viernes, 3 de abril de 2015

Las trampas de Alemania para rebajar los datos del paro

merkel-angela-mira-lejos.jpg

Alemania esconde a más de cuatro millones de personas en las cifras oficiales de desempleo. Las personas mayores, los enfermos, los que reciben formación y los que tienen un minijob no cuentan como parados
El Gobierno alemán dio a conocer los últimos datos del paro esta semana. Según el recuento oficial publicado por la Agencia Federal de Trabajo, el desempleo llegó a su nivel más bajo en un mes de marzo de los últimos 24 años.
Las cifras que da el Gobierno muestran que actualmente hay 2.932.000 de parados en Alemania, lo que representa el 6,8% en un país donde la población activa se acerca a los 45.000.000.
Pero ¿cómo se calculan estas estadísticas? Si analizamos con profundidad su elaboración, descubriremos que hay mucha más gente sin trabajo pero que no aparece en los recuentos oficiales porque no se les reconoce como desempleados.

Las personas mayores

Uno de cada dos desempleados mayores de 58 años no se cuenta en las estadísticas. Son más de 150.000 personas que no tienen la edad suficiente para jubilarse (en Alemania la edad mínima de jubilación se sitúa entre los 63 y los 67 años, dependiendo del caso) y que llevan más de un año sin hallar trabajo. 
Están registradas en la Oficina Federal de Trabajo pero una reglamentación especial, introducida en 2008, deja de considerar como desempleados a los que hayan percibido el subsidio de desempleo durante más de un año.
La oposición critica al Gobierno alemán por "maquillar" los datos del paro. Martin Brussig, investigador sociológico de la Universidad de Duisburg-Essen explica que esta medida supone "un incentivo para no preocuparse de estos desempleados", ya que desaparecen automáticamente de las estadísticas al cabo de un año. 
Es una legislación "diseñada para aliviar a los centros de ocupación y hermosear los datos oficiales", explica. El analista económico Claudio Kummerfeld apunta que a ojos de las agencias de empleo los desempleados mayores se ven como "improductivos" y "menos flexibles" que los jóvenes, y advierte del peligro de fomentar esta visión.

Los enfermos no cuentan

Los desempleados que están enfermos, no cuentan como parados porque se considera que "no están disponibles" en el mercado de trabajo. "De alguna manera puede tener lógica" explica Kummerfeld, "pero al final esto no cambia los hechos: el desempleado enfermo está en paro, y cuando esté sano de nuevo todavía estará en paro". 
Los expertos avisan de que tras esta débil argumentación se esconde un truco más para mostrar un país con una tasa de desempleo ejemplarmente baja. Según la aseguradora médica AOK, al menos un 40% de los parados de larga duración presentan bajas por enfermedades psicológicas, sobre todo depresión y ansiedad relacionadas muchas veces con su situación de precariedad. No se trata, pues, de una cifra anecdótica.

Los parados en formación

Las personas que realizan cursos de formación para desempleados tampoco se cuentan, ya que la Oficina de Trabajo considera que están participando en una actividad y por lo tanto no están disponibles para el mercado laboral.
En esta clasificación se incluyen desde cursos para aprender a redactar un currículum hasta clases de costura, danza o terapias deportivas. El Gobierno las aparta del recuento a pesar de que cobran el subsidio, e incluso destaca en su portal web que se trata de participantes en el programa de "políticas de activación del mercado de trabajo". También desaparecen de la estadística aquellos que buscan trabajo a través de agencias privadas.

La trampa de los minijobs

Un último grupo eliminado de las cifras del paro son los llamados "subempleados". La Oficina Federal de Empleo los define como personas que carecen de un empleo regular.
Aquí se incluyen los famosos minijobs, trabajos a tiempo parcial (unas 15 horas semanales) con un sueldo máximo de 450 euros que en muchos casos los empleados deben completar con ayudas púbicas. Incluso quien acepte un trabajo de 1 euro para aumentar sus ingresos será borrado del recuento.
"Alemania se ha convertido en el líder europeo en desarrollo de su sector de subempleo precario", señala la Federación Alemana de Sindicatos (DGB). Los defensores del formato de minijob alegan que está pensado para dar ingresos extra a estudiantes o pensionistas y que además flexibilizan la economía para afrontar picos de demanda. 
El problema es que muchos empresarios aprovechan esta modalidad, que permite pagar salarios más bajos y menos impuestos, para substituir puestos de trabajo estables.


11:38 - 2/04/2015


http://www.eleconomista.es/interstitial/volver/243277102/economia/noticias/6602292/04/15/Las-trampas-alemanas-para-rebajar-los-datos-del-paro.html#.Kku8dxSk7GBB8EH



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.