jueves, 3 de septiembre de 2026

La Inteligencia Artificial logra un hito histórico ante uno los mayores enigmas de las matemáticas

 


  • Se trata de uno de los siete Problemas del Milenio, cuya resolución está premiada con un millón de dólares


Anthropic anunció el domingo pasado que un modelo que todavía no ha desplegado ha sido capaz de lograr un progreso significativo en la hipótesis de Riemann, uno de los problemas matemáticos sin resolver más antiguos e importantes de la historia.

El laboratorio de Inteligencia Artificial (IA), en una publicación hecha en su web, ha compartido los detalles del avance obtenido por el modelo de IA de investigación sobre la fracción de ceros de la función zeta de Riemann.

La hipótesis de Riemann, formulada por el matemático alemán Bernhard Riemann en 1859, sostiene que hay un patrón oculto e infinitamente preciso detrás de la distribución de los números primos.

De hecho, está considerada como el problema no resuelto más importante de las matemáticas puras, y al ser uno de los siete Problemas del Milenio del Instituto Clay, cuenta con un premio de un millón de dólares para quien logre demostrar la hipótesis.

El modelo no demostró la hipótesis de Riemann, aunque sí logró aumentar la cota inferior conocida de ceros que satisfacen la hipótesis, al pasar del 41,6 al 67,2 %, lo que supone un incremento sin precedentes de 25,6 puntos porcentuales.

Un miembro del equipo de Anthropic, sin formación matemática especializada, le planteó a Claude resolver uno de los problemas más famosos de las matemáticas, una tarea que le llevó a la IA de Anthropic 36 horas de trabajo autónomo continuado.

Durante el día y medio, Claude probó 650 ideas distintas sin éxito, consumió alrededor de 31 millones de tokens y desplegó una red de unos 60 subagentes especializados, entre los que, según se puede leer en las notas al pie, dos se encargaron de la generación de ideas matemáticas, 13 del apoyo conceptual, 30 para explorar nuevas vías y 13 dedicados totalmente a la verificación de los argumentos.

El hallazgo de Claude fue confirmado internamente por dos matemáticos del laboratorio de IA y formalizado en Lean, un asistente de pruebas de código abierto que verifica computacionalmente la validez de los teoremas.

Este hito, alcanzado por un modelo que Anthropic todavía no ha publicado, llega poco después de que el mismo laboratorio de IA hallara fallos matemáticos en algoritmos criptográficos con Claude Mythos Preview, o de que OpenAI publicase una serie de problemas resueltos por su modelo interno 'Astra'.


https://www.eleconomista.es/tecnologia/noticias/14007952/08/26/la-inteligencia-artificial-logra-un-hito-historico-ante-uno-los-mayores-enigmas-de-las-matematicas.html

miércoles, 2 de septiembre de 2026

El BCE alerta de que ola de emisiones de los hiperescaladores de la IA puede engullir el ahorro europeo y encarecer la financiación de países y empresas

 

El BCE está preocupado por el impacto en Europa de las emisiones por la IA


  • Amazon y Alphabet acaparan ya casi el 10% de la nueva deuda corporativa emitida en euros este año
  • La deuda de las tecnológicas compite con los bonos soberanos y puede forzar a los gobiernos a pagar más
  • Fondos de pensiones y aseguradoras ya ven en la deuda de las big tech una alternativa a los bonos soberanos


La avalancha de emisiones para financiar el despliegue de la IA ha llegado también a Europa. Amazon y Alphabet son ya los dos mayores emisores corporativos no financieros de la zona euro en lo que va de año al emitir en euros. Las dos compañías acumulan ya cerca de 40.000 millones de euros en bonos dentro de los índices de crédito europeos y concentran casi el 10% de toda la nueva deuda en euros emitida por empresas no financieras. El BCE, a través de su blog, ha lanzado una seria advertencia de las implicaciones para el resto de emisores europeos, tanto empresas como países.

Pese a que por ahora el mercado europeo ha absorbido sin demasiadas dificultades la llegada masiva de deuda de las grandes tecnológicas estadounidenses, los autores del blog del BCE advierten de que el escenario puede cambiar a medida que los hiperescaladores acumulen deuda y ganen peso en el mercado de bonos. Su creciente necesidad de financiación podría terminar elevando el coste de endeudamiento del conjunto de la economía e incluso provocar un contagio hacia la deuda soberana y supranacional europea. Todo dependerá, explican, de si la "tarta" disponible para los inversores permanece fija —obligando a las tecnológicas a quedarse con una porción cada vez mayor— o si el mercado es capaz de crecer para absorber toda la nueva oferta.

Si Alphabet, Amazon, Microsoft y el resto de hiperescaladores incrementan sustancialmente sus emisiones, podrían poner a prueba el apetito de los inversores y verse obligados a colocar sus bonos a precios más bajos y con diferenciales de rentabilidad más amplios, explican. Además, la expectativa de que en el futuro llegue todavía más deuda puede agravar el fenómeno: los inversores pueden negarse a comprar hoy a determinados diferenciales si creen que dentro de unos meses podrán obtener una prima mayor, comentan con preocupación.

Las investigadores del BCE advierten de que los balances y las carteras de los inversores no son ilimitados. Para hacer hueco a grandes colocaciones de deuda tecnológica, los gestores pueden verse obligados a reducir sus posiciones en bonos de otras compañías. Esto podría generar un efecto de crowding out o desplazamiento que "eleve los costes incluso para emisores de industrias no relacionadas" con la inteligencia artificial.

Por ahora, la exposición de los inversores de la zona euro a esta deuda sigue siendo relativamente reducida, aunque está aumentando con rapidez. Los hiperescaladores concentraron el 15% del incremento de las tenencias domésticas de bonos corporativos denominados en euros durante los doce meses terminados en marzo de 2026, con una demanda especialmente fuerte procedente de fondos de pensiones y aseguradoras. Para este tipo de inversores, que buscan activos de elevada calidad crediticia y vencimientos largos, la deuda de las grandes tecnológicas puede convertirse incluso en "una posible alternativa" a determinados activos tradicionalmente considerados refugio y apuntan directamente a los bonos soberanos.

Existe además un tercer mecanismo, más técnico pero potencialmente importante: el funcionamiento de los índices de renta fija. A medida que los hiperescaladores aumenten su peso en estos índices, los fondos pasivos y los gestores que replican índices de referencia tendrán que incrementar mecánicamente sus compras de deuda tecnológica. El blog del BCE advierte de que este reajuste puede "intensificar la presión sobre otros bonos" y terminar influyendo también en sus diferenciales de crédito

EEUU es un ejemplo del riesgo para Europa

La preocupación del BCE tiene fundamento. En agosto, el mercado de deuda estadounidense se ha tensionado rápidamente, y uno de los principales motivos que han defendido los analistas para explicar el aumento de las rentabilidades a vencimiento de la deuda soberana de Estados Unidos ha sido el incremento de las emisiones de deuda corporativa, impulsado, principalmente, por las empresas que están llevando a cabo fuertes inversiones para desarrollar la IA.

El mismo aumento de las rentabilidades a vencimiento de la deuda americana se ha contagiado a la deuda europea, pero la amenaza que presenta el BCE va más allá: que el motivo de la tensión en la deuda de Estados Unidos ahora se exporte directamente a Europa, y no sólo como un contagio por lo que está ocurriendo en el otro lado del Atlántico.

El aumento de las rentabilidades de la deuda por la ola de emisiones corporativas se explica por la vieja teoría conocida como "efecto expulsión", que plantea que, ante una demanda limitada, si el estado emite mucha deuda, esta fuerza compradora se puede secar para los bonos de empresas privadas. Este "efecto expulsión", sin embargo, ahora parece que se puede producir a la inversa, desde el sector privado hacia el público, y forzar a los gobiernos a competir con la deuda corporativa, ofreciendo rentabilidades más altas.

Si países con una situación fiscal complicada, como es el caso de Francia, han sufrido en agosto la presión que llegaba por el contagio estadounidense, el problema ahora es que pueda sumarse la propia emisión de las empresas americanas en euros, en los mercados europeos.

El temor al aumento de las emisiones corporativas está justificado: sólo las empresas con grado de inversión en su calificación han lanzado más de 1,5 billones de dólares en deuda en lo que va de 2026, por encima de los niveles del año pasado, en este mismo punto, en un 36%.


Madridicon-related 
https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/14010921/08/26/el-bce-alerta-que-ola-de-emisiones-de-los-hiperescaladores-de-la-ia-puede-engullir-el-ahorro-europeo-y-encarecer-la-financiacion-de-paises-y-empresas.html

martes, 1 de septiembre de 2026

La guillotina resurge: claves para entender la oposición a los centros de datos para la IA

 

Desde una guillotina en Oregón hasta una campaña de un zoo en Nashville, la oposición vecinal se recrudece contra los centros de datos / elEconomista


  • La oposición vecinal ya ha logrado paralizar proyectos con moratorias e incluso prohibiciones en varias ciudades
  • El enorme consumo de electricidad y agua de estos complejos y su impacto ambiental alimentan el rechazo vecinal


"No me siento seguro". Con esas palabras, un portavoz de Verrus abandonó una reunión de vecinos para debatir la construcción de un centro de datos de inteligencia artificial en Salem, Oregón, después de que una guillotina apareciera entre los manifestantes. La réplica del instrumento fue arrastrada en bicicleta hasta las inmediaciones del Ayuntamiento durante la reunión convocada para discutir el proyecto Oakline at Mill Creek, valorado en 5.100 millones de dólares y con una superficie prevista de unas 75 acres, alrededor de 30 hectáreas.

La imagen resumió de forma gráfica el creciente rechazo que despierta una infraestructura imprescindible para la carrera por la inteligencia artificial. La reunión se prolongó durante más de seis horas y la tensión llegó a tal punto que los representantes de Verrus tuvieron que irse del lugar escoltados por la policía. Poco después, Salem aprobó una moratoria de un año para estudiar nuevas reglas sobre centros de datos.

Goldman Sachs calcula que la demanda eléctrica de los centros de datos estadounidenses pasará de 31 gigavatios en 2025 a 66 gigavatios en 2027, impulsada principalmente por la expansión de la inteligencia artificial. Si esa demanda media se mantuviera durante todo el año, equivaldría a unos 578 teravatios-hora de electricidad, lo que representa 2,3 veces los aproximadamente 256 TWh que consume España en un año.

La principal protesta es el impacto ambiental. Por ejemplo, se encuentra el nuevo centro de datos que Amazon proyecta en Pecos County, Texas, cuya electricidad procederá de una planta propia de gas natural con 35 turbinas y hasta 7,65 GW de capacidad. La instalación tiene autorización para emitir hasta 33 millones de toneladas de CO? al año, un volumen comparable a las emisiones anuales de países como Suiza, Irlanda o Bulgaria. De alcanzar ese máximo, la planta se convertiría en la mayor fuente individual de gases de efecto invernadero de Estados Unidos.

El impacto ambiental de estos complejos, sin embargo, no se limita a las emisiones de dióxido de carbono. El primer problema es la electricidad: miles de servidores y, especialmente, los procesadores utilizados para entrenar y ejecutar modelos de IA requieren enormes cantidades de energía. La Agencia Internacional de la Energía calcula que los centros de datos consumieron unos 415 TWh en todo el mundo en 2024 y prevé que esa cifra se duplique hasta 2030.

El segundo problema es el calor. La electricidad utilizada por los procesadores acaba transformándose en energía térmica, por lo que las instalaciones necesitan sistemas de refrigeración permanentes. Estos consumen a su vez electricidad y, dependiendo de la tecnología empleada y de las condiciones locales, pueden requerir grandes cantidades de agua. A ello se suma la construcción de edificios, subestaciones, líneas eléctricas y carreteras, así como la fabricación de servidores, chips y baterías.

Existe otro problema: cómo se genera esa electricidad. La expansión de la IA está obligando a buscar nuevas fuentes de energía y, en algunos lugares, a construir centrales de gas junto a los centros de datos. Esto puede convertir una demanda informática en una nueva fuente de emisiones contaminantes. La propia AIE advierte de que el crecimiento de los centros de datos está empezando a encontrarse con cuellos de botella físicos, desde transformadores y turbinas de gas, hasta conexiones a la red eléctrica.

Oposición estadounidense

Salem no es una excepción. En Nashville, Tennessee, una campaña del zoo contra un centro de datos situado junto a sus instalaciones reunió más de 563.000 firmas y terminó contribuyendo a la aprobación de una moratoria municipal. El desarrollador, DC Blox, ha demandado posteriormente a la ciudad.

En Utah, la oposición vecinal consiguió que el inversor Kevin O'Leary aceptara reducir a la mitad el tamaño previsto de su proyecto Stratos, que inicialmente contemplaba 40.000 acres, una superficie equivalente aproximadamente a la mitad de Salt Lake City.

Y en California, Monterey Park ha ido todavía más lejos: la ciudad aprobó una prohibición de nuevos centros de datos después de una campaña vecinal que llevó el asunto a las urnas.

La guillotina de Salem es más que una imagen llamativa. Es el símbolo de un conflicto que empieza a extenderse por Estados Unidos: la carrera por construir la infraestructura de la IA está chocando con los límites de la electricidad, el agua, el territorio y la paciencia de las comunidades que deben alojarla.


https://www.eleconomista.es/economia/noticias/14007721/08/26/la-guillotina-resurge-claves-para-entender-la-oposicion-a-los-centros-de-datos-para-la-ia.html