
- Los ataques de Ucrania fuerzan a Rusia a llevar combustible por tierra
- Moscú pagará casi cualquier precio por evitar un nuevo desabastecimiento
- Los ingresos por petróleo de Rusia caen un 20% en lo que va de año
La economía de Rusia tiene muchos problemas. El gasto en defensa desborda el prespuesto, la inflación no termina de corregir y la ciudadanía lleva meses sufriendo en sus carnes el coste económico y social de la guerra con Ucrania. A todo eso se le une un nuevo dato que revela el complejo momento que atraviesan las finanzas públicas del país. En el mes de septiembre, Rusia se fundió todo lo que ingresó por petróleo solo en mantener abiertas y activas las refinerías para asegurar el suministro de combustible dentro del país y evitar que se repitan las imágenes de los ciudadanos haciendo largas colas para repostar.
Con el precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, rozando los 100 dólares por barril en un mercado donde escasea el crudo, Rusia debería estar 'forrándose'. Sin embargo, las sanciones y los ataques de Ucrania sobre las grandes refinerías rusas están convirtiendo el sueño de Moscú (un petróleo caro y escaso) en su peor pesadilla.
El mes pasado, el gobierno de Rusia pagó a las refinerías y compañías petroleras el mayor subsidio en más de cuatro años para abastecer de combustibles para el transporte terrestre al mercado interno, en medio de los ataques con drones ucranianos contra refinerías.
Los subsidios sumaron 305.500 millones de rublos (3.600 millones de dólares) en septiembre, según datos del Ministerio de Finanzas de Rusia publicados el lunes. Se trata del mayor desembolso mensual desde el récord registrado en abril de 2022.
Ucrania ha estado atacando instalaciones petroleras rusas (desde infraestructuras de oleoductos y terminales de exportación hasta refinerías) en una campaña destinada a reducir drásticamente los ingresos que financian la guerra del Kremlin, la cual ya ha entrado en su quinto año. Estos ataques han recortado la producción rusa de derivados del petróleo, provocando escasez de gasolina en todo el país y derivando en racionamiento de combustible y largas filas en las estaciones de servicio.
Los pagos brindan un apoyo vital a los productores rusos, que se han visto obligados a realizar tareas de mantenimiento no planificadas a gran escala en refinerías donde las operaciones se redujeron o se detuvieron por completo tras los ataques. No solo eso, las empresas petroleres tienen que transportar el petróleo y los derivados a través de métodos más costosos (camiones, trenes...) cuando los ataques de Ucrania ponen el foco en los oleoductos, lo que también dispara la factura de Moscú.
Sin embargo, estos desembolsos están mermando las arcas públicas. Los subsidios de septiembre igualaron los ingresos netos por petróleo (323.300 millones de rublos) que la industria petrolera aporta al presupuesto nacional el mes pasado, según cálculos de Bloomberg basados ??en datos del ministerio. Además, desde principios de año, los subsidios han superado los 14.000 millones de dólares, según dichas estimaciones.
Transporte terrestre del combustible
Los subsidios a las refinerías se calculan en función del volumen de combustibles para transporte terrestre suministrados al mercado interno y de la diferencia entre los precios mayoristas nacionales y los de exportación. Para garantizar que la industria de procesamiento de petróleo mantenga los incentivos, los pagos continúan incluso en medio de las actuales prohibiciones de exportación de combustible. El gobierno de Moscú ha impuesto restricciones a la mayoría de las exportaciones de gasolina, diésel y combustible para aviones. La prohibición de exportar diésel sigue vigente hasta finales de octubre.
La mayor parte de los pagos se destina a las principales compañías petroleras del país, como Rosneft y Tatneft, ya que operan, poseen y dirigen las refinerías clave de la economía rusa. Para asegurar un buen abastecimiento del mercado interno, el gobierno también ha autorizado pagos a los importadores de combustible. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, declaró en una entrevista con Reuters durante el fin de semana que su país intensificará los ataques contra las instalaciones energéticas rusas en respuesta a las devastadoras ofensivas constantes contra la infraestructura ucraniana. Se estima quela capacidad de refino ruso ya se ha hundido hasta un 41%.
Rusia prevé que los subsidios para el conjunto de 2026 alcancen los 1,93 billones de rublos y se reduzcan a 1,18 billones el año siguiente, según informó el pasado viernes la agencia Interfax, citando documentos presentados ante la Duma Estatal junto con el proyecto de presupuesto para el periodo 2027-2029.
Los ingresos netos totales de Rusia procedentes del petróleo y el gas alcanzaron los 452.400 millones de rublos en septiembre, lo que supone un descenso interanual superior al 22%, según cálculos de Bloomberg basados ??en datos del Ministerio de Finanzas. Esta caída se produjo a pesar de que el precio del petróleo ruso Urals aumentó con respecto al año anterior y de que el rublo se ha depreciado frente al dólar estadounidense. La disminución de los ingresos netos del sector del petróleo y el gas se debió principalmente a los cuantiosos subsidios al combustible.
La agencia Reuters ha publicado datos algo diferentes, pero en la misma línea, asegurando que los ingresos energéticos de Rusia han caído un 17% este año, a pesar de que el precio del crudo alcanzó máximos no vistos en más de una década,
La recaudación fiscal derivada de la producción de petróleo y gas natural en los primeros nueve meses del año descendió a 5,47 billones de rublos (64.430 millones de dólares), frente a los 6,61 billones del año anterior, según datos publicados el lunes por el Ministerio de Finanzas.