jueves, 22 de enero de 2026

Europa tiene un 'arma' de diez billones de dólares contra EEUU que no se atreve a usar: ¿apretará el gatillo del 'Sell America'?

 



  • Europa posee entre ocho y 12 billones de dólares de activos estadounidenses
  • Algunos lo traen a colación por las amenazas de Trump sobre Groenlandia
  • No es fácil que Europa se decida por apretar el gatillo del 'Sell America'


Europa ha visto de nuevo resquebrajarse el suelo bajo sus pies, en esta ocasión la helada baldosa de Groenlandia. El movimiento sísmico lo ha vuelto a provocar, cómo no, Donald Trump. En su particular empeño por conseguir la gran isla, el presidente de EEUU ha amenazado con nuevos aranceles del 10% a los países europeos que se interpongan en su camino. Defensora siempre de la diplomacia y la negociación, Europa empieza a ver que su postura pacificadora acaba invariablemente en una nueva bofetada del inquilino de la Casa Blanca. Por eso, muchos analistas barajan ahora que el Viejo Continente actúe al fin con algo de determinación. Mientras los líderes europeos hablan de represalias comerciales, sustanciadas en el, esta semana, muy mediático Instrumento anticoerciónhay otro 'arma' a disposición, pero de tal calibre que es difícil que Europa apriete el 'gatillo'.

Ese 'arma' tiene un tamaño que los estrategas estiman entre los ocho y los 12 billones de dólares y responde a un nombre que todo aquel que se asome a los mercados de vez en cuando conocerá. El Sell America o 'vender América' es un remoquete que cogió fama la pasada primavera, cuando Trump llevó a máximos su amenaza de implantar aranceles contra todo el planeta y los activos estadounidenses se resintieron, en la medida en que los inversores extranjeros empezaron a venderlos, ya fuera por venganza y/o por incertidumbre. Aunque el agujero se restañó cuando el presidente de EEUU dio marcha atrás en cierta medida, este 'espantajo' no ha dejado de estar presente y ahora es Europa la que lo puede agitar.

Los países europeos poseen nada menos que el 40% de los bonos del Tesoro estadounidense en manos de extranjeros. Con el caso aparte de Reino Unido, fuera de la UE y con unas tenencias en deuda pública estadounidense de 888.000 millones de dólares, en la Europa continental destacan como tenedores Bélgica (481.000 millones), Luxemburgo (426.000 millones), Francia (376.000 millones) e Irlanda (340.000 millones).

La obcecación de Trump con Groenlandia y su retórica aún más virulenta de lo habitual para un aliado histórico como Europa ha hecho que funcionarios y voces autorizadas hayan deslizado en los últimos días una "militarización del capital", es decir, que Europa tome represalias contra EEUU retirando parte de sus inversiones estadounidenses. En el debate se citan cifras como el déficit de 27 billones de dólares de la Posición de Inversión Internacional Neta (PIIN) que acumula EEUU tras décadas de déficits gemelos.

La PIIN representa el stock de pasivos de EEUU frente a su posición de activos extranjeros. Cuanto más negativa es esta posición, mayor es la vulnerabilidad que la economía presenta frente al exterior, salvo que uno sea EEUU y mantenga la posición de privilegio que otorga el dólar. No obstante, la erosión en la confianza del dólar y los movimientos de China, Rusia y otras potencias emergentes abren la puerta a que el 'rey de las divisas' y EEUU pierdan esta ventaja de décadas que permite financiar año tras año grandísimos déficits comerciales y una posición deudora neta gigante sin generar problemas.

Si los europeos se paran a pensar, son miles o cientos de miles los que tienen de forma directa o indirecta acciones de Apple, Netflix o bonos americanos. Esto es porque la Unión Europea lleva años cosechando enormes superávits por cuenta corriente que se han ido convirtiendo en una posición de inversión internacional neta positiva, una acumulación de riqueza que se ha producido de forma 'desordenada' o descentralizada, mejor dicho, pero que si quisiera usarse de forma centralizada (como un 'arma' financiera) podría tener cierto impacto en los mercados americanos. Al final, cada euro que compra una acción de Apple o un bono del Tesoro es un euro que está financiando a EEUU y permitiendo que sus empresas y Gobierno se financien a un menor coste del que lo harían si no fuera por estos capitales europeos que entran en tromba en EEUU.

George Saravelos, uno de los economistas estrella de Deutsche Bank, recuerda en una nota para clientes a la que ha tenido acceso elEconomista.es que "Europa es dueña de Groenlandia y también posee una gran cantidad de bonos del Tesoro". "Pasamos la mayor parte de 2025 argumentando que, a pesar de toda su fortaleza militar y económica, EEUU tiene una debilidad clave: depende de otros para pagar sus cuentas mediante grandes déficits externos. Europa, por otro lado, es el mayor prestamista de EEUU: los países europeos poseen al menos ocho billones de dólares en bonos y acciones estadounidenses, casi el doble que el resto del mundo en conjunto", asegura el experto de Deutsche Bank.

En un entorno donde la estabilidad geoeconómica de la alianza occidental se ve perturbada existencialmente, no está claro por qué los europeos estarían tan dispuestos a desempeñar este papel, asegura Saravelos. Los fondos de pensiones daneses fueron de los primeros en repatriar dinero y reducir su exposición al dólar el año pasado por estas fechas. Con la exposición al dólar aún muy elevada en toda Europa, los acontecimientos de los últimos días tienen el potencial de fomentar aún más el reequilibrio del 'billete verde'.

"Desde nuestra perspectiva, el punto clave a observar en los próximos días será si la UE decide activar su instrumento anticoerción, poniendo sobre la mesa medidas que afecten a los mercados de capitales. Con la posición de inversión internacional neta de EEUU en mínimos históricos, la interdependencia mutua entre los mercados financieros europeo-estadounidenses nunca ha sido mayor. La instrumentalización del capital, en lugar de los flujos comerciales, sería, con mucho, la más perjudicial para los mercados", advierte el economista del banco alemán. Más a las claras lo dice Kit Juckes, estratega cambiario jefe de Société Générale: "El déficit neto de inversión internacional de EEUU es enorme y supone una amenaza potencial para el dólar, pero solo si los titulares extranjeros de activos estadounidenses están dispuestos a sufrir pérdidas financieras".

El propio secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, ha instado a la calma en medio de la creciente disputa transatlántica, pidiendo a los aliados que respeten sus acuerdos comerciales y desestimando las sugerencias de que Europa tomará represalias enérgicas deshaciéndose de los bonos del Tesoro estadounidense. "Estoy seguro de que los líderes no escalarán la situación y que esto funcionará de una manera que termine en una muy buena situación", ha dicho Bessent en el Foro de Davos.

Es más fácil hablar que actuar

Como suele ocurrir en la vida, es más fácil hablar que actuar. Lo cierto es que Europa no tiene tan fácil apretar el 'gatillo' del Sell America. La mayor parte de estos activos están en manos de fondos privados ajenos al control de los gobiernos y, en cualquier caso, una medida así probablemente también perjudicaría a los inversores europeos. Por lo tanto, la mayoría de los estrategas creen que es poco probable que los responsables políticos lleguen a tal extremo, dada su amplia reticencia a enfrentarse a Trump desde su regreso al poder hace un año.

"La última publicación estadounidense sobre la PIIN es instructiva. De los 3,2 billones de dólares de aumento de los pasivos estadounidenses en el tercer trimestre del año pasado, aproximadamente la mitad se debió a los efectos de la valoración de los activos estadounidenses. Esos efectos de valoración son la razón por la que los compradores europeos están en los mercados de activos estadounidenses. Y hasta que las perspectivas de rendimiento de esos activos cambien significativamente, es poco probable que veamos una salida significativa de capital europeo de EEUU. Al mismo tiempo, observamos que el sector oficial extranjero lleva ya un tiempo vendiendo bonos del Tesoro estadounidense, pero se ha visto desbordado por la demanda del sector privado", analiza Chris Turner, estratega de divisas de ING.

También desde ING, Carsten Brzeski y Bert Colijn ensalzan a Europa como "el mayor prestamista de EEUU", algo que "no solo ilustra la profunda interdependencia entre EEUU y Europa, sino que también muestra que, al menos en teoría, Europa también tiene influencia sobre EEUU". Pero ahí acaba lo 'bueno'. "Si en la práctica Europa se embarcara realmente en una campaña de Sell America es una cuestión completamente diferente. La UE tiene muy poco que hacer para obligar a los inversores del sector privado europeo a vender activos en dólares estadounidenses; solo podría intentar incentivar las inversiones en activos en euros", admiten.

Unas dudas que también hacen suyas en Capital Economics: "Seguimos siendo escépticos respecto a que la UE o el Reino Unido respondan vendiendo masivamente bonos del Tesoro. La mayoría de los activos estadounidenses están en manos de gestores de fondos privados europeos que dan prioridad a la rentabilidad por encima de la política. Sin una directiva del Gobierno central, es poco probable que se produzca una desinversión masiva, sobre todo por el daño potencial que podría causar al valor de los activos estadounidenses restantes. Y, en la práctica, es probable que la Reserva Federal de EEUU intervenga para comprar el exceso de oferta y limitar los efectos en el mercado".

En un análisis separado, Andrew Kenningham, estratega de Capital Economics subraya que, aunque Trump coloque invariablemente a Europa en una situación incómoda, "sospechamos que los gobiernos europeos seguirán queriendo mantener a EEUU de su lado por otras razones, en particular su apoyo a Ucrania". Esta nueva sacudida puede llevar, todo lo más, a los políticos europeos a hablar de nuevo de reducir su dependencia de EEUU en otras áreas, desde la defensa hasta los sistemas de pago, contempla el analista. En lo tocante a un posible acercamiento a China, Kenningham abre la puerta a una aproximación "táctica" por parte de Europa. Sin embargo, destaca, Europa aún tiene importantes rencillas con China, en particular su apoyo a Rusia.

"La realidad es que Europa sigue dependiendo de EEUU en muchos sentidos, tanto desde el punto de vista económico como de seguridad. Esta fue probablemente una de las razones principales del acuerdo de la UE el verano pasado para firmar un acuerdo comercial con Washington que no benefició a Europa. Queda por ver si la nueva amenaza arancelaria y la situación en Groenlandia serán el punto de inflexión que finalmente desencadene la unidad europea y el auge de Europa como potencia geopolítica", deslizan con poca esperanza Brzeski y Colijn desde ING.

Saravelos pone el broche desde Deutsche: "Recuerden la Conferencia de Seguridad de Múnich. Fue el discurso del vicepresidente estadounidense en Múnich el año pasado el que resultó ser el catalizador indirecto de una aceleración del gasto en defensa europeo. ¿Podría ser Groenlandia este año la que catalice una aceleración de la cohesión política europea? Cabe destacar que los dos líderes de los partidos euroescépticos de extrema derecha en Alemania y Francia han sido muy críticos con los recientes acontecimientos. El grado en que surja una estrategia europea unificada en los próximos días para abordar la presión estadounidense será una señal clave a corto plazo. En cualquier caso, compartimos los argumentos a largo plazo de que el enfoque estadounidense podría estar aumentando las perspectivas de cohesión política europea a largo plazo".


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