- Un cisne negro para el mercado: el miedo de los asegurados taiwaneses podría desatar la venta de bonos
- La industria aseguradora de la isla, líder mundial con activos del 150% del PIB, es la clave del riesgo
- El gran peso de Taiwán en la deuda de EEUU amenaza al bono americano
La geopolítica se ha convertido en un elemento central para los mercados en los últimos años y, con más fuerza, en las últimas semanas, a raíz de la intervención de Estados Unidos en Venezuela y también por el conflicto que se ha abierto entre el país norteamericano y la Unión Europea, con Groenlandia en el centro. Esto ha incrementado la especulación de que haya países que decidan utilizar la deuda del Tesoro estadounidense que tienen en propiedad como un arma contra Estados Unidos. Desde hace años ya se ha especulado con esta posibilidad, con China como una de las grandes amenazas por la gran cantidad de deuda que atesora, pero, si bien es cierto que el país asiático ha vendido parte de sus reservas internacionales de bonos americanos, no lo ha hecho abruptamente ni lo ha usado como un arma.
Además de los rumores del uso de esta cartera de deuda como un arma, sí es cierto que, si un gran tenedor de deuda americana se desprende abruptamente de los bonos del país que tiene en cartera, esto podría causar problemas a las finanzas públicas de Estados Unidos, ya que podría incrementar la rentabilidad a vencimiento de los bonos soberanos del país y, en consecuencia, el coste de financiación para la primera economía del mundo.
Ahora, con las tensiones geopolíticas en auge, ha surgido una teoría que pone a Taiwán en el centro del peligro para Estados Unidos: la isla es el centro del conflicto entre las dos principales potencias militares del planeta, y hay analistas geopolíticos que pronostican un choque real en los próximos años.
Taiwán, un gran tenedor de bonos
En los últimos años, Taiwán se ha consolidado como uno de los principales dueños de la deuda estadounidense fuera de las fronteras del país americano. La isla, oficialmente una región de China para la Organización de Naciones Unidas, ha ido comprando bonos del Tesoro de Estados Unidos, hasta alcanzar los 312.500 millones de dólares en total el pasado mes de noviembre, lo que la convierte en el décimo mayor tenedor extranjero de bonos en todo el mundo, según los datos del Tesoro estadounidense.
Es tres veces más la cantidad que atesora Israel o Alemania, y similar a la cantidad de deuda que tienen entre India y Brasil juntas, y la cantidad de bonos en manos de Taiwán está creciendo con rapidez: entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025 el incremento fue de un 9,3%.
Esta gran cantidad de deuda americana no se está acumulando en manos del banco central, sino todo lo contrario: según explican Brad Setser, del think tank británico Consejo de Relaciones Exteriores, y el profesor de la Universidad de Columbia Josh Younger, la mayor parte de las reservas de deuda internacional en Taiwán es propiedad de instituciones financieras privadas, sobre todo de aseguradoras, y con un peso especialmente importante en este caso, de las aseguradoras de vida.
Esto supone que sería complicado que Taiwán pueda utilizar los bonos de Estados Unidos como un arma geopolítica, ya que, al fin y al cabo, se trata de deuda en manos privadas. Sin embargo, presenta otro riesgo, por la posibilidad de que los propietarios de los seguros de vida, es decir, los ciudadanos de Taiwán que los tengan contratados, decidan rescatar sus seguros. "El hecho de que Taiwán tenga muchos bonos americanos a través de compañías de seguros hace que, al final, sean personas físicas los dueños de la deuda. Esa es la gran diferencia cuando se habla de la tenencia de bonos americanos por parte de Japón, China o Reino Unido", explica Fernando Luque, editor en Morningstar.es.
Eric Huang, analista geopolítico de Taiwán y residente en la isla, ha explicado en este sentido cómo este puede ser uno de los cisnes negros para el mercado en los próximos años. "Si los asegurados quieren tener el dinero de vuelta, por una invasión, o por una variación rápida del tipo de cambio, ya sea una apreciación o una depreciación, por ley, la empresa aseguradora en Taiwán tiene que vender estos bonos, y esto es lo que creemos que puede causar problemas", señala en el podcast Mauldin Economics.
Huang, de hecho, explica cómo la situación no tiene por qué llegar a un extremo de una invasión para que se desencadene una tendencia vendedora en estos fondos, ya que las meras sospechas de que el conflicto pueda escalar, ya pueden generar una ola de liquidaciones de los seguros por parte de los ciudadanos de la isla: "También puede desencadenarse por una crisis política. Antes de que caiga un solo misil, o se produzca un bloqueo de China, el mercado reaccionará. Si alguien susurra que los chinos pretenden invadir, la primera reacción en Taiwán va a ser querer recuperar el dinero, y eso hará que las aseguradoras se vean forzadas a liquidar y vender los bonos estadounidenses", explica.
La reacción del mercado de divisas en Taiwán ya mostró señales de tensión en abril de 2025, con el famoso Día de la Liberación de Trump: entre el 1 de abril y el 5 de abril, el dólar taiwanés se disparó más de un 10%, una volatilidad que refleja la sensibilidad del mercado ante las tensiones geopolíticas actuales.
El gigantesco tamaño que ha adquirido la industria de los seguros en la isla es otra señal preocupante. Según los cálculos de Setser y Younger, el volumen de activos en manos del sector se ha disparado en los últimos años: si en 2008 el volumen total era del entorno del 60% del PIB anual de la isla, al cierre de 2024 se acercaba al 150%. Según los datos recopilados por Global Economy, Taiwán es líder mundial en este sentido, muy por encima del segundo, Francia, con un 132% del PIB nominal, o Dinamarca, con el 127%.
