viernes, 8 de mayo de 2015

Estambul estiloso

Museo Istanbul Modern, en el distrito deTophane, en Estambul

Dos turistas ante el museo Istanbul Modern, referencia del arte contemporáneo en Tophane, en Estambul. / VICKI COUCHMAN



Galerías de vanguardia, tiendas de diseño y la noche más alternativa en una ruta por sus barrios de moda


Los muecines, minaretes, bazares, hamames y derviches de Estambul hace mucho que conviven con una ciudad moderna que disfruta de la gastronomía más innovadora, el arte contemporáneo, las galerías de vanguardia, las tiendas de diseño y la noche más alternativa. Estas son algunas de las pasiones turcas más actuales.

01 Los nuevos templos vanguardistas

En los últimos años Estambul ha asistido a un boom del arte contemporáneo. Gracias a la activa filantropía cultural de las dinastías industriales del país, que han reunido extraordinarias colecciones de arte, se están abriendo tanto nuevos museos como exposiciones y galerías. SALT, ARTER y el Istambul Modern son las tres grandes referencias del arte más actual, que han puesto una nota de vanguardia en una ciudad milenaria.
Restaurante de la galería SALT Galata, alojada en el histórico edificio del banco Otomano. / SELIN ALEMDAR
SALT Galata es un centro cultural instalado en un antiguo banco, con salas de exposiciones, un cine y una librería. Este vanguardista espacio es frecuentado por los más jóvenes, pero sobre todo por conservadores de museo, estudiantes y académicos. Tiene auditorio, biblioteca de arte, café y un elegante restaurante en la azotea.. Su hermano gemelo es el SALT Beyoglu, casi igual de impresionante, instalado en un edificio de viviendas de la década de 1850. En él se ha reunido el trabajo de artistas emergentes, tanto locales como internacionales.
La segunda referencia del arte contemporáneo es ARTER, un espacio de cuatro plantas que ocupa un edificio del siglo XIX en el que exponen grandes artistas internacionales. Pero la referencia imprescindible es el Istambul Modern, el museo fundado por la familia Eczcibas. Inaugurado en 2005, ocupa una enorme terminal naval reconvertida en Tophane, a orillas del Bósforo, y fácilmente accesible en tranvía desde Sultanahmet. Su magífica ubicación y su extensa colección de arte turco del siglo XX hacen que merezca la pena incluirlo en cualquier circuito turístico por Estambul. También cuenta con una bien surtida tienda de regalos, un cine con películas de autor y un estiloso café restaurante con magníficas vistas al Bósforo.

02 Clases de cocina y circuitos 'gourmet'

Puesto en el bazar de las especias, en Estambul. /VOLANTHEVIST
La cocina turca es auténtica cocina-fusión.Heredera de la mejor tradición culinaria de griegos, persas, árabes, otomanos y asiáticos, se elabora con ingredientes que nos hacen evocar viejos placeres de tiempos de los sultanes, incluyeno platos con nombres tan evocadores como muslos de dama, ombigo del harén o deleite del sultán. Los gastro-viajeros tienen en Estambul un auténtico paraíso y cada vez hay más interés por conocer sus secretos y aprender a elaborar sus suculentos platos. Por toda la ciudad proliferan los cursos de cocina, los paseos gastronómicos y los espacios gourmet.
Un ejemplo es Cooking Alaturka, un híbrido de restaurante y escuela de cocina, cerca de la Mezquita Azul, regentada por la chef holandesa Eveline Zoutendijk junto con su compañero turco Feyzi Yildirm. Sirve un sencillo menú de cuatro platos anatolios pero también funciona como cetro de formación, el primera (de lengua inglesa) que se abrió en Turquía. Ha adquirido prestigio por sus amenas clases, que son una estupenda introducción a la gastronomía turca y aptas tanto para novatos como para cocineros expertos. Los deliciosos resultados se degustan en forma de menú de cinco platos en el restaurante de la escuela.
Otra propuesta para visitantes gourmet son los circuitos gastronómicos que propone elTurkish Flavours. Suelen comenzar con una visita al bazar de las especias, así como a un mercado agrícola y al de productos frescos de Kadikoy, donde se realiza también un paseo por el barrio centrado enfocado a la comida callejera. La ruta concluye con una cena casera en un edificio de Beyoglu de 1880. También imparten clases de cocina centradas en platos turcos caseros tradicionales.
Para los más interesados en conocer a fondo todo lo que se cuece en Estambul resulta muy recomendable consultar Istambul Eats, un popular blog sobre la gastronomía tradicional de la ciudad que resulta un buen recurso para encontrar restaurantes y distritos culinarios. El equipo que lo elabora también dirige excelentes paseos culinarios por diferentes barrios de la ciudad, entre ellos el casco antiguo, el distrito de los bazares y Beyoglu. También ofrecen un circuito por el Karakoy Balik Paza y el mercado de productos frescos de Kadikoy; un día explorando Besiktas, Uskudar y Kuzguncuk, así como una visita al mercado más una clase de cocina en Kurtulus, cerca del Cuerno de Oro.

03 La nueva cocina turca

Comedor del restaurante Lokanta Maya, cerca del puerto de Karaköy, en Estambul. / MONIQUE JAQUES
Para comer bien, nos tenemos que olvidar de los barrios más turísticos y exóticos de Estambul, para explorar a las más frecuentados por los estambulitas más modernos. Con solo cruzar el puente Galata podremos descubrir los nuevos templos del buen comer en Beyoglu y los barrios del Bósforo. Los más caros y exclusivos están en la llamada Milla de Oro (Ortoköy y Kuruçesme), donde siempre queda la alternativa del brunch, tan de moda en la ciudad.
Tanto los críticos como los aficionados a la buena comida adoran los platos creados por la chef Didem Senol en Lokanta Maya, su estiloso restaurante cerca del puerto de Karaköy. Senol es autora de un famoso libro de cocina del Egeo, y su comida es ligera y sabrosa, en ocasiones peculiar y siempre fiable. Hay que reservar para la cena, pero el almuerzo es más barato e informal.
Balikçi Sabahattin es otra de las referencias gastronómicas de la ciudad, donde los turcos ricos se mezclan con turistas ávidos de disfrutar de su escueta carta de meze y pescados. La comida es la mejor de Sultanahmet y se come bajo un dosel de vegetación en el jardín. 
Datli Maya es otra de las buenas direcciones para gourmets y modernos. Es el último proyecto de Dilara Erbay, una fascinante e impredecible protagonista de la escena culinaria de la ciudad turca. Se trata de un pequeño café-panadería detrás de la mezquita Firuz Aga en Cihangir y está muy de moda. De su horno de leña salen tartas,lahmacuns (pizzas al estilo árabe), pides y böreks, además de pan. Todo regado con tazas de té servidas de un viejo samovar. 

04 Las nuevas delicias turcas

Mostrador de la tienda 'gourmet' Lokum Lokum, en el barrio de Kuruçeme, en Estambul.
No hay turista que no se vaya de Estambul sin una cajita de delicias turcas. Pero en lugar de comprarlas en el bazar o en cualquier tienda de barrio, los turistas gourmet deben animarse a descubrir Lokum Lokum. El lokum (delicia turca) se vuelve arte en esta boutique, en el límite de Kuruçeme con Aranavutköy. La propietaria, Zeynep Keyman, pretende recuperar las exquisiteces, sabores, conocimiento y belleza de los productos turco-otomanos, como el lokum, caramelos tradicionales akide, agua de colonia y velas perfumadas. Con sus bonitos envoltorios son regalos perfectos.

05 De compras más allá del Gran Bazar

Una de las creaciones de la diseñadora Özlem Tuna. /OZLEMTUNA.COM
Ir al Gran Bazar es casi obligatorio, pero Estambul sorprende con tiendas de diseño por todos sus barrios. Como Tulu, una tienda de accesorios modernos para el hogar. Su propietaria, la estadounidense Elizabeth Hewitt, coleccionista y diseñadora textil, ofrece cojines, ropa de cama y otros artículos inspirados en los tejidos de Asia central, a lo que hay que añadir su selección de muebles, telas y objetos fabricados en Uzbekistán, India, Japón e Indonesia.
Özlem Tuna es la referencia del diseño contemporáneo turco. Creadora de estilosas joyas y artículos del hogar, que vende en su taller, sus piezas tienen formas y colores que hacen referencia a la ciudad (tulipanes, gaviotas, oro, azul del Bósforo), como cuencos de hammam, juegos de café y té, bandejas, anillas, pendientes y collares.

06 Hipters, bohemios y gente chic

Club Babylon, la principal sala de conciertos de Estambul.
La noche estambulí se vive en clubs de jazz, terrazas con vistas para tomarse una copa y algunos clubs con actuaciones en directo. No falta el ambiente bohemio, las tribus urbanas al estilo europeo o las referencias a su tradición más clásica revestidas con nuevos aires.
Vale la pena pasar, antes de cenar, por el Mikla para disfrutar de la panorámica que ofrece este estiloso bar de azotea, quizá una de las mejores de Estambul. Tras beber algo se puede bajar a comer al restaurante donde el famoso chef Mehmet Gürs, maestro de la cocina Mod Med y los acentos turcos, propone platos sean inolvidables. Las vistas son de lujo y el entorno también. 
Pero los que quieran ver y ser vistos, deben de ir al 360, el bar más famoso de Estambul y con razón. Si se consigue un taburete en la terraza, las vistas son extraordinarias. Los viernes y sábados se transforma en discoteca a partir de la medianoche.
Por su parte, los hipsters del centro tienen su buque nodriza en el MiniMüzikHol (MMH), un local pequeño y un poco grunge cerca de Tasksim. Organiza la mejor fiesta de baile de la ciudad los fines de semana, así como conciertos de músicos turcos e internacionales entre semana.
Y los que quieran conocer la noche más animada, tienen que ir al Babylon, la principal sala de conciertos de Estambul que atrae a muchedumbres desde 1999 y no decae. El ecléctico programa incluye grandes artistas internacionales, sobre todo en temporada de festivales. Casi toda la acción sucede en el club, pero también hay un lounge con DJ al que se accede por Jurnal Sokak.

07 Beyoglu bohemio

Sala de la galería Mana, en el distrito de Beyoglu, en Estambul.
Las calles que salen de Istiklal Caddesi son territorio tradicional de artistas y creadores, y están repletas de galerías, talleres, cafés, bares yboutiques. Este camino lleva hasta el enclave de expatriados de Cihangir, a lo largo de las tortuosas de Cukurcuma y las calles musicales de Tünel.
Un paseo por Galata y alrededores nos descubrirá este antiguo barrio fortificado por los comerciantes genoveses en el siglo XIV. Hoy está lleno de rincones bohemios entre sus calles empedradas. La gente del mundo del arte y de la moda suele frecuentar el Mavra, un tranquilo y chic café que sirve sándwiches, hamburguesas y buenas pastas.
Paseando por estas calles encontraremos también lugares como Galery Mana, quizá la más interesante de las muchas galerías de arte comercial aparecidas en los últimos años. Situada en un molino harinero reconvertido del siglo XI, en medio del enclave más de moda de la ciudad, su catálogo de artistas incluye nombres emergentes del panorama nacional o internacional, como Abbas Akhavan y Deniz Gül, así como creadores ya consolidados, como Sarkis.
Emel Guntas es un icono del estilo de Estambul, y su tienda Hiç, en la frontera entre Galata y Tophane, es la favorita para los expertos en diseño. Entre sus piezas artesanales hay muebles, cojines, alfombras, kilims, bufandas de seda, porcelana, fieltro, cuadros y fotografías. 
Y para una buena comida, podemos descubrir el Meze by Lemon, donde el chef Gençay Üçok crea algunos de los platos turcos modernos más interesantes de la ciudad, que sirve en este restaurante íntimo frente al Pera Palace Hotel. En lugar de los platos principales se aconseja optar por el menú degustación o ceñirse a los maravillosos meses.

08 Moda a la última

Tiendas de ropa en Beyoglu, el distrito 'trendy' de Estambul. / JOHN WREFORD
Bahar Korçan fue la pionera en trasladar la comunidad de diseñadores a Galata y su tienda con techos altos, arañas y un escaparate siempre llamativo es una de las más bonitas de Serdar Ekrem Sokak. Sus colecciones se caracterizan por diseños ultra femeninos, extravagantes toques de color y delicados tejidos. 
Otra de las tiendas de moda es la de Arzu Kaprol, que recibe elogios por todo el país gracias a sus fantásticos diseños. Sus colecciones de ropa y accesorios de mujer traspasan fronteras y se dejan ver en los desfiles internacionales y tiendas como Harrods, en Londres. En su tienda de Beyoglu exhibe su elegante colección prêt-à-porter.
Muchas de las tiendas más elegantes de la ciudad se encuentra alrededor del hotel W Istambul, cerca de Dolmabahce Palace. Son sobre todo boutiques enfocadas a la moda, pero hay algunas especializadas en ropa de cama y artículos de baño, comoHaremlique, un negocio autóctono.

09 Jazz a la turca

Escenario del Nublu Istambul, local de jazz ultra cool en los bajos del hotel Gradiva, en Estambul.
Si estamos saturados de danza del vientre y música oriental, la alternativa pasa por cualquiera de los locales nocturnos que proliferan en Beyoglu y la Milla de Oro, entre Ortaköy y Kuruçesme. No faltan clubs de jazz con grandes figuras mundiales, como el Istambul Jazz Center, que no es precisamente barato. Otro de los clásicos es el Nardis Jazz, un íntimo y veterano local cerca de la Torre Galata. Aquí conviven amateurs y figuras internacionales.
La tercera referencia imprescindible es el Nublu Istambul, un local ultra cool en los bajos del Gradiva Hotel, dirigido por el compositor y saxofonista Ilhan Ersahin, residente en Nueva York. El club cierra en verano, pero el resto del año tiene un programa animado e imprescindible.

10 Espacios para el nuevo arte

Aparte de las ya citadas (ARTER, SALT, Istambul Modern o la galería Mana), la ciudad crea constantemente nuevos espacios que dan un salto al vacío y en el tiempo; desde la tradición otomana y los harenes del palacio Topkapi hasta los últimos representantes del arte vanguardista y pluridisciplinar. Entre los mejores espacios para conocer el Estambul más actual está Rodeo, en Tophane, considerado como uno de los mejores espacios de arte de la ciudad: una selección de artistas locales de gran calidad y de la vanguardia internacional. Aquí se puede encontrar un poco de todo, desde instalaciones originales con decenas de colores reflejados sobre el agua, a piezas recontextualizadas sacadas de viejos libros y álbumes de fotos. Se completa con actuaciones musicales de vanguardia.
Terraza del bar 360, en la azotea del edifico Misir Aparmani, del siglo XIX, en el barrio de Istiklal Caddesi, en Estambul. / 360ISTANBUL.COM
Otro lugar que no hay que perderse es Misir Aparmani, un hermoso edificio de apartamentos del siglo XIX que preside el barrio la Istiklal Caddesi, en Beyoglu. Aquí están el famoso 360 bar pero también una de las mejores galerías de la ciudad,Galerist. Durante la última década ha acogido exposiciones de moda, diseño, fotografía o pintura hiperresalista. Todo muy cool.
En un entorno más verde que Tophane y más tranquilo que Beyogul, la galería Santral es una buena apuesta para una parada cultural si hacemos un viaje en barco por el Cuerno de oro. Los temas de exposición son de lo más ecléctico, desde la arquitectura alemana al arte contemporáneo colombiano. Esta enorme central eléctrica otomana convertida en espacio para el arte, y en campus universitario (Bilgi Universiteti), destaca con sus estructuras de acero y cristal. Por la noche, iluminados, se llenan de vida.
No conviene pasar por alto el Museo Pera, inaugurado hace diez años y a muy cerca del victoriano hotel Pera Palace. Si bien su colección principal consiste en pinturas orientalistas y azulejos otomanos, no hay que perderse las exposiciones temporales, de primer orden, con obras de, Picasso, Chagall o Botero. 
Más información en la guía Estambul de cerca y en www.lonelyplanet.es

http://elviajero.elpais.com/elviajero/2015/05/06/actualidad/1430918157_593365.html

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