jueves, 2 de junio de 2011

El PC de 17 euros


Foto from elconfidencial.com

SERÁ DISTRIBUIDO MEDIANTE ONG.
Poco más de 17 euros. Por ese precio uno puede comprarse una camiseta, una película en DVD, y desde ahora, también un ordenador de bolsillo (literalmente). No, no nos estamos refiriendo a un smartphone vitaminado y a precio de ganga, ni a ningún tipo de eufemismo: estamos hablando de un ordenador completo y del tamaño de un pendrive. De hecho, es un pendrive. La original y genial idea nos llega del conocido programador británico David Braben, que ha invertido buena parte de su tiempo en el desarrollo de un producto que puede revolucionar el sistema educativo, en especial entre los jóvenes con menos recursos económicos o en los países del Tercer Mundo. La idea básica es que este ordenador se entregue de forma gratuita a los estudiantes más desfavorecidos para que puedan utilizarlo tanto en casa como en la escuela.
Un ordenador completo
Braben afirma que la gran mayoría de los estudiantes utilizan el ordenador para navegar, enviar correos electrónicos o actualizar sus cuentas en las redes sociales. Dotar a estos equipos de potentes procesadores de muchos núcleos, megas y megas de RAM, y pantallas cada vez más grandes, parece un despropósito que queda fuera del alcance de muchos bolsillos. En esa carrera por ser el equipo “con más” de cualquier elemento, se obvia lo básico: el uso real que se va a hacer después con el mismo. Porque no crean que por su precio y tamaño el ordenador desmerece: cuenta con un procesador ARM de 700 MHz, 128 MB de RAM, basa su almacenamiento en las tarjetas SD, puede reproducir vídeo a 1080p y dispone hasta de un puerto USB. Evidentemente, no se pretenden grandes proezas con prestaciones que caen en el ridículo si lo comparamos con cualquier ordenador en el mercado ahora, pero recuerden que estamos hablando de apenas 17 euros.
La idea de fabricar ordenadores low-cost no es nueva. De hecho, el proyecto One Laptop Per Child (OLPC, un portátil para cada niño) nació en 2006 con este propósito, pero tras cuatro años de recorrido, la crisis se ha cebado con el proyecto dejándolo en la mínima expresión. La idea del pendrive, por el contrario, resulta mucho más atractiva: está al alcance de todos los bolsillos (literal y figuradamente), y sus costes de distribución son lógicamente mucho menores. Sin embargo y a diferencia del OLPC, el Rapsberry Pi -como ha sido bautizado el producto- cuenta con el inconveniente de necesitar un teclado y pantalla adicionales, algo que deberá estar a disposición de los alumnos en los colegios. Braben espera que el dispositivo -que por cierto, contará con alguna versión de Linux como sistema operativo- esté en el mercado “en un año”, y será distribuido inicialmente mediante ONG.

Por José Mendiola -  from elconfidencial.com  09/05/2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.