miércoles, 26 de febrero de 2014

El principal operador del bitcoin cierra y destapa las flaquezas de la divisa

 

El colapso de Mt. Gox por falta de seguridad y robos atrapa en un corralito a miles de usuarios

Reaviva el debate sobre la vulnerabilidad de los inversores



El colapso de Mt. Gox, que en apenas unos meses ha pasado de ser la mayor plataforma de intercambio de la moneda virtual conocida como bitcoin a desaparecer literalmente del mapa, ha dejado atrapados en un corralito a miles de usuarios que no podrán recuperar su dinero. Pero hay más efectos secundarios: la caída de la casa de cambio reavivó el perenne debate que acompaña a la moneda virtual desde que nació en 2009 y dejó en evidencia la vulnerabilidad de los mal llamados inversores en un mercado que escapa deliberadamente al control de los reguladores. Asimismo, también tiró a la baja de la cotización de la divisa hasta los 500 dólares, un 20% menos que la víspera.
 
“Se ha tomado la decisión de cerrar todas las transacciones de forma indefinida para proteger la web y a nuestros usuarios”, afirmó este martes en su página de internet Mt. Gox como toda explicación tras permanecer en blanco desde última hora del lunes. “Seguiremos supervisando de cerca la situación y actuaremos en consecuencia”, añadía en un brevísimo comunicado de dos líneas. La verdadera explicación, de hecho, había que buscarla en la justificación que dio la compañía el pasado 7 de febrero para suspender de forma supuestamente temporal los reembolsos. “Actividades inusuales obligan a suprimir” las retiradas, afirmó entonces Mt. Gox ante el descubrimiento de que los fallos de seguridad habían permitido el robo de cerca de 750.000 bitcoins. Esta cifra equivale al 6% de toda la moneda en circulación, que es de 12,4 millones de unidades con una capitalización de 4.690 millones al precio de cierre del martes.
 
Además, en otra señal de que la situación se complicaba, el domingo el consejero delegado de Mt. Gox, Mark Karpeles, desde cuya dirección se habían minimizado en el pasado los problemas de seguridad, renunciaba a todos sus cargos en la Fundación Bitcoin, la organización encargada de velar por el desarrollo de la moneda.
 
En un documento que circulaba por la red atribuido a la compañía, Mt. Gox asegura que echa el cierre para renacer con otro nombre —Gox—. Sin embargo, en este mismo informe se asegura que la empresa afronta el riesgo de una bancarrota inminente, lo que son más malas noticias para el medio millón de usuarios que asegura tener.
 
A este respecto, desde Estados Unidos, el proactivo regulador financiero del Estado de Alabama, Joseph Borg, lanzó una alerta a los inversores, que es lo único que le permiten sus nulas competencias en el mercado del bitcoin. En ella y tras recordar que, como sucede en todo sistema monetario, la clave está en la confianza, Borg ponía el énfasis en el riesgo de hacer operaciones financieras con una moneda sin regular. Asimismo, reconocía que es muy difícil que el cliente pueda recuperar el dinero depositado en este tipo de empresas en caso de quiebra.
 
Uno de los afectados por el cierre de Mt. Gox es, precisamente, una de las cabezas visibles del movimiento, Erik Voorhees. “Tenía más de 550 bitcoins en Gox y nunca los voy a recuperar. Debería haberlo pensado mejor, por supuesto, pero asumo la responsabilidad por haberlos dejado en una entidad que en reiteradas ocasiones había demostrado incompetencia. Elegí ignorar incluso mis propias advertencias, por mera conveniencia”, aseguró en un post. En el texto, el creador de Coinapult también advertía de que “le echarán la culpa a la falta de regulación”, pero a renglón seguido añadía que esa no era la verdadera moraleja de lo ocurrido. También los reguladores, como ha demostrado la crisis, se equivocan, recordaba.
 
En un intento preventivo de blindarse ante la desconfianza que genera el caso de Mt. Gox, el resto de grandes de las casas de cambio —Circle, Blockchain, BTC China, Bitstamp, Kraker y Coinbase— lanzaron a última hora del lunes un comunicado en el que destacaban que sus operaciones era seguras y transparentes. Actualmente, Mt. Gox, que llegó a acaparar el 80% de los intercambios, apenas realizaba el 20% de las transacciones con esta moneda totalmente virtual que nace a partir de un intercambio encriptado de información entre iguales.
 
Antes de su desaparición, el bitcoin cotizaba en MtGox a 96 euros, cuando en el resto de plataformas se cotiza por encima de los 300 euros, cuando hace unos meses llegó a superar los 870 euros. Este martes ha perdido un 30% de su valor. MtGox albergaba muchos millones de euros en depósitos de clientes. Su página está en blanco desde esta mañana del martes, al igual que su cuenta de Twitter, donde ha borrado todos sus mensajes. 
Antes del cierre, seis de las principales casas de intercambios de bitcoins habían firmado un comunicado conjunto en el que criticaban a la operadora Mt.Gox en un intento por distanciarse de sus problemas, lo que de hecho ha desatado los temores a un corralito sobre la moneda virtual.
 
En el comunicado, los sitios Circle, Blockchain, BTC China, Bitstamp, Kraker, Coinbase criticaban a Mt.Gox, que llegó a hacer el 80% de todas las transacciones de esta moneda virtual, por la pérdida de confianza de la clientela tras las avería sufridas, y aseguran que ellos trabajan por que las operaciones con  la moneda sean seguras y transparentes. Actualmente, Mt.Gox apenas realizaba ya el 20% de las transacciones totales con la moneda.
 
 

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