viernes, 29 de agosto de 2025

El declive de la salud mental de los veinteañeros es una realidad (y este estudio lo demuestra)



Un hombre tomando el sol. (Getty Images/Drew Angerer)




Una nueva investigación sugiere un cambio de tendencia en la curva de la felicidad en forma de "U" en 44 países




La curva de la felicidad es esa tendencia que hasta ahora mostraba cómo los niveles de bienestar subjetivo de las personas seguían un patrón con forma de "U" a lo largo de la vida. Ese patrón ha cambiado, la infelicidad de los mayores de 50 se ha reducido y un nuevo estudio, publicado este miércoles en la revista PLOS One, lo demuestra.

El análisis sugiere que esta tendencia puede estar impulsada por el desgaste de la salud mental de las personas más jóvenes. Desde 2008 y hasta el día de hoy, se ha observado una tendencia en forma de "U" en el bienestar que iba de la mano con la edad, donde este tendía a disminuir desde la infancia hasta alrededor de los 50 años para repuntar en la vejez.

Los investigadores aseguran que con ese malestar, "la curva de la infelicidad", que tiene forma de joroba, podría haber desaparecido en personas de mediana edad, motivo que apunta directamente al deterioro de la salud mental de los jóvenes, sobre todo de los menores de 25 años.

"Esta publicación es importante porque es la primera en demostrar que el declive de la salud mental absoluta de los jóvenes ha cambiado el perfil de las enfermedades mentales según la edad, de modo que, actualmente, la tasa es más alta entre los jóvenes", explica a El Confidencial, Alex Bryson, uno de los autores principales y profesor de ciencias sociales cuantitativas en el University College de Londres.

Para aclarar este punto, el equipo analizó primero las respuestas de encuestas realizadas a más de diez millones de estadounidenses adultos entre 1993 y 2024, junto con los datos de Reino Unido, incluyendo el veredicto de 40.000 hogares en el periodo comprendido entre 2009 y 2023.

El resultado fue claro: la joroba del malestar había desaparecido en estos dos países en detrimento de la salud mental de los jóvenes. De este modo, llegaron a la conclusión de que la infelicidad tiende a disminuir a lo largo de la vida, observando que el malestar entre las personas de 40 y más años no había variado de manera significativa.

Sin embargo, los autores no se quedaron ahí. A continuación, analizaron la información de casi dos millones de personas de 44 países. Fue a partir de un estudio de salud mental llamado Global Minds, desarrollado entre 2020 y 2025, que sugiere que la joroba ha desaparecido también a nivel mundial. Como motivos principales, señalan las perspectivas laborales de los jóvenes, la falta de financiación en los servicios dirigidos al bienestar emocional, los desafíos de salud mental planteados por el covid y el aumento del uso de las redes sociales. Aunque recalcan que "se necesita más investigación" para determinar la influencia de estos factores.

Por esta razón, Bryson insiste en que se debe seguir estudiando: "La infelicidad está estrechamente vinculada a muchas cosas que deberían preocuparnos y es un problema enorme en sí mismo. Hay que seguir mapeando sus cambios entre las poblaciones del mundo para mejorar nuestra comprensión de su incidencia y cómo abordarla". "España se encuentra entre los países que muestran un aumento del suicidio joven y un consecuente deterioro de la salud mental de este grupo", describe.

Bryson espera que esta publicación centre la atención de los responsables de políticas dirigidas a explicar el deterioro de la salud mental en jóvenes: "Hay que mitigarlo. Ya existen pruebas de que el tiempo que pasan con las pantallas y los cambios en el mercado laboral merecen ser analizados en profundidad".