos de acceso vulnerables: "Seguimos recabando información y la compartiremos directamente a medida que la tengamos".

Dave, de Check Point, explicó que este ataque también se asemeja al hackeo a la plataforma de intercambio de criptomonedas Bitget ocurrido en septiembre, en el que se perdieron US$388 millones: "Esto implica que los atacantes ya no necesitan las claves de la bóveda. Su objetivo son los sistemas y las personas autorizadas para utilizarlas".

En una serie de publicaciones, Yi He, codirector ejecutivo de Binance, agradeció a varios emisores de criptomonedas por congelar los activos.

"La seguridad es lo primero: los retiros están actualmente deshabilitados hasta que se confirme que el entorno es seguro", dijo.

Otras dos importantes plataformas de criptomonedas, Tether y Circle, anunciaron que congelaron un total de aproximadamente US$2.400 millones en activos en respuesta al hackeo.

World Liberty Financial, una empresa de criptomonedas vinculada al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su familia, expuso que coordinó con sus socios para congelar los fondos robados.

La plataforma de intercambio de criptomonedas Coinbase dijo no haberse visto afectada por el incidente y añadió que está monitoreando la situación.

Varios analistas de la industria de las criptomonedas habían alertado sobre un posible ataque informático a Binance horas antes de que la plataforma de intercambio confirmara el problema de seguridad.

Tras las alertas, el bitcoin cayó más de un 4%, pero luego se estabilizó.

El analista de la BBC Joe Tidy apuntó que algunos señalan que esto demuestra lo resistente que se ha vuelto el bitcoin. En ataques anteriores y otros sucesos importantes, el valor de la criptomoneda se desplomó.

Sin embargo, añadió Tidy, "cabe señalar que Binance, así como otras plataformas de intercambio y redes, han suspendido todas las operaciones mientras gestionan el ataque informático".

Por tanto, queda por ver cómo evolucionará el valor una vez que los usuarios puedan volver a comprar o vender sus criptomonedas.

Impacto en América Latina

La noticia ha hecho revivir viejos fantasmas de crisis, especialmente en Argentina, debido a la cantidad de usuarios de Binance que hay en el país sudamericano.

Aunque no existen cifras oficiales sobre el número de personas o entidades argentinas que utilizan la plataforma, en 2024 casi el 7,2% del tráfico global registrado por Binance provenía de Argentina, el porcentaje más alto del mundo.

El hecho de que la plataforma de retiros anunciara que estará cerrada durante las siguientes 48 horas evocó en muchos argentinos el recuerdo del "corralito", la restricción impuesta a principios de la década de 2000 cuando, en medio de una profunda crisis económica, el gobierno limitó el retiro de depósitos bancarios y restringió el acceso a dólares en efectivo.

Binance ha logrado posicionarse como una alternativa financiera relevante en países como Argentina y Venezuela, en gran medida debido a la inestabilidad económica y monetaria que han experimentado ambas naciones.

En Argentina, muchos usuarios han recurrido a la plataforma como una manera de proteger sus ahorros frente al aumento sostenido de la inflación y a la devaluación de la moneda local.

Aunque todavía no existen datos sobre el impacto del incidente en Venezuela, varios expertos consideran que la repercusión podría ser incluso mayor debido a que la plataforma cumple funciones que van más allá del simple resguardo de ahorros.

Para muchos usuarios, Binance es una vía para recibir remesas, preservar su poder adquisitivo y acceder a dólares digitales fuera del sistema bancario tradicional.

*Con aportes de Osmond Chia, Angus Thompson y Alejandro Millán.

Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

    • Redacción*
    • Título del autor,BBC News Mundo
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 7 min
  • https://www.bbc.com/mundo/articles/cvze42lk562ko