sábado, 1 de agosto de 2020

"Es peor que la maldad": qué es la estupidez y dónde podemos encontrar un remedio para ella

Demócrito
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Demócrito de Abdera tenía una mirada humorista de lo que entendía por estupidez.

Digámoslo así: todos cometemos estupideces. Todos somos estúpidos en un grado mayor o menor. Una vida sin tonterías sería demasiado aburrida, al fin y al cabo. Quizás, discurrir sobre la estupidez sea también una soberana necedad. Pero…
Si la Humanidad se halla en un estado deplorable, repleto de penurias, miseria y desdichas es por causa de la estupidez generalizada, que conspira contra el bienestar y la felicidad.
La estupidez es la forma de ser más dañina. Es peor aún que la maldad, porque al menos el malvado obtiene algún beneficio para sí mismo, aunque sea a costa del perjuicio ajeno. Nos lo decía el historiador Carlo Cipolla en la Tercera ley fundamental (ley de oro) de la estupidez:
"Una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio".

Llorar o reír

Ante la estupidez, podríamos lamentarnos como hacía Heráclito respecto a la vana condición humana. Pero resulta sin duda más reconfortante una mirada humorística, como la de Demócrito de Abdera.
El filósofo Séneca precisaba en su tratado "De la ira": "Uno reía nada más mover los pies y sacarlos de casa, el otro, por el contrario, lloraba". Es lo que vemos reflejado en el lienzo del pintor Johannes Paulus Moreelse: Demócrito, el filósofo riente; Heráclito, el plañidero.
Michel de Montaigne señalaba en sus "Ensayos" que prefería ese semblante risueño y burlón: "Porque es más desdeñoso, y nos condena más que el otro, y me parece que jamás podemos sufrir tanto desprecio como merecemos".
Ahora bien, ¿qué se puede entender por estupidez?
Monumento a MontaigneDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionMichel de Montaigne señalaba en sus "Ensayos" que prefería ese semblante risueño y burlón.

La estrechez mental

En 1866, el filósofo Johann Erdmann definió la "forma nuclear de la estupidez". La estupidez se refiere a la estrechez de miras. De ahí la palabra mentecato, privado de mente. Estúpido es el que sólo tiene en cuenta un punto de vista: el suyo. Cuanto más se multipliquen los puntos de vista, menor será la estupidez y mayor la inteligencia.
Es por ello que los griegos inventaron la palabra idiota: el que considera todo desde su óptica personal. Juzga cualquier cosa como si su minúscula visión del mundo fuera universal, la única defendible, válida e indiscutible.

El egoísmo intelectual

El estúpido padece egoísmo intelectual. El estúpido es tosco y aun así fanfarrón. Niega la complejidad y difunde su simplicidad de forma dogmática. Opina sobre todo como si estuviese en posesión de la verdad absoluta. Es un ciego que se cree clarividente.
A través de la filosofía tratamos de valorar otros puntos de vista. Luchamos contra el embrutecimiento. Ampliamos horizontes y ponemos en cuestión nuestro comportamiento y manera de pensar.
De esta forma se intenta atenuar la estupidez: al ejercitar la duda y la autocrítica. Al dejar de enfrascarnos en nuestra propia imagen, como ocurría en el mito de Narciso. El estúpido está enamorado de sí mismo e ignora todo lo demás. Incluso lo desprecia con autosuficiencia.

El totalitarismo de la estupidez

En 1937, el poeta Robert Musil retomó la cuestión sobre la estupidez. En pleno auge de corrientes totalitarias, nos recordaba "la barbarización de las naciones, Estados y grupos ideológicos".
Cuadro del mito de NarcisoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionSe intenta atenuar la estupidez al ejercitar la duda y la autocrítica. Al dejar de enfrascarnos en nuestra propia imagen, como ocurría en el mito de Narciso. El estúpido está enamorado de sí mismo e ignora todo lo demás.
La estupidez se parece al progreso, a la civilización. Brota no sólo de un "Yo" exacerbado, sino de un "Nosotros" acrecentado y envanecido. La estulticia es altamente contagiosa y se alimenta de grandes ideales difusos, de lugares comunes, de proclamas simplistas: todo es negro o todo es blanco.
El único punto de vista legítimo es el de un grupo social determinado, el de una facción concreta: la nuestra. La estupidez se emparenta con la intolerancia y la ausencia de diálogo. Es un hermetismo mental y gregario. Se expande mediante consignas engreídas y sin fundamento, coreadas en un clamor colectivo esperpéntico.

La estupidez funcional

Todos en algún momento podemos ser estúpidos ocasionales. Pero lo que distingue al obcecado funcional, según Musil, es la incapacidad permanente para apreciar lo significativo. ¿Qué es importante y qué no?
En su presunción, el estúpido se obstina con tozudez en lo baladí y accesorio. Es inepto a la hora de jerarquizar prioridades. Como sugería Nietzsche, la estupidez más común consiste en olvidar nuestro propósito.
Se trataría de discernir con rigor y exactitud las complejidades de la vida. Pero las majaderías se extienden con la rapidez del pánico. Podría decirse que hoy en día se viralizan como la pólvora. Adivine usted a qué me refiero…
Cuadro de HeráclitoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionAnte la estupidez, podríamos lamentarnos como hacía Heráclito respecto a la vana condición humana.
Uno de los remedios contra la estupidez es la modestia. Así, es inteligente cuestionar lo que uno hace y piensa. Quien vive en el "quizás" en lugar de en las afirmaciones rotundas y contundentes, se aleja de las memeces. Quizás lo que creemos inteligente no sea más que una sandez. Era la duda que planteaba Erasmo de Rotterdam.
Y una buena cura de humildad es la risa inteligente. De Aristófanes y Luciano de Samósata a Jonathan Swift, Mark Twain o Groucho Marx, satirizar la estupidez de nuestra vida siempre es un ejercicio de buen entendimiento. Nos hace ver que las convenciones sociales son en muchos casos absurdas y lerdas.

La pregunta fundamental

Para concluir, quizás usted dirija sus invectivas hacia ciertos grupos sociales o personas. Pero piense que la estupidez puede afectar sin distinción a cualquier persona.
Hay estúpidos en la misma proporción en todos los estratos económicos y culturales, corrientes políticas y geografías. O incluso podría usted pensar que yo mismo adolezco de una estupidez envanecida. Y no le faltaría razón.
La cruzada contra la estupidez está perdida de antemano. Decía Albert Camus en "La peste" que "la estupidez siempre insiste".
Puede ser que tuviésemos que formular cada cierto tiempo, como hacía el escritor Giovanni Papini, la pregunta fundamental para acabar de una vez con la estupidez (al menos funcional): ¿soy un imbécil?
"¿Y si estuviese equivocado? ¿Si fuese uno de aquellos necios que toman las sugerencias por inspiraciones, los deseos por hechos? […] Sé que soy un imbécil, advierto que soy un idiota, y esto me diferencia de los idiotas absolutos y satisfechos".



Esta nota fue publicada en The Conversation y reproducida aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí si quieres leer la versión original.

El mayor río de Europa es el Vodka

Foto: Un hombre bebiendo vodka en el sur de Polonia. (Reuters)
Un hombre bebiendo vodka en el sur de Polonia. (Reuters)

El llamado “cinturón del vodka”, con fronteras más étnicas que geográficas, incluye a los países con más producción y consumo de este licor. Es también el lugar donde más alcohol se bebe


Todavía no se sabe con certeza por qué, en 1994, la tasa de mortalidad de los hombres rusos aumentó un 50% y la esperanza de vida descendió hasta los 57 años y medio (tasa comparable a la de Corea del Norte, Haití o Bangladés). Los investigadores la han llamado la “crisis de mortalidad rusa” y, aunque durante mucho tiempo se achacó a la crisis económica y al estrés causado por la accidentada transición poscomunista, cada vez parece más claro que lo que mató a millones de rusos fue la última borrachera. Gorbachov había impuesto con éxito varias leyes antialcohol en 1985 y el consumo de vodka se redujo a un tercio. Pero la medida, antipopular y costosa (el 10% de los impuestos recaudados venía del alcohol), duró pocos años. Con el vodka barato de nuevo, los bebedores rusos se dedicaron a recuperar el tiempo perdido. Más de un millón de ellos murió en un año.
El llamado “cinturón del vodka”, con fronteras más étnicas que geográficas, incluye a los países con más producción y consumo de este licor. Es también el lugar donde más alcohol se bebe de todo el mundo. Para celebrar un buen momento, para olvidar uno malo, para brindar por el futuro o para ahogarse en melancolía, para despedirse o reencontrarse, reír o llorar, bautizos o funerales, el alcohol es más que un “pegamento social”, es, como dice un viejo chiste, “el verdadero sistema político” de estos países. “Ni comunismo ni capitalismo ni socialismo: alcoholismo”.
En los seis países más bebedores del mundo (Bielorrusia, Moldavia, Lituania, Rusia, Rumanía y Ucrania) el alcoholismo es una lacra social cuyo coste social, laboral y económico es imposible de cuantificar. Pero en otros lugares, como Polonia o Lituania, el consumo –también muy alto, comparado con el resto del mundo- se ha incrementado en la última década y casi un 6% de la cesta de la compra se gasta en alcohol.

El negocio de los borrachos

Se calcula que un millón de polacos se emborracha cada día y que una de cada cien muertes en el país se deben al alcohol o problemas derivados de su abuso. En todo el país proliferan las tiendas Alkohole 24, donde se puede comprar alcohol de cualquier clase, cualquier día de la semana (a diferencia de los supermercados, que deben cerrar los domingos) y a cualquier hora (solo algunas ciudades lo restringen por la noche). Como los impuestos recaudados por estos establecimientos van directamente a las arcas municipales, resulta difícil para muchas ciudades pequeñas o lugares turísticos renunciar a una sabrosa fuente de ingresos.
En un país donde el 6% de los cánceres mortales en la población masculina están causados por el alcohol, no hay ningún plan nacional para atajar este problema, que según muchos expertos debería considerarse como una epidemia. La única respuesta de los políticos ha sido elevar los impuestos de la venta de alcohol, pero, por ejemplo, la limitación en publicidad de bebidas apenas afecta a la cerveza, que es precisamente el producto cuyo consumo más ha crecido en los últimos años.
No hay ningún plan nacional para atajar un problema que, según muchos expertos, debería considerarse como una epidemia

En la tradición eslava, el alcohol ha sido siempre sinónimo de vodka, y viceversa. Pero los productores de esta vieja bebida, transparente, inodora, que no se congela ni siquiera bajo cero y que se puede hacer a base de patatas, arroz o frutas, se han sabido adaptar al mercado y atraer nuevos consumidores. La 'małpka' ('monita') es una botellita con 100 o 200 mililitros de vodka que se puede encontrar en más de 40 variedades, desde sabor limón o cerezas hasta mezclada con sirope, en cualquier tienda de conveniencia.
Comprar una de estas botellas antes de ir a trabajar, otra al salir del trabajo y una más después de cenar forma parte del hábito diario de tres millones de polacos, muchos de ellos mujeres, que encuentran este formato socialmente aceptable por su tamaño y diseño. El precio, de menos de dos euros, hace que también sea la favorita de muchos indigentes que, en poco tiempo, pueden recaudar mendigando los zlotys que cuesta.
Botellas de vodka en un supermercado. (Reuters)
Botellas de vodka en un supermercado. (Reuters)
Jas L. es un taxista de 39 años de Cracovia. Heredó un piso de sus padres y percibe 450 euros al mes en ayudas gubernamentales por sus dos hijos menores de edad y asegura que ha conseguido tres cosas en la vida: “Sacarme el carnet de conducir, la licencia de taxista y la habilidad de beber mucho sin emborracharme”, explica. Cada tarde, después de una jornada de trabajo de “dos o tres horas”, pasa por el supermercado, compra un litro de vodka y 12 latas de medio litro de cerveza y cuando sus hijos duermen, baja con su mujer a un descampado frente al bloque donde vive y allí se reúne con otros “vecinos y amigos” para beber hasta la última gota del suministro diario.
A pesar de que a veces surgen peleas o “las cosas salen de control”, ni una sola vez ha sido molestado por la policía y tampoco cree que sus vecinos le consideren un borracho. “Beber es bonito, si estás sano no te afecta, te hace querer a la gente y además es un derecho”, asegura.

A dormir a la habitación de la resaca

En efecto, el único límite legal a la embriaguez en público surge si se molesta al prójimo (y alguien lo denuncia) o si se produce una situación de peligro para el borracho o los demás (por ejemplo, conduciendo). En contadas ocasiones, lo que espera a los borrachos es una cama en la 'Izba wytrzeźwień' o habitación de la resaca, unos dormitorios donde la policía lleva a los peores casos para que pasen la borrachera y que suelen estar situados junto a algunas comisarías.
La estancia no es gratis, y como legalmente no se puede aplicar un precio más alto que el del hotel más caro de la ciudad, la cuantía suele rondar los 70 euros. Más de un turista beodo ha despertado en una de estas habitaciones desnudas, con una colchoneta de escay y las ventanas abiertas para que corra el aire, sin recordar cómo ha llegado hasta ahí.
Paradójicamente, algunos de esos turistas con problemas alcohólicos llegan a Polonia en busca de un remedio definitivo a su problema. En muchas clínicas privadas de este país se puede comprar el tratamiento con Antabuse por unos 400 euros, en lugar de los 4.000 que puede llegar a costar en el Reino Unido. Se trata de un implante que se coloca en la boca del estómago y que libera una sustancia que hace al paciente rechazar violentamente la más mínima cantidad de alcohol. Un sorbo de cerveza basta para que el disulfiram, que es la sustancia en cuestión, multiplique los efectos negativos de una borrachera: vómitos instantáneos, pérdida del equilibrio y un malestar tan pronunciado que, durante los 12 meses que dura el tratamiento, su portador renuncia al alcohol por completo.
“La mayoría de nuestros clientes son mujeres occidentales con problemas domésticos de abuso que están destruyendo su vida y la de su familia o que están embarazadas”, dice por teléfono el doctor de una clínica en Poznan. “Pero me gustaría ver a más polacos, y sobre todo hombres, intentando solucionar su alcoholismo con este u otro sistema”. Más que un sector económico, el alcohol ha generado todo un sistema completo donde se crea el problema, se le alimenta y hasta se vende el remedio.

Le puede tocar a cualquiera

Larysa es una ucraniana de -cree- unos 56 años que cada día acude a tomar la sopa boba de un monasterio del barrio judío de Cracovia. Va acompañada de Wiktor, un polaco de edad indefinida que saca dinero haciendo recados para los albañiles de algunas obras en la ciudad. La pareja, profundamente católica - “tanto que durante la visita del papa Francisco a Cracovia estuvimos sin beber varios días en su honor”-, vive y bebe junta en los parques cuando hace buen tiempo, y en las frías noches del invierno polaco deben pernoctar en residencias benéficas separadas.
Su mayor terror es perder la consciencia durante una de esas noches de hielo y cristales rotos en la calle y morir congelados. En su opinión, el alcoholismo es una especie de martirio que “le puede tocar a cualquiera” y que pone a prueba el carácter de las personas sin que tengan mucho que ver las decisiones personales. “Los ricos también tienen este problema: Kwiasnewski (expresidente del país), el escritor Slapkowski, Lech Walesa, Szarmach (una celebridad del fútbol de los 70). Le puede pasar a cualquiera”. De no ser por los comedores sociales, su dieta consistiría en vodka y yogures, aseguran.
Cada moldavo mayor de 15 años bebe, de media, 167 botellas de vino al año

Moldavia es una excepción en el río de vodka que anega muchas vidas en el este de Europa. Esta pequeña república exsoviética, donde una de cada cuatro muertes la causa el alcohol y hay más casos de cirrosis que en cualquier otro lugar del mundo, prefiere el vino al vodka. La ingesta per cápita es difícil de creer si no se conoce este lugar: cada moldavo mayor de 15 años bebe, de media, 167 botellas de vino al año.
En las zonas rurales, muchas familias hacen su propio vino y es imposible comer, socializar o descansar sin que el olor del vino tinto esté presente. Según contó la revista 'Time', el alcalde de Puhoi, una pequeña ciudad, ofreció un trabajo en el ayuntamiento y un premio en metálico a quien se comprometiera a permanecer sobrio seis meses. De los 20 candidatos, tan solo una pareja completó el reto, solo para gastarse el primer sueldo en una borrachera.



AUTOR
MIGUEL Á. GAYO MACÍAS.     CRACOVIA   31/07/2020

viernes, 31 de julio de 2020

La crisis de las abejas empeora. ¿Tendremos para comer mañana?

Foto: Foto: Unsplash/@borisworkshop.

Foto: Unsplash/@borisworkshop.


Su población no hace más que disminuir y eso supone un gran problema para todos nosotros. Multitud de cultivos dependen directamente de estos pequeños insectos. Ellos nos necesitan tanto como nosotros a ellos



No hace falta que te gusten, o que te parezcan 'simpáticas' o 'monas'; da igual que te den asco o miedo, o que seas alérgico a su picadura. Sin estos insectos no estarías aquí. Esto es aplicable a prácticamente la totalidad de los habitantes de lo que el astrónomo estadounidense Carl Sagan describió en 1994 como el 'pale blue dot', la Tierra, el único hogar que hemos conocido.

Se nos repite por activa y por pasiva que nos estamos cargando el planeta por muy diversas causas: frackingcalentamiento globaldeforestacióncontaminación de los océanosextinción de especies... La lista es prácticamente eterna y, aunque todos nosotros podemos poner nuestro pequeño granito de arena para remediarlo, las grandes empresas y estados son los que tienen la capacidad de cambiar de verdad las cosas (y por tanto la responsabilidad). 

"Hemos descubierto que muchos tipos de cosechas están completamente limitadas por el factor de la polinización de las abejas" 

Pero en todos esos escenarios apocalípticos, el plazo para que estos amenacen directamente nuestras vidas está muy alejado en el tiempo o es realmente indeterminado. Un ejemplo es el aumento del nivel del mar. Gracias a su trabajo que duró más de una década, el satélite de la NASA (junto con la agencia espacial francesa) TOPEX/Poseidon monitorizó a finales del siglo XX la evolución de los niveles del mar. De sus datos, junto con los de la iniciativa ARGO, sabemos que entre 1993 y 2017 el nivel del mar de las costas españolas ha aumentado 77 milímetros. Se considera que cuando esta cifra llegue a los 2 metros una gran cantidad de la población española estará en riesgo. Esto supone que hasta el año 2643 estaremos más o menos seguros en este sentido. Un problema del 'futuro' que hace que no se tomen medidas inmediatas.


Pero con las abejas nos enfrentamos a un problema mucho mayor e inmediato: la falta de comida. Este insecto es el mayor polinizador del mundo. De flor en flor se ocupa de transportar material genético entre plantas, permitiendo que estas se reproduzcan. Pero la reducción de su población es escandalosa. Según la Bee Informed Partnership, dependiente de la Universidad de Maryland, entre el 1 de octubre del 2018 y el 1 de abril de 2019 hubo una reducción del 37,7% de la población de abejas en Estados Unidos. Una auténtica barbaridad.


Foto: Unsplash/@carolienvanoijen.
Foto: Unsplash/@carolienvanoijen.
Por otra parte, un nuevo estudio publicado por investigadores de la Rutgers University ha valorado las posibles repercusiones que este descenso de la población de abejas puede tener en la alimentación del ser humano: "Hemos descubierto que muchos tipos de cosechas están completamente limitadas por el factor de la polinización de las abejas, lo que significa que si la polinización de las flores fuera mayor, la producción de alimentos aumentaría", explica una de las autoras principales, la investigadora Rachael Winfree. Y continúa: "Controlar y gestionar los hábitats de las abejas originales de una región y/o aumentar el número de colmenas artificiales de abejas melíferas podría incrementar la cantidad de comida cosechada". 

Su ausencia, como aseguran los investigadores, podría tener una gran repercusión en el futuro: "Nuestros hallazgos demuestran que un descenso de la población de las especies polinizadoras se traduciría directamente en una reducción de la cosecha para todos y cada uno de los cultivos estudiados". 

Pero el problema es que las abejas no se están muriendo solo por causas desconocidas, sino también por culpa de la mano del hombre. Que a un agricultor una plaga de langostas (o de cualquier otro tipo de insecto) le eche a perder una cosecha implica un descenso tremendo (en ocasiones completo) de sus ingresos. Es algo que no se pueden permitir. Es por esto que la utilización de insecticidas está tan popularizada alrededor del mundo. ¿La pega? Que las abejas también son insectos. Muchas compañías químicas productoras de estos compuestos investigan fórmulas que no afecten a estos polinizadores naturales.

De hecho, la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA), a petición de la Comisión Europea, acaba de publicar un informe dedicado única y exclusivamente a valorar las tasas de mortalidad en tres tipos diferentes de colonias de abejas (melíferas, bombus -conocidas popularmente como abejorros- y abejas solitarias) a causa de los pesticidas.


La petición de la Comisión Europea tiene el objetivo de disponer de datos y contexto para poder elaborar legislación informada sobre el uso de estos productos químicos y también para proponer medidas que disminuyan las tasas de mortalidad de las especies más amenazadas. Dicho de otro modo: tanto la Unión Europea en general como la EFSA en particular tienen claro que nuestra alimentación y la existencia de cientos de cultivos (en el estudio de la Rutgers University se especificaba que los más afectados eran las manzanas, los arándanos, las sandías, las almendras, las cerezas y las calabazas) dependen directamente de la existencia y bienestar de estos insectos. Dependen de nosotros tanto como nosotros de ellas.





Por
Álvaro Hermida
30/07/2020 - 05:00
https://www.alimente.elconfidencial.com/consumo/2020-07-30/abejas-agricultura-polinizacion-crisis_2699551/

jueves, 30 de julio de 2020

EEUU quiere atar en corto a Amazon, Apple, FB y Google: "Son demasiado poderosas"

Foto: Tim Cooke. (Reuters)
Tim Cooke. (Reuters)


Las grandes tecnológicas 'yankies' defienden en Washington los modelos de negocio que les han llevado a una situación que los legisladores ven que atenta contra la competencia


¿Cómo de lícito es que una empresa tire de talonario y firme un cheque con varios ceros para comprar una pequeña o mediana empresa que el día de mañana puede ser un rival y quedarse con su servicio? ¿Hasta qué punto es razonable atar en corto a un gigante del comercio electrónico que ha conseguido convencer a milones y millones de personas para que compren allí y qué libertad debería tener para fijar comisiones a los que quieran vender allí sus productos, sabiendo cuánto y qué venden? ¿Cómo de entendible es que la empresa que ha creado el buscador más efectivo del mundo y esencial para gran parte de la población prime algunos otros de sus servicios en los resultados y no sus alternativas o muestre la información que más le interese? ¿Cuánto es justo cobrar a un desarrollador por vender suscripciones en un 'marketplace' para millones de sus dispositivos, siendo esa plataforma la única puerta de entrada a ese mercado?
Estas preguntas no se las hace el común de los usuarios cuando compra en Amazon, busca en Google, descarga una app en su iPhone o vincula su Instagram con Facebook. Pero los líderes de estas empresas este miércoles han tenido contestar a estos asuntos en una histórica comparecencia vivida en el Senado de Estados Unidos, que ha convocado a los líderes de sus principales empresas tecnológicas con el fin de que contesten a ciertas dudas que generan sus negocios por supuestas prácticas monopolísticas.
Solo el asunto de la sesión hacia que esta distase mucho de ser un masaje. Pero lo cierto que es que distó de ser un encuentro a cara de perro, como lo fue en su día la comparecencia de Mark Zuckerberg por el escándalo de 'Cambrigde Analitica'. Por varias razones. La primera es que el covid-19 ha impuesto que la comparecencia de este miércoles se haya realizado telemáticamente, por videoconferencia, en una época en la que los eventos presenciales están en mínimos históricos. El otro motivo es que se han concentrado las intervenciones de Sundar Pichai, CEO de Google; Tim Cook, su homólogo Apple; Jeff Bezzos, fundador de Apple; y Mark Zuckerberg, cocreador y máximo responsable de Facebook; en una sola fecha, en lugar de cuatro diferentes.
Esto ha obligado a repartir el tiempo y eso implica que hay menos posibilidad de profundizar en cada caso, que a pesar de tener un común denominador (el de la competencia), cada uno tiene su naturaleza. El encuentro se enmarca en una investigación que se inició el pasado año y que cuenta, según sus responsables, con más de un millón de documentos probatorios de estas prácticas. Un volumen de informes que según señalan algunos medios no se alcanzaba desde que en su día Microsoft tuviese que atravesar este trámite. Lo que se derive de estas comparecencias se reflejará en las conclusiones de esta comisión que podría ser la base para abrir investigaciones en profundidad el día de mañana. "Son demasiado poderosas y saldrán más poderosas de la pandemia", dijo el portavoz de la comisión antes de abrir el turno de preguntas.
Foto: Reuters.
Foto: Reuters.
Lo que se ha visto este miércoles es básicamente la defensa de empresas tecnológicas, con sus intereses particulares, de los negocios y las estrategias que les ha llevado a esa posición de liderazgo y poder. Y en el otro lado un bando político que debe decidir si ha llegado el momento de optar por una regulación mayor, que dependiendo que forme tome podría obligar a cambiar notablemente el funcionamiento de parte de estas compañías. Pero esto solo es el punto de partida de algo que si se llega a desarrollar en el plano legislativo, tendría papeletas de acabar en los tribunales y tener que pasar muchos años hasta ver el desenlace.
Aunque la sesión no tenía un guion predefinido, puesto que había una batería de preguntas importantes, los discursos de cada uno de los directivos, liberados en las últimas horas antes de este evento ya daban bastantes pistas de por que derroteros iban a ir los argumentos.

Apple defiende su App Store

A Apple le han preguntado por un tema por el que también tendrá que dar explicaciones a este lado del Atlántico. La comisión del 30 por ciento que cobra por las suscripciones (a partir del segundo año 15%) y las descargas digitales a través de su App Store, un debate recurrente pero que se elevó hasta este punto después de una denuncia de Spotify. El problema se agrava porque no dejan incluir a las apps enlaces o botones de compra propios. La empresa y hoy también lo ha hecho Cook ha venido manteniendo la misma postura: son un "guardián" y la única opción para adquirir apps en sus dispositivos pero no recaen en prácticas monopolísticas, ya que ese 30% de comisión, solo recae en un 15% de los desarrollos que se distribuyen en su plataforma. Dijo que las Condiciones además "se imponen por igual" a todos los desarrolladores, a los que se les brinda la posibilidad de utilizar múltiples "lenguajes de programación". Además, vino a insinuar que se está haciendo un problema de donde no hay ya que aseguró que el 99% de los clientes se han mostrado "satisfechos" en sus encuestas.
"De las 1.7 millones de apps que albergamos, solo 70 han sido desarrolladas por nosotros", afirma Cook, que cree que no existe conflicto de intereses en la gran mayoría de casos. Sostienen también, lo hizo público con un informe publicado hace unos días, que la comisión está en línea con el mercado y no es ni mucho menos la mayor. Como ya adelantó en el discurso difundido, Cook destacó que el gremio de los móviles es un sector altamente competitivo y destacó alternativas como las de Huawei, Samsung y LG. También dijo que ninguno de sus productos" no maneja una cuota dominante en ninguno de los mercados". Algo que no les impide ser una máquina de generar dinero, gracias al ecosistema cerrado que constituye gran parte de su catálogo.

Amazon y el discurso del trabajo

Jeff Bezzos, fundador de Amazon y ahora dueño del Washington Post, también mencionó en su intervención a algunos competidores. Pero llamó la atención la parte personal que incluyó en el discurso, con referencias a sus padres y los valores que le inculcaron. El empresario, que pasaba por primera vez por un trámite así, se defendió de las acusaciones de posición dominante, asegurando que Wallmart era una empresa el "doble de grande" que ellos y que tenían servicios, como la entrega en la acera, que ellos eran incapaces de igualar, al igual que sus sistemas de devolución. Esa es la respuesta de Bezzos a la crítica de que Prime, que envían gratuítamente en el día gracias a una engrasada maquinaria de logística y paquetería, está ahogando al resto de la competencia.
Foto: Reuters.
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Bezos también hizo referencia al tema laboral. Amazon suele utilizar recurrentemente como argumento de comunicación y suelen ser habituales los comunicados anunciando los puestos de trabajo que se crean. La queja suele venir, sin embargo, por las condiciones de los empleados, un asunto que ha sido especialmente sensible en los diferentes mercados europeos. "Nuestros empleados ganan un mínimo de 15 dólares por hora, más del doble del salario mínimo federal, que hemos pedido aumentar", dijo, además de sumarse el tanto de haber sido la empresa que "más empleos" ha generado en años en EEUU.

La omnipresencia de Google

El componente patrio también fue utilizado por Sundar Pichai, CEO de Google, quien vino a decir que sus grandes inversiones ayudaban a mantener la competitividad tecnológica del país. “Cada curso, estamos entre los mayores inversores mundiales en materia investigación y desarrollo". Aseguró que de 2009 a 2019 la partida de I+D hasta los 26.000 millones anuales, desde los 2.800 iniciales.
La situación de Google es delicada, con varias voces planteándose que se debería trocear, de la misma manera que se ha planteado con Facebook y en su día se hizo con Microsoft. Maneja los dos buscadores más utilizados del mundo, Google y Youtube, y todos sus servicios están conectados de cierta manera, sirviendo a su servicio publicitario. Para imaginarse el peso de algunos de sus productos, solo hace falta recordar el alboroto que se armó cuando anunció que Chrome dejaría de soportar las 'cookies'. Pichai tuvo que responder a preguntas de los senadores que venían a sostener que tanto en Android, su buscador como en su navegador primaba anuncios que le "beneficiaban más".
Foto: Reuters
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"Toda nuestra orientación es ofrecer la información más relevante al usuario", dijo Pichai, que defendió que existen más alternativas que nunca poniendo de ejemplo Twitter, Alexa o Snapchat. También hubo referencias a Amazon o eBay, donde dijo que se "realizaban el mayor número de consultas".
Mark Zuckerberg tuvo que dar explicaciones acerca de sus intenciones a la hora de comprar Instagram y WhatsApp. El creador de Facebook ha defendido que estas adquisiciones -que en su día le quitaron de en medio a dos posibles rivales- se han traducido en mejoras notables y que no ha desembocado en una posición dominante. Dijo que cuando Google compró YouTube o ellos compraron la app de mensajería no desaparecieron las alternativas, en una clara referencia a Telegram, Vimeo, WeChat... Cabe decir que esta intervención no le llega en el peor momento, que el nuevo enemigo en internet de EEUU no es otro que 'Tik Tok', de origen chino.
Zuckerberg, en una imagen de archivo. (Reuters)
Zuckerberg, en una imagen de archivo. (Reuters)
En el caso de la red social de fotografía asegura que se ha conseguido "estabilizar" la infraestructura técnica, así como potenciar su faceta comercial. En el caso de la app de mensajería, ha hecho referencia al cifrado de extremo a extremo, las videollamadas y otros desarrollos "hechos gracias a la tecnología de su compañía". Probablemente Zuckerberg viviese el momento más surrealista de la jornada cuando el congresista Jim Sensenbrenner le preguntó por el veto a Trump en su plataforma. "Creo que te refieres a Twitter", contestó el directivo, a una pregunta que habrá dejado perplejo a más de uno.


AUTOR
TEKNAUTAS
29/07/2020
https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2020-07-29/cuatro-tech-declaran-congreso_2699756/