martes, 30 de abril de 2024

Tras cuatro años, hay jefes que rajan del teletrabajo. La guerra sigue viva por este detalle



Vista de un edificio de oficinas. 
(Reuters/Dylan Martínez)



Llegó para quedarse con la pandemia y cuando se recuperó la normalidad supuso un conflicto laboral en muchos casos. El verdadero problema no es tanto el no verse las caras, es el trabajo asíncrono



Hace cuatro años, medio mundo se vio obligado a replegarse desde la oficina y abrazar el trabajo desde casa debido al avance del covid-19. La proclama entonces era que esa modalidad había llegado para quedarse. Sin embargo, la llegada de la vieja normalidad demostró que esa promesa, en muchos casos, había sido un brindis al sol apresurado. Así comenzó una espiral de negociaciones entre la dirección de las empresas y los empleados. La primera gran batalla fue la de volver a poner un pie en los lugares de trabajo, seguida por la organización de los días de trabajo y hasta qué punto se preservaba la flexibilidad ganada durante la pandemia.

Durante este proceso, se han implementado diversas soluciones. Multinacionales como Amazon o Apple optaron por la mano dura. Por ejemplo, el gigante del comercio electrónico llegó incluso a amenazar con despidos si los empleados que se habían mudado no regresaban cerca de sus sedes. Google también adoptó una postura similar, aunque inicialmente intentó incentivar a los empleados con ofertas como noches de hotel junto a la oficina a precios reducidos. Zoom optó por un retorno parcial, siempre y cuando se viviera a una distancia razonable para desplazarse diariamente. Meta incluso diseñó muebles internamente para ayudar a los empleados que regresaban a sus sedes a aislarse y concentrarse después de meses de trabajo remoto desde casa.

"Este debate afecta más a las empresas tecnológicas que a otros sectores debido a que su actividad y negocio son más propicios para el trabajo remoto, pero también requieren innovación y colaboración constante", explicaba hace un año Gleb Tsipursky, CEO de la consultora Disaster Avoidance Experts, que asesora a varias empresas del índice Fortune 500. "Por eso, los trabajadores de esta industria suelen tener mayores expectativas y demandas para su entorno de trabajo".


IBM o Nike, las últimas críticas

La pandemia parece un recuerdo lejano en el imaginario colectivo y podría pensarse que el conflicto se ha resuelto. Sin embargo, esto está lejos de ser verdad. Es un tema que resurge constantemente con noticias sobre multinacionales o empresas importantes que critican los efectos del teletrabajo. Una de las últimas en hacerlo fue la dirección de IBM.

A finales de enero, la empresa lanzó un ultimátum: todos los jefes intermedios que vivieran lejos deberían mudarse a al menos 80 kilómetros de su oficina para estar presentes al menos tres días a la semana. De lo contrario, se enfrentarían a la posibilidad de ser despedidos. Resulta curioso que este ultimátum llegue en un momento en el que la compañía está realizando ajustes importantes para ahorrar en costos inmobiliarios, trasladándose a lugares más pequeños y flexibles.

En algunos casos, estas contradicciones rayan en lo absurdo. "Desarrollar un zapato disruptivo por Zoom es complicado", afirmaba hace unos días John Doe, CEO de Nike. El problema no es la declaración en sí, sino cuándo fue hecha. Lo hizo hace unos pocos días, cuando se cumplían 18 meses desde que la empresa comenzó a exigir a su personal que fuera a la oficina tres días por semana. Esta crítica resulta aún más desconcertante cuando se considera que los ingresos de la empresa han estado creciendo casi a una tasa de dos dígitos en cada ejercicio durante los últimos cuatro años. Además, el CEO admitió que parte de los problemas que enfrentaban eran derivados de la cadena de suministro, lo que indica que las piezas del rompecabezas aún no encajan del todo.

No es nada nuevo que los directivos critiquen el teletrabajo. Hemos escuchado todo tipo de motivos y análisis, desde jefes que querían que se volviera a la oficina para no desperdiciar el dinero invertido en ella hasta empresas que argumentaban que la innovación y la creatividad se veían afectadas cuando todos los miembros de un equipo no compartían el mismo espacio físico. La lista es larga, pero desde Alphabet hasta Netflix han utilizado este argumento para justificar el retorno a la presencialidad.


¿Cuánto va a tardar una respuesta?

Sin embargo, hace unos días, el CEO de Zerodha, una plataforma india dedicada a la inversión y el trading, publicó un post que se hizo viral en la red social X, antes conocida como Twitter, en el que intentaba justificar por qué había decidido poner fin al trabajo remoto después de cuatro años. "No funciona", afirmaba, señalando que las barreras de comunicación eran demasiado altas. Se refería a que, muchas veces, era difícil hacerse entender, pero sobre todo explicaba que el problema de no verse las caras era la falta de retroalimentación inmediata. Esta situación conducía a que las decisiones tardaran días en tomarse.

"Para equipos de negocios, toma de decisiones o tecnología, ha sido perjudicial", aseguraba este ejecutivo, reconociendo que la fórmula solo funcionaba para equipos de apoyo con actividades mucho más estructuradas y que no se veían perjudicadas por las lagunas temporales que provoca la comunicación a distancia.

Este asunto pone en el foco una pregunta que hasta ahora no se le había prestado mucha atención. ¿Cuánto tiempo es razonable para contestar a un compañero o un jefe cuando se tiene un modelo híbrido o remoto? "Es una situación extraña", cuenta Antonio, trabajador de una compañía digital. "Estás en la oficina y viene un responsable a preguntarte algo, te ven al teléfono y se dan la vuelta", añade. "Sin embargo, estás en casa en una videollamada o al teléfono durante 35 minutos y hay veces que te encuentras 4 o 5 mensajes en un caso similar", explica. La única diferencia para este profesional "es que está en casa", algo que parece provocar que se produzcan "urgencias" que no surgirían con la presencialidad.




"Estas lagunas son producto de que no se ha hecho un trabajo previo, una preparación para esas eventuales asincronías que pueden surgir aunque la gente esté en el mismo horario", opina Tamara Navarrete, experta en marketing y comunicación corporativa y empleada de una multinacional de software. "Soy consciente de los argumentos que se suelen utilizar para cuestionar el teletrabajo, pero me suele sorprender mucho que todavía se siga haciendo con esta intensidad", añade. En la mayoría de casos, Navarrete, que ha participado activamente en el diseño de los protocolos de comunicación en su organización, cree que las plataformas disponibles permiten evitar esas lagunas, siempre que se haya preparado el terreno. No vale simplemente abrazar esta o aquella tecnología, hay que hacer un diseño capilar de las comunicaciones y poner unas normas.

"En nuestro caso, hemos puesto un plazo máximo de una hora para atender una consulta de un compañero o superior", argumenta Navarrete, que también explica que se han diseñado bien los grupos y chats, escogiendo bien los miembros de cada grupo para evitar que la gente se sature con mensajes innecesarios que no tienen que ver con la tarea asignada o el departamento. "Lo asíncrono, una característica común del teletrabajo, tiene desafíos y oportunidades", reflexiona. "Entender y optimizarlo puede ser crucial para que una empresa vea el teletrabajo como una alternativa viable, pero también como un mejorador de la eficiencia", concluye.

"Hay metodologías que ya abarcan y ayudan a abordar estos problemas antes de que surjan. Hay maneras de organizar el trabajo y obtener respuestas rápidas sin que todo el mundo esté conectado al mismo tiempo", explica Óscar del Rio, fundador de Ineracso y CEO de i7o Ventures. Es interesante detenerse en el caso de este grupo de empresas orientadas al diseño y la asesoría tecnológica por cómo se ha desarrollado su relación con el teletrabajo. "Nacimos en 2009 de forma completamente remota, porque era nuestra manera de poder captar el talento necesario en aquel momento", relata. Cuando crecieron, fueron los propios empleados los que les pidieron abrir una oficina.

"Había un grupo en Madrid, que prefería compartir espacio más que pasarse el día colgado del Slack". Años más tarde, siguieron creciendo y abrieron incluso una sede también en Alicante, también a petición de los empleados, que sentían "cierta envidia del ambiente que tenían los colegas de la capital". Poco después de la inauguración se vieron obligados a cerrarla por la pandemia. El propio Del Rio reconoce que la productividad "inevitablemente" se vio mermada en la primera fase, especialmente entre los trabajadores que pasaron de la presencialidad a la modalidad remota. Se dieron entonces unas semanas de curva de aprendizaje hasta que se alcanzó la velocidad del crucero. "Cuando ya se empezó a recuperar la normalidad tuvimos que hacer también la adaptación, cada periodo lo requiere", explica. El ejecutivo apunta que tuvieron que diseñar un modelo híbrido, porque efectivamente cree que la comunicación en persona no se puede sustituir para algunas actividades centrales y ciertos proyectos. "Eso sí, cuando se está trabajando a distancia más allá de los días presenciales hay que diseñar los procesos para que la gente no tenga que estar colgada de las comunicaciones y pueda tener su tiempo de concentración sin necesidad de interrupciones constantes, porque eso también lastra la eficiencia", aclara.



La nueva teoría que afirma que hay miles de civilizaciones en nuestra galaxia tiene sentido



Una ilustración de una nave espacial. (Inteligencia Artificial/Dall-e)



La teoría que explica por qué la Vía Láctea está llena de civilizaciones avanzadas que no se comunican con nosotros es tan lógica como posible; y tiene su mejor ejemplo aquí, en la Tierra




La Vía Láctea, una galaxia en espiral con alrededor de 200.000 millones de estrellas, sigue encerrando el gran enigma cósmico al que jamás nos hemos enfrentado: ¿con ese número de sistemas estelares y las estimaciones más conservadoras de vida extraterrestre, por qué seguimos estando solos? La respuesta, como expone el canal científico Kurzgesagt con una lógica aplastante, es económica. La galaxia puede estar llena de miles de civilizaciones interestelares, pero la Tierra está en el lugar equivocado para que merezca la pena llegar aquí.

La paradoja de Fermi desafía esta idea pero la solución a la pregunta del genio de la física está ilustrada por lo que pasó en el sur del Océano Pacífico hace miles de años, cuando los primeros exploradores polinesios demostraron cómo las poblaciones exploran y se extienden sobre grandes distancias, saltando de isla en isla, evitando zonas y colonizando otras por motivos económicos.


Una océano terrestre para entender el océano galáctico

Para comprender los desafíos de la expansión interestelar, considera cómo estos navegantes se embarcaron en desafiantes viajes a través de vastas e impredecibles superficies marinas, utilizando sólo herramientas de navegación primitivas para encontrar y establecerse en islas distantes. Este escenario histórico sería paralelo al viaje de posibles civilizaciones alienígenas a través del gran 'Océano Galáctico'.
El espacio, al igual que la mar, es vasto, cruel, oscuro, lleno de peligros que pueden barrer tus naves de la existencia en segundos. Al igual que los polinesios encontraron islas con diferentes grados de hospitalidad, los exploradores alienígenas podrían encontrarse con planetas que van desde rocas estériles hasta mundos azules exuberantes similares a la Tierra. Las distancias entre estas "islas", como los miles de archipiélagos del Pacífico, son inmensas.


Limitaciones tecnológicas y el coste de los viajes espaciales

Como la exploración oceánica para los polinesios primitivos, las hazañas tecnológicas necesarias para realizar los viajes interestelares más básicos son monumentales. Hoy, la nave espacial más rápida jamás construida por los humanos tardaría unos 75.000 años en llegar a nuestro vecino estelar más cercano, Próxima Centauri. Pero, para adaptarse a la analogía polinesia, imagina civilizaciones que viajen al 10% de la velocidad de la luz. Los requisitos energéticos para estos viajes están ahora más allá de nuestra comprensión actual de la tecnología de propulsión. Mantener la vida en una nave espacial durante milenios plantea desafíos increíbles en términos de gestión de recursos y habitabilidad.

Estos retos tecnológicos y prácticos sugieren que, a pesar del alto número de planetas existentes, una civilización capaz de realizar una conquista galáctica o colonización generalizada sigue sin ser vista por una razón meramente económica, como los polinesios evitaron o abandonaron algunas islas y archipiélagos. El esfuerzo no merece la pena y, como la vida y cualquier especie natural, una civilización siempre busca el camino más rentable y fácil para garantizar su supervivencia y expansión.


El reto económico y práctico de la colonización galáctica

Así, la economía de los viajes espaciales y la colonización refleja los mismos retos a los que se enfrentan los proyectos de infraestructura más ambiciosos de la Tierra, pero a escala astronómica. Para nosotros, el coste del envío de sondas no tripuladas a estrellas distantes es ahora mismo prohibitivo. Establecer una colonia es totalmente imposible. Para civilizaciones más avanzadas del tipo 2 en la escala Kardashev, sería posible pero el coste seguiría siendo enorme. Sólo lo harían si el retorno de la inversión merece la pena.

Piensa ahora que, igual que los polinesios se encontraron con cientos de islas imposibles o difíciles de habitar, muchos exoplanetas podrían ser simplemente demasiado hostiles o sin recursos suficientes para justificar la inversión para colonizarlos, lo que incluye la terraformación. Esta perspectiva económica explica por qué las civilizaciones avanzadas centrarán sus esfuerzos en los mejores candidatos, con recursos disponibles localmente para realizar una colonización galáctica expansiva.

Además, las vastas distancias entre las estrellas introducirían no sólo desafíos técnicos, sino profundos desafíos sociales y políticos. Gobernar una civilización extendida sobre años luz sería similar a administrar un imperio donde los mensajes y edictos tardan décadas en viajar desde el centro hasta la periferia. En tales condiciones, es probable que la cohesión política y la unidad social desaparezca, algo que tiene un paralelo claro en la divergencia observada en las comunidades humanas aisladas a lo largo de la historia. En el caso interestelar, a no ser que encontremos otro tipo de física que no conocemos, toda comunicación estaría limitada por la velocidad de la luz. Esta fragmentación podría conducir a una galaxia donde las civilizaciones son inherentemente inestables, transitorias o desconectadas, al igual que la naturaleza cambiante y efímera de los primeros asentamientos humanos.



placeholderLa playa Ana Kena, Isla de Pascua (Chile). (EFE Elvis González)
La playa Ana Kena, Isla de Pascua (Chile). (EFE Elvis González)

La analogía de Pitcairn

El vídeo de ‘In a nutshell’ apunta de forma acertada al ejemplo de las islas Pitcairn. Estas islas remotas fueron colonizadas por los polinesios y más tarde por los amotinados del HMS Bounty. A pesar del éxito inicial, las poblaciones de las islas se volvieron insostenibles debido a su aislamiento y recursos limitados, lo que llevó a su eventual abandono.

Este patrón histórico podría ser común a otros lugares del universo y otras civilizaciones, resultando en una expansión inicial seguida de un largo declive a medida que las presiones ambientales y el aislamiento afecten las nuevas colonias. Tal escenario indicaría que muchas civilizaciones, incluso si alguna vez prosperaron, podrían haberse desvanecido en la oscuridad, dejando poco rastro de su existencia.


La Tierra está en una zona inhóspita del océano galáctico

La situación de la Tierra en la Vía Láctea podría así ser comparable a la de una isla remota en el vasto océano del espacio, posiblemente pasada por alto por los exploradores galácticos que estarían concentrados en archipiélagos estelares más cercanos y con una mayor concentración de mundos fácilmente habitables.

Otra posibilidad es que nuestra percepción de nuestra soledad como evidencia de nuestra singularidad puede reflejar una condición galáctica común de otras civilizaciones dispersas y aisladas. De esa manera, esperar bulliciosos imperios galácticos no sería lógico. En vez de eso, las civilizaciones interestelares estarían distribuidas en un número limitado de asentamientos duramente ganados, al igual que las comunidades insulares aisladas del Pacífico.

Así que el silencio de la Paradoja de Fermi no señalaría una ausencia de compañeros cósmicos sino más bien un eco de los inmensos desafíos a los que nos enfrentamos todos. Igual que los polinesios que poblaron selectivamente las islas del Pacífico, navegando por mares formidables y a veces encontrándose con el éxito o la desesperación, lo mismo podría suceder con las civilizaciones a través del gran océano de la Vía Láctea. ¿Estamos solos? No. Pero en lugar de imaginar una red de tráfico interestelar al estilo de las películas de ciencia ficción, quizás deberíamos esperar un mosaico de civilizaciones, cada una lidiando con sus propios desafíos de supervivencia y expansión, concentrada en sí misma con contactos casuales y espontáneos.

Es una perspectiva que no cierra la puerta a la posibilidad de que algún día nos encontremos con otra civilización —o una de sus sondas exploradoras en busca de archipiélagos fértiles y fáciles de colonizar— sino que sencillamente recalibra nuestras expectativas de acuerdo con las duras realidades de las distancias cósmicas como en su día descubrieron los polinesios.




Una nueva inteligencia artificial predice tu futuro con una exactitud escalofriante



La idea de que nuestra libertad de decisión es un espejismo cobra más fuerza con cada avance de la inteligencia artificial. (inteligencia artificial/Dall-E)



Desde jugadas de ajedrez hasta la elección de un camino, el nuevo sistema es capaz de anticipar tus decisiones con una exactitud pasmosa, derribando la idea de que tengamos libre albedrío




Investigadores del MIT y la Universidad de Washington han desarrollado un nuevo modelo de inteligencia artificial que puede adivinar el comportamiento humano con una precisión escalofriante. Puede preverlo todo, desde cómo vas a elegir el camino en una ruta desconocida hasta tus futuras jugadas de ajedrez, todo basado en el análisis previo del comportamiento del individuo. Parece que no somos tan especiales como creemos y que nuestro comportamiento es más que predecible.

El modelo puede realizar esta labor de predicción con la misma exactitud con cualquier agente, ya sea humano o una inteligencia artificial, especialmente con decisiones malas o dudosas. Llos modelos predictivos tradicionales tienen dificultades para augurar exactamente los comportamientos, generalmente recurriendo a factores externos como el ruido o a las perturbaciones externas. Pero el nuevo enfoque de estos investigadores proporciona un marco para comprender estas decisiones como resultados influenciados por limitaciones previamente no reconocidas.

El modelo de IA funciona observando los rastros de las acciones pasadas de un agente y, a partir de estos, infiere sus ‘límites computacionales’, referidos como el "presupuesto de inferencia", que dan forma a tu proceso de toma de decisiones. Como seres humanos, tenemos un tiempo muy limitado para tomar una decisión y este presupuesto de inferencia esencialmente cuantifica la cantidad de planificación que un agente puede permitirse antes de tomar una decisión. Esta es la clave que permite a la nueva IA predecir tu comportamiento futuro.


La libertad es una ilusión

La capacidad del modelo para predecir el comportamiento basado en las restricciones computacionales del ser humano o una IA plantea profundas preguntas sobre la naturaleza determinista de la toma de decisiones humanas. Esta capacidad de predicción indica que, lo que percibimos como opciones, en realidad pueden ser los resultados inevitables de procesos complejos que son totalmente pronosticables.

Según el trabajo de los investigadores, su modelo mejora el potencial de los sistemas de IA para interactuar de manera más fluida con los operadores humanos al predecir sus necesidades y respuestas. Pero, si la nueva IA del MIT puede anticiparse a nuestras acciones, eso añadiría nueva evidencia empírica a la teoría cada vez más creciente de que, básicamente, el libre albedrío no existe.

Este es un punto interesante que ha vuelto a disparar uno de los debates filosóficos más interesantes, la existencia o no de nuestra libertad de elegir nuestra propia vida o el determinismo que dice que todo lo que hacemos viene motivado por una cadena de acciones totalmente previsibles. Las primeras inteligencias artificiales avanzadas —como ChatGPT— están reforzando las teorías de la corriente determinista.

El año pasado, el neurocientífico Robert Sapolsky desató una fuerte polémica con su afirmación de que el libre albedrío no existe desde una perspectiva neurobiológica. Su teoría afirma que todas las acciones son el resultado de reacciones neuroquímicas que a su vez están determinadas por eventos anteriores y estados biológicos. Este punto de vista sugiere un nivel más profundo de determinismo arraigado en la biología, no solo en los patrones de comportamiento, como indican las inteligencias artificiales.


placeholderPalantir es la megacorporación dedicada a adivinar el futuro y el comportamiento de las masas usando IA. (Reuters)
Palantir es la megacorporación dedicada a adivinar el futuro y el comportamiento de las masas usando IA. (Reuters)

 



El modelo de IA del MIT predice el comportamiento humano mediante el modelado de las restricciones computacionales y el uso de datos de acciones pasadas. Esto indica también una forma de determinismo en la que se puede predecir el comportamiento si se conocen suficientes variables. Por otra parte, predecir el comportamiento basado en patrones y restricciones observables no niega por completo el concepto de libre albedrío. Esta capacidad de la IA es una forma de reconocimiento de patrones que no descubre necesariamente una causalidad sino que puede ser simplemente una correlación.


Una predicción

Algunos filósofos y científicos argumentan que el libre albedrío puede también ser una cuestión de "grados" en lugar de un estado absoluto. Es decir que, si bien nuestras elecciones podrían estar fuertemente influenciadas por condiciones anteriores, sigue habiendo un cierto margen de libertad de acción real, especialmente si tenemos en cuenta cómo enmarcamos y respondemos a nuestras circunstancias. Los críticos responderían que ese marco está necesariamente unido a las experiencias pasadas y la biología, con lo que volveríamos de nuevo al determinismo.

Lo que es innegable es que ahora existe un modelo de IA que puede predecir los patrones del comportamiento humano. Si esto equivale a una ausencia total de libre albedrío sigue siendo un tema de debate. Como es también un tema de debate el tener en cuenta la responsabilidad moral y ética del uso de la IA para comprender la cognición humana y nuestra toma de decisiones. Pero me temo que, en lo que a este dilema moral se refiere, poco se puede hacer ya. Sabiendo de la existencia de compañías como Palantir —la compañía creada por el nefasto Peter Thiel, cuyo único objetivo es precisamente adivinar el futuro al servicio de gobiernos y grandes corporaciones— me atrevería a predecir que todo el pescado está ya vendido.



Por
Jesús Díaz
22/04/2024 - 20:21 Actualizado: 22/04/2024 - 21:53
https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2024-04-22/mit-prediccion-comportamiento-libre-albedrio-inteligencia-artificial_3871155/

lunes, 29 de abril de 2024

Ryanair, Lufthansa y British Airways, las aerolíneas más contaminantes de Europa

 



  • Las compañías tradicionales y de terceros países son responsables del 42,2% de las emisiones



Ryanair fue la aerolínea más contaminante del mundo en 2023 por tercer año consecutivo con 15 toneladas de dióxido de carbono (CO2) emitidas a lo largo del año, según un estudio de emisiones elaborado por Transport & Environment (T&E), seguida de Lufthansa y British Airways, quienes mantuvieron sus niveles de emisiones por debajo de los de antes de la pandemia.

Sin embargo, Ryanair alcanzó el nivel de emisiones más alto de su historia, superando en un 23% los niveles de 2019. Ocurre igual con otras 'low cost' europeas, como Wizz Air, cuyas toneladas de CO2 generadas en 2023 fueron un 40% más altas que las de 2019.

Y es que las 'low cost' acaparan cada vez una mayor cuota de mercado. Si en 2019 uno de cada cinco vuelos en Europa estaba operados por Ryanair, Wizz Air o easyJet, en 2023 la proporción ha aumentado a uno de cada cuatro.

El director de Aviación de T&E, Jo Dardenne, señala que el modelo de negocio de bajo coste está "impulsando un crecimiento insostenible", un ritmo que la producción de combustibles sostenibles de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) no podrá seguir.

No obstante, a pesar de este crecimiento de las 'low cost', las compañías tradicionales y de terceros países son responsables del 42,2% de las emisiones porque vuelan a larga distancia.

"Volar es demasiado barato", destaca Dardenne, que pide que se ponga fin a "esta absurda situación en la que un pasajero paga más por su café en el aeropuerto que algunas compañías por sus emisiones".

Airbus lamenta la crisis de seguridad en Boeing

El presidente de Aviones Comerciales de Airbus España, Ricardo Rojas, ha lamentado la crisis de seguridad en Boeing por los fallos de 737 MAX 9 tras el incidente con Alaska Airlines en enero, añadiendo que "no es beneficioso para nadie".

"Las personas normales cuando van a subir a un avión no van a distinguir si es un Boeing o es un Airbus y, por lo tanto, eso no nos viene bien a nadie, ni a las compañías ni a la industria en general", ha argumentado durante su intervención en el foro 'Wake Up! Spain' de 'El Español'.

Para Rojas, 2023 ha sido "un éxito", destacando como "producto estrella" el modelo A320, que acumula 1.675 pedidos en total. También ha señalado los más de 300 pedidos del A350 el año pasado, "un éxito también para esa gama de aviones, de doble pasillo".

Sobre la actualidad del sector, el responsable de Airbus ha celebrado la recuperación de la industria de la aviación, ya que las cifras de vuelos actuales son superiores a antes de la pandemia de Covid-19, refiriéndose tanto a las operaciones domesticas como internacionales.

De cara a 2024, Rojas ha recordado el objetivo de entregar en torno a 800 aviones, que serían 65 aeronaves más que las enviadas el año anterior. "Todos los modelos que tenemos en cartera van a incrementar su producción, que terminará en su punto máximo en 2026", ha añadido.

Además, el fabricante europeo también prevé alcanzar un resultado neto de explotación (Ebit) ajustado de entre 6.500 millones y 7.000 millones de euros y un flujo de caja de unos 4.000 millones de euros.


Samsung pone a los jefes a trabajar seis días a la semana para "inyectar una sensación de crisis"

 



  • Todos los empleados que estén por debajo de la categoría de ejecutivo estarán exentos de seguir esta iniciativa



El sector tecnológico es sin duda uno de los más competitivos que hay hoy en día, y es que las compañías tienen que estar constantemente trabajando para superarse unas a otras con dispositivos, plataformas o servicios novedosos que las otras no tienen, o en el caso de que sí, que sean mejores que los de la competencia.

En los referido a productos, Apple, Samsung, Microsoft o incluso Google son los principales referentes, pero en los últimos años y sobre todo gracias a los esfuerzos de China en su desarrollo tecnológico, han surgido muchísimas nuevas marcas muy competitivas en lo que se refiere a las prestaciones de sus dispositivos y con el añadido de que por norma general tienen precios más bajos.

Esto ha provocado que estas grandes compañías hayan tenido que apretarse el cinturón, y a diferencia de lo típico que hacen estas que es sumar carga de trabajo a los empleados, según informan desde el medio The Korea Economic Daily, Samsung ha decidido implementar una jornada laboral de seis días tan solo para los ejecutivos de la empresa.

"Teniendo en cuenta que el rendimiento de nuestras principales unidades, incluyendo Samsung Electronics Co, estuvo por debajo de las expectativas en 2023, estamos introduciendo la semana laboral de seis días para los ejecutivos para inyectar un sentido de crisis y hacer todos los esfuerzos para superar esta crisis." explicaba un ejecutivo de la compañía.

Y es que ya vimos como después de más de 10 años, Apple logró superar en ventas de smartphones a Samsung durante el último trimestre de 2023, al igual que la compañía se enfrenta a una mayor competencia en la producción de chips de memoria de gran ancho de banda, que son claves para la Inteligencia Artificial, con el auge de empresas como SK Hynix.

Aunque lo cierto es que desde principios de año, varios ejecutivos habían estado trabajando de manera voluntaria seis días a la semana, pero con esta nueva medida, Samsung ha hecho que todos los ejecutivos de las distintas divisiones de la compañía como Samsung Electronics, Samsung SDI y Samsung SDS tendrán que quedarse a trabajar un día más.

Todos los empleados que estén por debajo de la categoría de ejecutivo estarán exentos de seguir esta iniciativa. Y aunque el cambio se va a comenzar a aplicar ahora, lo cierto es que en estos primeros meses de 2024, el gigante surcoreano ha comenzado a ver la luz.

Por un lado, han logrado recuperar su trono como el fabricante que más smartphones vende con un crecimiento del 7,8% en lo que va de año, pero además podría firmar un interesante y lucroso acuerdo con Nvidia, ya que su CEO ya adelantó hace unas semanas que estaban "echando un ojo" a sus chips.


Los científicos rebajan los peores pronósticos de calentamiento global



(Jeremy Harbeck - NASA)



Un nuevo análisis sobre el CO₂ en la Edad de Hielo apunta a que las predicciones más pesimistas sobre el calentamiento provocado por su impacto son menos probables de lo que se pensaba




El calentamiento del planeta avanza más rápido de lo que se esperaban los científicos y la reducción del empleo de combustibles fósiles no es tan radical como para alcanzar los objetivos marcados en el Acuerdo de París. Los expertos coinciden en que hay que rebajar el volumen de CO₂ que se genera en la Tierra para evitar graves consecuencias en el futuro. Sin embargo, un nuevo estudio nos da una buena noticia: los peores escenarios posibles son más improbables de lo que pensábamos.

A pesar de que el acuerdo del clima de París impone el límite de aumento de la temperatura del planeta en 2 °C para final de siglo, la ONU ya ha advertido que con las políticas que se están desarrollando ahora mismo sobrepasaremos esa cifra holgadamente. Algunas estimaciones, como la de la Agencia Internacional de la Energía, sostienen que de seguir así en 2.100 viviremos un aumento de temperatura de entre 2,7 y 3 °C.

Las posibles consecuencias de esta variación térmica en el planeta ya las conocemos todos y no pintan nada bien. Un estudio publicado recientemente en la revista Nature ha echado las cuentas del desastre. Sus autores afirman que solo un aumento de 3 °C en las temperaturas provocaría fenómenos extremos que pueden causar pérdidas medias mundiales del 10% del producto interior bruto. Aunque las peores estimaciones, que hablan de un aumento de entre 4 y 5 grados, podrían tener consecuencias aún más devastadoras.

Ahora, un nuevo artículo —publicado por un equipo de investigadores de la Universidad de Washington en la revista Science Advances— nos una pequeña alegría. El escenario de calentamiento más favorable, donde el aumento medio de la temperatura mundial es de unos 2 ºC, no cambia. La estimación más probable, que se suban unos 3 ºC, tampoco. En cambio, se reduce el peor escenario posible: la subida de 4 o 5 ºC.


Cómo han llegado a esta conclusión

Pensamos que a medida que el dióxido de carbono se va acumulando en la atmósfera, la Tierra se irá calentando más. Sin embargo, la relación exacta entre el CO₂ y calentamiento, conocida como sensibilidad climática, no está clara y sigue siendo objeto de estudio. El equipo de la Universidad de Washington decidió separarse de los datos más recientes y analizar la última época glaciar, hace unos 21.000 años, para intentar desentrañar el misterio.

Los investigadores aseguran que las últimas décadas no son un buen predictor del futuro del calentamiento global. Los ciclos climáticos a más corto plazo y los efectos de la contaminación atmosférica, aseguran, son algunas de las razones por las que las tendencias recientes no pueden predecir con fiabilidad lo que ocurrirá durante el resto de este siglo.

"El patrón espacial del calentamiento global en los 40 años más recientes no se parece al patrón a largo plazo que esperamos en el futuro: el pasado reciente es un mal análogo del calentamiento global futuro", explica Kyle Armour, profesor asociado de ciencias atmosféricas y de oceanografía de la Universidad de Washington y uno de los miembros del equipo que firman el artículo.

El estudio se centra en el periodo conocido como el Último Máximo Glacial. En esa época la Tierra era de media 6 °C más fría que hoy y los registros de los núcleos de hielo muestran que el CO₂ atmosférico era entonces menos de la mitad de los niveles actuales.

"La principal contribución de nuestro estudio es la reducción de la estimación de la sensibilidad climática, lo que mejora nuestra capacidad para hacer proyecciones de calentamiento futuro", dice Vince Cooper, estudiante de doctorado en ciencias atmosféricas de la Universidad de Washington y otro de los autores del estudio. "Observando cuánto más fría era la Tierra en el pasado, con niveles más bajos de gases de efecto invernadero, podemos estimar cuánto más cálido será el clima actual, con niveles más altos de gases de efecto invernadero".


El CO₂, menos determinante

Los investigadores han creado nuevos modelos estadísticos con los que hacer mapas de temperatura realistas de hace miles de años. Para ello usaron registros climáticos prehistóricos de sedimentos oceánicos, núcleos de hielo y polen conservado y los combinaron con modelos informáticos del clima de la Tierra.

En el Último Máximo Glacial, gran parte de Norteamérica estaba cubierta de hielo. Esta enorme capa blanca, afirma el equipo, no solo enfriaba el planeta por su mera presencia, sino que también reflejaba la luz solar del verano de vuelta al espacio, haciendo que bajaran las temperaturas. Además, la masa de hielo alteraba los patrones de los vientos y las corrientes oceánicas que hicieron que los océanos Pacífico norte y Atlántico se volvieran especialmente fríos y nubosos.

Según los autores, esto demuestra que el CO₂ desempeñó un papel menor en el establecimiento de las temperaturas de la última glaciación de lo que se estimaba anteriormente. Lo que a la vez hace que las predicciones más pesimistas sobre el calentamiento provocado por el aumento del CO₂ sean menos probables en las próximas décadas.

"Este trabajo nos permite hacer predicciones más fiables, porque realmente reduce el extremo superior del calentamiento futuro y dice que el escenario más extremo es menos probable", explica Armour. "No cambia realmente el extremo inferior, ni la estimación media, que siguen siendo coherentes con todas las demás líneas de evidencia".




domingo, 28 de abril de 2024

Esto es lo que pasa cuando no te cambias la ropa interior todos los días



Ilustración de LUIS PAREJO




Desde candidiasis hasta riesgo de infección por E. Coli, cambiarse de bragas y calzoncillos a diario es una cuestión de higiene y de salud




Que todas las personas cambian su ropa interior cada día puede parecer algo que damos por hecho, pero por mi experiencia laboral les puedo asegurar que esto no siempre es así. Éste que escribe ha visto y tenido que oler cosas que le gustaría olvidar.

Quienes tienen la mala costumbre de no cambiar su ropa interior cada día están poniendo en serio riesgo su salud, es algo que más allá de una higiene básica.


¿QUÉ DATOS TENEMOS?

Una encuesta realizada en Estados Unidos reveló que el 45% de los estadounidenses no cambian su ropa interior cada día, llegando a llevarla durante dos días o más. Por si fuera poco, el 13% reconoció haber utilizado las mismas bragas o calzoncillos durante más de siete días seguidos.

En Reino Unido los resultados mejoran, pero tampoco demasiado, y es que un 21% aseguran utilizar su ropa interior durante varios días.

En España no tenemos datos que nos ayuden a conocer nuestros hábitos en este sentido, pero es posible que no sean muy diferentes.


¿CAMBIARLA UNA VEZ AL DÍA ES SUFICIENTE?

Por normal general sí lo es, pero es algo que va a depender de nuestros hábitos de vida. Por ejemplo después de hacer ejercicio físico debemos cambiar la ropa interior, ya que la carga de sudor impregnada en ella será importante y por tanto se dispara el riesgo de infecciones.

Si estamos durante horas en un ambiente muy caluroso también es posible que tengamos que cambiar la ropa interior más de una vez al día, igual que aquellas mujeres con ciclos menstruales abundantes. Por supuesto también la cambiaremos después de mantener relaciones sexuales por la alta carga de fluidos corporales que contendrá.


¿QUÉ HACEMOS CON EL SUJETADOR?

A pesar de que esta prenda íntima tiene más de cien años, no existe consenso sobre cuántos días se puede poner hasta echarla a la lavadora. Los datos nos dicen que, en España, 7 de cada 10 mujeres lavan su sujetador entre una vez a la semana y una vez al mes. Un margen bastante amplio.

Lo más recomendable desde el punto de vista de la salud es lavar el sujetador después de tres o cuatro usos, y no usar nunca el mismo durante dos días seguidos. Fuera de esta recomendación quedan, como es lógico, los sujetadores empleados para hacer deporte ya que deben ir a la lavadora cada vez que se utilicen.


LAS CONSECUENCIAS DE REPETIR ROPA INTERIOR

Dermatitis. Al final del día nuestra ropa interior está sucia, aunque puede que no lo veamos a simple vista, pero contendrá restos de orina y otras secreciones con un pH muy diferente al de nuestra piel. Esto puede ser suficiente para que, si no cambiamos esa prenda íntima, se produzcan irritaciones y dermatitis en nuestra piel que provocarán molestos picores o incluso ronchas y heridas con riesgo de infectarse.

Infecciones de orina. Si algo no falta en nuestra zona íntima, tanto de hombres como de mujeres, es humedad y calor; y eso significa que las bacterias tienen el ambiente perfecto para proliferar. Esa bacterias proceden de las secreciones uretrales, vaginales y anales que los seres humanos expulsamos todos los días y que van a parar a nuestra ropa interior. Microorganismos como por ejemplo la peligrosa E-Coli, que si la dejamos proliferar al no cambiar la ropa interior puede fácilmente acabar generándonos una infección de vías urinarias.

Hongos. Una de las infecciones por hongos más frecuente en la zona íntima es la candidiasis genital. Y es que la humedad, la suciedad y el calor del que hablábamos es también el entorno ideal para que los hongos proliferen hasta causar molestias que pueden ser difíciles de erradicar. Cambiando la ropa interior cada día estaremos ayudando a evitar estas infecciones.

Mal olor. Una de las primeras consecuencias de repetir ropa interior será el mal olor, y es que las bacterias que lo causan empezarán a reproducirse a gran velocidad. También una higiene deficiente de la zona íntima de hombres y mujeres, que suele ir en paralelo al hecho de repetir ropa interior, puede ser la causa por el acúmulo de sudor, células muertas, bacterias y otros residuos.



Enfermera Saturada
Actualizado Domingo, 14 abril 2024 - 14:04
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