jueves, 29 de octubre de 2026

¿Quién comprará toda la deuda europea en 2027?

 

iStock.


  • La retirada del BCE como gran comprador obligará a los gobiernos a pagar más para colocar su deuda en el mercado
  • Los inversores analizarán más el riesgo de cada país, lo que ampliará las diferencias de rentabilidad entre ellos
  • El alza de los tipos en la deuda soberana encarecerá la financiación de las empresas y afectará a la bolsa


Europa se prepara para emitir un elevado volumen de deuda en 2027. Francia acudirá al mercado con un programa récord, Alemania elevará su endeudamiento y la Comisión Europea continuará captando recursos. La cuestión no es si encontrarán compradores, sino qué rentabilidad tendrán que ofrecer y cómo afectará ese precio al resto del mercado.

Durante años, el Banco Central Europeo absorbió una parte considerable de las emisiones para garantizar la transmisión de la política monetaria. Ese comprador indiferente al precio está desapareciendo. Las estimaciones de Morgan Stanley apuntan a que los once principales emisores de la eurozona podrían colocar cerca de 1,53 billones de euros en bonos soberanos durante 2027, un 4% más que este año. Una parte importante servirá para refinanciar vencimientos y no representa deuda nueva.

Francia ilustra esta diferencia. El país prevé colocar 340.000 millones de euros en bonos a medio y largo plazo, netos de recompras, frente a 310.000 millones este año. Cerca de 179.500 millones sustituirán títulos que vencen, por lo que el incremento neto quedaría limitado a 160.500 millones, más otros 2.200 millones mediante letras. Aunque el capital adicional será inferior al volumen anunciado, el mercado ya exige una mayor compensación: el bono francés a diez años llegó el jueves a tocar el 5,10%, su nivel más alto desde 2002.

Esta oferta coincidirá con la reducción del balance del BCE. Según el propio banco central, el Eurosistema llegó a poseer alrededor de un tercio de la deuda soberana de la eurozona. Ahora deja vencer los títulos adquiridos sin reemplazarlos. En 2025, las carteras vinculadas a sus programas de compra se redujeron en unos 537.000 millones de euros.

Cada título que no reinvierte el BCE aumenta la cantidad que debe absorber el sector privado. El banco central compraba por razones monetarias; los inversores privados solo lo harán si el rendimiento compensa el plazo, la inflación y el riesgo fiscal.

El primer efecto puede aparecer en la curva de tipos. El BCE decide los tipos a corto plazo, pero las rentabilidades a diez, veinte o treinta años también incorporan las expectativas de inflación, la oferta de bonos y la compensación exigida por mantenerlos durante décadas. Esa prima por plazo puede aumentar, aunque el banco central no vuelva a subir los tipos.

Por ello, una estabilización de la política monetaria no garantiza una caída de toda la curva. Si los gobiernos emiten a vencimientos largos para reducir su riesgo de refinanciación, deberán atraer a aseguradoras, fondos de pensiones y gestoras. Si la demanda no crece al mismo ritmo, el ajuste llegará mediante precios más bajos y rentabilidades más altas.

Los tesoros europeos afrontarán un dilema: emitir a largo plazo limita la necesidad de refinanciar, pero exige pagar una prima mayor; recurrir a plazos cortos abarata inicialmente la financiación, aunque aumenta la exposición a las condiciones futuras del mercado.

La abundancia de emisiones también puede ampliar las diferencias entre países. Sin el BCE absorbiendo deuda, los inversores prestarán más atención al crecimiento, el déficit, la estabilidad presupuestaria y el calendario de vencimientos. Además, los movimientos no tienen por qué reproducir la antigua división entre núcleo y periferia. Un país más endeudado puede comportarse mejor si presenta menores necesidades netas de financiación o una base inversora más estable. Las diferencias de rentabilidad frente al bono alemán reflejarán cada vez más las circunstancias de cada emisor.

Los Estados europeos también competirán por el capital con el Tesoro estadounidense y con las empresas. Si un bono soberano ofrece una rentabilidad elevada, una compañía deberá pagar un diferencial adicional para compensar su mayor riesgo.

Esto puede encarecer las emisiones corporativas y ampliar los diferenciales de crédito, especialmente entre compañías endeudadas o con menor calificación. En renta variable, una rentabilidad libre de riesgo más alta eleva el coste de capital y reduce el valor actual de los beneficios futuros, con mayor incidencia en negocios de crecimiento, inmobiliarias y empresas con necesidades de refinanciación.

Pese al aumento de la oferta, Europa no parece enfrentarse a una ausencia de demanda. El Mecanismo Europeo de Estabilidad calcula que su mercado soberano alcanza unos 12,5 billones de euros y que cerca del 75% permanece en manos de inversores europeos. Habrá compradores si el precio resulta atractivo.

La prueba de 2027 será, por tanto, comprobar qué rentabilidad deberá ofrecer Europa para movilizar ese ahorro y cuánto capital dejará de dirigirse hacia otros activos. Cuando desaparece el comprador indiferente al precio, ese precio vuelve a importar: para los gobiernos, para las empresas y para los inversores que deberán construir sus carteras en un mercado con más oferta y mayor competencia por el capital.


https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/14023140/10/26/quien-comprara-toda-la-deuda-europea-en-2027.html

miércoles, 28 de octubre de 2026

Anthropic registra el folleto para salir a bolsa: desvela su ticker y apunta a la mayor OPV de la historia

 

Anthropic confirma su salida a bolsa. EP


  • Según Bloomberg, está previsto que comience la comercialización formal de su oferta pública a partir de la segunda semana de noviembre
  • La compañía de IA registró pérdidas de 80.700 millones por la conversión de bonos
  • Su perfil financiero ha mejorado con una caja operativa positiva de casi 4.000 millones


Anthropic sigue adelante con sus planes para debutar en bolsa tras la publicación por parte de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) del folleto informativo de su oferta pública de venta (OPV). Su ticker será ANT para cotizar en el Nasdaq y, según Bloomberg, está previsto que comience la comercialización formal de la oferta pública a partir de la segunda semana de noviembre. En paralelo, fuentes consultadas po The Wall Street Journal fijan el toque de campana para entrar en el Nasdaq el próximo 16 de noviembre.

Anthropic no ha especificado el número de acciones que planea sacar a circulación al mercado ni la valoración que espera obtener. Las estimaciones oscilan en que la tecnológica recaudará cerca de 100.000 millones de dólares en su OPV —superando a SpaceX, con 75.000 millones de dólares— y alcanzará una valoración de entre 1,5 y 2 billones de dólares, lo que, de cumplirse, la catapultaría a la cima de los estrenos bursátiles como la mayor salida al parqué de la historia.

El salto a la plaza neoyorquina supone la verdadera prueba de fuego para la industria de la inteligencia artificila, sobre todo para esclarecer si la financiación para desarrollar la infraestructura que requiere el nuevo tótem tecnológico genera un retorno en las empresas responsables de desarrollar los modelos de lenguaje, como Anthropic. "Creemos que la IA es una de las tecnologías de mayor repercusión en la historia de la humanidad. Si se gestiona bien, podría acelerar rápidamente la innovación científica, incrementar enormemente las tasas de crecimiento económico, poner al alcance curas para enfermedades importantes y resolver problemas que han resistido a generaciones de esfuerzo humano", apuntan en el prólogo de su OPV.

Los bancos colocadores que lideran la salida a bolsa son Goldman Sachs y Morgan Stanley, junto con otras 20 entidades bancarias como Citigroup, Barclays o Wells Fargo, entre otras. Tanto Anthropic como algunos de sus accionistas ofrecerán acciones en la salida a bolsa, de acuerdo con el registro. También recalcan que la cantidad de acciones que ofrecerán se revelará en las próximas semanas cuando presenten la información actualizada.

Entre los mayores tenedores de acciones de la big tech se encuentra el núcleo de desertores de OpenAI, que tras disparidades con Sam Altman decidieron fundar Anthropic. A la cabeza se encuentra su consejero delegado, Dario Amodei, así como su hermana Daniela Amodei, Tom Brown, Jack Clark, Jared Kaplan, Sam McCandlish y Christopher Olah. Todos ellos poseen más de 240 millones de acciones de clase A de la corporación, tal y como se recoge en el documento de su OPV.

Las cuentas de Anthropic

En el primer semestre de 2026, la pérdida neta se incrementó notablemente hasta alcanzar los 80.700 millones de dólares, de los cuales más de 72.000 millones se debieron a las fluctuaciones en el valor de los bonos convertibles a medida que aumentaba la valoración de la empresa. Estos instrumentos son deuda o compromisos que en el futuro se convertirán en acciones de la empresa. La mayor parte de las pérdidas se deben a una inversión de alrededor de 9.000 millones de dólares en infraestructura y capacidad de procesamiento informático. En términos operativos, las pérdidas se redujeron desde los 2.135 millones del primer semestre de 2025 hasta apenas 693 millones un año después, una mejora del 67,5%.

Los ingresos en este periodo fueron de aproximadamente 16.300 millones de dólares. Supone acelerar el crecimiento un 1.300%. Anthropic solo facturó 1.163 millones de dólares durante el primer semestre de 2025. La empresa indica que su negocio se ha centrado principalmente en servir al mercado empresarial. En el documento, subraya que tiene una retención neta de ingresos, una medida de su capacidad para mantener a sus clientes actuales y aumentar su gasto con el tiempo, del 900%.

La compañía ha desvelado una sensible mejora del resultado operativo. Ha pasado de pérdidas de 2.135 millones de dólares a reducirlas a 693 millones. Además, la caja operativa se sitúa en 3.929 millones de dólares frente a los 1.513 millones. En paralelo, la deuda total de la empresa asciende hasta los 6.200 millones de dólares a 30 de junio 2026, alegando que podría aumentar su endeudamiento en el futuro para satisfacer sus necesidades de financiación.

La empresa gastó 8.900 millones de dólares en potencia de cálculo e infraestructura en los seis meses finalizados el 30 de junio, un 283% más que el año anterior. La compañía señaló que estos gastos disminuyeron como porcentaje de los ingresos, respondiendo aparentemente a las preocupaciones sobre el ritmo de gasto. Solo desde finales de 2025, Anthropic ha firmado nuevos acuerdos de potencia de cálculo con obligaciones mínimas de aproximadamente 417.000 millones de dólares. Por lo general, estos acuerdos comenzarán este año o el próximo, con plazos de hasta 20 años.

Los ingresos derivados del pago por uso real, es decir a partir de los conocidos como tokens (las unidades de texto/cómputo que procesa el modelo) en sus difernetes modelos de lenguaje de IA, aumentaron de 288 millones de dólares (el 75% de los ingresos totales) para el año finalizado el 31 de diciembre de 2024, a 3.800 millones de dólares (el 83% de los ingresos totales) para el año finalizado el 31 de diciembre de 2025, y a 13.100 millones de dólares (el 80% de los ingresos totales) para los seis meses finalizados el 30 de junio de 2026. Por su parte, las ventas por suscripciones incrementaron desde los 98 millones de dólares hace dos ejercicios hsata los 3.200 millones de dólares (el 20% de los ingresos totales) en el primer semestre del actual año fiscal.

Anthropic fue fundada en 2021 por los hermanos Dario y Daniela Amodei, antiguos directivos de OpenAI, junto con otros investigadores procedentes de la compañía creadora de ChatGPT. Con sede en San Francisco, la empresa se ha convertido en uno de los principales competidores de OpenAI y Google en el desarrollo de inteligencia artificial generativa. OpenAI también presentó el documento confidencial para salir a bolsa, el pasado mes de junio. La compañía dirigida por Sam Altman quiere debutar a principios de 2027.

El producto estrella de Anthropic es Claude, una familia de modelos de lenguaje que ha ganado terreno especialmente entre las empresas y los desarrolladores de software. La compañía ha construido buena parte de su identidad alrededor de la seguridad de la inteligencia artificial, uno de los aspectos que la diferencian de sus principales rivales.


https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/14023578/10/26/anthropic-registra-el-folleto-para-salir-a-bolsa-desvela-su-ticker-y-la-cifras-a-cierre-de-junio.html

martes, 27 de octubre de 2026

Irán pierde el control del estrecho de Ormuz sin darse cuenta mientras el petróleo brota a raudales de Oriente Medio

 


  • Los flujos de petróleo en Ormuz se recuperan con intensidad
  • Los productores del Golfo preparan alternativas al estrecho
  • Estas alternativas irán reduciendo la relevancia de Ormuz e Irán


Irán podría estar perdiendo (quizá lo ha hecho ya) una de sus armas económicas más poderosas... el control del estrecho de Ormuz y poniendo en riesgo la relevancia económica de este accidente geográfico. Por un lado, el creciente flujo de petróleo que atraviesa esta arteria es la prueba de ello. Durante meses, Irán ha utilizado su capacidad para interrumpir el tráfico marítimo en este paso estratégico como instrumento de presión sobre Washington y sus vecinos del golfo Pérsico, amenazando con estrangular el suministro mundial de petróleo y disparar los precios de la energía. Sin embargo, algo está cambiando. Pese a que los ataques iraníes contra petroleros se han intensificado durante las últimas semanas, el volumen de crudo que sale de Oriente Medio ya supera los niveles anteriores al estallido de la guerra. Por ese lado, Irán ha perdido el control de Ormuz, su arma más valiosa. Sin embargo, hay otro aspecto, quizá más relevante en el largo plazo: el intento de Irán por torpedear a EEUU y Occidente, Ormuz se ha convertido en lugar transitable pero muy peligroso, lo que podría terminar reduciendo la relevancia de esta arteria (cada vez hay más alternativas), dejando a Irán sin una de sus tradicionales armas geopolíticas. Irán está perdiendo Ormuz sin darse cuenta y podría ser para siempre.

El petróleo ahora cotiza con una prima de riesgo que ronda los 20-30 dólares por barril, dado el riesgo que supone sacar el crudo de Oriente Medio. El crudo fluye en grandes cantidades, pero a precios muy elevados. Mientras que los países del Golfo buscan alternativas, el 'oro negro' seguirá atravesando Ormuz... pero sus días podrían estar contados. Según los datos de Kpler recogidos por The Wall Street Journal, los flujos de petróleo de la región, incluyendo tanto los cargamentos que atraviesan Ormuz como los que utilizan rutas alternativas, superaron los 24 millones de barriles diarios de media durante la semana terminada el 18 de octubre, frente a los 23,3 millones anteriores al conflicto. Había mucho crudo atascado de semanas de un tránsito cuando menos irregular, pero el denso flujo de petróleo que está navegando por las aguas de Oriente Medio es síntoma de la menor capacidad de Teherán para utilizar el estrecho como rehén de la economía mundial.

No obstante, conviene distinguir entre el petróleo que sale del conjunto del golfo Pérsico y el que atraviesa directamente el estrecho. Los datos preliminares de Kpler apuntan a que los flujos por Ormuz, incluyendo los transbordos realizados frente a las costas de Omán, alcanzaron unos 14 millones de barriles diarios durante esa misma semana, equivalentes al 82% de los niveles anteriores a la guerra. Es decir, Irán todavía consigue obstaculizar una parte importante del tráfico marítimo, pero ya no logra paralizarlo como pretendía.

La recuperación de los flujos de petróleo a través del estrecho de Ormuz y de Oriente Medio en general empieza a poner en evidencia los límites del poder de Irán para controlar el comercio energético mundial. Joel Hancock, analista del banco de inversión Natixis, señala en un informe publicado hace unas horas que destaca que esta recuperación se ha producido en unas circunstancias especialmente adversas, con la Guardia Revolucionaria iraní intensificando sus ataques contra el corredor marítimo próximo a Omán. El resultado es lo que Natixis define como un "equilibrio de elevados volúmenes y altos costes", en el que los productores han conseguido desarrollar un sistema de transporte alternativo basado en petroleros que realizan trayectos cortos y transfieren sus cargamentos a otros buques fuera del estrecho.

La entidad francesa sentencia que "se están normalizando los volúmenes, pero no necesariamente la logística". En otras palabras, Irán conserva capacidad para amenazar a los petroleros, pero está perdiendo parte de su capacidad para impedir que el petróleo llegue a los mercados internacionales.

Alternativas cada vez más reales

Una de las claves del éxito en la vida está en la flexibilidad y la adaptación, todo hace indicar que el mercado de petróleo ha sido más dúctil de lo que Irán creía. El verdadero cambio, más que en el mercado (ese ente abstracto), se encuentra en la capacidad de adaptación de los países exportadores y de las compañías navieras (los agentes que ponen cara a ese mercado), que han desarrollado un sistema de transporte capaz de mantener en funcionamiento el comercio petrolero incluso bajo la amenaza de drones y misiles. Arabia Saudí ha sido capaz de redireccionar su enorme chorro de petróleo en poco tiempo. Antes, el chorro de crudo saudí apuntaba directo a Ormuz, ahora apunta en la dirección opuesta gracias a su enorme oleoducto Este-Oeste.

"La visión general es que el sistema para transportar petróleo a través de un estrecho de Ormuz peligroso ya está bien establecido y que ha aumentado la disposición a asumir riesgos de quienes participan en las exportaciones", explica Hamad Hussain, economista sénior especializado en materias primas de Capital Economics, al diario estadounidense. En otras palabras, el estrecho sigue siendo peligroso, pero el miedo está dejando de ser suficiente para detener a los petroleros.

Una parte fundamental de esta resistencia se explica por la reorganización de las rutas de exportación. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han incrementado la utilización de sus oleoductos para transportar crudo hacia terminales situadas fuera del estrecho de Ormuz, reduciendo así su dependencia del paso marítimo controlado parcialmente por Irán. En septiembre, aproximadamente, el 40% del petróleo no iraní exportado desde el golfo Pérsico evitó atravesar Ormuz, frente al 17% que lo hacía antes de la guerra, según los datos de Kpler. Este desplazamiento del comercio energético permite que una parte creciente de la producción llegue a los mercados internacionales sin exponerse directamente a los ataques iraníes.

Mientras que sus vecinos encuentran alternativas para mantener abiertas sus exportaciones, Irán afronta una situación mucho más complicada. El bloqueo marítimo estadounidense está restringiendo sus propias ventas de petróleo. Se produce así una inversión de la estrategia inicial de Teherán, que había amenazado con impedir las exportaciones de sus vecinos si no podía vender su propio crudo. Ahora, son precisamente esos países los que están consiguiendo sortear buena parte del bloqueo.

Pero el fenómeno más sorprendente se está produciendo dentro del propio estrecho. Bajo la protección aérea de EEUU, los operadores han improvisado un sistema de transporte mediante trayectos cortos que reduce el tiempo de exposición de los grandes petroleros a los ataques. Los buques entran en el golfo Pérsico, cargan petróleo en las terminales de los países productores y atraviesan Ormuz, en ocasiones con sus sistemas de identificación desconectados. Posteriormente, se detienen frente a las costas de Omán para transferir el cargamento a otros petroleros que continúan hacia los mercados internacionales, mientras los primeros regresan al golfo para repetir la operación.

Esta especie de puente marítimo permite utilizar los mismos barcos para realizar múltiples travesías por la zona de mayor peligro, sin necesidad de que completen viajes de miles de kilómetros hasta Asia o Europa. El resultado es una flota cada vez más experimentada y especializada en operar en condiciones de guerra, que ha conseguido mantener el petróleo en movimiento pese a los esfuerzos de Irán por interrumpirlo.

Un analista que desde primera hora ha defendido la doble estrategia de EEUU es Robin Brooks. El estratega independiente y ex de Goldman Sachs fue el primero que defendió el bloqueo de EEUU a los puertos iraníes para cortar sus exportaciones de petróleo como primera medida disuasoria. Cuando el consenso de analistas cuestionaba esta iniciativa, Brooks defendió que era el primer paso para debilitar a un Irán que no tardaría en experimentar asfixia económica. La otra pata del plan sería esa escolta militar de la Armada de EEUU a petroleros con carga no iraní que permitiría restablecer los flujos poco a poco. Todo mientras Teherán vería cómo se anulaba su actividad comercial y se depreciaría su moneda: el rial.

El tiempo parece haberle dado gran parte de razón a Brooks, quien sigue insistiendo en que los sustos puntuales no cambian la dinámica de fondo, razón por la que, insiste repetidamente, el petróleo no ha despegado de momento hacia los 150 dólares. "Mi visión optimista sobre los precios del petróleo se ha puesto a prueba repetidamente.El último impacto fue el ataque al oleoducto Este-Oeste (de Arabia Saudí), que disparó los precios del petróleo, provocando el pánico en los mercados. Sin embargo, este pánico pasó por alto que Irán ha estado perdiendo el control del estrecho de Ormuz gracias a que EEUU ha guiado convoyes de petroleros fuera del golfo Pérsico".

Como resultado, continúa Brooks, las exportaciones de petróleo desde el golfo Pérsico han aumentado drásticamente, incluso con Irán completamente bloqueado. "A medida que se disipa el pánico, los mercados comprenden mejor la magnitud de la pérdida de control de Irán sobre el estrecho, lo que debería reducir la probabilidad de futuros repuntes", explica en uno de sus últimos análisis en Substack.

Para Marko Papic, estratega jefe de BCA Research, la situación presenta más matices. En su opinión, la multiplicación repentina de ataques por parte de Irán, especialmente a buques, en la primera mitad del mes obedece a lo que él considera un intento de Teherán por dar un "susto de octubre" que eleve de nuevo los precios del petróleo y perjudique a Donald Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato de EEUU en noviembre. Para el estratega, esto demuestra a las claras que Irán (especialmente su combativa y poderosa Guardia Revolucionaria) cuenta con distintas "marchas" en su nivel de agresividad, y que durante los últimos meses había estado operando en "punto muerto".

Sin embargo, aunque esa premisa contemple que Irán puede encender de nuevo la 'chispa' cuando quiera, también apareja una inherente debilidad. "Si la Guardia Revolucionaria está admitiendo, en esencia, que está empleando todos sus recursos contra el aumento del tráfico marítimo, más le vale que la operación tenga éxito. Cualquier indicio de que sus esfuerzos son ineficaces podría interpretarse como una señal de debilidad y alentar a la administración Trump a mantener el bloqueo de los puertos iraníes". Más pesimistas que Brooks, Papic cree que esto podría derivar en dos escenarios: una capitulación total o -tal como Teherán parece haber advertido ya- un giro hacia el despliegue de tropas terrestres en países vecinos, lo que ampliaría considerablemente el conflicto. La posibilidad de que se produzca esta segunda opción está disparando el precio del petróleo hasta los 114 dólares en el caso del Brent.

Ormuz podría caer en la irrelevancia

Para otros expertos, la pérdida de influencia de Irán es algo a más largo plazo y nace de la premisa de que un Ormuz intransitable o lleno de obstáculos acabará convirtiéndole en prescindible. "La cuestión relevante para la estrategia estadounidense no es si el cierre de Ormuz resulta doloroso. Lo es. La cuestión es si ese dolor es, desde el punto de vista estratégico, más soportable que las concesiones que Teherán espera obtener a cambio de ponerle fin", centra el tiro Landon Derentz, vicepresidente de energía e infraestructura del Atlantic Council.

Lo cierto es que los mercados energéticos funcionan 'a su manera' y estos meses han vuelto a demostrar una gran capacidad de adaptación. Y en este sentido, apostilla Derentz, "cada día que Ormuz permanece cerrado, su importancia disminuye". Este proceso ya está en marcha, certifica el analista: las importaciones chinas de crudo han caído, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos están sacando el máximo partido a los oleoductos existentes y acelerando la construcción de nuevas infraestructuras y los países socios de la AIE han recurrido a las reservas estratégicas de petróleo para amortiguar las perturbaciones.

Desde la óptica estadounidense, el objetivo no debería ser simplemente reabrir el estrecho de Ormuz, sino más bien construir un sistema energético en el que su cierre tenga mucha menos importancia, insiste el estratega del Atlantic Council. "El objetivo estratégico no es sustituir diez millones de barriles de la noche a la mañana. Se trata de reducir de forma constante el valor marginal de la ventaja geográfica de Irán", resuelve Derentz.

Dicho de otro modo, el objetivo estratégico no debería ser tanto sustituir diez millones de barriles de la noche a la mañana como reducir de forma constante el valor marginal de la ventaja geográfica de Irán. "Cuanto más tiempo demuestre Teherán que no se puede confiar en el estrecho de Ormuz, más fácil resultará para los ministerios de Hacienda, las empresas energéticas y los países consumidores justificar inversiones que antes parecían redundantes o poco rentables", remacha Derentz en referencia a reacciones como el replanteamiento de seguridad energética de Japón, la mayor apuesta de Europa por las energías limpias o la posibilidad de EEUU aumente su producción energética en los ámbitos del petróleo y el gas natural, la energía nuclear y las tecnologías emergentes, al tiempo que ayuda a sus aliados a construir la infraestructura necesaria para diversificar el suministro.


https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/14023054/10/26/iran-pierde-el-control-del-estrecho-de-ormuz-sin-darse-cuenta-mientras-el-petroleo-brota-a-raudales-de-oriente-medio.html

lunes, 26 de octubre de 2026

Reino Unido avisa discretamente a sus ciudadanos de que se preparen para lo peor e insta a los hogares a tener suministros para una emergencia nacional

 

Un transeúnte pasa junto al famoso lema británico 'Keep Calm and Carry On'. Foto: Alamy


  • Londres hace suya las recomendaciones echas por Bruselas y los países nórdicos
  • La guerra híbrida de Rusia ya es amenaza real y el clima o la IA son otros riesgos
  • Burnham ha retrasado estas directrices para no tener un comienzo pesimista


La Comisión Europea, las autoridades nórdicas y ahora las británicas. Reino Unido se ha sumado a la lista de países que han empezado a advertir a sus ciudadanos de una manera u otra de que algo grande y malo va a pasar. Puede ser una guerra, un gran evento climático, un apagón como el que sufrió España el año pasado o incidente de envergadura que tenga que ver con la inteligencia artificial. Cuando los alemanes aún resoplan después del reportaje que publicó Bloomberg sobre hospitales militares en búnkeres para tratar heridos de guerra en medio de la creciente amenaza rusa y los franceses asimilan el hackeo que echó a perder toneladas de comidas en los refrigeradores de múltiples supermercados, los británicos han recibido un discreto aviso de que se preparen para lo peor.

El Gobierno del Reino Unido ha publicado discretamente unas directrices para que los hogares "estén preparados" en caso de emergencia nacional. El consejo de que deben disponer de provisiones suficientes para ser autosuficientes durante tres días supone un sutil giro hacia un mensaje más urgente, en medio de la creciente preocupación por amenazas que van desde, precisamente, los ataques híbridos rusos hasta la ciberguerra impulsada por la inteligencia artificial pasando por el cambio climático.

Las recomendaciones se publicaron discretamente en una página web del Gobierno este jueves, junto con una declaración escrita al Parlamento del ministro de Seguridad, Dan Jarvis. Por su parte, el secretario de Defensa, Wes Streeting, afirmó por separado que quería que la gente estuviera "alerta, pero sin alarmarse", en una versión actualizada para el siglo XXI del lema británico de tiempos de guerra: Keep Calm and Carry On (Mantén la calma y sigue adelante), informa Bloomberg.

La forma en que se está llevando a cabo la campaña pone de manifiesto la preocupación del Gobierno por no exagerar el alarmismo, con el recuerdo aún fresco de las estanterías vacías de los supermercados en los primeros días de la pandemia. Sin embargo, el Reino Unido se enfrenta a una lista cada vez mayor de amenazas, entre las que se incluyen sequías e inundaciones, y el director del MI5 afirmó a principios de este mes que el servicio de seguridad dedica más recursos a contrarrestar las acciones de Estados hostiles, como Rusia e Irán, que durante la Guerra Fría.

La campaña de preparación había sido planificada a principios de año por el ex primer ministro Keir Starmer. Sin embargo, su sucesor, Andy Burnham, ha retrasado su lanzamiento por temor a que pudiera interpretarse como un comienzo excesivamente pesimista de su mandato, tal y como informó Bloomberg en agosto. En su lugar, Burnham ha dedicado sus primeros cuatro meses en el cargo a intentar infundir optimismo en todo el Reino Unido. Los anuncios de políticas se han centrado más en medidas que generan bienestar, como el límite máximo de las tarifas de autobús y una mayor descentralización, que en cuestiones espinosas como el gasto en defensa y las amenazas a las que se enfrenta el país.

Ahora, la decisión de publicar unas directrices en las que se insta a los hogares a "tomar unas sencillas medidas para estar preparados en caso de que los servicios cotidianos se vean temporalmente interrumpidos" sugiere que el Gobierno está tratando ahora de concienciar a los votantes sobre las difíciles decisiones a las que se enfrentará John Healey en su presupuesto de la próxima semana.

El ministro de Hacienda, que dimitió del Gobierno de Starmer en junio en señal de protesta por lo que, según él, era una falta de voluntad para aumentar el gasto en defensa, está sopesando las necesidades de seguridad nacional frente a otras prioridades presupuestarias del Gobierno.

Agua, comida, pilas, radio....

La lista publicada por el Ejecutivo aconseja a los británicos que se abastezcan de agua embotellada y alimentos no perecederos para tres días, así como de desinfectante de manos, una linterna y pilas, y una radio. También les recomienda tener a mano dinero en efectivo, copias de documentos importantes, mantas y ropa de abrigo. Un inventario parecido al sugerido por Bruselas en sus recomendaciones.

"Las tormentas del invierno pasado y los incendios forestales de este verano han demostrado cómo los fenómenos meteorológicos extremos pueden alterar nuestra vida cotidiana y afectar a los servicios de los que dependemos, como el teléfono, la electricidad, el agua e Internet", ha afirmado Jarvis en su comunicado. "Son un recordatorio de que todos podemos aportar nuestro granito de arena para mantenernos a nosotros mismos, a nuestros seres queridos y a nuestras comunidades a salvo en situaciones de emergencia".

Esta medida se produce en un momento en el que los ministros se ven presionados para adoptar medidas significativas en materia de infraestructuras del Reino Unido y prepararse para el futuro. Los veranos más calurosos y los planes de construcción de centros de datos están aumentando la demanda de agua, pero el Reino Unido no ha construido ningún nuevo embalse desde 1992, poco después de la privatización del sector del agua.

Los principales expertos en defensa del Reino Unido también han advertido al país de que debe realizar importantes inversiones en sus fuerzas armadas, ya que no está preparado para defenderse en caso de una guerra a gran escala. Healey dimitió de su cargo como secretario de Defensa bajo el mandato de Starmer tras una disputa sobre el gasto militar y, ahora, como ministro de Hacienda, se enfrenta al reto de alcanzar un gasto en defensa del 3,5% del PIB para 2035.

El recuerdo de la pandemia, en efecto, es un precedente a tener en cuenta. Los consumidores británicos se apresuraron a acaparar productos de primera necesidad en marzo de 2020, cuando el covid avivó los temores de confinamientos y escasez. El papel higiénico, la pasta y los productos de limpieza desaparecieron de las estanterías de muchas tiendas, lo que obligó a los supermercados a intensificar sus esfuerzos de reposición. Tesco, Sainsbury's, Asda y Morrisons se unieron ese mes al BRC para instar a los consumidores a comprar solo lo necesario, advirtiendo de que las compras motivadas por el pánico podían dejar a otras personas sin productos básicos.

En su intervención ante la Comisión de Cuentas Públicas de la Cámara de los Comunes la semana pasada, Jim Bligh, director de asuntos corporativos del British Retail Consortium, afirmó que le preocupaba estar siendo demasiado alarmista. "Es bastante fácil provocar compras motivadas por el pánico, sobre todo si se le dice a la gente que compre un tipo concreto de producto: saldrán a comprarlo", dijo. "Si el Gobierno nos dijera: Id a comprar x litros de agua, ¿nos quedaríamos sin agua? No lo sé".


https://www.eleconomista.es/actualidad/noticias/14023213/10/26/reino-unido-avisa-discretamente-a-sus-ciudadanos-de-que-se-preparen-para-lo-peor-e-insta-a-los-hogares-a-tener-suministros-para-una-emergencia-nacional.html