viernes, 9 de mayo de 2014

Cinco cosas que quizás no sabe de su cepillo de dientes

 
 
 
No sólo se trata de cepillarse los dientes tres veces al día -o después de cada comida- para tener una buena higiene bucal. El instrumento para limpiar la boca y los hábitos en el baño también juega un papel muy importante a la hora de mantener una boca sana.
 
El cepillo de dientes hay que tratarlo con mucho respeto, pues puede ser un foco de gérmenes, incluyendo bacterias intestinales y gérmenes fecales.
 
Del mismo modo, del lugar en que se guarda y cómo se guarda depende que haya más o menos microorganismos en las cerdas que después entrarán a la boca y pasarán por los dientes, encías y lengua.
La doctora Maria Geisinger, profesora de periodoncia de la Escuela de Odontología de la Universidad de Alabama ofrece cinco cosas que quizás le sorprendan de su cepillo de dientes.
 

1. Hogar de microorganismos

En una entrevista publicada en la revista de la Universidad, Geisinger explica que en la cavidad oral albergan cientos de distintos microorganismos que se pueden transferir al cepillo de dientes durante el uso.
Algunos de ellos serían estafilococos, bacterias coliformes, pseudomonas, levadura, bacteria intestina y gérmenes fecales.
"La mayoría de los cepillos se guardan en los baños, que hace que estén expuestos a microrganismos intestinales", señala.
Estos organismos -según la experta- se pueden transferir por una ruta oral.
"Y el número de microorganismos puede variar mucho de indetectable a una colonia de un millón de unidades formadoras de colonia".
 

2. Del inodoro al cepillo

¿Puede la bacteria del inodoro saltar al cepillo? Geisinger dice que la respuesta corta es "sí".
"Las bacterias entéricas, que en su mayoría ocurren en los intestinos, pueden pasar a los cepillos y terminar en la boca".
Esto sucede cuando la persona, después de ir al baño no se lava las manos antes de manipular el cepillo. Incluso, puede ocurrir si no se limpia bien las manos.
Aunque la responsabilidad de tener unas cerdas libres de bacteria no reside sólo en el usuario. Puede haber estos microorganismos antes de comprarlos o de retirar el cepillo del empaque.
"No es un requerimiento que sea empaquetado de una forma estéril", agrega.
 

3. Lugar de descanso

La Asociación Estadounidense Dental recomienda que el cepillo no se guarde en un contenedor cerrado o que se cubra.
"Esto se debe a que un ambiente húmedo es más propenso para el crecimiento de microorganismos", explica la experta.
Los especialistas sugieren guardar los cepillos en forma vertical y -de ser posible- dejarlos secar hasta el siguiente uso.
"Si se almacena en el lugar más de un cepillo, mantenerlos separados puede ayudar a prevenir la contaminación cruzada", aconseja Geisinger.
 

4. Limpiar al que limpia

A fin de asegurar una buena limpieza bucal -y evitar que a la boca salten microorganismos de otras partes- la profesora Geisinger recomienda enjuagar a fondo los cepillos con agua potable después del cepillado.
Esto permitirá retirar todos los restos de pasta de dientes y de comida que queden atrapado entre las cerdas.
La experta también aconseja empapar los cepillos en un enjuague bucal antibacterial. "Se ha demostrado que disminuye el nivel de bacteria que crece en los cepillos".
No obstante, los cepillos, por muy bien cuidados que estén, tienen un período de vida útil, que puede variar entre los tres y cuatro meses o cuando las cerdas se deshilachan, "lo que ocurra primero".
Aunque si la persona ha estado enferma, la especialista aconseja cambiar de cepillo una vez recuperado.
 

5. Cuatro pasos

Maria Geisinger ofrece en la entrevista cuatro consejos que se pueden seguir para ayudar a conseguir una mejor higiene bucal y evitar -o al menos limitar- algunas de las causas de acumulación de bacteria en el cepillo.
La primera sería utilizar enjuague bucal antibacterial antes del cepillado. "Esto puede disminuir considerablemente la carga de bacteria en la boca y por consiguiente reducir los microorganismos que terminan en las cerdas tras el cepillado".
Le sigue limpiarse la boca con regularidad. "Es especialmente importante para aquellos con enfermedades periodontales, pues la bacteria oral presente en sus bocas pueden entrar en el flujo sanguíneo durante las actividades diarias, como comer, masticar chicle o cepillarse los dientes".
La experta reitera la importancia de lavarse las manos "después de utilizar el inodoro y antes de agarrar el cepillo. "Esto reduce las probabilidades de una contaminación fecal oral".
Y por último, no hay que compartir el cepillo de dientes. "Esto parece una obviedad, pero una buena cantidad de parejas admiten que comparten el cepillo".
Esto significa que se comparten las bacterias en los cepillos. "Incluyendo aquellas que causan caries y enfermedades periodontales".

BBC Mundo, Salud   @bbc_ciencia   Última actualización: Jueves, 8 de mayo de 2014

jueves, 8 de mayo de 2014

Por cuarto año consecutivo, Australia es el mejor país para vivir

 
 
Le siguen Noruega y Suecia. Así lo revela el índice para una vida mejor de la OCDE, fijándose en 11 parámetros, como la vivienda, la salud, la educación o la seguridad.
 
Lo que más valora España es la salud, que tiene un 8,7 sobre 10, aunque está por debajo de la media en el resto de indicadores.
 
 
Si nos preguntaran cuáles son los indicadores que hacen que un país sea perfecto, contestaríamos que una vivienda digna, facilidad para encontrar empleo, unos ingresos justos o un sistema de salud fiable. La Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) lleva cuatro años recogiendo las opiniones de ciudadanos de 180 países que valoran cómo se vive en el suyo, puntuando, del 1 al 10, 11 parámetros: vivienda, ingresos, empleo, comunidad, educación, medio ambiente, compromiso cívico, salud, satisfacción, seguridad y balance entre trabajo y vida. Y así se crea el Índice para una vida mejor, que lleva cuatro años dando el mismo resultado: Australia es el mejor país para vivir, seguido de Noruega y Suecia.
Ninguno de los campos puntuados de estos tres países tiene una puntuación menor de 7. Y se entiende: en Australia, el ingreso familiar per cápita es de 31.197 dólares al año, más que el de la media de países (23.938 dólares) y más del 72% de las personas entre 15 y 64 años edad tienen un empleo remunerado, trabajando menos horas al año que la media (1.728 frente a  1765, según la OCDE). El nivel educativo también está por encima de la media. En el último informe del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), el estudiante australiano obtuvo 514 puntos en lectura, matemáticas y ciencias, mientras que el estudiante medio de OCDE sacó 497. En el compromiso cívico también ganan: el 93% de los australianos creen conocer a alguien en quien pueden confiar, y la participación electoral, una medida de la confianza pública en el gobierno, fue del 93% durante las recientes elecciones.
 
Los australianos están más satisfechos con su vida que la media de la OCDE: el 83% dicen tener más experiencias positivas en un día normal que negativas. La media está en 76%. Los australianos son felices, además de por todos estos indicadores, por las condiciones del país: un clima templado en gran parte del año, sol casi los 365 días (Australia es uno de los continentes más secos), y con algunos de los parajes naturales más impresionantes del mundo: la gran barrera de coral, el Uluru o el desierto de los Pináculos.
 
Bajando considerablemente la temperatura al termómetro, el segundo y tercer puesto lo ocupan Noruega y Suecia, cuyos indicadores no bajan del 6. Los noruegos están satisfechos con la vida en su país. En este aspecto, se puntúan en un 9,7 sobre 10, y valoran el empleo con un 9,2, lo que se apoya en los datos: el 83% de los noruegos entre 15 y 64 años tiene un empleo remunerado. En Suecia, la puntuación más alta la tiene el medio ambiente, con un 9,8 sobre 10. Y sí, el nivel de partículas contaminantes en el aire es mucho más bajo que el promedio de la OCDE (10,2 microgramos por metro cúbico frente a 20,1 de media de la OCDE).
 

España, orgullosa de su sistema de salud

Lo que más valoramos es la salud, que la puntuamos con un 8,7 sobre 10. En España, la esperanza de vida al nacer es de 82 años, dos años más que el promedio de la OCDE de 80. Y eso que registramos niveles de contaminación más altos que la media: en España tenemos 23,7 microgramos por metro cúbico de partículas contaminantes en el aire, frente al 20,1 que tiene la media de la OCDE.
 
Aunque el dinero no puede comprar la felicidad, es un medio importante para lograr estándares de vida más elevados. En España, el ingreso familiar disponible neto ajustado promedio per cápita es de 16.361 euros al año, cifra ligeramente menor que el promedio de la OCDE de 17.174 euros al año. Pero la brecha entre los más ricos y los más pobres es considerable; la población que ocupa el 20% superior de la escala de ingresos gana más de seis veces lo que percibe la población que ocupa el 20% inferior.
 
El empleo lo suspendemos con un 2,6, y no estamos equivocados: alrededor del 56% de las personas entre 15 y 64 años de edad en España tienen un empleo remunerado, cifra menor que el promedio de la OCDE de 65%.
 
El compromiso cívico lo aprobamos con un 5 raspado. En esto influye la poca confianza que tenemos en las instituciones políticas: la participación electoral en las pasadas elecciones fue de un 69%, por debajo de la media de la OCDE (76%).
 
Todo esto hace que estemos insatisfechos y que suspendamos en este campo, con un 4,7. Según los datos de la OCDE, el 65% de los españoles dicen tener más experiencias positivas en un día normal (sentimientos de paz, satisfacción por sus logros, gozo, etc.) que negativas (dolor, preocupación, tristeza, aburrimiento, etc.). Esta cifra es menor que el promedio de la OCDE de 76%.
 

Diferencias culturales

Los resultados del informe también revelan las diferencias culturales de cada país, qué campos son los más importantes para cada uno, y cómo, a pesar de la distancia geográfica y cultural, muchos países que aparentemente no tienen nada que ver, miden la calidad de vida de un país dando importancia a los mismos aspectos. Así, por ejemplo, sabemos que lo que más valoran los japoneses es la seguridad o que para los latinoamericanos es deseable vivir en un país con unos buenos niveles de educación. Los daneses, los alemanes, los sudafricanos y los suizos valoran la calidad de vida de un país según el nivel de felicidad de sus habitantes, y lo que más valoran en Alemania, Austria, Eslovenia, Estonia, Finlandia y Nueva Zelanda es el medio ambiente.


Inés Vila   miércoles, 07/05/14 - 14:48
 

Diez tecnologías emergentes que cambiarán el mundo

 
Las dos monas nacidas en China cuyo genoma fue editado con la técnica CRISPR


 
Creatividad y estar dispuesto a darse el gran castañazo si la cosa no funciona. Son los dos requisitos imprescindibles que Jason Pontin, director de la MIT Technology Review, considera indispensables para dar solución a uno de los grandes problemas que la tecnología busca resolver para el ser humano.
 
“Cada año destacamos 10 tecnologías que creemos tendrán un profundo impacto sobre la sociedad. Este año, cada avance es la solución a un problema antiguo, y en algunos casos ha aparecido tras décadas de frustración”. Así introduce Pontin su lista de las diez tecnologías emergentes del año 2014.
 
 
1. 'Drones' agricultores
 
En un mundo cada vez más superpoblado, mejorar la gestión de los alimentos y el agua es uno de los factores clave para mantener el crecimiento sostenible de la población. En esta misión, una nueva generación de 'drones' para la agricultura fáciles de usar, baratos y equipados con cámaras pueden servir para realizar un seguimiento pormenorizado de las cosechas y mejorar el consumo de agua.
 
Es algo que se está haciendo cada vez más habitual entre los grandes agricultores de los países desarrollados, pero también en muchos países en vías de desarrollo (algunos con tecnología española). Estas aeronaves se pilotan de forma autónoma gracias a un GPS y una cámara estándar. El software con el que se maneja la recogida de datos permite pintar un mapa de alta resolución de la extensión de los cultivos. Así, pueden ver una cosecha desde el aire, descubriendo posibles problemas de riego, plagas u hongos que no se ven desde el suelo.
 
La aparición en escena de estos robots y su progresiva implantación se deben a avances en distintas tecnologías que se están haciendo cada vez más comunes, perfeccionando sus características: sensores diminutos (acelerómetros, giroscopios, sensores de presión…), pequeños módulos GPS, pequeños procesadores cada vez más potentes. El uso de estos componentes en teléfonos inteligentes ha mejorado sus prestaciones y abaratado su precio.
 
 
2. ‘Smartphones’ ultraprivados
 
El 21 de enero, durante las manifestaciones en la Plaza de la Independencia de Kiev, los manifestantes recibieron en su móvil un mensaje: “Estimado suscriptor, estás registrado como participante en un disturbio de masas”. Es imposible ser más claro: desde nuestros teléfonos nos vigilan.

Como respuesta, toda una nueva generación de teléfonos móviles que subrayan la importancia de la privacidad y los sistemas de seguridad está asomándose al mercado. Los usuarios desconfían de los gobiernos, de las grandes corporaciones o incluso de los comercios locales que a través de sus móviles pueden querer saber más de lo que estamos dispuestos a compartir.
 
Por eso han surgido sistemas de encriptación y cifrado con los que podamos hacer llamadas o enviar mensajes impidiendo (o al menos dificultando) que otros los lean. Modelos como Blackphone se venden con la configuración de seguridad reforzada, de forma que no haya fugas de datos del usuario. Este tipo de tecnología, que lleva tiempo empleándose para sistemas militares o de alto nivel corporativo, cada vez está más en las manos de los usuarios de a pie.
 
 
3. Chips neuromórficos
 
Hoy en día, los ordenadores utilizan la arquitectura von Neumann, que transporta los datos entre el procesador central y los chips de memoria en secuencias lineales de cálculos. Ese método funciona sin problemas para trabajar con números y programas escritos con precisión, pero no sirven para procesar imágenes o sonidos y darles sentido. Cuando en 2012 Google presentó un software que había aprendido a reconocer gatos en vídeo necesitó 16.000 procesadores para llevarlo a cabo.

Para mejorar su rendimiento hay que incluir más transistores que sean cada vez más rápidos, lo que a su vez aumenta la temperatura, limitando la velocidad de los chips. Eso detiene el progreso hacia la creación de dispositivos que procesen eficazmente imágenes, sonidos y otras informaciones sensoriales y que luego las apliquen a tareas como el reconocimiento facial o la navegación.
Los chips neuromórficos intentan replicar la forma en la que el cerebro procesa la información, es decir, en paralelo y de forma simultánea, a medida que las neuronas y sinapsis responden a los estímulos sensoriales. A medida que aprendemos cosas nuevas, las neuronas también cambian, algo que estos chips también harían, incorporando los modelos de redes neuronales.
Por el momento, estos chips están muy lejos de tener la misma capacidad que tiene nuestro cerebro, pero sí que deberían ser desde hoy mismo mucho más rápidos que los ordenadores actuales al tratar datos sensoriales y aprender de ellos.
 
 
4. Edición genómica
 
En la provincia china de Yunnan se ha llevado a cabo un experimento clave en el desarrollo de la genética: la gestación y el nacimiento de dos monas con mutaciones genéticas muy precisas, determinadas por los investigadores.

Las monas gemelas fueron concebidas mediante fertilización in vitro. Los científicos utilizaron un método de manipulación del ADN denominado CRISPR para modificar los óvulos fertilizados, y así editar tres genes distintos. Los óvulos fueron después implantados en una madre de alquiler. Esta es la primera vez que se utiliza este método en primates, abriendo la posibilidad de estudiar en el futuro enfermedades humanas complejas modeladas y desarrolladas en monos.
 
Esta técnica, desarrollada durante años por científicos de la Universidad de Berkeley, Harvard y el MIT es una ventaja, ya que permite hacer cambios genómicos precisos con facilidad, aunque no está exenta de dilemas morales. Desde un punto de vista técnico, sería posible hacer lo mismo en óvulos humanos y manipular bebés genéticamente, algo que sin embargo está muy lejos de los objetivos de los científicos que la han creado, y que no sería si quiera algo sencillo de conseguir.
 
 
5. Robots ágiles
 
Caminar es una actividad biomecánica más compleja de lo que parece. Cada paso requiere equilibrio y capacidad de adaptación, y por ello los robots no han aprendido a caminar con éxito. Hasta ahora.
 
La compañía Boston Dynamics ha desarrollado recientemente Atlas, un robot humaniode que puede caminar a través de terrenos accidentados y correr sobre una superficie plana. No es el primero que logra andar, pero sí el primero que ajusta el equilibrio rápidamente. De la misma forma que los humanos recuperamos instintivamente el equilibrio desplazando el peso de nuestro cuerpo y recolocando las piernas para no caernos, el robot percibe su propia inestabilidad y se endereza rápidamente.
 
Esta tecnología lo hace un buen candidato a trabajar sobre el terreno. Estos robots podrían ser de mucha ayuda para colaborar en operaciones de rescate, así como otras labores más cotidianas: ayuda a personas mayores y dependientes en su entorno diario. De momento, es un dispositivo caro y ruidoso que funciona con un motor diésel, por lo que no está pensado para meterlo en una casa, pero es un firme candidato para hacerlo en un futuro.
 
 
6. Oculus Rift
 
Hace pocas semanas conocíamos la noticia: Facebook compraba la pequeña Oculus VR por 2.000 millones de dólares. Tras el bombazo de la compra de WhatsApp, la cosa no parecía tan relevante, pero que la empresa de Zuckerberg apuntase hacia esta startup dedicada a la tecnología de la realidad virtual no es un hecho sin importancia. Suponía su salto a la primera división de la actualidad tecnológica.
 
El producto (aún no comercializado) se llama Oculus Rift y en Teknautas ya hemos tenido ocasión de probarlo. Se trata de un casco de realidad virtual para jugar a videojuegos como si estuviésemos dentro de uno. O eso era al principio, porque las aplicaciones surgen como las setas y seguir confinando el invento al sector de los videojuegos es quedarse muy corto. Nuevas formas de comunicación, teleconferencias, compras online, ocio, visitas a lugares remotos o pasados… Las posibilidades solo están empezando a vislumbrarse.
 
Detrás de Oculus VR está Palmer Luckey, de 21 años, que hace cinco años diseñó el primer prototipo funcional de su invento en, como no podía ser de otra forma, su garaje. Se espera que la versión comercial definitiva llegue entre finales de 2014 y principios de 2015, con una resolución superior a 1920x1080 píseles por ojo y con problemas previos resueltos, como la tendencia a causar mareos o la pobreza de los paisajes a explorar.
 
 
7. Colaboración móvil
 
El software que la mayoría de los profesionales utilizan para llevar a cabo su trabajo ha sido el último en llegar a la fiesta de las aplicaciones móviles, en un momento en el que cada vez más gente trabaja desde su smartphone o tableta. Sin embargo, ya está aquí, y se está adaptando rápidamente no solo a los nuevos dispositivos sino a una nueva forma de interaccionar y colaborar que es más continua y fragmentada. Ya no enviamos emails, enviamos whatsapps (y similares).
 
Las aplicaciones que utilizan la nube permiten a los distintos usuarios mantener los resultados del trabajo sincronizados, incluso cuando varios trabajan a la vez sobre el mismo documento. Algunos lo hacen dividiéndolos por párrafos, palabras o incluso caracteres, creando bases de datos fáciles de manipular y combinar.
 
Pero no es solo eso lo que demandan los profesionales. Tan importantes son los documentos resultado del trabajo como la comunicación que se genera en torno a ellos, que hasta ahora se perdía en forma de comentarios al pie o correos electrónicos. Las nuevas apps capturan esa conversación y la ponen a la misma altura que los documentos. Eso que antes se decían los compañeros mirándose por encima de la pantalla del ordenador y que la deslocalización de las oficinas había puesto en peligro, es recogido y puesto en valor por estas nuevas herramientas.
 
 
8. Microimpresión en 3D
 
Mientras esperamos a que la impresión en 3D se convierta en la revolución industrial que muchos predicen y que no parece terminar de llegar, los científicos han dado un paso más allá, utilizando esta técnica a nivel microscópico para crear entre otros tejidos biológicos con vasos sanguíneos incluidos.
 
La mecánica es la misma: por la boquilla de la impresora se deposita el material capa a capa creando formas complejas a voluntad. Pero en vez de plástico o aleaciones metálicas, se utiliza una amplia variedad de materiales, desde células vivas hasta semiconductores, interesantes por sus propiedades mecánicas, ópticas o conductivas.
No hace mucho que científicos de Princeton lograron imprimir una oreja biónica, que combinaba tejido biológico y componentes electrónicos. En Cambridge, otro equipo utilizó esta tecnología y células retinianas para crear un tejido ocular complejo. Las posibilidades no se quedan ahí: electrodos microscópicos para diminutas baterías de ión-litio, sensores sobre parches de plástico que detecten lesiones en los músculos de los deportistas, tejidos biológicos con su correspondiente red de vasos sanguíneos. Con todo esto en mente, la idea de imprimir un riñón o un hígado aún está lejos, pero se acerca poco a poco.
 
 
9. Un atlas del cerebro
 
A principios del siglo XX, el anatomista alemán Korbinian Brodmann estableció una división del córtex cerebral humano, según la estructura y organización de las secciones observadas bajo el microscopio. Esa ha sido la guía del cerebro que se ha utilizado desde entonces hasta hoy, con algunos cambios menores.

Pero se están desarrollando en la actualidad dos grandes proyectos a nivel internacional sobre el estudio del cerebro, el Proyecto Europeo del Cerebro Humano (que busca crear una simulación informática de la actividad de este órgano) y la Iniciativa US BRAIN (que quiere crear una imagen de cómo ocurre esa actividad), que se beneficiarán de un nuevo recusto: los mapas detallados de la estructura del cerebro y sus regiones.
Científicos alemanes y canadienses han producido un atlas en 3D del cerebro con una resolución hasta 50 veces mayor que mapas similares anteriores. Para crearlo, un trabajo que ha llevado más de 10 años, se diseccionó un cerebro en láminas muy finas, se tintaron las secciones y se sacaron imágenes planas con un escáner. Con ayuda de superordenadores se montaron las imágenes reconstruyendo de nuevo el cerebro. El nivel de detalle alcanza los 20 micrómetros, el tamaño aproximado de muchas células humanas. El resultado es un modelo del cerebro a través del que se puede navegar, haciendo zoom para ver la colocación de células y tejidos.
 
 
10. Energías eólica y solar inteligentes
 
Si las energías renovables quieren seguir ganando relevancia en el consumo energético mundial, es indispensable tratar el problema de su intermitencia. Demasiado está en juego para arriesgarse a una caída en la producción. Por eso se están poniendo en marcha proyectos que integran las posibilidades del big data en estas tecnologías.
Por ejemplo, un parque eólico en el que las turbinas registran cada pocos segundos la velocidad del viento y su potencia de salida. Cada pocos minutos envían esos datos a la central, donde un software procesa los datos, junto con otros provenientes de satélites y estaciones meteorológicas, para realizar previsiones eólicas precisas que potencian su uso y reducen su coste.
 
Esto es así porque permite a las compañías salvar el problema de la intermitencia. Las empresas que manejan energía eólica en grandes cantidades necesitan tener como apoyo plantas de reserva, generalmente basadas en energías fósiles, para hacer frente a una eventual caída del viento. Esas plantas de reserva son caras y contaminantes, de modo que una previsión acertada que permita hacer cálculos con mayor previsión podría ser una gran ventaja ya que reduciría la dependencia de esas plantas. Del mismo modo, la recogida de datos en las plantas solares permitiría un mejor manejo de las previsiones y soluciones de reserva más ajustadas a las necesidades reales.



Ampliando el lenguaje de Dios

 

Científicos de California crean una bacteria con tres pares de bases de ADN en lugar de los dos naturales

El avance multiplica las aplicaciones de la biología sintética y plantea el debate de las patentes de seres vivos



“Estamos aprendiendo el lenguaje con el que Dios creó la vida”, dijo Bill Clinton al presentar el primer borrador del genoma humano en el año 2000. De ser así, los científicos acaban de ampliar el lenguaje de Dios. El código genético natural está compuesto de solo dos pares de bases (el par A-T y el par G-C). Floyd Romesberg y sus colegas del Instituto Scripps en La Jolla, en California, han añadido ahora el par artificial d5SICSTP-dNaMPT. Ese tercer par de bases (o de letras) puede replicarse e incorporarse en el ADN de una bacteria sin ser reconocido como una anomalía, lo que demuestra que un organismo puede propagar establemente un alfabeto genético expandido, con tres pares de bases en lugar de los dos naturales.
 
La creación de vida artificial se acerca así un paso más, después de la creación de los genomas completos de una bacteria y de un cromosoma de la levadura, en ambos casos a partir de productos químicos de bote. Pero el nuevo avance plantea cuestiones inéditas, y no solo para los ingenieros. Por ejemplo, como el alfabeto ampliado permite construir genes y proteínas con componentes nunca vistos en la naturaleza, ¿se pueden patentar seres vivos con estas letras artificiales?
 
A estas alturas del siglo XXI sigue sin estar claro que haya leyes universales de la biología, pero si alguna puede aspirar a ese título es la naturaleza de la información genética. Desde la más humilde bacteria hasta el lector de este artículo, todos los seres vivos del planeta Tierra utilizan para ese propósito la doble hélice del ADN y un código genético de cuatro ‘letras’ (a, g, t, c), las cuatro bases o nucleótidos con que se escribe todo texto biológico, o “el lenguaje de Dios”, en la peculiar nomenclatura del presidente Clinton.
 
Ese lenguaje de cuatro letras ha resultado muy servicial a los seres vivos desde hace al menos 3.500 millones de años. Pero la razón, sabemos ahora, no es que sea el único posible, porque la bacteria creada por Romesberg y sus colegas parece funcionar igual de bien con seis letras que con las cuatro naturales. Animados por este hecho, los científicos ya están pensando en añadir aún más bases artificiales al código genético de sus criaturas. Aunque no es eso, desde luego, lo que más prisa les corre.
 
El trabajo de Romesberg, que se presenta en Nature, es una prueba de principio, pero tanto él como otros expertos en la emergente disciplina de la biología sintética –el diseño de organismos a partir de principios básicos— lo consideran un gran paso adelante. Creen que facilitará mucho los objetivos a corto plazo de esta tecnología, que son la síntesis de medicamentos, la producción de biocombustibles, la alimentación y la regeneración de los entornos dañados por toda clase de vertidos.
 
La biología sintética pretende crear desde cero sistemas biológicos –como circuitos genéticos, bacterias y células superiores— que no existen en la naturaleza, y que están diseñados para algún propósito práctico concreto. Pese a ser un campo de investigación con apenas 10 años de historia, ya se ha apuntado algunos logros: bacterias que funcionan como biosensores; otras que sintetizan artemisina (un fármaco contra la malaria), y una serie de fagos (virus bacteriófagos, o que infectan a las bacterias) diseñados para disolver los biofilms que forman los microorganismos.
 
Entre las perspectivas más inmediatas, los biólogos biosintéticos se plantean facilitar la producción de más fármacos –cuyas rutas sintéticas son a veces de una complejidad mareante, y de un precio disuasorio—, y también etanol y otros productos útiles como combustibles. “La capacidad de construir organismos fotosintéticos puede llegar incluso a permitirnos utilizar la luz solar como la fuente de energía última, y el dióxido de carbono (CO2) como la única fuente de carbono”, dice el bioquímico Andy Ellington, de la Universidad de Texas en Austin.
 
Entender el avance de Romesberg y su equipo de La Jolla requiere un somero repaso de los elementos de la biología molecular. La doble hélice del ADN consiste en dos muelles imbricados entre sí (‘hélice’ no es más que el nombre matemático de un muelle). A lo largo de cada muelle discurre la secuencia de bases (ctaacgttaa…), el ‘texto’ que contiene la información genética. Y lo que mantiene unidos los dos muelles es la afinidad selectiva: ‘a’ se aparea con ‘t’, ‘c’ se aparea con ‘g’. Este apareamiento específico es la clave de la replicación: al separar los dos muelles, cada uno puede reconstruir al otro.
 
Las nuevas bases artificiales también se aparean una con otra (d5SICSTP con dNaMPT), y gracias a ello pueden replicarse como sus colegas naturales. Un logro esencial de los biólogos de California ha sido garantizar que la bacteria pueda conseguir del entorno las nuevas bases en su forma simple, para luego incorporarlas a su ADN. Ello ha requerido situar en su membrana un transportador con las suficientes tragaderas, que han tomado de un alga.
 
Dentro de cada muelle, la información se organiza en grupos de tres letras (tripletes, o codones, como agt o ccc). Cada codón de un gen significa un aminoácido de una proteína (las proteínas son rosarios de 20 tipos de aminoácidos). Con las cuatro bases naturales, se pueden formar 64 (4 elevado a 3) codones distintos. Con las seis bases que resultan al añadir las dos artificiales, se pueden formar 216 (6 elevado a 3) codones distintos. El nuevo par de letras, por tanto, triplica con creces la capacidad de código del ADN.
 
“Es posible que la maquinaria biológica que han usado Romesberg y sus colegas permita a la bacteria, con el tiempo, adoptar las dos bases artificiales como parte de su propio alfabeto genético”, escriben en Nature Ross Thyer y Jared Ellefson, del Centro de Biología Sintética y de Sistemas de la Universidad de Texas en Austin. “De ser así se abriría un nuevo panorama en el que la ingeniería humana podría saltar sobre un abismo que previamente había sido insondable para la evolución”. Habría que preguntarse entonces por qué la vida se paró en cuatro letras y ha seguido así durante 3.500 millones de años.
 
Thyer y Ellefson tienen claro cuál será el siguiente paso. El ADN no se traduce a proteínas directamente: hay un paso intermedio, lla mado transcripción, que saca una copia de trabajo de uno de los muelles de la doble hélice y produce una molécula muy similar al ADN, pero con solo una hilera de bases: el ARN, que es quien accede a las maquinarias celulares que traducen la secuencia de bases (ggtacctt…) a la secuencia de aminoácidos que forma las proteínas. Los científicos de California no han mostrado aún que las dos nuevas bases se puedan transcribir como ARN, y eso es lo próximo que tienen que comprobar.
 
De hecho, el ARN no es solo un intermediario para fabricar proteínas: también es capaz de plegarse en sofisticadas estructuras tridimensionales que tienen funciones propias. Por ejemplo, pueden reconocer pequeñas moléculas del entorno celular y activar o desactivar genes en consecuencia (los llamados riboswitches). También se asocian a las proteínas formando complejos esenciales para la vida (las ribonucleoproteínas).
 
La incorporación de las dos bases artificiales a estas estructuras abriría un nuevo campo para los bioingenieros. Y ello mucho antes de empezar a hablar de nuevas proteínas con inéditos aminoácidos que resulten útiles, e incluso patentables. Pero a la larga habrá que considerar esa posibilidad también. “Un alfabeto genético expandido conducirá a un alfabeto de proteínas expandido”, predicen Thyer y Ellefson. Es un tiro largo, pero no muy arriesgado.
 
En junio del año pasado, el Tribunal Supremo de Estados Unidos sentó un precedente muy importante al dictaminar, en un caso contra la comercialización de un test para el cáncer de mama por la firma Myriad Genetics, que “los productos de la naturaleza” no se pueden patentar. Los jueces se referían a la secuencia de los genes que confieren susceptibilidad al cáncer, que en efecto son productos de la naturaleza, si bien no de los más brillantes.
 
Pero el nuevo ADN con seis letras es cualquier cosa menos un producto de la naturaleza, y tal y como está hoy la jurisprudencia, al menos en Estados Unidos, será tan patentable como la fórmula de la viagra, aunque seguramente no tan rentable.


Cómo bostezar enfría el cerebro

 
 
 
No importa cuán activa o cansada esté la persona. En cualquier momento a alguien se le puede escapar un bostezo. Sobre todo si ha visto a otro hacerlo o incluso si le hablan al respecto.
 
La creencia popular es que el bostezo sirve para oxigenar el cerebro, pero la ciencia no ha podido dar con una prueba contundente que vincule este acto con los niveles de oxígeno de la sangre.
 
Ahora, un grupo de investigadores liderados por el psicólogo Andrew Gallup de la universidad de la Universidad Estatal de Nueva York, concluyó que el acto de bostezar ayuda a enfriar el cerebro.
Existe la teoría de que los ciclos de sueño, la excitación cortical y el estrés están asociados a los cambios de temperatura del cerebro, y que el bostezo sirve para mantener la temperatura balanceada y a tono con el exterior. De ser así, el bostezo debería verse afectado con los cambios de temperatura exterior.
A partir de este principio, los científicos supusieron que el bostezo sólo debía ocurrir dentro de un rango óptimo de temperatura.
Para probarlo, Jorg Massen y Kim Dusch de la Universidad de Viena midieron la frecuencia del bostezo contagioso en los transeúntes de esa ciudad europea, tanto en invierno, como en verano.
Estos resultados fueron comparados con un estudio idéntico hecho en el árido clima de Arizona, Estados Unidos.
 

Temperatura ideal

A los participantes se les pidió que miraran una serie de imágenes de personas bostezando y que comentaran sobre su comportamiento de bostezo.
 
Los resultados demostraron que las personas en Viena bostezaban más en verano que en invierno. Mientras que en Arizona era en invierno cuando se producían más.
Según los expertos, esto no se debe a las estaciones del año, ni a la cantidad de luz en el día, sino a una franja de temperatura óptima que se encuentra en los 20ºC.
Los bostezos contagiosos disminuyeron cuando el termómetro exterior estaba a 37ºC en Arizona o cuando bajaba la temperatura en los fríos inviernos de Viena.
Uno de los autores, Jorg Massen, explica que este fenómeno se debe a que si bostezar sirve para enfriar el cerebro, no es de mucho uso aspirar el aire cuando la temperatura exterior es igual a la corporal.
Del mismo modo, no debe ser tan necesario -e incluso puede ser perjudicial- abrir la boca cuando el aire está congelado.
Este trabajo refuerza otras investigaciones que sugieren que el mecanismo subyacente de bostezar, tanto espontáneo como contagioso, es para regular la temperatura del cerebro.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Asesinos sin honor

 

20.000 mujeres mueren cada año a manos de sus familiares en todo el mundo, víctimas de los denominados “crímenes de honor”

Su único delito es su valentía, la de contravenir la tradición y la costumbre

 
Unas 20.000 mujeres mueren cada año a manos de sus familiares en todo el mundo, víctimas de los denominados “crímenes de honor”. Son tiroteadas, apuñaladas, degolladas, lapidadas, envenenadas, decapitadas, electrocutadas, quemadas o enterradas vivas como castigo a su comportamiento, entendido como impío, inmoral, indecente o pervertido. Sólo su sangre, dicen sus asesinos, puede limpiar la reputación del clan. El delito de estas mujeres es su valentía: la de contravenir la tradición y la costumbre, bien sea defendiendo su derecho a vestir de una manera, a estudiar una carrera, a dedicarse a un empleo mal visto entre los suyos, o eligiendo una vida sentimental y sexual libre, renegando de los matrimonios forzados, de las alianzas que se tornan en palizas e insultos, de las expectativas de su comunidad.
 
Cariño y oxígeno es lo que buscaba Tamar Zeidan, una joven de 32 años asesinada en diciembre en una tierra, Palestina, donde las muertes por honor se han duplicado en un año, pasando de las 13 de 2012 a las 27 del pasado 2013. Van cinco en lo que llevamos de año. Su caso aún se narra en voz baja en su pueblo de Deir Al Ghusun, poco más de 8.000 habitantes, cerca de Tulkarem (Cisjordania). Su padre, Munther, la estranguló mientras dormía la siesta. Lo hizo después de que se colgara en las cinco mezquitas del pueblo un comunicado, firmado por 51 allegados, en el que se exigía “el restablecimiento de la moral” en la familia tras los “actos vergonzosos e indignantes” que Tamar había protagonizado.
 
La joven, casada a la fuerza a los 15 años, llevaba cuatro años divorciada y había regresado a su hogar paterno tras tener que renunciar a la custodia de sus tres hijos. Desde el pasado verano, se había encontrado en algunas ocasiones con Iyad Nalweh, un hombre que la pretendía como segunda esposa. Iyad fue visto una noche a las puertas de la casa de Tamar. Unos vecinos se acercaron a atacarle o “proteger el honor” de la joven, según sus alegaciones ante la Policía. La disputa acabó con detenciones varias, Tamar exiliada en casa de su hermana en Ramala y un rumor, potente, que decía que la pareja llevaba tres días encerrada en la vivienda, sola, sin más testigos de sus actos. “Eso no es posible. Yo estaba ingresada en el hospital y ella estaba conmigo. Sé que era mentira”, relata su madre, Laila, con la voz ronca y cansada.
 
Pese a su certeza, a su absoluta confianza en el “buen” comportamiento de su hija menor, siguieron corriendo los panfletos y las amenazas. Su propia familia extensa amenazaba con desterrar a los Zaidan si no reprendían a su hija. Comenzaron encerrándola en casa y quitándole el teléfono móvil, confiesa la madre. A la jauría no le parecía suficiente. “Empezaron a decir que mi marido estaba loco. Iban a lograr nuestra ruina”, trata de justificar la madre. La “presión”, dice, era mucha, y Munther decidió matar a la joven. “No quería hacerlo. Tuvo que ceder”, repite la madre. Entre los que azuzaron el castigo estaba un legislador local, Abed Al Rahman Zeidan, familiar y miembro de Hamás, quien dijo a la Agencia Maan que su objetivo era “proteger las costumbres conservadoras y tradicionales de la familia”. Una tía de Tamar hizo una fiesta el día de su funeral, cuenta una vecina de los padres, Suha. La “vergüenza” de la familia había volado, a su juicio.
 
La periodista Rana Husseini, autora del libro Asesinato en nombre del honor, escribe que estos crímenes no tienen una raíz religiosa, como suele pensarse en Occidente, sino meramente “cultural”, que se basa en códigos de moral y en una serie de comportamientos bendecidos o demonizados dentro de un clan o una tribu, con grados de lo que se entiende por “honorable”. Husseini se topó con esta realidad como redactora de sucesos en el diario The Jordan Times. Un tercio de las mujeres asesinadas en Jordania lo son a manos de sus familiares. La autora ha podido constatar que los casos se dan entre personas de todo credo, formación y clase social, pero donde sigue interiorizada la idea de que la mujer es “propiedad” de la familia y un mero rumor o sospecha es ya un pecado que redimir. Para ella, víctimas son las muertas y también, en no pocas ocasiones, quienes las ejecutan, atrapados por la disyuntiva de deshonrar aún más a la familia si no atacan o de ser un héroe y matar a un ser querido.
 
Frente a la violencia doméstica convencional, en estos casos se pasa del control del individuo, del esposo o del marido, al de la “colectividad”, por lo que hay un alto número de autores potenciales de la muerte, de testigos y también de cómplices. Y como los problemas no se pueden airear ni hay una red del Gobierno especialmente protectora ante unos casos que son “tabúes”, no hay una estructura policial, fiscal o judicial a la que acudir. “Tienes que acusar a quien adoras. Es muy difícil”, reconoce Alima –nombre ficticio-, una joven palestina que prefirió exiliarse a denunciar. “¿A qué Policía se lo contaba que no conociese a mi familia? ¿Quién me iba a dar cobijo?”, se pregunta. Alima no quería casarse con el primo lejano y pudiente que le habían buscado. Quería hacer lo que hace ahora: estudiar Derecho. “No quería tener cuatro hijos con 22 años, como mi madre. Quiero aprender y ver mundo. Y elegir mi pareja. Soy religiosa y cumplidora. Lo que no entiendo es la imposición”, dice vía correo electrónico.
 
La desprotección es casi absoluta, apenas prestan apoyo algunos centros de acogida, la mayoría privados o de iniciativa religiosa, como el de las Hijas de la Caridad de Belén, hasta donde acuden chicas escapadas de sus casas, embarazadas en la mayoría de los casos, buscadas para morir después de hacer sido víctimas de violaciones –de desconocidos o allegados- porque el abuso se entiende también como una actividad sexual ilícita. Iskandar Adnon, trabajador social del centro, indica que muchas de las jóvenes llegan tras haber tomado hierbas abortivas, usando vendas y fajas para tapar su gravidez. A veces caminan por toda Cisjordania, temerosas de tomar un autobús y toparse con un conocido, en un intento desesperado por lograr el anonimato y la libertad. De vez en cuando atienden a mujeres con cicatrices tras uno o varios intentos de suicidio, incitadas a matarse por el bien de la familia o desesperadas por su persecución. En su memoria, los casos que no pudieron atender a tiempo, como el de una muchacha con discapacidad mental violada en Hebrón y asesinada porque llevó la “sospecha” a su casa, de la que habían sido avisados pocas horas antes del crimen. También han recogido de la calle a bebés abandonados con notas que explican la muerte de sus madres, hijos de los que sus tíos o abuelos reniegan.
 
“El mayor problema es de educación –resume Adnon, vehemente–. Hay que cambiar ese concepto tribal de que una mujer daña a su entorno y de que se pueden controlar sus elecciones y su cuerpo. A veces es complicado porque la mujer, además, tiene un uso de negocios, de trueques y alianzas, pero ese patrón no sirve en el siglo XXI. Y el otro problema es la impunidad”, añade. La mayoría de códigos penales de los países más tolerantes con esta carnicería se aferran a leyes arcaicas que apenas imponen unos meses de pena. En el caso de Palestina, en 2011 se remodeló la norma, que contemplaba seis meses de condena por muertes de honor, pero aún quedan restos en el articulado, vestigios del Imperio Otomano, a los que se aferran los agresores, que a lo sumo cumplen un par de años de pena.
 
En Gaza –donde el 22 de febrero cayó la última joven, Islam Al Shami, 18 años, apuñalada en el cuello mientras rezaba, a manos de su propio hermano, por supuesta causa de honor– nadie ha pagado con más de tres años, informa Raji Sourani, director del Centro Palestino por los Derechos Humanos (CPDH), quien constata que a veces el crimen se le encarga a un niño de la familia para que, así, no pase de unos meses en el reformatorio. En Jordania la condena media es de siete meses y medio, aunque al menos ya se debate el tema públicamente, gracias al interés tomado por la hoy reina viuda de Jordania, Noor, que rompió la “conspiración de silencio”, como la llama Husseini; las penas aún no se han modificado.
 
“Los indultos y las suspensiones de penas son comunes. Hace falta un cambio total de la ley”, defiende Hanan Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que exige a su compañero, el presidente Mahmud Abbas, una apuesta clara contra estos crímenes. En Palestina la repuesta suele ser, se duele Ashrawi, que hay cosas más importantes por las que luchar, como la ocupación israelí. “Estamos luchando por la libertad y la dignidad humana. ¿Cómo se puede privar a la mujer de estos derechos?”, se indigna. Surayda Hassan, directora general del Comité Técnico de Asuntos de la Mujer, reconoce el repunte en las muertes, pero dice que “no está claro” si se debe a que hay más crímenes o es que ha crecido la “información” que se tiene de ellos. La sensibilidad, defiende, es cada vez mayor, por la difusión de la prensa y el aumento del activismo femenino, pero también los focos de sospecha, como la mejora en las telecomunicaciones, las redes sociales o la mayor mezcla de población con el crecimiento de los núcleos urbanos palestinos.
 
Ashrawi confiesa que lleva desde noviembre sin poder tratar de nuevo el tema con el presidente Abbas. No ha habido avances. “Hay que enjuiciar a los perpetradores, someterlos a unas penas similares a las de los demás asesinatos y añadir los agravantes de parentesco, que hacen aún más terribles los crímenes”, insiste el CPDH.
 
Un estudio elaborado por Phyllis Chesler, profesora emérita de Psicología del Richmond College de la Universidad de Nueva York, indica que, según el último informe del Fondo de Población de Naciones Unidas, que data de 2000, se calcula que hay 5.000 mujeres muertas por crímenes de honor al año. Sin embargo, sólo en India o Pakistán ya se registran mil en cada uno, por lo que tanto Human Right Watch como Amnistía Internacional manejan como más acertada la cifra de 20.000, afinada por el periodista del The Independent Robert Fisk tras una investigación de campo que le llevó a cinco países en 2010.
 
Los casos se han “acelerado significativamente”, dice Chesler, desde 1989. La media de edad de las víctimas es de 23 años, aunque se dan dos grupos diferenciados: las adolescentes y las madres adultas. Algo más de la mitad son hijas o hermanas de su asesino y un cuarto son sus novias o esposas. Dos tercios de las asesinadas caen a manos de su familia de origen, sin intermediarios, y en un 42% de los casos hay múltiples autores. La mitad de las mujeres fueron torturadas, abunda el estudio: violaciones masivas como castigo de su falta de pureza, apedreamientos, golpes…. Priman los casos en los que las fallecidas fueron perseguidas por ser “demasiado occidentales” o resistirse a obedecer las expectativas culturales o religiosas de los suyos (58%); el resto son atentados contra su libertad sexual –relaciones no consentidas, extramatrimoniales, homosexualidad…-. Otro estudio, de la Universidad de Cambridge, constató el pasado junio que casi la mitad de los hombres y una quinta parte de las niñas de Jordania entienden que matar a una mujer que ha “deshonrado” a los suyos está “justificado”.
 
La tragedia está saltando también ya a Europa, Estados Unidos y Canadá, que están viendo cómo también en sus territorios se repite esta tradición mortal, sobre todo en emigrantes asiáticos y africanos de segunda y tercera generación. Sólo en el Reino Unido se dieron 12 muertes el pasado año y hasta se ha creado una unidad judicial contra matrimonios forzados. No es exclusivamente un fenómeno exportado. Como recuerda el informe de Naciones Unidas, hasta 1980 el código penal de Italia no recogió estas muertes como asesinatos y se liquidaban con bajas penas. Es otra forma, diferenciada y feroz, del general intento de sometimiento de la mujer en todo el mundo.


Un paraíso fiscal del lujo en el corazón de Europa

 
 
Luxemburgo confía en un centro de compraventa de objetos de lujo sin IVA
 
El Gran Ducado es el país con mayor renta per cápita del planeta (104.000 dólares)

 
Una veintena de tratantes de arte estrictamente trajeados hacen hueco en su ajetreada agenda de encuentros en la Tefaf, la prestigiosa feria de arte de Maastricht (Países Bajos), para escuchar el último proyecto de Luxemburgo en aras de diversificar su economía. La sala elegida para la ponencia se queda pequeña. El Gran Ducado, el país con mayor renta per cápita del planeta (104.000 dólares) gracias a las enormes ventajas fiscales que ofrece al sector financiero, quiere conjugar su experiencia en la competencia fiscal con el auge económico del mundo del arte en las grandes fortunas y desembarca con una propuesta directa a su bolsillo: el primer puerto franco en territorio comunitario dedicado al almacenamiento de objetos de lujo, desde obras de arte hasta metales preciosos pasando por coches de coleccionista y botellas de vino de alta gama.
 
Detrás de esta suerte de road-show, con parada en algunas de los encuentros de arte más importantes de Europa Central, se encuentra el propio Gobierno luxemburgués y un puñado de empresas logísticas y de transporte aéreo capitaneadas por David Arendt, el primer ejecutivo de The Luxemburg Freeport, la sociedad que explotará el proyecto. Conocedor de las particularidades del auditorio al que se dirige, deja de lado su perfil de directivo del sector financiero para encandilar a su selecta audiencia y se esfuerza por que los galeristas comprendan las excelencias de este enorme almacén fortificado. Habla pausado, mira a los ojos a sus interlocutores y remarca las palabras clave cuando llega al meollo de su discurso: las ventajas fiscales que el Freeport les reportará a sus clientes. “Cualquier transacción puertas adentro estará exenta del pago de IVA. Nos comprometemos, además, a guardar total confidencialidad sobre lo que allí atesoren”.
 
Es la apuesta de Luxemburgo, un país que a duras penas logra desprenderse de la etiqueta de paraíso fiscal, para paliar el impacto negativo del fin del secreto bancario —en enero de 2015— sobre sus saneadas cuentas públicas. El tratamiento fiscal que otorga a sociedades de inversión familiar y colectiva, hedge funds y grandes aseguradoras ha convertido en este diminuto país inserto en el corazón mismo del Viejo Continente en el tercer Estado con menos paro de la eurozona (6,1%). Aquí, la crisis no es más que un rasgo del pasado, la economía creció en 2013 al 2,1% y las previsiones de la Comisión Europea prevén para este año una expansión de hasta el 2,6%. Sus dirigentes, sin embargo, saben que su estatus como territorio favorable para las grandes fortunas no es ilimitado y, por ello, han centrado sus miras en un nicho apenas explorado hasta la fecha: los coleccionistas de arte y apasionados del gran lujo.
 
A apenas 500 metros de la moderna terminal de pasajeros del único aeropuerto del país, de escasa relevancia por número de viajeros pero eje fundamental del tráfico de carga en Benelux —es el segundo en la región y el séptimo de la Unión Europea (UE) por volumen de carga—, emerge el futuro almacén de objetos de renombre, por el momento una mole de cemento gris en obras de apariencia nada fastuosa. “Todavía es difícil hacerse una idea de lo que será en septiembre, cuando abra sus puertas”, advierte Cédric Erard, responsable técnico de la obra. Entonces, según prometen sus promotores, se convertirá en el lugar con mayor concentración de objetos de lujo por metro cuadrado de Europa. Con acceso directo a las pistas, en las que aterrizarán los aviones exclusivamente fletados para transportar los valiosos objetos, esta enorme estructura —tres veces más grande que el propio edificio terminal— pretende convertirse en punto de entrada para toda clase de valiosos objetos, en su mayoría provenientes de países extracomunitarios. Un sueño para los grandes propietarios de activos de lujo.
 
A cuatro meses de su inauguración, sus gestores ya han apalabrado el 60% de la superficie total y esperan llegar al 100% de ocupación “semanas antes” de la apertura. El secretismo, no obstante, es total y prefieren no desvelar ni siquiera los precios del servicio de custodia. “Solo diré que el almacenaje de un cuadro de tamaño medio costará menos que tomar un café en el centro de Luxemburgo, 2 euros diarios”, apunta Arendt al término de un almuerzo de trabajo en el selecto club de golf Grand Ducal, a menos de dos kilómetros de la futura instalación.
 
“Será muy atractivo fiscalmente, fundamentalmente para ciudadanos y empresas no europeas”, afirma Sylvie Atten-Liber, la responsable de análisis de este proyecto en la administración de Aduanas de Luxemburgo. “Para ellos es una oportunidad tener sus bienes en el centro de la UE y poder comerciar con ellos sin pagar ni un solo euro en impuestos de compraventa”, subraya. Las garantías fiscales permiten a sus propietarios exhibir las piezas en ferias de arte de la zona—la propia Tefaf de Maastricht, a 150 kilómetros o la de Colonia, a 175—, y el trato de venta quedará exento de IVA siempre y cuando se cierre en el interior de las instalaciones, que dispondrán de varias salas para la exposición de las obras y la firma de los contratos de venta. “La administración nacional de Aduanas tendrá una oficina en el propio edificio”, confirma Atten-Liber otorgando una gruesa pátina de legalidad al proyecto.
 
Este enorme almacén de la ostentación será el primero en la UE pero tiene precedentes en Mónaco, China, Singapur y, sobre todo, Suiza. La empresa que explotará el espacio de Luxemburgo, propietaria también de dos instalaciones en el aeropuerto de Chagi y en Ginebra, destaca en cambio una importante ventaja de su nueva instalación: disponer de acceso directo al aeropuerto le añade un plus de seguridad. “Desde el lugar donde desembarcan los objetos del avión hasta la instalación apenas hay 300 metros”, relata Arendt. Las obras de arte y los lingotes de oro no tendrán que abandonar “en ningún momento” la zona aeroportuaria. “Nuestros clientes no se exponen a ningún riesgo: contaremos con un equipo de seguridad de primer orden, se asentará en una zona de bajo riesgo sísmico, el país goza de gran estabilidad política y su localización es estratégica para evitar un potencial accidente aéreo”, añade este directivo de mirada esquiva.
 
Esta máquina de drenar fondos a la propia Hacienda luxemburguesa y al fisco de otros Estados miembros cuenta con el apoyo de los tres principales grupos políticos luxemburgueses —conservadores, socialdemócratas y liberales—, que aprobaron la exención de IVA en el puerto franco en julio de 2011, durante el mandato del hoy candidato del Partido Popular Europeo a la presidencia de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Lejos de mostrarse crítico con el puerto franco, el actual Ejecutivo socio-liberal lo incluyó como proyecto logístico estrella en su programa político para la presente legislatura. No incumple ningún precepto de la legalidad comunitaria, pero su inminente apertura ya ha levantado ampollas en los pasillos del Parlamento Europeo: en marzo, sin ir más lejos, un pequeño grupo de eurodiputados socialdemócratas se reunió con varios técnicos para conocer de cerca la forma en la que operará el puerto franco y para analizar su impacto sobre las finanzas del resto de Estados miembros. Ahora habrá que esperar a la configuración de la nueva Eurocámara para comprobar si la respuesta comunitaria se queda en meras tomas de contacto o si, por el contrario, la UE se atreve a atajar el mayor flanco débil de las cuentas de sus Estados miembros: el fraude de los paraísos fiscales. El enemigo, en este caso, está en casa.


¿Por qué recordamos más los buenos momentos?

 
 
 
¿Por qué recordamos bien algunas cosas mientras que otras se desvanecen? Investigadores sugieren que se debe a que los eventos positivos se quedan durante más tiempo en la memoria que los malos, algo que ayuda a la raza humana a mantenerse alegre y resistente.
 
De acuerdo con psicólogos, el aferrarnos a los buenos recuerdos -dejando atrás los malos- nos ayuda a lidiar con situaciones desagradables y mantener una actitud positiva ante la vida.
 
Fue hace 80 años que se propuso por primera vez la idea de que los recuerdos malos se desvanecen más rápido.
En los años 30, los especialistas recogieron lo que quedaba en la memoria de las personas después de las vacaciones, categorizándolas en agradables y desagradables.
Semanas más tarde, los investigadores pidieron a los participantes que recordaran las vacaciones. Casi el 60% olvidó las experiencias desagradables, mientras que sólo el 42% de las agradables habían desaparecido.
Esto es algo que muchos de nosotros puede sentirse afín, tras un descanso solemos acordarnos de los buenos días y de las personas que conocimos y olvidarnos de los retrasos en los vuelos u otros inconvenientes.
Más tarde se hicieron otros estudios rigorosos del llamado fenómeno Fading Affect Bias (FAB), que ocurre cuando la información de emociones consideradas como negativas se borra de la mente más rápido que la positiva.
En un trabajo hecho en los años 70, en vez de preguntarle a la gente que recuerden memorias aleatorias -pues las personas podrían preferir aquellas positivas- a los participantes se les pidió que llevaran un diario, registrando la intensidad emocional de esos recuerdos.
Pero debido a que el 80% de toda la investigación psicológica se hace con estudiantes estadounidenses, no quedaba claro si esta preferencia a mantener en la memoria los buenos recuerdos existiría en otras culturas.
 

Eventos aleatorios

Para ver si se trataba de un fenómeno universal, Timothy Ritchie, de la Universidad de Limerick, en Irlanda, decidió analizar los datos de las muestras recogidas por académicos de seis universidades en el mundo.
Estos investigadores tenían acceso a los participantes de muchos grupos étnicos angloparlantes, incluido los afroamericanos, ghaneses, alemanes, nativos estadounidenses y neozelandeses tanto de la descendencia europea como de la aborigen.
En total, se incluyeron unas 2.400 memorias autobiográficas de 562 personas de 10 países.
Si bien la metodología de recolección de eventos que se mantienen en la memoria varió en muchas formas, el denominador común fue preguntarle a los participantes que recordaran momentos positivos y negativos, incluyendo detalles como la hora y lugar, así como información sensorial.
Los datos de Nueva Zelanda y Ghana sólo incluían a hombres y mujeres menores de 30 años. Pero en otros estudios, como el alemán, había muestras de más edad.
A la mayoría se le preguntó sobre eventos aleatorios de sus vidas, tanto positivos como negativos.
Pero los investigadores de Alemania también le preguntaron a su muestra sobre la respuesta emocional a un evento relevante: la caída del muro de Berlín en 1989.
A aquellos que recordaron su respuesta emocional, se les pidió que lo volvieran a hacer en diferentes períodos de tiempo, y puntuaron cómo se sentían al respecto.
Esto es conocido como el efecto inicial y el efecto actual, la diferencia entre ellos fue medida.
Los investigadores pudieron determinar así el FAB ocurrido en cada estudio, independientemente de los antecedentes culturales de los participantes.
 

Recuerdos fijos

Los autores creen que este estudio demuestra cómo la desaparición rápida de memorias desagradables es un fenómeno que ocurre en todas las culturas y que ayuda a las personas a procesar la negatividad y a adaptarse a los cambios de lo que les rodea mientras retienen una actitud positiva ante la vida.
Un grupo de personas con grandes problemas para tener memoria positiva es aquel de las personas con depresión severa.
El doctor Tim Dalgleish, psicólogo clínico de la Universidad de Cambridge, intenta ayudar a las personas con depresión aguda a tener acceso a los recuerdos positivos.
La técnica que usa se conoce como el método de ubicación. Se trata de una técnica de miles de años que utiliza imágenes visuales que la persona imagina a lo largo de una ruta o en un lugar como el hogar.
Todos los participantes en el estudio de Dalgleish tenían depresión aguda. Debido a que les costaba tanto recuperar sus recuerdos, un investigador los ayudó a materializarlos, con detalles como la información sensorial de olores, colores y sonidos.
Una de las personas que participó en el trabajo, Emma Brinkley, tuvo muchas dificultades para acordarse de eventos positivos.
"Incluso ahora, cuando me encuentro baja de ánimo es difícil pensar en algo positivo para animarme. Es casi como si tu mente se rehusara a permitirte buscar algo en tu conciencia", dijo.
Una vez decidido, las memorias se fijan a lo largo de una ruta como el viaje al trabajo o la universidad, o incluso dentro de su propia casa.
Para el doctor Dalgleish esta es una parte vital del proceso. "Vamos a decir que colocas 10 puntos en el camino -la puerta de entrada, el porche, la cocina y la sala si se trata de la casa- y entonces eliges los recuerdos que quieres poner en la maleta, el tipo de cosas en las que quieres pensar en momentos difíciles. Y creas una imagen memorable y una rara que vincule ese recuerdo con cada punto en la ruta".
"Puedes imaginarte la sala llena de arena, con el televisor encendido mostrando el mar, el sonido de las gaviotas y de las olas. Y el hecho de que el sonido estaba en la sala lo hace más extraño y fácil de recordar que si sólo recuerdas la arena de una playa".
 

Ruta familiar

Es el tipo de técnica que los campeones de pruebas de memoria utilizan con éxito para lograr las hazañas como recordar toda la secuencia de una baraja de cartas.
Los expertos descubrieron que al crear este mapa mental o "palacio de la memoria" mejoraba el recuerdo de los participantes, en comparación con otro grupo que utilizó otra técnica, como la de fraccionar los recuerdos en distintos conjuntos y ensayarlos.
También comprobaron que el método tiene efectos a largo plazo, vistos incluso una semana después en algunas personas cuando se les llamó para repetir las pruebas.
Emma Brinkley está sorprendida de cuánto duran esos recuerdos. "Hay días en que sencillamente me traslado a esa ruta familiar e intento pensar en algunas de esas memorias felices para subirme el ánimo".
"Algunos días me cuestan más que otros. Pero he descubierto que ha habido una verdadera y profunda subida de ánimo", agrega.

Paula McGrath   BBC   Última actualización: Martes, 6 de mayo de 2014

martes, 6 de mayo de 2014

La OMS declara alerta mundial ante el aumento de casos de polio

Fuente: OMS. / EL PAÍS

 

La enfermedad ya está en 10 países y los afectados han subido un 183% este año

Irak y Guinea Ecuatorial registran casos en 2014 tras años de ausencia




La polio está ya en 2014 en 10 países, dos más que en todo 2013. Y eso pese a que los primeros meses del año se consideran temporada poco proclive para este virus. Ante el aumento de la infección y el riesgo de que se propague, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reunido a un comité de expertos, y la conclusión es la declaración de una “emergencia de salud pública de interés internacional”, una especie de aviso de que hay que actuar si no se quiere perder todo lo ganado en los últimos años, que hicieron de esta enfermedad gravemente discapacitante (o incluso mortal) la siguiente candidata a desaparecer del planeta, tras la viruela (erradicada en 1980). Los dos nuevos países que han registrado casos son Guinea Ecuatorial e Irak. En total, la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio ha registrado ya 68 casos de la enfermedad este año, cuando en el mismo periodo de 2013 fueron 24 (un aumento del 183%). España se declaró oficialmente libre de la enfermedad en 2002.
 
El seguimiento internacional del virus de la polio es tan intensivo que se sabe perfectamente de dónde vienen y por dónde circulan. Uno de los motivos que más preocupa a los expertos de la OMS es que en estos primeros meses de 2014 ya ha habido varias exportaciones de polio (de Siria a Irak, de Camerún a Guinea Ecuatorial y de Pakistán a Afganistán).
 
En su comunicado, los expertos de la OMS dividen a los países afectados en dos grupos: los que tienen esta capacidad exportadora (Siria, Camerún y Pakistán) y el resto (Nigeria, Afganistán, Guinea Ecuatorial, Etiopía, Irak, Israel —incluidos los territorios palestinos— y Somalia). Por el contrario, en Kenia, donde hubo casos el año pasado, aún no se ha registrado ninguno.
 
En general, la polio está actualmente confinada a tres áreas: Oriente Próximo, el Cuerno de África y el golfo de Guinea. Son los viajes los que, por ejemplo, mantienen vivo el segundo de estos focos, ya que en él no hay ningún país en el que el virus sea endémico.
 
Para evitar la propagación del virus, la OMS emite una recomendación, sobre todo: asegurarse de que todos los residentes o quienes vayan a residir en el país una dosis de vacuna oral o intravenosa contra la polio al menos cuatro semanas antes del viaje. Si no se puede planificar con tanto tiempo, que se reciba al menos una dosis en el momento de la salida. La idea es evitar que los viajeros se conviertan en transmisores del virus.
 
Otra condición sería que se pudieran hacer campañas masivas de vacunación en los países afectados. Pero, como se puede ver por la lista de estos, muchos son territorios conflictivos, con guerras civiles activas. Y la guerra juega en contra de los intentos de desplazar personal sanitario. También ha habido resistencias religiosas. Si en Occidente hay grupos antivacunas que se niegan a inmunizar a sus hijos alegando que no quieren exponerlos artificialmente a un virus, aunque sea uno atenuado o destruido, en algunos países musulmanes son los integristas los que se niegan, en parte por principios y en parte porque no quieren permitir la entrada a los grupos internacionales, generalmente ONG pero también de agencias gubernamentales, que son indispensables para llevar a cabo las campañas de vacunación.
 
La polio, al contrario que otros virus, solo se transmite de humano a humano. No hay reservorios como las aves o los cerdos en el caso de las gripes, los camellos en el coronavirus que afecta a la península Arábiga (todos los casos que ha habido fuera, incluido uno en EE UU, se deben a viajeros procedentes de esta región) o los murciélagos y los simios y roedores del Ébola que en estos momentos sigue expandiéndose por Guinea y Liberia.
 
La vacunación es la herramienta clave para conseguir el objetivo, fijado hace 20 años, de erradicar la polio del planeta. En principio, esta meta estaba prevista para el año 2000, pero, como se ve por los datos, no se ha conseguido.
 
Ello es posible gracias a una formulación sencilla, que permite que se dé por vía oral a los niños —son famosas las imágenes de médicos metiendo una jeringuilla en la boca de bebés o dándoles azucarillos bañados en el fármaco para hacerlos más atractivos—, o inyectada (un sistema más adecuado para adultos).
 
Juan Carlos Galán, de la Sociedad española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología (Seimc) considera que la alerta está justificada. “Vivimos en una aldea global, y tenemos la obligación de estar alerta”, dice. Sin embargo, eso no quiere decir que los países occidentales vayan a estar en peligro. “Las altas tasas de vacunación y los sistemas sanitarios son muy buenos. Además, no es como con el Ébola u otras enfermedades que puede traer un misionero u otro viajero. Esta afecta sobre todo a niños de menos de cinco años, que no suelen viajar”, dice.