jueves, 2 de abril de 2026

Uno de los refugios mundiales preferidos por los inversores está fallando en plena guerra: ni el franco ni las acciones suizas rentabilizan la incertidumbre


Paisaje entre montañas de Lauterbrunnen, comuna suiza del cantón de Berna. Foto: iStock.


  • El franco suizo se deja cerca de un 1% desde que estalló el conflicto en Oriente Medio
  • El SMI helvético lo ha hecho peor que el Stoxx 600 desde que empezó la guerra
  • El índice presenta menos exposición a gas y petróleo y más al sector sanitario


Suiza se ha ganado a pulso el ser invariablemente uno de los refugios seguros preferidos por los inversores de todo el mundo. Una neutralidad política que se cuenta por décadas, un emplazamiento geográfico altamente defensivo pero a la vez en el corazón de Europa, unas finanzas más que aseadas (quién tuviera ese 38% del PIB de deuda pública), un fuerte sector exportador con industrias punteras como los fármacos, los relojes, el chocolate, la fama que otorgan décadas de secreto bancario y una cierta independencia energética gracias a la energía hidroeléctrica y a la nuclear son méritos más que suficientes para convertir al país en el 'búnker' en el que meter el dinero cuando arrecia el temporal. Sin embargo, en plena guerra, con los misilazos en Oriente Medio trastocando los mercados energéticos globales y las economías de todo el planeta, la renta variable del preciado refugio helvético está fallando.

Suiza es conocida por sus constantes intentos de debilitar a un franco suizo al que se abalanzan los inversores en momentos de zozobra. En esta ocasión sin embargo, no está siendo así. Desde el inicio de la guerra con Irán, el franco suizo ponderado por el comercio ha caído casi un 1%, reflejando el débil desempeño de otros activos refugio, como el oro y los bonos.

Sus acciones tampoco están generando adhesiones. Las cifras son las que son: las cotizadas suizas han registrado un rendimiento inferior al de los mercados europeos en aproximadamente un 1,4% en términos ajustados al tipo de cambio desde principios de marzo, han detectado los analistas del banco helvético Julius Baer.

Un repaso a los índices de referencia es esclarecedor. A 31 de marzo y a falta solo de la sesión de este martes para cerrar el mes de la guerra (las hostilidades comenzaron en Irán el pasado 28 de enero), el Stoxx 600, uno de los índices europeos de referencia, pierde un 7,72% frente al 8,76% que se deja el SMI (Swiss Market Index) suizo. Aunque no es una gran diferencia, cabría esperar más de las 20 acciones punteras del país alpino.

En lo que atañe a la divisa, el equipo conjunto de estrategia inversora de BCA explica en su informe trimestral, publicado este mismo martes, que "hasta ahora, los mercados han considerado el conflicto principalmente como una perturbación de los términos de intercambio, más que como un desencadenante de una aversión generalizada al riesgo".

"Los factores internos también han lastrado la moneda. Suiza sigue enfrentándose a presiones deflacionistas y a un debilitamiento de la actividad manufacturera, lo que ha llevado al Banco Nacional de Suiza (SNB por sus siglas en inglés) a manifestar una mayor disposición a intervenir en los mercados de divisas. La apreciación del franco en términos reales ya se encuentra cerca de los niveles que históricamente han dado lugar a intervenciones", sostienen desde BCA.

En lo tocante al mercado de valores, desde Julius Baer, su director de Investigación de Estrategia de Renta Variable, Mathieu Racheter, explica lo que está sucediendo y la principal razón es bastante prosaica: una cuestión sectorial. "Casi toda la diferencia se debe a dos factores: la ausencia de exposición al sector del petróleo y el gas y una mayor asignación estructural al sector sanitario", resume el experto en un comentario para clientes. "El SMI está fuertemente concentrado en los sectores de salud, finanzas y bienes de consumo básico, que suelen considerarse defensivos", afinan desde BCA Research. Campeones internacionales como las farmacéuticas Novartis Roche, la alimentaria Nestlé o el banco UBS capitanean el listado.

En un entorno de mercado dominado por el aumento de los precios de la energía y las preocupaciones por la inflación, la mayor exposición a un sector en detrimento de otro se ha convertido en un obstáculo, plantea Racheter. Tanto es así, continúa el estratega, que, "al margen de estos sectores, las acciones suizas se han mantenido en general bien, lo que subraya que no se trata de una debilidad generalizada, sino de un efecto de rotación". Excluyendo el petróleo y el gas, donde no tienen exposición, las acciones suizas han superado a sus homólogas europeas en ocho de los diez sectores restantes, contabiliza el analista de Julius Baer.

Todo esto hace que el perfil defensivo de Suiza permanezca intacto, si bien resulta menos adecuado como cobertura frente a una crisis impulsada por la inflación, admite el estratega. En cambio, ofrece protección en un escenario diferente: uno en el que el crecimiento económico se ralentiza y los rendimientos bajan.

En un entorno así, profundiza Racheter, la calidad, la visibilidad de los beneficios y la solidez de los balances de las grandes capitalizaciones suizas suelen reafirmar su atractivo relativo. "La evolución reciente de los precios también sugiere que los mercados están descontando un contexto de inflación más persistente, con las acciones suizas registrando una caída mayor de lo que implicaría la dinámica de los rendimientos de los bonos", argumenta el análisis del banco suizo. Al mismo tiempo, defiende el comentario, las valoraciones siguen siendo atractivas, ya que las acciones suizas cotizan con un descuento respecto a sus homólogas globales a pesar de sus características defensivas.

"En nuestra opinión, el reciente rendimiento inferior al del mercado no pone en tela de juicio la justificación estratégica. La renta variable suiza sigue siendo un elemento estabilizador fundamental de la cartera. Especialmente en momentos en los que los riesgos para el crecimiento cobran protagonismo y los rendimientos a largo plazo bajan (escenario de riesgo), la renta variable suiza debería reafirmar sus características defensivas. En nuestra opinión, Suiza no ha perdido su atractivo como cobertura frente a las crisis; simplemente depende del tipo de crisis a la que nos enfrentemos", concluye Racheter.

Berna todavía se está rehaciendo del golpe que supuso la ofensiva arancelaria de Donald Trump desde EEUU. El camino hacia un acuerdo comercial con Washington ha sido accidentado, ya que Suiza se enfrentaba inicialmente a aranceles del 39%, más incluso que la UE pese a no ser uno de los socios más 'molestos' para EEUU, antes de conseguir un tipo preferencial del 15% el pasado mes de diciembre. Tras la sentencia del Tribunal Supremo contra los aranceles de Trump, el tipo arancelario ponderado por el comercio de Suiza ha descendido al 7,7% desde el 8,8% anterior a la sentencia, según datos de Global Trade Alert. Eso hace que el país se encuentre en una posición algo más favorable con permiso de los efectos que acabe teniendo la guerra en Oriente Medio, a la que ni siquiera el 'búnker' suizo puede ser ajeno.

Un cúmulo de fortalezas...

Otro muy completo informe de la casa BCA Research pone sobre claro las fortalezas inherentes al bastión helvético. "Suiza es la envidia del Norte Global. Rica, productiva, innovadora y prudente, Suiza representa un modelo de gobernanza económica y cohesión social. Sus instituciones son ejemplares. Su productividad, su ecosistema de innovación y sus finanzas públicas son de primer orden", escribía su estratega jefe para mercados desarrollados Mathieu Savary.

Suiza es la economía más innovadora del mundo, según el Índice Mundial de Innovación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Esto refleja una economía basada en altos niveles de investigación y desarrollo, una generosa inversión en tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y una densa red de clústeres productivos. El gasto en I+D supera sistemáticamente el 3% del PIB. Las empresas suizas son líderes mundiales en intensidad de patentes, especialmente en los sectores farmacéutico, de instrumentos de precisión y de automatización industrial.

"Estas innovaciones son fruto de decisiones institucionales deliberadas. El país fomenta una estrecha colaboración entre el sector privado y las instituciones de investigación. Las universidades cuentan con una sólida financiación y están claramente orientadas a la comercialización. El sistema de educación dual combina planes de estudio académicos rigurosos con formación profesional. Este modelo proporciona tanto talento científico de alto nivel como una mano de obra altamente cualificada. El resultado es un flujo constante de innovación, amplio y resiliente. El centro farmacéutico de Basilea ejemplifica este modelo", prosigue con las loas Savary.

Este polo es la región con mayor productividad del mundo, superando incluso a Silicon Valley en algunos aspectos, destacan desde BCA. Esta concentración de empresas farmacéuticas, centros de investigación académica y mano de obra altamente cualificada ha generado un aumento sostenido de la productividad y una mayor competitividad en las exportaciones globales. Otras regiones, como Zúrich (finanzas), Lausana (biotecnología y robótica) y Zug (criptomonedas), presentan ventajas similares.

Volviendo a los méritos de Suiza como refugio del comienzo del artículo, Savary soslaya que el país ofrece un entorno casi ideal para el capital: "La protección jurídica es sólida. Los derechos de propiedad son intocables. La corrupción es prácticamente inexistente y el estado de derecho es sólido, incluso superior al de Singapur. El régimen fiscal corporativo es competitivo, con un tipo impositivo nominal del 15%. Además, los cambios arbitrarios en las políticas son poco frecuentes. Asimismo, el Banco Nacional Suizo (SNB) ha mantenido la estabilidad de precios a lo largo de los ciclos económicos, preservando el poder adquisitivo del franco suizo y reforzando la confianza en la moneda local".

La flexibilidad del mercado laboral constituye otra ventaja estructural, continúa el economista. Los costes de contratación y despido son bajos mientras que la fijación de salarios está descentralizada. "Estas características reducen la rigidez macroeconómica y justifican los márgenes de beneficio excepcionales de Suiza. En conjunto, explican por qué Suiza atrae sistemáticamente más inversión extranjera directa que los países de la OCDE", escribe el analista. Las multinacionales lo saben y 58 de las empresas incluidas en la lista Fortune Global 500 tienen una presencia operativa significativa o sedes regionales en Suiza, un país con menos de nueve millones de habitantes.

... y un gran problema

Pero si los fundamentos estructurales de Suiza son excepcionales, su posición cíclica es cada vez más precaria, incidía Savary en su prospectiva. Aunque el análisis era anterior al varapalo judicial contra los aranceles de Trump, el informe de BCA advertía de la fragilidad de Suiza en un mundo marcado por la desconfianza y la hostilidad comercial: "Su extrema apertura al comercio se ha convertido en una vulnerabilidad en un mundo de guerras comerciales". Para más 'inri', EEUU es el principal destino de las exportaciones suizas, absorbiendo el 15% del total o el 8% del PIB suizo, lo que implica un gran desafío en la medida en la que la Administración Trump no se rendirá tan fácilmente en sus objetivos arancelarios, un auténtico pilar en la agenda de Trump.

Dentro de esta amenaza, el referido sector sanitario, con importante presencia bursátil, estaba llamado a ser el "talón de Aquiles" del mercado suizo, en palabras de Savary. Estas empresas han probado la virulencia de la Casa Blanca. La Administración Biden ya había impulsado una reforma de los precios de los medicamentos y ahora Trump busca reducir los precios de los fármacos en EEUU y presionar a los proveedores extranjeros.

Los gigantes farmacéuticos suizos exportan gran parte de su producción y cualquier volantazo del inquilino del Despacho Oval puede ser fatal para sus perspectivas. Buscando aplacar la ira del mandatario y tender puentes, las empresas se han visto obligadas a elegir entre absorber pérdidas de beneficios o acelerar la relocalización de la producción y la investigación en EEUU. Ambos escenarios son negativos para la rentabilidad de los accionistas, el gasto de capital aumentará, el flujo de caja libre disminuirá y la rentabilidad sobre el capital se reducirá, enumera Savary. 

Con todo, el estratega de BCA acaba con un mensaje positivo: "Las empresas suizas obtienen los márgenes de beneficio más altos del mundo desarrollado, lo que refleja su poder de fijación de precios y el prestigio de sus marcas. El motor de la innovación es sólido. La combinación sectorial de atención médica, tecnología de precisión y productos químicos especializados se alinea con tendencias estructurales como el envejecimiento de la población, los diagnósticos basados en IA y el diseño de moléculas, así como con una fuerte inversión global en capital".


15:51 - 31/03/2026

https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/13851044/03/26/uno-de-los-refugios-mundiales-preferidos-por-los-inversores-esta-fallando-en-plena-guerra-ni-el-franco-ni-las-acciones-suizas-rentabilizan-la-incertidumbre.html 

miércoles, 1 de abril de 2026

La guerra puede llevar a los países del Golfo a repatriar de forma masiva inversiones en el extranjero y acelerar la llegada de una crisis mundial

 

Vista de la ciudad de Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos. Foto: iStock


  • Las monarquías del Golfo acumulan cinco billones de dólares en activos extranjeros
  • Ahora pueden tirar de ese 'colchón' para defensa y reparación de daños de guerra
  • Peligro para grandes salidas a bolsas y para sectores como la inteligencia artificial


Una imagen que se ha convertido en habitual en la última década es la de una cada vez mayor presencia de capital proveniente de los ricos países del Golfo presente en innumerables activos occidentales: desde participaciones en grandes cotizadas hasta el sector inmobiliario, pasando por clubes de fútbol. La dinámica partía de un sencillo esquema: estos países generaban ingentes ingresos con sus exportaciones de petróleo y gas y empleaban ese capital, a través de sus fondos soberanos, en interesantes inversiones fuera de sus fronteras. Ahora, el incierto escenario bélico abierto en la región por la confrontación entre EEUU e Israel, por un lado, e Irán, por otro, amenaza esa inercia y supone un riesgo añadido en un escenario en el que ya se habla de crisis mundial. Si una energía 'atrapada' en el Estrecho de Ormuz es una auténtica bomba por sus efectos inflacionarios y sus derivadas macroeconómicas -vuelve a campear la palabra recesión-, que los países del Golfo activen la 'aspiradora' del dinero y procedan a una repatriación de ese capital para hacer frente a los rigores de la guerra puede ser una mecha que acelere los más temidos pronósticos de crisis. Temáticas de inversión tan cruciales ahora mismo como la inteligencia artificial perderían un apoyo clave.

Con sus matices y particularidades, las monarquías del Golfo -Arabia SaudíEmiratos Árabes UnidosCatarKuwaitOmánBaréin- han presentado en los últimos años una estrategia común: invertir en los mercados internacionales al tiempo que se multiplicaban las riquezas obtenidas por la energía en un mundo sediento de la misma. Ese impulso inversor ha derivado en una descomunal posición conjunta de unos cinco billones de dólares, aproximadamente 4,35 billones de euros. Solo como ejemplo, en 2025 invirtieron alrededor de 119.000 millones de dólares a nivel mundial, lo que supuso aproximadamente el 43% del total de los flujos de inversión soberana durante ese año. Esa pila de capital, que no dejaba de ser un excedente en los tiempos de 'vacas gordas' puede convertirse ahora en un colchón clave del que echar mano a medida que la guerra trae cada vez más destrucción y más incertidumbre.

Desde hace tiempo, el grueso de estas monarquías está alineado con Washington y ha firmado acuerdos con Tel Aviv. En su respuesta a los ataques de EEUU e Israel, Irán no ha dudado en atacarlos. La escalada del conflicto ha dejado a Teherán atacando incluso infraestructuras energéticas clave de estos países. La mayor refinería de Arabia Saudí, gran exportador mundial de petróleo, fue golpeada por las fuerzas iraníes y la joya de la corona de la vasta producción gasística de Catar también sufrió importantes daños que, según el país, tardarán entre tres y cinco años en arreglarse. La amenaza va más allá y estos países temen ataques a enclaves tan vitales como las plantas desalinizadoras que abastecen de agua potable a sus poblaciones en regiones tan desérticas.

El miedo a que estas capitales retiren fondos en el extranjero para hacer frente a reparaciones e incluso a la defensa, ya que la protección de facto de EEUU parece no estar siendo suficiente, comienza a hacerse mayor y a aparecer en análisis de estrategas y foros internacionales. Un conflicto prolongado podría obligar a actuar a los ministerios de Hacienda de Riad, Abu Dabi, Doha y Kuwait, ya que los gobiernos se enfrentan a una presión adicional derivada del aumento de los citados costes de defensa, la interrupción del suministro -desde alimentos hasta medicamentos- y una desaceleración económica más generalizada que podría producirse a continuación.

El 'boquete' en el turismo puede golpear con fuerza a alguno de estos reinos mientras la paralización de tráfico aéreo -algo que pesa en polos como Dubái- y redes logísticas ha sido la constante en estas cinco semanas de guerra. Incluso un nicho que no acapara tantos titulares como el de la celebración de eventos y foros internacionales se está resintiendo. El Foro de Mercados de Capitales de Arabia Saudí en Riad, una iniciativa destinada a profundizar en los mercados de capitales del reino, se ha aplazado un año. Originalmente previsto para abril, el foro tendrá lugar ahora en marzo de 2027, según los organizadores. Esto se produjo poco después de que el Mercado Financiero de Dubái pospusiera su propio evento sobre mercados de capitales, previsto inicialmente para mayo, hasta diciembre de este año.

Un 'colchón' del que tirar

"Esta guerra no beneficia ni a Japón, que se ve obligado a hacer frente a una factura energética mucho más elevada en un momento en que la inflación ya es demasiado alta, ni a Europa, que se enfrenta al mismo reto además de la pérdida de mercados clave, ni a EEUU, donde existe el riesgo de que Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Catar empiecen a repatriar fondos mediante la venta de activos para satisfacer necesidades a corto plazo", señala desde una perspectiva global Louis-Vincent Gave desde Gavekal Research. "Los fondos soberanos (SWF por sus siglas en inglés) proporcionan a países como los Emiratos Árabes Unidos sólidos colchones financieros, y los gobiernos regionales recurrirán a sus abundantes reservas de riqueza soberana si es necesario", lanza directamente Robert Mogielnicki, investigador no residente en el Instituto de los Estados Árabes del Golfo, en un análisis recogido por Reuters.

La agencia de noticias internacionales ya se ha hecho eco de conatos de revisión de estrategia inversora en las monarquías del Golfo, contemplándose posibles reversiones de promesas de inversión, desinversiones y una reevaluación de los acuerdos de patrocinio globales. "Tres de las cuatro principales economías del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) están evaluando las inversiones y los patrocinios, tanto futuros como actuales, en caso de que esta situación se prolongue. Ya se ha iniciado una revisión de sus estrategias de inversión en fondos soberanos", trasladó un funcionario anónimo a Reuters.

Para muestra de que esta especie de histeria está llegando, un botón. El máximo responsable del fondo soberano de Arabia Saudí tuvo que salir a afirmar a finales de la semana pasada que el fondo mantiene su compromiso con las inversiones en todo el mundo a pesar de la creciente preocupación por los crecientes costes económicos de la guerra. "La posición macroeconómica y física de Arabia Saudí sigue siendo sólida, estable y resistente", declaró Yasir Al Rumayyan, gobernador del Fondo de Inversión Pública (PIF), que cuenta con un patrimonio de un billón de dólares. "Medimos nuestra rentabilidad no en trimestres, sino en décadas, y el PIF mantiene su compromiso con sus inversiones en todo el mundo". Al Rumayyan pronunció estas palabras en el evento Future Investment Initiative celebrado en Miami, en el que se mascaba la preocupación.

Unos días antes, el embajador de los Emiratos Árabes Unidos en EEUU había salido a respaldar los ambiciosos planes de inversión de su país en América en medio de estos temores. En una carta del 17 de marzo dirigida al Consejo Empresarial EEUU-Emiratos Árabes Unidos, Yousef Al Otaiba afirmó que los compromisos de inversión anunciados el año pasado continuarían sin interrupciones. "El marco económico y de inversión de 1,4 billones de dólares de Emiratos Árabes con EEUU seguirá su curso, con planes para acelerar el despliegue y la financiación", escribió Al Otaiba.

De momento, los inversores soberanos del Golfo parecen seguir adelante con sus operaciones a nivel mundial. Savvy Games Group, una filial del PIF, acordó este mes adquirir Moonton ByteDance en una operación que valora al fabricante de juegos para móviles en 6.000 millones de dólares. Asimismo, la Autoridad de Inversiones de Abu Dabi, también uno de los fondos soberanos más grandes del mundo, se ha mostrado muy activa en marzo, mientras que el fondo soberano de Catar y una empresa de aluminio de Baréin anunciaron importantes operaciones durante la primera semana de la guerra.

Inversiones de relumbrón

Sin embargo, pese a estos titulares, el pesimismo es cada vez mayor y un repaso somero a la cartera exterior de los fondos soberanos de estos países da una idea del desafío que se presenta. Los banqueros comienzan a preguntarse si una retirada de los fondos soberanos de los países del Golfo podría suponer un problema para las masivas salidas a bolsa (OPV) de OpenAI SpaceX previstas en EEUU para finales de este año. Se espera que la OPV de SpaceX sea la mayor de la historia, con la que ambas compañías pretenden recaudar decenas de miles de millones de dólares.

Dentro de la geografía occidental, la preocupación es máxima en Reino Unido. Solo la Autoridad de Inversiones de Catar cuenta con inversiones por valor de unos 40.000 millones de libras esterlinas en el país y ha sido un inversor clave en varias OPV británicas de gran repercusión en los últimos años. Invirtió 75 millones de libras esterlinas en la OPV de The Hut Group en 2020, que en aquel momento fue la mayor salida a bolsa de una empresa tecnológica británica hasta la fecha. Otro gran afectado podría ser la India. Según la plataforma de datos Global SWF, los flujos de inversión de los fondos soberanos del Golfo hacia la India se redujeron el año pasado a casi un tercio, pasando de 4.320 millones de dólares en 2024 a 1.380 millones de dólares.

Tras la crisis financiera mundial, los fondos de la región se convirtieron en el salvavidas de los inversores, ayudando a sostener a entidades financieras como Barclays o Credit Suisse. No todas las apuestas dieron sus frutos, y en los últimos años los fondos han adoptado un enfoque más estratégico, apostando por inversiones masivas en tecnología e inteligencia artificial, convirtiendo estos sectores en pilares de sus esfuerzos por diversificar sus economías y alejarlas del petróleo.

El PIF saudí ha destinado decenas de miles de millones de dólares a inversiones tecnológicas nacionales e internacionales, incluida una participación en el Vision Fund de SoftBank. Mubadala, holding del Gobierno del Emirato de Abu Dabi, ha invertido capital en robótica e infraestructura de IA, y MGX, lanzada el año pasado con Mubadala como socio fundador, se ha asociado con BlackRock en un fondo de infraestructura de IA de 30.000 millones de dólares.

También han realizado incursiones de gran repercusión en los medios de comunicación, el entretenimiento y los deportes, buscando aprovechar el crecimiento de los sectores orientados al consumidor. El PIF adquirió una participación mayoritaria en Electronic Arts (EA) y ha invertido miles de millones en el golf profesional a través de LIV Golf, el boxeo y los deportes electrónicos.

El pasado diciembre, el fondo saudí, L'imad de Abu Dabi y la Autoridad de Inversiones de Catar unieron fuerzas para respaldar la oferta de 108.000 millones de dólares de Paramount Skydance por Warner Bros Discovery. Esta alianza a tres, un hecho poco habitual, puso de manifiesto el interés de los Estados del Golfo por activos que abarcan desde la producción hasta los contenidos, así como su creciente influencia en las operaciones comerciales a nivel mundial.

Algunas voces, como la de Robin Brooks, investigador principal de Brookings Institution y execonomista jefe del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), apuntan a que alguna de estas capitales, especialmente Riad, puede monetizar las agresivas alzas del petróleo que se están registrando, toda vez que el reino ha encontrado vías alternativas de suministro, para lo que ha fletado caros e imponentes buques petroleros. No obstante, las cuentas de Riad ya llegaban tensionadas y sus necesidades en defensa se han visto incrementadas, con lo que diferentes analistas apuntan a que también podría apostar por la inversión interna.


https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/13849586/03/26/la-guerra-puede-llevar-a-los-paises-del-golfo-a-repatriar-de-forma-masiva-inversiones-en-el-extranjero-y-acelerar-la-llegada-de-una-crisis-mundial.html

martes, 31 de marzo de 2026

Stockholm Wood City, así es la ciudad de madera que Suecia construye en una antigua área industrial

 

Ideación de la Ciudad de Madera de Estocolmo / Atrium Ljungberg


  • Suecia levanta esta ciudad de 250.000 metros cuadrados con madera estructural industrializada CLT, un sistema cuyo objetivo es reducir emisiones
  • Suecia prevé invertir más de 500 millones de dólares en esta ciudad que se construye desde 2004 y que albergará a solo 2.000 residentes
  • La ejecución del proyecto corresponde a Atrium Ljungberg, firma sueca que gestiona propiedades inmobiliarias en distintas ciudades


La relación de Suecia con la madera se aprecia claramente con el mero hecho de entrar a un comercio Ikea, donde el componente principal de la mayoría de sus muebles procede de los árboles. A los suecos les gusta la madera y no parece sorprendente, ya que los bosques cubren cerca del 70% del territorio sueco. Son cerca de 28 millones de hectáreas que convierten a Suecia en uno de los países con más árboles del mundo, especialmente abetos y pinos que, además, son replantados regularmente para garantizar la vida de los bosques.

Así, un país tan maderero como Suecia, se ha propuesto desafiar al hormigón y al ladrillo y levantar la primera ciudad del mundo construida con madera, cuyo nombre es precisamente Stockholm Wood City (Ciudad de Madera de Estocolmo). Desde 2004, Suecia levanta esta ciudad de madera en un desarrollo de usos mixtos de 250.000 metros cuadrados y lo hace con madera estructural industrializada, un sistema CLT que rompe con el modelo tradicional con el objetivo de reducir las emisiones.

La Ciudad de Madera de Estocolmo se contruye en el distrito de Sickla, al sur de la capital sueca y promete convertirse en el mayor desarrollo urbano del mundo realizado íntegramente con madera estructural industrializada. Será una zona elitista que tendrá nuevas viviendas, oficinas y áreas comerciales dentro de una ciudad que pretende presumir de modernidad y de sostenibilidad.

El Stockholm Wood City está ubicado en una antigua área industrial que ha ido reconvirtiéndose en los ultimos años para priorizar las zonas peatonales y los espacios públicos. Suecia prevé invertir más de 500 millones de dólares en el proyecto de esta ciudad, que incluye una treintena de edificios con capacidad para albergar solo a unos 2.000 residentes y a cerca de 7.000 trabajadores.

La idea es que el barrio sea un buen lugar donde residir y trabajar, pero que también incluya una buena oferta de ocio a ras de calle, mientras que las viviendas y las oficinas se ubican en altura.

Después de casi dos años de obras ya existen edificios a punto de ser terminados por completo. De hecho, las primeras viviendas se entregarán a finales de este año 2026 y durante 2027, mientras que la finalización total del proyecto está prevista para el año 2029.

Madera contralaminada

La ejecución de la nueva ciudad de madera junto a Estocolmo corresponde a la firma Atrium Ljungberg, una empresa sueca que gestiona propiedades inmobiliarias, especialmente en las ciudades de Estocolmo, Malmo y Uppsala.

El proyecto se vale de un sistema de construcción con madera contralaminada (CLT), una tecnología que permite levantar edificios en altura mediante piezas industrializadas que se ensamblan en seco. Se gtrata de una técnica que acorta los plazos de construcción, mejora la precisión, reduce los residuos y disminuye el impacto sobre el entorno.

Esta madera contralaminada CLT (Cross Laminated Timber), se está consolidando como uno de los materiales estructurales más destacados para responder a los desafíos de la arquitectura sostenible. El material está compuesto por entre tres y siete capas cruzadas de paneles de madera maciza que se encolan entre sí y posteriormente se prensan en frío, con lo cual el producto final goza de una gran estabilidad dimensional y resistencia mecánica, lo que minimiza los movimientos por humedad o cambios térmicos.

Este material no es nuevo. Se origió en Austria y Alemania en los años 90 como respuesta a la necesidad de emplear madera en estructuras de mayor escala con un comportamiento estructural más predecible. Desde entonces, su evolución ha sido sobresaliente, consolidándose como una alternativa viable frente a sistemas tradicionales de hormigón y acero en múltiples contextos constructivos, como esta Ciudad de la Madera de Estocolmo, que ha apostado de lleno por este tipo de madera procesada.

A diferencia del hormigón, la madera no solo genera menos emisiones en su proceso productivo, sino que además almacena carbono. El CO2 capturado por los árboles durante su crecimiento queda retenido en la estructura de los edificios durante toda su vida útil y transforma los inmuebles en reservas de carbono.

Sistema energético integrado

El Stockholm Wood City estará dotado, en todo caso, con un sistema energético integrado, que permitirá al barrio hacer uso de energía autogenerada, almacenada y compartida entre los edificios. La gestión del calor y el frío está prevista mediante una red geotérmica conectada a un gran reservorio subterráneo, y además se instalarán paneles solares para reforzar el abastecimiento energético.

Dentro de esa concepción de la ciudad como zona sostenible, se priorizan las calles pensadas para los peatones y las bicicletas, además de incentivarse una firme apuesta por el transporte público. Es más, los coches deberán tener una presencia residual para mejorar la calidad ambiental de la zona.

Para Atrium Ljungberg es importante también la presencia empresarial en el Stockholm Wood City. Actualmente hay unas 400 empresas de todos los tamaños operando en la zona de Sickla, y las que tienen previsto quedarse en el nuevo desarrollo urbanístico han sido invitadas a "ser parte del diseño de su propia oficina".


https://www.eleconomista.es/infraestructuras-servicios/noticias/13787433/02/26/stockholm-wood-city-asi-es-la-ciudad-de-madera-que-suecia-construye-en-una-antigua-area-industrial.html