
Londonderry celebra Halloween por todo lo alto
Calabazas iluminadas, disfraces de brujas, leyendas de fantasmas y cementerios cubiertos de flores. Parecen elementos que no tienen nada que ver entre sí, pero todos tienen una cosa en común: cobran protagonismo a finales de octubre y principios de noviembre. Lo que muchos asocian con una fiesta importada de Estados Unidos en realidad tiene raíces mucho más antiguas.
Lo mismo ocurre con otras celebraciones, como la Navidad, cuyo origen está relacionado con antiguas festividades que celebraban el solsticio de invierno y el regreso progresivo de la luz. O San Valentín, que se ha vinculado con antiguas fiestas romanas relacionadas con la fertilidad. Todas estas celebraciones populares han cambiado con el paso del tiempo hasta adquirir significados que poco tienen que ver con sus orígenes.
Halloween se remonta a festividades como el Samaín celta, vinculado al fin de la cosecha y a la llegada de los meses más oscuros
En el caso de Halloween, sus raíces se remontan a antiguas festividades como el Samaín celta, vinculado al final del año y del verano, es decir, al fin de la cosecha y a la llegada de los meses más oscuros del año, y al Mundus Patet romano, una tradición que conectaba los vivos con los difuntos. Con el tiempo, estas costumbres convivieron con las celebraciones cristianas de Todos los Santos y viajaron hasta Estados Unidos con la emigración irlandesa, donde evolucionaron hasta convertirse en la fiesta del “truco o trato” que conocemos hoy.
Sin embargo, no todos los lugares viven estas fechas de la misma manera. Mientras unos mantienen leyendas relacionadas con los espíritus, otros convierten sus calles en escenarios de terror o aprovechan la ocasión para recordar a quienes ya no están.
Galicia
Samaín

Hace más de 35 años que Galicia recupera en otoño el Samaín. La celebración volvió en 1990 en Cedeira, impulsada por el profesor Rafael López Loureiro, y desde entonces se ha extendido por distintas localidades gallegas. Según las antiguas creencias, hace dos mil años, se pensaba que los difuntos regresaban a la tierra con la llegada de la oscuridad y el cambio de estación.
A finales de octubre, Galicia combina estas leyendas con actividades de terror. En Allariz, la Santa Compaña, una procesión de almas de la tradición popular, recorre las calles acompañada de fantasmas y esqueletos. En Ferrol, el barrio de Catabois organiza el Quilómetro do Terror, con la Volta das Ánimas y visitas a la casa del
Marín, por su parte, ofrece rutas terroríficas y espectáculos en la Finca de Briz, mientras que Cedeira recupera la tradición de las calabazas con talleres y pasacalles. Ourense organiza desfiles, túneles del terror y actuaciones musicales, y A Coruña completa la programación con fiestas infantiles y talleres para crear linternas y máscaras.
Londonderry (Irlanda del Norte)
Samhain

Londonderry, en Irlanda del Norte, acoge del 28 de octubre al 1 de noviembre el festival de Halloween más grande de Europa, que este año celebra su 40º aniversario. Durante estos días, se transforma en una ciudad de terror, inspirado en el Samaín celta, conocido allí como Samhain.
Las calles se llenarán de espectáculos callejeros, música en directo, instalaciones artísticas, actividades familiares, rutas nocturnas y propuestas gastronómicas con recetas como el barmbrack, un pan de frutas, y el colcannon, elaborado con patata y col. Entre las experiencias destacan la ruta nocturna Awakening the Walled City Trail, con actuaciones como el circo en las murallas de la ciudad, el gran desfile de carnaval y los fuegos artificiales.
Mérida (México)
Día de Muertos

En Mérida, capital de Yucatán, el Día de Muertos se celebra con el Janal Pixán, una tradición maya cuyo nombre significa “comida de las ánimas”. La festividad rinde homenaje a los difuntos mediante altares, velas, flores y ofrendas de comida.
Del 24 de octubre al 2 de noviembre, la ciudad organiza actos como el paseo de las Ánimas -el 30 de octubre-, en el que los participantes acompañan simbólicamente a las almas con velas desde el cementerio general hasta el parque de San Juan. También destaca la Vaquería de Ánimas, con bailes tradicionales de jarana yucateca, y el desfile de las catrinas, el 31 de octubre.
Además, la plaza Grande acoge un altar monumental de más de 14 metros. La celebración recuerda a los niños fallecidos el 31 de octubre, a los adultos el 1 de noviembre y dedica el día 2 a las misas en honor a las ánimas.
Soria
Festival de las Ánimas

Volviendo a España, en Soria, el Festival de las Ánimas celebra su 41.ª edición del 23 de octubre al 2 de noviembre con un programa inspirado en la leyenda El monte de las ánimas, de Gustavo Adolfo Bécquer.
Entre las propuestas destacan las rutas guiadas por la ciudad y el desfile de las Ánimas, que recorrerá las calles el 31 de octubre a las ocho de la tarde. El 1 de noviembre, a la misma hora, la actriz de doblaje María Luisa Solá leerá la leyenda en la explanada de San Pelegrín, junto al río Duero. El festival finalizará el 2 de noviembre con la entrega de los premios Ánimas en el palacio de la Audiencia.
Edimburgo (Reino Unido)
Samhuinn Fire Festival

En Edimburgo, la llegada del invierno se celebra con el Samhuinn Fire Festival. El 31 de octubre, habrá un espectáculo al aire libre con fuego, música, danza, acrobacias y personajes disfrazados en el Calton Hill.
Uno de los momentos centrales del evento es la recreación de la batalla entre el rey del verano y el rey del invierno, que simboliza el cambio de estación. Sigue con la aparición de Cailleach, una figura de la mitología celta vinculada a la tierra y al invierno, que determina el destino de estos reyes y da la bienvenida al frío.
Transilvania (Rumanía)
La leyenda de Drácula

El castillo de Bran, vinculado a la leyenda de Drácula, se convierte en un lugar donde resurgen las historias de Transilvania. Del 24 al 30 de octubre y el 1 de noviembre, los visitantes podrán adentrarse en una representación de estas leyendas, con un recorrido que recrea el regreso de Drácula a través de las distintas fases de la luna.
La propuesta de este año apuesta por una atmósfera más tenebrosa, especialmente dirigida al público adulto, aunque los más valientes también podrán entrar en el castillo.

