miércoles, 20 de octubre de 2010

El tiramisú se renueva…….y pierde su autenticidad




Falso tiramisú de mandarina, moras y grosellas.
¿Qué es un tiramisú sin café y sin cacao? Pues un falso tiramisú, que lo único que tiene en común con el auténtico es la crema de mascarpone, los bizcochos de soletilla o savoiardi mojados y la disposición de ambos elementos en capas. En ningún momento esta versión bastarda pretende superar al postre más popular de Italia, sino que se conforma con ser una alternativa diferente y un poco más novedosa.
En comparación con el glorioso original, el falso tiramisú de mandarina, moras y grosellas resulta más fresco y quizá más ligero gracias a los jugos ácidos de las frutas. También es una buena opción para los hipersensibles a la cafeína, a los que no desvelará si lo toman por la tarde o la noche. A mí me recuerda de alguna forma a los sabores de las papillas infantiles de fruta, que me han seguido gustando hasta los 42, y también a un pastel buenísimo que hacía mi cuñada Rosa al que llamaba "postre primavera", con capas de fruta, nata y bizcochos.
Es importante mojar los bizcochos lo justo para que se empapen un poco, porque si te pasas el tiramisú se desmoronará al servirlo. También recomiendo, por el mismo motivo, usar un molde más bajo que el que se ve en la foto. Y si no encuentras moras y grosellas, o si te niegas a pagarlas a precio de caviar  Beluga como hice yo el otro día por despiste, el remate final se puede hacer con la fruta que te dé la gana.
Dificultad: para pasteleros inútiles.

Ingredientes para 8 personas:
500 gr. de queso mascarpone
30 bizcochos de soletilla o savoiardi (unos 250 gr. aprox.)
1 kg. de mandarinas
100 gr. de moras
100 gr. de grosellas
5 huevos
50 gr. de azúcar
2 cucharadas de licor de naranja
Azúcar glas (opcional)

Preparación
1. Batir las yemas de los huevos con el azúcar hasta que cojan un tono pálido y estén esponjosas. Montar las claras a punto de nieve en otro bol.
2. Incorporar el mascarpone a las yemas con una espátula sin marear demasiado, lo justo para que se mezclen. Hacer lo mismo con las claras con movimientos envolventes, para que la crema quede esponjosa y no baje demasiado. Sumar por último el licor y mezclar.
3. Exprimir las mandarinas. Ir mojando los bizcochos en el zumo unos pocos segundos, y formar una primera capa en la fuente. Cubrir con crema de mascarpone. Repetir la operación hasta terminar con una capa de crema. Es posible que sobren bizcochos dependiendo del molde: no pasa nada.
4. Guardar en la nevera tapado un mínimo de dos horas, aunque está mejor de un día para otro. Antes de servir, repartir las moras y las grosellas sobre el falso tiramisú, y si se quiere espolvorear con un poco de azúcar glas.
Por: Mikel López Iturriaga/blogs.elpais.com/el-comidista

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