jueves, 14 de diciembre de 2017

El curioso método con el que una empresa de Japón quiere acabar con las horas extra y el "karoshi", la muerte por exceso de trabajo


Ilustración del modelo del dron T-Frend.

El dron vigilará con una cámara si hay alguien dentro de la oficina.

Hay gente a la que no le queda más remedio que trabajar horas extra.
En Japón, este fenómeno es tan común que existe incluso un término para denominar la muerte de algunos por exceso de trabajo, que se conoce como "karoshi".
Ahora, una empresa japonesa propone acabar con las horas extras con un método muy peculiar: forzando al personal a que abandone la oficina.
Y ¿cómo lo van a hacet? Un dron recorrerá las salas de la compañía haciendo sonar con volumen alto la típica canción de origen escocés Auld Lang Syne, que se usa comúnmente en Japón para anunciar que los establecimientos están a punto de cerrar.
T-Frend será el nombre del aparato no tripulado y provisto de una cámara que supervisará a quienes pretendan quedarse haciendo horas de más una vez acabado su horario.


Ilustración del dron sobrevolando la oficina.Derechos de autor de la imagenTAISEI
Image captionLa firma planea poner en marcha el proyecto en abril del próximo año.


Taisei es la compañía que está detrás de tan peculiar idea, la misma encargada de construir el estadio olímpico para las Olimpiadas de Tokio de 2020.
"Realmente no se puede trabajar cuando se piensa que el dron llegará en cualquier momento y escuchando a todo volumen el Auld Lang Syne junto con el ruido del motor", dijo Norihiro Kato, director de Taisei, a la agencia de noticias AFP.
La compañía espera iniciar el proyecto en abril de 2018. Primero hará un experimento piloto dentro de sus propias oficinas y después quiere vender la idea a otras empresas.

¿Efectivo?

La propuesta de la compañía es criticada por algunos expertos consultados por la BBC que aseguran que una medida así no ataja el problema que tiene el país.
Según Seijiro Takeshita, profesor de administración e información en la Universidad de Shizuoka, "es una tontería y las empresas lo hacen solo porque quieren aparentar que están haciendo algo para solucionar el problema".
Para el profesor, la costumbre de trabajar horas extra está profundamente arraigada en Japón y debería abordarse desde la raíz, argumenta.


Aglomeraciones en una estación de tren de Japón.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionJapón es uno de los países desarrollados con una de las jornadas de trabajo más largas.


"Crear conciencia es por supuesto muy importante, pero esto es casi un engaño en mi opinión".
También quedan otras preguntas por resolver como qué hará el dron para volar en un espacio cerrado evitando obstáculos como muebles, ventanas y puertas.
La empresa asegura que la idea es que opere como uno de esos aspiradores automáticos que rebotan y retroceden cuando se encuentran con muebles en el camino pero todavía no ha desarrollado esta tecnología.

Problema cultural



Mujer de rasgos asiáticos dormida sobre el escritorio de la oficina.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl exceso de horas extraordinarias es considerado un problema de salud pública en Japón.


Japón lleva años tratando de frenar el exceso de horas extras. El hábito, especialmente común entre las personas que son nuevas en una empresa, se encuentra entre las causas de muchos problemas de salud como derrames cerebrales, ataques cardíacos e incluso suicidios.
En octubre, la empresa de publicidad Dentsu fue multada por violar las leyes laborales después de que una joven trabajadora se suicidara. Más tarde se descubrió que había trabajado 159 horas extra en un mes.
A principios de este año, el gobierno introdujo los "viernes Premium", para promover que las empresas dejen que sus empleados acaben a las 15.00 horas el último viernes de cada mes.
El plan no parece haber tenido muchos efectos ya que muchos empleados han declarado en distintas encuestas que ese día suele ser uno de los de más carga de trabajo.

Cómo eliminar lo que Google sabe de ti


Ojo

Como el Gran Hermano, Google sabe mucho.
Sabe lo que buscas, lo que te interesa y los lugares que visitas, entre muchas otras cosas.
Hablamos de Google, el buscador de internet más utilizado del mundo.
"Cuando usas los servicios de Google, nos confías tu información".
Así de claro se lo dice el gigante tecnológico a sus usuarios en la primera línea de los términos y condiciones de privacidad.
Pero lo que probablemente no sepas es que Google ofrece la posibilidad deeliminar la información que va almacenando en un lugar llamado "Mi actividad" o "My activity", en inglés.
Te lo explicamos en varios pasos sencillos.

1. Borrar mi actividad

Cada vez que realizas una búsqueda en Google, la compañía la guarda asociada a tu cuenta.
También registra cada movimiento que haces, como rellenar un formulario o leer tu correo en Gmail.
Todos los datos los recopila en un sitio que llama "Actividad" por lo que es ahí a donde te tienes que dirigir.
Captura de pantallaDerechos de autor de la imagenCAPTURA DE PANTALLA
Tienes tres opciones a la hora de borrar información:
  • La primera opción es utilizar la búsqueda para encontrar una página muy concreta.
  • La segunda opción es para borrar las búsquedas de un día dándole a "Hoy" y luego a "Eliminar" (aparece arriba).
  • La tercera opción es para eliminar todas tus búsqueda. Para ello haz clic en "Eliminar por tema o producto" en la lista de la izquierda. Haz clic en "Eliminar por fecha" y selecciona "Todo el período". Si estás seguro de esta opción, haz clic en "Eliminar".
En todos los casos aparecerá un aviso de Google sobre posibles repercusiones pero, en realidad, borrar el historial de búsquedas de Google y el rastro de la navegación no tiene ninguna consecuencia, tampoco en lo que respeta al funcionamiento de nuestra cuenta de Google y sus aplicaciones.

2. Elimina toda tu actividad en Youtube

Google también mantiene un registro de todas tus búsquedas en Youtube.
Captura de pantallaDerechos de autor de la imagenCAPTURA DE PANTALLA
Pero esto es algo que también puedes eliminar de forma sencilla borrando el historial de búsqueda.
Captura de pantallaDerechos de autor de la imagenCAPTURA DE PANTALLA


3. Cómo eliminar todo lo que los anunciantes saben sobre ti

Google no sólo sabe todo de ti sino que además pasa esa información a los anunciantes.
Por eso es capaz de mostrarte anuncios acordes con lo que se supone que buscas.
Pero no te preocupes porque puedes descubrir qué información está transmitiendo a los anunciantes.
Captura de pantallaDerechos de autor de la imagenCAPTURA DE PANTALLA
Para ello accede a tu cuenta de Google y a continuación entra en "Información personal y privacidad".
En esta ocasión lo que nos interesa es la opción "Configuración de anuncios".
Una vez dentro, presiona en "Administrar la configuración de anuncios".
Si te desplazas hacia el final de la página, verás la opción "Controlar anuncios con sesión cerrada". Si pulsas ahí, podrás elegir si quieres recibir anuncios con tus intereses habilitados o inhabilitados (la opción de no recibir publicidad no está disponible).
Captura de pantallaDerechos de autor de la imagenCAPTURA DE PANTALLA
Google te avisará que no te conviene porque entonces dejarás de ver anuncios relacionados con tus intereses, pero depende de ti elegir.

4. Eliminar el historia de ubicaciones de Google

Si utilizas un dispositivo Android, Google mantiene un registro de los lugares que has ido visitando con tu aparato en una función llamada Rutas.
Para borrar toda esa información de Google Maps se debe acceder a esta página.
La función en cuestión se llama Rutas y borrar el rastro es tan sencillo como hacer clic en el botón de la papelera (abajo a la derecha).

Por qué ningún país volvió a enviar a una persona a la Luna desde que Estados Unidos lanzó el Apolo XVII en 1972


Hombre en la Luna

¿Se repitirá esta imagen pronto?
Fue, al decir de Neil Amstrong, un pequeño paso para el hombre, pero un salto inmenso para la humanidad.

El 21 de julio de 1969 a las 2:56 (GMT), un ser humano (Armstrong), pisó por primera vez la Luna. La noticia estremeció al mundo.
Otras cinco expediciones estadounidenses llegaron allí en los años siguientes, hasta diciembre de 1972, cuando Eugene Cernan cerró el ciclo de los alunizajes . Después de él, ningún hombre ha vuelto al satélite natural de la Tierra en más de 45 años.
Muchas teorías conspirativas se generaron desde entonces para apoyar la idea de que los alunizajes nunca tuvieron lugar y que las imágenes que se difundieron no fueron más que montajes en estudios de televisión.
Pero casi medio siglo después, el gobierno de Estados Unidos anunció que se propone volver próximamente al satélite y que esto solo podría ser una primera escala de un viaje hacia la conquista de Marte.

ArmstrongDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionArmstrong fue el primer hombre en pisar la Luna.

El presidente Donald Trump aprobó el lunes la Directiva de Política Espacial 1, una orden presidencial que emplaza a la NASA a enviar de nuevo misiones tripuladas a la Luna.
La directiva, que fue firmada sin consulta previa con el Senado, está prevista para que entre en vigor cuando al mandatario solo le queden por delante dos años en la Casa Blanca, y dado los plazos de aprobación de los presupuestos, muchos especialistas temen que nunca se hará efectiva (salvo que Trump sea reelecto en 2020).
Sin embargo, la nueva apuesta espacial del presidente supuso para muchos una pregunta: ¿por qué ni Estados Unidos ni ningún otro país volvió a enviar una tripulación a la Luna en casi medio siglo?

Cuestión de presupuestos

Con la hazaña de Armstrong, Estados Unidos se coronaba en su batalla por la carrera espacial con la entonces Unión Soviética, que ya había puesto antes a una perra y a un tripulante, Yuri Gagarin, en el espacio, pero que no había podido llegar mucho más allá de la atmósfera terrestre.
Pero la gesta resultaba extremadamente cara.

trumpDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionTrump firmó una orden una orden presidencial que emplaza a la NASA a enviar de nuevo misiones tripuladas a la Luna

"Enviar una nave tripulada a la Luna era excesivamente costoso y realmente no ha existido una justificación verdaderamente científica para sostenerla", explica a BBC Mundo Michael Rich, profesor de Astronomía de la Universidad de California en Los Ángeles.
De acuerdo con el especialista, más allá del interés científico, detrás de las misiones a la Luna se encontraban motivos políticos: básicamente, la competencia por el control del espacio.
Con los años, con la Luna "conquistada" por Estados Unidos, el regreso al satélite comenzó a perder interés. "No había una justificación científica ni política para volver", afirma Rich.



Cómo ha cambiado la carrera espacial desde la Guerra Fría

George W. Bush propuso en 2004, durante su mandato, un plan similar al de Trump: enviar una nueva tripulación a la Luna y, de allí, abrir las puertas para la conquista de Marte.
Pero el proyecto se deshizo, según Rich, por la misma razón que no se había repetido antes: su costo.
El gobierno que le sucedió a Bush, con Barack Obama a la cabeza, no se mostró dispuesto a gastar los US$104.000 millones que se calculó que costaría el envío.
"En la práctica, es muy difícil convencer al Congreso de aprobar un presupuesto tan desmesurado cuando desde el punto de vista científico no había suficientes razones para regresar a la Luna. El proyecto Apollo (el proyecto para llevar el hombre a la Luna) fue grandioso, pero poco productivo científicamente hablando", comenta.
Durante los años del programa, el monto que destinaba el gobierno de Estados Unidos para los planes de la NASA era casi el 5% del presupuesto federal. Actualmente, es de menos de 1%.
"En aquellos años, los estadounidenses estábamos convencidos de que destinar esa cantidad para estos proyectos era necesario. Después de esos años, creo que la gente no estaría muy convencida de que sus impuestos se destinaran para pasear por la Luna", afirma.

Ilustración de exploración en la LunaDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionMuchas iniciativas privadas buscan actualmente un modelos de negocio espacial que va desde explotar los minerales que hay en la Luna hasta vender trozos del satélite como piedras preciosas.

Otra de las razones, comenta, es que la NASA se vio enfrascada años después en otros proyectos más importantes: nuevos satélites, sondas a Júpiter, la puesta en órbita de la Estación Espacial Internacional, investigaciones sobre otras galaxias y planetas… que tenían más "relevancia científica" que un potencial viaje de vuelta al satélite.

La nueva carrera

Sin embargo, en los últimos años, los potenciales viajes a la Luna comenzaron a ganar nuevamente interés.
Cada vez son más las iniciativas estatales y privadas que no sólo anuncian un regreso al satélite, sino ambiciosos planes de colonización, la mayoría de ellos basados en el abaratamiento de las tecnologías y la fabricación de naves espaciales.
China, por ejemplo, planea alunizar en 2018, mientras que Rusia anunció que para 2031 pondrá una nave allí.

Cohete
Image captionRusia quiere construir bases en la Luna, un proyecto que China comparte. Foto ESA.

Mientras, muchas iniciativas privadas buscan actualmente un modelos de negocio espacial que va desde explotar los minerales que hay en la Luna hasta vender trozos del satélite como piedras preciosas.
Y, al parecer, Estados Unidos no quiere quedarse atrás.
La agencia espacial estadounidense sostiene desde hace años que aún existen grandes razones para regresar a la Luna.
La NASA opina que una vuelta del hombre allí podría traer un mayor conocimiento de la ciencia lunar y permitir la aplicación de nuevas tecnologías en el terreno.
Además, desde la NASA, Laurie Castillo asegura a BBC Mundo que la agencia continúa en la Luna aunque no cuente con presencia humana.
"Tenemos en estos momentos la Lunar Reconnaissance Orbiter (una sonda espacial estadounidense destinada a la exploración lunar lanzada en 2009) que está haciendo cosas asombrosas", dice.

Blue Origin
Image captionCon las nuevas tecnologías, enviar una cohete a la Luna es mucho más económico que hace medio siglo. (Foto: Blue Origin)

"Pero cuando tienes en cuenta el desarrollo tecnológico que hemos alcanzado te preguntas si es todavía necesario enviar a un hombre físicamente a la Luna para probar cualquier tecnología. Entonces entiendes que las razones para volver escapan nuevamente a lo meramente científico", añade Rich.
Para el profesor Rich, por tanto, el anuncio realizado por Trump tiene un trasfondo político.

Blue Origin, BezosDerechos de autor de la imagenBLUE ORIGIN
Image captionJeff Bezos, el magnate de Amazon, es uno de los grandes emprendedores del espacio.

"Creo que quiere dar la idea de que Estados Unidos no se quedará atrás en la nueva carrera espacial", afirma.
Dado los avances tecnológicos y la apuesta del sector privado por la conquista espacial no cree que una base en la Luna o en Marte estén lejos de una realidad.
"En menos de 100 años estoy casi seguro que ya la Luna nos quedará demasiado cerca y estaremos explorando otros lugares del Universo".

Hombre en la LunaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEE.UU. envió seis tripulaciones a la Luna entre 1969 y 1972.

Redacción