
- Finanzas y administración, los sectores más expuestos: la IA podría automatizar hasta un 25% de sus tareas
- Gigantes como Meta, Amazon o Microsoft ya han despedido a miles de empleados por la automatización de puestos
- Pero la IA también crea empleo: la construcción de centros de datos ha generado decenas de miles de trabajos
La IA ha dejado de ser un concepto futurista para convertirse en una realidad en el mundo laboral que amenaza con cambiar todo lo establecido. Y es que, de acuerdo con un reciente estudio presentado por Goldman Sachs, la IA podría llegar a sustituir a casi 300 millones de empleos a nivel global en la próxima década, lo que representaría casi el 7% de toda la fuerza de trabajo mundial.
El grupo de inversión publicó el pasado 18 de marzo el informe titulado "How Will AI Affect the US Labor Market?", llegando a unas conclusiones verdaderamente llamativas para el futuro del mercado laboral en el mundo entero.
Las pérdidas laborales
La conclusión más interesante del estudio, como ya hemos remarcado, es la posible desaparición de más de 300 millones de empleos en menos de una década. Esta información continúa la publicada hace unas semanas por la multinacional Anthropic, en su informe "Labor market impacts of AI: A new measure and early evidence", en el que se afirmaba que determinadas profesiones, sobre todo aquellas relacionadas con las tecnologías o las finanzas, podrían ver automatizadas hasta el 75% de sus labores en pocos años a través de IAs específicas y entrenadas para ello.
Goldman Sachs continúa con esta idea, y si bien sus conclusiones no son tan directas, mantiene la idea de que la mayoría de trabajos dentro de estos sectores parecen enfocados en ser sustituidos. Esto es llamado en el informe como "exposición" a la IA, es decir, que si bien no significa que vayan a desaparecer, si se encuentra en el horizonte de posibilidades que esos trabajos puedan ser sustituidos o, en el mejor de los casos, optimizados. Así, empleos enfocados en la administración, la consultoría o las finanzas, sobre todo en su vertiente puramente analítica, podrían ser fácilmente automatizados. De hecho, según el informe, la IA puede automatizar tareas que representan el 25% de todas las horas de trabajo en estos sectores. No obstante, aquellas labores más enfocadas en la creatividad o la gestión de equipos estarían, en principio, más protegidas, ya que la faceta humana sería necesaria para continuar realizando esa labor de forma adecuada.
El informe remarca también que las diferencias específicas en cuanto a los puestos de trabajo no serán tanto de nivel salarial o educacional, sino en cuanto a las funciones. Las tareas que requieran, sí o sí, una interacción física o componentes de creatividad no es probable que sufran este proceso, mientras que aquellos en los que la principal labor sea un aspecto repetitivo y dependiente de la tecnología se encuentran mucho más expuestos.
Despidos masivos
Este informe, sumado a varios anteriores de diferentes empresas y consultoras, deja clara una tendencia que ya se puede comprobar a nivel fáctico, con grandes compañías realizando gigantescas reducciones de plantilla alrededor del mundo.
La semana pasada, la agencia Reuters filtró que Meta, el gigante tecnológico dirigido por Mark Zuckerberg, se estaría planteando despedir al 20% de su plantilla al considerar que la IA podría realizar esas labores de forma más sencilla. De la misma manera, Amazon o Microsoft, durante 2023, han despedido a decenas de miles de personas. La primera despidió a la friolera cantidad de 30.000 personas el pasado año, sobre todo en áreas de logística, atención al cliente y gestión de inventarios.
Microsoft, prácticamente en los mismos campos, procedió a dos rondas de despidos masivos durante el año que se saldaron con 15.000 puestos menos en total. La lógica de este proceso, como en el caso de Meta, fue la automatización de puestos considerados como fácilmente automatizables.
Ahora bien, no han sido únicamente las empresas tecnológicas las que han llevado a cabo este proceso de despidos. Compañías financieras como HSBC están valorando recortar hasta 20.000 puestos globales, apoyándose en herramientas automatizadas para tareas internas de contabilidad y análisis de riesgos.
Empleos nativos de la IA
Ahora bien, no todas las informaciones de este informe son negativas, ya que el empleo no tiene que desaparecer necesariamente, sino sufrir una paulatina evolución.
Un punto clave del análisis es que la IA redefine tareas más que empleos completos. Según estimaciones de la OCDE, menos del 7% de los empleos están en riesgo de automatización total, mientras que la mayoría verá solo parte de sus tareas automatizadas.
Goldman Sachs afirma que la IA conlleva también la creación de enormes cantidades de trabajo. En particular, la contratación de contratistas de HVAC, electricistas y otros profesionales para la construcción de centros de datos ha registrado un notable aumento. Desde 2022, los empleos en construcción vinculados a la expansión de centros de datos se han incrementado en 216.000 puestos en EE.UU.
Más allá del sector de infraestructuras, Goldman Sachs destaca que la revolución de la IA podría dar lugar a tres nuevos tipos de empleo. Por un lado, se incrementará la demanda de trabajadores con conocimientos en IA y habilidades técnicas asociadas. Además, la IA impulsará la aparición de nuevas ocupaciones especializadas, siguiendo un patrón similar al de otros sectores, como la sanidad, donde los avances tecnológicos anteriores han facilitado la creación de roles altamente especializados.