miércoles, 26 de junio de 2013

Los promotores compiten por conquistar el cielo de Nueva York con sus rascacielos

 
 
El sueño de rascar el cielo está más cerca de los mortales. Al menos, en Nueva York, donde, al calor de la recuperación inmobiliaria, los promotores han abierto una guerra por construir la torre residencial más elevada y lujosa.


Los expertos sólo recuerdan algo similar en 1930, cuando el Empire State libró una dura pelea con el Chrysler Building para convertirse en la construcción más alta de la ciudad.
 
Ahora, el ritmo de la carrera hacia el cielo es tan frenético, que hasta los 381 metros del Empire se quedarán pequeños. Se producirá cuando se inaugure en 2015 el rascacielos del número 432 de Park Avenue, que, dentro del sector residencial, será el mayor edificio de Nueva York y de todo occidente. Si se incluye el mercado comercial, será la segunda torre más elevada de la Gran Manzana tras el recién estrenado World Trade Center, dedicado a oficinas.
 
 El hito será posible gracias a los 420 metros del 432 Park Avenue, distribuidos en 147 apartamentos que contarán con salas de cine privadas, bodegas climatizadas o instalaciones de golf. Amenidades que se suman a las de los alrededores, pues la torre, que queda a la altura de la calle 56, está a dos minutos de las tiendas más elitistas de la Quinta Avenida o del icónico Hotel Plaza.
 
El One57
 
El 432 de Park Avenue quitará así el récord de altura a una construcción vecina situada sólo dos calles al oeste: al One 57, en el 157 West 57 Street, que ni siquiera está aún totalmente edificado. Lo estará el próximo año, después de haber sufrido retrasos por la ruptura de una grúa tras el huracán Sandy. Tendrá 306 metros y 96 pisos, que, por ahora, también han marcado un hito de precios: 95 millones de dólares (72 millones de euros) por un duplex de 1.000 metros cuadrados.
 
Aunque tampoco el 432 de Park Avenue podrá cantar victoria durante mucho tiempo, pues en 2018 le quitará el récord otra construcción vecina. Se trata del 227 West 57 Street, esta vez sólo cuatro cuadras al oeste, en Broadway con la calle 57. Por ahora, los promotores tan sólo tienen bocetos de este gigante, que promete ser una torre de infarto si aprovecha su permiso para levantar 472 metros.
 
Esa altura ha costado un buen pellizco, pues los dueños ha tenido que comprar los derechos del aire de las propiedades adyacentes, un concepto ideado por las autoridades neoyorquinas para compensar el efecto (sobre todo luminoso) que produce el nuevo rascacielos en sus vecinos. Es parte del peculiar mercado de la ciudad, que permite vender la altura no construida y autorizada a edificios colindantes para sacar beneficios.
 
RENTABILIDAD
 
Por ahora, muchos dudan que 227 West 57 Street renuncie a sus privilegios. Ser la torre residencial más alta no sólo da un codiciado título, prestigio y fabulosas vistas. Además, asegura mayores retornos sobre la inversión, gracias a las cantidades desembolsadas por grandes fortunas de países emergentes y por magnates de Wall Street. Por ejemplo, en el 432 Park Avenue los precios oscilan entre los 20 y los 85 millones, coste de un ático que, con su visión panorámica de 360 grados, situará a su dueño más cerca del cielo.
 
 
Los nuevos invitados al ‘skyline’
 
CUATRO TORRES
 
Hay cuatro grandes torres en construcción. El One57, el 70 Pine St., el 432 Park Ave. y el 227 West 57 St. Estos dos últimos serán más altos que el Empire State.
 
AÑO 2014
 
Acabarán las obras del One 57 (306 metros). Arrebatará el récord de torre residencial más alta al «8 Spruce St».
 
AÑO 2015
 
Retirarán los andamios dos torres: 432 Park Avenue, cuyos 420 metros quitarán al One 57 el título de la torre más elevada. Y el 70 Pine Street, de 290 metros.
 
AÑO 2018
 
Es el año previsto para que finalice la construcción del 227 West 57 St. (472 metros). El plan es aún provisional.
 
 
Un largo proceso
 
PASOS
 
La construcción de los rascacielos implica un largo proceso. Una de las fases más arduas es hacer una profunda excavación en el suelo para edificar los cimientos.
 
AMORTIGUADORES
 
Gran parte de las torres deben usar amortiguadores para compensar el efecto del viento.
 
BUROCRACIA
 
Hay que solicitar múltiples permisos. Destaca el de la Administración de Aviación Civil, que debe certificar que el edificio no supone un peligro para el tráfico aéreo.
 
ASCENSORES
 
Un punto clave es instalar ascensores rápidos con generadores para prevenir los frecuentes apagones.


¿Es la vida más antigua que la Tierra?

 
 
Un artículo criticado por numerosos expertos plantea la posibilidad de que la vida apareciera millones de años antes de la formación de la Tierra.
 
 
Toda la vida es extraterrestre.
 
Hace 9.000 millones de años, mucho antes de que la Tierra fuese siquiera un proyecto de planeta, las piezas con las que después se construirían los organismos vivos ya existían en el universo. Alexei Sharov, del Instituto Nacional del Envejecimiento en Baltimore (EEUU), y Richard Gordon, del Laboratorio de Especímenes del Golfo en Florida, han planteado esta hipótesis apoyándose en una ley planteada en los años 60 para calcular el ritmo al que crecería la capacidad de los ordenadores. En 1965, el cofundador de Intel Gordon E. Moore afirmó que el número de transistores por unidad de superficie en circuitos integrados se había duplicado cada año desde la invención de los circuitos en 1958 y que la tendencia continuaría durante la siguiente década.
 
El tiempo ha dado la razón a Moore y su ley ha mostrado su utilidad para hacer predicciones en otros campos. Según se explica en la revista MIT Technology Review, el número de publicaciones científicas, por ejemplo, se duplicó una vez cada 15 años entre 1960 y 1990. Reconstruyendo ese proceso a la inversa, se podría calcular el inicio de las publicaciones científicas hacia 1710, durante la época en que vivió Isaac Newton.
 
En un artículo publicado en Arxiv, Sharov y Gordon cuentan cómo tomaron como referencia los niveles de complejidad de la vida en distintos niveles de la evolución: desde los procariotas, un tipo de organismos formados por una sola célula sin núcleo al que pertenecería el ancestro común a todos los seres vivos del planeta, a los eucariotas, formados por la asociación entre procariotas, a los seres más complejos, formados por varias células eucariotas, como los gusanos, los peces o los mismos humanos. Con estas referencias calcularon que el ritmo al que se incrementaba la complejidad de la vida era exponencial como el predicho por la ley de Moore y que se doblaba cada 376 millones de años.
 
Con esa estimación, hicieron el cálculo hacia atrás, desde los seres más complejos hasta llegar al primero de los nucleótidos, una especie de ladrillos de ADN con los que se empezaron a construir todos los seres vivos. El resultado colocaba el origen de la vida hace unos 9.500 millones de años, con un margen de error de 2.500 millones de años arriba o abajo. Si su cálculo fuese correcto, la vida habría aparecido mucho antes de la formación de la Tierra, hace 4.500 millones de años, y su nacimiento podría incluso estar muy cercano al Big Bang, el gran estallido que dio origen a nuestro universo hace 13.600 millones de años.
 
El planteamiento, que según reconocen los propios autores es muy especulativo, tiene varias consecuencias interesantes. Por un lado, la vida habría llegado a la Tierra desde el espacio viajando a bordo de cometas o asteroides, pero la hipótesis descartaría que una especie extraterrestre superior hubiese sembrado de vida nuestro planeta. La vida necesitó unos 5.000 millones de años para alcanzar la complejidad de las bacterias y, por lo tanto, no sería posible que cuando apareció la Tierra ya hubiese seres inteligentes en otros lugares del cosmos.

"Nuestra hipótesis implica que la vida sería muy similar en otros planetas, al menos en la parte vecina de nuestra galaxia, pero eso no significa que los ritmos de evolución sean los mismos en todos los planetas", explica Sharov. "La vida evolucionará más despacio en planetas con ambientes hostiles", pero las civilizaciones como la humana estarían empezando a surgir justo ahora porque "todos los planetas con condiciones favorables mostrarán similares ritmos de evolución, porque esos ritmos estarán determinados principalmente por factores intrínsecos", añade.
 

Críticas al estudio

 
Las implicaciones de que Sharov y Gordon tuviesen razón serían enormes, pero muchos científicos ya han mostrado su escepticismo. En otro artículo publicado en Arxiv, un equipo dirigido por Caren Marzban de la Universidad de Washington, recuerda la escasez de datos que existen sobre los organismos que vivieron en la Tierra durante sus primeros 2.000 millones de años de historia. Por ejemplo, señalan, "el tamaño del genoma funcional de los procariotas se estima a partir del genoma más pequeño de este tipo de organismos" y hay incertidumbres de millones de años sobre el momento en el que sus genomas se transformaron.
 
Además, según explica el líder del grupo de Genómica Comparativa del CRG, Toni Gabaldón, "sabemos que el tamaño del genoma no tiene por qué incrementarse linealmente". "En el caso de la endosimbiosis, por ejemplo, cuando las células procariotas se asociaron para formar células eucariotas, el pool de genes se duplicó en un evento", añade. "Por otro lado, sabemos que en otras ocasiones los genomas han disminuido. Por ejemplo en algunas bacterias, se ha perdido parte del genoma por adaptación a un nicho muy reducido", concluye.
 
Otro de los defectos que detecta Marzban en su artículo es que sólo se utilicen regiones codificantes como medida de la complejidad del genoma, sin tener en cuenta que el papel de regulación de las zonas del genoma que no codifican pueden agregar una complejidad que se ignora. "Basar la complejidad del genoma de organismos extintos basándose en una estimación incierta del tamaño del genoma funcional de organismos actuales, puede ser doblemente defectuoso", afirma. En resumen, si se incluyen factores de incertidumbre como los mencionados, Marzban y su equipo consideran que el origen de la vida podría situarse sin problemas por debajo de los 4.500 millones de años de edad de la Tierra.
 
Pese a todo, los autores del estudio siguen defendiendo la validez de sus planteamientos como ejercicio para superar el pensamiento convencional. "Muchos libros de texto y artículos científicos presumen que la vida comenzó en la Tierra sin cuestionar esa asunción", enfatiza Gordon. "Nuestro artículo abre la puerta para que esa asunción se evalúe más a fondo", afirma.
Pese a las discrepancias, todos los investigadores están de acuerdo en una cosa: "Lo que nos daría pistas sobre si la vida se originó en la Tierra o en otros planetas, sería encontrar restos de vida en esos planetas", asevera Gabaldón. Sharov también cree que un hallazgo de ese tipo es la única manera de zanjar este debate. "Si la Tierra fue contaminada con la vida, entonces otros objetos del Sistema Solar también fueron contaminados, pero como los entornos de otros planetas y satélites suelen ser muy hostiles, es probable que la evolución de la vida haya sido más lenta que en la Tierra", explica el investigador de Baltimore.
 
"Por lo tanto, es posible que encontremos bacterias que sean mucho más cercanas a las que viajaron por el espacio", añade. "No obstante, es posible que algunas bacterias hayan viajado desde la Tierra a otros objetos del Sistema Solar, así que necesitaremos modelos matemáticos para distinguir los colonos originales de otras adiciones posteriores que pudiesen llegar por medio de viajes interplanetarios", remacha.
 

Daniel Mediavilla / Materia

¿Demócratas o traidores?

 

 Snowden y Manning reavivan el debate sobre las filtraciones en la era de la postrevolución digital

La tecnología es a la vez arma y amenaza para los Estados en materia de seguridad


La historia se repite y cada vez con más clamor. Las revelaciones de Edward Snowden sobre los programas secretos de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, en sus siglas en inglés) han vuelto a abrir un debate que, bajo la ola emocional que las informaciones producen, a menudo se resume en una posición maniquea: ¿Los responsables de estas filtraciones son héroes que han decidido poner en riesgo su vida y su futuro por un ideal más alto o son sencillamente villanos que han roto el compromiso de confidencialidad con la empresa (o con el Estado) para el que trabajaban?
 
"No soy ni un traidor ni un héroe. Soy un americano”, declaró el mismo Snowden al South China Morning Post una semana después de que The Guardian empezara a publicar sus filtraciones y cuando ya en su país la opinión pública se dividía entre quienes le consideran un patriota, defensor de los verdaderos valores fundacionales de Estados Unidos, y quienes creen que su decisión ha puesto en peligro la seguridad nacional. Casi en los mismos términos, y prácticamente en los mismos días, se debatía sobre Bradley Manning, el soldado destinado en Irak como analista de espionaje que filtró a Wikileaks más de 700.000 documentos clasificados y que, tras tres años en detención preventiva, el pasado 3 de junio se sentó en el banquillo para enfrentarse a un juicio en el que, si la fiscalía lo logra, puede acabar condenado a la cadena perpetua.
 
“Ambos, Snowden y Manning, han entendido que las personas que tenían a su alrededor no habrían dejado que estas políticas del Gobierno se conocieran y han decidido hacerlo ellos mismos. Snowden ha sido muy valiente”, comenta Nathan Fuller, portavoz de la Bradley Manning Support Network, la organización que reúne a los partidarios del soldado de Oklahoma. Fuller cree que no es descabellado pensar que el exanalista y exempleado de la CIA se haya inspirado en Manning y en su experiencia a la hora de filtrar los documentos y también de decidir adónde ir para evitar la suerte del militar. “Ambos pensaban que estaban haciendo lo mejor para el pueblo americano y para nuestra democracia en general”, añade Fuller. La organización de este último no ha tomado iniciativas directas de apoyo a Snowden pero el portavoz asegura que le defienden. “No queremos que sufra la misma persecución que está viviendo Manning”, dice.
 
Lo que para Fuller es un mérito —haber tomado en solitario la decisión de revelar documentos secretos— es precisamente uno de los argumentos de quien cree que los autores de las filtraciones, más allá de ser héroes o villanos, son criminales. Así lo ve Geoffrey R. Stone, profesor de Derecho en la Universidad de Chicago, la misma en la que dio clases el ahora presidente de EE UU Barack Obama, del que Stone fue asesor en 2008. El académico cree que, bajo las leyes vigentes, lo que Snowden y Manning han hecho es un crimen. “La cuestión es que un individuo que maneja informaciones de seguridad nacional no tiene el derecho de decidir por sí solo si el Gobierno está actuando ilegalmente y que será él quien se encargará de desvelarlo al mundo entero. No se puede dejar que empleados rasos decidan por su cuenta que hay que revelar este tipo de información. Puede que a largo plazo esto sea un servicio que han hecho a la nación. Pero ello no quita que sea un crimen”, argumenta.
 
Stone cree que ambos casos son muy similares tratándose de empleados públicos que en han decidido revelar al mundo entero algo que consideraban equivocado. “La diferencia”, añade el profesor, “es que Snowden ha filtrado informaciones sobre programas aún en marcha y que, según el Gobierno, son importantes para la seguridad nacional y serán ineficaces tras su publicación. No sé si es verdad o no. Es lo que dice el Gobierno. Y si es verdad creo que las revelaciones de Snowden son aún más graves que las de Manning”.
 
No todos comparten la idea de que estas revelaciones suponen un riesgo para la seguridad nacional. “No lo son necesariamente”, afirma Kerry Patton, experto en terrorismo y servicios de inteligencia que trabajó para los ministerios de Defensa y Justicia de EE UU. “Lo que ponen más en riesgo es la confianza entre la sociedad y el Gobierno”, añade. Patton subraya también una diferencia entre la actuación de Snowden y la del soldado que envió los papeles a Wikileaks: “Manning filtró una gran cantidad de material clasificado sin seleccionarlo y descuidando la seguridad de mucha gente. Snowden ha sido muy selectivo en su filtración y no ha puesto en riesgo a ninguno de los que operaban a nivel táctico”.
 
El experto cree en cambio que hay muchas similitudes entre Snowden y el que en su momento fue considerado “el hombre más peligroso” para la seguridad de EE UU, Daniel Ellsberg, el autor de la filtración, en 1971, de los Papeles del Pentágono, 7.000 documentos secretos sobre la guerra de Vietnam. El mismo Ellsberg, en una tribuna de apoyo a Snowden publicada por The Guardian, escribió que “no ha habido en la historia de EE UU una filtración más importante del material del NSA que el filtrado por Snowden”.
 
“El parangón es correcto pero no en el sentido que la gente cree. Ellsberg fue una víctima de vigilancia ilegal y escuchas telefónicas [la Administración Nixon intentó desacreditarlo y registró la oficina del psiquiatra del analista en busca de material contra él]. Y esto, ahora, le hace igual a la totalidad del público estadounidense”, comenta Douglas Rushkoff, teórico de los medios de comunicación y autor de numerosos libros sobre nuevas tecnologías. “La diferencia es que, en el caso de Ellsberg, él reveló contenidos, la sustancia de los secretos de Estado mientras que Snowden solo ha revelado el contexto, la estructura de la vigilancia”, añade.
 
Rushkoff está entre quienes defienden la heroicidad de la acción de Snowden. En un artículo que escribió para la CNN tras la publicación de los artículos de The Guardian y The Washington Post basados en los documentos aportados por el ex analista, Rushkoff escribió: “Snowden es un héroe porque se ha dado cuenta de que la Humanidad está siendo comprometida por la ciega utilización de máquinas en nombre de nuestra seguridad. A diferencia de los que le rodean, demasiado absorbidos por esta tarea para reflexionar sobre sus acciones y la búsqueda de la omnisciencia digital, Snowden se permitió sentirse molesto con lo que estaba haciendo”.
 
La opinión de Rushkoff pone en relieve una de las particularidades de esta nueva filtración. La discusión frente a lo que Estados Unidos considera un crimen de espionaje, robo y acceso a propiedad del Gobierno, como consta en la petición de extradición que había hecho a Hong Kong —antes de que el exanalista informático dejara la ciudad— es en este caso aún más áspera, ya que se cruza con otra cuestión peliaguda: ¿es el mayor control del Estado sobre nuestras vidas y nuestra privacidad el precio a pagar por una mayor seguridad? Sobre este otro eje también se mueven las argumentaciones a favor y en contra de la decisión de Snowden de desvelar lo que para algunos es ya la mayor filtración en un organismo de seguridad nacional. Rushkoff comenta que si este es el precio que se tiene que pagar para mayor seguridad —“y probablemente lo es”, dice— no es necesario que se haga a escondidas. “Prefiero sencillamente que las personas entiendan lo que está pasando. No hace falta que la misma pérdida de privacidad sea un secreto”, explica.
 
“Efectivamente, hay un feroz debate sobre libertad versus seguridad. Ese siempre ha sido el gran debate en EE UU desde 1776. Obviamente la libertad absoluta no es posible. La pregunta es si los programas de la Agencia de Seguridad han ido más allá de lo aceptable. Yo considero que el problema es que los americanos y los nacionales de otros países no saben exactamente cómo se manejan estos programas. Sospechamos que se han violado derechos civiles”, comenta Steffen W. Schmidt, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Iowa.
 
El hecho de que en esta filtración, más que otras veces, se toque una cuestión tan sensible como la privacidad, queda reflejado en los resultados de una encuesta publicada el pasado 17 de junio por el Pew Research Center y USA Today en la que el 49% de los entrevistados afirma que las revelaciones de Snowden sirven al interés público, contra el 44% que cree lo contrario. Pero, al mismo tiempo, el 54% de los encuestados también opina que EE UU —sin diferencias notables entre quienes se declaran votantes republicanos o demócratas— debe perseguir judicialmente a la persona responsable de revelar los programas de la Agencia de Seguridad Nacional. También los ciudadanos se dividen sobre la utilidad de los programas de la agencia de recolección de datos de teléfono e internet en su lucha contra el terrorismo: el 48% los aprueba y el 47% se declara en contra.
 
En sus declaraciones públicas sobre el caso, muchos políticos estadounidenses han tachado a Snowden de ser un traidor. Lo hizo el presidente de la Cámara, John Boehner, pocas horas después de que el ex empleado de la CIA revelara que había sido el autor de la filtración, y también lo repitió ayer el secretario de Estado John Kerry. “¿Traidor?”, se pregunta Kerry Patton. “Es un término legal usado para describir a alguien que ha hecho acto de traición y bajo la ley estadounidense es una imputación extremadamente difícil de demostrar. Basándonos en la legislación de EE UU, Snowden no puede ser procesado por traición pero hay otros muchos cargos que se le pueden imputar para hacer de él un criminal”, afirma Patton, que luego añade: “También gran parte de los padres fundadores de EE UU fueron identificados como criminales en su momento por Reino Unido”.
 
¿Tenía otra opción Snowden? ¿Podía haber intentado denunciar por vías legales lo que consideraba que era un abuso del Estado, como argumentan muchos de sus detractores? El diario USA Today hizo hace unos días la misma pregunta a Thomas Drake, William Binney y J. Kirk Wieb, tres ex empleados de la NSA que en el pasado denunciaron los intentos de este organismo de poner en marcha programas de recolección masiva de datos. Según ellos, no tenía más opciones. “Intentamos desde dentro del Gobierno que el Ejecutivo reconociera que la actividad era inconstitucional e ilegal y que se buscaran formas de lograr el mismo objetivo por vías legalmente aceptables. Pero no lo conseguimos porque nadie en el Congreso prestó mucha atención”, comentó Binney.
 
Para el profesor de Derecho Geoffrey R. Stone “lo que está haciendo el Gobierno es constitucional bajo las normas vigentes y sus interpretaciones”. Pero reconoce que hay un problema: “Estados Unidos recurre demasiado a la clasificación como secreto de documentos oficiales. Y esto mina la credibilidad misma del secreto”.
 
Los grandes “filtradores”
 
  • Daniel Ellsberg. El analista militar fue el autor de la filtración de los llamados Papeles del Pentágono en 1971, 7.000 documentos de decisiones del Gobierno estadounidense sobre la Guerra de Vietnam.
  • Mark Felt. Es nombre de Garganta Profunda, el seudónimo con el que Felt filtró a The Washington Post la información que destapó el caso Watergate que provocó la dimisión del expresidente, Richard Nixon, en 1974.
  • Frederic Whitehurst. Este químico denunció las prácticas del laboratorio de explosivos del FBI para el que trabajaba. Suspendido del trabajo, fue reintegrado al año e indemnizado con 1,1 millones de dólares.
  • Bradley Manning. El soldado destinado a Irak entregó a Wikileaks 700.000 informes reservados del Departamento de Estado. Tras tres años de detención se enfrenta a un juicio en el que pueden ser condenado a cadena perpetua.
  • Julian Assange. El fundador de Wikileaks lleva un año refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres después de que Reino Unido ordenara su detención tras la orden de extradición de Suecia por delitos sexuales. Teme que este país le envíe a EE UU.

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    martes, 25 de junio de 2013

    ¿No más propinas?

     
     
    Un joven y una chica estaban sentados en un restaurante en Nueva York, disfrutando de su segunda cita.
    El hombre le pagó al mesero la cuenta y fue al baño mientras la mujer se alistaba para irse.
     

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    "¿Cuánta propina le dejó?", le preguntó la chica al mesero.
    Cuando el joven volvió a la mesa, hubo una acalorada discusión durante la que ella le dijo que no quería volverlo a ver.
    Una propina de 8,5% le puso fin al romance.
    Esa historia que le cuenta a la BBC años más tarde el mesero de esa noche, Steve Dublanica, refleja con cuánta seriedad los estadounidenses toman el asunto de la gratificación y cuán cargada está de un significado social.
     

    Favor no equivocarse

    No sólo creció el tamaño de las propinas en Estados Unidos sino también el número de gente que espera recibirlas. Recientemente incluso aquellos que venden comida lista para llevar esperan recibir un pago extra.
    Entre los forasteros, a quién hay que darle propina y cuánto provoca debates, confusión y a menudo ansiedad, pues temen equivocarse o parecer tacaños.
    Y lo que algunos de quienes visitan EE.UU. quizás no pueden apreciar es cuán crítica es esa gratificación para el empleado.
    El sueldo mínimo federal para empleados de restaurantes que reciben propinas es US$2,13 la hora, con la expectativa de que las propinas lleven ese total a US$7,25 por hora.
    "Si no me daban propina, no podía pagar el arriendo. Pero la realidad es que uno puede trabajar duro y no recibir propinas o hacer nada y recibirlas", recuerda Dublanica, quien trabajó como mesero por siete años y escribió un blog sobre la experiencia llamado "Waiter Rant", algo así como "Un mesero despotricando".
     

    Alternativa

    En el negocio de los restaurantes, que recibe alrededor del 70% de todas las propinas que se pagan en EE.UU., hay vientos de cambio.
    A partir de junio de este año, los empleados de Sushi Yasuda de Nueva York dejaron de preocuparse por la generosidad o avaricia de sus clientes.
    El dueño, Scott Rosenberg, vetó las propinas, diciendo que su personal recibe un buen sueldo con beneficios. Su intención, le dijo al sitio web The Price Hike, es mejorar la experiencia del comensal eliminando la ecuación matemática del ritual de comer afuera.
    Otros restaurantes estadounidenses elegantes han introducido un cargo opcional adicional de entre 15% y 20% para remplazar a la propina, algo que es común en otras partes del mundo, aunque con porcentajes más bajos.
     

    Tradición

    Sin embargo, hay quienes dudan que la práctica se extienda.
    "A pesar de que la calidad del servicio no afecta la gratificación -dice Dublanica- los estadounidenses tienen la ilusión de que están dando un premio por el servicio y no les gustará que les quiten esa opción".
    Dar propina es una tradición importante, señala, pues propaga el "mito americano" de que el trabajo duro trae recompensas.
    No obstante, no todos sienten lo mismo. Hay incluso un sitio web llamado Ban Tipping (Prohíban la propina) cuyo mensaje central es: "somos consumidores educados y no damos propina, ¡acéptelo!".
     

    La economía de la propina

    La economía de la propina en EE.UU. alcanza los US$40.000 millones, más del doble del presupuesto de NASA, según estima Michael Lynn de la Escuela de Administración Hotelera de la Universidad de Cornell.
    Lo que notó además, gracias a su investigación y otros estudios, es que la gratificación en restaurantes es discriminatoria, pues tanto los comensales blancos y negros le dan propinas más altas a los meseros blancos que a los negros.
    Una solución para que no ocurra es adoptar un sistema en el que se incluya un cargo adicional que se divida igualitariamente entre todos los meseros.
    Sin embargo Sherry Jarrell, catedrática de Economía en la Universidad Wake Forest y ex mesera, anticipa que los clientes verían ese cargo como un aumento en la cuenta.
    Además, le preocupa que deje de existir el incentivo para que el mesero preste un mejor servicio.
    A los clientes no les gustaría, asegura Curt Gathje, editor principal de la famosa guía de restaurantes Zagat, quien argumenta que la tradición de dar propina está tan arraigada que a mucha gente le quedaría difícil romper el hábito.
     

    A dónde ir para no dar propinas

    Hoy en día, Estados Unidos es probablemente el país en el que la propina es más popular, dice Ofer Azar, catedrático de economía conductual de la Universidad del Negev en Israel, y, señala que hay grandes variaciones internacionales.
    "Dar propina puede ser problemático pues parece crear clases, la de los consumidores y la de los que les sirven, que están ahí para satisfacer a los primeros y casi que tienen que 'rogar' por que los premien", le dice a la BBC.
    Esa es en parte la razón por la cual no estaba permitido dar propina en la Unión Soviética ni en China, y es poco común en Escandinavia, lugares en los que la desigualdad era o es relativamente baja.
    Para aquellos que realmente quieren evitar dar propinas, otro estudio internacional sugiere algunos santuarios a los cuales escapar.
    Mark Starbuck, quien pasó 10 años escribiendo una tesis sobre el tema, identificó sólo cuatro países africanos en los que se acostumbra a dar propina: Egipto, Marruecos, Sudáfrica y Túnez, así que el resto del continente es una posibilidad.
    En Singapur se supone que dar propina es ilegal, mientras que en Fiyi, Islandia y Japón las propinas causan vergüenza o son ofensivas.
     
     
     
    Cuánto dar de propina en EE.UU.
     
  • Comida servida en la mesa: 15-20%
  • Bufé: 10%
  • Servicio a domicilio: 10-15%
  • Cantinero: US$1-2 por trago
  • Asistente en baños: 50c-US$3
  • Valet: US$2-5
  • Portero: US$1-4 for por maletas, US$1-2 por llamar a un taxi (añadir US$1 si está lloviendo)
  • Ama de llaves de hotel: US$2-5 al día
  • Taxi: 15-20%
  • Pelo/Facial/Masage/Manicure: 15-20%
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    ¿Por qué la gente da propinas?

    • Obtener la aprobación social
    • Evitar remordimientos
    • Premiar un buen servicio
    • Incrementar el sueldo del mesero
    • Asegurarse buena atención si regresa
    • Congraciarse con el mesero
    Fuente: Michael Lynn
     
     
     
    Cuando era ilegal dar propina en EE.UU.
     
    Hoy en día, la posibilidad de una prohibición parece lejana. Pero hubo una época en que todo era al revés en EE.UU. Seis estados incluso declararon que dar propina era ilegal.
    La costumbre de dar propina llegó a EE.UU. desde Europa a finales del siglo XIX. A principios del siglo XX una campaña en su contra cobró fuerza, impulsada por la idea de que no era democrático dar propina y que hacerlo creaba una clase de sirvientes.
    "Dar propina y la aristocrática idea que ejemplifica es lo queríamos dejar atrás al irnos de Europa", escribió William Rufus Scott en 1916.
    En su manual antipropinas, "La mano picante", añadió: "En una república en la que se supone que todos los hombres somos iguales, hay quienes no pueden ser superiores hasta que muelen a otros hombres en el polvo. Las propinas llegan a la democracia para proveer esa relación".
    Washington fue el primer estado en prohibir las propinas, en 1909, seguido de Arkansas, Iowa, Carolina del Sur, Tennessee y Georgia. Pero esas leyes fueron revocadas en 1926 y desde entonces el hábito de dar propinas floreció.
     
     
    Tom Geoghegan  BBC   Última actualización: Sábado, 22 de junio de 2013
     

    Los vientos en contra desnudan las debilidades de los emergentes

     
     
    Las manifestaciones en las calles de Brasil y Turquía, la escasez de liquidez en el sistema financiero chino y las huelgas en Sudáfrica son todos indicadores de las crecientes tensiones en las economías en desarrollo. Si a ello se suman las señales de que la Reserva Federal de EE.UU. podría reducir pronto su programa de compra de bonos, la situación se vuelve más precaria para países que durante la última década han generado alrededor de 75% del crecimiento global.
    Tras una década en la cual los mercados emergentes fueron un motor de la economía global, este es un llamado de atención para los inversionistas.
    Los mercados emergentes varían en términos de desarrollo económico y político. Los manifestantes en diferentes lugares expresan lamentos distintos, desde los brasileños que protestan contra alzas de las tarifas de autobús a los turcos que temen la destrucción de un parque.
     
    Pero desde comienzos de siglo, los inversionistas han tratado a los mercados emergentes como una sola clase de activos, mantenidos en alto por tendencias favorables como el ascenso de China en el sistema de comercio global.
    Conceptos como los países BRICS —originalmente Brasil, Rusia, India y China, a los que luego se sumó Sudáfrica— afianzaron la idea de que los países en desarrollo podían ser tratados como una unidad. Las recompensas saltan a la vista: los mercados de acciones, divisas y deuda de los países emergentes arrojaron rendimientos de 19%, 6,8% y 11%, respectivamente, entre 2003 y 2010, comparado con un retorno de 4,1% para el índice bursátil Standard & Poor's 500, según Goldman Sachs.
    Ahora, sin embargo, los vientos de cola han amainado, dejando al desnudo las debilidades subyacentes. Un ejemplo son las exportaciones. Exportar bienes a las economías desarrolladas que disponían de una abundancia de crédito ayudó a los mercados emergentes a reducir sus déficits comerciales e impulsar el empleo, en especial antes de la crisis financiera global. Pero ahora esta dinámica se ha estancado. La lectura preliminar de nuevos pedidos de exportaciones del índice de gerentes de compras de China HSBC Markit cayó a 44,0 en junio. Cualquier cifra inferior a 50 indica una contracción.
    Claramente, la crisis de la economía europea está perjudicando el comercio. Pero incluso la recuperación relativamente sostenida de EE.UU. está resultando menos beneficiosa de lo previsto. El estratega de UBS, Bhanu Baweja, señala que el crecimiento en EE.UU. se ha centrado en áreas como la construcción, los autos y la energía, es decir sectores en los que EE.UU. es bastante autosuficiente o depende más de países como Alemania para importar suministros. Hay menos demanda de productos como bienes eléctricos, 11% de todas las exportaciones de mercados emergentes, o ropa, que representa 4,2%. Esto ha debilitado el lazo habitualmente sólido entre EE.UU. y el crecimiento de los mercados emergentes.
    La posición ambivalente de China exacerbó los problemas de los países emergentes. Al igual que sus pares, el país se benefició cuando las exportaciones a los países desarrollados eran sólidas. Su propio auge de inversión, en tanto, impulsó los precios de las materias primas, que benefició a los países que las exportan, como Brasil. Ahora, el crecimiento de China se está desacelerando y Beijing quiere limitar la dependencia de la economía en la inversión en activos fijos.
    La menor expansión económica es el telón de fondo del creciente descontento popular.
    El Producto Interno Bruto (PIB) de Turquía creció 2,5% el año pasado, tras un avance de 9,2% en 2010; la expansión de Brasil descendió a 0,9% desde 7,5% en el mismo período, según la agencia nacional de estadísticas. Rusia, donde se realizaron protestas masivas hace un año, experimentó una desaceleración del crecimiento desde 4,3% a 3,4% entre 2010 y 2011 y el Fondo Monetario Internacional acaba de recortar su pronóstico de crecimiento para este año de 3,4% a 2,5%.
    Las turbulencias en estos países sugieren que los gobiernos no hicieron lo suficiente para resolver los problemas estructurales durante las épocas de bonanza.
    Desde 2011 a la fecha, el retorno anualizado de las acciones de los mercados emergentes es de -6,3% y el de las divisas es de -0,8%. La deuda se mantiene relativamente en buena forma, con un alza de 7,3%. De todos modos, el S&P 500, con un rendimiento de 12%, los superó a todos.
    La volatilidad ya se hizo notar y llevó a la empresa brasileña de materiales de construcción Votorantim Cimentos a suspender una salida a bolsa de miles de millones de dólares, mientras Rusia canceló dos subastas de bonos soberanos en las últimas semanas. Las compras que tienen por blanco empresas en países BRIC cayeron 16% interanual en 2013, a US$155.200 millones, el año con menos actividad desde 2009, según la firma de datos Dealogic.
    "La noción de pretender una amplia exposición a activos de mercados emergentes probablemente sea mucho menos apropiada que hace una década", indicó Goldman Sachs, donde se acuñó la sigla BRIC.
    Los países con grandes déficits de cuenta corriente y una alta dependencia de los commodities, como Brasil, podrían ser inestables. Pero todos los países BRICS deben realizar reformas antes de que puedan ser considerados apuestas seguras a largo plazo.
     
     
    Por ANDREW PEAPLE   SPANISH  June 23, 2013, 8:31 p.m. ET

    lunes, 24 de junio de 2013

    Los 50 signos de 'Grey': las cosas que indican que te haces viejo

     
     
    ¿Cuándo cruzamos la frontera que separa nuestra juventud de nuestra vejez?
     
    Los jóvenes generan expectativas sobre cómo se van a comportar sus mayores, y luego hacen lo mismo.


    Cuando no tienes ganas de salir de fiesta, cuando las resacas duran más, cuando prefieres quedarte tranquilo en casa viendo una película antes que ir a una discoteca o cuando empiezas a detestar la música que escuchan los jóvenes, es que te estás haciendo viejo. Muchas conversaciones entre grupos de amigos versan sobre todas aquellas cosas que nos gustaban hacer en el pasado y de repente, dejaron de hacerlo para abrazar actividades más tranquilas. Es el habitual discurso del “para qué hemos quedado, ¿no?”. Sin embargo, nunca nadie se había planteado realizar un listado de todos aquellos signos que indican que estamos empezando a dejar atrás la juventud y a entrar en la madurez. Hasta ahora.
     
    Una reciente encuesta realizada por Engage Mutual en Inglaterra entre 2.000 británicos acaba de identificar cuáles son, según los consultados, los 50 signos que demuestran que te estás haciendo mayor. Seguramente, no descubrirán nada nuevo a nadie, pero resulta divertido comprobar cómo todos, independientemente de nuestra cultura u origen social, compartimos esos signos de envejecimiento. Hay algunos de ellos que son propiamente británicos, pero con muchos otros se sentirán identificados los lectores que han superado los cuarenta.
     
    La mayor parte de los consultados se mostraba de acuerdo en una cosa: en que no hay una edad exacta que marque el momento en el que uno es viejo, sino que lo que determina este es la actitud personal ante el paso del tiempo. El 80% de los consultados señalaba que lo importante es cómo uno se siente y no la edad cronológica que se tiene, el 76% manifestaba que quería prolongar su juventud tanto tiempo como pudiera y el 58% expresaba su preocupación ante la posibilidad de envejecer, particularmente en los aspectos relacionados con el deterioro físico y cognitivo.
     
    El portavoz de la compañía encargada del estudio manifestaba que una de las cosas más interesantes que había percibido es que los puntos de la lista representaban las expectativas que tienen los más jóvenes sobre cómo van a comportarse sus mayores. Y que, un buen día, empiezan a formar parte de su repertorio de comportamientos. Pero, ¿cuáles son esos signos que demuestran que nos hemos hecho mayores?
    • De repente, empiezas a llevarte mal con la tecnología
    Uno de los problemas que con más frecuencia reportan los consultados es que el día que sientes que la tecnología va un paso por delante de ti, te has hecho viejo. Las modernas tablets y los viejos televisores comienzan a darte más problemas que soluciones.
    • Decir “cuando era joven”
    Obvio pero certero: los adolescentes y veinteañeros apenas tienen perspectiva temporal de su vida, por lo que nunca dirían algo así. Sin embargo, la nostalgia juega un papel esencial en las vidas de los más mayores. Por eso mismo, otras ideas como “no conocer ninguna canción del top 10 de ventas”, “quejarse sobre la basura que emiten últimamente en televisión” o manifestar que “las cosas no son como eran cuando era joven” son signos claros de que nos estamos haciendo mayores.
    • A partir de los 40, es imposible no estar cansado
    En The Trip, la película de Michael Winterbottom protagonizada por Steve Coogan, su protagonista asegura que a partir de los cuarenta años es imposible no sentirse cansado. Algo así deben pensar los consultados, que afirman que se quedan dormidos cada noche frente a la televisión, que no son nadie si no echan una cabezadita a media tarde, que necesitan una taza de café para poder seguir sintiéndose con fuerzas o que comienzan a cabecear después de tomarse una copa de vino.
    • Los achaques ya están aquí
    Todas las generaciones se han reído de las recurrentes quejas sus mayores (“ay, mis rodillas”, “ay, mi espalda”) hasta que a dicha generación le toca el turno de sufrirlas en sus propias carnes. Entre estos indicios de debilidad se encuentran “hacer ruidos al agacharse”, “perder el pelo” (o en su defecto, que te crezca el pelo de las orejas, cejas, etc.), “sentirse agarrotado” o “evitar cargar con grandes pesos por miedo a hacerte daño en la espalda”.
    • A casa a las once, que me canso
    Cuando tenemos 18, muchos nos hacemos a nosotros mismos la promesa de que nunca dejaremos que la desidia nos desanime y pretendemos ser por siempre jóvenes saliendo todas las noches de los fines de semana. Pero tan sólo unos pocos salen triunfantes del reto. El resto, como manifiesta la encuesta, indica que “empiezan a odiar los pubs ruidosos” o “prefieren una noche con un juego de mesa que una noche en el centro”. ¿El último de los signos que indican que nos hemos convertido en unos carcas? “Gastar más dinero en muebles o en el hogar que en una noche de fiesta”.
    • Todos llevamos un viejo gruñón dentro
    Por supuesto, ni los más optimistas podemos poner la mano en el fuego por que algún día no empecemos a gruñir a los que nos rodean de la misma manera que nuestros padres o abuelos hacían. ¿Qué factores nos convierten en ancianos huraños? “Sentirnos con el derecho a decirle a la gente exactamente lo que estás pensando aunque no sea educado”, “empezar a mirar viajes en crucero que no admitan niños” o “darte cuenta de que no entiendes ni una palabra de lo que hablan los jóvenes”.
    • Lo importante es la salud, no lo guapos que estamos
    Cuando se es adolescente, lo importante es, sobre todo, aparentar correctamente ante nuestros amigos (y, especialmente, ante el sexo contrario). Cuando une cumple los treinta, la perspectiva empieza a cambiar y quizá prefiramos estar cómodos y, sobre todo, no pillar un resfriado inoportuno. Por eso, “nunca salir de casa sin una chaqueta”, “interesarse de repente por el tiempo”, o “ver crecer nuestras orejas” marca nuestro envejecimiento. También tomamos más precauciones, por lo que conducimos con más frecuencia por el carril lento de la autopista o rebajamos sensiblemente nuestra velocidad al volante.
    • Estoy empezando a no enterarme de nada
    El deterioro cognitivo es casi inevitable, y poco a poco, todos nos damos cuenta de que nuestra concentración no es tan buena como cuando estábamos en la universidad. Por eso, detalles como “poner los objetos en el lugar que no es”, “perder nuestras gafas o llaves” u “olvidar los nombres de las personas” son los primeros indicios de que nos estamos haciendo mayores.


    domingo, 23 de junio de 2013

    Lo que hoy votarían los manifestantes en Brasil

     
     
    Un sondeo coloca a Joaquim Barbosa, juez del caso 'mensalão', a la cabeza de las preferencias electorales.
     

    Ríos de informaciones y una multitud de análisis llevan una semana hablando de lo que se imaginan que los manifestantes de las calles de Brasil tienen en sus cabezas: si son o no demócratas, si son de izquierdas o de derechas, si rechazan o no el sistema y los partidos, si votarían o no en una elecciones y mil conjeturas más.
     
    Aunque el resultado, por ejemplo Datafolha, ha sido titulado por su lado más periodístico —las preferencias electorales de los manifestantes en caso de que las presidenciales, previstas para octubre de 2014, se adelanten debido a las protestas— existen datos más importantes aún.
     
    El primero y más revelador y esperanzador es que el 87% apoyan la democracia y únicamente un 3% la dictadura. Otro sondeo refleja que solo un 27% se abstendría de votar. El 63% acudiría a las urnas.
    Hay más. La edad media de los manifestantes oscila entre 21 y 35 años (el 65% de los que participan en las protestas), una generación que no vivió la dictadura y que representa el futuro del país.
     
    De ellos, el 78% ha estudiado. El 72% no milita en ningún partido. A pesar de ello, la mayoría iría a votar. Un mensaje claro contra los pesimistas que los habían tachado de antisistema y anti-instituciones, que aceptan el sistema aunque desean despojarlo del anacronismo y la corrupción. Y, sobre todo, de su divorcio con la calle.
     
    Que se trata de una masa más progresista que conservadora lo revela un dato importante: la gran mayoría está en contra de la vuelta de la pena de muerte, de que los civiles porten armas y defienden que la sociedad acepte los derechos de los diferentes, empezando por los homosexuales. El 50% dice que el motivo por el que ha salido a la calle es “la corrupción política”.
     
    Lo que quizás es más difícil de analizar es lo referente a los candidatos que, de haber elecciones, votarían hoy en unas presidenciales. El candidato favorito de los manifestantes, con un 30% de los votos, es el actual presidente del Supremo, el magistrado negro Joaquim Barbosa, que se convirtió en un héroe nacional por su postura intransigente como juez instructor del mensalão, el caso de corrupción que condenó a la cárcel a ilustres líderes políticos, banqueros y empresarios.
     
    Le sigue en las preferencias de los manifestantes la ecologista Marina Silva y hasta el tercer lugar aparece Dilma Rousseff, que se presentaría a una posible reelección, con un 10%. Los otros líderes tradicionales como Aecio Neves y Eduardo Campos se quedan en el furgón de cola con un 3% y un 1% respectivamente.
     
    Si la elección del juez Barbosa podría indicar una voluntad de elegir a alguien fuera del sistema político. Marina Silva, por su parte, acaba de crear un nuevo partido llamado La Red. Fue fundadora del Partido de los Trabajadores al que después abandonó y hasta ministra en el primer Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, además de senadora.
     
    Lo que rechazan los manifestantes son los partidos y líderes políticos que se habían alejado de las exigencias de los ciudadanos y dan la impresión de actuar más a favor de sus partidos y de su propia reelección que de las necesidades reales de la gente. Rechazan el concepto de la lógica del “poder por el poder”.
     
    Curiosamente, en las redes sociales se recuerda que Brasil, nunca en su historia, había discutido de política —más incluso que de fútbol— como en la semana que recién ha pasado.
    Del exterior llegan cada día manifestaciones de apoyo y elogios al movimiento brasileño. Hay quien lo ve como una esperanza de primavera para toda América Latina y la sesuda publicación alemana Der Spiegel ha llegado a comparar las manifestaciones en Brasil con las protestas en Leipzig días antes de la caída del muro de Berlín.
     
    Un elogio emblemático y significativo.


    Cinco cosas que cambiarán con el fin de la patente de Viagra

     
     
    Se estima que para el 2025 322 millones de hombres tendrá disfunción eréctil.
     
     
    Se termina una era de dominio para Pfizer. La píldora azul que los lanzó al estrellato deja de ser exclusividad de esta farmacéutica. El Sildenafil –nombre genérico del Viagra- pasa a ser de dominio público.
     
    ¿La razón? A partir de este viernes, Pfizer pierde la patente de la pastilla que revolucionó al mundo a finales de los 90. Sólo le quedará Estados Unidos como bastión, donde disfrutará de su poderío hasta el 2020.
     
    Para muchos expertos, la aparición del Viagra ha sido tan importante para el hombre como lo fue la píldora anticonceptiva para la emancipación de la mujer.
    Hombres mayores de 60 años han vivido una "segunda juventud sexual". Mientras que jóvenes la han probado a fin de potenciar sus habilidades.
    Ahora que se acaba la patente de Viagra y entra en la ecuación de la venta de genéricos de esta poderosa pastilla azul, ¿se abrirá un nuevo capítulo en la sexualidad moderna?
    BBC Mundo explora cinco aspectos relacionados con el medicamento que podrían cambiar, o quedar inalterados desde este viernes.
     
     

    1. Posibilidad de elegir

    Un estudio realizado años después de la salida al mercado de Viagra por especialistas del departamento de Urología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, en Estados Unidos, estimó que para el 2025 habrá unos 322 millones de hombres con disfunción eréctil.
    "El mayor crecimiento proyectado será en el mundo en desarrollo: Africa, Asia y Latinoamérica", dice el ensayo publicado entonces en el Journal of the British Association of Urological Surgeons.
    Esto se traduce en muchos récipes médicos. "Y la competencia será económica", le dice a BBC Mundo María Fernanda Peraza, uróloga venezolana experta en la salud sexual masculina y femenina.
    "Uno prescribe el medicamento que sabe que le va a funcionar mejor al paciente", continúa. "Pero a partir de ahora, el paciente va a preferir comprar el más económico".
    La doctora Peraza considera que los pacientes que ya utilizan medicamentos inhibidores –Viagra y su competencia, Cialis y Levitra-, por lo general, se mantendrán fieles al producto que ya conocen.
    "Al que sólo le funciona uno de los fármacos se quedará con ese, pero quien responde con los dos, preferirá ahorrar dinero y comprar el genérico", agrega.
     
     

    2. ¿Exactamente igual?

    "Mira, hasta el diseño es igual, un rombo azul con las puntas redondeadas", le dice a BBC Mundo un vendedor de genéricos en España que prefiere no dar su nombre.
    "Un genérico es lo mismo que la marca, Viagra es Sildenafil y es así como lo vamos a sacar", señala.
    María Fernanda Peraza prefiere no poner las manos en el fuego.
    "Todavía no podemos estar seguros de su efectividad", aclara. "Eso es muy subjetivo. Es de aquí a un año que se podrá empezar a valorar por la experiencia clínica".
    Sin embargo, estudios respaldan las posición del vendedor. La literatura científica indica que un genérico es lo mismo que la marca.
    ¿La diferencia? Muchisimo más económico. Mientras que el Viagra de Pfizer cuesta alrededor de US$10 la pastilla, el genérico podrá salir a la venta por un precio tan barato como US$1 la unidad.

     

    3. Apertura del negocio

    "Se producirá una masificación del producto. Estás facilitando acceso tanto a una población con demanda, porque tiene disfunción eréctil, como a probadores novatos y más jóvenes", dice la doctora Peraza.
     
    "Esperamos que haya más venta porque habrá más capacidad para comprarlo", le explica a BBC Mundo la farmaceuta Mireia Romans, con un negocio en Barcelona, España.
    Romans cuenta que ya muchos jóvenes adquieren la pastilla, sólo que a un alto precio.
    "Nos ha pasado que como regalo de 18 años compran Viagra 'para que pases una buena noche'", cuenta.
    A Romans las empresas de genéricos ya le han ofrecido Sildenafil. Sin embargo, por lo pronto su prioridad es salir del stock que tiene de Viagra antes de que se abaraten los costos.
    La presión no viene de los nuevos productos genéricos sino de la misma Pfizer, que lanzará su propia versión de precio reducido a fin de retener una cuota de su mercado.
    Lo que está en juego es mucho, pues en 2011 Viagra fue el sexto medicamento más vendido de esta empresa estadounidense, con ingresos de más de US$2.000 millones en todo el mundo.
    Pfizer ya sabe lo que es perder una patente. Cuando hace dos años perdió los derechos de Lipitor, un fármaco para el colesterol, también dejó de percibir casi la mitad. Las ventas cayeron de US$9.600 millones a US$3.600 millones.
    Tanto el Viagra como su competencia, Cialis y Levitra, se venden en la mayoría de los países con receta médica en la farmacia.
    Aunque en internet la oferta es feroz. Tanto, que hace poco Pfizer decidió vender su producto en la red para contrarrestar el mercado negro.
    Con la salida de genéricos, se espera que el mercado negro de la pastilla azul se vea seriamente afectado.

     

    4. Sociedad Viagra


    Con la salida de Viagra en 1998, el mundo experimentó –o para ser más específica, la población masculina de la tercera edad- una especia de destape sexual.
     
    La medicina sexual vivió un despertar. Viagra fue el primer medicamento que se publicitó directamente al consumidor.
    Para Meika Loe, socióloga y antropóloga de la Universidad Colgate, del estado de Nueva York, en EE.UU. y autora del libro "The rise of Viagra", este boom sexual se debe a que "vivimos en una época cultural en que se enfatiza el sagrado triunvirato de juventud, vitalidad y rendimiento".
    "Pfizer ha ayudado a reforzar estas idead tradicionales, y no tan tradicionales, con Viagra", le dijo al sitio en internet About.com. "Ha sido fascinante ver lo exitoso que ha sido aquí (EE.UU.) como en todo el mundo ese mensaje de juventud, vitalidad y rendimiento".
    No obstante, Loe considera que esa explosión sexual fue a un nivel interno. Más allá de las personalidade que, como parte del mercado del producto, han reconocido tomar la pastilla –Pelé, Michael Douglas y Jack Nicholson, entre ellos- en el mundo real son más los casos de gente que conoce a "un amigo" que la ha probado que el número de quienes están dispuestos a hablar abiertamente de que la usan.
    "Me hubiera gustado ver una explosión de gente comunicándose sobre la sexualidad", apuntó la especialista. "Pero en nuestra cultura de 'una pastilla para todo', tendemos dejar que una píldora haga todo el trabajo".
    Quizás una masificación del producto produzca un diálogo más abierto sobre las disfunción eréctil y las implicaciones en la relación de pareja.
     
     

    5. ¿Y la mujer?

    Tras revisar una buena cantidad de artículos sobre cómo Viagra ha cambiado la vida de la mujer, sólo se puede llegar a una conclusión ambivalente.
    Hay mujeres que agradecen tanto como sus parejas la aparición de esta píldora azul, mientras que otras se quejan de una profundización de los problemas de pareja.
    Y es que la sexualidad de la mujer es muy distinta a la del hombre. En el caso de las chicas la líbido juega un papel esencial, mientras que en los hombres buena parte es cuestión de dureza.
    "Viagra no es para el deseo sexual", aclara la doctora Peraza. "Están indicados solamente para la disfunción eréctil y con la mujer –en el área sexual- no hay ninguna medicación específica".
    La especialista considera que parte de la situación (o problema, según se mire) radica en que vivimos en una sociedad "penelizada".
    "Es una cuestión social y cultural. Al varón desde pequeño se le aplaude el pene, y cuando tienen disfunción eréctil se les cae la vida, porque todo gira en función de penetrar".
    "Entonces -continúa Peraza-, tener una erección les devuelve la masculinidad, aumenta la seguridad y la autoestima".
    El problema es que ese "rejuvenecer" ocurre en una etapa en que la mujer puede estar pasando por la menopausia y se puede perder aún más la sincronía en la relación de pareja.
    Con la entrada de genéricos, será más importante que nunca incluir a la mujer en la ecuación.


    Gabriela Torres  BBC Mundo Salud  Última actualización: Viernes, 21 de junio de 2013

    sábado, 22 de junio de 2013

    Apple crea un 'interruptor para matar' al iPhone en caso de robo

     
     
    Apple incluirá una herramienta para desactivar un dispositivo de forma remota en la nueva versión de su sistema operativo iOS 7.
     
     
    Está en aumento la ola de robos de dispositivos móviles, particularmente los iPhone y las iPad.
     
    Ahora, la empresa fabricante de estos dispositivos está tomando medidas para combatir ese delito, ya que incluyó una actualización estilo “interruptor de corte”, con la que busca que los dispositivos móviles sean menos valiosos para los ladrones.
     
    El Candado de Activación será parte del iOS 7, la versión más reciente del sistema operativo móvil de Apple, que se espera esté disponible para usuarios a final de este año. La función requerirá de una contraseña y de un nombre de usuario de Apple para poder desactivar la función Find My iPhone (Encuentra mi iPhone) o para poder borrar cualquier dato.
     
    Durante un discurso inaugural en la Conferencia Mundial de Desarrolladores, la empresa indicó que se necesitará esa información para reactivar el dispositivo luego de que se haya formateado de forma remota.
     
    “Creemos que será una forma eficaz para reducir los robos”, dijo Craig Federighi, vicepresidente sénior de Apple.
     
    Conforme se popularizan los dispositivos móviles, robarlos se ha vuelto un delito singular que ha llamado la atención de las corporaciones policiacas y de los funcionarios del gobierno.
     
    En Nueva York, se creó una unidad especial de policía para lidiar con el robo de dispositivos móviles.
     
    La tasa total de robos de smartphones en la ciudad de Nueva York aumentó en un 3% durante el año pasado, aunque “si se elimina tan solo el aumento en los robos de productos de Apple, hubo un decremento en ese delito en general en Nueva York”, aseguró Paul Browne, subcomisionado de la policía.
     
    Los partidarios han pedido desde hace tiempo que se incorporen herramientas conocidas como “interruptores de corte” en todos los dispositivos móviles.
     
    Apple hizo el anuncio la misma semana en que George Gascon, el fiscal de distrito del centro de la tecnología, San Francisco, planeó reunirse con el secretario de Justicia del estado de Nueva York y los representantes de las empresas de telefonía celular para discutir las formas de desalentar el robo de dispositivos móviles.
     
    A través de una carta dirigida al presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, la asociación de empresas de la industria inalámbrica dio a conocer detalles de su esfuerzo voluntario por “ayudar a las corporaciones policiacas a frenar el robo de smartphones”.
     
    Uno de los principales puntos de este esfuerzo es la creación de una base de datos de los smartphones que se reportan como robados.
     
    Los teléfonos que se encuentren en la base de datos, que se espera esté funcionando para finales de noviembre, no podrán activarse ni funcionarán en una red LTE (evolución a largo plazo, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos.

    Por Doug Gross   Martes, 11 de junio de 2013 a las 17:55   by CNN

    viernes, 21 de junio de 2013

    El profeta de Silicon Valley: “Van a destruir a la clase media para hacerse ricos"

     
     
    Viviremos en el híperdesempleo, y con él, en una época de caos social y político.
    El actual modelo tecnológico es tan pernicioso como el comunismo o el capitalismo radicales.
     

    Los avances tecnológicos han conducido a la economía a la recesión y diezmado para siempre la clase media. Además, cada vez más industrias se verán afectadas por estos cambios que alterarán los modelos de producción de arriba abajo y los retos que sus trabajadores habrán de enfrentar durante los próximos años pondrán en peligro su bienestar, su riqueza y sus puestos de trabajo. Esta es la polémica tesis que expone el escritor, informático y gurú Jaron Lanier en su último libro, Who Owns the Future?, que se publica esta misma semana en Estados Unidos.
     
    “Aquí hay un ejemplo de lo que está ocurriendo. En la cumbre de su poder, la compañía fotográfica Kodak empleaba a más de 140.000 trabajadores y tenía un valor de más de 28.000 millones de dólares. Entonces inventaron la cámara digital”, explica Lanier en el preludio de su nuevo ensayo. “Hoy, Kodak se encuentra en bancarrota, y la nueva cara de la fotografía digital es Instagram”. Una compañía que, cuando fue vendida a Facebook por una cantidad exorbitada, apenas contaba con 13 personas entre sus filas. La pregunta que el autor se hace es dónde han ido esos miles de personas que han perdido su puesto de trabajo.
     
    Lanier, llamado en su día el “profeta de Silicon Valley” y uno de los creadores del concepto de realidad virtual, es conocido por su creciente desencanto tecnológico y su cautela ante los hipotéticos efectos positivos que los nuevos avances pueden tener en nuestras vidas diarias. Muchas de estas ideas ya se habían recogido en su trabajo previo, el súper ventas You Are Not a Gadget: A Manifesto, que defendía la tesis de que internet estaba acabando con las relaciones humanas, agarrotando la creatividad y transformando al ser humano para siempre. Ahora, el antiguo alumno del físico Richard Feynman traslada su pesimista análisis de lo individual a lo social, y asegura que los mecanismos que proporcionaban estabilidad a la clase media están siendo derribados.
     
     
    La clase creativa se enfrenta a su final
     
    El principal cambio en la sociedad se está originando debido a la evolución de la economía formal a la informal, asegura Lanier. En el pasado, las llamadas “clases creativas” producían bienes por los que recibían a cambio una retribución. No sólo un sueldo, sino también pensiones o protección social. Sin embargo, explica el escritor, la economía está entrando en ese sistema informal, basado en comunidades y en el intercambio de servicios, del que habló de manera optimista autores como Stewart Brand. Para Lanier, este nuevo modelo, que pone en peligro la estabilidad de los trabajadores, obedece al modelo de “las barriadas de los países en vías de desarrollo”. Esto tiene una consecuencia muy clara, y es que ahora “el ganador se lo lleva todo”. Si eres uno de los trece trabajadores de Instagram, has tenido suerte; y si no lo eres, seguramente estarás en el paro. Es lo que él mismo ha denominado en el pasado como “tecnopolio”.
     
    “En lugar de hacer crecer nuestra economía global, el aumento del networking digital está enriqueciendo a un grupo relativamente pequeño de personas”, explica en el libro. La riqueza se ha centralizado, y la mayor parte de trabajadores ahora se encuentran, como indica en una reciente entrevista realizada para Salon, “luchando por cada comida”. Aquellos que la componen tienen de qué preocuparse cuando enferman, cuando tienen hijos y cuando ven que su edad de jubilación se acerca.
     
    Gran parte de estas preocupaciones, reconoce el autor, han surgido después del nacimiento de su hija, que crecerá “en una sociedad hueca, que carece de clase media, en un mundo mucho menos cómodo del que habría deseado para ella”, como aseguraba en una entrevista en The Guardian. Sin embargo, Lanier presenta este panorama como algo inevitable. En el libro afirma que “sólo podemos sobrevivir si destruimos la clase media de músicos, fotógrafos y periodistas”. Con ello, el autor lanza un aviso a navegantes: si ellos son los primeros, es probable que “médicos, enfermeras y abogados” los acompañen poco después.
     
    El peculiar informático –exhibe con orgullo sus rastas, barbas y ropas hippies– alerta contra los peligros de la “información gratis” que internet ha contribuido a crear y que es “idealista y comprensiblemente popular”. Se trata de un sistema económicamente insostenible, ya que impide que los creadores de esos contenidos puedan dedicarse a ello. Toda la productividad, tarde o temprano, estará mediada por el software, por lo que tarde o temprano todos los sectores formarán parte de la llamada “información”. De las impresoras 3D a los camiones conducidos de manera automática, el modelo de la “información gratis” puede terminar trasladándose a todos los ámbitos de la labor humana.
     
     
    El caos que se apoderará de la sociedad
     
    Lanier no escatima adjetivos para describir este nuevo panorama que se abre ante nosotros. “Quizá la tecnología haga todas las necesidades vitales tan baratas que será virtualmente gratis poder vivir bien, y nadie se tendrá que preocupar por el dinero, el trabajo, las desigualdad sociales o los planes de jubilación. Pero dudo seriamente que este panorama se desarrolle”, explica uno de los grandes antiutópicos del mundo de la tecnología. Por el contrario, el también músico y artista visual considera que lo más probable es que entremos en un panorama de “híperdesempleo, y con él, en una época de caos social y político”. Nos adentramos en un escenario caótico, y ya que “los resultados del caos son impredecibles”, es mejor ser cautos ante él.
     
    Esto se refleja también en algunas de las decisiones que se han adoptado en el terreno tecnológico. En el momento actual, la población no es tratada como si fuese “lo suficientemente especial”, en términos del propio autor, sino que son meros engranajes de un sistema mucho mayor que ellos mismos. La respuesta que proporciona Lanier es “pagar a la gente por la información que se cosecha de ellos si esa información tiene algún valor”. Ya no se trata únicamente de contenidos, sino de la gran cantidad de datos que las compañías obtienen de los usuarios a partir de internet. Esta idea surge de uno de los grandes maestros del neoyorquino, Ted Nelson, creador del hipertexto, que defendía la necesidad de incorporar micropagos a cada uno de los procesos de enlace en la red.
     
    Lanier asegura que el actual modelo tecnológico es tan pernicioso como el comunismo o el capitalismo radicales, ya que proporciona unas explicaciones sencillas sobre el mundo que pueden conducirnos a la debacle. “Deberíamos haber aprendido que esto sistemas tan simples y perfectos son ilusiones”. Quizá por eso, el autor reconoce que se siente más cerca de los libertarios que de las utopías socialistas.