sábado, 6 de julio de 2013

Siempre joven: el regreso de “la cura antiedad definitiva”

 
 
PROHIBIDA DESDE 1982, VUELVE A VENDERSE
 

En 1951 la doctora Ana Aslan, que trabajaba en el Instituto Nacional de Gerontología de Rumanía, aseguró haber encontrado la cura antiedad definitiva. Un producto milagroso que era capaz de mejorar el rendimiento del sistema circulatorio, hacer la piel más elástica, prevenir las úlceras, el parkinson y la caída de cabello, mejorar la memoria y la fuerza muscular y, en definitiva, ralentizar en gran medida todos los signos del envejecimiento.
 
El fármaco, bautizado como Gerovital H3, tuvo un fulgurante éxito durante los años 60 y 70. Se acabó prohibiendo por sus dudosos resultados y sus peligrosos efectos secundarios pero, en un giro del destino, ha vuelto a ponerse de moda. Un reconocido geriatra estadounidense, Tom Perls, ha dado la voz de alarma en un artículo publicado esta semana en la revista de la Sociedad Americana de Geriatría: el Gerovital se está vendiéndo sin cortapisas en Internet y la gente no está dudando en comprarlo de nuevo. 
 
 
El fármaco estrella de la Rumanía comunista
 
El medicamento creado por Aslan  se comercializaba con el nombre de Gerovital H3 pero, en realidad, su principal principio activo era la procaína, un conocido fármaco que se utilizaba en las clínicas dentales como anestésico local, más conocido en todo el mundo por su nombre comercial: novocaína. Lo único que hizo Aslan fue añadir a esta potente droga antioxidantes y estabilizantes pero, con el debido apoyo del Gobierno comunista de Rumanía, la disfrazó como el tratamiento antiedad definitivo: el elixir de la eterna juventud.
 
La campaña de marketing del Gerovital fue un absoluto éxito. En los años 60 y 70 el preparado de Aslan se convirtió en la niña bonita de las celebrities de la época. Entre sus más ilustres usuarios se encontraban John F. Kennedy, Marlene Dietrich, Charles Chaplin, Kirk Douglas o Salvador Dalí. Dado el éxito del preparado, Aslan, que tuvo muy buen ojo para el negocio, abrió una clínica en Rumanía, el Insituto Parhon, que se convirtió en la meca de los tratamientos antievejecimiento, y llegó a ser promocionada por la Oficina Nacional de Turismo de Rumanía como uno de los principales atractivos del país. La promesa de la eterna juventud atrajo a muchos líderes políticos, de ambos lados del telón de acero: Nikita Kruschev, Konrad Adenauer, Charles de Gaulle, Mao Zedong o Ibn Saud protagonizaron las crónicas de sociedad de los periódicos rumanos visitando la clínica. Incluso un teletipo de Efe de 1981, publicado con motivo de una visita de Aslan a España, aseguraba que Francisco Franco había llegado a visitar el centro para recibir tratamiento.
 
 
Crítica y prohibición
 
A mediados de los 70, el Instituto Nacional del Envejecimiento de EEUU, preocupado por el enorme éxito que estaba teniendo el medicamento, creó una comisión para investigar los verdaderos efectos del Gerovital. Los científicos llegaron a la conclusión de que el medicamento tenía un posible efecto inhibidor de las Monoamino oxidasas (MAO), unas enzimas responsables de algunos trastornos neurológicos como la depresión, una enfermedad sobre la que el Gerovital si parecía tener ciertos efectos. Pero no encontraron ni un sólo elemento que justificara sus supuestos efectos antienvejecimiento. Por el contrario, sí tenía algunos efectos secundarios: en algunos usuarios provocaba una bajada de la presión arterial, dificultades respiratorias y convulsiones.
 
Basándose en los resultados de esta investigación, y otros ensayos clínicos que se realizaron en la época, en 1982 la FDA decidió prohibir la importación del medicamento. Hasta 1988 el fármaco se siguió promocionando en Rumanía, pero la muerte de su inventora ese mismo año y, posteriormente, la caída del régimen comunista, llevó al Gerovitral al olvido. Hasta ahora.
Tal como ha anunciado el doctor Tom Perls, el Gerovital está experimentando un repunte de ventas en EEUU, “principalmente, debido a su comercialización en internet”. Basta buscar Gerovital en Google para que aparezcan más de 300.000 entradas. En España también se comercializa, a través de varios portales de internet, que importan el fármaco desde Rumanía. En uno de ellos se declaran “custodios de la marca de la Sra. Asla” y se promociona una crema llamada también Gerovital H3 como “el primer anti-arrugas utilizado por una mujer en la historia”, pero en ningún lugar de la web se especifica si los ungüentos contienen novocaína. 
 
Las palabras procaína o novocaína parecen proscritas en muchos de los portales en los que se vende el medicamento, y es difícil saber si los distintos preparados que se comercializan tienen siquiera un remoto parecido con el producto desarrollado por Asla. Una confusión que se ha acrecentado desde que la FDA permitiera en 2004 comercializar productos cosméticos bajo la marca Gerovital si no contienen novocaína. Todo parece indicar que, por un lado, se están vendiendo cremas convencionales sin novocaina como si realmente fueran el producto desarrollado por Asla y, por otro, botes de pastillas o ampollas que sí contienen la potente droga, cuya comercialización está prohibida, aunque se venden de todas formas y en las mismas páginas. 
 
 
Efectos controvertidos
 
Pese a los informes desfavorables de la FDA, durante el tiempo que el Gerovital estuvo de moda numerosas personalidades insistían en las bondades del bálsamo. Algo que, según Perls, tiene una sencilla explicación: “el hecho de que algunas personas experimentaran mejoras en la salud se debe a que, en muchos casos, el Gerovital se administraba en compañía de recomendaciones sobre práctica de ejercicio físico, reducción del estrés y alimentación saludable”.
 
Unas recomendaciones que, curiosamente, en la Rumanía de Ceaucescu tuvieron carácter de ley. En julio de 1982, el Comité Político del Partido Comunista rumano aprobó un proyecto de programa de alimentación científica de la población, que establecía el número de calorías que debían tomar los ciudadanos en función de su edad, sexo, esfuerzo físico aportado a la patria y hábitos culturales.
 
En una entrevista con el diario El País, ese mismo año, la doctora Ana Aslan, que por entonces tenía ya 85 primaveras –y no parecía más joven, tal como narraba la reportera del diario, Manuela T. Mari–, insistía en que su producto, que se administraba gratuitamente a todos los trabajadores de Rumanía, hacía a los obreros de su país estar más sanos, más aptos y con más ganas de trabajar. ¿Seguro que el Gerovital es algo más que un placebo? El Gerovital, admitió, actúa “principalmente sobre el estado psíquico” y “sobre todo contra la depresión”. Ni rastro de sus supuestos efectos antienvejecimiento.
 
 
  05/07/2013   (06:00)

viernes, 5 de julio de 2013

Nueve maneras de alcanzar la felicidad según los científicos

 
 
El BIENESTAR VISTO POR LA INVESTIGACIÓN

Las personas que tienen menos de 5 amigos sólo tienen un 40% de posibilidades de ser felices.
Pensar en algo que nos va a hacer felices nos hace más felices.
El hecho de rodearnos de más colores en nuestra vida puede hacernos más felices.
 

Ser feliz; un anhelo universal cuyos mecanismos han tratado de entender filósofos, psicólogos, sociólogos, neurólogos, economistas… Aunque la búsqueda de la felicidad es tan vieja como la humanidad misma, su estudio científico (no religioso, ni filosófico) no lo es tanto, y las investigaciones sobre el asunto, encabezadas por el increíble avance de la neurociencia, se han multiplicado en las últimas décadas. La práctica totalidad de las ciencias han estudiado qué nos hace felices y qué no y las respuestas son tan variadas como investigaciones se han hecho sobre el tema. Estas son nueve de las conclusiones más solidas a las que han llegado los científicos. 
 
 
1. Ten muchos amigos
 
El contacto con nuestros amigos influye de forma determinante en nuestro bienestar psicológico, algo que todas las personas que han perdido a un amigo han comprobado en un momento u otro, y podría, incluso, aumentar nuestra longevidad. Pero, ¿cuántos amigos debemos tener para ser felices?
Es la cuestión que trató de responder el psicólogo de la Universidad de Nottingham Richard Tunney, que entrevistó a más de 17.000 personas para comprobar cómo la felicidad está directamente relacionada con la felicidad. En su opinión, las personas que están muy satisfechas con sus vidas tienen dos veces el número de amigos que las personas que están muy insatisfechas. Aunque es difícil valorar estas cuestiones en términos cuantitativos, Tunney asegura que las personas que tienen menos de cinco amigos sólo tienen un 40% de posibilidades de ser felices. Sólo a partir de los 10 amigos la gente tiene más tendencia a la felicidad que hacia la infelicidad.
 
Un estudio del sociólogo Ruut Veenhoven llegó a la conclusión de que los países en los que la gente es más feliz son aquellos que tienen un mayor tejido asociativo. Dinamarca, el país donde hay más gente feliz, según el investigador, es además el que tiene un mayor porcentaje de personas que participan en actividades colectivas, un 92%. Este tipo de actividad social hace que disminuya el número de personas que se encuentran solas y que aumente el número de amistades de la población.
 
 
2.  Apunta cada día las cosas buenas que te han ocurrido
 
Tal como han atestiguado numerosos estudios al respecto, la gratitud es el aspecto de nuestro carácter más fuertemente asociado a la satisfacción vital y todas las cosas buenas que se derivan de ella, incluida la felicidad.
Según el profesor Martin Seligman, de la Universidad de Pensilvania, la manera más sencilla de experimentar la gratitud es apuntar todos los días tres cosas buenas que te hayan pasado a lo largo de la jornada. El investigador comprobó en un experimento que las personas que establecían esta rutina eran más felices que los que no lo hacían. Una práctica que recomiendan otros estudios.
Seligman ha compilado todos sus estudios en torno a la filosofía positiva en un libro muy recomendable si se quiere ahondar en el asunto;: Flourish: A Visionary New Understanding of Happiness and Well-being (Atria Books, 2007)
 
 
3. Evita la rutina: compra experiencias
 
La gente que vive más aventuras, no tiene miedo a probar nuevas experiencias y huye de la rutina es, por lo general, más feliz que la gente que hace todos los días lo mismo. Según Ryan Howell, profesor de psicología de la Universidad Estatal de San Francisco, las personas que gastan un mayor porcentaje de sus ingresos en comprar experiencias (viajes, cenas, ocio…), y un menor porcentaje en adquirir objetos materiales, son sensiblemente más felices.
 
 
4. Anticipa tu felicidad
 
Tal como explicó el coach experto en motivación Carlos Andreu en una reciente entrevista en El Confidencial, “siempre pensamos que seremos más felices cuando tengamos un trabajo mejor, o un nuevo coche, pero la ilusión no está en el cuándo sino en el mientras”. Según han atestiguado diversos estudios, la felicidad aumenta en nuestras vidas si tenemos en mente vivir experiencias que sabemos van a proporcionárnosla, aunque no las estemos disfrutando en ese momento. La gente es más feliz en su trabajo cuando sabe que queda poco para las vacaciones, y el viernes somos más felices que el lunes si nos espera un fin de semana prometedor. Pensar en algo que nos va a hacer felices nos hace más felices.
 
En su libro Stumbling on Happiness (Vintage, 2007), Daniel Gilbert, profesor de psicología de la Universidad de Harvard, ahonda en el concepto de la previsión del placer que, asegura, puede permitirnos exprimir el doble las situaciones que nos hacen felices. En un experimento, un grupo de personas fueron invitadas a cenar gratis en un buen restaurante francés. Se les dio a elegir el momento en que iban a cenar. Las personas que retrasaron más tiempo la cena fueron las que reportaron una mayor felicidad pues no sólo disfrutaron de la velada, además disfrutaron pensando lo bien que lo iban a pasar con un buen champán y una cuantiosa ración de ostras.
 
 
5. Busca el amor
 
El amor tiene una gran incidencia en nuestra felicidad, algo que han comprobado cientos de estudios. Estadísticamente, la gente que mantiene una relación es, de media, más feliz que aquellas personas que no tienen pareja. Que el amor es fundamental para nuestra felicidad fue una de las principales conclusiones a las que llegó el Grant Study, un ambicioso proyecto que se desarrolló a lo largo de siete décadas y que ha constituido una de las referencias más importantes en lo que a las investigaciones sobre felicidad personal se refiere.
George Valliant, que comenzó a tomar las riendas del estudio en el año 1966, acaba de publicar un libro sobre las conclusiones de este y es claro al respecto: “Los setenta y cinco años y veinte millones de dólares gastados en el Grant Project apuntan a una única conclusión que se puede reducir a cinco palabras: la felicidad es el amor. Punto”.
 
 
6. Sonríe
 
En 1989 el psicólogo estadounidense de origen polaco Roberto Zajonc dirigió uno de los primeros estudios sobre el modo en que las expresiones faciales pueden incidir en nuestra psique. El investigador sometió a un grupo de voluntarios a una prueba en la que debían emitir diversos sonidos fonéticos: cuando las personas pronunciaban una i (la “e” inglesa), cuya expresión facial es similar a la de la sonrisa, se sentían mejor que cuando pronuciaban la “u”. Tras comprobar el efecto de la sonrisa en otras situaciones, como delante de un espejo o a través de fotografías, Zajonc llegó a la conclusión de que las expresiones faciales tienen una relación de causa efecto con ciertas actividades cerebrales relacionadas con la felicidad.
En definitiva, si sonreímos, aunque nuestro estado de humor no esté predispuesto a ello, seremos algo más felices. Las ideas de Zajonc han sido discutidas, pero pese a que hayan pasado más de veinte años, su hipótesis sigue siendo defendida por muchos investigadores.
 
 
7. Busca entornos azulados
 
Según un estudio de la Universidad de Sussex, el azul es el color que más tranquilidad transmite y el que nos hace más felices, tanto a hombres como a mujeres. Los investigadores llegaron a esta conclusión tras medir la actividad cerebral, la presión sanguínea y los niveles de sudoración en un grupo de voluntarios a los que se sometió a entornos de diferentes colores y grado de iluminación. El morado tuvo efectos similares al azul en mujeres, pero no en hombres.
Los investigadores creen que los efectos positivos del azul tienen un carácter evolutivo, pues nuestros antepasados vinculaban el color del cielo por la tarde con la sensación de un día bien gastado (en el que no habían muerto) y la perspectiva de una buena noche de sueño.
Según Smith, el simple hecho de rodearnos de más colores en nuestra vida, no sólo el azul, puede hacernos más felices. Algo que es especialmente útil en invierno, cuando la oscuridad elimina tonalidades de nuestra vida. Desde que hizo el estudio empezó a llevar calcetines de colores.
 
 
8. Persigue objetivos vitales
 
El neurocientífico de la Universidad de Wisconsin, Richard Davidson, ha constatado a través de diversos estudios que trabajar duro para lograr un objetivo, y hacer progresos en su consecución, activa emociones positivas y, lo que es más importante, suprime las negativas, como el miedo o la depresión. En su opinión, todos podemos cambiar a mejor, pues nuestro cerebro está preparado para ello gracias a la plasticidad neuronal, campo en el que Davidson es uno de los mayores especialistas del mundo.
 
 
9. Sé generoso
 
Según la psicóloga de la Universidad de Stanford Emma Seppala, directora del Centro de Investigación sobre la Compasión y el Altruismo, la felicidad no reside tanto en el tener o en mejorar el estatus social y laboral, sino en el dar. Es decir, ser compasivos y generosos con los demás incrementa los niveles de bienestar en todos los ámbitos de la vida.
El altruismo activa las regiones cerebrales que provocan placer, evista el estrés, la ansiedad y la depresión, hace que mejoren nuestras relaciones personales e, incluso, aumenta nuestra esperanza de vida.


  04/07/2013   (06:00)                   

jueves, 4 de julio de 2013

'Hecho en China' empieza a ser un sinónimo de calidad y precio alto

 
 
 
Justo al frente de su tienda en la Rue Sèvres en París, Hermès trabaja en la apertura de un segundo local, que tendrá lugar en septiembre. La nueva tienda estará llena de artículos para el hogar y ropa elegante, incluyendo vestidos esculturales hechos de cachemira recubierta a mano con fieltro como parte de un proceso de varios siglos que es típico de la atención al detalle de la casa de modas francesa. Pero hay una diferencia importante: casi toda la mercancía será producida en China. No se trata de otra sucursal de Hermès, sino del primer sitio internacional de una subsidiaria de la empresa de lujo, Shang Xia.
 
Durante mucho tiempo, la palabra fabricado en China ha sido sinónimo de productos baratos que, muchas veces, no se ciñen a los estándares internacionales más estrictos. Pocas marcas occidentales de lujo estaban dispuestas a admitir que parte de su mercancía provenía de China. Sin embargo, esa percepción está cambiando lentamente a medida que muchas marcas que surgieron en el país asiático— como la línea de ropa femenina de alta calidad Uma Wang, los zapatos Mary Ching y la ropa para hombre Septwolves— se centran en la fabricación de calidad, a menudo con un toque tradicional y diseños sofisticados.
 
Estas marcas empiezan a atraer a la población más de vanguardia del país. "Las jóvenes chinas son muy exigentes y quieren cosas que otros no tienen", señaló Lionel Derimais, un fotógrafo y bloguero que ha trazado el auge de estas marcas en su sitio web Nicely Made in China. "Todo mundo tiene un bolso Louis Vuitton o Gucci. Estas chicas quieren algo distinto, y muy a menudo se trata de una marca china".
 
 
El movimiento ha coincidido con un auge de los productos de lujo del país. La consultora McKinsey & Co. indicó en diciembre que China había superado a Japón como el mayor consumidor de bienes de lujo. Incluso hay un término informal para los nuevos ricos del país que gastan con desenfreno: bao fa hu, que se traduce como "explosivamente ricos".
 
"En los primeros 30 años de desarrollo económico, no teníamos la oportunidad de satisfacer ese deseo. Lo importante eran las necesidades básicas: no más hambre ni frío", explicó la directora artística de Shang Xia, Jiang Qiong Er. "Hemos empezado a regresar a nuestras raíces culturales. En los últimos cinco años, la gente se ha percatado de la importancia de la creatividad y la calidad en China".
 
Jiang, que estudió diseño en la École des Beaux-Arts en París y ya había trabajado en Hermès, supervisa las colecciones de Shiang Xia. Todos los bienes reflejan el lujo discreto de la empresa matriz. Pero su misión es hacer también cada pieza enfáticamente china. Más de 80% del inventario de la marca se fabrica en China continental. Jiang busca artesanos en distintas regiones que se especializan en destrezas tradicionales.
 
Impulsada por muchos de los mismos instintos que Jiang, Alison Yeung fundó su línea de zapatos de lujo, Mary Ching, hace cuatro años en Shanghai. La hija trotamundos de un ex diplomático cantonés es enérgica y apasionada. "Mi misión es cambiar las percepciones ligadas al 'hecho en China'", explicó. "Es igual que lo que ocurría con Japón hace 50 años. Las cosas hechas allí eran consideradas baratas y de mala calidad. Ahora producen lo mejor del mundo". Yeung ya ha dejado huella en Occidente: sus tacones puntiagudos figuran en la colección permanente de trajes del Museo de Victoria y Albert en Londres como ejemplos de diseño contemporáneo chino.
 
Este orgullo emergente por lo fabricado en China refleja la revolución cultural que tiene lugar en el país más poblado del mundo. Muchos de los trabajadores de clase media menores de 35 años son hijos únicos —el resultado de la estricta política de un solo hijo promulgada en 1979— y sus ingresos disponibles son inflados por regalos de familiares que los miman. "Nunca han enfrentado la adversidad, son ferozmente nacionalistas y muy orgullosos de la China moderna y emergente que está tomando su lugar en el escenario global", dijo Nick Debnam, presidente para Asia Pacifico de la firma de asesoría financiera KPMG China, que ha estudiado el fenómeno. "Ahora tienen dinero para gastar, y les gustaría asociarse con marcas como Shang Xia".
 
El siguiente paso natural para estas marcas es internacionalizar su estética china propulsada por bao fa hu. Algunas ya han comenzado a hacerlo. Shang Xia contempla la apertura de su tienda insignia en París este año. Los tejidos de Uma Wang se pueden adquirir fácilmente en Internet desde EE.UU. y tienen una sólida presencia en Europa, particularmente en Italia. La red de tiendas de Mary Ching cubre desde Moscú y Londres hasta Palm Beach y Boston.
 
La pregunta de los miles de millones de dólares es cómo hacer que los productos sean atractivos tanto para las sensibilidades internas como las internacionales. Yeung, que se educó en Inglaterra y asistió a la prestigiosa escuela de diseño Central Saint Martins en Londres, enfatiza el atractivo multicultural de sus diseños.
 
La tienda de ropa masculina Bosideng, que tiene más de 11.000 sucursales en China, también ha salido en busca de clientes occidentales. La empresa acaba de inaugurar una tienda insignia, a un costo de más de US$50 millones, en la calle South Molton en Londres. Pero los productos de la tienda en la capital inglesa son distintos a los que ofrece la marca en su país de origen, y el logo también cambió. La ropa, fabricada en gran parte en Europa, es una versión más cara del estilo clásico de Bosideng y combina la confección británica clásica con algunos toques chinos.


Por MARK ELLWOOD  July 3, 2013, 1:01 p.m. ET

miércoles, 3 de julio de 2013

La combinación brutal de fuerzas que azota a los países emergentes

 
 
Países desde Turquía hasta Brasil y China acusan los golpes asestados por una combinación brutal de acontecimientos: la desaceleración de sus economías, la salida de capitales, un derrumbe en los precios de las materias primas y manifestaciones políticas. Todo esto sirve como recordatorio de que no siempre es fácil ganar dinero en los mercados emergentes.
El retiro de fondos de los mercados emergentes se ha acelerado en el último mes, en medio de las expectativas de algunos inversionistas de que los días del crédito fácil a nivel global están llegando a su fin conforme la economía de EE.UU. se recupera.
 
A su vez, una escasez de liquidez orquestada por el banco central chino se ha sumado a las preocupaciones de una mayor desaceleración de la segunda economía del mundo, lo que ha repercutido en otros países. Por si esto fuera poco, las débiles cifras de producción industrial difundidas el lunes acentuaron las dudas acerca del desempeño de China.
Los inversionistas han retirado US$12.000 millones de los US$100.000 millones en activos de fondos mutuos dedicados a los bonos de los mercados emergentes en las últimas cinco semanas, la mayor salida ininterrumpida de capitales desde 2009, según el proveedor de datos EPFR. "En abril, los mercados emergentes eran lo mejor que había ocurrido desde la invención de las rebanadas de pan. Hace dos semanas eran tóxicos", dice Jan Dehn, director de estudios de Ashmore Investment Management, una firma de inversiones especializada en países emergentes que gestiona unos US$77.700 millones en activos.
 
El giro no podría ser más pronunciado para estos países, cuyo crecimiento ayudó a compensar la debilidad de Estados Unidos y Europa durante la crisis financiera. En su búsqueda por obtener retornos más altos, los inversionistas privilegiaron las economías emergentes en los últimos cuatro años.
 
 Los ingresos de capitales privados a los mercados emergentes ascendieron a US$4,2 billones (millones de millones) entre 2009 a 2012, más que todo el dinero invertido en la Bolsa de Valores de Tokio, según el Instituto de Finanzas Internacionales, un grupo que representa a la banca.
Aunque las salidas de capital no han alcanzado los niveles vistos durante la crisis financiera de 2008, se prevé que continúen conforme el ánimo se deteriora.
 
"Todos los mercados, todo cayó", señaló el sábado Aliko Dangote, el magnate nigeriano del cemento y el empresario más acaudalado de África, mientras esperaba un discurso de Barack Obama en Soweto, en las afueras de Johannesburgo. "En estos momentos, el dinero no tiene fronteras".
 
 
La ola de ventas en los mercados emergentes ha evocado otros episodios de pánico en los mercados, cuando un alza en las tasas de interés estadounidenses tuvo serias repercusiones en otros países. La crisis mexicana de 1994 y la crisis asiática que se inició en 1997 son dos ejemplos.
 
 En todo caso, pocos predicen que los actuales problemas se transformarán en una nueva crisis global. Los mercados emergentes están, con pocas excepciones, en mejor pie para soportar los embates económicos. Cuentan con amplias reservas a su disposición y tienen menos deuda denominada en moneda extranjera, un ingrediente clave que agravó la crisis asiática.
 
Aunque los niveles de endeudamiento han aumentado en los últimos años, especialmente en Asia, los bancos de los mercados emergentes están bien capitalizados y los gobiernos tienen deudas manejables, lo que les otorga la capacidad de aumentar el gasto fiscal para estimular sus economías en caso de ser necesario.
 
Las economías emergentes crecerán en torno a 4% en el segundo trimestre, su menor nivel desde 2009 y una cifra muy inferior a la expansión promedio de 7% de la última década, según la consultora londinense Capital Economics.
 
China, que había impulsado el crecimiento en muchas de estas economías, ahora se ha vuelto una carga.
 
El banco central emprendió una campaña para erradicar lo que considera como préstamos peligrosos en semanas recientes. La ofensiva elevó las tasas de interés a corto plazo, lo que apunta a una mayor desaceleración del crecimiento. La Bolsa de Valores de Shanghai alcanzó su nivel más bajo desde 2009.
 
Economistas como Hongbin Qu, de HSBC, que en su momento fueron optimistas, ahora estiman que China podría crecer apenas 7,4% este año y el próximo, un cambio significativo frente a la última década, cuando el país a menudo crecía 10% o más.
 
El enfriamiento de China ha tenido repercusiones globales, afectando tanto a compañías de equipos mineros como a proveedores de materias primas, como productores de cobre en Chile y mineros del carbón en Indonesia.
 
China, por ejemplo, es el mayor socio comercial de Brasil y las caídas en los precios del mineral de hierro y el petróleo han contribuido al crecimiento anémico de la mayor economía de América Latina. La bolsa de valores brasileña acumula un descenso de 22% este año, que se ha visto exacerbado por un declive de casi 10% en el valor del real. Los brasileños han salido a las calles en semanas recientes para protestar contra el alza de los costos en una economía débil.
 
Mientras tanto, la desaceleración de la economía de India coincide con el estancamiento de las reformas. Un brote inflacionario y un creciente déficit de cuenta corriente han obstaculizado el crecimiento. La moneda del país, la rupia, alcanzó en junio un mínimo histórico frente al dólar.
En Turquía, que se ha visto afectada por la debilidad de la economía europea, los mercados fueron duramente golpeados por los temores de que la Fed pondrá fin pronto a sus programas de estímulo. A ello hay que añadir los disturbios políticos que se produjeron a raíz de un polémico plan para demoler un parque ubicado en el centro de Estambul. La Bolsa de Estambul descendió 11% en el primer trimestre, mientras que el dólar se fortaleció 9% contra la lira durante el mismo lapso.
 
En tanto, Sudáfrica está sufriendo las consecuencias de huelgas y la debilidad en los precios del oro. El rand ha perdido 20% de su valor frente al dólar este año, alimentando un problema de inflación y perjudicando la capacidad del banco central para recortar las tasas de interés.
 
 
Por ALEX FRANGOS  en Hong Kong y  PATRICK MCGROARTY  en Johannesburgo
Mathew Cowley, en São Paulo, y Prabha Natarajan, en Nueva York - Updated July 2, 2013, 1:12 p.m. ET

Suecia: prohibido pagar por sexo

 

 

El país nórdico castiga al cliente para luchar contra las redes y el proxenetismo

Unos 2.800 han sido condenados; todos han eludido la cárcel con multas

 
 
No es lugar para esperar. La calle es ancha, ventosa y poco iluminada. Tampoco el tiempo acompaña. Hace frío y la noche es desapacible. Húmeda. A ella no parece importarle. Agita la coleta rubia y se ciñe un poco más el chaleco de piel blanca que lleva sobre una prenda negra de cuello alto, a juego con los pantalones y las botas. Sujeta un teléfono conectado a un auricular manos libres. Habla unos segundos y vuelve a recorrer la lámina de acera. Arriba y abajo. La confluencia entre Malmskillnadsgatan y Master Samuelsgatan. Apenas una esquina. Una franja de cemento en pleno centro de Estocolmo, a solo dos pasos de la zona comercial, que es sinónimo de prostitución. De lo poco que queda a la vista en la capital de Suecia. Un país que desde 1999 castiga a quien pague por obtener servicios sexuales.
 
Allí, las carreteras no están ribeteadas de clubes. Y si hay contacto de compra y venta, desde luego no se hace bajo a la luz de los neones. Los clientes no lo tienen fácil: si son descubiertos se arriesgan a una pena de un año de cárcel o a una cuantiosa multa. La premisa sueca es que si no hay demanda no habrá oferta. Un modelo que este país defiende y que ha exportado a otros como Noruega, Islandia o Singapur. Ahora, Francia e Irlanda estudian seguir sus pasos. También Valencia dio luz verde hace unos días a una ordenanza municipal que contempla sanciones para los clientes, pero no para las meretrices.
 
En Suecia, desde que entró en vigor la ley, unas 5.700 personas —todos, salvo contadísimas excepciones, hombres— han sido detenidos por comprar sexo o intentar hacerlo. De ellos, algo más de la mitad han sido condenados, aunque ninguno ha entrado en prisión. Han esquivado las rejas abonando una multa de al menos un tercio de sus ingresos diarios durante dos meses.
 
“No se trata solo de condenas. La ley busca un cambio social, ser ejemplarizante. Y se está logrando”, asegura la comisaria Kajsa Wahlberg, relatora nacional contra la Trata de Personas con Fines de Explotación Sexual. Diez años después de que entrara en vigor la inédita ley, el número de compradores de sexo había descendido del 13,6% a menos del 8% de la población, según datos del Instituto Sueco. Y aunque la norma —que apoya más del 70% de la población— no ha conseguido encerrar a los clientes sí ha conducido a una reducción palpable de la prostitución callejera: antes de la ley unas 600 mujeres ejercían en las calles de Estocolmo cada día; actualmente no son más de diez, según estimaciones de la policía.
 
¿Es la mujer de la coleta rubia una de ellas? Se ha subido a un coche rojo, familiar, que ha enfilado la calle en dirección a la autopista. Solo ha intercambiado un par de palabras con el conductor. Es posible que sea un amigo o un familiar. Pero también puede que el hombre haya contactado con ella en Internet y la haya recogido en la calle. Porque en Suecia, los burdeles se han trasladado a la Red. Una realidad de la que las autoridades son conscientes y que la asociación Rose Alliance —una de las escasas voces que censura públicamente la norma— considera efecto de la ley. Esta organización de extrabajadoras sexuales sostiene que la prostitución es ahora menos visible y, por tanto, más insegura; y que la regulación contribuye a estigmatizarla. “Existen mujeres que se dedican a ello voluntariamente. Hay explotación y trata, pero no todas son víctimas”, dicen.
 
Patrick Cederlöff, coordinador nacional contra la trata, no está de acuerdo. Antes de ocupar este cargo, este hombre musculoso de cabello rapado estuvo años trabajando en los servicios sociales de Estocolmo. Desde entonces, remarca entornando los ojos, cree más firmemente que la prostitución —que en Suecia ejercen sobre todo europeas del Este, tailandesas o nigerianas— no es una opción “realmente libre”. “Bajo esa idea se oculta la vulnerabilidad, la pobreza. También la trata y la explotación sexual”, dice. Cederlöff desmiente que la ley —que ha habilitado formas, como teléfonos anónimos para denunciar a quien paga por sexo— haya empujado a las mujeres a la clandestinidad de los hoteles o apartamentos; y a los anuncios en las páginas web. Responsabiliza del cambio más bien a las nuevas tecnologías.
 
Las autoridades también avanzan por ahí. Un equipo de policías especializado rastrea la Red día y noche en busca de esos reclamos que les permitirán apresar a chulos y clientes. Sus despachos están en la jefatura central de la policía de Estocolmo, muy cerca del de la comisaria Wahlberg, cauta con todo lo que signifique mostrar ese trabajo de campo. Es una mujer alta y enérgica. Tiene los ojos azules y el cabello rubio y corto. Antes de ser relatora investigó delitos sexuales como inspectora de la policía judicial. “El comercio sexual es un medio favorable para la delincuencia organizada. Permanece soterrado, mueve enormes cantidades de dinero y, a través de él, los proxenetas y las redes de trata lavan millones”.
 
A sus ojos y a los de la ley sueca, alguien que paga por sexo no solo atenta contra la dignidad de las mujeres; además, está contribuyendo a que esa arquitectura criminal prolifere. Desde que entró en vigor la ley, unas 200 personas han sido condenadas por proxenetismo en Suecia. Unas 40 por trata de seres humanos con fines de explotación sexual, desde que en 2002 se incluyó este delito que implica trasladar a la persona con engaños, coacciones o a la fuerza para explotarla.
 
Como ocurre en España, no es fácil que las mujeres que han sido explotadas testifiquen contra sus verdugos. Para apoyarlas y fomentar esa colaboración, explica Ulrika Rosvall, experta del Instituto Sueco, el Gobierno tiene programas de acogida y reinserción —además, tiene programas para concienciar a los clientes—. También les ofrece volver a su país con el proyecto Safe Trip (viaje seguro), que coordina Cederlöff y que se apoya en ONG locales, que trata de que las mujeres puedan retornar sin temor a que quienes las explotaban las encuentren. A ellas o a sus familias.
 
La comisaria Wahlberg explica que Suecia ha ido un paso más allá: ha buscado incluso una solución específica para las nigerianas; que muchas veces están sometidas por el miedo atroz al vudú con el que las mafias las amenazan. Ahora, las autoridades suecas colaboran con “personas capaces de deshacerlo”, afirma la relatora. No es solo acorralar a los clientes. Se trata, dice, de cubrir todos los huecos.
 
 
Modelos legales
 
En Europa conviven tres modelos de regulación de la prostitución: el llamado ejemplo sueco, abolicionista; el holandés, legalista; y las normativas que solo prohíben el proxenetismo.
 
1. Suecia penaliza desde 1999 a todo aquel que pague por tener sexo. Fue pionero en este modelo legal que diez años después copiaron Islandia, Singapur, Israel o parte de Corea. También Noruega, con una novedad: se persigue a aquellos que hacen turismo sexual.
 
2. Finlandia castiga la compra de servicios sexuales, aunque solo en los que la prostituta sea víctima de las redes de trata.
 
3. Holanda y Alemania son el modelo contrario; allí la compra de servicios sexuales no se castiga y se permite en determinadas zonas y lugares. En Holanda las prostitutas pagan impuestos, tienen derechos y obligaciones.
 
4. En España la prostitución es alegal. Algunas ordenanzas municipales, como la de Barcelona, penalizan tanto a clientes como a prostitutas. Otras, como en Valencia, van al modelo sueco y castigan solo al comprador de sexo.
 
 

martes, 2 de julio de 2013

Diez mitos sobre el matrimonio

 
 
CÓMO EVITAR LAS IDEAS QUE NOS HACEN FRACASAR
 
 
La pasión se ha esfumado, es mejor que nos separemos porque no tenemos nada que hacer. Si nos llevamos mal, es mejor por los niños que nos divorciemos cuanto antes. Y si no discutimos, es poco probable que nos separemos. Se trata de unos pocos de la larga lista de mitos sobre el matrimonio que diversos estudios, generalmente norteamericanos, se han propuesto atajar. La razón principal es que dichas concepciones erróneas pueden conducir a la insatisfacción perpetua en la vida de pareja, y por lo tanto, a rupturas prematuras o frustraciones irremediables al esperar de la relación ciertas cosas que no se corresponden en la realidad.
 
Uno de los trabajos más exhaustivos en ese sentido es el realizado por J. H. Larson a finales de los ochenta, y publicado bajo el nombre de La encuesta del matrimonio: las creencias de los estudiantes universitarios sobre algunos mitos del matrimonio, en el que manifestaba que “una de las explicaciones de la alta tasa de divorcios y el gran nivel de insatisfacción marital se debe a que los americanos tienen unas elevadas y poco realistas expectativas del matrimonio”.
 
Desde entonces, multitud de estudios han intentado sumarse a dicha perspectiva con el objetivo de revisar aquellas nociones popularmente compartidas por la población, pero también por algunos terapeutas de pareja, lo que influye negativamente en la calidad del tratamiento. En esa línea se encuentran, por ejemplo, el ensayo Las creencias de la pareja sobre el matrimonio, volverse a casar y ser padres (Universidad de Tenessee), de Susan Alford Carter, El apoyo de los mitos sobre el matrimonio de los terapeutas familiares, de Benjamin E. Caldwell y Scott R. Woolley, o el trabajo de D. Popenoe, que coinciden en que seguimos manejando nociones incorrectas sobre nuestras relaciones de pareja.
 
A continuación presentamos diez de las ideas más frecuentes en los discursos de la sabiduría popular y, al mismo tiempo, algunas de las más dañinas.
 
1.- El mejor indicador de la felicidad es la frecuencia del sexo
 
Pensar que la vida sexual de una pareja está relacionada de manera directa con el bienestar de la misma es una idea recurrente. Si toda la pasión desaparece, es porque ya no queda nada de aquello que unió a los dos en un primer momento, se dice. Aunque esto sea verdad hasta cierto punto, no se trata del factor más importante en el largo plazo. Diversas investigaciones han sacado a la luz que es bastante común que una pareja infeliz haga a menudo el amor.
 
2.- Tener niños mejora la satisfacción de la pareja
 
Más bien todo lo contrario, especialmente con el primer hijo: aunque nadie dude que tener descendencia contribuye a la realización vital de la persona, en el corto plazo produce el efecto completamente opuesto. Las razones, que una nueva y pesada carga aparece de repente, provocando un mayor estrés, una gran responsabilidad y dejando menos tiempo libre para la intimidad de la pareja, tal y como demuestran diversos estudios realizados durante los años setenta y recopilados por J. H. Larson.
 
3.- Cuanto mayor sea la formación de una mujer, menos probable es que se case
 
Los mitos de la independencia femenina suelen defender que el nivel cultural de la mujer determina sus posibilidades de casarse: según esa visión, cuanto más dinero tengan y mayor sea su estatus, mayores serían sus ansias de independencia y menor su necesidad de encontrar pareja. Sin embargo, las estadísticas dicen que no es así. La tendencia cambió a mediados de los noventa, cuando los datos desvelaron que, al menos en Estados Unidos, las mujeres con una educación superior se casaban con mayor frecuencia que las que no habían gozado de una formación universitaria.
 
4.- Los solteros tienen una vida sexual más satisfactoria
 
En realidad, no es que las personas sin pareja estable tengan una mejor vida sexual, sino que se sienten más inclinados a hablar de ello. Según un ensayo llamado La organización de la sexualidad en Estados Unidos publicado por la Universidad de Chicago,  los matrimonios suelen disfrutar más a menudo de relaciones sexuales, que además se perciben como mucho más satisfactorias, tanto física como psicológicamente. La diferencia es que no suele hablarse de ello en público.
 
5.- Las parejas que se divorcian suelen tener muchas discusiones
 
Según un estudio realizado en 1997 por P. Amato y A. Booth, apenas un tercio de los matrimonios que terminaban en divorcio podían ser clasificados como “conflictivos”. Sólo un 30% de las esposas que se habían separado afirmaban haber tenido más de tres discusiones en los últimos meses de relación, y sólo uno de cada cuatro hombres decían que sus mujeres estaban en desacuerdo con ellos frecuentemente. En el mismo estudio, los investigadores señalaban que la infidelidad, el uso de drogas o el derroche de dinero eran factores mucho más determinantes que las discusiones continuas.
 
6.- Los hombres se adaptan más a la vida de su pareja que al revés
 
En realidad, es todo lo contrario: diversos estudios realizados entre los años setenta y los ochenta coinciden en señalar que las mujeres suelen cambiar sus costumbres más a menudo para adaptarse a las exigencias de sus maridos que al revés. Según Larson, “los hombres suelen estar menos influidos por sus mujeres y verse menos envueltos en los ciclos de la vida familiar que las mujeres”. De hecho, en dicho estudio, el sexo femenino solía reconocer la influencia de su pareja, algo que no ocurría con los varones.
 
7.- Cuanto más sabe nuestra pareja qué pensamos de ella, mejor
 
Según un estudio realizado por J. M. Gottman en 1999, no se trata tanto de hablar abiertamente de todo aquello que se nos pasa por la cabeza, como de enfatizar las cosas buenas. Si la balanza entre las interacciones positivas y las negativas favorece lo primero, la satisfacción de la pareja será alta, pero si predominan los comentarios negativos, los reproches y se relativizan las expresiones de ánimo, tarde o temprano comenzará a haber problemas. No se trata tanto de hablar de todo como de resaltar aquello que nos gusta.
 
8.- El amor romántico y la buena suerte son lo más importante
 
Muchos consideran que la desaparición del romanticismo es una señal inequívoca del fin de la relación, pero se trata inevitable, que termina ocurriendo tarde o temprano. La mayor parte de los estudios recuerdan que no es mantener el romanticismo lo que garantiza la supervivencia de la relación, sino otro tipo de habilidades que se desarrollan con el tiempo. J.M. Gottman descubrió en su investigación que era considerar a la pareja como un buen amigo lo que más importancia tenía en el largo plazo, sobre todo si se sentía en la relación compañerismo y compromiso. Compartir intereses y valores también era muy importante.
 
 9.- Convivir antes de casarse reduce las probabilidades de divorcio
 
“Probaremos a vivir juntos durante un tiempo y si la cosa va bien, nos casamos”. Esta es la decisión que la mayor parte de parejas suele tomar como un paso más en su relación. Sin embargo, no es así: los que conviven juntos antes de contraer matrimonio suelen separarse con mayor frecuencia, por paradójico que pueda parecer. Aún existe cierta controversia sobre por qué se produce esto. Es decir, si es el hecho de la convivencia temprana lo que provoca más divorcios, o es que el perfil de persona dispuesta a vivir con su pareja antes de pasar por vicaría suele ser la que proporciona una menor importancia a la institución matrimonial. Otros estudios afirman que casarse, aunque sea por lo civil, proporciona un nivel de compromiso inconsciente mucho mayor a los miembros de la pareja que simplemente vivir juntos, lo que frenaría la tentación del divorcio.
 
10.- Los hombres son más felices si su mujer no trabaja
 
A comienzos de los años sesenta apareció una serie de estudios que demostraban que el bienestar de la pareja descendía cuando la mujer trabajaba fuera de casa, como reflejo de una sociedad en la que la independencia laboral femenina aún no se consideraba aceptable. Sin embargo esta concepción empezó a cambiar a mediados de los años setenta, momento en el que las investigaciones desmintieron tal situación. Un reciente estudio realizado por R. Schoen, S. Rogers, y P.R. Amato y publicado en el Journal of Family Issues, afirmaba que el hecho de que la mujer trabajase no tenía ninguna relación clara con la felicidad de la pareja. Es más, suele proporcionar una mayor estabilidad financiera a la pareja.
 
 

Los 'bancos en la sombra' generan temores de una crisis en China

 
 
En una torre de oficinas de 52 pisos en el distrito de embajadas de esta ciudad, unos 400 empleados de Citic Trust Co. consiguen financiación para constructoras, siderúrgicas y otras empresas que necesitan efectivo con urgencia y que son rechazadas por los bancos tradicionales de China.
 
Los prestamistas de Citic y otras instituciones que conforman el sistema de crédito paralelo de China, conocidos como los "bancos en la sombra", crearon lo más parecido que tiene el país a la cultura de Wall Street. Asumen riesgos que los bancos tradicionales evitan, llegando al punto de crear fondos de inversión para activos como licores y muebles de alta calidad. Sus principales ejecutivos conducen autos de lujo y frecuentan clubes costosos.
 
Ahora, estos bancos paralelos —un conjunto de consorcios, aseguradoras, compañías de licitación, casas de empeño y otros prestamistas informales sujetos a una menor regulación— están en el centro de los crecientes temores sobre si la desaceleración de la economía podría desatar una crisis de deuda.
En los últimos días, el gobierno chino ha tomado medidas para controlar los préstamos irregulares. El lunes, las acciones chinas sufrieron su peor pérdida diaria en casi cuatro años luego de que el banco central anunciara restricciones al aumento del crédito.
Este mes, el Banco Popular de China comenzó a limitar la financiación para el mercado de crédito interbancario, en el que estas entidades se prestan entre sí pero también a algunas grandes instituciones de banca en la sombra. Esto hizo que las tasas interbancarias, generalmente de entre 2% y 3%, se catapultaran a 25% antes de acomodarse en 6,64% el lunes. El martes cerraron en 5,8%.
El martes, en una señal de que buscaba moderar la falta de efectivo, el banco central comunicó que recientemente había inyectado fondos en instituciones financieras para apuntalar la liquidez. La medida logró que las acciones chinas recuperaran pérdidas el martes por la tarde luego de una caída de más de 5% durante la sesión, para cerrar 0,2% a la baja.
 
Aunque no brindó muchos detalles, el comunicado fue la primera admisión de que el banco central respondió a una escasez de efectivo en los bancos chinos que ha causado tumultos entre inversionistas de todo el mundo.
La agencia oficial china Xinhua afirmó el domingo que el banco central había orquestado la restricción de efectivo para limitar las descontroladas actividades de crédito paralelo, indicando que su política monetaria había comenzado a cambiar para pasar de centrarse en la "cantidad" a la "calidad".
Economistas dentro y fuera de China temen que los bancos en la sombra estén introduciendo riesgos parecidos a los del boom de hipotecas de alto riesgo de Estados Unidos, al respaldar proyectos que quizás nunca generen retornos, al no revelar completamente lo que les están pidiendo a los inversionistas que financien, y al dar la falsa impresión de que les dan a los bancos una forma de deshacerse de préstamos problemáticos, sin realmente hacerlo.
El banco central decidió que debía intervenir ahora para evitar que los problemas financieros se saliesen de cauce, afirma Charlene Chu, directora de Fitch Ratings Inc., en Beijing.
Los bancos en la sombra consiguen dinero pidiendo préstamos de bancos tradicionales o cortejando a inversionistas acaudalados en busca de retornos más altos. Pero conforme los bancos tradicionales pasan apuros para obtener fondos, disponen de menos dinero para entregarles a las entidades de préstamos paralelos. Además, la escasez de crédito podría hacer que los inversionistas duden antes de colocar su dinero en instituciones consideradas menos seguras que los bancos.
Las entidades tradicionales de China son estatales y conceden préstamos principalmente a empresas también del Estado, en detrimento de muchas otras. Las tasas son fijadas por el gobierno —que permite una competencia muy reducida— y los bancos suelen pagar intereses por debajo de la inflación, incrementando el apetito de los depositantes por retornos mayores.
Allí es donde entran en escena los bancos en la sombra. En un ejemplo típico, una empresa que necesita dinero para una fábrica, autopista u otro proyecto consigue un préstamo a corto plazo con una tasa de interés alta. El banco paralelo, solo o con otras entidades, convierte ese préstamo en un producto de inversión que vende a inversionistas, con la promesa de un rendimiento mayor, financiado por los pagos del crédito.
La banca en la sombra es la parte del sector financiero chino que está registrando el crecimiento más rápido. Durante años, Beijing usó el sector para probar prácticas impulsadas por el mercado que no están permitidas oficialmente en los bancos convencionales.
Entre 2010 y 2012, un período durante el que los bancos tradicionales restringieron el crédito, los bancos en la sombra duplicaron sus préstamos en circulación a 36 billones de yuanes, o US$5,8 billones (millones de millones), alrededor de 69% del Producto Interno Bruto chino, estima J.P. Morgan Chase & Co. En la industria de los consorcios empresariales, un pilar del sistema de crédito paralelo, los activos en gestión se han casi triplicado a 8,7 billones de yuanes, convirtiendo a estas firmas en el segundo mayor segmento de servicios financieros en China, después de los bancos.
La banca en la sombra no está tan regulada como la tradicional y no revela mucha información sobre los proyectos en los que está invirtiendo o cuál es el desempeño de sus préstamos.
Un gerente de Citic dijo en una entrevista con The Wall Street Journal que está constantemente en busca de clientes, cortejando a gobiernos locales y constructoras.
"Las empresas fiduciarias siempre se han inspirado en los bancos de inversión, lo que quiere decir que tenemos una especie de 'cultura de la caza' que requiere que estemos constantemente en busca de oportunidades", escribió Wang Jingxiong, hasta hace un mes un alto gerente de Citic Trust, en un ensayo autopublicado que circuló ampliamente por los sitios web chinos. Los esfuerzos por localizar a Wang fueron infructuosos.
Analistas y economistas aseguran que no está claro cuántos créditos paralelos son impagos. Hasta ahora, los inversionistas no han sufrido pérdidas reales porque los deudores en problemas han sido rescatados por el Estado. Esto implica que el gobierno es vulnerable a sufrir mayores pérdidas si los impagos se propagan, una preocupación creciente conforme la economía se desacelera.
Pocos economistas prevén una crisis financiera inminente en China, pero la ola expansiva de la banca paralela podría afectar otros tipos de préstamos u obligar al gobierno a tomar más medidas para restringir el crédito. Algunos expertos prevén que China crecerá este año a un ritmo por debajo de la meta interanual fijada por el gobierno de 7,5%.
 
 
Por LINGLING WEI y BOB DAVIS Updated June 26, 2013, 9:54 a.m. ET
     

lunes, 1 de julio de 2013

El agente que sacude al espionaje mundial

 
 
Los servicios secretos más poderosos del mundo cercan al filtrador que desafió a la inteligencia estadounidense.
 
 
La historia de Edward Joseph Snowden es la de un joven analista de inteligencia que decidió arriesgarlo todo para denunciar los abusos del espionaje masivo que realizan los servicios secretos de su país. La de un exempleado de la CIA que se asomó a las prácticas irregulares de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y decidió que el mundo debía conocerlas. La de un friki de la informática amante de la cultura japonesa que dejó atrás a su novia y una cómoda vida en Hawai para emprender un viaje peligroso e incierto.
 
Snowden ha desatado una tormenta mundial exponiendo la fragilidad de la privacidad de nuestras comunicaciones en la era digital, dejando al descubierto a los gigantes de Internet —Google, Facebook, Microsoft—, sacando los colores al presidente Obama, al premier británico Cameron, generando una crisis diplomática entre Ecuador y EE UU, y poniendo en guardia a los más potentes servicios secretos del mundo. Todo, con cuatro ordenadores portátiles, una llave USB y, en la mano, un cubo de Rubik.
 
Esta es la reconstrucción de la huida del hombre más buscado durante las últimas tres semanas.
Su periplo arranca en Hawai, en mayo, el día en que comunica a su superior en la compañía Booz Allen Hamilton, una de las más potentes organizaciones privadas de espionaje del mundo —muchas de ellas trabajan subcontratadas para los servicios de inteligencia nacionales de los países— que se tiene que ir durante dos semanas para tratar sus problemas de epilepsia.
 
A su novia Lindsay, con la que lleva cuatro años, le dice que tiene que ausentarse por unas semanas. Lindsay, una chica que practica la acrobacia, ha podido comprobar que, en los últimos meses, Snowden ha estado como ausente, y así lo reflejará en su blog. Pero tampoco tiene por qué extrañarse. Su chico trabaja en el sector de inteligencia.
 
El lunes 20 de mayo Edward Snowden toma un vuelo que cambiará su vida para siempre. Atrás deja su casa de Waipahu, West Oahu, Hawai. Hace cuatro meses que ha entrado en contacto con la documentalista y periodista independiente norteamericana Laura Poitras. Hace menos de un mes que ha empezado a escribirse, mediante comunicaciones encriptadas, con el bloguero norteamericano del diario británico The Guardian Glenn Greenwald. Una de las filtraciones más importantes de la historia de Estados Unidos se está gestando.
 
El avión en el que se embarca Snowden se dirige a Hong Kong.
“Hace bien eligiendo este destino”, cuenta por teléfono desde Hong Kong Heriberto Araújo, experto en cuestiones de ciberespionaje y autor del libro La silenciosa conquista china. “Es un territorio controlado por China, que no es país amigo de Estados Unidos, pero en el que las leyes funcionan, y de donde no iba a ser fácil sacarle”.
 
Snowden aterriza en la excolonia británica con una maleta negra y cuatro ordenadores portátiles. Se aloja en el Hotel The Mira, en Nathan Road, una ruidosa calle conocida por sus tiendas, en el distrito de Kowloon.
Durante dos semanas, según contará The Guardian, apenas sale de su habitación, que tiene vistas sobre el parque que da nombre al distrito. Pide que le suban la comida a su cuarto, decorado con un falso cocodrilo, en ese hotel de 250 euros la noche. Lleva poco equipaje consigo. El libro de memorias del expresidente de EE UU Dick Cheney, los ordenadores, algo de ropa y el cubo de Rubik.
 
Snowden se atrinchera. Coloca almohadas en la rendija de la puerta de la habitación para evitar escuchas. Mayo llega a su fin y se cita por fin con el bloguero de The Guardian Glenn Greenwald.
Las indicaciones que da, según relatará The New York Times, son las siguientes. Greenwald y sus dos acompañantes, la documentalista Laura Poitras y otro redactor de The Guardian, deben acudir a un hotel de Hong Konk y pedir en voz muy alta indicaciones sobre otra zona del hotel. Si todo va bien, en ese momento aparecerá un hombre con un cubo Rubik en la mano.
 
Greenwald se queda sorprendido. Esperaba encontrarse a un veterano espía. No a un joven de 29 años.
 
El viernes 7 de junio, los dos diarios con los que ha entrado en contacto, presentándose bajo el seudónimo de Verax, el estadounidense The Washington Post y el británico The Guardian, sueltan la bomba informativa: Estados Unidos ejerce un espionaje masivo recolectando información a través de Google, Facebook, Apple y Skype. La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) tiene acceso, mediante el programa Prisma, a los correos electrónicos, búsquedas de internet, archivos enviados y conversaciones online de cualquier ciudadano no estadounidense fuera de las fronteras de EE UU. El programa genera unos 2.000 informes al mes. Cerca de 77.000 expedientes se han nutrido de información personal de ciudadanos conectados a la red. Todo ello gracias a una ley aprobada por el expresidente George Bush Jr. y refrendada por Barack Obama.
 
Según saltan las primeras noticias, el presidente de EE UU decide comparecer para justificar estas prácticas. Se escuda en la lucha contra el terrorismo internacional. Pero la bomba informativa genera repercusiones en todo el mundo. Daniel Ellsberg, el protagonista de la célebre filtración de los Papeles del Pentágono, del año 1971, en que se ponía al descubierto la política del Pentágono en la guerra de Vietnam, califica la filtración de Snowden como la más importante en la historia de su país, al que renombra como United Stasi of America, en alusión al temido servicio secreto de la República Democrática Alemana. El domingo 9 de junio la imagen de Edward Joseph Snowden, grabada en video por la documentalista Laura Poitras, inunda las pantallas informativas de medio planeta. The Guardian cuelga en su web la entrevista que le hace el bloguero Glenn Greenwald en la habitación del hotel de Hong Kong.
 
“En buena conciencia”, declara Snowden en la entrevista, “no puedo permitir que el gobierno de EE UU destruya la intimidad, la libertad de Internet y las libertades fundamentales de las personas con esta máquina de vigilancia que está construyendo en secreto”.
Obama está contra las cuerdas. Snowden le ha puesto frente a la peor crisis de su presidencia. En Londres también empiezan a sonar las campanas. David Cameron se niega a confirmar o desmentir que el GCHQ, centro neurálgico de las escuchas de la inteligencia británica, haya utilizado el programa Prisma.
 
El lunes 10 de junio, en torno al mediodía, Snowden abandona la habitación de su hotel.
El Gobierno de los Estados Unidos anuncia que le perseguirá mientras 25.000 personas firman en Internet una petición a Obama para que le perdone. Y la reacción europea no tarda. Tres días más tarde, Vivianne Redding, vicepresidenta de la Comisión Europea, declara: “El concepto de seguridad nacional no significa que todo vale. Los Estados no tienen un derecho ilimitado de vigilancia secreta”. Quedan cuatro días para la cumbre del G-8 en Lough Erne, Irlanda del Norte, que se celebra el 17 de junio. Una cumbre que se verá marcada por el escándalo de las escuchas que realizó el gobierno anfitrión, el británico, en una anterior cumbre, la del G-20 en Londres, en el año 2009. Los documentos filtrados por Snowden siguen dando frutos.
 
Pocos días después entra en juego Wikileaks. La plataforma de filtraciones del australiano Julian Assange se muestra dispuesta a ayudar a Snowden.
Para ello, decide enviar a Hong Kong a un valor seguro: Sarah Harrison, la persona que desde hace más de dos años está permanentemente al lado de Assange, su asistente y mano derecha, mujer que ha ejercido labores de organización, periodismo de investigación y comunicación en la plataforma.
Harrison es quien más cerca ha estado del editor australiano en los últimos dos años y medio. Le ha acompañado mientras andaba huido en los días del Cablegate, durante su arresto domiciliario en la campiña británica y en su reclusión en la Embajada de Ecuador en Londres. Ahí es donde ha podido trabajar codo con codo con el juez Baltasar Garzón, abogado de Assange.
Sarah Harrison, además, sabe lo que es estar junto a un hombre perseguido por distintos servicios secretos. Sabe lo que es una persona batallando legalmente para impedir un proceso de extradición. Sabe manejar información secreta.
 
El ángel de la guarda de Julian Assange se dispone a viajar a Hong Kong para convertirse en ángel de la guarda de Edward Joseph Snowden.
“Tiene una experiencia muy amplia en una gran diversidad de campos”, explica en conversación telefónica desde Nueva York, Kristinn Hrafnsson, portavoz de Wikileaks, en alusión a la cualificación de Harrison. “Maneja bien los ángulos legales, entre otros, las cuestiones relativas a una extradición”.
 
Hrafnsson, recién regresado de Ecuador, cuenta que él se ha encargado personalmente de las gestiones en Islandia para intentar que el gobierno acoja al analista norteamericano. Decidió hacerlo poco después de escuchar las palabras de Snowden, que en el video de The Guardian, expresaba su deseo de recalar en el país nórdico.
El curtido periodista de investigación islandés declara que Wikileaks ya tiene un abogado para Snowden en territorio norteamericano, del que pronto se conocerá el nombre. Asegura que Garzón no ha aceptado hacerse cargo de su defensa por una cuestión de ángulos legales, no porque no crea en la causa de Snowden. Y señala lo que considera una gran paradoja en todo este asunto: “El departamento de Justicia estadounidense persigue al filtrador, acusándole de espionaje, cuando son ellos los que están espiando masivamente”.
 
Hrafnsson no da detalles del día de llegada de la asistente de Assange a Hong Kong. No quiere revelar ninguna información sobre los movimientos de Edward J. Snowden.
Sarah Harrison asiste a la reunión que el exanalista de la NSA mantiene, aún en Hong Kong, con un equipo de abogados. Valoran la situación. Snowden pide a todos los asistentes que guarden sus móviles en la nevera para evitar escuchas, según relatará The New York Times.
El jueves 20 de junio, desde Islandia, un colaborador de Wikileaks, el empresario islandés Olafur Sigurvinsson, asegura que tiene un avión preparado para traer al analista norteamericano a Islandia: tan solo queda la obtención del permiso del gobierno.
 
El Departamento de Estado de EE UU solicita a Hong Kong la extradición de Snowden, que el viernes 21 de junio acaba de cumplir 30 años. Dos días más tarde, el domingo 23 llega a manos del presidente de Ecuador, Rafael Correa, una carta de Snowden. No es una misiva larga.
En algo más de cuatro párrafos, solicita asilo en Ecuador por el riesgo de persecución de Estados Unidos debido a su decisión de hacer públicas graves violaciones por parte del Gobierno estadounidense. “Como resultado de mis opiniones políticas y del ejercicio de mi derecho a la libertad de expresión (...), el Gobierno de los Estados Unidos ha anunciado una investigación criminal en mi contra”.
 
En la carta busca un paralelismo con la filtración del Cablegate. “Mi caso es muy similar al del soldado Bradley Manning, que publicó información gubernamental a través de Wikileaks, revelando crímenes de guerra. Él fue arrestado y recibió tratos crueles”. Para terminar la comunicación, señala: “Es improbable que reciba un juicio justo, corriendo el riesgo de cadena perpetua y muerte”. Por eso, dice, pide asilo.
Ese mismo día, el vuelo nº 213 de la compañía rusa Aeroflot aterriza en la Terminal E del aeropuerto de Sheremiétevo, Moscú. Se supone que en él ha viajado el analista estadounidense acompañado por Sarah Harrison. La prensa espera en el aeropuerto. Se ven autos con placas diplomáticas. Pero Snowden no aparece. No hay rastro de él.
 
Julian Assange declara desde Londres que Snowden está bien y en “lugar seguro”. Algunas informaciones apuntan a que tiene reserva para viajar, rumbo a La Habana, al día siguiente, en el vuelo nº 150 de Aeroflot.
Falsa alarma. El lunes, el asiento 17A del vuelo nº150, en el que supuestamente iba a viajar, va vacío. En Sheremiétevo, no hay constancia de que el filtrador se encuentre realmente allí.
El martes 25, Vladímir Putin asegura que Snowden se encuentra en la zona de tránsito del aeropuerto, pero se niega a conceder su extradición. El presidente ruso confiesa que preferiría no ocuparse de casos como el de Snowden: “Es lo mismo que trasquilar a un cerdo: mucho chillido y poca lana”, declara.
 
Snowden se beneficia de los milagros del mundo moderno. Estando en Moscú, no está técnicamente en Rusia porque no cruza formalmente la frontera y no le sellan el pasaporte —que, por lo demás, Washington ya ha anulado—, lo que significa que la policía local no puede detenerle.
En la zona internacional de Sheremiétvo unos dicen que se aloja en el hotel Vozdushny Express (Expreso Aéreo) mientras otros aseguran que, al ver los precios (60 euros las 4 horas por una minihabitación con baño y ducha individual), se dio media vuelta y se fue. El presidente venezolano Nicolás Maduro se muestra dispuesto a recibirle.
 
“Esto es todo un juego de intereses; ni chinos, ni rusos le habrán dado cobertura gratis”, se aventura a pronosticar Daniel Sansó-Rubert, experto en inteligencia y seguridad que trabaja en un seminario organizado por la Universidad de Santiago y el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Cesedén). “Lógicamente, habrán intentado extraer de él toda la información posible. Estas cosas funcionan así, lo que pasa es que normalmente las cartas se intercambian debajo de la mesa”.
El viernes 28, Snowden parece atrapado en un callejón sin salida. Su pasaporte invalidado le impide entrar en territorio ruso. Ecuador dice que su país no puede otorgarle asilo si no se encuentra físicamente en territorio ecuatoriano —en la embajada, por ejemplo—. Barack Obama ha declarado el día anterior que no va a a movilizar aviones para detener a un hacker de 29 años, en un intento de que la crisis no afecte a sus relaciones con China y Rusia.
 
Mientras medio mundo se pregunta dónde está Snowden, su padre Lonnie concede una entrevista a la cadena NBC en la que asegura que su hijo estaría dispuesto a regresar a EE UU si le garantizan que permanecerá en libertad antes de que comience su juicio. No ha hablado con él, dice.
Edward J. Snowden está acusado de robo y apropiación de documentos propiedad del Gobierno de EEUU. “Ya se ha hecho un hueco en la historia junto a Daniel Ellsberg y Bradley Manning”, sintetiza Kritinn Hrafnsson desde Nueva York. “Hombres que lo arriesgaron todo y que actuaron con valor, siguiendo su conciencia”.
 
Son muchas las voces que en Estados Unidos se levantan contra lo que consideran una traición. Pero lo que parece claro es que, en el momento de realizar la filtración, Snowden es un tipo con una larga experiencia en el campo de la inteligencia militar que sabe lo que hace y a qué se expone. Tiene muy presente el ejemplo de Bradley Manning, el soldado que supuestamente filtró información secreta a Wikileaks. Le admira. Es algo que dirá a los periodistas de The Guardian. “Manning es el clásico filtrador. Lo que le inspiró fue el bien común”.