jueves, 23 de mayo de 2013

Diez nutrientes que te ayudarán a tener unos buenos abdominales


 
LAS RECETAS MÁGICAS NO EXISTEN
 

El sol y el calor están llegando a la península y, con ellos, la tan temida operación biquini. A nadie le gusta andar en bañador con la barriga cervecera que hemos acumulado en invierno y no hay otra forma para perderla que hacer ejercicio y mantenerse a dieta. Para diseñar esta tenemos múltiples opciones pero, al margen de las restricciones calóricas o de grupos de alimentos, hay ciertos nutrientes que pueden ayudarnos en nuestro cometido.
Las recetas mágicas no existen, pero a medida que han avanzado los estudios sobre alimentación se han descubierto propiedades de ciertos nutrientes que nos pueden ayudar a deshacernos de la grasa acumulada y lograr el vientre estilizado que todos desean.
 
1. Semillas de alcaravea
  
La alcaravea es una planta que tiene unos frutos cuyo aspecto y sabor pueden recordar al comino y que se usan a modo de especia sobre todo en el norte de Europa. Aunque no ayudan de forma directa a adelgazar tienen una importante utilidad: disminuyen la formación de gases intestinales. Su ingesta puede ayudar a disminuir la “hinchazón” de la barriga y dar un aspecto más saludable a esta.
Las semillas de alcaravea son eficaces en la reducción de gases por sus importantes propiedades digestivas. Sus efectos tónicos y diuréticos son similares al del hinojo y el anís, aunque más pronunciados, debido a una mayor presencia de  carvona, una sustancia química presente en las semillas que actúa sobre la musculatura intestinal, regulando el tránsito y ayudando a la digestión. 
No es habitual encontrar la alcaravea en los supermercados españoles, pero suele venderse en herbolarios y tiendas de especias.
 
2. Canela
 
Tal como han confirmado varios estudios en los últimos años, la canela puede hacer que nuestras células sean más receptivas a la insulina, algo que puede ayudar a los diabéticos, pero también a las personas que quieran quemar su grasa sobrante, pues manteniendo niveles bajos de insulina almacenaremos una menor cantidad de esta.
La canela se puede añadir al café, las infusiones y la leche o, incluso, puede servir para espolvorear nuestras tostadas en el desayuno. 
 
3. Té verde
 
Sabemos que el té verde puede ser un aliado para frenar el desarrollo del alzhéimer y prevenir el infarto cerebral, pero también puede ayudarnos a la hora de adelgazar. Las infusiones, en general, son una forma sencilla de elevar nuestro consumo de agua, que siempre es beneficiosa si se quiere adelgazar, pues reduce el apetito. Pero, además, los antioxidantes presentes en el té verde ayudan a mejorar la quema de grasas y calorías y tienen efectos antiinflamatorios, que pueden ayudar a reducir nuestra barriga.
Un estudio publicado en 2009 en The Journal of Nutrition, puso de manifiesto que el consumo de té verde puede ayuda a reducir la grasa abdominal, si se toma como suplemento de una dieta y un plan de ejercicio. 
 
4. Piruvato de calcio
 
El ácido pirúvico es un compuesto orgánico clave en el metabolismo que se transforma en piruvato de calcio cuando hacemos ejercicio y no hay suficiente oxígeno disponible. Éste hace que se incremente la cantidad de energía consumida y, por tanto, que quememos más grasa. Pese a que el cuerpo lo produce cuando hacemos ejercicio, también se puede obtener de fuentes naturales como las manzanas, el queso, la cerveza o el vino tinto, y se comercializa como suplemento energético.
El doctor Ronald Stanko, de la Universidad de Pittsburgh, realizó un estudio en 1992, en el que sometió a dos grupos de mujeres obesas a una dieta baja en calorías. Uno de los grupos recibió suplementos de piruvato de calcio durante el transcurso de la dieta. El otro un placebo. Las mujeres que tomaron el sumplemento lograron perder un 48% más de grasa.
El problema del piruvato es que, para que sea efectivo, debe tomarse en grandes cantidades (las mujeres del estudio tomaron 30 gramos a diario), lo que puede tener efectos secundarios en algunas personas, en forma de nÁuseas. Hay discusión entre los nutricionistas sobre la conveniencia o no de tomar este suplemento. 
 
5. Ácido graso omega 3
 
Los beneficios del ácido graso omega 3 han sido enumerados en multitud de estudios científicos y cada vez se le atribuyen más propiedades. Su presencia es grande en el pescado azul (sardinas, boquerones, caballa, salmón, trucha…) y en algunos vegetales como las semillas de lino o las nueces, aunque también se puede tomar a través de suplementos alimenticios.
El omega 3 ayuda a disminuir los triglicéridos y el colesterol, previene la aparición de enfermedades cardiovasculares e, incluso, tiene efectos a nivel cerebral, pues hace que los niveles de la hormona cortisol no se disparen. Pero, tal como asegura un estudio publicado en 2010 en la revista Nutrition, también puede ayudar a reducir las reservas abdominales de grasa
 
6. Algas pardas
 
Las algas pardas o feófitos son un tipo de algas entre las que se encuentran casi 2.000 especies. Son uno de los tipos de algas más comunes, y también uno de los que más se usan en alimentación. Las investigaciones han revelado que podrían ser un poderoso aliado para eliminar las grasas debido a su alto contenido en fucoxantina, un carotinoide que le da el color pardusco a las algas.
Según un estudio japonés sobre ratones, publicado en 2007 en el Journal of Agricultural and Food Chemistry, la fucoxantina atenúa la ganancia de peso y podría servir para combatir la obesidad. Es en Japón las algas pardas son muy comunes en alimentación. En España pueden encontrarse en herbolarios y tiendas japoneses bajo el nombre que se le dan en aquel país: wakame y hijiki. 
 
7. Resveratrol
 
El resveratrol es un compuesto antimicrobiano que se acumula en altas concentraciones en las uvas y los productos derivados, como el vino y el mosto. También está presente en otros alimentos como las ostras, los cacahuetes o las nueces.
En experimentos con animales se han observado numerosos beneficios anticancerígenos, antienvejecimiento y antiinflamatorios. Además, parece que la presencia en nuestra dieta de grandes niveles de resveratrol podría ayudarnos a quemar más calorías a lo largo del día, debido a que éste reduce los niveles de estrógeno en el cuerpo, relacionados con un mayor almacenamiento de grasas.
 
8. Agua
 
El agua también puede ayudar a reducir nuestro volumen abdominal. Según un estudio publicado en 2003 en el Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, el consumo de agua tiene un importante efecto sobre el metabolismo del tejido adiposo, el encargado de generar las grasas: sólo beber medio litro hace que la tasa metabólica aumente en un 30 %, después de 10 minutos, y hasta media hora después. 
 
9. Quercetina
 
La quercetina es un poderoso flavonoide presente en altas concentraciones tanto en frutas como en verduras. Varios estudios han demostrado que puede mejorar el sistema inmunológico y promover la salud cardiovascular, pero también ayudarnos a acabar con la grasa abdominal. La quercetina es, además, un potente antiinflamatorio natural.
Las frutas y verduras con mayores concentraciones de quercetina son las manzanas, las cebollas, las uvas, los tomates, el brócoli, las cerezas y las frambuesas. Se trata de un nutriente que es mejor consumir en los propios alimentos, sin recurrir a suplementos, pues está asociado a comidas de por sí saludables.
 
10. Vitamina C
 
El consumo de vitamina C ayuda a reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, lo que ayuda a su vez a prevenir el aumento de almacenamiento de grasas en el abdomen. Los humanos somos unos de los pocos mamíferos que no tienen la capacidad de crear su propia vitamina C, pero, pese a esto, es requisito indispensable para ciertas reacciones metabólicas, por lo que debemos asegurar que se encuentre en nuestra dieta (su ausencia provoca escorbuto).
Los médicos recomiendan consumir al menos dos comidas ricas en vitamina C al día. La podemos encontrar de forma natural en casi todas las frutas y vegetales, pero su concentración es más elevada en las guayabas, los pimientos, las grosellas, los kiwis o el perejil. También está se encuentra en las naranjas y limones, quizás las fuentes más populares, pero en menor concentración.
 

 20/05/2013   (06:00)  from ElConfidencial.com
 

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